Muerte el joven naufragó el viejo llegó a…

Muerte: el joven naufragó; el viejo llegó a puerto.

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El viejo

Nadie sabe de su dolor,
nadie de sus sombras
ni de la ausencia.
Sólo es pellejo cansado
sobre frágiles huesos
que un día caminaron
ufanos de juventud.

CONFESIONES 16

olvidé bien danzas felicidad donde salvaguardándola habitar prueba sembrados otras impura gente podía castigo conversión vi idea propio explicarme consoladora grito musgo según herrumbre apariencias climas bautizo recibirían paños volvía estaciones tontería capitales abiertamente pareja principios viejo bastarda Corán especial tragado hervidos distraer licores aquelarre emblemas ganado abuelas decirlos

Hagamos un libro

«En nuestra familia nunca hablábamos, nos dejábamos los mensajes en la puerta de la nevera. Hasta que cumplí 18 años pensaba que mi nombre era “Cállate”. Tenía sólo dos amigas, que eran imaginarias y jugaban entre ellas. Lo más divertido era ver como mi abuela seguía enterrando a sus maridos, y alguno de ellos sólo estaba echando la siesta.
Un día, uno de mis muchos abuelastros contemplaba como la luna se levantaba perezosamente sobre el viejo cementerio en el que yacían nueve de sus predecesores…

A mi Quinta del 55

En un lugar de la Mancha,
que yo acordarme sí quiero,
hay un pueblo muy bonito
Villamanrique, por cierto.

Está al pie de la sierra,
tiene una iglesia bonita
y la plaza con su fuente
donde sube la vaquilla.

La Casa Grande, por cierto
que vivió Jorge Manrique,
allí también nací yo,
pasé años muy felices.

Todos los chicos del pueblo
también allí se metían
cuando llovía y a jugar
a las bolas y la pícula.

Esta poesía que he sacado
va dedicada a mí “quinta”,
quinta del cincuenta y cinco,
pues toda ella muy linda.

Nacimos noventa y tres,
todos hechos con amor,
aunque algunos ya se fueron
a la vera del Señor.

Por ellos pedimos todos
que Dios los tenga en la Gloria
y nosotros todos juntos
hoy honramos su memoria.

Fuimos niños muy felices,
aunque fueron tiempos duros
y desde muy pequeñitos
pasamos algún apuro.

Empezamos en la escuela
con cinco o seis añitos,
Íbamos con uniforme
todos requetebonitos.

Nos lo hacían nuestras madres,
pues todas eran geniales,
y cada una al suyo
le ponía las iniciales.

En párvulos empezamos
con esos pocos añitos,
teníamos Doña Pepita
que no daba muchos mimos.

Al contrario, algunas veces
nos daba algunos cachetes,
y si rompías un geranio
te daba una buena “leche”.

Por cierto, hablando de leche,
la que nos daban en polvo,
la “hermana Antonia”, la pobre,
que nos aguantaba a todos.

Era una mujer genial,
la recuerdo con cariño
cuando en el comedor
estábamos de servicio.

Con Doña Pruden tuvimos
una etapa muy cortita,
aunque nos dio tiempo a todo
pues era muy jovencita.

Nos enseñó a coser,
bordados en panamá,
hicimos un “tú y yo”
y alguna cosilla más.

Cuando se iba a casar
nos invitó a chocolate
todos decíamos contentos:
“lo podía haber hecho antes”

En las clases separados,
los chicos con Don Ricardo,
les pegaba con la goma
si hacían algo malo.

Si te daban un cachete
no te podías quejar,
pues te decían tus padres
“algo habrás hecho mal”.

Luego vino Don Marino,
y ya la cosa cambió,
los chicos hoy lo recuerdan
con toda la admiración.

Las chicas con Doña Juana,
aprendimos a restar,
multiplicar, dividir,
el catecismo y rezar.

Con Doña Julia aprendimos
raíz cuadrada, quebrados,
Geografía, Historia y Lengua,
y al final examinarnos.

Y por las tardes teníamos
clases de canto y teatro
para el día de San Juan
todos poder festejarlo.

Salíamos al recreo,
todos muy desenfrenados,
las chicas todas a un patio,
los chicos al otro lado.

Los chicos juegan al fútbol
y todos descontrolados,
a las canicas, la roma,
a la trompa y al pillado.

Las chicas también jugamos
a la comba y a la liga,
al pillado, al escondite,
qué forma más divertida.

Un día en el recreo
nos ocurrió lo siguiente:
corriendo tras las palomas
todas bajamos al puente.

Después cuando regresamos
no sabíamos la hora que era,
y nos castigó a todas
a casa sin la cartera.

Hacíamos la gimnasia
todas muy bien alineadas,
nos la daba Doña Pruden,
y que bien que nos quedaba.

Eso sí, no había chándal,
todas pololos y faldas,
y si alguna no llevaba
se quedaba a retaguardia.

Los sábados había cole,
aunque era muy distinto,
había que fregar los bancos
y frotar con mucho ahínco.

Con asperón y moliz,
con estropajo de esparto,
y también con la cuchilla
para quitar lo pintado.

También izamos bandera,
cantamos el caralsol,
todos éramos felices
y bailábamos al son.

En mayo todos al patio,
celebrábamos las flores,
y ofrecíamos a la Virgen
ramilletes de colores.

Los chicos iban a un lado,
Las chicas al lado opuesto,
ahora la cosa ha cambiado,
estamos todos revueltos.

Compartíamos diccionarios
en el cuarto “el portalillo”,
y cuando venían los chicos
pasábamos apurillos.

Nos mandaba Doña Julia,
a la que había de servicio,
a darles lo que pedían
los chicos de Don Marino.

No teníamos ni servicio
dónde hacer necesidades,
íbamos detrás del cine
a pasar calamidades.

Dónde la hermana Socorro
también solíamos ir,
a beber un vaso de agua
y también “hacer pipí”.
También la hermana Felisa
nos solía socorrer
cuando le pedíamos agua
y llegábamos con sed.

Eran años de posguerra
y también de dictadura,
hubo gente que emigró,
era una vida muy dura.

Se fueron a Barcelona,
a Madrid, San Sebastián,
Bilbao, Valencia, Palma
y alguna que otra ciudad.

Ésta es la historia del cole,
aunque hay mucho que contar,
si me he olvidado de algo
me tenéis que perdonar.

Vamos al día de hoy
que es lo que nos ha reunido,
lo planeamos hace un año
y que bien nos ha salido.

Empezamos con el “facebook”
y después con el “whatsApp”,
éramos unos poquitos
y ahora somos muchos más.

Hemos tenido reuniones,
alguna que otra vez,
hablamos, nos divertimos
y tomamos un café.

Les mandábamos las fotos
a los que estaban ausentes,
nos contestaban al pronto:
“largos nos ponéis los dientes”.

Estamos todos deseando
de que llegue San Miguel
para poder reencontrarnos
y pasárnoslo muy bien.

En una de las reuniones
se planeó ir a Santiago,
hacer juntos el Camino,
y al final tres quedamos.

Santiago nos ayudó
a que llegáramos bien,
y al llegar al casco viejo,
allí empezó a llover.

Que si nos llueve en Santiago,
decían que era lo normal,
así que prisa nos damos
a entrar en la catedral.

Al dar el abrazo al Santo
me vino mucha emoción,
al pedirle por “mi quinta”,
que nos dé su protección.

El que está enfermo lo cure,
el que está sano no enferme,
así que Apóstol bendito
protege a toda mi gente.

Llegamos a San Miguel,
nuestras fiestas más sonadas,
son de interés regional,
recientemente nombradas.

A celebrar los sesenta
esta quinta se ha juntado,
muchos han hecho un esfuerzo
para que al fin nos veamos.

Hacemos una comida
para poder celebrar
que cumplimos los sesenta
y lo pasamos genial.

Los recibimos a todos
con ilusión y entusiasmo
y deseamos, a la vez,
que no pasen tantos años.

En estas sesenta estrofas,
cada una por un año,
va dedicada a “mi quinta”
al cumplir sesenta años.

Protégenos Santo Arcángel
a todos en general,
y a los que corren la vaca
líbralos de todo mal.

Dios nos dé salud a todos
para volver a encontrarnos
y si no podemos vernos
que sigamos conectados.

(27 de septiembre de 2015)

A mi Quinta del 55

En un lugar de la Mancha,
que yo acordarme sí quiero,
hay un pueblo muy bonito
Villamanrique, por cierto.

Está al pie de la sierra,
tiene una iglesia bonita
y la plaza con su fuente
donde sube la vaquilla.

La Casa Grande, por cierto
que vivió Jorge Manrique,
allí también nací yo,
pasé años muy felices.

Todos los chicos del pueblo
también allí se metían
cuando llovía y a jugar
a las bolas y la pícula.

Esta poesía que he sacado
va dedicada a mí “quinta”,
quinta del cincuenta y cinco,
pues toda ella muy linda.

Nacimos noventa y tres,
todos hechos con amor,
aunque algunos ya se fueron
a la vera del Señor.

Por ellos pedimos todos
que Dios los tenga en la Gloria
y nosotros todos juntos
hoy honramos su memoria.

Fuimos niños muy felices,
aunque fueron tiempos duros
y desde muy pequeñitos
pasamos algún apuro.

Empezamos en la escuela
con cinco o seis añitos,
Íbamos con uniforme
todos requetebonitos.

Nos lo hacían nuestras madres,
pues todas eran geniales,
y cada una al suyo
le ponía las iniciales.

En párvulos empezamos
con esos pocos añitos,
teníamos Doña Pepita
que no daba muchos mimos.

Al contrario, algunas veces
nos daba algunos cachetes,
y si rompías un geranio
te daba una buena “leche”.

Por cierto, hablando de leche,
la que nos daban en polvo,
la “hermana Antonia”, la pobre,
que nos aguantaba a todos.

Era una mujer genial,
la recuerdo con cariño
cuando en el comedor
estábamos de servicio.

Con Doña Pruden tuvimos
una etapa muy cortita,
aunque nos dio tiempo a todo
pues era muy jovencita.

Nos enseñó a coser,
bordados en panamá,
hicimos un “tú y yo”
y alguna cosilla más.

Cuando se iba a casar
nos invitó a chocolate
todos decíamos contentos:
“lo podía haber hecho antes”

En las clases separados,
los chicos con Don Ricardo,
les pegaba con la goma
si hacían algo malo.

Si te daban un cachete
no te podías quejar,
pues te decían tus padres
“algo habrás hecho mal”.

Luego vino Don Marino,
y ya la cosa cambió,
los chicos hoy lo recuerdan
con toda la admiración.

Las chicas con Doña Juana,
aprendimos a restar,
multiplicar, dividir,
el catecismo y rezar.

Con Doña Julia aprendimos
raíz cuadrada, quebrados,
Geografía, Historia y Lengua,
y al final examinarnos.

Y por las tardes teníamos
clases de canto y teatro
para el día de San Juan
todos poder festejarlo.

Salíamos al recreo,
todos muy desenfrenados,
las chicas todas a un patio,
los chicos al otro lado.

Los chicos juegan al fútbol
y todos descontrolados,
a las canicas, la roma,
a la trompa y al pillado.

Las chicas también jugamos
a la comba y a la liga,
al pillado, al escondite,
qué forma más divertida.

Un día en el recreo
nos ocurrió lo siguiente:
corriendo tras las palomas
todas bajamos al puente.

Después cuando regresamos
no sabíamos la hora que era,
y nos castigó a todas
a casa sin la cartera.

Hacíamos la gimnasia
todas muy bien alineadas,
nos la daba Doña Pruden,
y que bien que nos quedaba.

Eso sí, no había chándal,
todas pololos y faldas,
y si alguna no llevaba
se quedaba a retaguardia.

Los sábados había cole,
aunque era muy distinto,
había que fregar los bancos
y frotar con mucho ahínco.

Con asperón y moliz,
con estropajo de esparto,
y también con la cuchilla
para quitar lo pintado.

También izamos bandera,
cantamos el caralsol,
todos éramos felices
y bailábamos al son.

En mayo todos al patio,
celebrábamos las flores,
y ofrecíamos a la Virgen
ramilletes de colores.

Los chicos iban a un lado,
Las chicas al lado opuesto,
ahora la cosa ha cambiado,
estamos todos revueltos.

Compartíamos diccionarios
en el cuarto “el portalillo”,
y cuando venían los chicos
pasábamos apurillos.

Nos mandaba Doña Julia,
a la que había de servicio,
a darles lo que pedían
los chicos de Don Marino.

No teníamos ni servicio
dónde hacer necesidades,
íbamos detrás del cine
a pasar calamidades.

Dónde la hermana Socorro
también solíamos ir,
a beber un vaso de agua
y también “hacer pipí”.
También la hermana Felisa
nos solía socorrer
cuando le pedíamos agua
y llegábamos con sed.

Eran años de posguerra
y también de dictadura,
hubo gente que emigró,
era una vida muy dura.

Se fueron a Barcelona,
a Madrid, San Sebastián,
Bilbao, Valencia, Palma
y alguna que otra ciudad.

Ésta es la historia del cole,
aunque hay mucho que contar,
si me he olvidado de algo
me tenéis que perdonar.

Vamos al día de hoy
que es lo que nos ha reunido,
lo planeamos hace un año
y que bien nos ha salido.

Empezamos con el “facebook”
y después con el “whatsApp”,
éramos unos poquitos
y ahora somos muchos más.

Hemos tenido reuniones,
alguna que otra vez,
hablamos, nos divertimos
y tomamos un café.

Les mandábamos las fotos
a los que estaban ausentes,
nos contestaban al pronto:
“largos nos ponéis los dientes”.

Estamos todos deseando
de que llegue San Miguel
para poder reencontrarnos
y pasárnoslo muy bien.

En una de las reuniones
se planeó ir a Santiago,
hacer juntos el Camino,
y al final tres quedamos.

Santiago nos ayudó
a que llegáramos bien,
y al llegar al casco viejo,
allí empezó a llover.

Que si nos llueve en Santiago,
decían que era lo normal,
así que prisa nos damos
a entrar en la catedral.

Al dar el abrazo al Santo
me vino mucha emoción,
al pedirle por “mi quinta”,
que nos dé su protección.

El que está enfermo lo cure,
el que está sano no enferme,
así que Apóstol bendito
protege a toda mi gente.

Llegamos a San Miguel,
nuestras fiestas más sonadas,
son de interés regional,
recientemente nombradas.

A celebrar los sesenta
esta quinta se ha juntado,
muchos han hecho un esfuerzo
para que al fin nos veamos.

Hacemos una comida
para poder celebrar
que cumplimos los sesenta
y lo pasamos genial.

Los recibimos a todos
con ilusión y entusiasmo
y deseamos, a la vez,
que no pasen tantos años.

En estas sesenta estrofas,
cada una por un año,
va dedicada a “mi quinta”
al cumplir sesenta años.

Protégenos Santo Arcángel
a todos en general,
y a los que corren la vaca
líbralos de todo mal.

Dios nos dé salud a todos
para volver a encontrarnos
y si no podemos vernos
que sigamos conectados.

(27 de septiembre de 2015)

MORFEO

Hoy he visitado dos casas inhabitables y sus almas vacías. LAS CASAS Y LAS ALMAS.
La primera es una casa con planta en forma de L que tiene una salida a calles diferentes en cada uno de sus extremos. La casa tiene innumerables habitaciones y pasillos que forman un laberinto difícil de recordar. Hay estancias secas y oscuras pero también las hay húmedas y luminosas, con patios interiores soleados o lluviosos. Sus dos fachadas son viejas y resquebrajadizas. Una de ellas da al campo y se sale por un rústico y viejo portón de madera. La otra fachada da a una calle de ciudad de provincias y su puerta es de madera o hierro, según los días, aunque es de una apariencia mediocre. Es incómodo vivir en ella porque está casi vacía de muebles, desconchada y polvorienta. Tan solo una pequeña parte se usa. El resto es visitada ocasionalmente por dos de los tres moradores: padre, madre e hija. Únicamente la niña recorre con frecuencia los lugares más alejados e inhóspitos y conoce todos sus rincones y laberintos. El padre solo se atreve a recorrerla con su hija por miedo a perderse, aunque se siente atraído por sus enormes posibilidades y le agradan especialmente esos abandonados jardines y patios con galerías acristaladas a los que llega la luz y las nubes. La madre no sale nunca de los dos o tres cuartos principales que dan a la ciudad.
La segunda casa es redonda y alta, con forma de cúpula y una indescriptible arquitectura de estancias interiores. La cúpula está recubierta por una única y continua estantería de libros imposibles de alcanzar ni leer. Nada tiene una función concreta en este alojamiento: se puede dormir, cocinar o bailar, de forma indiferente, en cualquiera de sus múltiple rincones. Aunque hay muros, vigas y escaleras… la separación entre espacios nunca es total ni resulta evidente. A veces se tiene la sensación de que los elementos arquitectónicos cambian a capricho y con desasosiego para algunos de sus habitantes y visitantes. Otros, en cambio, parecen acostumbrados a los cambiantes designios de la mansión. No se sabe si los vanos exteriores son puertas o ventanas. Por cualquiera de ellos se puede entrar y salir. Incontables personas, cada cual más extraña, entran y salen continuamente. Hay gente que vive allí siempre, en su recodo imposible y otros que entran tan solo a curiosear y marcharse. Se cuentan por centenas los cachivaches inútiles que la adornan y a los que los habitantes intentamos encontrar una utilidad para satisfacer una perentoria necesidad del momento: freír un huevo frito con un disco; oler las noticias en un tintero; escuchar música con unas gafas sin cristales; fabricarnos un reloj digital con una caja de cuchillas de afeitar o un smartphone con lo que parecen las pastillas de freno de un coche.

Hoy un viejo de mirada extraviada se ha…

Hoy un viejo de mirada extraviada se ha sentado a mi mesa sin decir nada, sin saludar. Fumaba un purito, simplemente. No hablaba. No quería nada. Se ha sentado sin más. Huesos y pellejos parecían una misma cosa. Encorvado y enjuto ha permanecido allí. Al principio me he sentido incómodo, algo violento por esa invasión de mi espacio y mi privacidad. Yo estaba comiendo solo. Disfrutando de una estupenda sepia a la plancha y una cerveza. Oliendo el fresco y el sol de este mediodía preotoñal, simplemente. ¿Qué pasaba por su mente? ¿Qué extraño delirio le ha llevado hasta mi mesa, frente a mí? Mi ojo clínico se ha puesto a escrutar su mirada: demencia senil. ¿Qué tal va el día? He preguntado para iniciar conversación. Tirando. Ha dicho seca pero suavemente. Tal y como está la cosa no es poco ir tirando, he contestado. No es poco, ha replicado sin más y ha seguido fumando su puro hasta el final.

Todo lo perfuma

lunar onda, niña enjaulada,
es bella luna sin gaviotas;
lo bueno de la lluvia;
alma muda de viejo;
amor dónde sin rastro toca
tía buena que todo lo perfuma.

Templo de Salomón

Lo escrito, escrito está…

Se había esfumado el guerrero luminoso, y en su sitio quedaba su doble, el guerrero hecho de sombras. Salomón, al reproducir los rasgos de su primo, decolorándolos, hasta en la circunstancia trivial de su vestidura, simbolizaba mejor que ninguna retórica fúnebre la mudanza fundamental que entrañaba su pérdida. No lo había perdido él a Salomón; Salomón le había perdido a él, en el templo. Y la sensación de vacío que le embargaba y provocaba una náusea permanente, le condenaba a mirar dentro de , a mirar en su interior como en el arcano de una caverna habitada por monstruos fieros y tristes. Era una sensación desoladora. Hasta entonces, el duro caparazón de su egoísmo, de su recelo, le había protegido contra ella, pero la muerte de Horacio desmoronó sus baluartes. Estaba viejo; estaba cansado. El peso de otras desapariciones, de otras muertes, antiguas o próximas, la de Ariadna, la de Rudolf Steiner, la de Percy Ernst Schramm, la de Sigfrido, la de Tseu Tchoang, se acumulaba conjuntamente sobre sus hombros. Le aplastaba y experimentaba, de golpe, lo que no había sentido en su plena hondura cuando se sucedieron esas etapas, porque en cada ocasión miró hacia adelante. Ya no había a dónde mirar. Y todo —las armas y los ropajes, las empavesadas velas, las proas doradas, el regocijo victorioso de la vida— se desmenuzaba en cenizas. Totalmente desamparado, el primer síntoma de esa evidencia se trasuntaba, físicamente, en la extraña palidez que se apoderaba de su contorno y que daba la impresión de que se movía entre espectros transparentes. 

Salomón, templo de

Lo escrito, escrito está…

Se había esfumado el guerrero luminoso, y en su sitio quedaba su doble, el guerrero hecho de sombras. Salomón, al reproducir los rasgos de su primo, decolorándolos, hasta en la circunstancia trivial de su vestidura, simbolizaba mejor que ninguna retórica fúnebre la mudanza fundamental que entrañaba su pérdida. No lo había perdido él a Salomón; Salomón le había perdido a él, en el templo. Y la sensación de vacío que le embargaba y provocaba una náusea permanente, le condenaba a mirar dentro de , a mirar en su interior como en el arcano de una caverna habitada por monstruos fieros y tristes. Era una sensación desoladora. Hasta entonces, el duro caparazón de su egoísmo, de su recelo, le había protegido contra ella, pero la muerte de Horacio desmoronó sus baluartes. Estaba viejo; estaba cansado. El peso de otras desapariciones, de otras muertes, antiguas o próximas, la de Ariadna, la de Rudolf Steiner, la de Percy Ernst Schramm, la de Sigfrido, la de Tseu Tchoang, se acumulaba conjuntamente sobre sus hombros. Le aplastaba y experimentaba, de golpe, lo que no había sentido en su plena hondura cuando se sucedieron esas etapas, porque en cada ocasión miró hacia adelante. Ya no había a dónde mirar. Y todo —las armas y los ropajes, las empavesadas velas, las proas doradas, el regocijo victorioso de la vida— se desmenuzaba en cenizas. Totalmente desamparado, el primer síntoma de esa evidencia se trasuntaba, físicamente, en la extraña palidez que se apoderaba de su contorno y que daba la impresión de que se movía entre espectros transparentes.

