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  • viva el Tue13Nov18 Permalink
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    Junio 

    Oh luna silente que los árboles aman y eres sobre el llano dulzura de la sombra o niebla y resonancia en el alma dormida del paisaje.
    Todas la rosas de la pálida luna caían, fantasmales, por la ventana abierta de tu cuerpo desnudo.
    Estábamos juntos. Después lo he olvidado. (Walt Whitman)
    Hazme, divino amor, la lluvia dorada de tus versos.
    Limpios son los abismos de la ausencia. Como besos sin aire que no dejan huella. Como miradas que ni rastro dejan. Como la pena.
    Hoy somos como los pasajeros de un vuelo perdido. Pasajeros del amor que no saben coger pista de aterrizaje.
    A los pies que idolatro desplegada, Mano al fin de madurez inesperada, Otro rebelde henchido de mirada Repicará la carne desgarrada.
    Como estrellas fugaces, todos los sueños se rompen. Fin?
    Quiero aprender tu piel como mapa de un tesoro imposible, escondido en la isla de los sueños, en la playa arenosa de tus días, en tu mar.
    El polvo sometido iza sus llamas, conteniendo de luz sólo las formas. Las fúlgidas espinas de mis lágrimas tristes sonríen a tus ojos.
    Cerebro hueco: vergel de perversiones debajo del sombrero.
    Acaríciame como la suave y fresca sombra de junio.
    El amor eterno es inconcluso.

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    Mayo 

    Sufre mi corazón con sólo rozar tu sombra sin poder abrazarte.
    Ola tras ola el mar deja mi ojos como la arena.
    Se desmaya la verde primavera todos los días.
    A veces, sólo a veces, la espera es tan larga como un día sin baile.
    Si hoy eres mi roca, mañana serás mi arena.
    Sólo importan las estrellas que te iluminan.
    Sígueme. No sé adónde voy. Quizás a todas partes. Quizás a la nada. Pero siempre a ti.
    Qué tristes son los caminos que nos separan y qué negras las frías noches en que no estás.
    Por las distancias cortas, los besos largos, la flores rojas, …yo te amé.
    Hoy somos como los pasajeros de un vuelo perdido. Pasajeros del amor que no saben coger pista de aterrizaje.
    Cuando el pétalo de mi rostro se marchite, quiero morir escribiendo como la espina de quien muere matando.
    Donde Están Los Besos Que El sol Te dió, Allí Estará Mi amor.
    Vosotros que admiráis la belleza en el rostro, obviando el dolor de los desahucios interiores ¿Qué sabéis de belleza y de dolor?
    Lloran las tímidas guitarras bajo las nubes de un sol de lágrimas vibrantes.
    Cerca del silencio están tus labios, tus lágrimas, tus huesos, en el callado lugar de las estrellas.
    Y el final del día es la ruina solitaria, la que queda tirada por el suelo, entre olvidados páramos y lágrimas de rocío en la hierba.
    Ese oscuro objeto de tuiteo eres tu que me lees ahora.
    HAIKU DE LA ROSA Llora la rosa: el rocío de la mañana es su frescura.
    Es oscura la noche en el mar del olvido. Y mientras busco el faro de tus ojos, me recreo en la niebla de mi dolor dormido.
    Llave de mi puerta Luz de mi ventana Venda de mi herida
    HAIKU DE LA ROSA ENAMORADA De mi amor por ti, en sábanas perfumadas caerán los pétalos.
    A veces veo muertos de ganas en el cementerio de los deseos por cumplir.
    Soy sonoro silencio que incendió tu mirada. Mis cenizas volaron cabalgando los vientos para buscar el aire que respiraste hoy.
    Si te conformas con sus hermosos ojos negros, dejarán de mirarte como te miraron. Si te conformas con su sonrisa, no sonreirá.
    El amor está lleno de miradas, silencios… De palabras azules Y de rojos besos, De sonrisas y lágrimas Y de dulces “te quiero”.
    Los amores se van como los días y la muerte no llega tan deprisa para olvidarlos a todos de repente.
    Love is made of little moments.
    Eres trigo verde Bajo mi limonero. El quimono de seda Que cubre mi desnudo. El abrupto barranco Donde caer rendida.
    Cuando el pétalo de mi rostro se marchite, quiero morir escribiendo como la espina de quien muere matando.
    Donde Están Los Besos Que El sol Te dió, Allí Estará Mi amor.
    Caen al vacío pétalos y palabras que se marchitan.
    Cerca del silencio están tus labios, tus lágrimas, tus huesos, en el callado lugar de las estrellas.
    Tan sólo quiero amarte en defensa propia.
    Y el final del día es la ruina solitaria, la que queda tirada por el suelo, entre olvidados páramos y lágrimas de rocío en la hierba.
    Ese oscuro objeto de tuiteo eres tu que me lees ahora.
    HAIKU DE LA ROSA Llora la rosa: el rocío de la mañana es su frescura.
    Es oscura la noche en el mar del olvido. Y mientras busco el faro de tus ojos, me recreo en la niebla de mi dolor dormido.
    Llave de mi puerta Luz de mi ventana Venda de mi herida
    HAIKU DE LA ROSA ENAMORADA De mi amor por ti, en sábanas perfumadas caerán los pétalos.
    A veces veo muertos de ganas en el cementerio de los deseos por cumplir.
    Soy sonoro silencio que incendió tu mirada. Mis cenizas volaron cabalgando los vientos para buscar el aire que respiraste hoy.
    Si te conformas con sus hermosos ojos negros, dejarán de mirarte como te miraron. Si te conformas con su sonrisa, no sonreirá.
    Llega la luz del alba: soles de himeneo sobre mi almohada.
    Los amores se van como los días y la muerte no llega tan deprisa para olvidarlos a todos de repente.
    El amor está lleno de miradas, silencios… De palabras azules Y de rojos besos, De sonrisas y lágrimas Y de dulces “te quiero”.
    Cuando el pétalo de mi rostro se marchite, quiero morir escribiendo como la espina de quien muere matando.
    Eres trigo verde Bajo mi limonero. El quimono de seda Que cubre mi desnudo. El abrupto barranco Donde caer rendida.
    Donde Están Los Besos Que El sol Te dió, Allí Estará Mi amor.
    Lloran las tímidas guitarras bajo las nubes de un sol de lágrimas vibrantes.
    Cerca del silencio están tus labios, tus lágrimas, tus huesos, en el callado lugar de las estrellas.
    Ese oscuro objeto de tuiteo eres tu que me lees ahora.
    HAIKU DE LA ROSA Llora la rosa: el rocío de la mañana es su frescura.
    Llave de mi puerta Luz de mi ventana Venda de mi herida
    Es oscura la noche en el mar del olvido. Y mientras busco el faro de tus ojos, me recreo en la niebla de mi dolor dormido.
    Las alas del amor están vacías de sus brazos y sólo queda arena en las pestañas.
    Qué dirán los que han visto el rumor herido de mi sombra sobre tus ojos.

     
  • viva el Tue13Nov18 Permalink
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    Abril 

    HAIKU DE LA ROSA ENAMORADA De mi amor por ti, en sábanas perfumadas caerán los pétalos.
    A veces veo muertos de ganas en el cementerio de los deseos por cumplir.
    Soy sonoro silencio que incendió tu mirada. Mis cenizas volaron cabalgando los vientos para buscar el aire que respiraste hoy.
    Si te conformas con sus hermosos ojos negros, dejarán de mirarte como te miraron. Si te conformas con su sonrisa, no sonreirá.
    Los amores se van como los días y la muerte no llega tan deprisa para olvidarlos a todos de repente.
    El amor está lleno de miradas, silencios… De palabras azules Y de rojos besos, De sonrisas y lágrimas Y de dulces “te quiero”.
    Cuando el pétalo de mi rostro se marchite, quiero morir escribiendo como la espina de quien muere matando.
    Donde Están Los Besos Que El sol Te dió, Allí Estará Mi amor.
    Cerca del silencio están tus labios, tus lágrimas, tus huesos, en el callado lugar de las estrellas.
    Lloran las tímidas guitarras bajo las nubes de un sol de lágrimas vibrantes.
    En este momento estoy a cero grados de separación de ti.
    De tus manos zarparon las caricias que suavizan la sórdida aridez de este mundo que parece vagar a la deriva como un barco fantasma.
    Y el final del día es la ruina solitaria, la que queda tirada por el suelo, entre olvidados páramos y lágrimas de rocío en la hierba.
    Ese oscuro objeto de tuiteo eres tu que me lees ahora.
    Llave de mi puerta Luz de mi ventana Venda de mi herida
    Es oscura la noche en el mar del olvido. Y mientras busco el faro de tus ojos, me recreo en la niebla de mi dolor dormido.
    HAIKU DE LA ROSA ENAMORADA De mi amor por ti, en sábanas perfumadas caerán los pétalos.
    Soy sonoro silencio que incendió tu mirada. Mis cenizas volaron cabalgando los vientos para buscar el aire que respiraste hoy.
    A veces veo muertos de ganas en el cementerio de los deseos por cumplir.
    Si te conformas con sus hermosos ojos negros, dejarán de mirarte como te miraron. Si te conformas con su sonrisa, no sonreirá.
    El amor está lleno de miradas, silencios… De palabras azules Y de rojos besos, De sonrisas y lágrimas Y de dulces “te quiero”.
    Hombre de arena, ya no queda nada, ni perfume en el viento.
    El silencio de tu voz se perdió en la neblina.
    Llega la luz del alba: soles de himeneo sobre mi almohada.
    Soy la luna del sol de tus ojos.
    Eres trigo verde Bajo mi limonero. El quimono de seda Que cubre mi desnudo. El abrupto barranco Donde caer rendida.
    Donde Están Los Besos Que El sol Te dió, Allí Estará Mi amor.
    Cerca del silencio están tus labios, tus lágrimas, tus huesos, en el callado lugar de las estrellas.
    Y el final del día es la ruina solitaria, la que queda tirada por el suelo, entre olvidados páramos y lágrimas de rocío en la hierba.
    Ese oscuro objeto de tuiteo eres tu que me lees ahora.
    Es oscura la noche en el mar del olvido. Y mientras busco el faro de tus ojos, me recreo en la niebla de mi dolor dormido.
    HAIKU DE LA ROSA ENAMORADA De mi amor por ti, en sábanas perfumadas caerán los pétalos.
    Descargué tu alma de la nube y ahora soy tú lloviendo.
    No hay hilo rojo pero para cada corazón hay llaves en el universo infinito del amor.
    Todas las estrellas cuentan y yo cuento a las estrellas.
    DESAYUNO CON AMANTES Dame el café de tus ojos, el zumo de tu mirada y, de tus labios, el pan, bien untado de tu risa.
    La rosa es novia de la espina.
    Ese oscuro objeto de tuiteo eres tu que me lees ahora.
    Lentos como la nieve Caían los copos de tu amor Sobre mi espalda dorada.
    Ese oscuro objeto de tuiteo eres TU.
    La soledad es el ensayo de la muerte.
    Mi vida está pintada sobre un muro incendiado de corazones solitarios.
    Si quieres cambiarme, no es a mi a quien quieres. Búscate a otra.
    Distracciones sin amor; amor sin distracciones… Where’s my Summer Love?
    Las estrellas son almas de besos incendiarios que acarician de luz los bellos labios.

     
  • viva el Tue13Nov18 Permalink
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    Febrero 

    Lloran las tímidas guitarras bajo las nubes de un sol de lágrimas vibrantes.
    A Paco de Lucía: Corazón flamenco, honda guitarra, embrujo de mujer, soul de Andalucía.
    Este desierto sin fin sólo me muestra el espejismo de un amor verdadero.
    Para llorar no necesito la cebolla si te tengo a ti.
    Ya de tus ojos, oasis Ya de tus labios, desierto O ya de tus manos, cielo.
    Llave de mi puerta Luz de mi ventana Venda de mi herida
    Luna, labio del cielo besado por el sol.
    Mi alma en llamas, hora dorada, por tu luz crepuscular horadada.
    Hacerle el amor a tu sonrisa, acariciar despacio tu silencio.
    Cuando aprendes a ser princesa todo el mundo quiere ser súbdito.
    A las olas, alas de amor a mar.
    Se Dilatan Se Deleitan Se Delatan Tus Pupilas
    Amarse para siempre en un instante eterno.
    Cada mirada pertenece al que la mira.
    Unas veces se ama y otras se aprende.
    Dispara tus besos y róbame.
    La mejor frase de amor es la que no se dice.
    Si encajan nuestros cuerpos quizás te empotre el alma.
    Hay miradas que enamoran y palabras que lo desmienten.
    Deshazme el amor.
    Y ahora os dejo, que tengo que inventar la bomba erotónica.
    Necesito un brochazo de amor!
    Me conquistó tu mirada y tu sonrisa, ya es hora de que me conquisten tus abrazos y besos.
    Me asomo al profundo pozo de sus ojos negros para gritarle pero nadie responde.
    ¿Fui yo tu princesa? Apenas fui un suspiro, Un cruce de miradas. Tan sólo fue eso.
    Amor por despecho tras amor de pecho.
    Murió habiendo abrazado sólo sueños.
    Recomiendo leerme en la intimidad de los abrazos eléctricos…
    Ya no son latidos, son balas explosivas…
    No quiero volver, no quiero olvidar…
    Oculto tu amor en un poema que nadie leerá.
    Si el amor se marchita, endurece sus espinas.
    Sí… cada mirada, cada beso, cada caricia, cada palabra, cada sonrisa, cada abrazo… son necesarios. Todo lo demás sobra.
    Madurar es aceptar la derrota, la humillación y la ofensa.
    ¿Cómo puedes tener alma si no tienes sonrisa?
    Si vienes a buscarme, te acompaño encantada.
    Aún busco los contornos de tu rostro, las suaves orillas de tus dedos, el alado sabor de los besos que nunca nos dimos, tu trémulo rubor…
    Es oscura la noche en el mar del olvido. Y mientras busco el faro de tus ojos, me recreo en la niebla de mi dolor dormido.
    “Querer” nunca fue sinónimo de “que te quieran”.
    Eres trigo verde Bajo mi limonero. El quimono de seda Que cubre mi desnudo. El abrupto barranco Donde caer rendida.
    Besos: droga de la claridad.
    No soporto la mediocridad.
    Quiero un amor que haga daño.
    A veces veo muertos de ganas en el cementerio de los deseos por cumplir.
    Tal vez un día me vea reflejada en tus labios, en tu sonrisa, en tus besos.
    El amor es tan ilusorio como los fantasmas.
    Lee mi piel en la intimidad en tono grave y musical con la rotundidad de las olas espumadas que rompen en tus brazos galantes.
    Nunca los besos fueron gratis, siempre los paga el desamor.
    Si te conformas con sus hermosos ojos negros, dejarán de mirarte como te miraron. Si te conformas con su sonrisa, no sonreirá.
    El amor es como las olas del mar, a veces calmachicha, otras tsunami y casi siempre una marejadilla.
    El amor está lleno de miradas, silencios… De palabras azules Y de rojos besos, De sonrisas y lágrimas Y de dulces “te quiero”.
    Cartero: un amor en cada puerta.
    Eres trigo verde Bajo mi limonero. El quimono de seda Que cubre mi desnudo. El abrupto barranco Donde caer rendida.
    Donde Están Los Besos Que El sol Te dió, Allí Estará Mi amor.
    Llévate lejos este amor, donde el sol lo abrase y fortalezca…
    Eres daltónico para mi amor.
    Todo está en contra de un amor a destiempo.
    Después del primer amor, todos son prescindibles.
    Magia, locura, amor… abre la puerta…
    Hay tiempos en que los besos dan sapos y otros en los que dan amores.
    Como la luna sin luz y como el viento sin aire.
    El tiempo es un canalla, ni sumiso a la brisa de la pasión, anega los sueños de estrellas negras.
    El primer sueño ¿realmente importa? No hay golondrinas hoy como la sombra. Besa y sigue remando.
    Olas de seda, perfume de la higuera entre tus labios, el ruido de las olas por el aire abortado: tu te desnudas luna de sangre…

     
  • viva el Sun22Apr18 Permalink
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    La luz 

    La luz se abría por la ventana,
    y en ese momento,
    fuimos piratas en busca del instante;
    jugábamos con los límites del tiempo y del espacio
    haciendo cortas las distancias.
    Asómate:
    te escribiré como bailo cuando nadie me mira
    bailaré con letras cortas y acentos en los pies.

     
  • viva el Tue27Mar18 Permalink
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    La nube 

    La nube, cómo vedija de lana,
    que veo tras la ventana,
    Se difunde en blanco y gris,
    Se estruja y se desparrama.
    Yo, con la lectura varada,
    me acurruco, me recuesto,
    y le digo hasta mañana.

     
  • viva el Wed21Mar18 Permalink
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    La tarde 

    La tarde transcurre así

    Entre tonta y gris

    Que sencillo sería pintarla de colores si yo supiera

    Pero el ineludible devenir de la vida empuja y empuja

    Empuja y empuja

    Hacia no se sabe dónde

    La cabellera de un hombre se asoma por la ventana de un coche

    Sonríe

    De repente ilumina esa tarde que se estaba volviendo verde oliva

    (21 de marzo)
    ¡Feliz día de la poesía!

     
  • viva el Tue8Nov16 Permalink
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    LUNA LUNERA Estricta gobernanta de mareas uña de… 

    LUNA, LUNERA
    Estricta gobernanta de mareas,
    uña de cal clavada en firmamento,
    anémico y magnético satélite,
    agujero de leche en mi ventana.

     
  • viva el Tue16Jun15 Permalink
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    La ventana ventila las paredes que oyen La… 

    La ventana ventila las paredes que oyen .

    La silla sujeta lo que atrás llevas

    Los pies lloran cuando huyen de la vista

     
  • viva el Tue2Jun15 Permalink
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    SOLES DE MAYO 

    De todas las miradas del mundo,
    yo me quedo con la poesía,
    porque la poesía es el misterio
    que se esconde, con pulso herido
    y del otro lado, como sombra de lágrimas,
    en todos los secretos del mundo,
    en todos los insondables abismos
    de las almas luminosas o dolidas
    que se asoman a nuestra ventana
    como soles jubilosos de mayo.

    (Homenaje-paráfrasis a Federico García Lorca en un día de misterio, como otro cualquiera, a punto de cumplirse los 117 años de su nacimiento. Perdón por mi osadía al reescribirle, estimados amantes -que no adeptos- de la poesía)

     
  • viva el Tue2Jun15 Permalink
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    SOLES DE MAYO 

    De todas las miradas del mundo,
    yo me quedo con la poesía,
    porque la poesía es el misterio
    que se esconde, con pulso herido
    y del otro lado, como sombra de lágrimas,
    en todos los secretos del mundo,
    en todos los insondables abismos
    de las almas luminosas o dolidas
    que se asoman a nuestra ventana
    como soles jubilosos de mayo.

    (Homenaje-paráfrasis a Federico García Lorca en un día de misterio, como otro cualquiera, a punto de cumplirse los 117 años de su nacimiento. Perdón por mi osadía al reescribirle, estimados amantes -que no adeptos- de la poesía)

     
  • viva el Wed18Mar15 Permalink
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    Desde mi ventana los veo ignorantes y felices… 

    Desde mi ventana los veo, ignorantes y felices, indiferentes y tediosos, terriblemente simples. oh, dulce indiferencia criminal tan cómoda y caliente… quien volviera a envolverse en su manto.

     
  • viva el Thu12Mar15 Permalink
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    Por mi ventana entra una leve risa de… 

    Por mi ventana entra una leve risa de primavera.

     
  • viva el Wed18Feb15 Permalink
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    VIVA 

    La mariposa no es el jardín,
    tan sólo un par de flores amarillas
    que se elevan a mi ventana.

     
  • viva el Wed18Feb15 Permalink
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    La mariposa no es el jardín tan sólo… 

    La mariposa no es el jardín,
    tan sólo un par de flores amarillas
    que se elevan a mi ventana.

     
  • viva el Sat20Dec14 Permalink
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    Entra sin ganas el mismo sol de nunca… 

    Entra sin ganas
    el mismo sol de nunca
    por mi ventana.

     
  • viva el Mon29Sep14 Permalink
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    Lo primero que hago al levantarme es abrir… 

    Lo primero que hago al levantarme es abrir la ventana, respirar profundamente y llenarme los pulmones de mañana.

     
  • viva el Mon20May13 Permalink
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    PANDEMONIA 

    “PLATO A LA CARTA”, reza el cartel. No. Ahora toca el no. Abajo el murmullo no cesa. Están esos pijos con sus pulseras, sus relojes, sus bolsos de diseño, y su conversación banal. Risas. En la tele esos superhéroes que tanto parece necesitar esta puta sociedad en crisis. El humo sube hasta la ventana disipado en el murmullo incomprensible y se mezcla con el mío. Mujeres rubias, flacas, liberadas, sin oficio ni armadura ríen como caracoles asmáticos mientras las otras putas de la calle las miran como vacas que ven pasar el tren. Ese maldito olor a puro sube hasta mi escritorio. Me duele la espalda, el culo, las témporas, la rodilla que me golpeé esta tarde en el trabajo. Todo el mundo tiene algo malo, dice, tras una carcajada, ese tipo imbécil de abajo. La vecina de enfrente tiene su enorme Mac encendido. ¿Dónde está? ¿Qué piensa? ¿Qué hace? El gato se asoma al balconcito. Mira la gente del bareto-teatro. ¿Cuándo se van?, parece decir. Me siento anestesiada por el murmullo y enciendo otro cigarrillo. ¿Realmente he vuelto a fumar? Jodida mierda. Bendito humo. Humo. Humo. Humo. Mojitos. Cócteles. Sangría. Tinto verano. Vinos y copas. Plato a la carta. Al parecer, ahora el tiempo se mide de viernes a viernes. El resto del tiempo no somos humanos, no vivimos, estamos condenados en un trabajo que no nos gusta, haciendo cosas que nos desagradan para corporaciones anónimas y limitadas. ¿Cómo esperamos crear un mundo mejor así? Tampoco parece importarnos. La vecina de enfrente no tiene cara, yo creo que es una persiana. Sus ojos horizontales miran por las rendijas que dejan las lamas de madera. También respira por ellas, y escucha y huele el pescado. Cada una de esas lamas funciona como un sentido diferente. Sentidos que ni nos imaginamos y que captan las imperceptibles sensaciones ultramundanas que le llegan por todas partes. Sensor de terremotos. Detector de gases etéreos, ondas gamma y temblor de mariposas remotas. Visualizador de ectoplasmas evacuatorios. Localizador de angustias referenciales. Señalador de estanqueoladas irresolubles. Descubridor de parasimpatías. Sonda sinuosenoidal obstruida y catalítica. Visor de cuerdas y partículas elementales. Telecopiador de místicas insufribles. Medidor de superlatividad asidua discontinua y forética… Eso, hasta donde yo sé.

