Berlin Alexanderplatz

Nuestro infinito se ha parado en la plaza Alex,
mientras congelamos imágenes en el suelo,
tú con tu cámara, yo con patines alquilados.
Mañana iremos a la Berliner Republik, y el olor
será intenso y la cerveza variada, pero hoy estamos aquí,
entre casas de tirol y gorros comunistas,
entre adornos navideños y fríos cementos del este.
Entre los cielos dividos por aires invisibles,
lejos de todo lo vivido, viviendo todo lo vivible.
Y abriremos un muro en el lado del sol,
mientras la noria da vueltas sin parar
y nunca subamos a su eterno retorno.

Mayo

Sufre mi corazón con sólo rozar tu sombra sin poder abrazarte.
Ola tras ola el mar deja mi ojos como la arena.
Se desmaya la verde primavera todos los días.
A veces, sólo a veces, la espera es tan larga como un día sin baile.
Si hoy eres mi roca, mañana serás mi arena.
Sólo importan las estrellas que te iluminan.
Sígueme. No sé adónde voy. Quizás a todas partes. Quizás a la nada. Pero siempre a ti.
Qué tristes son los caminos que nos separan y qué negras las frías noches en que no estás.
Por las distancias cortas, los besos largos, la flores rojas, …yo te amé.
Hoy somos como los pasajeros de un vuelo perdido. Pasajeros del amor que no saben coger pista de aterrizaje.
Cuando el pétalo de mi rostro se marchite, quiero morir escribiendo como la espina de quien muere matando.
Donde Están Los Besos Que El sol Te dió, Allí Estará Mi amor.
Vosotros que admiráis la belleza en el rostro, obviando el dolor de los desahucios interiores ¿Qué sabéis de belleza y de dolor?
Lloran las tímidas guitarras bajo las nubes de un sol de lágrimas vibrantes.
Cerca del silencio están tus labios, tus lágrimas, tus huesos, en el callado lugar de las estrellas.
Y el final del día es la ruina solitaria, la que queda tirada por el suelo, entre olvidados páramos y lágrimas de rocío en la hierba.
Ese oscuro objeto de tuiteo eres tu que me lees ahora.
HAIKU DE LA ROSA Llora la rosa: el rocío de la mañana es su frescura.
Es oscura la noche en el mar del olvido. Y mientras busco el faro de tus ojos, me recreo en la niebla de mi dolor dormido.
Llave de mi puerta Luz de mi ventana Venda de mi herida
HAIKU DE LA ROSA ENAMORADA De mi amor por ti, en sábanas perfumadas caerán los pétalos.
A veces veo muertos de ganas en el cementerio de los deseos por cumplir.
Soy sonoro silencio que incendió tu mirada. Mis cenizas volaron cabalgando los vientos para buscar el aire que respiraste hoy.
Si te conformas con sus hermosos ojos negros, dejarán de mirarte como te miraron. Si te conformas con su sonrisa, no sonreirá.
El amor está lleno de miradas, silencios… De palabras azules Y de rojos besos, De sonrisas y lágrimas Y de dulces “te quiero”.