ANTOÑITO

El tío Antonio toma el sol en la esquina y mira su reloj. Su única preocupación es saber la hora exacta. Y mantener su reloj de muñeca en hora, claro, mientras toma el sol en la esquina. Mira su reloj, agarrándose la muñeca, porque el pulso le tiembla, y acerca su vista, porque ya no ve bien. Las cinco y diecinueve, murmura. Dado que su reloj se retrasa por el día y se adelanta por la noche, le preocupa enormemente saber la hora exacta. Al cabo de los años ha calculado cuanto se retrasa y cuanto se adelanta. Para su edad es una compleja fórmula de resolver, pero a base de ensayo y error es casi seguro que puede calcular la hora en punto. Eso dice. Con frecuencia, cuando paso a su lado, me pregunta, bueno, en realidad siempre que paso a su lado me pregunta ¿Tienes hora? ¿Qué hora es? ¿Llevas reloj? Aunque de sobra sabe que sí tengo, porque en mi primera comunión me regaló un reloj, mi primer reloj, y siempre lo llevo puesto. A mí el tiempo no me importa, no, al menos todavía, pero como sé que me va a preguntar la hora, siempre lo llevo puesto. ¿Qué hora tiene tu reloj?, insiste. Las cinco y veinte, creo. Digo yo. Pero cómo que creo… —protesta— ¿ya son y veinte en punto o no? Como el tuyo tiene segundero es más exacto. A ver, dime la hora exacta, dice. Las cinco, veinte minutos y quince segundos, le digo para tranquilizarlo. Ah, ves, el mío no tiene segundero, …como es viejo. El mío todavía tiene y veinte. Se atrasa, por el día se atrasa. Y vuelve a mirar su reloj, su dorado y viejo reloj. Aunque por la noche se adelanta, ¿sabes? Me cuenta por enésima vez. Sólo está en hora dos veces al día, ¿sabes? Es un buen reloj, no creas. El mío sólo se adelanta, le digo, y ni siquiera sé cuánto. Y eso que te compré el mejor reloj que tenían en la tienda de Frasco, dice. Ya no hacen relojes como los de antes, Toni. Concluye, como siempre. Este me lo regaló mi tío Anton para mi primera comunión, como yo a tí, me revela. De pronto una náusea me invade. Me veo viejo, sentado al sol y contemplando mi viejo reloj con segundero, preocupado por cuánto se atrasa o se adelanta mi reloj, preguntando a mi sobrino ¿Qué hora es en tu reloj, Antoñito? Entonces corro a mi casa y agitado le digo a mi madre: yo no quiero llamarme Antonio, y arrojo el reloj a la basura.

samoyedos

El tío Antonio toma el sol en la esquina y mira su reloj. Su única preocupación es saber la hora exacta. Y mantener su reloj de muñeca en hora claro, mientras toma el sol en la esquina. Mira su reloj, agarrándose la muñeca, porque el pulso le tiembla, y acerca su vista, porque ya no ve bien. Las cinco y diecinueve, murmura. Dado que su reloj se retrasa por el día y se adelanta por la noche, le preocupa enormemente saber la hora exacta. Al cabo de los años ha calculado cuanto se retrasa y cuanto se adelanta. Para su edad es una compleja fórmula de resolver, pero a base de ensayo y error es casi seguro que puede calcular la hora en punto. Eso dice. Con frecuencia, cuando paso a su lado, me pregunta, bueno, en realidad siempre que paso a su lado me pregunta ¿Tienes hora? ¿Qué hora es? ¿Llevas reloj? Aunque de sobra sabe que sí tengo, porque en mi primera comunión me regaló un reloj, mi primer reloj, y siempre lo llevo puesto. A mí el tiempo no me importa, no, al menos todavía, pero como sé que me va a preguntar la hora, siempre lo llevo puesto. ¿Qué hora tiene tu reloj?, insiste. Las cinco y veinte, creo. Digo yo. Pero cómo que creo… —protesta— ¿ya son y veinte en punto o no? Como el tuyo tiene segundero es más exacto. A ver, dime la hora exacta, dice. Las cinco, veinte minutos y quince segundos, le digo para tranquilizarlo. Ah, ves, el mío no tiene segundero, …como es viejo. El mío todavía tiene y veinte. Se atrasa, por el día se atrasa. Y vuelve a mirar su reloj, su dorado y viejo reloj. Aunque por la noche se adelanta, ¿sabes? Me cuenta por enésima vez. Sólo está en hora dos veces al día, ¿sabes? Es un buen reloj, no creas. El mío sólo se adelanta, le digo, y ni siquiera sé cuánto. Y eso que te compré el mejor reloj que tenían en la tienda de Frasco, dice. Ya no hacen relojes como los de antes, Toni. Concluye, como siempre. Este me lo regaló mi tío Anton para mi primera comunión, como yo a tí, me revela. De pronto una náusea me invade. Me veo viejo, sentado al sol y contemplando mi viejo reloj con segundero, preocupado por cuánto se atrasa o se adelanta mi reloj, preguntando a mi sobrino ¿Qué hora es en tu reloj, Antoñito? Entonces corro a mi casa y agitado le digo a mi madre: yo no quiero llamarme Antonio, y arrojo el reloj a la basura.

(A Virutas y Minicuentos)

He sembrado como un tubérculo su carne …

He sembrado como un tubérculo su carne y la he regado de rocío. Conviene tener ese detalle. Sólo porque hoy celebro esa clase de éxito moderno de enterrar al enemigo. Levanto mi sombrero. Le dejé en calzoncillos, pienso con gran satisfacción. En este laberinto, de todas formas, no lo van a encontrar. Qué muerte tan poética, comenta Mira. Ha sido rápido, respondo. El cascabel de la muerte sonando de nuevo en nuestra familia, otro cadáver más, dice. El cementerio huele a orín y ese maldito símbolo está por todas partes. Saco un pañuelo del bolsillo y cubro mi nariz. La literatura, muchacha, es el barco en que este viejo acaricia tus senos, digo para animarla. Sonríe.

He sembrado como un tubérculo su carne y…

He sembrado como un tubérculo su carne y la he regado de rocío. Conviene tener ese detalle. Sólo porque hoy celebro esa clase de éxito moderno de enterrar al enemigo. Levanto mi sombrero. Le dejé en calzoncillos, pienso con gran satisfacción. En este laberinto, de todas formas, no lo van a encontrar. Qué muerte tan poética, comenta Mira. Ha sido rápido, respondo. El cascabel de la muerte sonando de nuevo en nuestra familia, otro cadáver más, dice. El cementerio huele a orín y ese maldito símbolo está por todas partes. Saco un pañuelo del bolsillo y cubro mi nariz. La literatura, muchacha, es el barco en que este viejo acaricia tus senos, digo para animarla. Sonríe.

CONDENADO

He sembrado como un tubérculo su carne y la he regado de rocío. Conviene tener ese detalle. Sólo porque hoy celebro esa clase de éxito moderno de enterrar al enemigo. Levanto mi sombrero. Le dejé en calzoncillos, pienso con gran satisfacción. En este laberinto, de todas formas, no lo van a encontrar. Qué muerte tan poética, comenta Mira. Ha sido rápido, respondo. El cascabel de la muerte sonando de nuevo en nuestra familia, otro cadáver más, dice. El cementerio huele a orín y ese maldito símbolo está por todas partes. Saco un pañuelo del bolsillo y cubro mi nariz. La literatura, muchacha, es el barco en que este viejo acaricia tus senos, digo para animarla. Sonríe.

Web 2.0

Las redes sociales son como el viejo sistema de venta piramidal: todos trabajan gratis para un desconocido beneficiario.

La heredera de Aquiles

Pero hete aquí que aquel oráculo de la desdicha señala los peligros y algo indefinido sobre ciertas alucinaciones en las que, mientras estás atrapada hasta las axilas, surgen del mar nuevas naves con cascos abollados que desembarcan en el puerto. Entonces, las rezagadas muchachas sufrimos los espantosos estragos de sus huestes por todo el país.
Me revolcaré en el fango para camuflarme, pienso yo. Y, mientras dejo el arco sobre el suelo, les veo acercarse marcial y sigilosamente. Con aquella insoportable tensión mis músculos se agarrotan. No podría describir algo más real y terrorífico que aquellas guerreras moscas abatiéndose sobre mí. No puede ser humana esta alucinación, pienso yo. Al fin, me tiendo sobre el fango, pues ya mis piernas me han dado permiso para hacerlo. Oigo además, mientras casi me alcanzan, consejos susurrados por el bosque que se encuentra a mi espalda. Ya nada importa, me dice un viejo árbol, cúbrete bien con el barro milagroso de Aquiles, una gloriosa y larga vida te espera.

HAIKU PARA MMD

¡Ay, el aire fresco,
como un espejismo,
viene de Tierra Pura!

(Felicidades viejo)

Levkás

Rodeado de almendros
un viejo griego,
de líticas arrugas,
duerme la siesta
ajeno a la tormenta
del Egeo.
Levkás es siesta
y es tormenta
en primavera.

EXT. LEVKÁS. DÍA

Rodeado de almendros
un viejo griego,
de líticas arrugas,
duerme la siesta
ajeno a la tormenta
del Egeo.
Levkás es siesta
y es tormenta
en primavera.

Faro

El faro es el pene encendido de un pirata viejo que avisa a las piratas de sus sátiras intenciones.

LÁGRIMAS

Desde los encharcados balcones de mis ojos
se arrojan como moscas al vacío
en vertical picado hasta mi pecho.

¿Por qué colmáis estas cloacas cristalinas?
¿Acaso convoqué vuestra presencia?
¿Solicité acaso vuestro auxilio?

Dejad de adulterar estos desagües
y fistular mis úlceras miradas
de ausente y ya vencido viejo.

greguerías e

Alimentos:
* El queso va al rayador para rascarse la espalda.

* El ketchup es un bailarín caribeño al que le encanta la salsa.

* A pesar de su aspecto, la cebolla es un triste poema de amor.

* El ají morrón es la lujuria de una comida ardiente. el amarillo, es para que tu cocina de envidia, y el verde por si no sabes cocinar, que al menos mantengas la esperanza.

* La mayonesa es la más valiente de los aderezos, porque está hecha a puro huevo.

* En el guiso se cocina la clase pobre.

* La ensalada del amor se hace con zanahoria y huevo.

* La cebolla deja de llorar cuando por el camino de la pumarola va acompañando al chorizo.

* Las verduras se suicidan en las aguas de la sopa.

* Al huevo le encanta ver como se desangra la remolacha.

* He descubierto que la batata es una papa muy zonza.

Animales y otras yerbas:

* El tigre tiene manchas porque vive del pecado.

* El gato es una gacela que puede vivir en casa.

* La hiena es un animal político, mientras te caga se mata de risa.

* La cebra es el mamífero más asesino, por eso tiene cadena perpetua.

* El gato es un poni montes.

* Cuando se aglomeran demasiadas personas frente a las jaulas, es ahí donde se dan cuenta los animales que han llegado al zoológico.

* El elefante es el bombero de la selva.

* El León tiene la melena larga porque no hay peluquero que se anime a cortarle el pelo.

* La vaca viste de cuero porque ya conoce al toro.

* El potro es tan dotado que sólo sale con yeguas.

* El lince es el único animal con larga vista incorporado.

* El canguro es un trabajador argentino nacionalizado australiano.

* La jirafa tiene cuello largo porque pertenece a otra clase social.

* El mono es un niño que desciende del hombre.

* El loro es un locutor en la radio de la selva.

* La nutria nació en los charcos con ínfulas de clase alta.

* La serpiente es un vertebrado que perdió la dignidad.

* El cien pies no tiene dudas que el camino ha de ser largo.

* El cocodrilo es chato porque nació para zapato.

* La araña es una mesa redonda que se le mueven las patas.

* El escorpión es el mecánico del desierto.

* El cangrejo es un soldado que sabe bien lo que le espera en el frente.

* El sapo es el gordito del barrio.

* Las hormigas son orégano con patas

* El cerdo es la alcancía de los charcos.

* Nosotros le decimos burro, en cambio la burra lo llama… animaaaaaaaal.

Cosas y objetos:

* El calzador es el tobogán donde el pié juega en la plaza de los zapatos.

* El cenicero es la ventanilla por donde pagamos en cuotas las llamas de nuestra vida.

* Parece mentira que en un aparato de radio pueda caber tanta gente.

* La televisión sirve para introducir una inmensa cantidad de sordos a nuestra casa con los que no podemos hablar.

* El diario es una sopa de letras.

* La sábana es el pijama que usa la cama para dormir.

* Las manecillas del reloj y la gente de los pueblos chicos giran siempre por la misma calle.

* El tubo fluorescente te da la luz por segmentos.

* El colchón es la suspensión de la cama.

* El ventilador es el viento que se volvió motociclista.

* La botella suplió al sifón porque este era un prepotente que echaba el agua por la fuerza.

* Las ventanas de los presidios son los nichos de la libertad

* La llave se inventó para que no pasemos la noche parados junto a la puerta.

* La foto es el interruptor del tiempo.

* El espejo solo sirve para que veas donde estás.

* El lápiz se gasta porque está harto de escribir siempre las mismas palabras.

* El carnicero es un malevo frustrado.

* Escritorio: uniforme de inteligencia que usan los inútiles en las oficinas públicas.

* Los medios de transportes nos hace sentir como en la nada. Ni en el origen ni en la llegada.

* La puerta es un mueble discriminatorio que separa a los unos de los otros.

* La casa es la mejor excusa para no vivir en sociedad.

* El paraguas sólo sirve para esconderse del cielo.

* Se dejó de usar el sombrero porque daba mala impresión, parecía que el dueño había perdido la mitad de la cabeza.

* Las rejas en el frente de las casas habla de cárceles domiciliarias.

* Las llantas son el molde de los neumáticos.

* El peine tiene la magia de que tu cara pase inmediatamente de la locura a la sensatez.

* La plantilla es la alfombra de los zapatos.

De otras gentes:

* Los chinos tienen los ojos como si desconfiaran de todo.

* Los suecos son un pueblo compuesto de suela y taco.

* Por fin descubrí porque los españoles dicen olé. Es un problema de olfato.

* El italiano es alguien que nace y vive dependiendo de su madre. Ante cualquier contingencia, siempre grita: ¡mamma mía!

* El alemán no es germano de nadie.

El Beso:

* El beso es la mecha de la bomba de los genitales.

* El beso es la traqueotomía del amor.

El Hombre y la Mujer:

* La mujer es como el auto, sería nada sin las gomas.

* El primer padre es el hijo de nadie. No tuvo abuelos, no tuvo primos, no tuvo madre. Por eso se inventó el día del padre.

* Si el hombre caminara para atrás viviría doblado.

* Al fin de cuentas la mujer siempre te acuesta.

* La mujer tiene un promedio de vida casi dos veces menor al hombre. Todas se detienen en la juventud.

*Una prostituta es una mujer que está convencida de que el espíritu es tan solo una sensación extraña.

* Una mujer se embaraza cuando la levadura del amor ha fermentado en su vientre.

Especies Marinas:

* La Foca es el abuelo del mar de los años ’50.

* El tiburón es el patovica del boliche de las aguas.

* La sirena es la única mujer virgen, por eso vive en el agua.

* Solamente los peces pueden mirar a ambos lados.

* El caracol es un molusco que eligió ser mochilero.

* Al único pez que le cuesta una atrocidad encontrar novia es al bagre.

* La anguila es el consolador de las sirenas.

Acl: Patovica en Argentina significa hombre de músculos trabajado en un gimnasio.

Ferrocarril:

* La formación de un tren es el más claro ejemplo de la ignorancia de los seres humanos. Aunque tengamos ruedas propias, todos nos necesitamos.

* Un tren es la formación de los vagones en la escuela de las vías.

* Nada más arrogante que las vías del tren, siempre se las encuentra en el medio de los pueblos.

* El tren nos permite creer que lo que se mueve es el campo.

Frutas y Postres:

* Manzana: Fruta comestible hereje con inclinación al pecado.

* Pera: La quijada de las frutas.

* Banana: Símbolo sexual para las dietas lesbianas.

* Uva: Fruto que se usa para brindar un mensaje de interés sexual en código morse.

* Sandía: Mujer insaciable siempre vive embarazada.

* Ciruela: Simboliza al matrimonio, primero dulce luego ácida.

* Pomelo: Es una naranja amarga.

* Limón: Fruta de mal carácter.

* Naranja: Mujer sensual que se vende por el ombligo.

* Durazno: Es una ciruela con bello en el pecho.

* Gelatina: Es el seno de un postre joven y ardiente.

La calvicie:

* No hay mejor forma de torturar a un calvo que con un peine.

* La barba es la solución que Dios le dio a los hombres, para que puedan dar la vuelta la cabeza el día que se quedan calvos.

La muerte:

* La muerte es el último acto del teatro de la vida.

* Los ricos hicieron el mausoleo en la tierra para no pagar impuestos en el infierno.

* A la tumba de los ricos van los gusanos suicidas.

* En Argentina, sólo los ‘vivos’ salen del cementerio.

* Los velorios son como las grandes comilonas en un restaurante, todos se miran para ver quien carga con el muerto.

* Los velorios son como los coitos, lo que menos importa son los medios.

* No hay nada más incongruente que vestir a un nudista cuando está muerto.

* Es fácil darse cuenta cual es la calavera masculina, tiene los ojos hundidos.

* El verdugo es alguien que mata en defensa propia del estado.

* El cementerio es el barrio ideal, ahí los chicos no juegan a la apelota en la puerta de tu casa.

* Un muerto es lo más parecido a una queja al gobierno, porque nunca tendrás respuesta.

* Las flores que nacen en los cementerios son antenas de los muertos para conectarse al cielo.

La música:

* El rock es la danza del cuerpo; el tango del sexo; el vals de los espíritus y la música de cámara… la muerte.

* De que serviría un CD si no existiese el parlante.

* La música grabada es el más claro ejemplo del tirano que se esconde en cada ser. Porque esclavizamos la orquesta y le hacemos tocar cuando se nos da la gana sin pagarle un solo centavo.

* Los instrumentos de viento fueron creados para escupir con ritmo de música.

* El piano es la oficina de identificación musical para registrar las huellas digitales de cada pianista.

* Violín: Instrumento político que nos enseña que toda campaña proselitista debe basarse en apoyarse en el izquierda y tocar con la derecha.

* El órgano es un piano que necesita estar enchufado.

La ropa:

* El chaleco se inventó para los que no tienen brazos.

* Si al pantalón lo usáramos al revés, para salir del migitorio llamaríamos a una ambulancia.

* Los anteojos sólo sirven para esconder el espíritu.

* El Corpiño es la alacena donde los niños guardan los alimentos.

* El corpiño se creo para sostener a los senos, de modo que los lactantes no tomen soda en lugar de leche.

* El sleep es el tiento que sujeta al potro de los deseos.

* La ropa de mujer es suave porque su piel así lo exige.

* El guante es el bunker donde se esconden las huellas.

* La diferencia entre los indios y la civilización fue la invención del zapato. Le evitaron al blanco todo contacto con la naturaleza.

* Las medias son los guantes de los pies.

Los Parientes:

* El hijo es la forma más parecida de regresar a la tierra.

* La suegra es nuestra conciencia por eso es que nos descarna.

* El tío es el padre que hubiésemos querido tener.

* La abuela tiene el carácter que extrañamos de nuestra madre.

* Un hermano es el otro yo que va donde yo no puedo.

* El hijo ideal es un sobrino al que no tengo que mantener.

* Reflexión: Si mi cuñado es un hermano político, mi hermana comete incesto.

* Un nieto sirve para hacerme sentir que mi hijo es un copión.

* A los parientes nadie los elige, pero ellos tampoco.

* La esposa es un poco de tu madre; un poco de tu abuela; un poco de tu hermana; un poco de tu amiga. En definitiva, es un poco.

* El esposo es un gerente con relaciones sexuales.

* La diferencia entre un novio y el esposo, es la pérdida de memoria.

Las deficiencias físicas:

* Un sordo es un fanático por el juego de la mímica.

* El tartamudo es alguien que remarca lo que dice para que todos lo entiendan.

* El jorobado da toda la impresión como que ha perdido algo.

* El rengo es alguien que con su forma de caminar, te obliga a dudar entre doblar o seguir.

* El ciego es un profesional del control mental.

* El manco es un canchero que quiere demostrarle al mundo que todo lo puede con una mano.

* Hay personas que son dulces y otras que son diabéticas.

* Un mudo es alguien que no cree en la libertad de expresión.

* Una persona sin manos es un desubicado, no tiene tacto.

* No todos los mogólicos son mogólicos, algunos viajan en subte (Metro).

* Cuando un sordo se irrita las manos, va al otorrinolaringólogo.

* El impotente es un experto en dejar a una mujer con ganas.

* El mal de sambito es la consecuencia de una masturbación exagerada.

* El que anda en silla de ruedas es un egoista que no está dispuesto a dar un paso por nadie.

Las flores:

* La diferencia entre una rosa roja y una blanca es que la segunda no tiene apetito carnal.

* Las rosas tienen espinas para que sepamos lo que cuesta el amor.

* La enredadera es la casamentera del barrio de las flores.

* Las flores silvestres son anónimas porque nacen en barrios pobres.

* Las flores de plásticos fueron hechas para corazones de hipócritas.

* Las flores duran en un jarrón lo que el amor en las personas que la compraron.

* Las orquídeas son flores de clase alta.

* El girasol es un conjunto de rayos de sol con una verruga al medio.

Los muebles:

* La cama es la plaza de la niñez; el campo de juego sexual de la juventud, y la práctica mortuoria de la vejez.

* El mueble es el fruto del árbol que te devuelve en comodidad los daños que le causaste.

* La silla es un mueble millonario, porque nació en una familia acomodada.

* La silla eléctrica es un puente que te conecta al futuro.

* La cama siempre guarda lo mejor de nuestros sueños.

Los Niños:

* El cordón umbilical es la cuerda que ata a la madre con los hijos y ahorca al que juegue de marido.

* Somos tan crueles los hombres adultos, que competimos con el niño por los pechos de la madre.

* Hacemos un hijo con desesperación y lo dejamos partir con resignación.

* En la construcción de un hijo el padre pone el marco pero la madre la foto.

* Una madre es la escultora de la vida.

* Un niño sirve para darnos cuenta que es hora de ponerse el saco.

* El cordón umbilical es para que antes del parto la mujer no pierda al niño.

* Si el niño no llegara a grande… seguiríamos viviendo.

Modos, costumbres y el cuerpo humano:

* El bostezo es el grito de los mudos.

* La mejor manera de convivir con el mundo es yendo de a pié, pues si observamos por la ventanilla al viajar, vemos que todo regresa mientras nosotros nos vamos.

* La siesta es el entrenamiento para el partido de la noche.

* Los mozos son lo más parecido a una suegra, porque nos viven cambiando lo queremos comer.

* Cuando da el sol no es saludable salir a caminar con la suegra, porque la sombra nos maldice por dos veces.

* Los seres humanos nos llenamos la boca con la dignidad, el honor, la democracia, la igualdad, los derechos y la justicia. Y al final, al primero que le ofrecemos el asiento es al trasero.

* El sueño es el único cine donde cada noche te pasan una película distinta.