     
  • viva el Mon20May13 Permalink
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    PLATO A LA CARTA 

    No. Ahora toca el no. Abajo el murmullo no cesa. Están esos pijos con sus pulseras, sus relojes, sus bolsos de diseño, y su conversación banal. Risas. En la tele esos superhéroes que tanto parece necesitar esta puta sociedad en crisis. El humo sube hasta la ventana disipado en el murmullo incomprensible y se mezcla con el mío. Mujeres rubias, flacas, liberadas, sin oficio ni armadura ríen como caracoles asmáticos mientras las otras putas de la calle las miran como vacas que ven pasar el tren. Ese maldito olor a puro sube hasta mi escritorio. Me duele la espalda, el culo, las témporas, la rodilla que me golpeé esta tarde en el trabajo. Todo el mundo tiene algo malo, dice, tras una carcajada, ese tipo imbécil de abajo. La vecina de enfrente tiene su enorme Mac encendido. ¿Dónde está? ¿Qué piensa? ¿Qué hace? El gato se asoma al balconcito. Mira la gente del bareto-teatro. ¿Cuándo se van?, parece decir. Me siento anestesiada por el murmullo y enciendo otro cigarrillo. ¿Realmente he vuelto a fumar? Jodida mierda. Bendito humo. Humo. Humo. Humo. Mojitos. Cócteles. Sangría. Tinto verano. Vinos y copas. Plato a la carta. Al parecer, ahora el tiempo se mide de viernes a viernes. El resto del tiempo no somos humanos, no vivimos, estamos condenados en un trabajo que no nos gusta, haciendo cosas que nos desagradan para corporaciones anónimas y limitadas. ¿Cómo esperamos crear un mundo mejor así? Tampoco parece importarnos. La vecina de enfrente no tiene cara, yo creo que es una persiana. Sus ojos horizontales miran por las rendijas que dejan las lamas de madera. También respira por ellas, y escucha y huele el pescado. Cada una de esas lamas funciona como un sentido diferente. Sentidos que ni nos imaginamos y que captan las imperceptibles sensaciones ultramundanas que le llegan por todas partes. Sensor de terremotos. Detector de gases etéreos, ondas gamma y temblor de mariposas remotas. Visualizador de ectoplasmas evacuatorios. Localizador de angustias referenciales. Señalador de estanqueoladas irresolubles. Descubridor de parasimpatías. Sonda sinuosenoidal obstruida y catalítica. Visor de cuerdas y partículas elementales. Telecopiador de místicas insufribles. Medidor de superlatividad asidua discontinua y forética… Eso, hasta donde yo sé.

     
  • viva el Wed13Mar13 Permalink
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    VIVA 

    Entre amapolas rojas,
    abierta la ventana,
    veneno en tus labios.

    El viento perfumado
    con ciento y un versos.

     
  • viva el Wed13Mar13 Permalink
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    entre amapolas rojas abierta la ventana veneno en… 

    entre amapolas rojas
    abierta la ventana
    veneno en tus labios
    el viento perfumado
    con ciento y un versos

     
  • viva el Sun13Jan13 Permalink
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    EXT. TORRE SCHWEPPES. NOCHE 

    Schweppes,
    lágrimas rojas en la despedida,
    luces de neón iluminadas,
    observo a través de la ventana
    las venas de metal de la ciudad.

     
  • viva el Sun13Jan13 Permalink
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    Schweppes lágrimas rojas en la despedida luces de… 

    Schweppes,
    lágrimas rojas en la despedida,
    luces de neón iluminadas,
    observo a través de la ventana
    las venas de metal de la ciudad.

     
  • viva el Wed19Dec12 Permalink
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    nacen los cisnes donde los ciegos ven abierta… 

    nacen los cisnes
    donde los ciegos ven
    abierta la ventana

     
  • viva el Sun18Mar12 Permalink
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    Si de cerrada ventana viene el día acierte… 

    Si de cerrada ventana viene el día
    acierte el azar sus huellas
    y en el pliegue de la página maestra
    adivinen la ruta señalada

     
  • viva el Mon6Feb12 Permalink
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    Cesa la lluvia La ventana se abre a… 

    Cesa la lluvia.
    La ventana se abre
    a un nuevo amanecer.

     
  • viva el Tue23Aug11 Permalink
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    Sabes que ha llegado el nuevo día cuando… 

    Sabes que ha llegado el nuevo día cuando ves la luz entrar por la ventana.

     
  • viva el Tue20Apr10 Permalink
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    AHASVERO 

    Conmigo sólo está el silencio, mecido por el tictac de un reloj, y esa maldita máquina que me mantiene vivo. @wendda y @cora son humo que se disipa en mis callejones cerebrales como la bocanada de un cigarrillo. Por la ventana entra lo que a mi atrofiado olfato le parece un leve olor a flores secas.

     
  • viva el Tue20Apr10 Permalink
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    Conmigo sólo está el silencio, mecido po… 

    Conmigo sólo está el silencio, mecido por el tictac de un reloj, y esa maldita máquina que me mantiene vivo. @wendda y @cora son humo que se disipa en mis callejones cerebrales como la bocanada de un cigarrillo. Por la ventana entra lo que a mi atrofiado olfato le parece un leve olor a flores secas.

     
  • viva el Tue3Mar09 Permalink
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    En la redonda ventana de la luna habla… 

    En la redonda ventana de la luna,
    habla de la belleza el bufón triste
    mientras los mudos horizontes de los campos,
    al dictado de sus lágrimas fugaces,
    se consumen y escriben sus reflejos.

     
  • viva el Tue3Mar09 Permalink
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    En la redonda ventana de la luna 

    En la redonda ventana de la luna,
    habla de la belleza el bufón triste
    mientras los mudos horizontes de los campos,
    al dictado de sus lágrimas fugaces,
    se consumen y escriben sus reflejos.

     
  • viva el Thu4Sep08 Permalink
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    salamandra 

    Hoy salgo a respirar a la ventana. Parece que ha refrescado un poco. Frente a mí está El salamandra, paseando los muros del edificio de enfrente. Él ha tenido más suerte que yo, no sólo puede respirar este aire viciado y radiactivo, sino que además puede adherirse a las paredes y desafiar la gravedad. Su mutación genética sí que se lo permite.

     
  • viva el Sat1Dec07 Permalink
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    Wiki? 

    Quería evitar herirle en los ojos e instintivamente me dirigí a la TommeO.Tal como le había dicho a NoNakis, prosiguió mi amiga, TraD pensaba proseguir los trabajos que le habían mantenido hasta ese momento.Durante esos diez años no sólo se desarrolló la nueva construcción del templo… (Más …)

     
  • viva el Fri16Nov07 Permalink
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    ventana 

    La ciudad es una ventana indiscreta por la que espío la piel ajada o tersa… En cada habitación encuentro una historia que conecta contigo.

     
  • viva el Fri16Nov07 Permalink
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    Navegando la luna por la ventana 

    Navegando la luna por la ventana. Viendo el reflejo del otro lado.

     
  • viva el Mon1Oct07 Permalink
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    TV 

    La luna en la ventana, televisión gratuita.

     
  • viva el Thu20Sep07 Permalink
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    Mordisco de estrellas 

    Qué noche más senil espera en la ventana
    y que aburridas desfilan las estrellas.
    ¡Jamás se muerden unas a otras!

    Excepto la fugaz,
    que ayer, sin ir más lejos,
    al rostro de la luna le dio un tajo.

     
  • viva el Fri9Mar07 Permalink
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    Aforismos (Leonardo da Vinci) 

    Atención: fichero muy grande, pulse en el título para verlo. (Más …)

     
  • viva el Fri2Mar07 Permalink
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    PERVERSIONES 