Los amores se van como los días y la muerte no llega tan deprisa para olvidarlos a todos de repente.
Love is made of little moments.
Eres trigo verde Bajo mi limonero. El quimono de seda Que cubre mi desnudo. El abrupto barranco Donde caer rendida.
Cuando el pétalo de mi rostro se marchite, quiero morir escribiendo como la espina de quien muere matando.
Donde Están Los Besos Que El sol Te dió, Allí Estará Mi amor.
Caen al vacío pétalos y palabras que se marchitan.
Cerca del silencio están tus labios, tus lágrimas, tus huesos, en el callado lugar de las estrellas.
Tan sólo quiero amarte en defensa propia.
Y el final del día es la ruina solitaria, la que queda tirada por el suelo, entre olvidados páramos y lágrimas de rocío en la hierba.
Ese oscuro objeto de tuiteo eres tu que me lees ahora.
HAIKU DE LA ROSA Llora la rosa: el rocío de la mañana es su frescura.
Es oscura la noche en el mar del olvido. Y mientras busco el faro de tus ojos, me recreo en la niebla de mi dolor dormido.
Llave de mi puerta Luz de mi ventana Venda de mi herida
HAIKU DE LA ROSA ENAMORADA De mi amor por ti, en sábanas perfumadas caerán los pétalos.
A veces veo muertos de ganas en el cementerio de los deseos por cumplir.
Soy sonoro silencio que incendió tu mirada. Mis cenizas volaron cabalgando los vientos para buscar el aire que respiraste hoy.
Si te conformas con sus hermosos ojos negros, dejarán de mirarte como te miraron. Si te conformas con su sonrisa, no sonreirá.
Llega la luz del alba: soles de himeneo sobre mi almohada.
Los amores se van como los días y la muerte no llega tan deprisa para olvidarlos a todos de repente.
El amor está lleno de miradas, silencios… De palabras azules Y de rojos besos, De sonrisas y lágrimas Y de dulces “te quiero”.
Cuando el pétalo de mi rostro se marchite, quiero morir escribiendo como la espina de quien muere matando.
Eres trigo verde Bajo mi limonero. El quimono de seda Que cubre mi desnudo. El abrupto barranco Donde caer rendida.
Donde Están Los Besos Que El sol Te dió, Allí Estará Mi amor.
Lloran las tímidas guitarras bajo las nubes de un sol de lágrimas vibrantes.
Cerca del silencio están tus labios, tus lágrimas, tus huesos, en el callado lugar de las estrellas.
Ese oscuro objeto de tuiteo eres tu que me lees ahora.
HAIKU DE LA ROSA Llora la rosa: el rocío de la mañana es su frescura.
Llave de mi puerta Luz de mi ventana Venda de mi herida
Es oscura la noche en el mar del olvido. Y mientras busco el faro de tus ojos, me recreo en la niebla de mi dolor dormido.
Las alas del amor están vacías de sus brazos y sólo queda arena en las pestañas.
Qué dirán los que han visto el rumor herido de mi sombra sobre tus ojos.