* Sacar una silla y sentarse en la calle, es decirles a los vecinos que nuestro domicilio está totalmente ocupado.

* La patilla es el puente entre el cabello y la barba.

* El estornudo es la soda del sifón de la nariz.

* Las cejas son el guión bajo de la escritura del rostro.

* El hombre es tan incongruente que se lava las manos al salir del migitorio.

* El ano es un insolente.

* Las lágrimas son el sudor del cerebro.

Naturaleza:

* El Sol es el calefactor de los pobres.

* El pedo no es otra cosa más que el resultado de la descomposición temporal del silenciador del caño de escape anal.

* La mejor manera de descomponer los alimentos, es comiéndoselos primero.

* El árbol es el único soldado del ejército de la tierra que siempre muere de pié.

* Las ramas son los brazos de la naturaleza.

* La montaña son un chichón de la tierra.

* La noche es un día oscuro que se ha convertido en un manto de sospecha.

* El arco iris es la acuarela del cielo.

* Cuando el cielo juega al carnaval… llueve.

* Las nubes muestran que en el cielo no está prohibido fumar.

* Las estrellas son las luces de las viviendas de nuestros sueños.

* El temblor es un bostezo que despereza la tierra.

* El volcán es un alcohólico que vomita la borrachera de toda una etapa de juerga.

* La meseta es la mesa ratona del living de la naturaleza.

* La diferencia entre el árbol y los muebles es que estos no dan hojas.

* La luna nace en la hamaca de su cuarto menguante; danza en la adolescencia de su cuarto creciente; queda embarazada de nostalgia y violines cuando muestra su faz llena, para luego reflejarse en una figura nueva.

* Las tres marías son las hermanas que danzan en el salón del cielo el vals de las ansiedades de su eterna juventud.

* Las nubes son perpetuas acuarelas que van dibujando constantemente la visión de nuestras conciencias.

* La naturaleza siente celos de la mujer porque Dios le dio en sus pechos la razón de la existencia.

* La nieve es un baño de crema en el postre del universo.

* El viento es libre porque no tiene puertas.

* El viento cruza la calle como un ser desesperado.

* El rayo nos anuncia que alguien en el cielo puso los dedos en el tomacorriente.

* Las olas son los vendedores del mar que llevan sus productos al mostrador de la playa.

* La Palmera es una africana de pelo verde.

* El césped es la barba de la tierra.

* En las copas de los árboles brinda la naturaleza.

* El sauce es un alma en pena.

* El viento en contra te obliga a caminar despacio para que disfrutes la vida.

* El atardecer llega con el corazón entristecido, porque sabe en su interior que se le viene la noche.

* Las esquinas te preanuncian que se te acaba la calle.

* La calle es la mediasuela de la calzada.

* Presionar el timbre demasiado tiempo, es como meterle con rabia el dedo en el ojo a la dueña de casa.

* Las avenidas son más anchas porque se inflan con aire.

Nudistas:

* El nudista es alguien que está cansado de que le envidien la ropa.

* Cuando un nudista quiere sorprender a su mujer, se pone el traje en la cama.

* No hay nada más ridículo que dos nudistas tratándose de usted.

* De una nudista a otra: ¿Viste el pito que pasó? ¡Debe ser nuevo en el barrio!

* Una nudista española se presenta y dice: ¡Yo soy Conchita! Y uno de los presentes se sorprende y exclama: ¡debe ser ventrílocuo!

* Cuando un padre se convierte en nudista deja de disfrutar a sus hijos. Ya que no los puede sentar en la falda.

* Los nudistas no se casan por la iglesia.

* Un empleado nudista se presentó vestido en el trabajo y lo echaron porque era una empresa seria.

* En una playa nudista: la mujer le dice al marido ¿por qué no mirás?

Pájaros y otras yerbas:

* Los pájaros no cantan… trinan.

* El cardenal es un sacerdote que vive a la altura de sus hábitos.

* El canario es amarillo porque su canto da envidia.

* El gorrión es un canario de barrio.

* La paloma es el cartero de las aves del cielo.

* Una golondrina no hace verano pero te anuncia la primavera.

* Las abejas son como las suegras, si te acercas te atacan, pero producen en su vientre la dulce acaricia que le dará sabor a tu vida.

* El halcón es un avión de combate de la aeronáutica de las aves.

* Cuando una paloma te caga no es casualidad, es diarrea.

* Dios les quitó el habla a las especies, para enseñarle al hombre como se hace para no mentir.

* Un pájaro enjaulado es un ave presa por un delito que cometimos nosotros.

* El pájaro se diferencia del hombre porque tiene vuelo propio.

Signos del Zodíaco:

* Aries: Es un signo cinematográfico.

* Tauro: Es el típico signo de los maridos engañados.

* Géminis: Bajo su régimen nacen solo mellizos-

* Cáncer: Un signo que nos da pena.

* Leo: Signo que interpreta a los lectores.

* Libra: Signo de medida inglesa.

* Virgo: Signo mentiroso que te muestra que no debes creer en el horóscopo.

* Escorpio: Los nativos d eeste signo tienen que tomar la vida con pinzas.

* Sagitario: Parece un hombre pero es un caballo.

* Capricornio: Tiene ascendente en tauro (ver tauro).

* Acuario: Para los amantes de la natación.

* Piscis: Da toda la sensación que es un signo de agua.

Temas sexuales:

* El pene es el mejor amigo del hombre, por eso siempre espera una mano.

* El ano es el caño de escape del auto humano.

* La pelvis de la mujer está rodeada de cabellos de ángeles que resguardan la pureza de la vida.

* El coito fue lo que dio inicio a las compañías petroleras.

* Los senos son dos globos a medio inflar.

* Cuando hacemos el amor da toda la sensación de que estamos moliendo sal gruesa en un mortero de carne.

Vejez:

* La vejez, por ser el último traje, se recibe sin planchar.

* Un viejo es un joven con todos los años a cuestas.

* El abuelo es una pasa de uva de la viña de la vida.

* Para recibirse de libro hay que llegar a viejo.

* Una mujer arrugada es como un libro mojado.

Varios:

* Nadie tiene la vida asegurada. Es por eso que una amante es una reserva por si se pierde la esposa.

* La cárcel es el retiro espiritual de los delincuentes.

* La policía está para amparar a los reos de la avaricia de los inocentes.

* Por lo general los políticos no tienen parientes carnales.

* El papel mueve al mundo ¿o qué sería sin dinero ni papel higiénico?

* La ruta es el cordón umbilical más largo del mundo.

* Si no fuera por el papel higuiénico, con las ramas nos romperíamos el c….

* Los gallegos son los únicos en el mundo que usan la oreja de cartuchera. Porque ahí ponen el lápiz.

* La discriminación es una mentira, fue el negro que se tiñó para diferenciarse del blanco.

* El viudo llegó a viudo por contraer enlace con la desgracia.

* El pirata es un jugador de truco que tiene alquilado el ancho de bastos.

* Condonar una deuda es tomar por forro al acreedor.

* El chupete es un pezón que se despegó de la teta.

* El invierno es el freezer de la vida.

* Los indios adoraban al sol porque no lo tenían cerca.

* Es cierto que los últimos serán los primeros, por algo los rostros más célebres están en los billetes de menor valor.

Unas perlas de Groucho Marx

“El matrimonio es una gran institución. Por supuesto, si te gusta vivir en una institución.”
“Sólo hay una forma de saber si un hombre es honesto: preguntarselo. Y si responde “sí”, entonces sabes que está corrupto.”
“¿A quién va usted a creer, a mí o a sus propios ojos?”
“¿Por qué debería preocuparme por la posteridad? ¿Qué ha hecho la posteridad por mí?”
“La justicia militar es a la justicia lo que la música militar es a la música.”
“Una mañana me desperté y maté a un elefante en pijama. Me pregunto cómo pudo ponerse mi pijama.”
“He pasado una noche estupenda… pero no ha sido ésta.”
“Citadme diciendo que me han citado mal.”
“Estos son mis principios. Si no le gustan tengo otros.”
“Yo encuentro la televisión bastante educativa. Cuando alguien la enciende en casa, me marcho a otra habitación y leo un buen libro.”
“Parad el mundo que me bajo.”
“Conozco a centenares de maridos que volverían felices al hogar si no hubiera una esposa que les esperara. Quiten a las esposas del matrimonio y no habrá ningún divorcio.”
“No estoy seguro de cómo me convertí en comediante o actor cómico. Tal vez no lo sea. En cualquier caso me he ganado la vida muy bien durante una serie de años haciéndome pasar por uno de ellos.”
“No es la política la que crea extraños compañeros de cama, sino el matrimonio.”
“Lo malo del amor es que muchos lo confunden con la gastritis y, cuando se han curado de la indisposición, se encuentran con que se han casado.”
“En esta industria, todos sabemos que detrás de un buen guionista hay siempre una gran mujer, y que detrás de ésta está su esposa.”
“Nunca voy a ver películas donde el pecho del héroe es mayor que el de la heroína.”
“Todo lo que soy se lo debo a mi bisabuelo, el viejo Cyrus Tecumseh Flywheel. Si aún viviera, el mundo entero hablaría de él… ¿Que por qué? Por que si estuviera vivo tendría 140 años.”
“Supongo que había que inventar las camas de agua. Ofrecen la posibilidad de beber algo a media noche sin peligro de pisar al gato.”
“He disfrutado mucho con esta obra de teatro… especialmente en el descanso.”
“Nunca pertenecería a un club que admitiera como socio a alguien como yo.”
“Inteligencia militar son dos términos contradictorios.”
“El secreto de la vida es la honestidad y el juego limpio… si puedes simular eso, lo has conseguido.”
“¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?”
“En las fiestas no te sientes jamás; puede sentarse a tu lado alguien que no te guste.”
“Cuando muera quiero que me incineren y que el diez por ciento de mis cenizas sean vertidas sobre mi representante.”
“¡Hay tantas cosas en la vida más importantes que el dinero!… ¡Pero cuestan tanto!”
“Desde el momento en que cogí su libro me caí al suelo rodando de risa. Algún día espero leerlo.”
“La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados.”
“Es mejor estar callado y parecer tonto, que hablar y despejar las dudas definitivamente.”
“¿Servicio de habitaciones? Mándenme una habitación mas grande.”
“Soy tan viejo que recuerdo a Doris Day antes de que fuera virgen.”
“Fuera del perro, un libro es probablemente el mejor amigo del hombre. Y dentro del perro probablemente está demasiado oscuro para leer.”
“No puedo decir que no estoy en desacuerdo contigo.”
“Partiendo de la nada hemos alcanzado las más altas cotas de miseria.”
“Si sigues cumpliendo años, acabarás muriéndote. Besos, Groucho.” (Felicitación de Groucho a un amigo).
“Bob, ya sabes que yo en ti sólo tengo confianza… y muy poca.” (Frase de Groucho a Robert Dwan, director de su programa de TV “You Bet Your Life”).
“Fui casado por un juez. Pero mejor debería haber pedido un jurado.”

ALFONSO TIPODURO

Sonaba una de esas canciones de los setenta pretendidamente eróticas en las que únicamente se oyen suspiros y un órgano eléctrico de fondo…
–Hola, guapo.
–Hola, busco a Mauricio.
–Yo no conozco a ningún Mauricio, chato -dice una.
–Además, te has confundido de sitio, aquí no hay chaperos, no ves que somos todas chatis de gordos melones -dice otra enseñando los suyos.
–Para machos -dice otra vez la primera.
–Si te gustan los tíos este no es tu sitio, maricón -dice una tercera.
–Es…, bueno, era boxeador -digo.
–¿Boxeador? Vaya con el mosca muerta, le gustan los boxeadores -dice una.
–Ah, ¿No será Mauro el essayeur? -dice otra.
–¿Essayeur? -digo.
–Es verdad, antes era boxeador -dicen a coro dos de ellas.
En ese instante sale de una de las puertas mi antiguo amigo Mauricio. El no necesitaba anunciarse más. Ahora era uno de aquellos hombres alquilados por el burdel para ser muy atrevidos con las prostitutas, de manera que los clientes tímidos siguieran su ejemplo. Lo que llamaban un “essayeur”. Nos abrazamos.
–Eh, tíos, aquí no, por favor, esta es una casa decente -dice la de los melones.
–Va, calla ya, Lucy, es un viejo amigo, no un novio.

Después del “que tiempos aquellos” y todo eso le conté la historia. Había que hacerlo. No quedaba más remedio. De todas formas aún no tenía tomada la decisión. No había nombres, ni muertos, ni nada. Y, joder, había sido mi mejor amigo en tiempos difíciles para los dos.

Me dio las instrucciones. Sonaba un poco pedante pero contundente. No debía renunciar a mis sueños. Aunque nunca se cumpliesen, alimentaban mi vida. Todo lo contrario. Que un sueño se cumpliese lo convertía inmediatamente en una bazofia. Era mejor así. Los sueños cumplían su función. Era la acuciante realidad la que no me dejaba en paz.

–Un baño caliente. ¿Aquí? No, mejor lo dejo para otro momento, pero te tomo la palabra, ¿vale?

PFNHDM 4.EL “ESSAYEUR” Y EL APRENDIZ

Sonaba una de esas canciones de los setenta pretendidamente eróticas en las que únicamente se oyen suspiros y un órgano eléctrico de fondo…
–Hola, guapo.
–Hola, busco a Mauricio.
–Yo no conozco a ningún Mauricio, chato -dice una.
–Además, te has confundido de sitio, aquí no hay chaperos, no ves que somos todas chatis de gordos melones -dice otra enseñando los suyos.
–Para machos -dice otra vez la primera.
–Si te gustan los tíos este no es tu sitio, maricón -dice una tercera.
–Es…, bueno, era boxeador -digo.
–¿Boxeador? Vaya con el mosca muerta, le gustan los boxeadores -dice una.
–Ah, ¿No será Mauro el essayeur? -dice otra.
–¿Essayeur? -digo.
–Es verdad, antes era boxeador -dicen a coro dos de ellas.
En ese instante sale de una de las puertas mi antiguo amigo Mauricio. El no necesitaba anunciarse más. Ahora era uno de aquellos hombres alquilados por el burdel para ser muy atrevidos con las prostitutas, de manera que los clientes tímidos siguieran su ejemplo. Lo que llamaban un “essayeur”. Nos abrazamos.
–Eh, tíos, aquí no, por favor, esta es una casa decente -dice la de los melones.
–Va, calla ya, Lucy, es un viejo amigo, no un novio.

Después del “que tiempos aquellos” y todo eso le conté la historia. Había que hacerlo. No quedaba más remedio. De todas formas aún no tenía tomada la decisión. No había nombres, ni muertos, ni nada. Y, joder, había sido mi mejor amigo en tiempos difíciles para los dos.

Me dio las instrucciones. Sonaba un poco pedante pero contundente. No debía renunciar a mis sueños. Aunque nunca se cumpliesen, alimentaban mi vida. Todo lo contrario. Que un sueño se cumpliese lo convertía inmediatamente en una bazofia. Era mejor así. Los sueños cumplían su función. Era la acuciante realidad la que no me dejaba en paz.

–Un baño caliente. ¿Aquí? No, mejor lo dejo para otro momento, pero te tomo la palabra, ¿vale?

Luna

En la oscura noche la luna es un viejo Seiscientos con un faro roto.

Eiaculatoriae

Con nuevo impulso de lujurias,
Soy el viejo esclavo de la suave piel
De una «dolci e candy» Madonna:
«Alea eiaculacta est»

ANTOJO

Era el hombre más viejo del mundo. Pensó: “Aquí se puede descansar”. Se le antojaba frecuentemente.