    Acomoclitismo: Excitación por los genitales depilados.
    Acrofilia: Personas que se excitan sólo cuando sus parejas son muy altas.
    Acrotomofilia: Fetichismo por las amputaciones. Maticemos que lo que pone a esta gente no es el acto de la amputación en sí, sino el muñón ya cerradito del miembro que falte.
    Actirastia: Excitación sexual proveniente de la exposición a los rayos del sol.
    Acucullofília: Excitación sexual por los penes circuncidados.
    Adiestramiento animal: Los juegos AT (sus siglas en inglés -animal training-) más pervesos implican que una o más de las parejas del acto sexual interpreten el papel de un animal. El más recurrido es el papel de perro, pero parece que los caballos también son bastante populares. El “animal” puede imitar el comportamiento de la bestia o acicalarse con artículos propios del Reino Animal como collares, bozales, bridas y demás. En cualquier caso, estas criaturas no pueden circular por la autopista.
    Agonophilia: Excitación proveniente de una lucha con la pareja.
    Agorafilia: Atracción por la actividad sexual o el exhibicionismo en lugares públicos.
    Agrexofilia: Excitación producida por el hecho de que la actividad sexual sea oída por otras personas.
    Albutofilia: Excitarse sexualmente al pensar en baños o duchas calientes. Hay gente para todo.
    Algofilia: Excitación producida pro el dolor (Se diferencia del masoquismo por la ausencia del componente erótico).
    Alopelia: Experimentar un orgasmo sólo viendo a otros teniendo una relación sexual.
    Alorgasmia: Excitación proveniente de fantasear durante el acto sexual con otra persona que no sea la pareja.
    Alveofilia: Atracción por tener relaciones sexuales en una bañera.
    Alvinolagnia: Atracción sexual sólo por los estómagos.
    Amaestramiento: Se trata de un término perteneciente al BDSM y consiste en entrenar a una compañera sumisa para que sea obediente.
    Amaurofilia: Preferencia por tener una pareja sexual ciega o a la que se le han vendado los ojos.
    Amelotasis: Atracción sexual hacia personas con ausencia de algún miembro.
    Amiquesis: Excitación sexual al rascar a la pareja durante el acto sexual.
    Amokoscisia: Excitación por el deseo de castigar a la pareja sexual.
    Amomaxia: Excitación sólo al realizar una relación sexual dentro de un automóvil estacionado.
    Anaclitismo: El acto de alcanzar la excitación sexual mediante actividades a las que uno estaba expuesto cuando era niño. Estas actividades pueden ser que te enseñen a hacer pipí en su sitio, que te coloquen unos patucos o que te pongan a jugar con muñecas.
    Anastimafilia: Personas a las que les excita el sobrepeso de los demás.
    Androginofilia: Atracción sexual por personas andróginas.
    Androidismo: Excitación con muñecos o robots con aspecto humano.
    Andromimetofilia: Atracción sólo por las mujeres vestidas de hombres.
    Anisonogamia: Atracción por una pareja sexual mucho más joven o mucho mayor.
    Anofelorastia: Excitación al profanar objetos considerados sagrados.
    Antolagnia: Excitación por oler flores.
    Apotemnofilia: Excitación por la idea de ser amputado.
    Aracnofilia: Juego sexual con arañas.
    Asfixiofilia: Se la llama también estrangulación erótica. Consiste, básicamente, en jugar a estrangular a la pareja sexual. Esta perversión erótico-festiva es la que acabó con algún que otro miembro del Parlamento británico y, curiosamente, del partido conservador. La equipación mínima para practicarla suele ser un lazo o soga al cuello, una naranja en la boca y unos calcetines blancos…
    Astenolagnia: Atracción por la humildad, la humillación o la debilidad sexual ajena.
    Audiolagnia: El estímulo principal proviene de la audición.
    Autagonistofilia: A diferencia del exhibicionista (la persona afectada muestra intencionadamente sus genitales a otra persona que ni se imagina lo que se le viene encima), un autagonistofílico crea situaciones en las que otras personas puedan verle desnudo por accidente. Por ejemplo, puede que le dé por dejar las cortinas abiertas y pasearse desnudo por la casa o caerse en bolas por la ventana de la habitación.
    Autoabasiofilia: El estímulo es estar o volverse cojo.
    Autoasasinofilia: Fantasía masoquista de ser asesinado.
    Autoasesinofilia: Las personas a las que les va esta perversión se excitan sexualmente cuando se colocan en situaciones en las que podrían acabar muertas.
    Autoasfixiofilia: el estímulo es ser asfixiado durante el acto sexual.
    Automamada: A buen lector, pocas palabras bastan.
    Automisofilia: atracción por ser ensuciado o corrompido.
    Autonepiofilia: el estímulo es utilizar pañales y ser tratado como un bebé.
    Autopederastia:. Obsesión, que se da sobre todo en los años de la pubertad, en la que al sujeto en cuestión le da por intentar metersela pitolina por el ojete.
    Autoungulafilia: Conseguir placer rascándose sus propios genitales.
    Avisodomía: Relación sexual con aves.
    Axilismo: Masturbación dentro de la axila de la pareja.
    Backswinging: Es el folleteo anal de toda la vida (analismo) pero aquí el factor clave y diferenciador es que se disfruta a saco cuando la mujer está tumbada sobre su estómago.
    Balloning: placer sexual que se obtiene sólo al ver mujeres hinchando globos, explotándolos, montándolos, estirándolos y jugando con ellos.
    Barosmia: excitación por el olfato.
    Basoexia: Excitación sólo producida por los besos.
    Bastinado: Se trata de una forma de tortura o de castigo en la que se dan palizas en las plantas de los pies de la “víctima”. Según se cuenta, ésta fue una de las técnicas sexuales favoritas de los jefazos nazis, quienes, además de pasados de rosca, estaban más calientes que el pico de una plancha.
    BDSM: Se corresponde a las siglas inglesas de bondage, disciplina, sadismo y masoquismo. El término engloba toda la gama de los llamados “juegos del dolor”. Los aficionados a esta práctica sostienen que la gente malinterpreta el BDSM y que en realidad se trata del estilo de vida más natural y liberador que existe. Nosotros te recomendamos que mejor ni escuches.
    Belonefilia: Se trata de un fetichismo que puede llegar a ser algo peligroso ya que el protagonista se pone como una moto por el uso de pinchos, agujas y piercings más o menos elaborados.
    Biastofilia: Aquellos que sólo se excitan sexualmente cuando asaltan a alguien contra su voluntad.
    Blastolagnia: Persona atraída por mujeres muy jóvenes.
    Blumpy: Esta perversión consiste sencillamente en que te hagan una mamada mientras estás en el baño cagando. Sin duda es más excitante que leer el Marca. El que se la casca mientras caga es simplemente un ejemplo de chezolagnia.
    Bukake: Se trata de una perversión tan japonesa como el Tamagotchi y consiste en masturbarse en grupo encima de una mujer. La protagonista, además, suele estar enterrada de tal manera que sólo se le ve la cabeza.
    Candalagnia o candaulismo: ver a la pareja copulando con otra persona.
    Candling: Cuando se disfruta mogollón con el dolorcito dulce y pegajoso de la cera derretida deslizándose por el cuerpo.
    Capnolagnia o capnogalia: Excitación sexual producida por ver la manera en que la otra persona fuma.
    Carrera de pajas: El famoso y mítico deporte de la paja más rápida. El ganador es el primero que puede aplaudir con las dos manos al acabar.
    Catafílico: La excitación sexual se produce sólo cuando el hombre se somete a su pareja.
    Catagelofilia: Los catagelofílicos se ponen a cien cuando alguien los ridiculiza. Quizás sea este el motivo por el que a Aída Nízar le gusta tanto salir en la tele. Vete tú a saber.
    Cateterofilia: Excitación sexual con el uso de algún tipo de cateter.
    Chezolagnia: Sólo logra excitarse al masturbarse durante la defecación.
    Choreofilia: Excitación sexual al bailar.
    Cinofilia: Excitación al tener relaciones sexuales con perros.
    Ciprieunia: Excitación sólo con prostitutas.
    Clastomanía o ripping: Excitarse al arrancar y despedazar la ropa interior y las medias de la piba.
    Clismafilia: Placer sexual obtenido al inyectar líquido en la cavidad anal (poner un enema, vamos). Este suele ser el motivo de algunas de las marcas marrones en las alcachofas de las duchas de los hoteles.
    Coitolalia: Excitación producida al hablar durante el acto sexual.
    Consuerofilia: Coserse zonas de la piel con aguja e hilo para obtener placer sexual.
    Coprofagia: A diferencia de la coprofilia, esta perversión es exclusiva de las personas a las que les gusta comer KK.
    Coprofemia: Placer sexual proveniente de decir obscenidades en público.
    Coprofilia (coprolagnia): el uso de excremento en la práctica sexual (ya sea observando cómo defeca otra persona o untándose excremento sobre el cuerpo).
    Coprolalia: Estimulación sexual mediante el uso de malas palabras.
    Corefalismo: Excitación sexual sólo practicando sexo anal con niñas.
    Coreofilia: Excitación a través del baile erótico.
    Cratolagnia: Excitación provocada por la fuerza de la pareja.
    Cremastisofilia: El gozo sexual cuando le roban a uno.
    Crematistofilia: Excitación producida al pagar por sexo.
    Criptoscopofilia: Excitación al contemplar la conducta (no necesariamente sexual) de otras personas en la privacidad de su hogar.
    Cronofilia: atracción de personas jóvenes por personas de más edad.
    Crurofilia: Atracción sexual por las piernas.
    Crush: Una categoría muy específica exclusiva de maromos a los que les va ver a mujeres con tacones de aguja apachurrando ratones o cualquier otra cosa.
    Cupping: Consiste en colocar dispositivos de succión en partes diversas del cuerpo (sobre todo en los pezones) para aumentar la sensibilidad de la piel. Los aficionados al cupping hardcore utilizan los dispositivos de succión que vienen con los equipos antimordeduras de serpiente. Los aficionados al cupping en plan ultrahardcore utilizan bombas de succión eléctricas, aunque dice la gente que esto deja moratones poco estéticos.
    Cutting: Un nombre que le viene que ni al pelo a los que se dejan la piel a cambio de una gratificación sexual algo guarrilla.
    Cyesolagnia: excitación sexual sólo con embarazadas.
    Dacryfilia o dacrilagnia: Se trata de un peculiar desorden psicosexual que se desencadena al ver a la pareja llorando a moco tendido.
    Dendrofilia: Cuando la excitación sólo se produce al frotarse contra los árboles.
    Deportes acuáticos: Como la piragua, que es hacer el amor bajo el agua, los deportes acuáticos incluyen jugar, beber, chapotear o bañarse con el pipí de otra persona por aquello del placer sexual.
    Dipoldismo: Excitarse propinando golpes en las nalgas a niños.
    Disciplina de las enaguas: Cuando te obligan a ponerte ropa interior femenina como parte de un ritual de humillación o de excitación sexual.
    Docking: Viene del inglés y significa “hacer puerto” o “acoplarse”, como dos naves espaciales, vamos. Es propio del mundo gay. El docking consiste en deslizar el prepucio sobre el glande del pene de la pareja.
    Dogging: El dogging o amomaxia digamos que es el equivalente anglosajón de lo que en nuestra tierra podría ser “irse a un oscuro” con el coche. Consiste, básicamente, en llegar con el auto a un aparcamiento más o menos apartado y montárselo con la señora mientras los peatones del lugar disfrutan con la vista. Basta una señal (que suele ser las luces del coche) para avisar al respetable público de que el espectáculo va a empezar. Un poco de ejercicio y quedará claro de dónde viene el nombre de salpica-d-ero.
    Dorafilia: Excitación sexual al tocar pieles animales, sintéticas o de cualquier otro tipo.
    Douching: Viene del francés douche, ducha para los que no se les den bien los idiomas. Esta práctica consiste en inyectar un líquido, por lo general agua, en la vagina, ya sea por higiene o para potenciar la cosa sexual como tal.
    Dysmorfofilia: Atracción hacia personas deformadas (mastectomizadas, jorobadas, etc..).
    Ecdemolagnia: Excitación proveniente de viajar o estar lejos del hogar.
    Ecdiosis: La excitación sólo se produce al desnudarse ante desconocidos.
    Efebofilia: La atracción sexual de una persona madura hacia un adolescente varón entre 13 a 18 años.
    El ginecólogo: Fascinación por llevar a cabo inspecciones internas de aficionado que suelen realizarse con la ayuda de instrumentos como un espéculo de acero inoxidable o con un par de estribos.
    Electrofilia (electrocutofilia): La excitación sólo e produce al usar suaves choques eléctricos durante la práctica sexual.
    Elefilia: Obsesión sexual por los tejidos.
    Emetofilia: Excitación sexual proveniente del acto de vomitar.
    Enditofilia (endytophilia o enditolagnia): La excitación sólo se produce al ver a la pareja vestida.
    Erotofonofilia: Excitación al realizar llamadas telefónicas utilizando lenguaje erótico.
    Erotolalia: Estimularse sexualmente solamente hablando acerca de sexo.
    Escarificaciones: Los hay que disfrutan como burros cuando alguien les marca la piel con un hierro candente como los que se emplean con el ganado.
    Escopofilia (escoptofilia, escoptolagnia o mixoscopía): la excitación dependerá de mirar abiertamente a otras personas en el acto sexual (no subrepticiamente como en el voyeurismo).
    Espectrofilia: Excitación producida por la imagen en el espejo.
    Estigmatofilia: Excitación ante tatuajes, agujereamientos (píercing), sacrificios o cicatrices.
    Exhibicionismo: El goce y disfrute mostrando los órganos sexuales(o el comportamient sexual) al público en general. Suelen practicarlo abiertamente los recién casados en los balcones de los hoteles. Tú, por si acaso, mira siempre para arriba; no te vayas a perder el espectáculo.
    Exofilia o neofilia: Excitación sexual ante lo inusual o bizarro.
    Falofilia: atracción por los penes grandes.
    Fetichismo travesti: Emperejilarse con ropas de mujer por motivos que poco tienen que ver con la semana de la moda del Corte Inglés.
    Fisting: Consiste en introducir toda la mano en el orificio de la otra persona (que suele ser la vagina, pero la imaginación no tiene límites) para obtener una gratificación sexual con la cosa. Se trata de una técnica muy fácil de explicar pero algo más difícil de llevar a la práctica y que sólo unos pocos llegan a dominar. Los que ya acaban por controlar el fisting se pasan a la braquiprosis, que consiste en meter todo el brazo allá donde se tercie.
    Flashing: Se trata de una perversión sexual que consiste en mostrar rápidamente los genitales a personas que se va uno encontrando en la calle. El flashing podría estar ligeramente vinculado con la catagelofilia, en la que las personas se ponen cachondas al quedar en ridículo.
    Flatofilia: Excitación proveniente del olor de los gases intestinales propios o de la pareja.
    Formicofilia: Excitación sexual al reptar de insectos o animales pequeños (hormigas, caracoles, gusanos, etc.) sobre los genitales.
    Fratrilagnia: Atracción por las relaciones sexuales incestuosas. Excitación al imaginar el sexo con su hermano.
    Fresh cream dip: El fresch cream dip era una especialidad de los chicos de alquiler británicos de la década de los 50. Les dio por pringarse la polla con queso tipo Philadelphia para el deleite oral de sus clientes y clientas.
    Frotismo: Es una de las perversiones favoritas de los ejecutivos japoneses más desesperados cuando van al curro en metro. El frotismo o frottage consiste en frotar (de ahí el nombre) la minga sobre cualquier superficie que valga para tal efecto, ya sea otra pasajera o las puertas del propio vagón. Nueve de cada diez aficionados desaconsejan el uso de las puertas del tren.
    Furtling: Consiste en hacer que las revistas porno “cobren vida”. Se recorta un agujero para la polla allá donde debería ir el pubis de la modelo y te la machacas con la página colgando. El furtling es casi tan bueno como la vida real, pero con el inconveniente de que te puedes cortar con el papel.
    Gerontofilia: Atracción sexual de una persona joven por un hombre de edad mucho mayor. La atracción de jóvenes por mujeres maduras se llama graofilia y la atracción tanto por ancianas como por ancianos se llama cronofilia.
    Gimnofilia o nudomanía: Excitación por la desnudez.
    Ginemimetofilia: La excitación sólo se producirá si la pareja es un travesti.
    Ginoticolobomasofilia: A la mayoría de los hombres les gustan mucho las tetas y los culos. A los ginoticolobomasofílicos les gustan muchísimo los lóbulos de las orejas. Unos guarrillos simpáticos, eso es lo que son.
    Gomfipotismo: Excitación provocada por los dientes.
    Goosing: Se trata de una de las guarrerías más comunes que hay. Consiste en meter el dedo entre las nalgas y juguetear con él, pero sin acceder necesariamente al ojete.
    Grafolagnia, iconolagnia o pictofilia: El estímulo se produce sólo ante fotos o cuadros eróticos.
    Gregomulcia: Excitación por ser manoseado por una persona desconocida en una multitud.
    Harpaxofilia: Experimentar placer al ser robado.
    Hebefilia: Atracción por niñas púberes.
    Hematofilia: A diferencia de la menstruofilia, esta bochornosa guarrería consiste en el amor desenfrenado por la sangre recién derramada.
    Hemotigolagnia: Atracción sexual por los tampones usados.
    Hentai: Ponerse cachondo viendo hentai, un dibujo animado japonés de temática porno en el que chicas con ojos tan grandes como sandías se lo montan en plan fiera con robots, demonios y demás fauna que a uno no le gustaría ver por el barrio.
    Hibristofilia: El deseo por una persona que haya cometido una atrocidad. Esto explica todas las cartas marranas que reciben los chicos del corredor de la muerte en E.E.U.U.
    Hierofilia: Atracción sexual por las cruces.
    Hifefilia: La excitación dependerá de la posesión de algún objeto ajeno, ropa, cabellos, piel, etc.
    Higrofilia: Excitación producida por cualquier tipo de fluido corporal.
    Hipnofilia: Excitación al contemplar personas dormidas.
    Hirsutofilia: Atracción por el vello.
    Homiliofilia: Excitación sexual producida por predicar una religión a una persona sencilla y fácil de convencer de cualquier cosa.
    Humming: Se trata de una variación muy conocida de la mamada. La ejecutora debe tararear su canción favorita mientras se trabaja al compañero. Las vibraciones que se sienten (sobre todo en las notas bajas y graves de la melodía) añaden estimulación a la cosa.
    Infusión escrotal: Inyectar en el escroto solución salina (y en gran cantidad, por cierto). El alucinante lo que se puede llegar a hinchar la cosa.
    Ipsofilia: Excitación sólo por uno mismo. No es lo mismo que masturbación, donde el objeto sexual puede ser una persona presente, una fotografía o una fantasía.
    Jactitafilia: Excitación producida por el relato de las propias hazañas sexuales.
    Juegos de superficie: Conjunto sorprendentemente eficaz de técnicas sexuales para estimular la superficie del cuerpo, entre las que destacan el uso de materiales de todo tipo como seda, ante, papel de lija o cepillos de púas metálicas.
    Keraunofilia: Placer sexual por los rayos y truenos.
    Knismolagnia: Está justo en los límites de lo que sería una perversión sexual aceptable. Consiste en ponerse cachondo cuando la otra persona te hace cosquillas.
    Knissofilia: Ponerse caliente al oler incienso (como el que usan en misa o en la Semana Santa de Sevilla).
    Lactafilia: Excitación por los pechos en periodo de amantamiento.
    Latronudia: Excitación por desnudarse ante el médico, generalmente fingiendo una dolencia.
    Lectolagnia: La única excitación proviene de la lectura de textos de contenido erótico.
    Lluvia dorada, ducha dorada, urofilia, ondinismo: La única excitación proviene de orinar o ser orinado por la pareja
    Macrofilia: El único estímulo son las personas grandes o rollizas.
    Maieusiofilia: Perversión sexual muy popular sobre la que hay un montón de sitios en Internet. Se trata de ponerse como una moto viendo mujeres embarazadas.
    Masoquismo (duololagnia): Placer ligado a la propia humillación o sufrimiento físico (cachetadas, latigazos, pellizcos) o moral (humillación). Se diferencia de la algomanía por la presencia del componente erótico.
    Matronolagnia: Excitación sexual provocada sólo por mujeres mucho más mayores.
    Melolagnia: Excitación sexual provocada por la música (no necesariamente tiene que ser eróticas).
    Menstruofilia o menofilia: Fascinación enfermiza por todo aquello que tiene que ver con el tema de la menstruación femenina. Abarca desde los que se ponen cachondos al ver a una mujer ponerse o quitarse un tampón, hasta los que les va ver por una webcam cómo se lo quitan y lo chupan hasta dejarlo más seco que el ojo de un tuerto.
    Merintofilia: Excitación sexual provocada por estar atado.
    Microfilia: atracción sexual por las personas pequeñas o enanas.
    Microgenitalismo: Excitación por los penes pequeños.
    Misofilia: Atracción sexual por la ropa sucia.
    Morfofilia: Fijación sexual en personas con ciertas características físicas (sólo rubios, sólo gordas, etc.)
    Moriafilia: Excitación provocada por chistes sexuales.
    Nafefilia: Excitación por tocar o ser tocado.
    Narratofilia: Excitación sexual sólo al escuchar narraciones eróticas.
    Nasofilia: Ponerse cachondo al ver una napia del tamaño de un piano. La nasofilia podría ser entonces la clave del éxito de gente como Pinocho, Rosy de Palma o Gérard Depardieu.
    Necrofilia: Montárselo con un cadáver. Es del conocimiento público que los antiguos egipcios – algunos de los cuales alababan en público los encantos de los cadáveres- no permitían que los embalsamadores se acercaran al difunto hasta varios días después de la muerte. Quizás venga de aquí la manía de momificar los fiambres.
    Nepirastia: Excitación proveniente de tener alzado a un bebé.
    Ninfofilia: Atracción sexual de un adulto por una adolescente.
    Nosolagnia: Excitación proveniente de saber que la pareja tiene una enfermedad terminal.
    Oclofilia (ochlofilia): Excitación ante una multitud de personas reunidas.
    Odaxelagnia: Excitación al morder o ser mordido por la pareja.
    Odofilia: Excitación producida por los viajes.
    Ofidiofilia: Lo practican las personas que usan reptiles (o anguilas) para montárselo. No implica necesariamente que te lo estés montando con la lagarta del quinto piso.
    Olfactofilia: Excitación debida al olor de la transpiración, especialmente de los genitales.
    Omolagnia: Excitación provocada por la desnudez.
    Ozolagnia: Excitación sexual por olores fuertes.
    Paja comunitaria: También llamada “paja cuartelera”. Es un grupo de personas (suele darse más en los internados para chicos) que se colocan en círculo y se masturban unos a los otros.
    Parachuting: Consiste en pasar los huevos por el agujero que hay en la parte superior de un cono de cuero. Del borde del cono suelen colgar cadenas o cuerdas a las que se atan todo tipo de cosas de peso.
    Partenofilia: Atracción sexual por las vírgenes.
    Pediofilia: Atracción sexual por las muñecas.
    Pedofilia: Atracción hacía los menores.
    Picacismo: Excitación sexual al introducir alimentos en alguna de las cavidades del cuerpo con el fin de que la pareja los recupere con la boca.
    Pigmalionismo, agalmatofilia, galateísmo o monumentofilia: Atracción sexual por estatuas o maniquíes desnudos.
    Pigofilia: Excitación por el contacto con las nalgas.
    Pigotripsis: Excitación por rozar o masajear las nalgas.
    Plush: Si por casualidad acabas en una página web sobre el plush mientras navegas por Internet, no sabrás si descojonarte de la risa o si buscar refugio en las faldas de tu madre. El plushing les va a hombres maduritos que disfrutan vistiéndose como personajes de dibujos animados. En el plushing se incluye también el amor desenfrenado por ositos de peluche y similares.
    Polvo en seco: El polvo en seco, o “prison humping” en inglés, es la típica práctica que no recomendaríamos a aquellos que sufren en silencio el problema de las hemorroides. Consiste, esencialmente, en practicar sexo anal sin ningún tipo de lubricante… como máximo, algo de saliva.
    Polyiterofilia: Personas que necesitan tener una serie de parejas sexuales consecutivas antes de conseguir el orgasmo.
    Psicrofilia: Excitación debida al frío o a ver a personas con frío.
    Pubefilia o ginelofilia: Excitación producida al contemplar vello pubiano.
    Pungofilia: Necesidad de ser pinchado con el fin de obtener placer sexual.
    Quinunolagnia: Excitación sexual por ponerse en situaciones de peligro.
    Rabdofilia: Excitación al ser flagelado.
    Re-breathing: Es un tipo de autoasfixia que consiste en respirar dentro de un recinto hermético hasta que se acaba el oxígeno para aspirar así el dióxido de carbono que queda.
    Renifleurismo: Excitación debida al olor de la orina.
    Retifismo: Fetiche por los zapatos.
    Rinding/Gibbing: Se trata de una práctica sexual, ligeramente asquerosilla y potencialmente peligrosa, que consiste en que una mujer comienza a tragarse una loncha de bacon o cualquier otra cosa parecida mientras la sujeta con la mano. Cuando la loncha está a medio camino, con la mano que la sujetaba comienza a sacársela de la garganta. Esto provoca que a la chica le den arcadas, con lo que sus músculos vaginales se contraen y se mueven al ritmo de la arcada para goce y disfrute sexual de su compañero.
    Sadismo: Experimentar placer erótico al provocar dolor físico o humillación en la pareja. Se diferencia de la algolagnia por la presencia del componente erótico.
    Salirofilia: Excitación al ingerir la saliva de la pareja.
    Saliromanía: Ensuciar o dañar la ropa de la pareja.
    Sitofilia: La sitofilia es la utilización de la comida con propósitos sexuales, como cuando uno utiliza pepinos o filetes para masturbarse. Si vas a utilizar un pepino, acuérdate de sacarlo de la nevera una hora antes.
    Somnofilia: Acariciar y realizar sexo oral a una persona dormida hasta despertarla.
    Spanking. La vertiente aceptable del BDSM.
    Splosh: Pocas mujeres entienden esa fijación del sexo masculino por las camisetas mojadas. Sin embargo, las hay que se ponen cachondas cuando su compañero les pide que se revuelquen sobre una superficie cubierta de barro, pintura, mermelada, queso para untar o cualquier otra sustancia pegajosa.
    Stuffing: Parece que se trata de una técnica más o menos popular entre los gays. El stuffing consiste en insertar cosas finas y cilíndricas (termómetros, alambres, limpiapipas y artículos similares) por el agujerito de la polla para aumentar gradualmente el tamaño de la uretra con el paso del tiempo. Según dicen, el compañero podrá en su momento meter la verga por este nuevo agujero agrandado.
    Sudorofilia: Atracción por el sudor de la pareja.
    Tafefilia: Excitación proveniente de ser enterrado vivo.
    Thlipsosis (zlipsosis): excitación proveniente de los pellizcos.
    Tortura HP: Tortura a palo seco de los huevos y de la polla. Mordiscos, pellizcos, golpes, estiramientos y quemaduras a lo bonzo están a la orden del día.
    Toucherismo: La atracción sólo se produce al tocar personas desconocidas.
    Triolismo: La excitación depende de observar a la propia pareja teniendo relaciones con una tercera persona.
    Tripsofilia (tripsolagnia): Excitación por ser masajeado o por hacerse lavar el cabello.
    Urofilia (urolagnia, ondinismo): Excitación exclusivamente con el uso de la orina durante en la práctica sexual.
    Urticarismo: El urticarismo es el comportamiento sexual de las personas que utilizan ortigas frescas para estimular la piel y con ello sacar una gratificación sexual. Para el que se le pase por la cabeza, el urticarismo nada tiene que ver con los tarados que, al grito de “¡pringado!”, tiran al primero que se cruza por un camino encima de unas matas de ortiga.
    Vampirismo: Excitación sexual proveniente de la extracción de sangre.
    Vincilagnia: Excitación por hacerse atar.
    Voyeurismo: Excitarse como un perro al observar cuerpos desnudos o el acto sexual de otras personas y, sobre todo, desde una posición ventajosa y secreta, como cuando se coloca una cámara oculta en el plafón de un dormitorio.
    Xenofilia: La excitación sólo se produce ante parejas de distintos países.
    Zoofilia (bestialismo): La excitación sexual se produce solamente con animales.

     
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    VENENA 

    Venena no es una forma gangosa de decir ventana, es la forma de llamar al veneno con su género correcto. ESA SOY YO.

     
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    Venena 

    Venena no es una forma gangosa de decir ventana, es la forma de llamar al veneno con su género correcto.

     
  • viva el Fri19Jan07 Permalink
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    ALFONSO TIPODURO 

    Es extraño las circunstancias que pueden llevarle a uno a hacer esas cosas. Quizás, si lo hubiera pensado seriamente, no estaría aquí. Pero ya no valen las lamentaciones. Estaba realmente en el Tíbet, aunque ni rastro de Leonard por ningún sitio, excepto en mi iPod, del que nunca me separo. Es como si los sueños siempre se cumplieran al revés. Yo tenía que venir aquí a desaparecer después de haber hecho el trabajito, no precisamente a terminar el trabajito. Y ahora ¿A dónde voy yo después? Las Bahamas no son tan baratas. Miró a través de la ventana del hotel -si es que podía llamarse así a esta covacha donde se alojaba- y vio pasar a un monje calvo con gafas de culo de vaso y dientes de roedor. Hombre, ese sí que ha venido -pensó, dibujando de nuevo su estúpida sonrisa. Este es un buen augurio -pensé.

    En la recepción le habían dejado una nota. Se mosqueó. Quién coño sabía que estaba allí. Alguien sabía sus intenciones y ahora tendría que cambiar de nuevo sus planes. ¿No habrás sido tú, eh, imbécil? Abrió el sobre. Contuvo la respiración. Un telegrama de su jefe. Menos mal. Respiró. En él le indicaba el contacto que le llevaría a la casa de Alfredo en el Tíbet. Llevará una bufanda blanca y zapatos granates acharolados. Cuando acabes de leer este telegrama estará esperándote en la recepción. Él te conducirá hasta la casa. Qué jodío, el tío. Lo tiene todo controlado. Efectivamente allí estaba un tipo flaco y estirado que, con unos gestos afectados, le indicaba la salida. Y efectivamente, llevaba bufanda blanca y zapatos granates acharolados. El resto era bastante oscuro en él.
    Abrió el coche negro que esperaba en la puerta y le hizo sentarse en la parte de atrás. Sin mediar palabra alguna el oriental arrancó el coche y se dirigió a la salida más estrecha de la plaza. El camino era largo y atravesamos varios tramos de bosque y prados pedregosos. La verdad es que el paisaje era reconfortante, tal y como yo lo había imaginado. El cielo era de un azul imposible y el aire era tan limpio que dolía respirarlo. No había estorbos. No había edificios. No había basura. No había imbéciles. Nada que ver con Madrid. Sólo esas montañas blancas de fondo.

    Abrió la ventanilla hasta que el frío penetró en sus pulmones. Le dolía el pecho de tanto camel y tanta mierda de Madrid pero aguantó las gélidas bocanadas de aire. El tipo estirado le miraba de reojo por el retrovisor. Esto le incomodó un poco pero trató de olvidarlo. Parecía sonreír con esa enigmática sonrisa de los orientales tan distinta a la de los occidentales. Qué hubiera pensado la Gioconda. Nunca sabes que piensan estos tíos. Es una sonrisa servil y a la vez asesina y traicionera. Después de todo, tampoco va a ser un chollo vivir en el Tíbet -pensé. No soportaría esa sonrisa todo el rato. En todas las caras. Centuplicándose a cada paso. Mientras divagaba vi pasar una especie de caravana de búfalos o algo por el estilo –he de confesar que yo no distingo una vaca de un burro. Esos campesinos de duras arrugas no parecen sonreír así -pensé. Y me tranquilicé de mis inquietantes zozobras anteriores. Por poco tiempo. Enseguida comenzaron otras.
    De nuevo nos internamos en un bosque y esta vez el camino se hizo más incómodo. El coche se atascaba de vez en cuando. Me temía lo peor. Me veía empujando. Menudo fastidio. El oriental, en cambio, no parecía preocuparse. Seguía impasible con esa sonrisa servil y traicionera a la vez, aunque el coche patinara como un conejo en una pista de hielo. Así que me relajé. Justo en ese momento el coche paró. No. Mierda. Me lo temía. Cogí los guantes, dispuesto a empujar. El oriental bajó y para mi sorpresa y alivio me indicó con gestos que habíamos llegado. Señaló con el brazo hacia un claro del bosque y también que debía seguir a pie. Una casa se adivinaba a medio kilómetro de allí. El tipo se metió en el coche y dando media vuelta se alejó de nuevo por el mismo camino que había venido. Mi auténtica sonrisa de estúpido se congeló en mi cara.