Abril

HAIKU DE LA ROSA ENAMORADA De mi amor por ti, en sábanas perfumadas caerán los pétalos.
A veces veo muertos de ganas en el cementerio de los deseos por cumplir.
Soy sonoro silencio que incendió tu mirada. Mis cenizas volaron cabalgando los vientos para buscar el aire que respiraste hoy.
Si te conformas con sus hermosos ojos negros, dejarán de mirarte como te miraron. Si te conformas con su sonrisa, no sonreirá.
Los amores se van como los días y la muerte no llega tan deprisa para olvidarlos a todos de repente.
El amor está lleno de miradas, silencios… De palabras azules Y de rojos besos, De sonrisas y lágrimas Y de dulces “te quiero”.
Cuando el pétalo de mi rostro se marchite, quiero morir escribiendo como la espina de quien muere matando.
Donde Están Los Besos Que El sol Te dió, Allí Estará Mi amor.
Cerca del silencio están tus labios, tus lágrimas, tus huesos, en el callado lugar de las estrellas.
Lloran las tímidas guitarras bajo las nubes de un sol de lágrimas vibrantes.
En este momento estoy a cero grados de separación de ti.
De tus manos zarparon las caricias que suavizan la sórdida aridez de este mundo que parece vagar a la deriva como un barco fantasma.
Y el final del día es la ruina solitaria, la que queda tirada por el suelo, entre olvidados páramos y lágrimas de rocío en la hierba.
Ese oscuro objeto de tuiteo eres tu que me lees ahora.
Llave de mi puerta Luz de mi ventana Venda de mi herida
Es oscura la noche en el mar del olvido. Y mientras busco el faro de tus ojos, me recreo en la niebla de mi dolor dormido.
HAIKU DE LA ROSA ENAMORADA De mi amor por ti, en sábanas perfumadas caerán los pétalos.
Soy sonoro silencio que incendió tu mirada. Mis cenizas volaron cabalgando los vientos para buscar el aire que respiraste hoy.
A veces veo muertos de ganas en el cementerio de los deseos por cumplir.
Si te conformas con sus hermosos ojos negros, dejarán de mirarte como te miraron. Si te conformas con su sonrisa, no sonreirá.
El amor está lleno de miradas, silencios… De palabras azules Y de rojos besos, De sonrisas y lágrimas Y de dulces “te quiero”.
Hombre de arena, ya no queda nada, ni perfume en el viento.
El silencio de tu voz se perdió en la neblina.
Llega la luz del alba: soles de himeneo sobre mi almohada.
Soy la luna del sol de tus ojos.
Eres trigo verde Bajo mi limonero. El quimono de seda Que cubre mi desnudo. El abrupto barranco Donde caer rendida.
Donde Están Los Besos Que El sol Te dió, Allí Estará Mi amor.
Cerca del silencio están tus labios, tus lágrimas, tus huesos, en el callado lugar de las estrellas.
Y el final del día es la ruina solitaria, la que queda tirada por el suelo, entre olvidados páramos y lágrimas de rocío en la hierba.
Ese oscuro objeto de tuiteo eres tu que me lees ahora.
Es oscura la noche en el mar del olvido. Y mientras busco el faro de tus ojos, me recreo en la niebla de mi dolor dormido.
HAIKU DE LA ROSA ENAMORADA De mi amor por ti, en sábanas perfumadas caerán los pétalos.
Descargué tu alma de la nube y ahora soy tú lloviendo.
No hay hilo rojo pero para cada corazón hay llaves en el universo infinito del amor.
Todas las estrellas cuentan y yo cuento a las estrellas.
DESAYUNO CON AMANTES Dame el café de tus ojos, el zumo de tu mirada y, de tus labios, el pan, bien untado de tu risa.
La rosa es novia de la espina.
Ese oscuro objeto de tuiteo eres tu que me lees ahora.
Lentos como la nieve Caían los copos de tu amor Sobre mi espalda dorada.
Ese oscuro objeto de tuiteo eres TU.
La soledad es el ensayo de la muerte.
Mi vida está pintada sobre un muro incendiado de corazones solitarios.
Si quieres cambiarme, no es a mi a quien quieres. Búscate a otra.
Distracciones sin amor; amor sin distracciones… Where’s my Summer Love?
Las estrellas son almas de besos incendiarios que acarician de luz los bellos labios.