..un barco que navega por la vida cargado de genes…

El domingo por la mañana, un golpe seco despertó a Hilde. Era la carpeta de anillas, que había caído al suelo. Había estado tumbada en la cama leyendo acerca de Sofia y Alberto, que hablaban de Marx. Luego se había dormido boca arriba con la carpeta en el edredón. La lamparita que tenía sobre la cama había estado encendida toda la noche.
El despertador en el escritorio marcaba las 8.59 con cifras verdes.
Había soñado con grandes fábricas y ciudades llenas de humo y hollín. Sentada en una esquina, una niña vendía cerillas. Gente bien vestida, con largos abrigos, simplemente había pasado flotando.
Al incorporarse en la cama se acordó de aquellos legisladores que despertarían en una sociedad hecha por ellos mismos. Ella podía estar contenta de vivir en Bjerkely.
¿Se habría atrevido a despertarse en Noruega sin saber en qué parte lo haría?
Pero no sólo era cuestión del lugar donde despertaría. También podría haberse despertado en una época completamente distinta.
En la Edad Media, por ejemplo, o en una sociedad de la Edad de Piedra de hace diez o veinte mil años. Hilde intentó imaginarse sentada delante de la puerta de una caverna. Tal vez estaría preparando una piel.
¿Como viviría una chica de quince años antes de que existiera lo que llamamos cultura? ¿Cómo habría pensado entonces?
Hilde se puso un jersey, cogió la carpeta y se sentó para continuar la lectura de la larga carta de su padre.
Justo en el instante en que Alberto acababa de decir »final del capítulo», alguien llamó a la puerta de la Cabaña del Mayor
-¿No tenemos opción, verdad? -dijo Sofía.
-Supongo que no gruñó Alberto.
Fuera había un hombre muy viejo con pelo y larga barba blancos. En la mano derecha llevaba un bastón, y en la izquierda una gran lámina de un barco. A bordo de éste se podía ver toda clase de animales.
-¿Y quién es este viejo señor? -interrogó Alberto.
-Me llamo Noé.
__Me lo imaginaba.
-Tu propio progenitor, hijo mío. Pero supongo que ya no está de moda acordarse de los progenitores.
¿Qué llevas en la mano? -preguntó Sofía.
__Es una lámina de todos los animales que se salvaron del gran diluvio. Toma, hija mía, es para ti.
Sofía cogió la gran ilustración y el viejo dijo:
-Tendré que ir a casa a regar mis parras…
Dio un pequeño salto juntando los pies en el aire, de la forma que sólo saben hacerlo hombres muy mayores de muy buen humor.
Sofía y Alberto volvieron a entrar y se sentaron. Sofía empezó a mirar la lámina, pero Alberto se la quitó con autoridad.
-Primero vamos a centrarnos en las grandes líneas dijo.
-Empieza.
-Nos olvidamos de decir que Marx vivió los últimos treinta y cuatro años de su vida en Londres, adonde se trasladó en 1849, y murió en 1883. Durante todo ese período también vivió Charles Darwin en las afueras de Londres. Murió en 1882 y fue enterrado solemnemente en Westminster Abbey como uno de los grandes hijos de Inglaterra. Pero Marx y Darwin no sólo se cruzan en el tiempo y en el espacio. Marx intentó dedicar a Darwin la edición inglesa de su gran obra El capital, pero Darwin no accedió. Al morir Marx, al año siguiente de Darwin, su amigo Friedrich Engels dijo: «De la misma manera que Darwin descubrió las leyes del desarrollo de la naturaleza orgánica, Marx descubrió las leyes del desarrollo histórico de la humanidad».
Entiendo.
-Otro importante pensador que también deseaba relacionar su actividad con Darwin, fue el psicólogo Sigmund Freud. También él vivió el último año de su vida en Londres. Freud señaló que tanto la teoría de la evolución de Darwin, como su propio psicoanálisis habían supuesto un agravio al «ingenuo amor propio del ser humano».
Son ya muchos nombres, pero estamos hablando de Marx, Darwin y Freud, ¿no?
En un sentido más amplio se puede hablar de una corriente naturalista desde mediados del siglo XIX, hasta muy adentrado nuestro propio siglo. Por naturalismo se entiende un concepto de la realidad que no admite ninguna otra realidad que la naturaleza y el mundo perceptible. Un naturalista considera, por lo tanto, al hombre como una parte de la naturaleza. Un investigador naturalista se basará exclusivamente en hechos dados por la naturaleza, es decir, ni en especulaciones racionalistas, ni en ninguna otra forma de revelación divina.
-¿Esto es válido para Marx, Darwin y Freud?
-Decididamente sí. Las palabras clave de mediados del siglo pasado son «naturaleza», «ambiente», «historia»,
«evolución» y «crecimiento». Marx había señalado que la ideología de los seres humanos es un producto de la base material de la sociedad. Darwin demostró que el ser humano es el resultado de un largo desarrollo biológico, y el estudio de Freud del subconsciente mostró que los actos de los hombres se derivan, a menudo, de ciertos instintos animales.
-Creo que entiendo lo que quieres decir con «naturalismo» ¿pero no sería mejor hablar de una cosa cada vez?
-Vamos a hablar de Darwin, Sofía. Supongo que te acordarás de que los presocráticos buscaban explicaciones naturales a los procesos de la naturaleza. De la misma manera que ellos tuvieron que librarse de las viejas explicaciones mitológicas, Darwin tuvo que librarse de la visión de la Iglesia sobre la creación de animales y hombres.
¿Pero fue en realidad un filósofo?
__Darwin era biólogo e investigador de la naturaleza. Pero fue el científico de los tiempos modernos que más que ningún otro desafió la visión de la Biblia sobre el lugar del hombre en la Creación de Dios.
-Entonces me vas a hablar un poco de la teoría de la evolución de Darwin, ¿no?
-Empecemos con el propio Darwin. Nació en la pequeña ciudad de Shrewsbury en 1809. Su padre, el doctor Robert Darwin, era un conocido médico del lugar y muy severo en cuanto a la educación de su hijo. Cuando Charles era alumno del Instituto de Bachillerato de Shrewsbury, el director dijo de él que andaba por ahí hablando tonterías y presumiendo sin méritos, que no hacía absolutaniente nada útil. Por «útil» este director de instituto entendía aprenderse de memoria los verbos latinos y griegos. Con andar por ahí, quería decir que Charles iba y venía coleccionando escarabajos de todas clases.
-Llegaría a arrepentirse de aquellas palabras.
-También mientras estudiaba teología se interesaba más por cazar pájaros y atrapar insectos que por los estudios. No obtuvo, por tanto, buenos resultados en lo que a teología se refiere. Pero aparte de los estudios de teología logró labrarse cierta reputación como investigador de la naturaleza. También se interesó por la geología, que tal vez fuera la ciencia más expansiva de la época. Después de obtener su título de teología en Cambridge en el mes de abril de 1831, se puso a viajar por el norte de Gales para estudiar formaciones de piedras y fósiles. En el mes de agosto del mismo año, cuando tenía veintidós años, recibió una carta que marcaría el rumbo del resto de su vida…
-¿Qué ponía en esa carta?
-La carta venía de su amigo y profesor John Steven Henslow. Decía: «Me han pedido… recomendar a un investigador de la naturaleza para acompañar al capitán Fitzroy, que ha recibido el encargo del Gobierno de investigar el extremo sur de América. Yo dije que te consideraba a ti la persona más cualificada que conozco para encargarse de una tarea de esta clase. En cuanto a las condiciones de sueldo, no sé nada. El viaje durará dos años…».
-¡Madre mía, todo lo que sabes de memoria!
-Un detalle sin importancia, Sofía.
-¿Y contestó que sí?
-Se moría de ganas por aprovechar esta oportunidad, pero en aquella época los jóvenes no hacían nada sin el consentimiento de sus padres. Tras largas consideraciones, el padre dijo que sí, y al final sería él quien pagaría el viaje del hijo. En cuanto a las «condiciones de sueldo», resultó que no había tal cosa.
-Ah…
-El barco era el buque de guerra H.M.S Beagle. El 27 de
Septiembre de 1831, salió de Plymouth rumbo a Sudamérica y no volvió a Inglaterra hasta el mes de octubre de 1836, lo que quiere decir que los dos años se convirtieron en cinco. Por otra parte, el viaje a Sudamérica se convirtió en una vuelta al mundo. Estamos ante el viaje científico más importante de los tiempos modernos.
-¿Dieron realmente la vuelta al mundo?
-Literalmente, sí. Desde Sudamérica continuaron viaje por el Pacífico hasta Nueva Zelanda, Australia y sur de Africa. Luego volvieron hasta Sudamérica, antes de regresar finalmente a Inglaterra. Darwin escribió que «el viaje en el Beagle ha sido, decididamente, el suceso más importante de mi vida».
-No sería fácil ser investigador de la naturaleza en el mar.
__Los primeros años, el Beagle navegaba bordeando la costa de Sudamérica, lo que proporcionó a Darwin una magnífica oportunidad para conocer el continente también por tierra. Importantísimas fueron también sus incursiones en las islas Galápagos en el Pacífico, al oeste de Sudamérica. Así pudo recoger y coleccionar un amplio material que se iba enviando a Inglaterra. No obstante, conservó para sí sus muchas reflexiones sobre la naturaleza y la historia de los seres vivos. Cuando volvió a su patria, con sólo 27 años era ya un famoso investigador de la naturaleza. Tenía ya en su mente una idea clara de lo que sería su teoría de la evolución. Pero pasarían muchos años hasta que publicara su obra más importante. Darwin era un hombre prudente, Sofía; como debe serlo un investigador de la naturaleza,
-¿Cómo se titulaba esa obra?
-Bueno, en realidad fue más de una. Pero el libro que incitó el debate más enardecido en Inglaterra fue “El Origen de las especies”, que salió en 1859. El título era: On the Origin of Species by Means of Natural Selection or the Preservation of Favoured Races in Struggle for Life. Este título tan largo resume toda la teoría de Darwin.
-¿Y qué significa eso?
-«El Origen de las especies mediante la selección natural y la supervivencia de las razas favorecidas en la lucha por la vida.»
-Pues sí, ese título tiene mucho contenido.
-Pero lo vamos a ver punto por punto. En el de las especies Darwin presentó dos teorías o tesis: En primer lugar dijo que todas las plantas y animales actuales descendían de formas anteriores más primitivas. Mantuvo que tiene lugar una evolución biológica. Y lo segundo que defendió fue que la evolución se debía a la «selección natural».
-Porque sobreviven los más fuertes, ¿verdad?
-Pero primero nos centraremos en la propia idea de la evolución. La idea en sí no era muy original. En determinados círculos, la fe en una evolución biológica había comenzado a extenderse ya desde principios del siglo XIX. El más influyente fue el zoólogo francés Lamarck. Y antes de él, el propio abuelo de Darwin, Erasmus Darwin, había insinuado que las plantas y los animales habían evolucionado de unas pocas especies primitivas. Pero ninguno de ellos había dado una explicación de cómo ocurre esa evolución y, por lo tanto, tampoco fueron peligrosos adversarios de los hombres de la iglesia.
-Pero Darwin si lo fue.
-Sí, y no sin razón. Tanto los hombres de la Iglesia, como muchos sectores de los ambientes científicos, se atenían a la doctrina de la Biblia. Según la cual las distintas especies de plantas y animales eran inalterables. La idea era que cada especie animal fue creada de una vez por todas mediante un determinado acto de creación. Esta visión cristiana también armonizaba con Platón y Aristóteles.
¿Cómo?
-La teoría de las Ideas de Platón implicaba que todas las especies animales eran inalterables porque estaban formadas según las Ideas o formas eternas. El que las especies animales fueran inalterables constituía también una piedra angular en la filosofía de Aristóteles. No obstante, precisamente en la época de Darwin se realizaron varias observaciones y hallazgos que pusieron nuevamente a prueba las ideas tradicionales.
-¿Qué observaciones y hallazgos fueron éstos?
__En primer lugar, se encontraban cada vez más fósiles, y además se encontraron grandes restos de huesos de animales extinguidos. El propio Darwin se había asombrado por los hallazgos de restos de animales marinos tierra adentro. En Sudamérica, incluso en lo alto de los Andes, hizo hallazgos de este tipo. Sofía, ¿tú me puedes explicar esto?
-No.
-Algunos opinaban que simplemente las personas o los animales los habían tirado por allí. Otros pensaban que Dios había creado esos fósiles y restos de animales marinos. Sólo con el fin de engañar a los impíos.
-¿Qué opinaba la ciencia?
-La mayor pade de los geólogos defendió la «teoría de la crisis», en el sentido de que la Tierra había sido asolada varias veces por grandes inundaciones, terremotos y otras catástrofes que extinguieron toda clase de vida. También la Biblia narra una catástrofe de ese tipo. Estoy pensando en el diluvio y en el Arca de Noé. Con cada catástrofe, Dios había renovado la vida de la Tierra creando plantas y animales nuevos y más perfectos.
¿Y entonces los fósiles eran huellas de formas anteriores de vida, formas que se extinguieron tras alguna terrible catástrofe?
-Exactamente. Se decía, por ejemplo, que los fósiles eran huellas de animales que no consiguieron sitio en el Arca de Noé. Pero cuando Darwin se marchó de Inglaterra en el Beagle, se llevó consigo el primer tomo de la obra Principios de Geología, del geólogo inglés Charles Lyell. Este científico opinaba que la geografía actual, con montañas altas y valles profundos, era el resultado de una evolución inmensamente larga y lenta. La idea era que cambios muy pequeños pueden conducir a enormes cambios geográficos, si se tienen en cuenta los grandísimos espacios de tiempo transcurridos.
-¿En qué cambios pensaba él?
-Pensaba en las mismas fuerzas que actúan hoy: el sol, el viento, la lluvia, la nieve, el deshielo, los terremotos y los elevamientos de la tierra. Se suele decir que la gota horada la piedra, no mediante la fuerza, sino mediante el continuo goteo. Lyell pensaba que esos cambios pequeños y graduales durante largos espacios de tiempo pueden llegar a transformar la naturaleza completamente. Pero esta tesis sola, no podía explicar por qué Darwin había encontrado restos de animales marinos en lo alto de los Andes, aunque él no abandonó nunca esta idea de que cambios pequeños y graduales podían dar lugar a grandes cambios, transcurridos ya espacios de tiempo inmensamente largos.
-¿Pensaría que también se podía emplear una explicación parecida para la evolución de los animales?
-Sí, se preguntaba precisamente eso. Pero como ya he indicado, Darwin era un hombre prudente, e hizo la pregunta mucho antes de atreverse a aventurar alguna respuesta. En este aspecto, emplea exactamente el mismo método que todos los verdaderos filósofos. Es importante preguntar, pero no siempre hay que tener prisa por contestar.
-Entiendo.
-Un factor decisivo de la teoría de Lyell era la edad de la Tierra. En la época de Darwin se suponía generalmente que habían pasado unos 6.000 años desde que Dios creara el mundo. Se había llegado a esa cifra contando las generaciones desde Adán y Eva hasta ese momento.
-¡Qué ingenuidad!
-Bueno, eso es fácil de decir para nosotros, ahora que tenemos tanta información. Darwin llegó a la conclusión de que la Tierra tenía unos 300 millones de años, pues una cosa quedaba totalmente clara, y era que ni la teoría de Lyell sobre la evolución gradual, ni la del propio Darwin tendrían ningún sentido si no se contaba con períodos enormemente largos.
-¿Y qué edad tiene verdaderamente la Tierra?
-Hoy sabemos que la Tierra tiene 4.600 millones de años,
-Ya está bien…
-Hasta ahora nos hemos centrado en uno de los argumentos de Darwin sobre la evolución biológica: la existencia estratificada de fósiles en las distintas capas de una montaña. Otro argumento era la repartición geográfica de las especies vivas. En este aspecto, el viaje de investigación del propio Darwin contribuyó con un material nuevo e inmensamente rico. Observó con sus propios ojos que, de una región a otra, las distintas especies animales podían distinguirse por muy pequeñas diferencias. Sobre todo hizo unas interesantes observaciones al respecto en las islas Calápagos, al oeste de Ecuador.

