Víbora

Poisonous as a viper.

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Para hacerse desear de las mujeres

Tómese el corazón de una paloma virgen y hágase tragar por una víbora: la víbora morirá (jeje) de resultas, a causa del emblema de virtud e inocencia que representa la paloma, al paso que ella lo es de vicio y calumnia (jejeje); muerta la víbora (jejejeje), tómese su cabeza, póngase a secar hasta que no le deje olor, májese entonces en una almirez con doble cantidad de cañamón y tómense los polvos que resulten en un vaso de vino de cuatro años, al que se habrán mezclado algunas gotas de extracto de opio, conocido con el nombre de láudano. Con esto la tez se pone encendida, los labios de color rosa, y todas las mujeres lo desean a uno de cualquiera edad que sea. Esto es infalible y la prueba sale siempre bien con tal que se haga en día y hora conveniente.

(Secretos sacados del libro de Cleopatra)

En Respuesta a “Ecos de Jorge Manrique” de Eva Víbora

XXXIII
Los placeres y dulzores
de esta vida trabajada
que tenemos,
no son sino “corredores”,
y tu figa, la celada
en que caemos.
No mirando a nuestro daño,
nos corremos en tu chichi
sin parar;
cuando vemos el engaño
y, ligeros, intentamos recular
ya no hay lugar.

XXIV
Las huestes innumerables
de pendones, hetairantes
y rameras,
las putillas infumables
y golferas,
la chapera empechugada
o cualquiera otra virago
¿qué aprovecha?
Cuando vienes malfollada,
todo lo pasas por bajo
de tu pierna.

(Extracto de Coplas por la muerte de su pene)

En Respuesta a “Ecos de Jorge Manrique” de Eva Víbora

XXXIII
Los placeres y dulzores
de esta vida trabajada
que tenemos,
no son sino “corredores”,
y tu figa, la celada
en que caemos.
No mirando a nuestro daño,
nos corremos en tu chichi
sin parar;
cuando vemos el engaño
y, ligeros, intentamos recular
ya no hay lugar.

XXIV
Las huestes innumerables
de pendones, hetairantes
y rameras,
las putillas infumables
y golferas,
la chapera empechugada
o cualquiera otra virago
¿qué aprovecha?
Cuando vienes malfollada,
todo lo pasas por bajo
de tu pierna.

(Extracto de Coplas por la muerte de su pene)

Viaje nocturno por el mar

Antes de la devoración sufrimos la invisibilidad. Nuestro perro ladró por última vez al sol otra vez. Aquel viaje era ahora tan venenoso como una víbora.