    Llegué a la casa. No era la entrada principal sino una trasera. Era una especie de cabaña de pastores. Una casa de piedra y madera. No una tienda de pastores nómadas de piel de búfalo, como las que había visto en el camino. Aproveché para fisgonear un poco antes de decidirme a entrar. Algo me estaba mosqueando. Me sentía observado, quizás desde el bosque o desde dentro de la casa misma. Busqué en las dos ventanas que estaban a mi vista. No parecía haber nadie en ellas. Busqué en mi bolsillo para asegurarme de que mi pipa seguía allí. Fiel a su cita. Bueno, ya no queda otra cosa que entrar. Así que lo hice. Llamé a la puerta educadamente. Como un occidental. La puerta estaba abierta y cedió a mis coscorrones. Nadie parecía darse por enterado. No contestaba nadie. ¿Hola? -dije. ¿Hola? ¿Hay alguien? Fui pasando lentamente por el oscuro lugar hacia otra puerta. Era la que más luz parecía ofrecer. Igualmente sin ningún resultado. ¿Alfredo? ¿Hay alguien? Recorrí toda la casa, no era grande, apenas unas cuantas estancias. Nadie por aquí. Nadie por allí. Nadie. ¿Qué coño de broma es esta? -pensé. Así que salgo de nuevo, esta vez a la puerta principal. Justo delante de la puerta tropiezo con un cadáver. ¡Joder!
    El cadáver está boca abajo. Una nota en su espalda escrita en mayúsculas y en perfecto español dice: Por favor, no hables de mí. Y firma Nicolette. Mi frase favorita. Mi jodida frase favorita. Qué coño es todo esto. Qué clase de broma macabra me están gastando. Levanto un poco el cadáver para ver su cara. Ni idea. No conozco a este tío. Bonita situación. A ver qué hago yo ahora. Lejos de toda civilización. Sin ningún medio de transporte. Sin teléfono. Sin saber dónde estoy. Sin nada de nada. Con un cadáver que no se quién es, ni quién coño lo ha matado, ni porqué. Definitivamente algo funciona al revés.
    Lo más gracioso de todo es que al tranquilizarme y volver a examinar la escena del crimen -como dicen- me percato de un maletín bajo sus piernas. Y ¿A que no adivinas, imbécil, que contiene el maletín? Un jodido millón de euros en billetes pequeños. ¿El jodido millón de euros que mi jefe me había prometido por el trabajito? -pienso. No puede ser. Yo tenía que ver a Alfredo para acabar el trabajito con él. Se supone que no había nadie muerto todavía. Que no iba a tener el millón hasta que no hubiera llegado a mi jefe la prueba del finamiento del canalla. En ese jodido momento me entran unas ganas enormes de cagar. Lo que faltaba. Vuelvo al bosque -no voy a hacerlo en la casa- y mientras -pienso- podré vigilar al cadáver desde lejos -aunque no creo que vaya a coger el maletín y a salir corriendo. Cuál no será mi sorpresa cuando en plena faena depositiva veo volver al oriental en el coche negro hasta la mismísima puerta de la casa -el muy capullo- y tranquilamente comienza a recoger el cadáver, el maletín y no se qué otra cosa más -vaya despiste el mío- como si se tratase de un atrezzo de teatro. Sin inmutarse lo más mínimo, el tío. Tengo que alcanzarle -pienso. No tengo papel para limpiarme y, con las prisas, utilizo la nota de la tal Nicolette -vaya día que llevo, joder. Arranca el buga y se va con el fiambre y el maletín y … lo que sea. Así de fresco. Sin más explicación. Ahora sí que no entiendo nada. Así que voy a sacar mi pipa para hacer un disparo y avisarle para que no me deje aquí colgado, cuando me doy cuenta de que me he dejado la pistola al lado del cadáver. Mierda, mierda y mil veces mierda. Esa era la otra cosa que ha cogido del suelo el muy ladino. No tienes remedio, Sonso -me digo a mí mismo sintiéndome el más estúpido de los hombres.
    Es inútil contar cómo y cuánto tiempo me llevó salir de allí, gracias a los pastores nómadas del Himalaya. El caso es que consigo volver al hotel-covacha pero de inmejorables vistas. En la recepción me avisan de que la policía está esperando en mi habitación. La cagaste -pienso. La cagaste burlancaster. Pero no. Si realmente tuvieran algo contra mí, no estarían avisándome ahora de ello -pienso. Así que decido subir a mi magnífica suite con vistas al Everest. No tengo nada que esconder, ni que temer. Yo no he hecho nada ilegal. Todavía. Lo mejor es comportarse con sangre fría y averiguar qué quieren, qué saben o qué quieren saber. No voy a salir corriendo y acusarme de esta forma de algo que no he hecho. Mientras voy mascando estos razonamientos, oigo una acalorada discusión en el fondo del pasillo, justo en donde se encuentra mi habitación. Mosqueo… ¿Será en mi habitación? Para asegurarme me escondo tras un saliente del pasillo y espero oculto en la oscuridad. La discusión sube de tono y puedo distinguir con relativa claridad dos timbres diferentes de hombre y uno de mujer. Todos hablando -mejor dicho gritando- en oriental. Ni pajolera idea de qué, pero, ahora sí, estoy seguro que es en mi habitación. Vaya, alguien está organizando una fiestecita tibetana, con chica y todo, en mi suite. Sin contar conmigo y ni siquiera me invitan -pienso. O tal vez sí. ¿No me estaban esperando? ¿Seré el invitado o el anfitrión? De pronto dos disparos me dejan más tieso que el rabo de un potro en celo. Se acabó la fiesta. ¿Son los cohetes finales? ¿O más bien la fiesta sólo acaba de empezar? Silencio. Nadie parece tener nada que celebrar. La discusión ha cesado. Durante un largo rato, que a mí me parece interminable, no se oye nada. Nadie parece darse por aludido. Ni siquiera el recepcionista o la seguridad del hotel. Nadie acude. Nadie escapa. Nadie grita. Ninguna sirena. Nada. ¿Estarán todos muertos, joder? De nuevo mi oportuna incontinencia, esta vez de carácter mingitorio. Aguanto como sea, pero yo no me muevo de aquí hasta que sepa a qué atenerme.

     
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    PFNHDM 5.UN TIPO NORMAL EN UN SITIO ESPECIAL 

    monje Es extraño las circunstancias que pueden llevarle a uno a hacer esas cosas. Quizás, si lo hubiera pensado seriamente, no estaría aquí. Pero ya no valen las lamentaciones. Estaba realmente en el Tíbet, aunque ni rastro de Leonard por ningún sitio, excepto en mi iPod, del que nunca me separo. Es como si los sueños siempre se cumplieran al revés. Yo tenía que venir aquí a desaparecer después de haber hecho el trabajito, no precisamente a terminar el trabajito. Y ahora ¿A dónde voy yo después? Las Bahamas no son tan baratas. Miró a través de la ventana del hotel -si es que podía llamarse así a esta covacha donde se alojaba- y vio pasar a un monje calvo con gafas de culo de vaso y dientes de roedor. Hombre, ese sí que ha venido -pensó, dibujando de nuevo su estúpida sonrisa. Este es un buen augurio -pensé.

    En la recepción le habían dejado una nota. Se mosqueó. Quién coño sabía que estaba allí. Alguien sabía sus intenciones y ahora tendría que cambiar de nuevo sus planes. ¿No habrás sido tú, eh, imbécil? Abrió el sobre. Contuvo la respiración. Un telegrama de su jefe. Menos mal. Respiró. En él le indicaba el contacto que le llevaría a la casa de Alfredo en el Tíbet. Llevará una bufanda blanca y zapatos granates acharolados. Cuando acabes de leer este telegrama estará esperándote en la recepción. Él te conducirá hasta la casa. Qué jodío, el tío. Lo tiene todo controlado. Efectivamente allí estaba un tipo flaco y estirado que, con unos gestos afectados, le indicaba la salida. Y efectivamente, llevaba bufanda blanca y zapatos granates acharolados. El resto era bastante oscuro en él.
    Abrió el coche negro que esperaba en la puerta y le hizo sentarse en la parte de atrás. Sin mediar palabra alguna el oriental arrancó el coche y se dirigió a la salida más estrecha de la plaza. El camino era largo y atravesamos varios tramos de bosque y prados pedregosos. La verdad es que el paisaje era reconfortante, tal y como yo lo había imaginado. El cielo era de un azul imposible y el aire era tan limpio que dolía respirarlo. No había estorbos. No había edificios. No había basura. No había imbéciles. Nada que ver con Madrid. Sólo esas montañas blancas de fondo.

    Abrió la ventanilla hasta que el frío penetró en sus pulmones. Le dolía el pecho de tanto camel y tanta mierda de Madrid pero aguantó las gélidas bocanadas de aire. El tipo estirado le miraba de reojo por el retrovisor. Esto le incomodó un poco pero trató de olvidarlo. Parecía sonreír con esa enigmática sonrisa de los orientales tan distinta a la de los occidentales. Qué hubiera pensado la Gioconda. Nunca sabes que piensan estos tíos. Es una sonrisa servil y a la vez asesina y traicionera. Después de todo, tampoco va a ser un chollo vivir en el Tíbet -pensé. No soportaría esa sonrisa todo el rato. En todas las caras. Centuplicándose a cada paso. Mientras divagaba vi pasar una especie de caravana de búfalos o algo por el estilo –he de confesar que yo no distingo una vaca de un burro. Esos campesinos de duras arrugas no parecen sonreír así -pensé. Y me tranquilicé de mis inquietantes zozobras anteriores. Por poco tiempo. Enseguida comenzaron otras.
    De nuevo nos internamos en un bosque y esta vez el camino se hizo más incómodo. El coche se atascaba de vez en cuando. Me temía lo peor. Me veía empujando. Menudo fastidio. El oriental, en cambio, no parecía preocuparse. Seguía impasible con esa sonrisa servil y traicionera a la vez, aunque el coche patinara como un conejo en una pista de hielo. Así que me relajé. Justo en ese momento el coche paró. No. Mierda. Me lo temía. Cogí los guantes, dispuesto a empujar. El oriental bajó y para mi sorpresa y alivio me indicó con gestos que habíamos llegado. Señaló con el brazo hacia un claro del bosque y también que debía seguir a pie. Una casa se adivinaba a medio kilómetro de allí. El tipo se metió en el coche y dando media vuelta se alejó de nuevo por el mismo camino que había venido. Mi auténtica sonrisa de estúpido se congeló en mi cara.
    tienda
    Llegué a la casa. No era la entrada principal sino una trasera. Era una especie de cabaña de pastores. Una casa de piedra y madera. No una tienda de pastores nómadas de piel de búfalo, como las que había visto en el camino. Aproveché para fisgonear un poco antes de decidirme a entrar. Algo me estaba mosqueando. Me sentía observado, quizás desde el bosque o desde dentro de la casa misma. Busqué en las dos ventanas que estaban a mi vista. No parecía haber nadie en ellas. Busqué en mi bolsillo para asegurarme de que mi pipa seguía allí. Fiel a su cita. Bueno, ya no queda otra cosa que entrar. Así que lo hice. Llamé a la puerta educadamente. Como un occidental. La puerta estaba abierta y cedió a mis coscorrones. Nadie parecía darse por enterado. No contestaba nadie. ¿Hola? -dije. ¿Hola? ¿Hay alguien? Fui pasando lentamente por el oscuro lugar hacia otra puerta. Era la que más luz parecía ofrecer. Igualmente sin ningún resultado. ¿Alfredo? ¿Hay alguien? Recorrí toda la casa, no era grande, apenas unas cuantas estancias. Nadie por aquí. Nadie por allí. Nadie. ¿Qué coño de broma es esta? -pensé. Así que salgo de nuevo, esta vez a la puerta principal. Justo delante de la puerta tropiezo con un cadáver. ¡Joder!
    El cadáver está boca abajo. Una nota en su espalda escrita en mayúsculas y en perfecto español dice: Por favor, no hables de mí. Y firma Nicolette. Mi frase favorita. Mi jodida frase favorita. Qué coño es todo esto. Qué clase de broma macabra me están gastando. Levanto un poco el cadáver para ver su cara. Ni idea. No conozco a este tío. Bonita situación. A ver qué hago yo ahora. Lejos de toda civilización. Sin ningún medio de transporte. Sin teléfono. Sin saber dónde estoy. Sin nada de nada. Con un cadáver que no se quién es, ni quién coño lo ha matado, ni porqué. Definitivamente algo funciona al revés.
    Lo más gracioso de todo es que al tranquilizarme y volver a examinar la escena del crimen -como dicen- me percato de un maletín bajo sus piernas. Y ¿A que no adivinas, imbécil, que contiene el maletín? Un jodido millón de euros en billetes pequeños. ¿El jodido millón de euros que mi jefe me había prometido por el trabajito? -pienso. No puede ser. Yo tenía que ver a Alfredo para acabar el trabajito con él. Se supone que no había nadie muerto todavía. Que no iba a tener el millón hasta que no hubiera llegado a mi jefe la prueba del finamiento del canalla. En ese jodido momento me entran unas ganas enormes de cagar. Lo que faltaba. Vuelvo al bosque -no voy a hacerlo en la casa- y mientras -pienso- podré vigilar al cadáver desde lejos -aunque no creo que vaya a coger el maletín y a salir corriendo. Cuál no será mi sorpresa cuando en plena faena depositiva veo volver al oriental en el coche negro hasta la mismísima puerta de la casa -el muy capullo- y tranquilamente comienza a recoger el cadáver, el maletín y no se qué otra cosa más -vaya despiste el mío- como si se tratase de un atrezzo de teatro. Sin inmutarse lo más mínimo, el tío. Tengo que alcanzarle -pienso. No tengo papel para limpiarme y, con las prisas, utilizo la nota de la tal Nicolette -vaya día que llevo, joder. Arranca el buga y se va con el fiambre y el maletín y … lo que sea. Así de fresco. Sin más explicación. Ahora sí que no entiendo nada. Así que voy a sacar mi pipa para hacer un disparo y avisarle para que no me deje aquí colgado, cuando me doy cuenta de que me he dejado la pistola al lado del cadáver. Mierda, mierda y mil veces mierda. Esa era la otra cosa que ha cogido del suelo el muy ladino. No tienes remedio, Sonso -me digo a mí mismo sintiéndome el más estúpido de los hombres.
    Es inútil contar cómo y cuánto tiempo me llevó salir de allí, gracias a los pastores nómadas del Himalaya. El caso es que consigo volver al hotel-covacha pero de inmejorables vistas. En la recepción me avisan de que la policía está esperando en mi habitación. La cagaste -pienso. La cagaste burlancaster. Pero no. Si realmente tuvieran algo contra mí, no estarían avisándome ahora de ello -pienso. Así que decido subir a mi magnífica suite con vistas al Everest. No tengo nada que esconder, ni que temer. Yo no he hecho nada ilegal. Todavía. Lo mejor es comportarse con sangre fría y averiguar qué quieren, qué saben o qué quieren saber. No voy a salir corriendo y acusarme de esta forma de algo que no he hecho. Mientras voy mascando estos razonamientos, oigo una acalorada discusión en el fondo del pasillo, justo en donde se encuentra mi habitación. Mosqueo… ¿Será en mi habitación? Para asegurarme me escondo tras un saliente del pasillo y espero oculto en la oscuridad. La discusión sube de tono y puedo distinguir con relativa claridad dos timbres diferentes de hombre y uno de mujer. Todos hablando -mejor dicho gritando- en oriental. Ni pajolera idea de qué, pero, ahora sí, estoy seguro que es en mi habitación. Vaya, alguien está organizando una fiestecita tibetana, con chica y todo, en mi suite. Sin contar conmigo y ni siquiera me invitan -pienso. O tal vez sí. ¿No me estaban esperando? ¿Seré el invitado o el anfitrión? De pronto dos disparos me dejan más tieso que el rabo de un potro en celo. Se acabó la fiesta. ¿Son los cohetes finales? ¿O más bien la fiesta sólo acaba de empezar? Silencio. Nadie parece tener nada que celebrar. La discusión ha cesado. Durante un largo rato, que a mí me parece interminable, no se oye nada. Nadie parece darse por aludido. Ni siquiera el recepcionista o la seguridad del hotel. Nadie acude. Nadie escapa. Nadie grita. Ninguna sirena. Nada. ¿Estarán todos muertos, joder? De nuevo mi oportuna incontinencia, esta vez de carácter mingitorio. Aguanto como sea, pero yo no me muevo de aquí hasta que sepa a qué atenerme.

     
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    BARRENDERO 

    Eran las cinco en punto de la madrugada. Había llovido y la calle se presentaba desoladora y solitaria. Augusto tenía un aspecto deplorable cuando se asomó por la ventana. En realidad todo en él era penoso, lamentable y desolador. Una mirada abotargada y pusilánime y una nariz grande como una bota junto con su extremada barriga hacían sentir al que lo contemplaba una repulsión instintiva. Se despiojó de las inmensas legañas que le cubrían los ojos y bostezó con desidia. El aspecto andrajoso estaba muy en consonancia con su casa. Había latas de cerveza tiradas por el suelo, platos sucios acumulados en un aguamanil, ropa enlodada de barro dejada aleatoriamente aquí y allá, un sinfín de cachivaches mezclados con comida y botellas de alcohol. Estando dentro, cualquiera podía imaginar sin dificultad la covacha de un pordiosero en un rincón de una calle del arrabal, cuando en realidad se trataba de una casa por cuyo aspecto exterior nadie hubiese imaginado lo terrible, sucio y horrísono que escondía dentro.

    Arrastrando los pies entró en el cuarto de baño y sin encender la luz se miró al espejo. No pudo soportarlo mucho tiempo. Escupió en la taza del water pero las flemas cayeron en el suelo al lado de una toalla tirada. Debería limpiar esto alguna vez, pensó, y tomó el primer trago del día con el que se enjuagó la boca. A la media hora había agotado la botella. En la escalera se oyó al portero retirar el cubo de basura de la calle. Se asomó por la mirilla, como hacía siempre, y comentó entre dientes:

    —¡Maldito mierda!

    Por la ventana del patio oyó como la vieja de enfrente hacía sus deposiciones matutinas. Una sonrisa estúpida recorrió su rostro. Luego le colocó el mentón a “la parienta”, que estaba empotrada en el sillón. La parienta olía bastante mal. Para animarse tomó un trago. Las varices de las mejillas y la nariz estaban a punto para tomar su habitual color rojizo e hinchado.

    Salió a la calle y encendió medio cigarrillo que encontró tirado en la acera. Se lo puso en los labios y metió las manos en los bolsillos. Sonrió como un idiota con la cabeza inclinada.

    Siempre iba andando a todos sitios, también al trabajo. Esa mañana tenía que ir a la zona 3 del barrio 5. Ya se lo sabía de memoria, hoy sólo tenía que barrer tres calles y no muy largas, además, a la velocidad que él barría, habría acabado a las dos horas y podría escaparse a la Ballesta. Así que respiró hondo y de nuevo una sonrisa estúpida llenó su vacuo semblante. Era la cara que ponía cuando pensaba en las tetas de Boni, tan grandes como su cabeza. Y con las manos en el bolsillo se acarició los testículos.

    Los domingos a las nueve la calle aún está solitaria y vacía. Si no fuera por los barrenderos –pensó- las ciudades estarían desbordás de papeles, colillas y cacas de perro, no podríamos vivir en ellas con tanta mierda acumulá. Cogió un periódico tirado y lo dobló con sumo cuidado, como quien dobla una sabana de bebé, y lo introdujo en el bolsillo de la chaqueta. Luego continuó barriendo las colillas. Las cacas de perro no las barro –dijo para sí.

    A las once y cuarto estaba listo, según él. Dio la última calada a la colilla; dejó la pala y la escoba dentro del carretón y, empujándolo, se dirigió con diligencia hacia el Centro.

    Aquel día, muy caluroso para ser enero, acabó la rutina diaria más pronto de lo acostumbrado. Paco el portero, estaba más intranquilo de lo habitual. Su instinto de hurón le decía algo que no era capaz de comprender. Volvió a subir la escalera limpiando el pasamanos, y deteniéndose un poco en cada puerta. Nada parecía fuera de lo corriente, sin embargo no acababa de rumiar. Algo indefinido que no sabía explicar le producía un comecome. Extraño silencio. No podía escuchar las conversaciones de los vecinos. Nadie parecía estar en la casa y sin embargo notaba una desconcertante presencia. Aguzó los sentidos. Si no podía oír, al menos podría oler e incluso entrar a mirar. Ya que no parecía haber nadie, sería el mejor momento para fisgonear. E intrigado por el olor que salía de la casa de Augusto, no pudiendo aguantar más la curiosidad, decidió entrar a curiosear. El cadáver se conservaba mejor de lo que cabía esperar para llevar oliendo tanto tiempo, y es que Augusto había aprendido algo de taxidermia, cuando era joven y había dejado a su mujer como un pájaro.

     
    • Ahasvero el Vie26May06 Permalink | Inicia sesión para responder

      They were the five o’clock of the dawn. It had rained and the street appeared devastating and solitary. Augusto had a deplorable aspect when it was shown by the window. In fact everything in him was laborious, lamentable and devastating. A swollen glance and pusilánime and a great nose as a boot along with their extreme belly made feel to which it contemplated an instinctive repulsion to it. One deloused of immense legañas that to him the eyes covered and yawned with laziness. The ragged aspect was very in consonancia with its house. There were tins of beer thrown by the ground, accumulated dirty plates in a washbowl, enlodada lazy mud clothes randomly here and there, sinfín of knicks-knack mixed with food and alcohol bottles. Being inside, anyone could imagine without difficulty covacha of a pordiosero in a corner of a street of the suburb, when in fact it was a house whose outer aspect nobody had imagined the terrible thing, dirty and horrísono that it hid inside.
      Dragging the feet it entered the bathroom and without igniting the light one watched the mirror. It could not support it long time. Escupió in the cup of water but flemas fell in the ground next to a thrown towel. It would have to clean this sometimes, it thought, and it took the first drink from the day with which the mouth was rinsed. To half an hour it had exhausted the bottle. In the stairs one heard the doorman retire the dustbin of the street. It was shown by the peephole, like it always did, and it commented between teeth:
      – Damn excrement!
      By the window of the patio it heard like the old one of opposite made his depositions matutinal. A stupid smile crossed its face. Soon it placed the chin to him to “the relative”, who was embedded in the armchair. The relative smelled badly enough. In order to animate itself she took a drink. The varices of the cheeks and the nose were to point to take their habitual reddish and swollen color.
      It went out and it ignited means cigarette that found wire drawing in the sidewalk. Was put it in the lips and put the hands in the pockets. It smiled like an idiot with the inclined head.
      It always was walking to all sites, also to the work. That morning had to go to zone 3 of district 5. Was already known it of memory, today only had to sweep three streets and not very long, in addition, at the
      speed that he swept, would have finished to the two hours and could escape to the Crossbow. So it breathed deep and again a stupid smile filled its empty semblante. It was the face that put when it thought about the teats of Boni, as great as its head. And with the hands in the pocket one caressed the testicles.
      Nine Sundays to the street still is solitary and empty. If not outside of the street cleaners – it thought – the cities would be in favor desbordás of papers, butts and poops of dog, we could not live in them with as much excrement acumulá. It took a newspaper thrown and it doubled it with extreme care, like that doubles a baby savannah, and it introduced it in the pocket of the jacket. Soon it continued sweeping the butts. The dog poops not them mud – it said for himself.
      To eleven and quarter he was ready, according to him. It gave the last one pierced to the butt; it left the shovel and the broom within the small cart and, pushing it, went with diligence towards the Center.
      That day, very warm to be January, more soon finished the daily routine of the customary thing. Alpaca the doorman, was intranquilo of the habitual thing more. Its instinct of ferret said something to him that was not able to include/understand. It returned to raise to the stairs cleaning the banister rails, and stopping a little in each door. Nothing seemed outside the current, nevertheless did not finish brooding. Something indefinite that did not know to explain produced comecome to him. Strange silence. It could not listen to the
      conversations of the neighbors. Nobody seemed to be in the house and nevertheless it noticed an amazing presence. It sharpened the senses. If it could not hear, it could at least smell and to even enter to watch. Since it did not seem to have nobody, it would be the best moment to snoop. And intrigued by the scent that left the house of Augusto, not being able to hold plus the curiosity, it decided to enter to look around. The corpse was conserved better of which it was possible to hope to take smelling as much time, and is that Augusto had learned something of taxidermia, when he was young and it had left to his woman like a bird.