-¡Cuéntame!
-Estamos hablando de un denso grupo de islas volcánicas. Por lo tanto no había grandes diferencias ni en la fauna ni en la flora. Pero a Darwin le interesaban precisamente esas pequeñas diferencias que existían. En todas esas islas se topaba con tortugas gigantes, pero variaban un poco de isla a isla. ¿Verdaderamente había creado Dios una raza de tortugas gigantes distinta para cada una de las islas?
-Lo dudo.
-Aún más importantes fueron las observaciones que hizo Darwin sobre los pájaros en las Calápagos. Había claras diferencias de isla a isla entre las distintas clases de pinzones, por ejemplo en lo que se refiere a la forma del pico. Darwin demostró que estas variaciones estaban estrechamente unidas a lo que los pinzones comían en las distintas islas. El pinzón de tierra, de pico puntiagudo, se alimentaba de piñones; el pequeño pinzón cantor, de insectos; el pinzón carpintero, de insectos que cogía en los troncos y las ramas de los árboles… Cada una de las clases tenía un pico perfectamente adaptado a los alimentos que tomaba. ¿Provenían todos esos pinzones de la misma especie de pinzones? ¿Se había ido adaptando esa especie al entorno de las distintas islas, manera que al final habían aparecido nuevas especies de pinzones?
-Tal vez llegara a esa conclusión.
-Sí, quizás Darwin se convirtiera en «darvinista» precisamente en las islas Galápagos. También se dio cuenta de que la fauna en el pequeño archipiélago se parecía a mucha de la que había observado en América del Sur. ¿Podía ser que definitivamente Dios hubiera creado esos animales un poco distintos entre ellos, o es que había tenido lugar una evolución? Dudaba cada vez más de que
las especies fueran inalterables. Pero aún no tenía ninguna explicación satisfactoria sobre cómo tal evolución o adaptación podía haberse producido. Quedaba aún otro argumento a favor de la teoría de que todos los animales de la Tierra estaban emparentados.
-¿Cuál?
-El que se refiere al desarrollo del feto en los mamíleros. Si se comparan fetos de perro, murciélago, conejo y ser humano en una fase temprana, son tan parecidos que casi no se percibe la diferencia. Hasta que el feto no está mucho más desarrollado, no se puede distinguir el feto humano del feto de conejo. Esto debería indicar que somos parientes lejanos, ¿no?
-¿Pero seguía sin encontrar la explicación a cómo se había producido el desarrollo?
-Reflexionaba constantemente sobre la teoría de Lyell de que los cambios minúsculos podían dar lugar a grandes variaciones después de espacios de tiempo inmensamente largos. Pero no encontró ninguna explicación que pudiera servir de principio universal. Conocía también la teoría del zoólogo francés Lamarck. Lamarck había señalado que cada una de las especies animales había evolucionado según sus necesidades. Las jirafas, por ejemplo, tenían el cuello tan largo porque durante muchas generaciones lo habían estirado con el fin de llegar a las hojas de los árboles. Lamarck opinaba que las cualidades que cada individuo va adquiriendo poco a poco gracias a sus propios esfuerzos también son heredadas por los hijos. No obstante, Darwin dejó esta teoría de las «cualidades adquiridas» a un lado, simplemente porque Lamarck no tenía ninguna prueba de sus atrevidas aseveraciones. Pero había otro aspecto, mucho más próximo, en el que Darwin pensaba cada vez más. Podríamos decir que tenía el propio mecanismo de la evolución de las especies delante de sus narices.
Estoy esperando.
-Pero prefiero que tú misma descubras ese mecanismo. Por eso te pregunto: si tienes tres vacas, pero sólo tienes comida para alimentar a dos de ellas, ¿qué harías entonces?
-Puede que tuviera que sacrificar a una de ellas.
-¿Sí…? ¿Y a qué vaca matarías?
-Seguramente mataría a la vaca que diera menos leche.
-¿Ah, sí?
-Sí, es lógico.
-Y precisamente eso es lo que la gente ha hecho durante miles de años. Pero no dejemos todavía a las dos vacas. Y si quisieras que una de ellas tuviera terneros, ¿a cuál de ellas elegirías para tenerlos?
-A la que diera más leche, porque lo más seguro es que también el ternero se convirtiera en una buena vaca lechera.
-De modo que prefieres las buenas vacas lecheras a las malas. Entonces bastará con un ejercicio más. Si vas de caza y tienes dos perros cazadores, pero tienes que deshacerte de uno de ellos, ¿con cuál de ellos te quedarías?
Evidentemente me quedaría con el que fuera mejor cazador.
-De esa manera favorecerías al perro cazador más hábil, ¿verdad? Y ése, Sofía, ha sido el procedimiento que ha utilizado la humanidad para criar animales durante más de diez mil años. Las gallinas no siempre han puesto cinco huevos a la semana, las ovejas no han tenido siempre tanta lana, y los caballos no han sido siempre tan fuertes y rápidos. La gente ha ido haciendo una selección artificial. Y lo mismo ha pasado dentro del reino vegetal. No se siembran patatas malas si se tiene acceso a mejores semillas. Nadie se ocupa de cortar espigas que no llevan trigo. El punto clave de Darwin es que ninguna vaca, ninguna espiga de trigo ningún perro o ningún pinzón son idénticos a otros ejemplares de su misma especie. La naturaleza muestra un enorme abanico de variaciones, incluso dentro de la misma especie ningún individuo es idéntico a otro. De eso seguramente te diste cuenta cuando probaste la bebida azul.
-Ya lo creo.
-Darwin tuvo que preguntarse a sí mismo: ¿podría exisitir un mecanismo semejante también en la naturaleza? ¿Podría ser que la naturaleza realizara una «selección natural» de individuos «aptos» para vivir? Y finalmente, pero no por ello menos importante: ¿podría un mecanismo de ese tipo crear muy a la larga especies totalmente nuevas de animales y plantas?
-Me imagino que la respuesta es que sí.
-Darwin seguía sin poderse imaginar del todo cómo se podía realizar tal «selección natural». Pero en el mes de octubre de 1838, exactamente dos años después de volver en el Beagle, se encontró por pura casualidad con un pequeño libro del especialista en población Thomas Malthus, titulado An Essay on the PrincipIe of Population (Ensayo sobre el principio de la población). Fue Benjamin Franklin, el americano que entre otras cosas inventó el pararrayos, quien le dio la idea del libro a Malthus. Franklin había señalado que si no hubiese factores del imitadores en la naturaleza, una sola planta o especie se habría extendido por toda la Tierra. Pero como hay varias especies, se mantienen en jaque entre ellas.
-Entiendo.
-Malthus continuó desarrollando esta idea y la aplicó a la situación de la población de la Tierra. Señaló que la capacidad procreadora de los humanos es tan grande que siempre nacen más niños de los que tienen posibilidad de que vivan. Opinaba que ya que la producción de alimentos nunca podrá llegar a alcanzar el crecimiento de la población, un gran número está destinado a sucumbir en la lucha por la vida. Los que sobrevivan, y, por consiguiente, saquen adelante la raza, serán los que mejor se defiendan en la lucha por la existencia.
-Suena lógico.
-Pero éste era ese mecanismo universal que buscaba Darwin. De pronto tuvo la explicación de cómo sucede la evolución. Se debe a la selección natural en la lucha por la vida y, en esa lucha, el que mejor se adapte al entorno es el que sobrevivirá y llevará la raza adelante. Ésta era la segunda teoría que presentó en el libro El origen de la especies. Escribió: «El elefante es, de todos los animales conocidos, el que más despacio se reproduce, pero si todas sus crías sobrevivisen habría, después de 750 años, cerca de diecinueve millones de elefantes descendientes de la primera pareja».
-Por no hablar de todos los miles de huevas de bacalao de un solo bacalao.
-Darwin señaló que la lucha por la existencia es a menudo más dura entre especies cercanas, porque tienen que luchar por los mismos alimentos. Es entonces cuando actúan las pequeñas ventajas, es decir, las pequeñas y positivas variaciones con respecto a la media. Cuanto más dura sea la lucha por la existencia, más rápida será la evolución de nuevas especies. En esos casos solamente sobrevivirán los que estén mejor adaptados, todos los demás morirán.
-Cuanto menos alimento haya y más numerosas sean las camadas, ¿más rápida será la evolución?
-Si, pero no se trata únicamente de alimentos. Puede ser igual de importante evitar ser presa de otros animales. En este sentido puede ser una ventaja, por ejemplo, tener un color de «camuflaje», o la capacidad de correr deprisa o de detectar animales hostiles, o, en el peor de los casos, saber mal. Tampoco es de despreciar un veneno que mate a los animales de rapiña. No es una casualidad que muchos cactus sean venenosos, Sofía. En el desierto crece casi únicamente el cactus, razón por la cual es una planta muy expuesta a los animales herbívoros.
-La mayoría de los cactus tiene además pinchos.
-También la capacidad de reproducción es evidentemente de importancia primordial. Darwin estudió detalladamente lo ingeniosa que llega a ser en muchos casos la polinización. Las plantas irradian sus maravillosos colores v emiten sus dulces aromas precisamente con el fin de atraer a insectos que contribuyan a la polinización. Por la misma razón los pájaros entonan sus hermosos gorgoritos. Un buey perezoso o melancólico no tiene como tal ningún interés para la historia de su especie. Tales cualidades aberrantes desaparecerán casi instantáneamente. Porque la única misión que tiene el individuo es crecer y alcanzar la madurez sexual y reproducirse para continuar la especie. Es como una larga carrera de relevos. Aquellos que, por alguna razón, no consiguen llevar adelante sus genes, serán eliminados durante la selección. De esta forma la especie siempre irá mejorando. La resistencia a las enfermedades es una importante cualidad que siempre van recogiendo y conservando las variantes que sobreviven.
-¿Quiere decir eso que todo mejora cada vez más?
-La selección constante hace que los que estén mejor adaptados a un determinado ambiente, o a una determinada celda ecológica, sean los que a la larga continúen la especie dentro de ese ambiente. No obstante, lo que es una ventaja en un ambiente no tiene por qué serlo en otro. Para algunos de los pinzones de las islas Calápagos la destreza voladora era muy importante. Pero no es tan importante volar bien si la comida hay que buscarla en la tierra. En el transcurso de los tiempos, han surgido tantas especies animales precisamente por existir tantas celdas distintas en la naturaleza.
-Pero, en cambio sólo hay una especie humana
-Sí, porque los humanos tienen una fantástica capacidad de adaptarse a las más diversas condiciones de vida. Esto fue algo que asombró a Darwin cuando vio cómo los indios de la Tierra de Fuego sobrevivían en aquel clima tan frío. Pero no significa que todos los humanos sean iguales. Los que viven alrededor del ecuador, tienen la piel más oscura que los que habitan las regiones más al norte, y esto se debe a que la piel morena protege mejor contra la luz solar. Personas blancas que se exponen mucho al sol están, por ejemplo, más expuestas a padecer cáncer de piel.
-¿Es una ventaja tener la piel blanca si vives en el norte?
-Pues sí, porque en el caso contrario, las personas habrían tenido la piel oscura en todas partes. Pero la piel blanca desarrolla más fácilmente vitaminas solares, lo que puede ser una gran ventaja en lugares con poco sol. Hoy en día esto no es muy importante porque podemos procurarnos suficientes vitaminas solares con lo que comemos. Pero no hay nada que sea casual en la naturaleza. Todo se debe a los minúsculos cambios que han ido teniendo lugar durante innumerables generaciones.
-En realidad es fantástico.
¿Verdad que sí? Entonces, por ahora, podemos resumir la teoría de la evolución de Darwin de la siguiente forma…
¡Venga!
-Podemos decir que la «materia prima» que se halla detrás de la evolución de la vida en la Tierra son las constantes variaciones entre los individuos dentro de la misma especie y también las enormes camadas que hacen que sólo una pequeña parte consiga sobrevivir. El propio «mecanismo» o fuerza motriz Ile la evolución es la selección natural en la. lucha por la existencia. Esta selección hace que siempre sean los más fuertes o los «mejor adaptados» los que sobrevivan.
-Me parece tan lógico como un ejercicio de matemáticas. ¿Cómo fue recibido el libro sobre el «origen de las especies»?
-Hubo algunas luchas bastante feroces. La Iglesia protestó enérgicamente, y la ciencia británica se dividió en dos. En realidad no era de extrañar, pues Darwin había alejado a Dios del acto de la Creación. Ahora bien, algunos señalaron que era mucho más grandioso crear algo que llevara inherentes sus propias posibilidades de evolución que crear en detalle todas las cosas de una sola vez.
De pronto Sofía se levantó de la silla de un salto.
-¡Mira! -exclamó.
Señaló a la ventana. Junto al lago andaban una mujer hombre cogidos de la mano. Estaban totalmente desnudos.
-Son Adán y Eva -dijo Alberto-. Poco a poco tuvieron que resignarse a compartir su destino con el de Caperucita Roja y Alicia en el País de las Maravillas. Por eso aparecen aquí.
Sofia se acercó a la ventana para verlos mejor. Pronto desaparecieron entre los árboles.
-Porque Darwin pensaba que los humanos descendían de los animales, ¿no?
-En 1871 publicó el libro Descent of man, o La descedencia humana, en el que señala todos los grandes parecidos entre humanos y animales; y que los humanos y los monos antropoideos en algún momento del pasado tienen que haberse desarrollado del mismo progenitor. Por entonces también se habían encontrado los primeros fósiles de cráneos de una clase extinguida de humanos, primero en una cantera en el peñón de Gibraltar y unos años más tarde en Neanderthal, en Alemania. Curiosamente las protestas fueron menores en 1871 que en 1859, cuando Darwin publicó El origen de las especies, pero la idea de que el hombre desciende de los animales ya estaba implícita en aquel primer libro. Y, como ya he dicho, cuando murió Darwin en 1882 fue enterrado con todos los honores como un pionero del mundo de la ciencia.
-De modo que al final recibió los honores que se merecía.
-Al final sí. Pero al principio fue caracterizado como el «hombre más peligroso de Inglaterra».
-¡Madre mía!
-«Esperemos que no sea verdad», dijo una noble señora, «pero si resulta ser verdad, esperemos que no se llegue a saber públicamente». Un reconocido científico de la época dijo algo parecido: «Un humillante descubrimiento; cuanto menos se hable de él, mejor».
-¡Ellos casi aportaron la prueba de que los humanos están emparentados con los avestruces!
-Pues sí, es verdad. Pero es fácil para nosotros saberlo todo a posteriori. De pronto mucha gente se sintió obligada a revisar su visión del Génesis de la Biblia. El joven escritor John Ruskin lo expresó así: «Ojalá los geólogos me dejaran en paz. Al final de cada versículo de la Biblia oigo sus martillazos».
-¿Y los martillazos eran el dudar de la palabra de Dios?
-Supongo que era eso lo que quiso decir. Porque no sólo se desmoronó la interpretación literal del Génesis, sino que la teoría de Darwin implicaba que eran variaciones completamente casuales las que al fin y al cabo habían producido al hombre. Y más que eso: Darwin había convertido al ser humano en un producto de algo tan poco emocional como la «lucha por la existencia».
-¿Darwin dijo algo de cómo se producen estas «variaciones casuales»?
-Estás tocando el punto más débil de su teoría. Darwin tenía sólo vagas nociones de genética. Algo se produce mediante el cruce. Un padre y una madre nunca llegan a tener dos hijos totalmente iguales; ya ahí se produce una cierta variación. Por otra parte, tampoco se puede conseguir algo verdaderamente nuevo de esa manera. Además hay plantas y animales que son gemíparos, o que se reproducen mediante división celular. En cuanto a la cuestión de cómo se producen las variaciones, el llamado neodarvinismo ha completado la teoría de Darwin.
-¡Cuéntame!
-Todo lo que sea vida y reproducción se trata, en último término, de división celular. Al dividirse una célula en dos, se producen dos células idénticas con exactamente los mismos genes. Por división celular se entiende, por tanto, el que una célula se copia a sí misma.
-¿Sí?
-Pero algunas veces ocurren minúsculos fallos en este proceso, de modo que la célula copiada no sale exactamente igual a la célula madre. A este fenómeno la biología moderna lo llama mutación. Tales mutaciones pueden carecer totalmente de importancia, pero otras pueden conducir a cambios acentuados de las cualidades del individuo. Algunas pueden ser directamente dañinas, y esos «mutantes» se eliminan constantemente de las grandes camadas mediante la selección. Muchas enfermedades se deben en realidad a una mutación. Ahora bien, algunas veces una mutación también puede aportar al individuo precisamente aquella cualidad positiva que este individuo necesita para defenderse mejor en la lucha por la existencia.
-¿Por ejemplo un cuello más largo?
-La explicación de Lamarck sobre el cuello largo de la jirafa, era que las jirafas se habían estirado. Pero según el darvinismo, ninguna cualidad de ese tipo es hereditaria, Darwin pensó que era una variación natural de la longitud del cuello del progenitor de la jirafa. El neodarvinismo completa este punto señalando una clara causa de que se produzcan esas variaciones.
-¿Eran las mutaciones?
-Sí. Cambios completamente accidentales en los genes proporcionaron a algunos de los antepasados de las jirafas un cuello un poco más largo que la media. Cuando había escasez de comida podía resultar muy importante. El que llegaba más alto en los árboles, tenía las mayores posibilidades de sobrevivir. Podemos además imaginarnos que algunas de las jirafas primitivas hubieran desarrollado la capacidad de hurgar en la tierra para encontrar comida. Después de muchísimo tiempo, una especie de animales extinguida puede, como ves, dividirse en dos especies de animales.
-Entiendo.
-Vamos a ver unos ejemplos más recientes de cómo funciona la selección natural. Es un principio muy sencillo.
-¡Venga, cuéntame!
-En Inglaterra vive una determinada especie de mariposas llamada medidor de abedul. Como su nombre indica, viven en los claros troncos de los abedules. Si retrocedemos al siglo XVIII veremos que la gran mayoría de medidores de abedules era de un color gris claro. ¿Por qué, Sofía?
-Porque así los pájaros no las veían fácilmente.
-Pero de vez en cuando nacían algunos ejemplares oscuros, debido a mutaciones completamente accidentales. ¿Cómo crees que se defendieron estas variantes oscuras?
-Serían mas fáciles de ver, y por consiguiente también más fáciles de atrapar por pájaros hambrientos.
-Porque en este ambiente, es decir en los claros troncos de abedul, el color oscuro era una cualidad desfavorable. Por lo tanto, eran siempre las mariposas blancas las que aumentaban. Pero de pronto sucedió algo en el ambiente. Debido a la industrialización, en algunos lugares los troncos blancos se volvieron completamente oscuros por el hollín. ¿Qué crees que sucedió entonces?
Supongo que ahora eran las mariposas oscuras las que se defendían mejor.
-Sí, y no tardaron mucho en aumentar en cantidad. Entre 1848 y 1948 el porcentaje de medidores negros de abedules aumentó del uno al noventa y nueve por ciento en algunos sitios. El ambiente había sido modificado, y ya no era ninguna ventaja ser claro en la lucha por la existencia. ¡Más bien al contrario! Los «perdedores» blancos eran eliminados, con la ayuda de los pájaros, nada más aparecer en los árboles. No obstante volvió a suceder un importante cambio. Una reducción en la utilización de carbón y un mejor equipo de limpieza en las fábricas ha dado como resultado un medio ambiente mucho más limpio en los últimos años.
-¿De modo que los troncos se están volviendo blancos?
-Por eso las mariposas están a punto de volver al color blanco. Eso es lo que se llama adaptación. Estamos ante una ley de la naturaleza.
-Entiendo.
-Pero hay más ejemplos sobre cómo las personas intervienen en el medio ambiente.
-¿En qué estás pensando?
-Se ha intentado combatir las alimañas con distintas materias venenosas. En un principio puede dar buenos resultados. Pero cuando se pulveriza un campo o un huerto con venenos contra los insectos, se causa una pequeña catástrofe ecológica para aquellas alimañas que uno desea combatir. Una serie de mutaciones puede dar lugar a que aparezca un grupo de alimañas que sea más resistente al veneno empleado. Ahora esos «ganadores» tienen el campo libre, y de esa manera las alimañas se vuelven cada vez más difíciles de combatir precisamente por los intentos humanos de exterminarlas. Son, como ya sabes, las variantes más resistentes las que sobreviven.
-¡Qué horror!
-Al menos da que pensar. También en nuestro propio cuerpo intentamos combatir parásitos dañinos. Estoy pensando en las bacterias.
-Utilizamos penicilina u otros antibióticos.
-Y una cura de penicilina es precisamente una «catástrofe ecológica» para los pequeños diablos. Pero conforme íbamos derrochando penicilina también nos hacíamos resistentes a ciertas bacterias. De esa forma hemos ido creando bacterias que son mucho más difíciles de combatir que antes. Nos vemos obligados a utilizar antibióticos cada vez más fuertes, pero al final…
-Al final nos saldrán las bacterias por la boca, ¿no? ¿Quizás tengamos que empezar a pegarles tiros?
-Eso quizás sea un poco exagerado. Pero está claro que la medicina moderna ha creado un serio dilema. No se trata sólo de que algunas bacterias se hayan vuelto más agresivas. Antes había muchos niños que no llegaban a adultos porque sucumbían a diferentes enfermedades, e incluso se puede decir que sólo sobrevivían unos pocos. Ahora bien la medicina moderna ha dejado esta selección natural de alguna manera fuera de juego. Lo que ayuda a un individuo a superar una mala racha de salud, puede a la larga llegar a debilitar las resistencias de la humanidad contra diversas enfermedades. Si no consideramos en absoluto lo que llamamos «higiene de la herencia», eso puede conducir a una degeneración de la humanidad. Con esto se quiere decir que se debilitan las condiciones genéticas para evitar enfermedades graves.
-Son perspectivas bastante siniestras.
-Sí, pero un verdadero filósofo no puede dejar de señalar lo «siniestro» si cree que es verdad. Intentemos resumir de nuevo.
¡Adelante!
__Puedes decir que la vida es como una gran lotería en la que solamente los décimos ganadores son visibles.
-¿Qué quieres decir con eso?
-Los que han perdido en la lucha por la existencia han desaparecido. Detrás de cada especie de plantas y animales de la Tierra hay millones de años de selección de «décimos ganadores». Y los «décimos perdedores» sólo aparecen una vez, lo cual quiere decir que no existe hoy en día ninguna especie de plantas o animales que no puedan llamarse «décimos ganadores» en la gran lotería de la vida.
-Porque sólo se conserva lo mejor.
-Así puedes expresarlo si quieres. Ahora me puedes alcanzar aquella lámina que trajo ese… bueno, ese vigilante de fieras.
Solía le dio la lámina. Por un lado estaba dibujada el Arca de Noé; por el otro lado se había dibujado un árbol genealógico para todas las especies animales. Éste era el lado que Alberto le quería enseñar.
-La lámina muestra el reparto de las distintas especies de plantas y animales. ¿Ves cómo cada una de las distintas especies pertenece a grupos, clases y series?
-Sí.
-Junto con los monos, los hombres pertenecemos a los llamados primates. Los primates son mamíferos, y todos los mamíferos pertenecen a los vertebrados, que a su vez pertenecen a los animales pluricelulares.
-Casi recuerda a Aristóteles.
-Es verdad. Pero esta lámina no sólo nos dice algo de la división de las diferentes especies hoy, sino que también dice algo de la historia de la evolución de la vida. ¿Ves por ejemplo que los pájaros se separaron una vez de los reptiles, y que los reptiles se separaron por su parte de los anfibios y que los anfibios lo hicieron de los peces?
-Sí, queda claro.
-Cada vez que una de las líneas se divide en dos, han surgido mutaciones que han conducido a nuevas especies. Así surgieron también con los años las diferentes clases y series de animales. Esta lámina está muy simplificada. En realidad hoy viven en el mundo más de un millón de especies animales, y ese millón sólo es una fracción de todas las especies animales que han vivido en la Tierra. ¿Ves por ejemplo que un grupo de animales llamados trilobites está totalmente extinguido?
-Y más abajo están los animales unicelulares.
-Algunos de los cuales tal vez no hayan cambiado en un par de millones de años. ¿Ves que va una línea de esos Organismos unicelulares al reino vegetal? Pues también las plantas probablemente descienden de la misma célula primigenia que todos los animales.
-Lo comprendo, pero hay algo que me gustaría saber.
-Dime.
-¿De dónde vino esa «célula primigenia»? ¿Tenía Darwin alguna respuesta a esa pregunta?
-Te he dicho ya que Darwin era un hombre muy prudente. No obstante, sobre este punto que mencionas, se aventuró a adivinar. Escribió: «.. si pudiéramos imaginarnos una pequeña charca cálida en la que se encontraran toda clase de sales, en la que hubiera amoniaco y fósforo, luz, calor, electricidad, etc., y que se formase químicamente un compuesto proteínico en esta charca, dispuesto a someterse a cambios aún más complicados…».
-¿Sí, qué?
-Darwin filosofa sobre cómo la primera célula podría haber surgido en una materia inorgánica. Y vuelve a dar en el clavo. La ciencia de hoy se imagina precisamente que la primera y primitiva forma de vida surgió en esa charquita cálida que describió Darwin.
¡Cuenta!
-Bastará con un esbozo superficial, y recuerda que estamos a punto ya de despedirnos de Darwin. Vamos a dar el salto hasta lo más nuevo en la investigación sobre el origen de la vida en la Tierra.
-Estoy a punto de ponerme nerviosa. Nadie conoce la respuesta a cómo ha surgido la vida, ¿no?
-Quizás no, pero se han ido colocando cada vez más piezas en ese rompecabezas sobre cómo pudo haber comenzado la vida.
-¡Sigue!
-Afirmemos en primer lugar que toda clase de vida en la Tierra, plantas y animales, está construida alrededor de exactamente las mismas sustancias. La definición más sencilla de «vida» es que vida es una sustancia que en una disolución nutritiva tiene la capacidad de dividirse en dos partes idénticas. Este proceso es dirigido por una sustancia que llamamos ADN. Con el ADN se indican los cromosomas o materiales genéticos que se encuentran en todas las células vivas. También hablamos de la molécula ADN, porque el ADN es en realidad una complicada molécula, o una macromolécula. La cuestión es cómo se produjo la primera molécula ADN.
-¿Si?
-La Tierra se formó cuando surgió el sistema solar hace 4.600 millones de años. Al principio era una masa incandescente, pero poco a poco la corteza terrestre se fue enfriando. La ciencia moderna opina que la vida se produjo hace entre 3.000 y 4.000 millones de años.
-Suena completamente improbable.
-Eso no lo puedes decir hasta no haber oído el resto. En primer lugar tienes que darte cuenta de que el planeta tenía un aspecto muy distinto al que tiene hoy. Como no había vida, tampoco había oxígeno en la atmósfera. El oxígeno libre no se forma hasta la fotosíntesis de las plantas. El hecho de que no hubiera oxígeno es muy importante. Es impensable que los ladrillos de la vida, que a su vez pueden formar el ADN, hubieran podido surgir en una atmósfera que contuviera oxígeno.
-¿Por qué?
-Porque el oxígeno es un elemento muy reactivo. Mucho antes de haberse podido formar moléculas tan complicadas como la de ADN, los ladrillos de la molécula ADN se habrían oxidado.
-Vale.
-Por eso sabemos también con seguridad que no surge nueva vida hoy en día, ni siquiera una bacteria o un virus. Esto quiere decir que toda la vida en la Tierra tiene que tener la misma edad. Un elefante tiene un cuadro genealógico tan largo como la bacteria más simple. Podrías decir que un elefante, o una persona, en realidad son una continua colonia de animales unicelulares. Porque en cada célula del cuerpo tenemos exactamente el mismo material genético. Toda la receta sobre quiénes somos se encuentra, por lo tanto, escondida en cada célula minúscula del cuerpo.
-Es curioso.
-Uno de los grandes enigmas de la vida es que las células de un animal pluricelular sean capaces de especializar su función. Porque todas las distintas propiedades genéticas no están activas en todas las células. Algunas de esas propiedades, o genes, están «apagadas» y otras están «encendidas». Una célula del hígado produce unas proteínas diferentes a las que produce una neurona o una célula de la piel. Pero tanto en la célula del hígado, como en la neurona y en la célula de la piel, existe la misma molécula ADN, que contiene, como ya indicamos, toda la receta del organismo del que estamos hablando.
-¡Sigue!
-Cuando no había oxígeno en la atmósfera, tampoco había ninguna capa protectora de ozono alrededor del planeta. Es decir, que no había nada que obstaculizara las radiaciones del universo. Esto es muy importante, porque precisamente esta radiación jugaría un papel relevante en la formación de las primeras moléculas complicadas. Esa radiación cósmica fue la propia energía que hizo que las distintas sustancias químicas de la tierra comenzaran a unirse en complicadas macromoléculas.
-Vale.
-Puntualizo: para que esas moléculas complicadas de las que está compuesta toda clase de vida pudieran formarse, tuvieron que haberse cumplido al menos dos condiciones: no pudo existir oxígeno en la atmósfera, y tuvo que haber existido la posibilidad de radiación del universo.
-Entiendo.
-En la «pequeña charca cálida», o «caldo primigenio la suelen llamar los científicos de hoy en día, se formó en una ocasión una macromolécula enormemente complicada, la cual tenía la extraña cualidad de poder dividirse en dos partes idénticas. Y con ello se pone en marcha esa larga evolución, Sofía. Si simplificamos un poco, vemos que ya estamos hablando del primer material genético, el primer ADN o la primera célula viva. Ésta se dividió y se volvió a dividir, pero desde el principio ocurrieron también constantes mutaciones. Después de un tiempo inmensamente largo ocurrió que esos organismos unicelulares se unieron para formar organismos pluricelulares más complicados. Así se puso también en marcha la fotosíntesis de las plantas, y se formó una atmósfera que contenía oxigeno. Esta atmósfera tuvo una doble importancia: en primer lugar, debido a ella, se pudieron desarrollar los animales que respiraban con pulmones. La atmósfera defendió, además, la vida contra las radiaciones dañinas del universo. Porque precisamente esa radiación, que quizás fuera una importante «chispa» para la formación de la primera célula, también es muy dañina para toda clase de vida.
-Pero supongo que la atmósfera no se formó de un día para otro, ¿no?
-La vida se produjo primero en ese pequeño «mar» que hemos llamado «caldo primigenio». Allí se podía vivir protegido contra la peligrosa radiación. Mucho más tarde, y después de que la vida del mar hubiese formado una atmósfera, subieron a tierra firme los primeros anfibios. Y de todo lo demás ya hemos hablado. Estamos sentados en una cabaña del bosque mirando hacia atrás a un proceso que ha durado unos tres o cuatro mil millones de años. Precisamente en nosotros el largo proceso ha llegado a tomar conciencia de si mismo.
-¿Pero tú crees, a pesar de todo, que todo esto ha sucedido por pura casualidad?
-No, yo no he dicho eso. La lámina muestra que la evolución puede tener una dirección. En el curso de millones de años se han ido formando animales con un sistema nervioso cada vez más complicado y poco a poco también con un cerebro cada vez más grande. Personalmente no creo que esto sea casual. ¿Tú qué crees?
-El ojo humano no puede haber sido creado por pura casualidad. ¿No crees que significa algo el que podamos ver el mundo que nos rodea?
-Lo del desarrollo del ojo también asombró a Darwin. No le encajaba muy bien que una cosa tan maravillosa como un ojo pudiera surgir solamente por la selección natural.
Sofía se quedó mirando a Alberto. Pensó en lo extraño que era que viviera justo en este momento, que viviera solamente esta vez y que jamás volviera a la vida. De pronto exclamó:
-«Qué significa la eterna Creación, si todo lo creado ha de desaparecer para siempre!»
Alberto la miró severamente.
-No deberías hablar así, hija mía. Son palabras del diablo.
-¿Del diablo?
-O de Mefisto, del Fausto de Goethe: «Was solí uns denn das ewge Schaffen! / Ceschaífenes zu nichts hinwegzuraffen! »
-¿Pero qué significan exactamente esas palabras?
-Justo en el instante antes de morir, Fausto mira hacía atrás en su larga vidar y exclama triunfante:

Deténte, eres tan hermosa.
La huella de mi vida
no puede quedar envuelta en la nada.
Basta el presentimiento de aquella
felicidad sublime
para hacerme gozar mi hora inefable.

-¡Qué palabras tan bonitas!
-Pero luego le toca al diablo. En cuanto Fausto expira, Mefisto exclama:
¡Acabó!
¡Estúpida palabra!
¿Por qué acabó?
¿No equivale esto a decir que todo quedó
reducido a la nada?
¡Qué significa la eterna Creación,
si todo lo creado ha de desaparecer para siempre!
El mundo, al dejar de existir,
será como si no hubiese existido nunca,
y, sin embargo, lo vemos agitarse incesante
como si realmente fuese algo.
En verdad, prefiero aún mi eterno vacío.

-¡Qué pesimista! Me ha gustado más la primera cita. Aunque su vida acababa, Fausto veía un significado en las huellas que dejaba tras sí.
-¿No es también una consecuencia de la teoría de la evolución de Darwin que formamos parte de algo grande, y que cada minúscula forma de vida tiene importancia para el gran contexto? ¡Nosotros somos el planeta vivo, Sofía! Somos el gran barco que navega alrededor de un sol ardiente en el universo. Pero cada uno de nosotros también es un barco que navega por la vida cargado de genes. Si logramos llevar esta carga al próximo puerto, entonces no habremos vivido en vano. Bjornstjerne Bjornson expresó la misma idea en el poema «Psalmo II»:

¡Honremos la primavera eterna de la vida
que todo lo creó!;
hasta lo minúsculo tiene su creación merecida,
sólo la forma se perdió.
De estirpes nacen estirpes
que alcanzan mayor perfección;
de especies nacen especies,
millones de años de resurrección.

¡Alégra te tú que tuviste la suerte de participar
como flor en su primer abril
y, en honor a lo eterno, el día disfrutar
como ser humano
y de poner tu grano
en la tarea de la eternidad;
pequeño y débil inhalarás
un único soplo
del día que no acaba jamás!

-¡Qué bonito!
-Bueno, entonces no decimos nada más por hoy. Yo digo simplemente «Final del capítulo».
-Pero entonces tienes que dejar esa ironía tuya.
-¡«Final del capítulo»!, he dicho. Debes obedecer mis palabras.