Febrero

Lloran las tímidas guitarras bajo las nubes de un sol de lágrimas vibrantes.
A Paco de Lucía: Corazón flamenco, honda guitarra, embrujo de mujer, soul de Andalucía.
Este desierto sin fin sólo me muestra el espejismo de un amor verdadero.
Para llorar no necesito la cebolla si te tengo a ti.
Ya de tus ojos, oasis Ya de tus labios, desierto O ya de tus manos, cielo.
Llave de mi puerta Luz de mi ventana Venda de mi herida
Luna, labio del cielo besado por el sol.
Mi alma en llamas, hora dorada, por tu luz crepuscular horadada.
Hacerle el amor a tu sonrisa, acariciar despacio tu silencio.
Cuando aprendes a ser princesa todo el mundo quiere ser súbdito.
A las olas, alas de amor a mar.
Se Dilatan Se Deleitan Se Delatan Tus Pupilas
Amarse para siempre en un instante eterno.
Cada mirada pertenece al que la mira.
Unas veces se ama y otras se aprende.
Dispara tus besos y róbame.
La mejor frase de amor es la que no se dice.
Si encajan nuestros cuerpos quizás te empotre el alma.
Hay miradas que enamoran y palabras que lo desmienten.
Deshazme el amor.
Y ahora os dejo, que tengo que inventar la bomba erotónica.
Necesito un brochazo de amor!
Me conquistó tu mirada y tu sonrisa, ya es hora de que me conquisten tus abrazos y besos.
Me asomo al profundo pozo de sus ojos negros para gritarle pero nadie responde.
¿Fui yo tu princesa? Apenas fui un suspiro, Un cruce de miradas. Tan sólo fue eso.
Amor por despecho tras amor de pecho.
Murió habiendo abrazado sólo sueños.
Recomiendo leerme en la intimidad de los abrazos eléctricos…
Ya no son latidos, son balas explosivas…
No quiero volver, no quiero olvidar…
Oculto tu amor en un poema que nadie leerá.
Si el amor se marchita, endurece sus espinas.
Sí… cada mirada, cada beso, cada caricia, cada palabra, cada sonrisa, cada abrazo… son necesarios. Todo lo demás sobra.
Madurar es aceptar la derrota, la humillación y la ofensa.
¿Cómo puedes tener alma si no tienes sonrisa?
Si vienes a buscarme, te acompaño encantada.
Aún busco los contornos de tu rostro, las suaves orillas de tus dedos, el alado sabor de los besos que nunca nos dimos, tu trémulo rubor…
Es oscura la noche en el mar del olvido. Y mientras busco el faro de tus ojos, me recreo en la niebla de mi dolor dormido.
“Querer” nunca fue sinónimo de “que te quieran”.
Eres trigo verde Bajo mi limonero. El quimono de seda Que cubre mi desnudo. El abrupto barranco Donde caer rendida.
Besos: droga de la claridad.
No soporto la mediocridad.
Quiero un amor que haga daño.
A veces veo muertos de ganas en el cementerio de los deseos por cumplir.
Tal vez un día me vea reflejada en tus labios, en tu sonrisa, en tus besos.
El amor es tan ilusorio como los fantasmas.
Lee mi piel en la intimidad en tono grave y musical con la rotundidad de las olas espumadas que rompen en tus brazos galantes.
Nunca los besos fueron gratis, siempre los paga el desamor.
Si te conformas con sus hermosos ojos negros, dejarán de mirarte como te miraron. Si te conformas con su sonrisa, no sonreirá.
El amor es como las olas del mar, a veces calmachicha, otras tsunami y casi siempre una marejadilla.
El amor está lleno de miradas, silencios… De palabras azules Y de rojos besos, De sonrisas y lágrimas Y de dulces “te quiero”.
Cartero: un amor en cada puerta.
Eres trigo verde Bajo mi limonero. El quimono de seda Que cubre mi desnudo. El abrupto barranco Donde caer rendida.
Donde Están Los Besos Que El sol Te dió, Allí Estará Mi amor.
Llévate lejos este amor, donde el sol lo abrase y fortalezca…
Eres daltónico para mi amor.
Todo está en contra de un amor a destiempo.
Después del primer amor, todos son prescindibles.
Magia, locura, amor… abre la puerta…
Hay tiempos en que los besos dan sapos y otros en los que dan amores.
Como la luna sin luz y como el viento sin aire.
El tiempo es un canalla, ni sumiso a la brisa de la pasión, anega los sueños de estrellas negras.
El primer sueño ¿realmente importa? No hay golondrinas hoy como la sombra. Besa y sigue remando.
Olas de seda, perfume de la higuera entre tus labios, el ruido de las olas por el aire abortado: tu te desnudas luna de sangre…

Noche sin ojos

Acaríciame, noche sin ojos
Bacante surgida de mi sombra
¿Cómo puedes reparar un corazón roto?
Así en el amor me entrego, querida
Nada, amor, significa mucho
Si no tiene ese sombreado swing
No tiene que ser una gran estrella
Mi chica está en el dulce paraíso
Algún día estaremos latiendo al unísono
En el oscuro camino del sol

Tu espacio para navegar

Todas mis inseguridades, todas mis aristas nunca me hicieron parpadear ni una sola vez. Me rendiría para siempre por tocarte, porque sé que me sientes de alguna manera. Eres lo más cercano al cielo que nunca estaré y no quiero irme a casa ahora mismo. Estoy pensando en ti, en mi insomne soledad de esta noche. Si está mal amarte, entonces mi corazón simplemente me ha dejado sin razón. Podría hacerte feliz, hacer tus sueños realidad. Nada hay que yo no haría. Ve a los confines de la tierra sentada en el sol para que te haga sentir mi amor. Y cuando necesites tu espacio para navegar un poco, estaré aquí esperando pacientemente para que me encuentres. No me rendiré.