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    • Ahasvero el Vie26May06 Permalink | Inicia sesión para responder

      They were the five o’clock of the dawn. It had rained and the street appeared devastating and solitary. Augusto had a deplorable aspect when it was shown by the window. In fact everything in him was laborious, lamentable and devastating. A swollen glance and pusilánime and a great nose as a boot along with their extreme belly made feel to which it contemplated an instinctive repulsion to it. One deloused of immense legañas that to him the eyes covered and yawned with laziness. The ragged aspect was very in consonancia with its house. There were tins of beer thrown by the ground, accumulated dirty plates in a washbowl, enlodada lazy mud clothes randomly here and there, sinfín of knicks-knack mixed with food and alcohol bottles. Being inside, anyone could imagine without difficulty covacha of a pordiosero in a corner of a street of the suburb, when in fact it was a house whose outer aspect nobody had imagined the terrible thing, dirty and horrísono that it hid inside.
      Dragging the feet it entered the bathroom and without igniting the light one watched the mirror. It could not support it long time. Escupió in the cup of water but flemas fell in the ground next to a thrown towel. It would have to clean this sometimes, it thought, and it took the first drink from the day with which the mouth was rinsed. To half an hour it had exhausted the bottle. In the stairs one heard the doorman retire the dustbin of the street. It was shown by the peephole, like it always did, and it commented between teeth:
      – Damn excrement!
      By the window of the patio it heard like the old one of opposite made his depositions matutinal. A stupid smile crossed its face. Soon it placed the chin to him to “the relative”, who was embedded in the armchair. The relative smelled badly enough. In order to animate itself she took a drink. The varices of the cheeks and the nose were to point to take their habitual reddish and swollen color.
      It went out and it ignited means cigarette that found wire drawing in the sidewalk. Was put it in the lips and put the hands in the pockets. It smiled like an idiot with the inclined head.
      It always was walking to all sites, also to the work. That morning had to go to zone 3 of district 5. Was already known it of memory, today only had to sweep three streets and not very long, in addition, at the
      speed that he swept, would have finished to the two hours and could escape to the Crossbow. So it breathed deep and again a stupid smile filled its empty semblante. It was the face that put when it thought about the teats of Boni, as great as its head. And with the hands in the pocket one caressed the testicles.
      Nine Sundays to the street still is solitary and empty. If not outside of the street cleaners – it thought – the cities would be in favor desbordás of papers, butts and poops of dog, we could not live in them with as much excrement acumulá. It took a newspaper thrown and it doubled it with extreme care, like that doubles a baby savannah, and it introduced it in the pocket of the jacket. Soon it continued sweeping the butts. The dog poops not them mud – it said for himself.
      To eleven and quarter he was ready, according to him. It gave the last one pierced to the butt; it left the shovel and the broom within the small cart and, pushing it, went with diligence towards the Center.
      That day, very warm to be January, more soon finished the daily routine of the customary thing. Alpaca the doorman, was intranquilo of the habitual thing more. Its instinct of ferret said something to him that was not able to include/understand. It returned to raise to the stairs cleaning the banister rails, and stopping a little in each door. Nothing seemed outside the current, nevertheless did not finish brooding. Something indefinite that did not know to explain produced comecome to him. Strange silence. It could not listen to the
      conversations of the neighbors. Nobody seemed to be in the house and nevertheless it noticed an amazing presence. It sharpened the senses. If it could not hear, it could at least smell and to even enter to watch. Since it did not seem to have nobody, it would be the best moment to snoop. And intrigued by the scent that left the house of Augusto, not being able to hold plus the curiosity, it decided to enter to look around. The corpse was conserved better of which it was possible to hope to take smelling as much time, and is that Augusto had learned something of taxidermia, when he was young and it had left to his woman like a bird.

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    • Azena el Mie20Dic06 Permalink | Inicia sesión para responder

    • Azena el Mie20Dic06 Permalink | Inicia sesión para responder

    • Ignacio el Mar2Ene07 Permalink | Inicia sesión para responder

      Joder que depresion

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    • Ignacio el Mar2Ene07 Permalink | Inicia sesión para responder

      Joder que depresion

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    • Ahasvero el Lun8Ene07 Permalink | Inicia sesión para responder

      LO ANOTO, AZENA!

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    • Ahasvero el Lun8Ene07 Permalink | Inicia sesión para responder

      LO ANOTO, AZENA!

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    • Ahasvero el Lun8Ene07 Permalink | Inicia sesión para responder

      Y QUÉ LO DIGAS, IGNACIO!

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    • Ahasvero el Lun8Ene07 Permalink | Inicia sesión para responder

      Y QUÉ LO DIGAS, IGNACIO!

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  • viva el Wed22Nov06 Permalink
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    ..un barco que navega por la vida cargado de genes… 

    El domingo por la mañana, un golpe seco despertó a Hilde. Era la carpeta de anillas, que había caído al suelo. Había estado tumbada en la cama leyendo acerca de Sofia y Alberto, que hablaban de Marx. Luego se había dormido boca arriba con la carpeta en el edredón. La lamparita que tenía sobre la cama había estado encendida toda la noche.
    El despertador en el escritorio marcaba las 8.59 con cifras verdes.
    Había soñado con grandes fábricas y ciudades llenas de humo y hollín. Sentada en una esquina, una niña vendía cerillas. Gente bien vestida, con largos abrigos, simplemente había pasado flotando.
    Al incorporarse en la cama se acordó de aquellos legisladores que despertarían en una sociedad hecha por ellos mismos. Ella podía estar contenta de vivir en Bjerkely.
    ¿Se habría atrevido a despertarse en Noruega sin saber en qué parte lo haría?
    Pero no sólo era cuestión del lugar donde despertaría. También podría haberse despertado en una época completamente distinta.
    En la Edad Media, por ejemplo, o en una sociedad de la Edad de Piedra de hace diez o veinte mil años. Hilde intentó imaginarse sentada delante de la puerta de una caverna. Tal vez estaría preparando una piel.
    ¿Como viviría una chica de quince años antes de que existiera lo que llamamos cultura? ¿Cómo habría pensado entonces?
    Hilde se puso un jersey, cogió la carpeta y se sentó para continuar la lectura de la larga carta de su padre.
    Justo en el instante en que Alberto acababa de decir »final del capítulo», alguien llamó a la puerta de la Cabaña del Mayor
    -¿No tenemos opción, verdad? -dijo Sofía.
    -Supongo que no gruñó Alberto.
    Fuera había un hombre muy viejo con pelo y larga barba blancos. En la mano derecha llevaba un bastón, y en la izquierda una gran lámina de un barco. A bordo de éste se podía ver toda clase de animales.
    -¿Y quién es este viejo señor? -interrogó Alberto.
    -Me llamo Noé.
    __Me lo imaginaba.
    -Tu propio progenitor, hijo mío. Pero supongo que ya no está de moda acordarse de los progenitores.
    ¿Qué llevas en la mano? -preguntó Sofía.
    __Es una lámina de todos los animales que se salvaron del gran diluvio. Toma, hija mía, es para ti.
    Sofía cogió la gran ilustración y el viejo dijo:
    -Tendré que ir a casa a regar mis parras…
    Dio un pequeño salto juntando los pies en el aire, de la forma que sólo saben hacerlo hombres muy mayores de muy buen humor.
    Sofía y Alberto volvieron a entrar y se sentaron. Sofía empezó a mirar la lámina, pero Alberto se la quitó con autoridad.
    -Primero vamos a centrarnos en las grandes líneas dijo.
    -Empieza.
    -Nos olvidamos de decir que Marx vivió los últimos treinta y cuatro años de su vida en Londres, adonde se trasladó en 1849, y murió en 1883. Durante todo ese período también vivió Charles Darwin en las afueras de Londres. Murió en 1882 y fue enterrado solemnemente en Westminster Abbey como uno de los grandes hijos de Inglaterra. Pero Marx y Darwin no sólo se cruzan en el tiempo y en el espacio. Marx intentó dedicar a Darwin la edición inglesa de su gran obra El capital, pero Darwin no accedió. Al morir Marx, al año siguiente de Darwin, su amigo Friedrich Engels dijo: «De la misma manera que Darwin descubrió las leyes del desarrollo de la naturaleza orgánica, Marx descubrió las leyes del desarrollo histórico de la humanidad».
    Entiendo.
    -Otro importante pensador que también deseaba relacionar su actividad con Darwin, fue el psicólogo Sigmund Freud. También él vivió el último año de su vida en Londres. Freud señaló que tanto la teoría de la evolución de Darwin, como su propio psicoanálisis habían supuesto un agravio al «ingenuo amor propio del ser humano».
    Son ya muchos nombres, pero estamos hablando de Marx, Darwin y Freud, ¿no?
    En un sentido más amplio se puede hablar de una corriente naturalista desde mediados del siglo XIX, hasta muy adentrado nuestro propio siglo. Por naturalismo se entiende un concepto de la realidad que no admite ninguna otra realidad que la naturaleza y el mundo perceptible. Un naturalista considera, por lo tanto, al hombre como una parte de la naturaleza. Un investigador naturalista se basará exclusivamente en hechos dados por la naturaleza, es decir, ni en especulaciones racionalistas, ni en ninguna otra forma de revelación divina.
    -¿Esto es válido para Marx, Darwin y Freud?
    -Decididamente sí. Las palabras clave de mediados del siglo pasado son «naturaleza», «ambiente», «historia»,
    «evolución» y «crecimiento». Marx había señalado que la ideología de los seres humanos es un producto de la base material de la sociedad. Darwin demostró que el ser humano es el resultado de un largo desarrollo biológico, y el estudio de Freud del subconsciente mostró que los actos de los hombres se derivan, a menudo, de ciertos instintos animales.
    -Creo que entiendo lo que quieres decir con «naturalismo» ¿pero no sería mejor hablar de una cosa cada vez?
    -Vamos a hablar de Darwin, Sofía. Supongo que te acordarás de que los presocráticos buscaban explicaciones naturales a los procesos de la naturaleza. De la misma manera que ellos tuvieron que librarse de las viejas explicaciones mitológicas, Darwin tuvo que librarse de la visión de la Iglesia sobre la creación de animales y hombres.
    ¿Pero fue en realidad un filósofo?
    __Darwin era biólogo e investigador de la naturaleza. Pero fue el científico de los tiempos modernos que más que ningún otro desafió la visión de la Biblia sobre el lugar del hombre en la Creación de Dios.
    -Entonces me vas a hablar un poco de la teoría de la evolución de Darwin, ¿no?
    -Empecemos con el propio Darwin. Nació en la pequeña ciudad de Shrewsbury en 1809. Su padre, el doctor Robert Darwin, era un conocido médico del lugar y muy severo en cuanto a la educación de su hijo. Cuando Charles era alumno del Instituto de Bachillerato de Shrewsbury, el director dijo de él que andaba por ahí hablando tonterías y presumiendo sin méritos, que no hacía absolutaniente nada útil. Por «útil» este director de instituto entendía aprenderse de memoria los verbos latinos y griegos. Con andar por ahí, quería decir que Charles iba y venía coleccionando escarabajos de todas clases.
    -Llegaría a arrepentirse de aquellas palabras.
    -También mientras estudiaba teología se interesaba más por cazar pájaros y atrapar insectos que por los estudios. No obtuvo, por tanto, buenos resultados en lo que a teología se refiere. Pero aparte de los estudios de teología logró labrarse cierta reputación como investigador de la naturaleza. También se interesó por la geología, que tal vez fuera la ciencia más expansiva de la época. Después de obtener su título de teología en Cambridge en el mes de abril de 1831, se puso a viajar por el norte de Gales para estudiar formaciones de piedras y fósiles. En el mes de agosto del mismo año, cuando tenía veintidós años, recibió una carta que marcaría el rumbo del resto de su vida…
    -¿Qué ponía en esa carta?
    -La carta venía de su amigo y profesor John Steven Henslow. Decía: «Me han pedido… recomendar a un investigador de la naturaleza para acompañar al capitán Fitzroy, que ha recibido el encargo del Gobierno de investigar el extremo sur de América. Yo dije que te consideraba a ti la persona más cualificada que conozco para encargarse de una tarea de esta clase. En cuanto a las condiciones de sueldo, no sé nada. El viaje durará dos años…».
    -¡Madre mía, todo lo que sabes de memoria!
    -Un detalle sin importancia, Sofía.
    -¿Y contestó que sí?
    -Se moría de ganas por aprovechar esta oportunidad, pero en aquella época los jóvenes no hacían nada sin el consentimiento de sus padres. Tras largas consideraciones, el padre dijo que sí, y al final sería él quien pagaría el viaje del hijo. En cuanto a las «condiciones de sueldo», resultó que no había tal cosa.
    -Ah…
    -El barco era el buque de guerra H.M.S Beagle. El 27 de
    Septiembre de 1831, salió de Plymouth rumbo a Sudamérica y no volvió a Inglaterra hasta el mes de octubre de 1836, lo que quiere decir que los dos años se convirtieron en cinco. Por otra parte, el viaje a Sudamérica se convirtió en una vuelta al mundo. Estamos ante el viaje científico más importante de los tiempos modernos.
    -¿Dieron realmente la vuelta al mundo?
    -Literalmente, sí. Desde Sudamérica continuaron viaje por el Pacífico hasta Nueva Zelanda, Australia y sur de Africa. Luego volvieron hasta Sudamérica, antes de regresar finalmente a Inglaterra. Darwin escribió que «el viaje en el Beagle ha sido, decididamente, el suceso más importante de mi vida».
    -No sería fácil ser investigador de la naturaleza en el mar.
    __Los primeros años, el Beagle navegaba bordeando la costa de Sudamérica, lo que proporcionó a Darwin una magnífica oportunidad para conocer el continente también por tierra. Importantísimas fueron también sus incursiones en las islas Galápagos en el Pacífico, al oeste de Sudamérica. Así pudo recoger y coleccionar un amplio material que se iba enviando a Inglaterra. No obstante, conservó para sí sus muchas reflexiones sobre la naturaleza y la historia de los seres vivos. Cuando volvió a su patria, con sólo 27 años era ya un famoso investigador de la naturaleza. Tenía ya en su mente una idea clara de lo que sería su teoría de la evolución. Pero pasarían muchos años hasta que publicara su obra más importante. Darwin era un hombre prudente, Sofía; como debe serlo un investigador de la naturaleza,
    -¿Cómo se titulaba esa obra?
    -Bueno, en realidad fue más de una. Pero el libro que incitó el debate más enardecido en Inglaterra fue “El Origen de las especies”, que salió en 1859. El título era: On the Origin of Species by Means of Natural Selection or the Preservation of Favoured Races in Struggle for Life. Este título tan largo resume toda la teoría de Darwin.
    -¿Y qué significa eso?
    -«El Origen de las especies mediante la selección natural y la supervivencia de las razas favorecidas en la lucha por la vida.»
    -Pues sí, ese título tiene mucho contenido.
    -Pero lo vamos a ver punto por punto. En el de las especies Darwin presentó dos teorías o tesis: En primer lugar dijo que todas las plantas y animales actuales descendían de formas anteriores más primitivas. Mantuvo que tiene lugar una evolución biológica. Y lo segundo que defendió fue que la evolución se debía a la «selección natural».
    -Porque sobreviven los más fuertes, ¿verdad?
    -Pero primero nos centraremos en la propia idea de la evolución. La idea en sí no era muy original. En determinados círculos, la fe en una evolución biológica había comenzado a extenderse ya desde principios del siglo XIX. El más influyente fue el zoólogo francés Lamarck. Y antes de él, el propio abuelo de Darwin, Erasmus Darwin, había insinuado que las plantas y los animales habían evolucionado de unas pocas especies primitivas. Pero ninguno de ellos había dado una explicación de cómo ocurre esa evolución y, por lo tanto, tampoco fueron peligrosos adversarios de los hombres de la iglesia.
    -Pero Darwin si lo fue.
    -Sí, y no sin razón. Tanto los hombres de la Iglesia, como muchos sectores de los ambientes científicos, se atenían a la doctrina de la Biblia. Según la cual las distintas especies de plantas y animales eran inalterables. La idea era que cada especie animal fue creada de una vez por todas mediante un determinado acto de creación. Esta visión cristiana también armonizaba con Platón y Aristóteles.
    ¿Cómo?
    -La teoría de las Ideas de Platón implicaba que todas las especies animales eran inalterables porque estaban formadas según las Ideas o formas eternas. El que las especies animales fueran inalterables constituía también una piedra angular en la filosofía de Aristóteles. No obstante, precisamente en la época de Darwin se realizaron varias observaciones y hallazgos que pusieron nuevamente a prueba las ideas tradicionales.
    -¿Qué observaciones y hallazgos fueron éstos?
    __En primer lugar, se encontraban cada vez más fósiles, y además se encontraron grandes restos de huesos de animales extinguidos. El propio Darwin se había asombrado por los hallazgos de restos de animales marinos tierra adentro. En Sudamérica, incluso en lo alto de los Andes, hizo hallazgos de este tipo. Sofía, ¿tú me puedes explicar esto?
    -No.
    -Algunos opinaban que simplemente las personas o los animales los habían tirado por allí. Otros pensaban que Dios había creado esos fósiles y restos de animales marinos. Sólo con el fin de engañar a los impíos.
    -¿Qué opinaba la ciencia?
    -La mayor pade de los geólogos defendió la «teoría de la crisis», en el sentido de que la Tierra había sido asolada varias veces por grandes inundaciones, terremotos y otras catástrofes que extinguieron toda clase de vida. También la Biblia narra una catástrofe de ese tipo. Estoy pensando en el diluvio y en el Arca de Noé. Con cada catástrofe, Dios había renovado la vida de la Tierra creando plantas y animales nuevos y más perfectos.
    ¿Y entonces los fósiles eran huellas de formas anteriores de vida, formas que se extinguieron tras alguna terrible catástrofe?
    -Exactamente. Se decía, por ejemplo, que los fósiles eran huellas de animales que no consiguieron sitio en el Arca de Noé. Pero cuando Darwin se marchó de Inglaterra en el Beagle, se llevó consigo el primer tomo de la obra Principios de Geología, del geólogo inglés Charles Lyell. Este científico opinaba que la geografía actual, con montañas altas y valles profundos, era el resultado de una evolución inmensamente larga y lenta. La idea era que cambios muy pequeños pueden conducir a enormes cambios geográficos, si se tienen en cuenta los grandísimos espacios de tiempo transcurridos.
    -¿En qué cambios pensaba él?
    -Pensaba en las mismas fuerzas que actúan hoy: el sol, el viento, la lluvia, la nieve, el deshielo, los terremotos y los elevamientos de la tierra. Se suele decir que la gota horada la piedra, no mediante la fuerza, sino mediante el continuo goteo. Lyell pensaba que esos cambios pequeños y graduales durante largos espacios de tiempo pueden llegar a transformar la naturaleza completamente. Pero esta tesis sola, no podía explicar por qué Darwin había encontrado restos de animales marinos en lo alto de los Andes, aunque él no abandonó nunca esta idea de que cambios pequeños y graduales podían dar lugar a grandes cambios, transcurridos ya espacios de tiempo inmensamente largos.
    -¿Pensaría que también se podía emplear una explicación parecida para la evolución de los animales?
    -Sí, se preguntaba precisamente eso. Pero como ya he indicado, Darwin era un hombre prudente, e hizo la pregunta mucho antes de atreverse a aventurar alguna respuesta. En este aspecto, emplea exactamente el mismo método que todos los verdaderos filósofos. Es importante preguntar, pero no siempre hay que tener prisa por contestar.
    -Entiendo.
    -Un factor decisivo de la teoría de Lyell era la edad de la Tierra. En la época de Darwin se suponía generalmente que habían pasado unos 6.000 años desde que Dios creara el mundo. Se había llegado a esa cifra contando las generaciones desde Adán y Eva hasta ese momento.
    -¡Qué ingenuidad!
    -Bueno, eso es fácil de decir para nosotros, ahora que tenemos tanta información. Darwin llegó a la conclusión de que la Tierra tenía unos 300 millones de años, pues una cosa quedaba totalmente clara, y era que ni la teoría de Lyell sobre la evolución gradual, ni la del propio Darwin tendrían ningún sentido si no se contaba con períodos enormemente largos.
    -¿Y qué edad tiene verdaderamente la Tierra?
    -Hoy sabemos que la Tierra tiene 4.600 millones de años,
    -Ya está bien…
    -Hasta ahora nos hemos centrado en uno de los argumentos de Darwin sobre la evolución biológica: la existencia estratificada de fósiles en las distintas capas de una montaña. Otro argumento era la repartición geográfica de las especies vivas. En este aspecto, el viaje de investigación del propio Darwin contribuyó con un material nuevo e inmensamente rico. Observó con sus propios ojos que, de una región a otra, las distintas especies animales podían distinguirse por muy pequeñas diferencias. Sobre todo hizo unas interesantes observaciones al respecto en las islas Calápagos, al oeste de Ecuador.