Darwin

Poesías

Cántico espiritual
Canciones entre el Alma y el esposo

1
Esposa
¿Adónde te escondiste
Amado, y me dexaste con gemido?
Como el ciervo huyste
aviéndome herido;
salí tras ti clamando, y eras ydo. 5

2
Pastores, los que fuerdes
allá por las majadas al otero,
si por ventura vierdes
aquél que yo más quiero,
dezilde, que adolezco, peno, y muero. 10

3
Buscando mis amores
yré por essos montes, y riberas;
ni cogeré las flores;
ni temeré las fieras;
y passaré los fuertes, y fronteras. 15

4
¡O bosques y espesuras
plantadas por la mano del Amado!
¡o prado de verduras,
de flores esmaltado!
dezid si por vosotros a passado. 20

5
Mil gracias derramando
pasó por estos sotos con presura;
y yéndolos mirando
con sola su figura
vestidos los dexó de hermosura. 25

6
¡Ay!, ¿quién podrá sanarme?
Acaba de entregarte ya de vero:
no quieras embiarme
de oy más ya mensajero,
que no saben dezirme lo que quiero. 30

7
Y todos quantos vagan
de ti me van mil gracias refiriendo;
y todos más me llagan,
y déxanme muriendo,
un no sé qué que quedan balbuziendo. 35

8
Mas ¿cómo perseveras,
¡o vida! no viviendo donde vives?
¿Y haziendo por que mueras
las flechas, que recives
de lo que del Amado en ti concibes? 40

9
¿Por qué, pues as llagado
aqueste coraçón, no le sanaste?
Y pues me le as robado,
¿por qué assí le dexaste,
y no tomas el robo, que robaste? 45

10
Apaga mis enojos,
pues que ninguno basta a deshazellos.
Y véante mis ojos,
pues eres lumbre dellos;
y sólo para ti quiero tenellos. 50

11
Descubre tu presencia,
y máteme tu vista y hermosura;
mira que la dolencia
de amor, que no se cura
sino con la presencia, y la figura. 55

12
¡O christalina fuente
si en esos tus semblantes plateados
formases de repente
los ojos deseados
que tengo en mis entrañas dibuxados! 60

13
Apártalos Amado,
que voy de buelo.
Esposo
Buélvete paloma,
que el ciervo vulnerado
por el otero asoma
al ayre de tu buelo, y fresco toma. 65

14
Mi Amado las montañas,
los valles solitarios nemorosos,
las ínsulas estrañas,
los ríos sonorosos,
el silvo de los ayres amorosos, 70

15
la noche sosegada
en par de los levantes del aurora,
la música callada,
la soledad sonora,
la cena que recrea y enamora. 75

16
Caçadnos las raposas,
que está ya florescida nuestra viña,
en tanto que de rosas
hazemos una piña,
y no parezca nadie en la montiña. 80

17
Detente cierço muerto.
Ven austro, que recuerdas los amores,
aspira por mi huerto,
y corran tus olores,
y pacerá el Amado entre las flores. 85

18
¡O ninfas de Judea!
en tanto que en las flores, y rosales
el ámbar perfumea
morá en los arrabales;
y no queráis tocar nuestros humblares. 90

19
Escóndete Carillo,
y mira con tu haz a las montañas;
y no quieras dezillo;
mas mira las compañas
de la que va por ínsulas estrañas. 95

20
A las aves ligeras
leones, ciervos, gamos saltadores,
montes, valles, riberas,
aguas, ayres, ardores,
y miedos de las noches veladores. 100

21
Por las amenas liras,
y canto de serenas os conjuro,
que cessen vuestras yras
y no toquéis al muro,
porque la esposa duerma más siguro. 105

22
Entrádose ha la esposa
en el ameno huerto desseado,
y a su sabor reposa
el cuello reclinado
sobre los dulces braços del Amado. 110

23
Debaxo del mançano
allí conmigo fuiste desposada,
allí te di la mano,
y fuiste reparada
donde tu madre fuera violada. 115

24
Nuestro lecho florido
de cuevas de leones enlazado,
en púrpura tendido,
de paz edifficado,
de mil escudos de oro coronado. 120

25
A çaga de tu huella
las jóvenes discurren al camino,
al toque de centella,
al adobado vino,
emissiones de bálsamo divino. 125

26
En la interior bodega
de mi Amado beví, y quando salía
por toda aquesta bega,
ya cosa no sabía,
y el ganado perdí que antes seguía. 130

27
Allí me dio su pecho;
allí me enseñó sciencia muy sabrosa;
y yo le di de hecho
a mí sin dexar cosa;
allí le prometí de ser su esposa. 135

28
Mi alma se a empleado
y todo mi caudal en su servicio.
Ya no guardo ganado,
ni ya tengo otro officio,
que ya sólo en amar es mi exercicio. 140

29
Pues ya si en el egido
de oy más no fuere vista ni hallada,
diréis que me e perdido,
que andando enamorada
me hize perdediza, y fuy ganada. 145

30
De flores y esmeraldas
en las frescas mañanas escogidas
haremos las guirnaldas
en tu amor floridas,
y en un cabello mío entretexidas. 150

31
En solo aquel cabello
que en mi cuello volar consideraste,
mirástele en mi cuello,
y en él presso quedaste,
y en uno de mis ojos te llagaste. 155

32
Cuando tú me miravas,
su gracia en mí tus ojos imprimían;
por esso me adamavas,
y en esso merecían
los míos adorar lo que en ti vían. 160

33
No quieras despreciarme,
que si color moreno en mí hallaste,
ya bien puedes mirarme,
después que me miraste,
que gracia y hermosura en mí dexaste. 165

34
La blanca palomica
al arca con el ramo se a tornado;
y ya la tortolica
al socio desseado
en las riberas verdes a hallado. 170

35
En soledad vivía,
y en soledad a puesto ya su nido;
y en soledad la guía
a solas su querido
también en soledad de amor herido. 175

36
Gozémonos Amado:
y vámonos a ver en tu hermosura
al monte y al collado,
do mana el agua pura:
entremos más adentro en la espesura. 180

37
Y luego a las subidas
cavernas de la piedra nos yremos,
que están bien escondidas,
y allí nos entraremos,
y el mosto de granadas gustaremos. 185

38
Allí me mostrarías,
aquello que mi alma pretendía;
y luego me darías
allí, tu vida mía,
aquello que me diste el otro día. 190

39
El aspirar de el ayre,
el canto de la dulce filomena,
el soto y su donayre
en la noche serena
con llama que consume y no da pena. 195

40
Que nadie lo mirava,
Aminadab tampoco parescía;
y el cerco sosegava;
y la cavallería
a vista de las aguas descendía. 200

Noche oscura
Canciones de el alma que se goza de aver llegado al alto estado de la perfectión, que es la unión con Dios, por el camino de la negación espiritual. De el mesmo autor

En una noche obscura
con ansias en amores inflamada
¡o dichosa ventura!
salí sin ser notada
estando ya mi casa sosegada. 5

Ascuras y segura
por la secreta escala disfraçada
¡o dichosa ventura!
a escuras y encelada
estando ya mi casa sosegada. 10

En la noche dichosa
en secreto que naide me veya
ni yo mirava cosa
sin otra luz y guía
sino la que en el coraçón ardía. 15

Aquesta me guiava
más cierto que la luz de mediodía
adonde me esperava
quien yo bien me savía
en parte donde nadie parecía. 20

¡O noche que guiaste!
¡O noche amable más que la alborada!
¡O noche que juntaste
Amado con amada,
Amada en el amado transformada! 25

En mi pecho florido
que entero para él solo se guardaba,
allí quedó dormido
y yo le regalava
y el ventalle de cedros ayre daba. 30

El ayre del almena
quando yo sus cavellos esparcía,
con su mano serena
en mi cuello hería
y todos mis sentidos suspendía. 35

Quedéme y olbidéme
el rostro recliné sobre el Amado;
cessó todo y dexéme
dexando mi cuydado
entre las açucenas olbidado. 40

Llama de amor viva
Canciones de el alma en la íntima communicación de unión de amor de Dios. Del mismo autor

¡O llama de amor viva
que tiernamente hyeres
de mi alma en el más profundo centro!
Pues ya no eres esquiva
acava ya si quieres, 5
rompe la tela de este dulce encuentro.

¡O cauterio suave!
¡O regalada llama!
¡O mano blanda! ¡O toque delicado,
que a vida eterna save 10
y toda deuda paga!
Matando muerte en vida la has trocado.

¡O lámparas de fuego
en cuyos resplandores
las profundas cabernas del sentido 15
que estava obscuro y ciego,
con estraños primores
calor y luz dan junto a su querido!

¡Quán manso y amoroso
recuerdas en mi seno 20
donde secretamente solo moras,
y en tu aspirar sabroso
de bien y gloria lleno
quán delicadamente me enamoras!

Coplas de el mismo, hechas sobre un éstasis de harta contemplación

Entréme donde no supe
y quedéme no sabiendo,
toda ciencia transcendiendo.

1
Yo no supe dónde entraba
porque cuando allí me vi 5
sin saver dónde me estaba
grandes cosas entendí;
no diré lo que sentí
que me quedé no sabiendo,
toda sciencia trascendiendo. 10

2
De paz y de piedad
era la sciencia perfecta,
en profunda soledad
entendida vía recta,
era cosa tan secreta 15
que me quedé balbuciendo,
toda sciencia trascendiendo.

3
Estava tan embebido
tan absorto y ajenado
que se quedó mi sentido 20
de todo sentir privado,
y el espíritu dotado
de un entender no entendiendo,
toda sciencia trascendiendo.

4
Quanto más alto se suve 25
tanto menos se entendía
que es la tenebrosa nuve
que a la noche esclarecía,
por eso quien la sabía
queda siempre no sabiendo, 30
toda sciencia trascendiendo.

5
El que allí llega de vero
de sí mismo desfallesce
quanto sabía primero
mucho baxo le parece, 35
y su sciencia tanto crece
que se queda no sabiendo,
y su sciencia trascendiendo.

6
Este saber no sabiendo
es de tan alto poder 40
que los sabios arguyendo
jamás le pueden vencer,
que no llega su saber
a no entender entendiendo,
toda sciencia trascendiendo. 45

7
Y es de tan alta excelencia
aqueste summo saber
que no ay facultad ni ciencia
que le puedan emprender
quien se supiere vencer 50
con un no saber sabiendo,
yrá siempre trascendiendo.

8
Y si lo queréis oýr
consiste esta summa sciencia
en un subido sentir, 55
de la dibinal esencia
es obra de su clemencia
hazer quedar no entendiendo,
toda sciencia trascendiendo.

Coplas de el alma que pena por ver a Dios. De el mismo autor

Vivo sin vivir en mí
y de tal manera espero
que muero porque no muero.

En mí yo no vivo ya
y sin Dios vivir no puedo 5
pues sin él y sin mí quedo
este vivir ¿qué será?
Mil muertes se me hará
pues mi misma vida espero
muriendo porque no muero. 10

Esta vida que yo vivo
es privación de el vivir
y assí es contino morir
hasta que viva contigo.
Oye mi Dios lo que digo 15
que esta vida no la quiero,
que muero porque no muero.

Estando absente de ti
¿qué vida puedo tener
sino muerte padecer 20
la mayor que nunca vi?
Lástima tengo de mí
pues de suerte persevero
que muero porque no muero.

El pez que del agua sale 25
aun de alibio no carece
que en la muerte que padece
al fin la muerte le vale.
¿Qué muerte abrá que se yguale
a mi vivir lastimero, 30
pues si más vivo más muero?

Quando me empieço a alibiar
de verte en el Sacramento
házeme más sentimiento
el no te poder gozar; 35
todo es para más penar
y mi mal es tan entero
que muero porque no muero.

Y si me gozo Señor
con esperança de verte 40
en veer que puedo perderte
se me dobla mi dolor,
viviendo en tanto pabor
y esperando como espero,
muérome porque no muero. 45

Sácame de aquesta muerte
mi Dios y dame la vida,
no me tengas impedida
en este lazo tan fuerte,
mira que peno por verte 50
y de tal manera espero
que muero porque no muero.

Lloraré mi muerte ya
y lamentaré mi vida
en tanto que detenida 55
por mis pecados está.
¡O mi Dios! ¿quándo será
quando yo diga de vero:
vivo ya porque no muero?

Otras de el mismo a lo divino

Tras de un amoroso lance
y no de esperança falto
subí tan alto tan alto
que le di a la caça alcançe.

Para que yo alcance diesse 5
a aqueste lançe divino
tanto bolar me convino
que de vista me perdiesse,
y con todo en este trance
en el buelo quedé falto 10
mas el amor fue tan alto
que le di a la caça alcance.

Quando más alto suvía
deslumbróseme la vista
y la más fuerte conquista 15
en escuro se hazía,
mas por ser de amor el lance
di un ciego y obscuro salto
y fuy tan alto tan alto
que le di a la caça alcance. 20

Por una estraña manera
mil buelos pasé de un buelo
porque esperança del cielo
tanto alcança quanto espera,
esperé solo este lance 25
y en esperar no fuy falto
pues fuy tan alto tan alto
que le di a la caça alcance.

Quando más cerca llegava
de este lance tan subido 30
tanto más baxo y rendido
y abatido me hallava
dixe: No abrá quien lo alcançe.
Abatíme tanto tanto
que fuy tan alto tan alto 35
que le di a la caça alcance.

Finis

Glosa de el mismo

Sin arrimo y con arrimo,
sin luz y ascuras viviendo
toda me voy consumiendo.

Mi alma está desassida
de toda cosa criada 5
y sobre sí levantada
y en una sabrosa vida
sólo en su Dios arrimada.
Por esso ya se dirá
la cosa que más estimo 10
que mi alma se vee ya
sin arrimo y con arrimo.

Y aunque tinieblas padezco
en esta vida mortal
no es tan crecido mi mal 15
porque si de luz carezco
tengo vida celestial,
porque el amor de tal vida
quando más ciego va siendo
que tiene al alma rendida 20
sin luz y ascuras viviendo.

Haze tal obra el amor
después que le conocí
que si ay bien o mal en mí
todo lo haze de un sabor 25
y al alma transforma en sí,
y assí en su llama sabrosa
la qual en mí estoy sintiendo
apriessa sin quedar cosa
todo me voy consumiendo. 30

Glosa a lo divino. De el mismo autor

Por toda la hermosura
nunca yo me perderé
sino por un no sé qué
que se alcança por ventura.

Sabor de bien que es finito 5
lo más que puede llegar
es cansar el apetito
y estragar el paladar;
y assí por toda dulçura
nunca yo me perderé 10
sino por un no sé qué
que se halla por ventura.

El coraçón generoso
nunca cura de parar
donde se puede passar 15
sino en más difficultoso;
nada le causa hartura
y sube tanto su fee
que gusta de un no sé qué
que se halla por ventura. 20

El que de amor adolesce
de el divino ser tocado
tiene el gusto tan trocado
que a los gustos desfallece;
como el que con calentura 25
fastidia el manjar que ve
y apetece un no sé qué
que se halla por ventura.

No os maravilléis de aquesto
que el gusto se quede tal 30
porque es la causa del mal
ajena de todo el resto;
y assí toda criatura
enajenada se vee
y gusta de un no sé qué 35
que se halla por ventura.

Que estando la voluntad
de Divinidad tocada
no puede quedar pagada
sino con Divinidad; 40
mas por ser tal su hermosura
que sólo se vee por fee
gústala en un no sé qué
que se halla por ventura.

Pues de tal enamorado 45
dezidme si abréis dolor
pues que no tiene sabor
entre todo lo criado;
solo sin forma y figura
sin hallar arrimo y pie 50
gustando allá un no sé qué
que se halla por ventura.

No penséis que el interior
que es de mucha más valía
halla gozo y alegría 55
en lo que acá da sabor,
mas sobre toda hermosura
y lo que es y será y fue
gusta de allá un no sé qué
que se halla por ventura. 60

Más emplea su cuydado
quien se quiere aventajar
en lo que está por ganar
que en lo que tiene ganado;
y assí para más altura 65
yo siempre me inclinaré
sobre todo a un no sé qué
que se halla por ventura.

Por lo que por el sentido
puede acá comprehenderse 70
y todo lo que entenderse,
aunque sea muy subido,
ni por gracia y hermosura
yo nunca me perderé
sino por un no sé qué 75
que se halla por ventura.

Cantar de el alma que se goza de conocer a Dios por fee

Que bien sé yo la fonte que mana y corre,
aunque es de noche.
Aquella Eterna fonte está escondida,
que bien sé yo do tiene su manida,
aunque es de noche. 5
Su origen no lo sé que pues no le tiene,
mas sé que todo origen della viene,
aunque es de noche.
Sé que no puede ser cosa tan bella
y que cielos y tierra beben della, 10
aunque es de noche.
Bien sé que suelo en ella no se halla
y que ninguno puede vadealla,
aunque es de noche.
Su claridad nunca es escurecida 15
y sé que toda luz de ella es venida,
aunque es de noche.
Sée ser tan caudalosas sus corrientes
que infiernos cielos riegan y a las gentes,
aunque es de noche. 20
El corriente que nace desta fuente
bien sé que es tan capaz y tan potente,
aunque es de noche.
Aquesta Eterna fuente está escondida
en este vivo pan por darnos vida, 25
aunque es de noche.
Aquí se está llamando a las criaturas
porque desta agua se harten aunque a escuras,
porque es de noche.
Aquesta viva fuente que deseo 30
en este pan de vida yo la veo,
aunque es de noche.

  • Fin. –

Otras a lo divino de Christo y el alma del mismo

Un pastorcico solo está penado
ageno de plazer y de contento
y en su pastora firme el pensamiento
y el pecho del amor muy lastimado.

No llora por averle amor llagado 5
que no se pena en veerse así affligido,
aunque en el coraçón está herido,
mas llora por pensar que está olbidado.

Que sólo de pensar que está olbidado
de su vella pastora con gran pena 10
se dexa maltratar en tierra agena
el pecho del amor mui lastimado.

Y dize el pastorcico: ¡Ay desdichado
de aquel que de mi amor a hecho ausencia
y no quiere gozar la mi presencia 15
el pecho por su amor muy lastimado!

Y a cavo de un gran rato se a encumbrado
sobre un árbol do abrió sus braços vellos,
y muerto se ha quedado asido dellos
el pecho del amor muy lastimado. 20

Fin

Romances sobre el Evangelio «In principio erat Verbum» acerca de la Sanctíssima Trinidad

1.º
En el principio morava
el Verbo y en Dios vivía
en quien su felicidad
infinita posseýa.
El mismo Verbo Dios era 5
que el principio se dezía.
Él morava en el principio
y principio no tenía.
Él era el mismo principio
por eso dél carecía, 10
el Verbo se llama Hijo
que del principio nacía.
Hale siempre concevido
y siempre le concevía;
dale siempre su sustancia 15
y siempre se la tenía.
Y assí la gloria del Hijo
es la que en el Padre avía
y toda su gloria el Padre
en el Hijo posseýa. 20
Como amado en el amante
uno en otro residía,
y aquese amor que los une
en lo mismo convenía.
Con el uno y con el otro 25
en ygualdad y valía
tres Personas y un Amado
entre todos tres avía.
Y un amor en todas ellas
un amante los hazía, 30
y el amante es el amado
en que cada qual vivía.
Que el ser que los tres posseen
cada qual le posseýa
y cada qual dellos ama 35
a la que este ser tenía.
Este ser es cada una
y este solo las unía
en un inefable modo
que dezirse no savía. 40
Por lo qual era infinito
el amor que los unía
porque un solo amor tres tienen
que su esencia se dezía;
quel amor quanto más une 45
tanto más amor hazía.

De la communicación de las tres personas
2.º
En aquel amor inmenso
que de los dos procedía
palabras de gran regalo
el Padre al Hijo dezía,
de tan profundo deleite 5
que nadie las entendía;
sólo el Hijo lo gozaba
que es a quien pertenecía.
Pero aquello que se entiende
desta manera dezía 10
-Nada me contenta, Hijo,
fuera de tu compañía.
Y si algo me contenta
en ti mismo lo quería
el que a ti más se parece 15
a mí más satisfazía.
Y el que nada te semeja
en mí nada hallaría
en ti solo me e agradado
¡o vida de vida mía! 20
Eres lumbre de mi lumbre
eres mi sabiduría,
figura de mi substancia
en quien bien me complazía.
Al que a ti te amare Hijo 25
a mí mismo le daría
y el amor que yo te tengo
esse mismo en él pondría
en razón de aver amado
a quien yo tanto quería. 30

De la creación
3.º
-Una esposa que te ame
mi Hijo darte quería
que por tu valor merezca
tener nuestra compañía
y comer pan a una mesa 5
del mismo que yo comía,
porque conozca los bienes
que en tal Hijo yo tenía
y se congracie commigo
de tu gracia y loçanía. 10
-Mucho lo agradezco Padre
-el Hijo le respondía-,
a la esposa que me dieres
yo mi claridad daría
para que por ella vea 15
quánto mi Padre valía
y cómo el ser que posseo
de su ser lo recevía.
Reclinarla e yo en mi braço
y en tu amor se abrasaría 20
y con Eterno deleite
tu bondad sublimaría.

Prosigue
4.º
-Hágase pues -dixo el Padre-,
que tu amor lo merecía.
Y en este dicho que dixo
el mundo criado avía.
Palacio para la esposa 5
hecho en gran sabiduría
el qual en dos aposentos
alto y baxo dividía.
El baxo de differencias
infinitas componía 10
mas el alto hermoseava
de admirable pedrería.
Porque conozca la esposa
el Esposo que tenía
en el alto colocava 15
la angélica jerarchía,
pero la natura humana
en el baxo la ponía
por ser en su ser compuesta
algo de menor valía. 20
Y aunque el ser y los lugares
desta suerte los ponía,
pero todos son un cuerpo
de la esposa que dezía:
que el amor de un mismo Esposo 25
una esposa los hazía;
los de arriva posseýan
al Esposo en alegría,
los de abaxo en esperança
de fee que les infundía 30
diziéndoles que algún tiempo
él los engrandecería,
y que aquella su baxeza
él se la levantaría
de manera que ninguno 35
ya la vituperaría,
porque en todo semejante
él a ellos se haría,
y se vendría con ellos
y con ellos moraría 40
y que Dios sería hombre
y que el hombre Dios sería
y que trataría con ellos
comería y bebería,
y que con ellos continuo 45
él mismo se quedaría
hasta que se consumase
este siglo que corría
quando se gozaran juntos
en Eterna melodía; 50
porque él era la cabeça
de la esposa que tenía
a la qual todos los miembros
de los justos juntaría,
que son cuerpo de la esposa 55
a la qual Él tomaría
en sus braços tiernamente
y allí su amor le daría,
y que assí juntos en uno
el Padre la llevaría 60
donde del mismo deleite
que Dios goza gozaría,
que como el Padre y el Hijo
y el que de ellos procedía
el uno vive en el otro; 65
assí la esposa sería
que dentro de Dios absorta
vida de Dios viviría.

Prosigue
5.º
Con esta buena esperança
que de arriva les venía
el tedio de sus trabajos
más leve se les hazía,
pero la esperança larga 5
y el deseo que crecía
de gozarse con su Esposo
contino les affligía.
Por lo qual con oraciones
con suspiros y agonía 10
con lágrimas y gemidos
le rogavan noche y día
que ya se determinase
a les dar su compañía.
Unos dezían: ¡O si fuesse 15
en mi tiempo la alegría!
Otros: Acava, Señor,
al que as de embiar embía.
Otros: ¡O si ya rompiese
essos cielos y vería 20
con mis ojos que baxases
y mi llanto cessaría!
Regat nuves de lo alto
que la tierra lo pedía,
y ábrase ya la tierra 25
que espinas nos produzía,
y produzga aquella flor
con que ella florecía.
Otros dezían: ¡O dichoso
el que en tal tiempo sería 30
que merezca beer a Dios
con los ojos que tenía,
y tratarle con sus manos
y andar en su compañía
y gozar de los misterios 35
que entonces ordenaría!

Prosigue
6.º
En aquestos y otros ruegos
gran tiempo pasado avía
pero en los postreros años
el fervor mucho crecía,
quando el viejo Simeón 5
en deseo se encendía
rogando a Dios que quisiese
dexalle ver este día.
Y assí el Espíritu Sancto
al buen viejo respondía 10
que le dava su palabra
que la muerte no vería
hasta que la vida viesse
que de arriva descendía,
y que él en sus mismas manos 15
al mismo Dios tomaría
y le tendría en sus braços
y consigo abraçaría.