Fabrizio Dall’Aglio. No Era La Lluvia…

No era la lluvia, no, no era la nieve

no era el sol no era viento, y la estación

era sólo su reducido espacio

un bosquejo del tiempo, una visión.

 

No era antes, no, no era después

no era noche ni día, se soltaba

y unía en un intervalo vacío

de ti, de mí, de todo cuanto había.

 

No eras tú, no, no era yo

no era boca ni cuerpo mano ojo

sino perdido al fondo de su imagen

el inútil fulgor de una mirada.

 

 

A mi Quinta del 55

En un lugar de la Mancha,
que yo acordarme sí quiero,
hay un pueblo muy bonito
Villamanrique, por cierto.

Está al pie de la sierra,
tiene una iglesia bonita
y la plaza con su fuente
donde sube la vaquilla.

La Casa Grande, por cierto
que vivió Jorge Manrique,
allí también nací yo,
pasé años muy felices.

Todos los chicos del pueblo
también allí se metían
cuando llovía y a jugar
a las bolas y la pícula.

Esta poesía que he sacado
va dedicada a mí “quinta”,
quinta del cincuenta y cinco,
pues toda ella muy linda.

Nacimos noventa y tres,
todos hechos con amor,
aunque algunos ya se fueron
a la vera del Señor.

Por ellos pedimos todos
que Dios los tenga en la Gloria
y nosotros todos juntos
hoy honramos su memoria.

Fuimos niños muy felices,
aunque fueron tiempos duros
y desde muy pequeñitos
pasamos algún apuro.

Empezamos en la escuela
con cinco o seis añitos,
Íbamos con uniforme
todos requetebonitos.

Nos lo hacían nuestras madres,
pues todas eran geniales,
y cada una al suyo
le ponía las iniciales.

En párvulos empezamos
con esos pocos añitos,
teníamos Doña Pepita
que no daba muchos mimos.

Al contrario, algunas veces
nos daba algunos cachetes,
y si rompías un geranio
te daba una buena “leche”.

Por cierto, hablando de leche,
la que nos daban en polvo,
la “hermana Antonia”, la pobre,
que nos aguantaba a todos.

Era una mujer genial,
la recuerdo con cariño
cuando en el comedor
estábamos de servicio.

Con Doña Pruden tuvimos
una etapa muy cortita,
aunque nos dio tiempo a todo
pues era muy jovencita.

Nos enseñó a coser,
bordados en panamá,
hicimos un “tú y yo”
y alguna cosilla más.

Cuando se iba a casar
nos invitó a chocolate
todos decíamos contentos:
“lo podía haber hecho antes”

En las clases separados,
los chicos con Don Ricardo,
les pegaba con la goma
si hacían algo malo.

Si te daban un cachete
no te podías quejar,
pues te decían tus padres
“algo habrás hecho mal”.

Luego vino Don Marino,
y ya la cosa cambió,
los chicos hoy lo recuerdan
con toda la admiración.

Las chicas con Doña Juana,
aprendimos a restar,
multiplicar, dividir,
el catecismo y rezar.

Con Doña Julia aprendimos
raíz cuadrada, quebrados,
Geografía, Historia y Lengua,
y al final examinarnos.

Y por las tardes teníamos
clases de canto y teatro
para el día de San Juan
todos poder festejarlo.

Salíamos al recreo,
todos muy desenfrenados,
las chicas todas a un patio,
los chicos al otro lado.

Los chicos juegan al fútbol
y todos descontrolados,
a las canicas, la roma,
a la trompa y al pillado.

Las chicas también jugamos
a la comba y a la liga,
al pillado, al escondite,
qué forma más divertida.

Un día en el recreo
nos ocurrió lo siguiente:
corriendo tras las palomas
todas bajamos al puente.

Después cuando regresamos
no sabíamos la hora que era,
y nos castigó a todas
a casa sin la cartera.

Hacíamos la gimnasia
todas muy bien alineadas,
nos la daba Doña Pruden,
y que bien que nos quedaba.