    -¡Cuéntame!
    -Estamos hablando de un denso grupo de islas volcánicas. Por lo tanto no había grandes diferencias ni en la fauna ni en la flora. Pero a Darwin le interesaban precisamente esas pequeñas diferencias que existían. En todas esas islas se topaba con tortugas gigantes, pero variaban un poco de isla a isla. ¿Verdaderamente había creado Dios una raza de tortugas gigantes distinta para cada una de las islas?
    -Lo dudo.
    -Aún más importantes fueron las observaciones que hizo Darwin sobre los pájaros en las Calápagos. Había claras diferencias de isla a isla entre las distintas clases de pinzones, por ejemplo en lo que se refiere a la forma del pico. Darwin demostró que estas variaciones estaban estrechamente unidas a lo que los pinzones comían en las distintas islas. El pinzón de tierra, de pico puntiagudo, se alimentaba de piñones; el pequeño pinzón cantor, de insectos; el pinzón carpintero, de insectos que cogía en los troncos y las ramas de los árboles… Cada una de las clases tenía un pico perfectamente adaptado a los alimentos que tomaba. ¿Provenían todos esos pinzones de la misma especie de pinzones? ¿Se había ido adaptando esa especie al entorno de las distintas islas, manera que al final habían aparecido nuevas especies de pinzones?
    -Tal vez llegara a esa conclusión.
    -Sí, quizás Darwin se convirtiera en «darvinista» precisamente en las islas Galápagos. También se dio cuenta de que la fauna en el pequeño archipiélago se parecía a mucha de la que había observado en América del Sur. ¿Podía ser que definitivamente Dios hubiera creado esos animales un poco distintos entre ellos, o es que había tenido lugar una evolución? Dudaba cada vez más de que
    las especies fueran inalterables. Pero aún no tenía ninguna explicación satisfactoria sobre cómo tal evolución o adaptación podía haberse producido. Quedaba aún otro argumento a favor de la teoría de que todos los animales de la Tierra estaban emparentados.
    -¿Cuál?
    -El que se refiere al desarrollo del feto en los mamíleros. Si se comparan fetos de perro, murciélago, conejo y ser humano en una fase temprana, son tan parecidos que casi no se percibe la diferencia. Hasta que el feto no está mucho más desarrollado, no se puede distinguir el feto humano del feto de conejo. Esto debería indicar que somos parientes lejanos, ¿no?
    -¿Pero seguía sin encontrar la explicación a cómo se había producido el desarrollo?
    -Reflexionaba constantemente sobre la teoría de Lyell de que los cambios minúsculos podían dar lugar a grandes variaciones después de espacios de tiempo inmensamente largos. Pero no encontró ninguna explicación que pudiera servir de principio universal. Conocía también la teoría del zoólogo francés Lamarck. Lamarck había señalado que cada una de las especies animales había evolucionado según sus necesidades. Las jirafas, por ejemplo, tenían el cuello tan largo porque durante muchas generaciones lo habían estirado con el fin de llegar a las hojas de los árboles. Lamarck opinaba que las cualidades que cada individuo va adquiriendo poco a poco gracias a sus propios esfuerzos también son heredadas por los hijos. No obstante, Darwin dejó esta teoría de las «cualidades adquiridas» a un lado, simplemente porque Lamarck no tenía ninguna prueba de sus atrevidas aseveraciones. Pero había otro aspecto, mucho más próximo, en el que Darwin pensaba cada vez más. Podríamos decir que tenía el propio mecanismo de la evolución de las especies delante de sus narices.
    Estoy esperando.
    -Pero prefiero que tú misma descubras ese mecanismo. Por eso te pregunto: si tienes tres vacas, pero sólo tienes comida para alimentar a dos de ellas, ¿qué harías entonces?
    -Puede que tuviera que sacrificar a una de ellas.
    -¿Sí…? ¿Y a qué vaca matarías?
    -Seguramente mataría a la vaca que diera menos leche.
    -¿Ah, sí?
    -Sí, es lógico.
    -Y precisamente eso es lo que la gente ha hecho durante miles de años. Pero no dejemos todavía a las dos vacas. Y si quisieras que una de ellas tuviera terneros, ¿a cuál de ellas elegirías para tenerlos?
    -A la que diera más leche, porque lo más seguro es que también el ternero se convirtiera en una buena vaca lechera.
    -De modo que prefieres las buenas vacas lecheras a las malas. Entonces bastará con un ejercicio más. Si vas de caza y tienes dos perros cazadores, pero tienes que deshacerte de uno de ellos, ¿con cuál de ellos te quedarías?
    Evidentemente me quedaría con el que fuera mejor cazador.
    -De esa manera favorecerías al perro cazador más hábil, ¿verdad? Y ése, Sofía, ha sido el procedimiento que ha utilizado la humanidad para criar animales durante más de diez mil años. Las gallinas no siempre han puesto cinco huevos a la semana, las ovejas no han tenido siempre tanta lana, y los caballos no han sido siempre tan fuertes y rápidos. La gente ha ido haciendo una selección artificial. Y lo mismo ha pasado dentro del reino vegetal. No se siembran patatas malas si se tiene acceso a mejores semillas. Nadie se ocupa de cortar espigas que no llevan trigo. El punto clave de Darwin es que ninguna vaca, ninguna espiga de trigo ningún perro o ningún pinzón son idénticos a otros ejemplares de su misma especie. La naturaleza muestra un enorme abanico de variaciones, incluso dentro de la misma especie ningún individuo es idéntico a otro. De eso seguramente te diste cuenta cuando probaste la bebida azul.
    -Ya lo creo.
    -Darwin tuvo que preguntarse a sí mismo: ¿podría exisitir un mecanismo semejante también en la naturaleza? ¿Podría ser que la naturaleza realizara una «selección natural» de individuos «aptos» para vivir? Y finalmente, pero no por ello menos importante: ¿podría un mecanismo de ese tipo crear muy a la larga especies totalmente nuevas de animales y plantas?
    -Me imagino que la respuesta es que sí.
    -Darwin seguía sin poderse imaginar del todo cómo se podía realizar tal «selección natural». Pero en el mes de octubre de 1838, exactamente dos años después de volver en el Beagle, se encontró por pura casualidad con un pequeño libro del especialista en población Thomas Malthus, titulado An Essay on the PrincipIe of Population (Ensayo sobre el principio de la población). Fue Benjamin Franklin, el americano que entre otras cosas inventó el pararrayos, quien le dio la idea del libro a Malthus. Franklin había señalado que si no hubiese factores del imitadores en la naturaleza, una sola planta o especie se habría extendido por toda la Tierra. Pero como hay varias especies, se mantienen en jaque entre ellas.
    -Entiendo.
    -Malthus continuó desarrollando esta idea y la aplicó a la situación de la población de la Tierra. Señaló que la capacidad procreadora de los humanos es tan grande que siempre nacen más niños de los que tienen posibilidad de que vivan. Opinaba que ya que la producción de alimentos nunca podrá llegar a alcanzar el crecimiento de la población, un gran número está destinado a sucumbir en la lucha por la vida. Los que sobrevivan, y, por consiguiente, saquen adelante la raza, serán los que mejor se defiendan en la lucha por la existencia.
    -Suena lógico.
    -Pero éste era ese mecanismo universal que buscaba Darwin. De pronto tuvo la explicación de cómo sucede la evolución. Se debe a la selección natural en la lucha por la vida y, en esa lucha, el que mejor se adapte al entorno es el que sobrevivirá y llevará la raza adelante. Ésta era la segunda teoría que presentó en el libro El origen de la especies. Escribió: «El elefante es, de todos los animales conocidos, el que más despacio se reproduce, pero si todas sus crías sobrevivisen habría, después de 750 años, cerca de diecinueve millones de elefantes descendientes de la primera pareja».
    -Por no hablar de todos los miles de huevas de bacalao de un solo bacalao.
    -Darwin señaló que la lucha por la existencia es a menudo más dura entre especies cercanas, porque tienen que luchar por los mismos alimentos. Es entonces cuando actúan las pequeñas ventajas, es decir, las pequeñas y positivas variaciones con respecto a la media. Cuanto más dura sea la lucha por la existencia, más rápida será la evolución de nuevas especies. En esos casos solamente sobrevivirán los que estén mejor adaptados, todos los demás morirán.
    -Cuanto menos alimento haya y más numerosas sean las camadas, ¿más rápida será la evolución?
    -Si, pero no se trata únicamente de alimentos. Puede ser igual de importante evitar ser presa de otros animales. En este sentido puede ser una ventaja, por ejemplo, tener un color de «camuflaje», o la capacidad de correr deprisa o de detectar animales hostiles, o, en el peor de los casos, saber mal. Tampoco es de despreciar un veneno que mate a los animales de rapiña. No es una casualidad que muchos cactus sean venenosos, Sofía. En el desierto crece casi únicamente el cactus, razón por la cual es una planta muy expuesta a los animales herbívoros.
    -La mayoría de los cactus tiene además pinchos.
    -También la capacidad de reproducción es evidentemente de importancia primordial. Darwin estudió detalladamente lo ingeniosa que llega a ser en muchos casos la polinización. Las plantas irradian sus maravillosos colores v emiten sus dulces aromas precisamente con el fin de atraer a insectos que contribuyan a la polinización. Por la misma razón los pájaros entonan sus hermosos gorgoritos. Un buey perezoso o melancólico no tiene como tal ningún interés para la historia de su especie. Tales cualidades aberrantes desaparecerán casi instantáneamente. Porque la única misión que tiene el individuo es crecer y alcanzar la madurez sexual y reproducirse para continuar la especie. Es como una larga carrera de relevos. Aquellos que, por alguna razón, no consiguen llevar adelante sus genes, serán eliminados durante la selección. De esta forma la especie siempre irá mejorando. La resistencia a las enfermedades es una importante cualidad que siempre van recogiendo y conservando las variantes que sobreviven.
    -¿Quiere decir eso que todo mejora cada vez más?
    -La selección constante hace que los que estén mejor adaptados a un determinado ambiente, o a una determinada celda ecológica, sean los que a la larga continúen la especie dentro de ese ambiente. No obstante, lo que es una ventaja en un ambiente no tiene por qué serlo en otro. Para algunos de los pinzones de las islas Calápagos la destreza voladora era muy importante. Pero no es tan importante volar bien si la comida hay que buscarla en la tierra. En el transcurso de los tiempos, han surgido tantas especies animales precisamente por existir tantas celdas distintas en la naturaleza.
    -Pero, en cambio sólo hay una especie humana
    -Sí, porque los humanos tienen una fantástica capacidad de adaptarse a las más diversas condiciones de vida. Esto fue algo que asombró a Darwin cuando vio cómo los indios de la Tierra de Fuego sobrevivían en aquel clima tan frío. Pero no significa que todos los humanos sean iguales. Los que viven alrededor del ecuador, tienen la piel más oscura que los que habitan las regiones más al norte, y esto se debe a que la piel morena protege mejor contra la luz solar. Personas blancas que se exponen mucho al sol están, por ejemplo, más expuestas a padecer cáncer de piel.
    -¿Es una ventaja tener la piel blanca si vives en el norte?
    -Pues sí, porque en el caso contrario, las personas habrían tenido la piel oscura en todas partes. Pero la piel blanca desarrolla más fácilmente vitaminas solares, lo que puede ser una gran ventaja en lugares con poco sol. Hoy en día esto no es muy importante porque podemos procurarnos suficientes vitaminas solares con lo que comemos. Pero no hay nada que sea casual en la naturaleza. Todo se debe a los minúsculos cambios que han ido teniendo lugar durante innumerables generaciones.
    -En realidad es fantástico.
    ¿Verdad que sí? Entonces, por ahora, podemos resumir la teoría de la evolución de Darwin de la siguiente forma…
    ¡Venga!
    -Podemos decir que la «materia prima» que se halla detrás de la evolución de la vida en la Tierra son las constantes variaciones entre los individuos dentro de la misma especie y también las enormes camadas que hacen que sólo una pequeña parte consiga sobrevivir. El propio «mecanismo» o fuerza motriz Ile la evolución es la selección natural en la. lucha por la existencia. Esta selección hace que siempre sean los más fuertes o los «mejor adaptados» los que sobrevivan.
    -Me parece tan lógico como un ejercicio de matemáticas. ¿Cómo fue recibido el libro sobre el «origen de las especies»?
    -Hubo algunas luchas bastante feroces. La Iglesia protestó enérgicamente, y la ciencia británica se dividió en dos. En realidad no era de extrañar, pues Darwin había alejado a Dios del acto de la Creación. Ahora bien, algunos señalaron que era mucho más grandioso crear algo que llevara inherentes sus propias posibilidades de evolución que crear en detalle todas las cosas de una sola vez.
    De pronto Sofía se levantó de la silla de un salto.
    -¡Mira! -exclamó.
    Señaló a la ventana. Junto al lago andaban una mujer hombre cogidos de la mano. Estaban totalmente desnudos.
    -Son Adán y Eva -dijo Alberto-. Poco a poco tuvieron que resignarse a compartir su destino con el de Caperucita Roja y Alicia en el País de las Maravillas. Por eso aparecen aquí.
    Sofia se acercó a la ventana para verlos mejor. Pronto desaparecieron entre los árboles.
    -Porque Darwin pensaba que los humanos descendían de los animales, ¿no?
    -En 1871 publicó el libro Descent of man, o La descedencia humana, en el que señala todos los grandes parecidos entre humanos y animales; y que los humanos y los monos antropoideos en algún momento del pasado tienen que haberse desarrollado del mismo progenitor. Por entonces también se habían encontrado los primeros fósiles de cráneos de una clase extinguida de humanos, primero en una cantera en el peñón de Gibraltar y unos años más tarde en Neanderthal, en Alemania. Curiosamente las protestas fueron menores en 1871 que en 1859, cuando Darwin publicó El origen de las especies, pero la idea de que el hombre desciende de los animales ya estaba implícita en aquel primer libro. Y, como ya he dicho, cuando murió Darwin en 1882 fue enterrado con todos los honores como un pionero del mundo de la ciencia.
    -De modo que al final recibió los honores que se merecía.
    -Al final sí. Pero al principio fue caracterizado como el «hombre más peligroso de Inglaterra».
    -¡Madre mía!
    -«Esperemos que no sea verdad», dijo una noble señora, «pero si resulta ser verdad, esperemos que no se llegue a saber públicamente». Un reconocido científico de la época dijo algo parecido: «Un humillante descubrimiento; cuanto menos se hable de él, mejor».
    -¡Ellos casi aportaron la prueba de que los humanos están emparentados con los avestruces!
    -Pues sí, es verdad. Pero es fácil para nosotros saberlo todo a posteriori. De pronto mucha gente se sintió obligada a revisar su visión del Génesis de la Biblia. El joven escritor John Ruskin lo expresó así: «Ojalá los geólogos me dejaran en paz. Al final de cada versículo de la Biblia oigo sus martillazos».
    -¿Y los martillazos eran el dudar de la palabra de Dios?
    -Supongo que era eso lo que quiso decir. Porque no sólo se desmoronó la interpretación literal del Génesis, sino que la teoría de Darwin implicaba que eran variaciones completamente casuales las que al fin y al cabo habían producido al hombre. Y más que eso: Darwin había convertido al ser humano en un producto de algo tan poco emocional como la «lucha por la existencia».
    -¿Darwin dijo algo de cómo se producen estas «variaciones casuales»?
    -Estás tocando el punto más débil de su teoría. Darwin tenía sólo vagas nociones de genética. Algo se produce mediante el cruce. Un padre y una madre nunca llegan a tener dos hijos totalmente iguales; ya ahí se produce una cierta variación. Por otra parte, tampoco se puede conseguir algo verdaderamente nuevo de esa manera. Además hay plantas y animales que son gemíparos, o que se reproducen mediante división celular. En cuanto a la cuestión de cómo se producen las variaciones, el llamado neodarvinismo ha completado la teoría de Darwin.
    -¡Cuéntame!
    -Todo lo que sea vida y reproducción se trata, en último término, de división celular. Al dividirse una célula en dos, se producen dos células idénticas con exactamente los mismos genes. Por división celular se entiende, por tanto, el que una célula se copia a sí misma.
    -¿Sí?
    -Pero algunas veces ocurren minúsculos fallos en este proceso, de modo que la célula copiada no sale exactamente igual a la célula madre. A este fenómeno la biología moderna lo llama mutación. Tales mutaciones pueden carecer totalmente de importancia, pero otras pueden conducir a cambios acentuados de las cualidades del individuo. Algunas pueden ser directamente dañinas, y esos «mutantes» se eliminan constantemente de las grandes camadas mediante la selección. Muchas enfermedades se deben en realidad a una mutación. Ahora bien, algunas veces una mutación también puede aportar al individuo precisamente aquella cualidad positiva que este individuo necesita para defenderse mejor en la lucha por la existencia.
    -¿Por ejemplo un cuello más largo?
    -La explicación de Lamarck sobre el cuello largo de la jirafa, era que las jirafas se habían estirado. Pero según el darvinismo, ninguna cualidad de ese tipo es hereditaria, Darwin pensó que era una variación natural de la longitud del cuello del progenitor de la jirafa. El neodarvinismo completa este punto señalando una clara causa de que se produzcan esas variaciones.
    -¿Eran las mutaciones?
    -Sí. Cambios completamente accidentales en los genes proporcionaron a algunos de los antepasados de las jirafas un cuello un poco más largo que la media. Cuando había escasez de comida podía resultar muy importante. El que llegaba más alto en los árboles, tenía las mayores posibilidades de sobrevivir. Podemos además imaginarnos que algunas de las jirafas primitivas hubieran desarrollado la capacidad de hurgar en la tierra para encontrar comida. Después de muchísimo tiempo, una especie de animales extinguida puede, como ves, dividirse en dos especies de animales.
    -Entiendo.
    -Vamos a ver unos ejemplos más recientes de cómo funciona la selección natural. Es un principio muy sencillo.
    -¡Venga, cuéntame!
    -En Inglaterra vive una determinada especie de mariposas llamada medidor de abedul. Como su nombre indica, viven en los claros troncos de los abedules. Si retrocedemos al siglo XVIII veremos que la gran mayoría de medidores de abedules era de un color gris claro. ¿Por qué, Sofía?
    -Porque así los pájaros no las veían fácilmente.
    -Pero de vez en cuando nacían algunos ejemplares oscuros, debido a mutaciones completamente accidentales. ¿Cómo crees que se defendieron estas variantes oscuras?
    -Serían mas fáciles de ver, y por consiguiente también más fáciles de atrapar por pájaros hambrientos.
    -Porque en este ambiente, es decir en los claros troncos de abedul, el color oscuro era una cualidad desfavorable. Por lo tanto, eran siempre las mariposas blancas las que aumentaban. Pero de pronto sucedió algo en el ambiente. Debido a la industrialización, en algunos lugares los troncos blancos se volvieron completamente oscuros por el hollín. ¿Qué crees que sucedió entonces?
    Supongo que ahora eran las mariposas oscuras las que se defendían mejor.
    -Sí, y no tardaron mucho en aumentar en cantidad. Entre 1848 y 1948 el porcentaje de medidores negros de abedules aumentó del uno al noventa y nueve por ciento en algunos sitios. El ambiente había sido modificado, y ya no era ninguna ventaja ser claro en la lucha por la existencia. ¡Más bien al contrario! Los «perdedores» blancos eran eliminados, con la ayuda de los pájaros, nada más aparecer en los árboles. No obstante volvió a suceder un importante cambio. Una reducción en la utilización de carbón y un mejor equipo de limpieza en las fábricas ha dado como resultado un medio ambiente mucho más limpio en los últimos años.
    -¿De modo que los troncos se están volviendo blancos?
    -Por eso las mariposas están a punto de volver al color blanco. Eso es lo que se llama adaptación. Estamos ante una ley de la naturaleza.
    -Entiendo.
    -Pero hay más ejemplos sobre cómo las personas intervienen en el medio ambiente.
    -¿En qué estás pensando?
    -Se ha intentado combatir las alimañas con distintas materias venenosas. En un principio puede dar buenos resultados. Pero cuando se pulveriza un campo o un huerto con venenos contra los insectos, se causa una pequeña catástrofe ecológica para aquellas alimañas que uno desea combatir. Una serie de mutaciones puede dar lugar a que aparezca un grupo de alimañas que sea más resistente al veneno empleado. Ahora esos «ganadores» tienen el campo libre, y de esa manera las alimañas se vuelven cada vez más difíciles de combatir precisamente por los intentos humanos de exterminarlas. Son, como ya sabes, las variantes más resistentes las que sobreviven.
    -¡Qué horror!
    -Al menos da que pensar. También en nuestro propio cuerpo intentamos combatir parásitos dañinos. Estoy pensando en las bacterias.
    -Utilizamos penicilina u otros antibióticos.
    -Y una cura de penicilina es precisamente una «catástrofe ecológica» para los pequeños diablos. Pero conforme íbamos derrochando penicilina también nos hacíamos resistentes a ciertas bacterias. De esa forma hemos ido creando bacterias que son mucho más difíciles de combatir que antes. Nos vemos obligados a utilizar antibióticos cada vez más fuertes, pero al final…
    -Al final nos saldrán las bacterias por la boca, ¿no? ¿Quizás tengamos que empezar a pegarles tiros?
    -Eso quizás sea un poco exagerado. Pero está claro que la medicina moderna ha creado un serio dilema. No se trata sólo de que algunas bacterias se hayan vuelto más agresivas. Antes había muchos niños que no llegaban a adultos porque sucumbían a diferentes enfermedades, e incluso se puede decir que sólo sobrevivían unos pocos. Ahora bien la medicina moderna ha dejado esta selección natural de alguna manera fuera de juego. Lo que ayuda a un individuo a superar una mala racha de salud, puede a la larga llegar a debilitar las resistencias de la humanidad contra diversas enfermedades. Si no consideramos en absoluto lo que llamamos «higiene de la herencia», eso puede conducir a una degeneración de la humanidad. Con esto se quiere decir que se debilitan las condiciones genéticas para evitar enfermedades graves.
    -Son perspectivas bastante siniestras.
    -Sí, pero un verdadero filósofo no puede dejar de señalar lo «siniestro» si cree que es verdad. Intentemos resumir de nuevo.
    ¡Adelante!
    __Puedes decir que la vida es como una gran lotería en la que solamente los décimos ganadores son visibles.
    -¿Qué quieres decir con eso?
    -Los que han perdido en la lucha por la existencia han desaparecido. Detrás de cada especie de plantas y animales de la Tierra hay millones de años de selección de «décimos ganadores». Y los «décimos perdedores» sólo aparecen una vez, lo cual quiere decir que no existe hoy en día ninguna especie de plantas o animales que no puedan llamarse «décimos ganadores» en la gran lotería de la vida.
    -Porque sólo se conserva lo mejor.
    -Así puedes expresarlo si quieres. Ahora me puedes alcanzar aquella lámina que trajo ese… bueno, ese vigilante de fieras.
    Solía le dio la lámina. Por un lado estaba dibujada el Arca de Noé; por el otro lado se había dibujado un árbol genealógico para todas las especies animales. Éste era el lado que Alberto le quería enseñar.
    -La lámina muestra el reparto de las distintas especies de plantas y animales. ¿Ves cómo cada una de las distintas especies pertenece a grupos, clases y series?
    -Sí.
    -Junto con los monos, los hombres pertenecemos a los llamados primates. Los primates son mamíferos, y todos los mamíferos pertenecen a los vertebrados, que a su vez pertenecen a los animales pluricelulares.
    -Casi recuerda a Aristóteles.
    -Es verdad. Pero esta lámina no sólo nos dice algo de la división de las diferentes especies hoy, sino que también dice algo de la historia de la evolución de la vida. ¿Ves por ejemplo que los pájaros se separaron una vez de los reptiles, y que los reptiles se separaron por su parte de los anfibios y que los anfibios lo hicieron de los peces?
    -Sí, queda claro.
    -Cada vez que una de las líneas se divide en dos, han surgido mutaciones que han conducido a nuevas especies. Así surgieron también con los años las diferentes clases y series de animales. Esta lámina está muy simplificada. En realidad hoy viven en el mundo más de un millón de especies animales, y ese millón sólo es una fracción de todas las especies animales que han vivido en la Tierra. ¿Ves por ejemplo que un grupo de animales llamados trilobites está totalmente extinguido?
    -Y más abajo están los animales unicelulares.
    -Algunos de los cuales tal vez no hayan cambiado en un par de millones de años. ¿Ves que va una línea de esos Organismos unicelulares al reino vegetal? Pues también las plantas probablemente descienden de la misma célula primigenia que todos los animales.
    -Lo comprendo, pero hay algo que me gustaría saber.
    -Dime.
    -¿De dónde vino esa «célula primigenia»? ¿Tenía Darwin alguna respuesta a esa pregunta?
    -Te he dicho ya que Darwin era un hombre muy prudente. No obstante, sobre este punto que mencionas, se aventuró a adivinar. Escribió: «.. si pudiéramos imaginarnos una pequeña charca cálida en la que se encontraran toda clase de sales, en la que hubiera amoniaco y fósforo, luz, calor, electricidad, etc., y que se formase químicamente un compuesto proteínico en esta charca, dispuesto a someterse a cambios aún más complicados…».
    -¿Sí, qué?
    -Darwin filosofa sobre cómo la primera célula podría haber surgido en una materia inorgánica. Y vuelve a dar en el clavo. La ciencia de hoy se imagina precisamente que la primera y primitiva forma de vida surgió en esa charquita cálida que describió Darwin.
    ¡Cuenta!
    -Bastará con un esbozo superficial, y recuerda que estamos a punto ya de despedirnos de Darwin. Vamos a dar el salto hasta lo más nuevo en la investigación sobre el origen de la vida en la Tierra.
    -Estoy a punto de ponerme nerviosa. Nadie conoce la respuesta a cómo ha surgido la vida, ¿no?
    -Quizás no, pero se han ido colocando cada vez más piezas en ese rompecabezas sobre cómo pudo haber comenzado la vida.
    -¡Sigue!
    -Afirmemos en primer lugar que toda clase de vida en la Tierra, plantas y animales, está construida alrededor de exactamente las mismas sustancias. La definición más sencilla de «vida» es que vida es una sustancia que en una disolución nutritiva tiene la capacidad de dividirse en dos partes idénticas. Este proceso es dirigido por una sustancia que llamamos ADN. Con el ADN se indican los cromosomas o materiales genéticos que se encuentran en todas las células vivas. También hablamos de la molécula ADN, porque el ADN es en realidad una complicada molécula, o una macromolécula. La cuestión es cómo se produjo la primera molécula ADN.
    -¿Si?
    -La Tierra se formó cuando surgió el sistema solar hace 4.600 millones de años. Al principio era una masa incandescente, pero poco a poco la corteza terrestre se fue enfriando. La ciencia moderna opina que la vida se produjo hace entre 3.000 y 4.000 millones de años.
    -Suena completamente improbable.
    -Eso no lo puedes decir hasta no haber oído el resto. En primer lugar tienes que darte cuenta de que el planeta tenía un aspecto muy distinto al que tiene hoy. Como no había vida, tampoco había oxígeno en la atmósfera. El oxígeno libre no se forma hasta la fotosíntesis de las plantas. El hecho de que no hubiera oxígeno es muy importante. Es impensable que los ladrillos de la vida, que a su vez pueden formar el ADN, hubieran podido surgir en una atmósfera que contuviera oxígeno.
    -¿Por qué?
    -Porque el oxígeno es un elemento muy reactivo. Mucho antes de haberse podido formar moléculas tan complicadas como la de ADN, los ladrillos de la molécula ADN se habrían oxidado.
    -Vale.
    -Por eso sabemos también con seguridad que no surge nueva vida hoy en día, ni siquiera una bacteria o un virus. Esto quiere decir que toda la vida en la Tierra tiene que tener la misma edad. Un elefante tiene un cuadro genealógico tan largo como la bacteria más simple. Podrías decir que un elefante, o una persona, en realidad son una continua colonia de animales unicelulares. Porque en cada célula del cuerpo tenemos exactamente el mismo material genético. Toda la receta sobre quiénes somos se encuentra, por lo tanto, escondida en cada célula minúscula del cuerpo.
    -Es curioso.
    -Uno de los grandes enigmas de la vida es que las células de un animal pluricelular sean capaces de especializar su función. Porque todas las distintas propiedades genéticas no están activas en todas las células. Algunas de esas propiedades, o genes, están «apagadas» y otras están «encendidas». Una célula del hígado produce unas proteínas diferentes a las que produce una neurona o una célula de la piel. Pero tanto en la célula del hígado, como en la neurona y en la célula de la piel, existe la misma molécula ADN, que contiene, como ya indicamos, toda la receta del organismo del que estamos hablando.
    -¡Sigue!
    -Cuando no había oxígeno en la atmósfera, tampoco había ninguna capa protectora de ozono alrededor del planeta. Es decir, que no había nada que obstaculizara las radiaciones del universo. Esto es muy importante, porque precisamente esta radiación jugaría un papel relevante en la formación de las primeras moléculas complicadas. Esa radiación cósmica fue la propia energía que hizo que las distintas sustancias químicas de la tierra comenzaran a unirse en complicadas macromoléculas.
    -Vale.
    -Puntualizo: para que esas moléculas complicadas de las que está compuesta toda clase de vida pudieran formarse, tuvieron que haberse cumplido al menos dos condiciones: no pudo existir oxígeno en la atmósfera, y tuvo que haber existido la posibilidad de radiación del universo.
    -Entiendo.
    -En la «pequeña charca cálida», o «caldo primigenio la suelen llamar los científicos de hoy en día, se formó en una ocasión una macromolécula enormemente complicada, la cual tenía la extraña cualidad de poder dividirse en dos partes idénticas. Y con ello se pone en marcha esa larga evolución, Sofía. Si simplificamos un poco, vemos que ya estamos hablando del primer material genético, el primer ADN o la primera célula viva. Ésta se dividió y se volvió a dividir, pero desde el principio ocurrieron también constantes mutaciones. Después de un tiempo inmensamente largo ocurrió que esos organismos unicelulares se unieron para formar organismos pluricelulares más complicados. Así se puso también en marcha la fotosíntesis de las plantas, y se formó una atmósfera que contenía oxigeno. Esta atmósfera tuvo una doble importancia: en primer lugar, debido a ella, se pudieron desarrollar los animales que respiraban con pulmones. La atmósfera defendió, además, la vida contra las radiaciones dañinas del universo. Porque precisamente esa radiación, que quizás fuera una importante «chispa» para la formación de la primera célula, también es muy dañina para toda clase de vida.
    -Pero supongo que la atmósfera no se formó de un día para otro, ¿no?
    -La vida se produjo primero en ese pequeño «mar» que hemos llamado «caldo primigenio». Allí se podía vivir protegido contra la peligrosa radiación. Mucho más tarde, y después de que la vida del mar hubiese formado una atmósfera, subieron a tierra firme los primeros anfibios. Y de todo lo demás ya hemos hablado. Estamos sentados en una cabaña del bosque mirando hacia atrás a un proceso que ha durado unos tres o cuatro mil millones de años. Precisamente en nosotros el largo proceso ha llegado a tomar conciencia de si mismo.
    -¿Pero tú crees, a pesar de todo, que todo esto ha sucedido por pura casualidad?
    -No, yo no he dicho eso. La lámina muestra que la evolución puede tener una dirección. En el curso de millones de años se han ido formando animales con un sistema nervioso cada vez más complicado y poco a poco también con un cerebro cada vez más grande. Personalmente no creo que esto sea casual. ¿Tú qué crees?
    -El ojo humano no puede haber sido creado por pura casualidad. ¿No crees que significa algo el que podamos ver el mundo que nos rodea?
    -Lo del desarrollo del ojo también asombró a Darwin. No le encajaba muy bien que una cosa tan maravillosa como un ojo pudiera surgir solamente por la selección natural.
    Sofía se quedó mirando a Alberto. Pensó en lo extraño que era que viviera justo en este momento, que viviera solamente esta vez y que jamás volviera a la vida. De pronto exclamó:
    -«Qué significa la eterna Creación, si todo lo creado ha de desaparecer para siempre!»
    Alberto la miró severamente.
    -No deberías hablar así, hija mía. Son palabras del diablo.
    -¿Del diablo?
    -O de Mefisto, del Fausto de Goethe: «Was solí uns denn das ewge Schaffen! / Ceschaífenes zu nichts hinwegzuraffen! »
    -¿Pero qué significan exactamente esas palabras?
    -Justo en el instante antes de morir, Fausto mira hacía atrás en su larga vidar y exclama triunfante:

    Deténte, eres tan hermosa.
    La huella de mi vida
    no puede quedar envuelta en la nada.
    Basta el presentimiento de aquella
    felicidad sublime
    para hacerme gozar mi hora inefable.

    -¡Qué palabras tan bonitas!
    -Pero luego le toca al diablo. En cuanto Fausto expira, Mefisto exclama:
    ¡Acabó!
    ¡Estúpida palabra!
    ¿Por qué acabó?
    ¿No equivale esto a decir que todo quedó
    reducido a la nada?
    ¡Qué significa la eterna Creación,
    si todo lo creado ha de desaparecer para siempre!
    El mundo, al dejar de existir,
    será como si no hubiese existido nunca,
    y, sin embargo, lo vemos agitarse incesante
    como si realmente fuese algo.
    En verdad, prefiero aún mi eterno vacío.

    -¡Qué pesimista! Me ha gustado más la primera cita. Aunque su vida acababa, Fausto veía un significado en las huellas que dejaba tras sí.
    -¿No es también una consecuencia de la teoría de la evolución de Darwin que formamos parte de algo grande, y que cada minúscula forma de vida tiene importancia para el gran contexto? ¡Nosotros somos el planeta vivo, Sofía! Somos el gran barco que navega alrededor de un sol ardiente en el universo. Pero cada uno de nosotros también es un barco que navega por la vida cargado de genes. Si logramos llevar esta carga al próximo puerto, entonces no habremos vivido en vano. Bjornstjerne Bjornson expresó la misma idea en el poema «Psalmo II»:

    ¡Honremos la primavera eterna de la vida
    que todo lo creó!;
    hasta lo minúsculo tiene su creación merecida,
    sólo la forma se perdió.
    De estirpes nacen estirpes
    que alcanzan mayor perfección;
    de especies nacen especies,
    millones de años de resurrección.

    ¡Alégra te tú que tuviste la suerte de participar
    como flor en su primer abril
    y, en honor a lo eterno, el día disfrutar
    como ser humano
    y de poner tu grano
    en la tarea de la eternidad;
    pequeño y débil inhalarás
    un único soplo
    del día que no acaba jamás!

    -¡Qué bonito!
    -Bueno, entonces no decimos nada más por hoy. Yo digo simplemente «Final del capítulo».
    -Pero entonces tienes que dejar esa ironía tuya.
    -¡«Final del capítulo»!, he dicho. Debes obedecer mis palabras.

    Darwin

     
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    AVANCES EN LA LUCHA CONTRA LA DERECHA 

    La prestigiosa Universidad de Cornnegy Melon acaba de publicar un interesante e instructivo estudio, titulado How to kill rights, avalado por el competente equipo del profesor Stup Idezzes, en el que han descubierto un método infalible para acabar con la derecha. La idea es sencilla y extraordinariamente contundente: se trata de pillar infraganti a su líder haciendo el amor con el vibrador de su móvil. Hasta ahí parece que todo funciona estupendamente. El método, de hecho, se ha probado con ratas, cobayas, mamarrachos africanos de un zoo de Madrid llamado M-30, una muestra representativa de Telojuros Porsnoopys y varios Pitecantropus Ratardatissimus, que se prestaron voluntariamente al experimento.
    Dada mi probada capacidad para replicar arriesgados experimentos, Mr. Idezzes ha solicitado que le ayude a aplicarlo en España, Reino Unido y USA. Su intención es empezar a producirlo en cantidades industriales coincidiendo con la aparición en el mercado de una desconocida marca de Sistemas Operativos llamada Ventana Ciega, o algo así. He de hacer notar que la CIA de USA y la TIA de España se han mostrado inmediatamente interesadas y han comenzado a financiar el proyecto con unas extrañas pero sin duda sabrosas setas que, según ellos, no son venenosas. ¡Para que luego digan que la investigación no da ni para bocadillos!
    Por ahora estamos en fase experimental pero en cuanto tengamos los primeros resultados en España serán una primicia en esta revista científica. Os mantendré informados. Y ahora perdonad pero tengo que ir al baño a vomitar el bocadillo que me hizo la TIA con las setas de la CIA.

     
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    8 La lluvia 

    “La lluvia no cesa ¿Estoy muerto? lo estoy la almohada empapada en sudor la lluvia incesante el sudor ajuste de cinturón ajuste de cuentas ajustes no corras ve despacio no te corras aún llueve queso con caos estoy sudando sangro muero hambre mucha hambre no quiero comer no quiero comer no quiero ¿es sed? demasiada agua el dolor la lluvia ha cesado no quedan animales silencio la pantera se acerca negra y sigilosa despierta despierta despierta imposible estoy muerto no sudes no sudes no imposible córtate el pelo córtate las uñas córtate el cuello el cuerpo da señales de alarma al arma al arma y el alma madura ¿madura? se cae se retuerce como un gusano pisoteado veintiuno o menos pero pesa en el pecho muñeca sí también abajo en la entrepierna entrepierna con mantequilla cálida entrepierna con mantequilla vuelve a llover despierta despierta la pantera zarpa levanta levanta hay que hacerlo ahora ya ya ya”
    Carlos se levanta aturdido. Mira por la ventana. Se ve luz vieja en la vieja casa del viejo vecino. La lluvia arrecia.

     
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    8. La lluvia… 

    “La lluvia no cesa ¿Estoy muerto? lo estoy la almohada empapada en sudor la lluvia incesante el sudor ajuste de cinturón ajuste de cuentas ajustes no corras ve despacio no te corras aún llueve queso con caos estoy sudando sangro muero hambre mucha hambre no quiero comer no quiero comer no quiero ¿es sed? demasiada agua el dolor la lluvia ha cesado no quedan animales silencio la pantera se acerca negra y sigilosa despierta despierta despierta imposible estoy muerto no sudes no sudes no imposible córtate el pelo córtate las uñas córtate el cuello el cuerpo da señales de alarma al arma al arma y el alma madura ¿madura? se cae se retuerce como un gusano pisoteado veintiuno o menos pero pesa en el pecho muñeca sí también abajo en la entrepierna entrepierna con mantequilla cálida entrepierna con mantequilla vuelve a llover despierta despierta la pantera zarpa levanta levanta hay que hacerlo ahora ya ya ya”
    Carlos se levanta aturdido. Mira por la ventana. Se ve luz vieja en la vieja casa del viejo vecino. La lluvia arrecia.

     
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    La lluvia no cesa ¿Estoy muerto lo… 

    “La lluvia no cesa ¿Estoy muerto? lo estoy la almohada empapada en sudor la lluvia incesante el sudor ajuste de cinturón ajuste de cuentas ajustes no corras ve despacio no te corras aún llueve queso con caos estoy sudando sangro muero hambre mucha hambre no quiero comer no quiero comer no quiero ¿es sed? demasiada agua el dolor la lluvia ha cesado no quedan animales silencio la pantera se acerca negra y sigilosa despierta despierta despierta imposible estoy muerto no sudes no sudes no imposible córtate el pelo córtate las uñas córtate el cuello el cuerpo da señales de alarma al arma al arma y el alma madura ¿madura? se cae se retuerce como un gusano pisoteado veintiuno o menos pero pesa en el pecho muñeca sí también abajo en la entrepierna entrepierna con mantequilla cálida entrepierna con mantequilla vuelve a llover despierta despierta la pantera zarpa levanta levanta hay que hacerlo ahora ya ya ya”
    Carlos se levanta aturdido. Mira por la ventana. Se ve luz vieja en la vieja casa del viejo vecino. La lluvia arrecia.

     
  • viva el Fri3Nov06 Permalink
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    RPC 

    Hay personas que levantan pasiones, países, guerras, revoluciones, catástrofes, inundaciones, huracanes, ruinas, desenlaces dramáticos, cataclismos, desastres, hecatombes, destrucciones, desgracias, accidentes, trastornos, quiebras, males, abatimientos, aniquilaciones, demoliciones, descalandrajos, descomposiciones, desintegraciones, desmembramientos, desmoronamientos, desolaciones, daños, destrozos, devastaciones, zafarranchos, estragos, estropicios, exterminios, deshechos, discordias, desavenencias, desvalijamientos, terribles consecuencias por la simple fruslería de un destripacuentos que diabólicamente, infernalmente, satánicamente, malignamente no reconoce sus deyecciones.

    Esa mañana Ester había desayunado un enorme tazón de cereales. Se sentía con mucha energía para emprender un nuevo día de trabajo en Radio Patraña Continental, la magnífica emisora de noticias.

    Mientras se trasladaba en el taxi hacia la calle en que se hallaban los estudios de RPC pudo percatarse de unos insólitos personajes que discutían en las calles de la ciudad. En todas ellas había varios grupos de personas formando un círculo que parecían mantener una discusión un tanto acalorada para ser tan temprano. Como tenía un poco de sueño, no le concedió importancia y simplemente pensó en otra cosa. Había que tener muchas ganas para mantener esas absurdas polémicas matutinas. Cuando dejó el coche el taxista le gruño malhumorado y estuvo a punto de lanzarle un improperio pero se contuvo. Al llegar a la emisora Ester encontró también al jefe de programas discutiendo con el técnico de sonido y, de nuevo, no le concedió gran importancia, aunque ya le empezaba a cansar la enervación que se respiraba en todos sitios a esas horas de la mañana.

    Ester se acercó al teletipo, que estaba escupiendo las noticias frescas. Había un atentado en el extranjero; unas elecciones con muchos disturbios en África; la subida del petróleo; la ruptura de los acuerdos de los países de Oriente Próximo; un acalorado debate en el Congreso de los diputados…; y una extravagante noticia que no comprendió pero que le llamó enormemente la atención. Como tenía mucha prisa, pues ya sólo faltaban veinte minutos para empezar el programa y aún no había preparado el comentario, dejó la noticia aparte para volver sobre ella luego. Hizo un resumen y decidió cual de ellas sería la noticia comentada del día.

    En pocos minutos estaban emitiendo el programa de Ester, el más famoso de todo el continente. Después de comentar la noticia del día, Ester daba paso a sus infinitos oyentes. Estos llamaban por teléfono para hacer sus propios comentarios sobre la noticia.

    Al principio pensaron que se trataba de problemas técnicos, pues no llegaba ninguna llamada. Era realmente raro que no telefonease nadie. Cualquier otro día el cúmulo de llamadas era tal que los técnicos de la emisora se volvían locos para seleccionarlas. Pero curiosamente hoy no entraba ninguna. Ester un poco abochornada se disculpó ante su supuesto auditorio por estos aparentes problemas técnicos e incluso pidió un poco de paciencia a los que intentaban llamar. Toda fue inútil. Los técnicos no encontraban ninguna avería y empezaron a discutir acaloradamente entre ellos. En toda esta discusión alguien entró de la calle gritando. Nadie le escuchó. Ester, un poco enfadada, quiso poner orden y, empezando por el que acababa de entrar, se puso a repartir improperios.

    —salid a la calle – dijo de nuevo con rabia el que acababa de entrar. Nadie le hizo caso. Tan solo Ester, que era muy curiosa, se asomó a la ventana. El espectáculo que contempló le dejó estupefacta. A pesar del estupendo cielo azul y el sol radiante, desde la calle del ferrocarril hasta la del parque y también en todas las calles aledañas, que habitualmente estaban transitadas por una pequeña cantidad de personas, se habían convertido en una auténtica y sorprendente romería de gentes que se gritaban y lanzaban trastos unos a otros. Ester no daba crédito a sus ojos. Todo el mundo parecía estar loco y no comprendía nada de lo que estaba ocurriendo. Incluso sus compañeros habían salido ya a la calle y continuaban allí la discusión que habían comenzado en el estudio. Ester pensó que estaba teniendo una pesadilla y para cerciorarse se pellizcó en los mofletes. Estaba despierta y bien despierta.

    Bajó, ella también, a la calle con su grabadora, como habitualmente hacía cuando iba a la caza de noticias. Un predicador estaba subido en un púlpito improvisado con unas grandes cajas de transporte y arengaba a las multitudes. Recordó la noticia que había leído en el teletipo. Hablaba de una secta, del fin del mundo y no recordaba que otros presagios de mal agüero, pero no le otorgó importancia en vista de los tumultos que se arremolinaban a su alrededor.