Prosigue la Encarnación
7.º
Ya que el tiempo era llegado
en que hazerse convenía
el rescate de la esposa
que en duro yugo servía,
debaxo de aquella ley 5
que Moysés dado le avía
el Padre con amor tierno
desta manera dezía:
-Ya ves, Hijo, que a tu esposa
a tu ymagen hecho avía 10
y en lo que a ti se parece
contigo bien convenía,
pero diffiere en la carne
que en tu simple ser no avía.
En los amores perfectos 15
esta ley se requería,
que se haga semejante
el amante a quien quería
que la mayor semejança
más deleite contenía; 20
el qual sin duda en tu esposa
grandemente crecería
si te viere semejante
en la carne que tenía.
-Mi voluntad es la tuya 25
-el Hijo le respondía-,
y la gloria que yo tengo
es tu voluntad ser mía,
y a mí me conviene, Padre,
lo que tu Alteza dezía 30
porque por esta manera
tu vondad más se vería;
veráse tu gran potencia
justicia y sabiduría
yrélo a dezir al mundo 35
y noticia les daría
de tu belleza y dulçura
y de tu soberanía;
yré a buscar a mi esposa
y sobre mí tomaría 40
sus fatigas y trabajos
en que tanto padecía;
y porque ella vida tenga,
yo por ella moriría
y sacándola del lago 45
a ti te la bolvería.

Prosigue
8.º
Entonces llamó un archángel
que Sant Gabriel se dezía,
y embiólo a una donzella
que se llamava María,
de cuyo consentimiento 5
el misterio se hazía,
en el qual la Trinidad
de carne al Verbo vestía.
Y aunque tres hazen la obra
en el uno se hazía, 10
y quedó el Verbo encarnado
en el bientre de María.
Y el que tiene sólo Padre
ya también madre tenía
aunque no como qualquiera 15
que de varón concevía,
que de las entrañas de ella
él su carne recevía,
por lo qual Hijo de Dios
y del hombre se dezía. 20

Del nacimiento
9.º
Ya que era llegado el tiempo
en que de nacer avía,
assí como desposado
de su tálamo salía,
abraçado con su esposa 5
que en sus braços la traýa,
al qual la graciosa madre
en un pesebre ponía
entre unos animales
que a la sazón allí avía. 10
Los hombres dezían cantares
los ángeles melodía
festejando el desposorio
que entre tales dos avía;
pero Dios en el pesebre 15
allí llorava y gimía
que eran joyas que la esposa
al desposorio traýa;
y la madre estava en pasmo
de que tal trueque veýa, 20
el llanto del hombre en Dios
y en el hombre el alegría,
lo qual del uno y del otro
tan ajeno ser solía.

Finis

Otro del mismo que va por «Super flumina Babilonis»

Encima de las corrientes
que en Babilonia hallava,
allí me senté llorando
allí la tierra regava,
acordándome de ti 5
¡o Sión!, a quien amava.
Era dulce tu memoria
y con ella más llorava.
Dexé los traxes de fiesta
los de trabaxo tomava, 10
y colgué en los verdes sauzes
la música que llevaba
puniéndola en esperança
de aquello que en ti esperava.
Allí me hyrió el amor 15
y el coraçón me sacava.
Díxele que me matase
pues de tal suerte llagava;
yo me metía en su fuego
sabiendo que me abrasava, 20
desculpando al avezica
que en el fuego se acababa;
estávame en mí muriendo
y en ti solo respirava;
en mí por ti me moría 25
y por ti resucitava,
que la memoria de ti
daba vida y la quitava.
Gozábanse los estraños
entre quien cautivo estava. 30
Preguntávanme cantares
de lo que en Sión cantava:
-Canta de Sión un hynno,
veamos cómo sonava.
-Dezid, ¿cómo en tierra ajena 35
donde por Sión llorava
cantaré yo la alegría
que en Sión se me quedava?
Echaríala en olbido
si en la ajena me gozava. 40
Con mi paladar se junte
la lengua con que hablava
si de ti yo me olbidare
en la tierra do morava.
Sión, por los verdes ramos 45
que Babilonia me dava,
de mí se olbide mi diestra
que es lo que en ti más amava,
si de ti no me acordare
en lo que más me gozava, 50
y si yo tuviere fiesta
y sin ti la festejava.
¡O hija de Babilonia
mísera y desventurada!
Bienaventurado era 55
aquel en quien confiava,
que te a de dar el castigo
que de tu mano llevava,
y juntará sus pequeños
y a mí, porque en ti esperava, 60
a la piedra que era Christo
por el qual yo te dexava.

Debetur, soli gloria vera Deo.

San Juan de la Cruz

MERCADER

EXT. BOSQUE. NOCHE.
Un bosque con frondosos árboles. Pájaros, lobos, zorros, ciervos, tormenta cada vez más intensa. Muy, muy lejos se divisa una cabaña.
Un rey, que está cazando, cabalga por un camino con su caballo. El rey va de caza con sus criados. Se nubla, llueve, el rey y sus criados se extravían y buscan refugio.
La tormenta arrecia y los criados y la guardia real se desbandan todos.
CRIADOS. Majestad, volvamos, la tormenta arrecia.
REY. No, no, sigamos al zorro, se fue por este camino.
El rey sigue el camino y encuentra la lejana cabaña.
REY. ¡A mí la guardia!
REY. ¡Cobardes y viles criaturas!
El rey dispara a los pájaros.
Los pájaros huyen en desbandada y luego vuelven a posarse.
Un pájaro muere. Los pájaros huyen en desbandada pero luego vuelven a posarse y atacan al rey.
REY. Quien se mete debajo de hoja, dos veces se moja.
CABALLO. ¿Y yo que hago aquí? ¡Brrr..!

INT. CABAÑA. NOCHE.
La cabaña tiene unos catres, una mesa, unas sillas, etc. Fuego encendido crepitando. Patos, cisnes, pavos reales.
En la sencilla cabaña hay un viejo mal vestido, de barba larga y blanca.
REY. ¿Me das albergue, viejo?
VIEJO. Venid y secaos al fuego, Majestad.
El rey tiende la ropa en la silla.
El rey se acerca al fuego.
El rey se echa a dormir en el catre. Se despierta por la noche al oír hablar al viejo. Al no verlo dentro de la cabaña, sale a buscarlo fuera.

EXT. CABAÑA. NOCHE.
Estrellas titilando, búhos.
El rey sale. El cielo está despejado. El viejo está sentado en el escalón.
REY. ¿Con quién hablas, viejo?
VIEJO. Con los planetas, Majestad.
REY. ¿Y que les dices a los planetas?
VIEJO. Les agradezco la fortuna que me han dado.
REY. ¿Qué fortuna, viejo?
VIEJO. Me concedieron la gracia de que mi mujer diera a luz esta noche, y nació un varón; y a vos la gracia de que vuestra mujer diera a luz también esta noche, y le nació una niña; y cuando llegue el momento mi hijo será el marido de vuestra hija.
REY. ¡Ah, viejo descarado! ¿Cómo te atreves a hablar de ese modo?
El rey entra de nuevo a la cabaña muy enfadado.
REY. ¡Me las vas a pagar!
REY. Bonita luna.

INT. CABAÑA. DÍA.
Canto de los gallos, cerdos, gatos. El rey se vuelve a vestir. Con las primeras luces el rey sale de la cabaña. El rey toma el camino de regreso a su palacio.

EXT. PRADERA. DÍA.
Rechinar de ruedas oxidadas. Burros, vacas, liebres, conejos. El rey se encuentra en el camino a caballeros y criados que vienen en su busca. Los caballeros se inclinan ante él exageradamente.
CABALLERO2. Buenos días, Majestad, ¿Cómo se encuentra su Majestad?
CABALLERO1. Felices nuevas, Majestad. Anoche la Reina dio a luz una hermosa niña.
REY. ¡Apartaos, pelotas, déjadme seguir!
REY. ¡Arre!
El rey fustiga al caballo y se dirige a palacio cabalgando a todo galope.
REY. ¡Qué corte, señor, qué corte!
REY. ¡Esbirros!
CRIADO1. Su Majestad no parece de humor.
CRIADO2. Nunca lo está.
CRIADO2. Nuestros amos son unos…
CRIADO1. ¿Genuflexos..?

EXT. PALACIO. DÍA.
Campanadas, trompetas. El rey llega cabalgando al palacio real y desmonta de la silla en el patio de armas. Las nodrizas le muestran la niña al rey. Le rodean cortesanos que le felicitan.
REY. Que busquen a todos los hijos varones nacidos esta noche en la ciudad y les quiten la vida.
JUGLAR1. Fea o bonita será..
JUGLAR2. Tonta o lista crecerá..
JUGLAR1 ¡Oh, que terrible será..!
REY. ¡Basta ya, desmedrados bufones!
Relinchan los caballos. Los perros ladran y huyen asustados.

EXT. CIUDAD. DÍA.
Gritos, llantos, jaleo. Palomas, ratas y ratones huyendo. Los soldados se dispersan por las calles de la ciudad y en poco tiempo la registran entera.
SOLDADO1. Aquí no hay nada.
SOLDADO2. Claro que sí, mira.
Los soldados encuentran a un varón nacido esa noche.
SOLDADO2. Ya no busques más..
SOLDADO1. ¿Tu hijo ha nacido esta noche?
MUJER. No, no..
Los soldados se lo arrebatan a la madre.
SOLDADO2. Tenemos que llevarlo al bosque para matarlo por orden del Rey.
MUJER. ¡No, no..!
SOLDADO1. Es una niña. No nos interesa.
SOLDADO2. Ya no busques más..

EXT. BOSQUE NOCHE.
Aullidos de perros. Ardillas. Dos soldados llevan al niño y lo dejan en el suelo.
SOLDADO1. Hazlo tú.
SOLDADO2. No, no.. hazlo tú.
Uno de ellos levanta su espada para matarlo. El soldado baja su espada, no se atreve a matar al niño.
SOLDADO1. ¿Pero de veras tenemos que matar a este inocente?
SOLDADO2. Yo tampoco puedo hacerlo.
SOLDADO1. ¿Y ahora qué hacemos? El rey nos matará a nosotros.
El perro ladra a los soldados.
SOLDADO1. Se me ocurre una idea. Matamos a ese perro y con su sangre empapamos los pañales y se los llevamos al rey.
SOLDADO2. ¡Qué buena idea! Pero ¿Y el niño?
SOLDADO1. Lo dejamos aquí y que dios le ayude.
Así lo hacen.
SOLDADO2. ¡Pobre perro!
El niño llora. El niño balbucea. El niño llora.
CABALLO1. ¡Qué crueles! ¿Serán capaces?
Los caballos relinchan.

EXT. BOSQUE. DÍA.
Llanto de niño. Un mercader pasa por el bosque en viaje de negocios y oye llorar a un niño. Lo busca entre los arbustos. El mercader encuentra un trozo de pañal. El mercader busca y no haya nada. El mercader busca y no haya nada. El mercader encuentra al niño y trata de calmarlo. El mercader se lleva al niño consigo y lo sube al caballo.

INT. CASA NOCHE.
Balbuceos de bebé. Perros, gatos. El mercader entra en su casa llevando en los brazos un atillo.
MERCADER. Mujer, la mercancía que traigo esta vez no la he comprado. Es un niño que estaba en medio del bosque. Nosotros no tenemos hijos. Este es un regalo del señor.
MUJER. Lo criaremos y educaremos como si fuera nuestro hijo y siempre creerá que realmente lo es.

INT. CASA. DÍA.
Música de fiesta. Moscas, mosquitos, avispas, abejas. Fiesta en casa del mercader. El hijo del mercader cumple 20 años.
MERCADER. Hijo mío, yo estoy envejeciendo, tú te haces hombre. Encárgate de mis cuentas, mis registros, mis cajas de caudales. Tú seguirás con mis negocios.
El joven prepara sus baúles dispuesto a partir con sus criados a recorrer el mundo para ejercitarse en los negocios con la bendición de sus padres.
AMIGO. ¡Qué suerte la tuya!

EXT. CIUDAD. DÍA.
Ruido de carros, caballos, burros, voces de arriero. Serpientes, tortugas, reptiles. Ajetreo del mercado. El joven recorre un reino extranjero comerciando con sus joyas y piedras preciosas. La fama del mercader llega al Palacio Real. El rey le hace llamar para ver sus piedras preciosas.

INT. PALACIO. DÍA.
Juglares. El rey, el mismo que ordenó matarle, le recibe en la sala de audiencias del palacio real. El rey llama a la princesa, convertida ya en una bella muchacha de 20 años.
REY. Acércate a ver si hay alguna joya que te guste.
La princesa apenas ve al joven mercader se enamora de él.
REY. ¿Qué pasa, hija mía, qué tienes?
PRINCESA. Nada, papá.
REY. ¿Quieres algo? Habla.
PRINCESA. No, papá, no quiero joyas ni piedras preciosas. Yo sólo quiero casarme con este hermoso joven.
El rey examina al joven mercader.
REY. ¿Y tú quién eres? Dime.
JOVEN. Soy hijo de un rico mercader y recorro el mundo para ejercitarme en los negocios, y ocupar después el puesto de mi viejo padre.
El rey, considerando las riquezas del joven mercader, decide conceder al joven la mano de su hija. El joven parte para invitar a sus padres a la boda.
CORTESANA. Qué apuesto.
CORTESANO. Lo que tu digas, querida.
CORTESANA. Qué apuestas a que…
PRINCESA. Silencio, ya basta de cuchicheos.

INT. CASA. NOCHE.
Cuchicheo de comadres. El joven se presenta en la casa de sus padres. Les cuenta el encuentro con el rey y la promesa de matrimonio. Entonces la madre palidece de golpe y empieza a injuriarlo.
MUJER. Ah, ingrato, quieres dejarme, te enamoraste de esa princesa y ya no ves la hora de irte. ¡Puedes irte ahora mismo! ¡Que no te vuelva a ver en esta casa!
JOVEN. Pero, madre mía, ¿Qué he hecho yo de malo?
MUJER. ¡Qué madre, ni qué narices! ¡Yo no soy tu madre!
JOVEN. ¿Cómo? ¿Y entonces quién es mi madre, si no tú?
MUJER. Pues vete a saber quién es. ¡A ti te encontraron en medio del bosque!
Y el mercader le cuenta la historia al pobre joven que casi pierde el conocimiento.
JOVEN. ¿Qué he hecho yo de malo?
El mercader, ante la cólera de su mujer, no tiene el valor de oponerse. Afligido, provee al joven de dinero y mercancías y le deja partir.
CRIADO, en voz baja. ¡Cómo está la jefa!
CRIADO. ¡Arrea, que notición!
MERCADER. Espera, hijo, espera, no te marches así.
Cuchichean criados. Ladra el perro.

EXT. BOSQUE. NOCHE.
Canto de cigarras y grillos. Hormigas trabajando. El joven llega desesperado, se tira al pie de un árbol y dando puñetazos en el suelo suspira.
JOVEN. ¡Ay, madre mía! ¿Qué voy a hacer ahora, tan solo y desconsolado? ¡Alma de mi madre, ayúdame!
Junto a él aparece un viejo mal vestido de barba blanca y larga.
VIEJO. ¿Qué te pasa, hijo?
El joven le confía sus pesares.
JOVEN. Así que no puedo volver con mi prometida puesto que no soy el hijo del mercader.
VIEJO. ¿Y de qué tienes miedo? Tu padre soy yo y voy a ayudarte.
El joven mira al viejo harapiento.
JOVEN. ¿Tú mi padre? ¡Lo habrás soñado!
VIEJO. Sí, hijo mío, soy tu padre. Si vienes conmigo, te traeré suerte. Si no estás perdido.
El joven mira a los ojos del viejo y piensa ‘Perder por perder, mejor me voy con él. Después de todo no me queda mucho donde elegir’.
JOVEN. ¿Tú qué dices caballo?
CABALLO. Yo que tú le haría caso al viejo.
Hace montar al viejo a la grupa del caballo y parten para el reino de su prometida.
JOVEN. Demuéstramelo.
VIEJO. Si vienes te lo demostraré..
VIEJO. ¿Qué, has decidido ya?
CIGARRA. ¡Eh, que yo no soy de este cuento!
HORMIGA. Ni estos tampoco.
La cigarra canta y la hormiga trabaja.
GRILLO. ¡Bocazas, bocazas.. que lo demuestre, que lo demuestre!
El grillo canta y la hormiga trabaja.
HORMIGA. Es como la cigarra y el grillo, un andrajoso.

EXT. PRADERA. DÍA.
Cascos de caballo y asnos. Mientras vuelven al palacio, van conversando por el camino.
VIEJO. ¿Y quién dices que te encontró?
JOVEN. ..y me encontraron en el bosque..
JOVEN. Un comerciante ismaelita fue.. es mi padre.

INT. PALACIO. DÍA.
Cuchicheos palaciegos. El joven y el viejo llegan al Palacio Real y se presentan en la sala de audiencias del rey.
REY. ¿Dónde está tu padre?
JOVEN, señalando al viejo. Este es.
REY. ¡Este! ¿Y tienes el coraje de venir a pedir a mi hija?
VIEJO. Majestad, yo soy aquel viejo que hablaba con las estrellas y os anunció el nacimiento de vuestra hija y el de mi hijo, que debía casarse con ella. Y este, como ya os ha dicho, es ese hijo mío.
El rey da un brinco del trono.
REY. ¡Viejo descarado, fuera de aquí! ¡Guardias a él!
El rey se queda petrificado.
VIEJO. ¿Majestad?
Los guardias se adelantan a cogerlo, entonces el viejo se abre la raída vestimenta a la altura del pecho y aparece el Toisón de oro, símbolo del emperador
GUARDIAS. ¡El emperador!
REY. ¡El emperador!
TODOS. ¡El emperador!
REY. Perdón, Sacra Majestad. No sabía con quién hablaba. Esta es mi hija, cúmplase tu voluntad.
La princesa y el joven se besan y abrazan.

EXT. CIUDAD. DÍA.
Ajetreo de un mercado. Golondrinas, oso amaestrado, cabras, ovejas, gallinas, pollos.
UNO. Así que el Emperador, cansado de la corte, recorría el mundo disfrazado de pordiosero, solo, hablando con los planetas y las estrellas.
OTRO. ¿Y dices que hoy mismo se concertaron las bodas?
UNO. Así es. Y hoy llega el mercader y su mujer, que han sido llamados por el joven para asistir a su boda.

INT. PALACIO. NOCHE.
Canto de juglares, bullicio palaciego. El joven recibe a sus padres en el palacio real. Les da un abrazo.
JOVEN. Hoy me caso con la princesa. Vosotros me echasteis de casa y por ello…
JOVEN. …os debo mi fortuna, Pero vosotros siempre os quedaréis conmigo. ¡Padre y madre mía, porque para mí vosotros sois mi padre y mi madre!
Y los viejos, enternecidos, rompen a llorar.

EXT. CIUDAD. NOCHE.
Desde la plaza mayor se ve un gran festín nupcial en toda la ciudad. El hijo del emperador se casa con la hija del rey.
UNO. Y ellos vivirán contentos y felices..
OTRO. Y nosotros con un palmo de narices..
Fuegos artificiales.

JUGLARES. ¡Viva el rey!
TODOS. ¡Viva!

8 La lluvia

“La lluvia no cesa ¿Estoy muerto? lo estoy la almohada empapada en sudor la lluvia incesante el sudor ajuste de cinturón ajuste de cuentas ajustes no corras ve despacio no te corras aún llueve queso con caos estoy sudando sangro muero hambre mucha hambre no quiero comer no quiero comer no quiero ¿es sed? demasiada agua el dolor la lluvia ha cesado no quedan animales silencio la pantera se acerca negra y sigilosa despierta despierta despierta imposible estoy muerto no sudes no sudes no imposible córtate el pelo córtate las uñas córtate el cuello el cuerpo da señales de alarma al arma al arma y el alma madura ¿madura? se cae se retuerce como un gusano pisoteado veintiuno o menos pero pesa en el pecho muñeca sí también abajo en la entrepierna entrepierna con mantequilla cálida entrepierna con mantequilla vuelve a llover despierta despierta la pantera zarpa levanta levanta hay que hacerlo ahora ya ya ya”
Carlos se levanta aturdido. Mira por la ventana. Se ve luz vieja en la vieja casa del viejo vecino. La lluvia arrecia.

8. La lluvia…

“La lluvia no cesa ¿Estoy muerto? lo estoy la almohada empapada en sudor la lluvia incesante el sudor ajuste de cinturón ajuste de cuentas ajustes no corras ve despacio no te corras aún llueve queso con caos estoy sudando sangro muero hambre mucha hambre no quiero comer no quiero comer no quiero ¿es sed? demasiada agua el dolor la lluvia ha cesado no quedan animales silencio la pantera se acerca negra y sigilosa despierta despierta despierta imposible estoy muerto no sudes no sudes no imposible córtate el pelo córtate las uñas córtate el cuello el cuerpo da señales de alarma al arma al arma y el alma madura ¿madura? se cae se retuerce como un gusano pisoteado veintiuno o menos pero pesa en el pecho muñeca sí también abajo en la entrepierna entrepierna con mantequilla cálida entrepierna con mantequilla vuelve a llover despierta despierta la pantera zarpa levanta levanta hay que hacerlo ahora ya ya ya”
Carlos se levanta aturdido. Mira por la ventana. Se ve luz vieja en la vieja casa del viejo vecino. La lluvia arrecia.

La lluvia no cesa ¿Estoy muerto lo…

“La lluvia no cesa ¿Estoy muerto? lo estoy la almohada empapada en sudor la lluvia incesante el sudor ajuste de cinturón ajuste de cuentas ajustes no corras ve despacio no te corras aún llueve queso con caos estoy sudando sangro muero hambre mucha hambre no quiero comer no quiero comer no quiero ¿es sed? demasiada agua el dolor la lluvia ha cesado no quedan animales silencio la pantera se acerca negra y sigilosa despierta despierta despierta imposible estoy muerto no sudes no sudes no imposible córtate el pelo córtate las uñas córtate el cuello el cuerpo da señales de alarma al arma al arma y el alma madura ¿madura? se cae se retuerce como un gusano pisoteado veintiuno o menos pero pesa en el pecho muñeca sí también abajo en la entrepierna entrepierna con mantequilla cálida entrepierna con mantequilla vuelve a llover despierta despierta la pantera zarpa levanta levanta hay que hacerlo ahora ya ya ya”
Carlos se levanta aturdido. Mira por la ventana. Se ve luz vieja en la vieja casa del viejo vecino. La lluvia arrecia.