Eso sí, no había chándal,
todas pololos y faldas,
y si alguna no llevaba
se quedaba a retaguardia.

Los sábados había cole,
aunque era muy distinto,
había que fregar los bancos
y frotar con mucho ahínco.

Con asperón y moliz,
con estropajo de esparto,
y también con la cuchilla
para quitar lo pintado.

También izamos bandera,
cantamos el caralsol,
todos éramos felices
y bailábamos al son.

En mayo todos al patio,
celebrábamos las flores,
y ofrecíamos a la Virgen
ramilletes de colores.

Los chicos iban a un lado,
Las chicas al lado opuesto,
ahora la cosa ha cambiado,
estamos todos revueltos.

Compartíamos diccionarios
en el cuarto “el portalillo”,
y cuando venían los chicos
pasábamos apurillos.

Nos mandaba Doña Julia,
a la que había de servicio,
a darles lo que pedían
los chicos de Don Marino.

No teníamos ni servicio
dónde hacer necesidades,
íbamos detrás del cine
a pasar calamidades.

Dónde la hermana Socorro
también solíamos ir,
a beber un vaso de agua
y también “hacer pipí”.
También la hermana Felisa
nos solía socorrer
cuando le pedíamos agua
y llegábamos con sed.

Eran años de posguerra
y también de dictadura,
hubo gente que emigró,
era una vida muy dura.

Se fueron a Barcelona,
a Madrid, San Sebastián,
Bilbao, Valencia, Palma
y alguna que otra ciudad.

Ésta es la historia del cole,
aunque hay mucho que contar,
si me he olvidado de algo
me tenéis que perdonar.

Vamos al día de hoy
que es lo que nos ha reunido,
lo planeamos hace un año
y que bien nos ha salido.

Empezamos con el “facebook”
y después con el “whatsApp”,
éramos unos poquitos
y ahora somos muchos más.

Hemos tenido reuniones,
alguna que otra vez,
hablamos, nos divertimos
y tomamos un café.

Les mandábamos las fotos
a los que estaban ausentes,
nos contestaban al pronto:
“largos nos ponéis los dientes”.

Estamos todos deseando
de que llegue San Miguel
para poder reencontrarnos
y pasárnoslo muy bien.

En una de las reuniones
se planeó ir a Santiago,
hacer juntos el Camino,
y al final tres quedamos.

Santiago nos ayudó
a que llegáramos bien,
y al llegar al casco viejo,
allí empezó a llover.

Que si nos llueve en Santiago,
decían que era lo normal,
así que prisa nos damos
a entrar en la catedral.

Al dar el abrazo al Santo
me vino mucha emoción,
al pedirle por “mi quinta”,
que nos dé su protección.

El que está enfermo lo cure,
el que está sano no enferme,
así que Apóstol bendito
protege a toda mi gente.

Llegamos a San Miguel,
nuestras fiestas más sonadas,
son de interés regional,
recientemente nombradas.

A celebrar los sesenta
esta quinta se ha juntado,
muchos han hecho un esfuerzo
para que al fin nos veamos.

Hacemos una comida
para poder celebrar
que cumplimos los sesenta
y lo pasamos genial.

Los recibimos a todos
con ilusión y entusiasmo
y deseamos, a la vez,
que no pasen tantos años.

En estas sesenta estrofas,
cada una por un año,
va dedicada a “mi quinta”
al cumplir sesenta años.

Protégenos Santo Arcángel
a todos en general,
y a los que corren la vaca
líbralos de todo mal.

Dios nos dé salud a todos
para volver a encontrarnos
y si no podemos vernos
que sigamos conectados.

(27 de septiembre de 2015)

A mi Quinta del 55

En un lugar de la Mancha,
que yo acordarme sí quiero,
hay un pueblo muy bonito
Villamanrique, por cierto.

Está al pie de la sierra,
tiene una iglesia bonita
y la plaza con su fuente
donde sube la vaquilla.

La Casa Grande, por cierto
que vivió Jorge Manrique,
allí también nací yo,
pasé años muy felices.