    —De los muchos disturbios que se produjeron, ninguno fue tan sonado como el que recorría las calles de Madenera a la hora del almuerzo. “Ardieron troyas”, como decía ufana Ester de Clementín y Zárate de Sopichanche, conocidísima diva de la radio y la primera que descubrió el asunto en la mañana del 18 de julio de 1963.
    Mientras se fumaba aquel gran Coíbas fálico que caracterizaba a Ester de Clementín y Zárate de Sopichanche, contempló como el predicador se esforzaba vanamente hasta llegar a la extenuación, pues más bien parecía provocar las alergias de los concurrentes que sus adhesiones y amenes. Ya desde que entró en la secta se caracterizaba por su fulgor fatuo al predicar. Y es que, como decía mi difunta abuela, “una cosa es predicar y otra dar trigo”.

    Ester, por esa curiosidad innata que la caracterizaba, empezó a escuchar a aquel energúmeno propagandista.
    — y una nube dejará su rastro de discordia y desolación entre los que no escuchan a “los enviados encima de las cajas”, pues el Señor es justo y compasivo con los que le escuchan – vociferaba el predicante.

    Emilio Sobeque. Cuentos escogidos. Madrid, 1987.

     
    • Ahasvero el Vie26May06 Permalink

      There are people who raise passions, dramatic countries, wars, revolutions, catastrophes, floods, hurricanes, ruins, outcomes, cataclysms, disasters, hecatombes, destructions, misfortunes, accidents, upheavals, bankruptcies, the evils, discouragements, destructions, demolitions, descalandrajos, decompositions, disintegrations, dismemberments, declines, desolations, damages, destructions, devastations, messes, damage, estropicios, exterminations, exhausted, discords, disagreements, ransackings, terrible consequences by simple fruslería of destripacuentos that diabolically, infernalmente, satanically, malignantly does not recognize its deyecciones.

      1.Patraña
      That Ester morning had had breakfast an enormous cereal bowl. One felt with much energy to undertake a new day of work in Radio Continental Patraña, the magnificent transmitter of the news.

      While it was transferred in the taxi towards the street in which they were the RPC studies could be noticed of unusual personages who discussed in the streets of the city. In all of them a circle were several groups of people forming who seemed to maintain a discussion so early somewhat heated to be. As it had a little dream, it did not grant importance to him and simply it thought about another thing. It was necessary to have many desire to maintain those absurd controversies matutinal. When gruño left to the car the taxi driver bad-tempered him and it was on the verge of sending improperio to him but it was contained. When arriving at the Ester transmitter it also found to the head of programs discussing with the sound technician and, again, it did not grant great importance to him, although already it began to him to tire the enervación that was breathed in the morning in all sites to those hours.

      Ester approached the teletype, that was escupiendo the fresh news. There was an attack abroad; selections with many disturbances in Africa; the ascent of petroleum; the rupture in the agreements of the countries of Near East; an heated debate in the Congress of the deputies…; and the outlandish news that did not understand but that it called the attention enormously to him. As it were in a big hurry, because already only they lacked twenty minutes to begin the program and not yet it had prepared the commentary, let the news separate to return soon on her. It made a summary and it decided as of them it would be the commented news of the day.

      In few minutes they were emitting the program of the Ester, most famous of all the continent. After commenting the news of the day, Ester took step to its infinite listeners. These called by telephone to comment out their own on the news.

      They thought in the beginning that one was technical problems, because any call did not arrive. It was really rare that nobody telephoned. Any other day the accumulation of calls was so that the technicians of the transmitter became crazy to select them. But peculiarly today no entered. Ester a little ashamed apologized before its supposed audience by these apparent technical problems and it even requested a little patience to which tried to call. Everything was useless. The technicians did not find any failure and began to discuss heatedly among them. All this discussion somebody entered of the street shouting. Nobody listened to him. Ester, a little gotten upset, wanted to put order and, beginning by which it finished entering, it was put to distribute improperios.

      you go out – the one said again with rage that finished entering. Nobody did case to him. So single Ester, that she was very peculiar, was shown to the window. The spectacle that contemplated left stupefied. In spite of the wonderful blue sky and the radiating sun, from the street of the railroad to the one of the park and also in all the bordering streets, that habitually were journeyed by a small amount of people, they had become authentic and surprising romería of people who shouted and sent to trastos an a others. Ester did not give credit to its eyes. Everybody seemed to be crazy and it did not include/understand anything of which it was happening. Their companions had gone out already and even continued there the discussion that had begun in the study. Ester thought that it was having a nightmare and to make sure it was tweaked in mofletes. She was wide-awake and well wide-awake.

      It lowered, she also, to the street with his recorder, like habitually did when it went to the hunting of the news. A preacher was raised in a púlpito improvised with great boxes of transport and harangued the multitudes. The news remembered that had read in the teletype. It spoke of a sect, of the aim of the world and it did not remember that other omens of bad omen, but did not grant importance to him in view of the tumults that were crowded around around to his.

      3.Ester de Clementín y Zárate de Sopichanche
      Of the many disturbances that took place, no so was sounded as the one that crossed the streets of Madenera to lunch time. “They burned troyas”, as it said proud Ester de Clementín y Zárate de Sopichanche, conocidísima diva of the radio and first that discovered the subject in the morning of the 18 of 1963 July.

      While that great fálico Coíbas was smoked that characterized to Ester de Clementín y Zárate de Sopichanche, it contemplated as the preacher made an effort vainly until arriving at the debilitation, because rather it seemed to cause the allergies of the contenders who its adhesions and amenes. Already since it entered the sect characterized by its fulgor fatuo when preaching. And it is that, as said my late grandmother, “a thing is to preach and another one to give wheat”.

      Ester, by that innate curiosity that characterized it, began to listen that propagandist demon.

      -… and a cloud will leave to its sign of discord and desolation between which they do not listen “the envoys upon the boxes”, because the Gentleman is right and compasivo with whom they listen to him… – the predicante vociferated.

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  • viva el Thu28Sep06 Permalink
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    EL RUISEÑOR Y LA ROSA 

    —Ella me prometió que bailaría conmigo si le llevaba rosas rojas —murmuró el Estudiante—; pero en todo el jardín no queda ni una sola rosa roja.
    El Ruiseñor le estaba escuchando desde su nido en la encina, y lo miraba a través de las hojas; al oír esto último, se sintió asombrado.
    —¡Ni una sola rosa roja en todo el jardín! —repitió el Estudiante con sus ojos llenos de lágrimas—. ¡Ay, es que la felicidad depende hasta de cosas tan pequeñas! Ya he estudiado todo lo que los sabios han escrito, conozco los secretos de la filosofía y sin embargo, soy desdichado por no tener una rosa roja.
    —Por fin tenemos aquí a un enamorado auténtico —se dijo el ruiseñor—. He estado cantándole noche tras noche, aunque no lo conozco; y noche tras noche le he contado su historia a las estrellas; y por fin lo veo ahora. Su cabello es oscuro como la flor del jacinto, y sus labios son tan rojos como la rosa que desea; pero la pasión ha hecho palidecer su rostro hasta dejarlo del color del marfil, y la tristeza ya le puso su marca en la frente.
    —El Príncipe da el baile mañana por la noche —seguía quejándose el Estudiante—, y allí estará mi amada. Si le llevo una rosa roja bailará conmigo hasta el amanecer. Si le llevo una rosa roja la estrecharé entre mis brazos, y ella apoyará su cabeza sobre mi hombro, y apoyará su mano en la mía. Pero como no hay ni una sola rosa roja en mi jardín, tendré que sentarme solo, y ella pasará bailando delante mío, sin siquiera mirarme y se me romperá el corazón.
    —Este sí que es un auténtico enamorado verdadero —seguía pensando el Ruiseñor—. Yo canto y él sufre; lo que para mí es alegría, para él es dolor. No cabe duda que el amor es una cosa admirable, más preciosa que las esmeraldas y más rara que los ópalos blancos. Ni con perlas ni con ungüentos se lo puede comprar, porque no se vende en los mercados. No se puede adquirir en el comercio ni pesar en las balanzas del oro.
    —Los músicos estarán sentados en su estrado —decía el Estudiante—, y harán surgir la música de sus instrumentos, y mi amada bailará al son del arpa y el violín. Ella bailará tan levemente, que sus pies casi no tocarán el suelo, y los cortesanos, con sus trajes fastuosos, formarán corro en torno suyo para admirarla. Pero conmigo no bailará, porque no tengo una rosa roja para darle.
    Y se arrojó sobre la hierba, y ocultando su rostro entre las manos, se puso a llorar amargamente.
    —¿Por qué está llorando? —preguntó una lagartija verde que pasaba frente a él con la cola al aire.
    —¿Sí, por qué? —murmuraba una margarita a su vecina, con voz dulce y tenue.
    —Está llorando por una rosa roja —explicó el Ruiseñor.
    —¿Por una rosa roja? —exclamaron las otras en coro. ¡Qué ridiculez!
    La lagartija, que era un poco cínica, se puso a reír a carcajadas. Sólo el Ruiseñor comprendía el secreto de la pena del Estudiante y, posado silenciosamente en la encina, meditaba sobre el misterio del amor.
    Por último, desplegó sus alas oscuras y se elevó en el aire. Cruzó como una sombra a través de la avenida, y como una sombra se deslizó por el jardín.
    En medio del prado había un magnífico rosal, y el Ruiseñor voló hasta posársele en una de sus ramas.
    —Necesito una rosa roja —le dijo. Dámela y yo te cantaré mi canción más dulce.
    Pero el rosal negó sacudiendo su ramaje.
    —Mis rosas son blancas —le contestó—, como la espuma del mar y más blancas que la nieve de la montaña. Pero ve donde mi hermana que crece al lado del viejo reloj de sol, y puede ser que ella te proporcione la flor que necesitas.
    El Ruiseñor voló hacia el gran rosal que crecía junto al viejo reloj de sol.
    —Dame una rosa roja —le dijo—, y te cantaré mi canción más dulce.
    Pero el rosal negó sacudiendo su follaje.
    —Mis rosas son amarillas —contestó—, tan amarillas como el cabello de la sirena que se sienta en un trono de ámbar, y más amarillas que el Narciso que florece en el prado. Pero anda a ver a mi hermano, que crece al pie de la ventana del Estudiante, y quizás él pueda darte la flor que necesitas.
    El Ruiseñor voló entonces hasta el viejo rosal que crecía al pie de la ventana del Estudiante.
    —Dame una rosa roja —le dijo—, y yo te cantaré mi canción más dulce.
    Pero el rosal negó sacudiendo su follaje.
    —Rojas son, en efecto, mis rosas —contestó—; tan rojas como las patas de las palomas, y más rojas que los abanicos de coral que relumbran en las cavernas del océano. Pero el invierno heló mis venas, y la escarcha marchitó mis capullos, y la tormenta rompió mis ramas y durante todo este año no tendré rosas rojas.
    —Una rosa roja es todo lo que necesito —exclamó el Ruiseñor—; ¡sólo una rosa roja! ¿No hay manera alguna de que la pueda obtener?
    —Hay una manera —contestó el rosal—, pero es tan terrible que no me atrevo a decírtela.
    —Dímela —repuso el Ruiseñor—. Yo no me asustaré.
    —Si quieres una rosa roja —dijo el rosal—, tienes que construirla con tu música, a la luz de la luna, y teñirla con la sangre de tu corazón. Debes cantar con tu pecho apoyado sobre una de mis espinas. Debes cantar toda la noche, hasta que la espina atraviese tu corazón y la sangre de tu vida fluirá en mis venas y se hará mía…
    —La propia muerte es un precio muy alto por una rosa roja —murmuró el Ruiseñor—, y la vida es dulce para todos. Es agradable detenerse en el bosque verde y ver al sol viajando en su carroza de oro y a la luna en su carroza de perlas. Es muy dulce el aroma del espino, y también son dulces las campanillas azules que crecen en el valle y los brezos que florecen en el collado. Sin embargo, el Amor es mejor que la vida, y, por último, ¿qué es el corazón de un ruiseñor comparado con el corazón de un hombre enamorado?
    Y, desplegando sus alas oscuras, el ruiseñor se elevó en el aire, cruzó por el jardín como una sombra, y como una sombra se deslizó a través de la avenida.
    El Estudiante seguía echado en la hierba, como lo había dejado; y las lágrimas no se secaban en sus anchos ojos.
    —¡Alégrate! —le gritó el Ruiseñor—. ¡Siéntete dichoso, porque tendrás tu rosa roja! Yo la construiré con mi música, a la luz de la luna, y la teñiré con la sangre de mi corazón. Lo único que pido en cambio, es que seas un verdadero amante, porque el Amor es más sabio que la Filosofía, por muy sabia que ésta sea, y es más poderoso que la Fuerza, por muy fuerte que ella sea. Las alas del Amor son llamas de mil tonalidades, y su cuerpo es del color del fuego. Sus labios son dulces como la miel, y su aliento es como la mirra silvestre.
    El Estudiante levantó la vista de la hierba y escuchó, pero no comprendió lo que decía el Ruiseñor, porque él sólo podía entender lo que estaba escrito en los libros.
    En cambio, la encina comprendió y se puso a balancear muy tristemente, porque sentía un hondo cariño por el pequeño Ruiseñor que había construido el nido en sus ramajes.
    —Cántame, por favor, una última canción —le susurró la encina—, porque voy a sentirme muy sola cuando te hayas ido.
    Y el Ruiseñor cantó para la encina, y su voz era como el agua que cae de una jarra de plata.
    Cuando terminó la canción del Ruiseñor, se levantó el Estudiante y sacó del bolsillo un cuadernito y un lápiz.
    —He de admitir que ese pájaro tiene estilo —se dijo a sí mismo caminando por la alameda—, eso no puede negarse; pero ¿acaso siente lo que canta? Temo que no, debe ser como tantos artistas, puro estilo y nada de sinceridad. Jamás se sacrificaría por alguien, piensa solamente en música y ya se sabe que el arte es egoísta. Sin embargo, debo reconocer que su voz da notas muy bellas. ¡Lástima que no signifiquen nada, o que no signifiquen nada importante para nadie!
    Luego entró en su alcoba, y, echándose sobre su cama, comenzó de nuevo a pensar en su amor. Después de unos momentos se quedó dormido.
    Cuando la luna alumbró en los cielos, el Ruiseñor voló hacia el rosal, y apoyó su pecho sobre la mayor de las espinas. Toda la noche estuvo cantando con el pecho contra la espina, y la luna fría y cristalina se inclinó para escuchar. Toda la noche estuvo cantando así apoyado, y la espina se hundía más y más en su carne y la sangre de su vida se derramaba en el rosal.
    Cantó primero al nacimiento del Amor en el corazón de los adolescentes. Entonces, en la rama más alta del rosal floreció una rosa maravillosa, pétalo tras pétalo como canción tras canción. Al principio era pálida, como la niebla que flota sobre el río; pálida como los pies de la mañana y plateada como las alas de la aurora. La rosa que floreció en la rama más alta del rosal era como el reflejo de una rosa en un cáliz de plata, era como el reflejo de una rosa en espejo de agua.
    El rosal le gritó al Ruiseñor para que apretara más su pecho contra la espina.
    —¡Aprétate más, pequeño Ruiseñor —gritó el rosal—, o el día llegará antes de haber terminado de fabricar la rosa!
    Y el Ruiseñor se apretó más contra la espina, y más y más creció su canto porque ahora cantaba el nacimiento de la pasión en el alma de un joven y de una virgen.
    Y un delicado rubor comenzó a cubrir las hojas de la rosa, como el rubor que cubre las mejillas del novio cuando besa los labios de su prometida.
    Pero la espina no llegaba todavía al corazón del corazón, y el corazón de la rosa permanecía blanco, porque sólo la sangre de un ruiseñor puede enrojecer el corazón de una rosa.
    Y el rosal le gritó al Ruiseñor para que se apretara más aún contra la espina.
    —¡Aprétate más, pequeño Ruiseñor —gritó el rosal—, o llegará el día antes de haber terminado de fabricar la rosa!
    Y el Ruiseñor se apretó más aún contra la espina, y la espina al fin le alcanzó el corazón. Un terrible dolor lo traspasó. Más y más amargo era el dolor, y más y más impetuosa se hacía su canción, porque ahora cantaba el Amor sublimado por la muerte, el Amor que no puede aprisionar la tumba.
    Y la rosa del rosal se puso camersí como la rosa del cielo del Oriente. Su corona de pétalos era púrpura como es purpúreo el corazón de un rubí.
    La voz del Ruiseñor ya desmayaba, sus alitas comenzaron a agitarse, y una nube le cayó sobre sus ojos. Su canto desmayaba más y más, y sentía que algo le obstruía la garganta.
    Entonces tuvo una última explosión de música. Al oírla la luna blanca se olvidó del alba y se demoró en el horizonte. Al oírla la rosa roja tembló de éxtasis y abrió sus pétalos al frescor de la mañana. El eco llevó la canción a la caverna de las montañas, y despertó a los pastores dormidos. Luego navegó entre los juncos del río que llevaron el mensaje hasta el mar.
    —¡Mira, mira —gritó el rosal—, la rosa ya está terminada!
    Pero el Ruiseñor no contestó, porque estaba muerto con la espina clavada en su corazón.
    Ya era eso del mediodía cuando despertó el Estudiante; abrió la ventana y miró hacia afuera.
    —¡Caramba, qué maravillosa visión! —exclamó—. ¡Una rosa roja! En mi vida he visto una rosa semejante. Es tan hermosa que estoy seguro que tiene un nombre muy largo en latín.
    Se inclinó por el balcón y la cortó.
    En seguida se caló el sombrero, y con la rosa en la mano, corrió a la casa del profesor.
    La hija del profesor estaba sentada cerca de la puerta, devanando una madeja de seda azul, con su perrito a los pies.
    —Dijiste que bailarías conmigo si te traía una rosa roja —exclamó el Estudiante—. Aquí tienes la rosa más roja de todo el mundo. Esta noche la prenderás sobre tu corazón y como bailaremos juntos podré decirte cuánto te amo.
    Pero la jovencita frunció el ceño.
    —Me temo que no va a hacer juego con mi vestido nuevo —repuso—, Y, además el sobrino del Chambelán me envió unas joyas de verdad, y todo el mundo sabe que las joyas son más caras que las flores.
    —Eres una ingrata incorregible —dijo agriamente el Estudiante, y tiró con ira la rosa al arroyo donde un carro la aplastó al pasar.
    —¿Ingrata? —dijo la muchacha—. Yo te digo que eres un grosero. ¿Qué eres tú, después de todo? Sólo un estudiante, y ni siquiera creo que lleves hebillas de plata en los zapatos, como lo hace el sobrino del Chambelán.
    Y muy altanera se metió en su casa.
    —¡Qué cosa más estúpida es el Amor! —se dijo el Estudiante mientras caminaba—. No es ni la mitad de útil que la Lógica, porque no demuestra nada y le habla a uno siempre de cosas que no suceden nunca, y hace creer verdades que no son ciertas. En realidad no es nada práctico, y como en estos tiempos ser práctico es serlo todo, volveré a la Filosofía y al estudio de la Metafísica.
    Y al llegar a su casa, abrió un libro lleno de polvo, y se puso a leer.

    Oscar Wilde

     
  • viva el Sun24Sep06 Permalink
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    Habitación 

    Mis encuentros con Dánae siempre se producían en la Ventana de su habitación. Esta costumbre, que mucho más tarde llegó a imponerse entre los enamorados casi como única posibilidad, no siempre me acarreó buenos frutos. Ahora lo sé, pero entonces me parecía una idea incontestable y brillante. Imaginaos al enamorado bajo la ventana, con su cítara o su laúd y sus galanterías, agasajando a su amada para que, enternecida, le invite a trepar por la madreselva y una vez cerca de ella, su febril arrebato, primero, e indolente rendición, después, acontezca en el dulce y placentero tálamo del amor.

    Cuántas veces acaricié la idea, antes de ponerla en práctica, sin atreverme, por lo innovador y atrevido de la situación. Pero hoy, después de haberla experimentado largos años, aún me produce estremecimiento e impavidez.

     
    • Ahasvero el Vie26May06 Permalink | Inicia sesión para responder

      Room
      My encounter with Dánae always took place in the Window of their room. This custom, that much more late got to prevail almost between the enamored ones like only possibility, not always carried good fruits to me. Now I know it, but then it seemed to me an incontestable and shining idea. Imaginaos to the enamored one under the window, with its zither or his laúd and his galanterías, entertaining to loved his so that, enternecida, it invites to him to climb once up madreselva and near her, its febrile fit, first, and indolent surrender, later, occurs in the candy and placentero thalamus of the love.
      Mr. NervalHow many times I caressed the idea, before putting it in practice, without daring to me, by the bold innovator and of the situation. But today after it to have experienced long years still it produces tremor and impavidez to me.

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    • Ahasvero el Vie26May06 Permalink | Inicia sesión para responder

      Room
      My encounter with Dánae always took place in the Window of their room. This custom, that much more late got to prevail almost between the enamored ones like only possibility, not always carried good fruits to me. Now I know it, but then it seemed to me an incontestable and shining idea. Imaginaos to the enamored one under the window, with its zither or his laúd and his galanterías, entertaining to loved his so that, enternecida, it invites to him to climb once up madreselva and near her, its febrile fit, first, and indolent surrender, later, occurs in the candy and placentero thalamus of the love.
      Mr. NervalHow many times I caressed the idea, before putting it in practice, without daring to me, by the bold innovator and of the situation. But today after it to have experienced long years still it produces tremor and impavidez to me.

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  • viva el Wed6Sep06 Permalink
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    Rendija 

    Tengo tal resaca que cualquier rendija en la ventana me parece El Imperio del Sol Naciente

     
  • viva el Wed2Aug06 Permalink
    Etiquetas: ventana   

    ANDRÉS PERTUSATO 

    Lo malo de dejar la ventana abierta para que entre el fresco es que siempre hay un fresco que acaba entrando.

     
  • viva el Wed2Aug06 Permalink
    Etiquetas: ventana   

    A Pertusato 

    Lo malo de dejar la ventana abierta para que entre el fresco es que siempre hay un fresco que acaba entrando.

     
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