Saludó con la mano a su viejo vecino…

Saludó con la mano a su viejo vecino que en ese momento parecía haberse quedado petrificado sobre la mecedora. Para ir a la iglesia tenía que cruzar el bosque. Su propósito era firme. Sabía que esto sería especialmente difícil pero no podía dejarse vencer al primer intento. Recorrió el trecho que le separaba del mismo sin dejar de apartar la vista de su vecino, que seguía inmóvil en su tumbona. Cierto era que nunca le había saludado, pero hoy, que había tomado la irrevocable decisión de cambiar, había que ser amable también con él. Volvió a saludarle al pasar frente a la cancela que daba entrada a su granja. El viejo se levantó tembloroso y convulso e hizo un áspero gesto como de despedirse. Entró a su casa con la celeridad que le permitían sus reumáticos huesos y sin cerrar la puerta se quedó oculto en la penumbra de la entrada. Gayol no le dió ninguna importancia, era de esperar que aquel viejo chocho, que era su vecino desde hacía veinte años -cuando llegó a vivir al campo- y al que nunca había saludado, se comportase esquivamente en su primer intento de establecer amigables relaciones vecinales. En cambio le intranquilizaba que el viejo continuase observándole tras la puerta. Nunca se había sentido acechado -hubiera sido fatal para sus antiguos propósitos- pero, conforme avanzaba, sentía tras su espalda la mirada clavada de aquel insólito abuelo. Al girar su cabeza, el ochentón cerró de un portazo. […]

3. Saludó…

Saludó con la mano a su viejo vecino que en ese momento parecía haberse quedado petrificado sobre la mecedora. Para ir a la iglesia tenía que cruzar el bosque. Su propósito era firme. Sabía que esto sería especialmente difícil pero no podía dejarse vencer al primer intento. Recorrió el trecho que le separaba del mismo sin dejar de apartar la vista de su vecino, que seguía inmóvil en su tumbona. Cierto era que nunca le había saludado, pero hoy, que había tomado la irrevocable decisión de cambiar, había que ser amable también con él. Volvió a saludarle al pasar frente a la cancela que daba entrada a su granja. El viejo se levantó tembloroso y convulso e hizo un áspero gesto como de despedirse. Entró a su casa con la celeridad que le permitían sus reumáticos huesos y sin cerrar la puerta se quedó oculto en la penumbra de la entrada. Gayol no le dió ninguna importancia, era de esperar que aquel viejo chocho, que era su vecino desde hacía veinte años -cuando llegó a vivir al campo- y al que nunca había saludado, se comportase esquivamente en su primer intento de establecer amigables relaciones vecinales. En cambio le intranquilizaba que el viejo continuase observándole tras la puerta. Nunca se había sentido acechado -hubiera sido fatal para sus antiguos propósitos- pero, conforme avanzaba, sentía tras su espalda la mirada clavada de aquel insólito abuelo. Al girar su cabeza, el ochentón cerró de un portazo. […]

Duque arrastraba sus pantuflas y su mirada por…

Duque arrastraba sus pantuflas y su mirada por el suelo. Tambaleante a cada paso, salió al porche y se sentó en la mecedora. Las nubes pasaban veloces sobre un terso cielo azul que contrastaba con las costrosas arrugas del viejo. Sus labios hundidos a causa de su falta de dentadura le daban un aspecto aún más tétrico e inquietante. Hacía tiempo que vigilaba a su vecino, siempre a la misma hora. Sus ojos eran saltones como los de un batracio de tanto fijar la vista durante veinte años. Para no levantar sospechas no quiso aceptar unos binoculares que le ofreció su mejor amigo cuando se lo contó. También se negó a ser acompañado en sus guardias, a causa de lo cual rompieron su, hasta entonces, larga amistad. Duque frotaba sus temblorosas manos con insistencia. No era a causa del frío. Formaba parte del ritual diario. “Tres frotes y saldrá”-pensaba. Era como conjurar al genio de la lámpara. A pesar de todo el tiempo transcurrido vigilándole -lo había visto miles de veces- no conseguía interpretar su peculiar lenguaje corporal. Hoy en cambio sí. […]

Duque

Duque arrastraba sus pantuflas y su mirada por el suelo. Tambaleante a cada paso, salió al porche y se sentó en la mecedora. Las nubes pasaban veloces sobre un terso cielo azul que contrastaba con las costrosas arrugas del viejo. Sus labios hundidos a causa de su falta de dentadura le daban un aspecto aún más tétrico e inquietante. Hacía tiempo que vigilaba a su vecino, siempre a la misma hora. Sus ojos eran saltones como los de un batracio de tanto fijar la vista durante veinte años. Para no levantar sospechas no quiso aceptar unos binoculares que le ofreció su mejor amigo cuando se lo contó. También se negó a ser acompañado en sus guardias, a causa de lo cual rompieron su, hasta entonces, larga amistad. Duque frotaba sus temblorosas manos con insistencia. No era a causa del frío. Formaba parte del ritual diario. “Tres frotes y saldrá”-pensaba. Era como conjurar al genio de la lámpara. A pesar de todo el tiempo transcurrido vigilándole -lo había visto miles de veces- no conseguía interpretar su peculiar lenguaje corporal. Hoy en cambio sí. […]

2. Duque

Duque arrastraba sus pantuflas y su mirada por el suelo. Tambaleante a cada paso, salió al porche y se sentó en la mecedora. Las nubes pasaban veloces sobre un terso cielo azul que contrastaba con las costrosas arrugas del viejo. Sus labios hundidos a causa de su falta de dentadura le daban un aspecto aún más tétrico e inquietante. Hacía tiempo que vigilaba a su vecino, siempre a la misma hora. Sus ojos eran saltones como los de un batracio de tanto fijar la vista durante veinte años. Para no levantar sospechas no quiso aceptar unos binoculares que le ofreció su mejor amigo cuando se lo contó. También se negó a ser acompañado en sus guardias, a causa de lo cual rompieron su, hasta entonces, larga amistad. Duque frotaba sus temblorosas manos con insistencia. No era a causa del frío. Formaba parte del ritual diario. “Tres frotes y saldrá”-pensaba. Era como conjurar al genio de la lámpara. A pesar de todo el tiempo transcurrido vigilándole -lo había visto miles de veces- no conseguía interpretar su peculiar lenguaje corporal. Hoy en cambio sí. […]

ZÓHAR VENDE

Subidos en su árbol,
adoran su cabeza,
esa víscera urna de camello enjuto y cuaternario.
Descienden la escalera cual divas impolutas.
Mas venden hilo viejo de vanos Sefirotes.
No hay simbolismo más mudo
que el rebuzno fonético
de estos pardos gramáticos.
Ni orín errante
que aclare sus comerciales y bárbaras tinieblas.

EL RUISEÑOR Y LA ROSA

—Ella me prometió que bailaría conmigo si le llevaba rosas rojas —murmuró el Estudiante—; pero en todo el jardín no queda ni una sola rosa roja.
El Ruiseñor le estaba escuchando desde su nido en la encina, y lo miraba a través de las hojas; al oír esto último, se sintió asombrado.
—¡Ni una sola rosa roja en todo el jardín! —repitió el Estudiante con sus ojos llenos de lágrimas—. ¡Ay, es que la felicidad depende hasta de cosas tan pequeñas! Ya he estudiado todo lo que los sabios han escrito, conozco los secretos de la filosofía y sin embargo, soy desdichado por no tener una rosa roja.
—Por fin tenemos aquí a un enamorado auténtico —se dijo el ruiseñor—. He estado cantándole noche tras noche, aunque no lo conozco; y noche tras noche le he contado su historia a las estrellas; y por fin lo veo ahora. Su cabello es oscuro como la flor del jacinto, y sus labios son tan rojos como la rosa que desea; pero la pasión ha hecho palidecer su rostro hasta dejarlo del color del marfil, y la tristeza ya le puso su marca en la frente.
—El Príncipe da el baile mañana por la noche —seguía quejándose el Estudiante—, y allí estará mi amada. Si le llevo una rosa roja bailará conmigo hasta el amanecer. Si le llevo una rosa roja la estrecharé entre mis brazos, y ella apoyará su cabeza sobre mi hombro, y apoyará su mano en la mía. Pero como no hay ni una sola rosa roja en mi jardín, tendré que sentarme solo, y ella pasará bailando delante mío, sin siquiera mirarme y se me romperá el corazón.
—Este sí que es un auténtico enamorado verdadero —seguía pensando el Ruiseñor—. Yo canto y él sufre; lo que para mí es alegría, para él es dolor. No cabe duda que el amor es una cosa admirable, más preciosa que las esmeraldas y más rara que los ópalos blancos. Ni con perlas ni con ungüentos se lo puede comprar, porque no se vende en los mercados. No se puede adquirir en el comercio ni pesar en las balanzas del oro.
—Los músicos estarán sentados en su estrado —decía el Estudiante—, y harán surgir la música de sus instrumentos, y mi amada bailará al son del arpa y el violín. Ella bailará tan levemente, que sus pies casi no tocarán el suelo, y los cortesanos, con sus trajes fastuosos, formarán corro en torno suyo para admirarla. Pero conmigo no bailará, porque no tengo una rosa roja para darle.
Y se arrojó sobre la hierba, y ocultando su rostro entre las manos, se puso a llorar amargamente.
—¿Por qué está llorando? —preguntó una lagartija verde que pasaba frente a él con la cola al aire.
—¿Sí, por qué? —murmuraba una margarita a su vecina, con voz dulce y tenue.
—Está llorando por una rosa roja —explicó el Ruiseñor.
—¿Por una rosa roja? —exclamaron las otras en coro. ¡Qué ridiculez!
La lagartija, que era un poco cínica, se puso a reír a carcajadas. Sólo el Ruiseñor comprendía el secreto de la pena del Estudiante y, posado silenciosamente en la encina, meditaba sobre el misterio del amor.
Por último, desplegó sus alas oscuras y se elevó en el aire. Cruzó como una sombra a través de la avenida, y como una sombra se deslizó por el jardín.
En medio del prado había un magnífico rosal, y el Ruiseñor voló hasta posársele en una de sus ramas.
—Necesito una rosa roja —le dijo. Dámela y yo te cantaré mi canción más dulce.
Pero el rosal negó sacudiendo su ramaje.
—Mis rosas son blancas —le contestó—, como la espuma del mar y más blancas que la nieve de la montaña. Pero ve donde mi hermana que crece al lado del viejo reloj de sol, y puede ser que ella te proporcione la flor que necesitas.
El Ruiseñor voló hacia el gran rosal que crecía junto al viejo reloj de sol.
—Dame una rosa roja —le dijo—, y te cantaré mi canción más dulce.
Pero el rosal negó sacudiendo su follaje.
—Mis rosas son amarillas —contestó—, tan amarillas como el cabello de la sirena que se sienta en un trono de ámbar, y más amarillas que el Narciso que florece en el prado. Pero anda a ver a mi hermano, que crece al pie de la ventana del Estudiante, y quizás él pueda darte la flor que necesitas.
El Ruiseñor voló entonces hasta el viejo rosal que crecía al pie de la ventana del Estudiante.
—Dame una rosa roja —le dijo—, y yo te cantaré mi canción más dulce.
Pero el rosal negó sacudiendo su follaje.
—Rojas son, en efecto, mis rosas —contestó—; tan rojas como las patas de las palomas, y más rojas que los abanicos de coral que relumbran en las cavernas del océano. Pero el invierno heló mis venas, y la escarcha marchitó mis capullos, y la tormenta rompió mis ramas y durante todo este año no tendré rosas rojas.
—Una rosa roja es todo lo que necesito —exclamó el Ruiseñor—; ¡sólo una rosa roja! ¿No hay manera alguna de que la pueda obtener?
—Hay una manera —contestó el rosal—, pero es tan terrible que no me atrevo a decírtela.
—Dímela —repuso el Ruiseñor—. Yo no me asustaré.
—Si quieres una rosa roja —dijo el rosal—, tienes que construirla con tu música, a la luz de la luna, y teñirla con la sangre de tu corazón. Debes cantar con tu pecho apoyado sobre una de mis espinas. Debes cantar toda la noche, hasta que la espina atraviese tu corazón y la sangre de tu vida fluirá en mis venas y se hará mía…
—La propia muerte es un precio muy alto por una rosa roja —murmuró el Ruiseñor—, y la vida es dulce para todos. Es agradable detenerse en el bosque verde y ver al sol viajando en su carroza de oro y a la luna en su carroza de perlas. Es muy dulce el aroma del espino, y también son dulces las campanillas azules que crecen en el valle y los brezos que florecen en el collado. Sin embargo, el Amor es mejor que la vida, y, por último, ¿qué es el corazón de un ruiseñor comparado con el corazón de un hombre enamorado?
Y, desplegando sus alas oscuras, el ruiseñor se elevó en el aire, cruzó por el jardín como una sombra, y como una sombra se deslizó a través de la avenida.
El Estudiante seguía echado en la hierba, como lo había dejado; y las lágrimas no se secaban en sus anchos ojos.
—¡Alégrate! —le gritó el Ruiseñor—. ¡Siéntete dichoso, porque tendrás tu rosa roja! Yo la construiré con mi música, a la luz de la luna, y la teñiré con la sangre de mi corazón. Lo único que pido en cambio, es que seas un verdadero amante, porque el Amor es más sabio que la Filosofía, por muy sabia que ésta sea, y es más poderoso que la Fuerza, por muy fuerte que ella sea. Las alas del Amor son llamas de mil tonalidades, y su cuerpo es del color del fuego. Sus labios son dulces como la miel, y su aliento es como la mirra silvestre.
El Estudiante levantó la vista de la hierba y escuchó, pero no comprendió lo que decía el Ruiseñor, porque él sólo podía entender lo que estaba escrito en los libros.
En cambio, la encina comprendió y se puso a balancear muy tristemente, porque sentía un hondo cariño por el pequeño Ruiseñor que había construido el nido en sus ramajes.
—Cántame, por favor, una última canción —le susurró la encina—, porque voy a sentirme muy sola cuando te hayas ido.
Y el Ruiseñor cantó para la encina, y su voz era como el agua que cae de una jarra de plata.
Cuando terminó la canción del Ruiseñor, se levantó el Estudiante y sacó del bolsillo un cuadernito y un lápiz.
—He de admitir que ese pájaro tiene estilo —se dijo a sí mismo caminando por la alameda—, eso no puede negarse; pero ¿acaso siente lo que canta? Temo que no, debe ser como tantos artistas, puro estilo y nada de sinceridad. Jamás se sacrificaría por alguien, piensa solamente en música y ya se sabe que el arte es egoísta. Sin embargo, debo reconocer que su voz da notas muy bellas. ¡Lástima que no signifiquen nada, o que no signifiquen nada importante para nadie!
Luego entró en su alcoba, y, echándose sobre su cama, comenzó de nuevo a pensar en su amor. Después de unos momentos se quedó dormido.
Cuando la luna alumbró en los cielos, el Ruiseñor voló hacia el rosal, y apoyó su pecho sobre la mayor de las espinas. Toda la noche estuvo cantando con el pecho contra la espina, y la luna fría y cristalina se inclinó para escuchar. Toda la noche estuvo cantando así apoyado, y la espina se hundía más y más en su carne y la sangre de su vida se derramaba en el rosal.
Cantó primero al nacimiento del Amor en el corazón de los adolescentes. Entonces, en la rama más alta del rosal floreció una rosa maravillosa, pétalo tras pétalo como canción tras canción. Al principio era pálida, como la niebla que flota sobre el río; pálida como los pies de la mañana y plateada como las alas de la aurora. La rosa que floreció en la rama más alta del rosal era como el reflejo de una rosa en un cáliz de plata, era como el reflejo de una rosa en espejo de agua.
El rosal le gritó al Ruiseñor para que apretara más su pecho contra la espina.
—¡Aprétate más, pequeño Ruiseñor —gritó el rosal—, o el día llegará antes de haber terminado de fabricar la rosa!
Y el Ruiseñor se apretó más contra la espina, y más y más creció su canto porque ahora cantaba el nacimiento de la pasión en el alma de un joven y de una virgen.
Y un delicado rubor comenzó a cubrir las hojas de la rosa, como el rubor que cubre las mejillas del novio cuando besa los labios de su prometida.
Pero la espina no llegaba todavía al corazón del corazón, y el corazón de la rosa permanecía blanco, porque sólo la sangre de un ruiseñor puede enrojecer el corazón de una rosa.
Y el rosal le gritó al Ruiseñor para que se apretara más aún contra la espina.
—¡Aprétate más, pequeño Ruiseñor —gritó el rosal—, o llegará el día antes de haber terminado de fabricar la rosa!
Y el Ruiseñor se apretó más aún contra la espina, y la espina al fin le alcanzó el corazón. Un terrible dolor lo traspasó. Más y más amargo era el dolor, y más y más impetuosa se hacía su canción, porque ahora cantaba el Amor sublimado por la muerte, el Amor que no puede aprisionar la tumba.
Y la rosa del rosal se puso camersí como la rosa del cielo del Oriente. Su corona de pétalos era púrpura como es purpúreo el corazón de un rubí.
La voz del Ruiseñor ya desmayaba, sus alitas comenzaron a agitarse, y una nube le cayó sobre sus ojos. Su canto desmayaba más y más, y sentía que algo le obstruía la garganta.
Entonces tuvo una última explosión de música. Al oírla la luna blanca se olvidó del alba y se demoró en el horizonte. Al oírla la rosa roja tembló de éxtasis y abrió sus pétalos al frescor de la mañana. El eco llevó la canción a la caverna de las montañas, y despertó a los pastores dormidos. Luego navegó entre los juncos del río que llevaron el mensaje hasta el mar.
—¡Mira, mira —gritó el rosal—, la rosa ya está terminada!
Pero el Ruiseñor no contestó, porque estaba muerto con la espina clavada en su corazón.
Ya era eso del mediodía cuando despertó el Estudiante; abrió la ventana y miró hacia afuera.
—¡Caramba, qué maravillosa visión! —exclamó—. ¡Una rosa roja! En mi vida he visto una rosa semejante. Es tan hermosa que estoy seguro que tiene un nombre muy largo en latín.
Se inclinó por el balcón y la cortó.
En seguida se caló el sombrero, y con la rosa en la mano, corrió a la casa del profesor.
La hija del profesor estaba sentada cerca de la puerta, devanando una madeja de seda azul, con su perrito a los pies.
—Dijiste que bailarías conmigo si te traía una rosa roja —exclamó el Estudiante—. Aquí tienes la rosa más roja de todo el mundo. Esta noche la prenderás sobre tu corazón y como bailaremos juntos podré decirte cuánto te amo.
Pero la jovencita frunció el ceño.
—Me temo que no va a hacer juego con mi vestido nuevo —repuso—, Y, además el sobrino del Chambelán me envió unas joyas de verdad, y todo el mundo sabe que las joyas son más caras que las flores.
—Eres una ingrata incorregible —dijo agriamente el Estudiante, y tiró con ira la rosa al arroyo donde un carro la aplastó al pasar.
—¿Ingrata? —dijo la muchacha—. Yo te digo que eres un grosero. ¿Qué eres tú, después de todo? Sólo un estudiante, y ni siquiera creo que lleves hebillas de plata en los zapatos, como lo hace el sobrino del Chambelán.
Y muy altanera se metió en su casa.
—¡Qué cosa más estúpida es el Amor! —se dijo el Estudiante mientras caminaba—. No es ni la mitad de útil que la Lógica, porque no demuestra nada y le habla a uno siempre de cosas que no suceden nunca, y hace creer verdades que no son ciertas. En realidad no es nada práctico, y como en estos tiempos ser práctico es serlo todo, volveré a la Filosofía y al estudio de la Metafísica.
Y al llegar a su casa, abrió un libro lleno de polvo, y se puso a leer.

Oscar Wilde

EL PIRATA VIEJO

Por fin llegamos a las islas bienaventuradas. Deseosos de bajar, abandonamos las tareas marineras antes de tiempo. Al desembarcar un pájaro nos auguró la incertidumbre del paisaje, sin embargo corrimos hacia los ansiados antros de la lujuria.

Ahora que no viene el sueño y, mientras fumo el último habano, recuerdo aquella noche en el cabaret, entre el humo y el sabor a carmín, el rancio olor de la madera y el pegajoso calor del Sur. Ahora, mientras atizo los carbones, aún oigo la música. Estabas allí. El vestido negro escotado y tu coquetería de gallina. Yo era como un adorno, quizás tu perrito de compañía. Enseguida te olvidabas de mí. Te miraba a través del cristal del vaso que yo vaciaba trago a trago. Era mi canina actividad, entre el tráfago de sonrisas, gestos inútiles y mutuas complacencias con patas de la hipócrita vida social. Y luego el olvido, el sueño, la resaca. Ahora ejercito esa misma canina actividad sin ver más que fantasmas ahogados tras el cristal del vaso. Bebo el penúltimo trago y de nuevo me asalta una inquietante palpitación. Miro de reojo a mi alrededor a la vez que me apuro con un sorbo más largo y más rápido.

De nuevo la niebla ensombrece la luz de la luna. El viento en cambio se ha calmado. Ya no traquetean las ventanas con ese horrísono palpitar de ogro palmípedo. El fuego crepita aún más vivamente que antes. Acerco el butacón a la chimenea. Me acurruco en él poniendo una manta sobre mis piernas. Quizás se acerque el sueño. Un trago más… El último. Intento dejarme hipnotizar por las llamas y llegar al último recuerdo.

Era sin duda la incertidumbre del paisaje de aquellas islas la que nos hacia zozobrar todas las noches en tu cama. Ahora lo comprendo, después de tantos años y de tantos naufragios amorosos.

Yang-Yin

Yang-Yin: Traducción del chino tradicional al castellano viejo: El Amor Binario de un Caballo-dragón envuelto en el Círculo de una Circunferencia de Color positivo-negativo genera la Espiral doble de su Gráfico Ouroboros en los Planetas de la Serpiente de ambos Sexos (quince horas me costó la traducción, espero que se me agradezca)

AHASVERO

Yo soy cristiano viejo, sólo me dejo impresionar por las vírgenes.

Gráfico

Después de largos y cautelosos estudios nadie supo descifrarlo. Se recurrió incluso a la Adivinación pero los resultados eran muy contradictorios entre los propios adivinos. Alguien propuso que podría tratarse de un antiguo y desconocido Alfabeto. Alguno se atrevió a decir que era de la época de Antimonio, pero el doctor Vischer lo descartó inmediatamente: bien conocía él su alfabeto y esto nada tenía que ver con aquel. Alquimia creyó ver en el mismo Animales sagrados de las lagunas negras, ya extinguidos, y Zollinger, en cambio, el retrato esquemático de Aristóteles el viejo. Tetramorfos por encargo de Valentin el magnífico, sacrificó incluso sus curvilíneas Venus al Alto poder Verde, lo que únicamente dio como fruto la pérdida definitiva de las mismas. Aquel Yang-yin se resistía a ser incluido entre los Símbolos lo mismo que yo me he resistido a ser incluido entre los muertos.