Todos los chicos del pueblo
también allí se metían
cuando llovía y a jugar
a las bolas y la pícula.

Esta poesía que he sacado
va dedicada a mí “quinta”,
quinta del cincuenta y cinco,
pues toda ella muy linda.

Nacimos noventa y tres,
todos hechos con amor,
aunque algunos ya se fueron
a la vera del Señor.

Por ellos pedimos todos
que Dios los tenga en la Gloria
y nosotros todos juntos
hoy honramos su memoria.

Fuimos niños muy felices,
aunque fueron tiempos duros
y desde muy pequeñitos
pasamos algún apuro.

Empezamos en la escuela
con cinco o seis añitos,
Íbamos con uniforme
todos requetebonitos.

Nos lo hacían nuestras madres,
pues todas eran geniales,
y cada una al suyo
le ponía las iniciales.

En párvulos empezamos
con esos pocos añitos,
teníamos Doña Pepita
que no daba muchos mimos.

Al contrario, algunas veces
nos daba algunos cachetes,
y si rompías un geranio
te daba una buena “leche”.

Por cierto, hablando de leche,
la que nos daban en polvo,
la “hermana Antonia”, la pobre,
que nos aguantaba a todos.

Era una mujer genial,
la recuerdo con cariño
cuando en el comedor
estábamos de servicio.

Con Doña Pruden tuvimos
una etapa muy cortita,
aunque nos dio tiempo a todo
pues era muy jovencita.

Nos enseñó a coser,
bordados en panamá,
hicimos un “tú y yo”
y alguna cosilla más.

Cuando se iba a casar
nos invitó a chocolate
todos decíamos contentos:
“lo podía haber hecho antes”

En las clases separados,
los chicos con Don Ricardo,
les pegaba con la goma
si hacían algo malo.

Si te daban un cachete
no te podías quejar,
pues te decían tus padres
“algo habrás hecho mal”.

Luego vino Don Marino,
y ya la cosa cambió,
los chicos hoy lo recuerdan
con toda la admiración.

Las chicas con Doña Juana,
aprendimos a restar,
multiplicar, dividir,
el catecismo y rezar.

Con Doña Julia aprendimos
raíz cuadrada, quebrados,
Geografía, Historia y Lengua,
y al final examinarnos.

Y por las tardes teníamos
clases de canto y teatro
para el día de San Juan
todos poder festejarlo.

Salíamos al recreo,
todos muy desenfrenados,
las chicas todas a un patio,
los chicos al otro lado.

Los chicos juegan al fútbol
y todos descontrolados,
a las canicas, la roma,
a la trompa y al pillado.

Las chicas también jugamos
a la comba y a la liga,
al pillado, al escondite,
qué forma más divertida.

Un día en el recreo
nos ocurrió lo siguiente:
corriendo tras las palomas
todas bajamos al puente.

Después cuando regresamos
no sabíamos la hora que era,
y nos castigó a todas
a casa sin la cartera.

Hacíamos la gimnasia
todas muy bien alineadas,
nos la daba Doña Pruden,
y que bien que nos quedaba.

Eso sí, no había chándal,
todas pololos y faldas,
y si alguna no llevaba
se quedaba a retaguardia.

Los sábados había cole,
aunque era muy distinto,
había que fregar los bancos
y frotar con mucho ahínco.

Con asperón y moliz,
con estropajo de esparto,
y también con la cuchilla
para quitar lo pintado.

También izamos bandera,
cantamos el caralsol,
todos éramos felices
y bailábamos al son.

En mayo todos al patio,
celebrábamos las flores,
y ofrecíamos a la Virgen
ramilletes de colores.

Los chicos iban a un lado,
Las chicas al lado opuesto,
ahora la cosa ha cambiado,
estamos todos revueltos.

Compartíamos diccionarios
en el cuarto “el portalillo”,
y cuando venían los chicos
pasábamos apurillos.

Nos mandaba Doña Julia,
a la que había de servicio,
a darles lo que pedían
los chicos de Don Marino.

No teníamos ni servicio
dónde hacer necesidades,
íbamos detrás del cine
a pasar calamidades.

Dónde la hermana Socorro
también solíamos ir,
a beber un vaso de agua
y también “hacer pipí”.
También la hermana Felisa
nos solía socorrer
cuando le pedíamos agua
y llegábamos con sed.

Eran años de posguerra
y también de dictadura,
hubo gente que emigró,
era una vida muy dura.

Se fueron a Barcelona,
a Madrid, San Sebastián,
Bilbao, Valencia, Palma
y alguna que otra ciudad.

Ésta es la historia del cole,
aunque hay mucho que contar,
si me he olvidado de algo
me tenéis que perdonar.

Vamos al día de hoy
que es lo que nos ha reunido,
lo planeamos hace un año
y que bien nos ha salido.

Empezamos con el “facebook”
y después con el “whatsApp”,
éramos unos poquitos
y ahora somos muchos más.

Hemos tenido reuniones,
alguna que otra vez,
hablamos, nos divertimos
y tomamos un café.

Les mandábamos las fotos
a los que estaban ausentes,
nos contestaban al pronto:
“largos nos ponéis los dientes”.

Estamos todos deseando
de que llegue San Miguel
para poder reencontrarnos
y pasárnoslo muy bien.

En una de las reuniones
se planeó ir a Santiago,
hacer juntos el Camino,
y al final tres quedamos.

Santiago nos ayudó
a que llegáramos bien,
y al llegar al casco viejo,
allí empezó a llover.

Que si nos llueve en Santiago,
decían que era lo normal,
así que prisa nos damos
a entrar en la catedral.

Al dar el abrazo al Santo
me vino mucha emoción,
al pedirle por “mi quinta”,
que nos dé su protección.

El que está enfermo lo cure,
el que está sano no enferme,
así que Apóstol bendito
protege a toda mi gente.

Llegamos a San Miguel,
nuestras fiestas más sonadas,
son de interés regional,
recientemente nombradas.

A celebrar los sesenta
esta quinta se ha juntado,
muchos han hecho un esfuerzo
para que al fin nos veamos.

Hacemos una comida
para poder celebrar
que cumplimos los sesenta
y lo pasamos genial.

Los recibimos a todos
con ilusión y entusiasmo
y deseamos, a la vez,
que no pasen tantos años.

En estas sesenta estrofas,
cada una por un año,
va dedicada a “mi quinta”
al cumplir sesenta años.

Protégenos Santo Arcángel
a todos en general,
y a los que corren la vaca
líbralos de todo mal.

Dios nos dé salud a todos
para volver a encontrarnos
y si no podemos vernos
que sigamos conectados.

(27 de septiembre de 2015)

Gotas de lluvia.

En el antiguo reloj hacia un rato que habían sonado las cinco. En la casa sonaba el silencio del domingo. Fuera el viento movía lentamente las hojas del olivo. Las ramas de los árboles desnudos permanecían impasibles. Las gotas del agua de la lluvia, caida poco antes, brillaban en la hierba reflejando los rayos del tímido y acuoso sol de la tarde, pugnando en ocasiones con los nimbos y cirros que cubrían trechos del azul celeste. Todo llamaba a la tranquilidad y el sosiego. El libro clamaba, con celos, para recibir sus caricias y ofrecer su envolvente historia. La música colaboraba para ofrecer un ambiente acogedor, intensamente relajado y profundamente propenso para hacer una inmersión disfrutando de la lectura. La escritura podía esperar un poco más, ya estaba acostumbrada a ello.

Nefastissimus Poetarum

guadaña que le alarga
de regalo forzoso
sobre el héroe primero
qué hacer con lo que vivo?
ley rige el cruel tablero
labor será quimera
me rodea su presencia
la orilla que sutura
dudando en el alero
que todavía excitada
alegre pulse un verso
la lluvia no era suave
a las esferas del seis
viste letal esencia
lo que me estás pidiendo
al muro encaramada
ensalza al que se inclina
miradas de serpiente
sólo quedó poesía
como duna que emerge
desteje incertidumbres
por nácar irisado
de fraterna indolencia
de los carros ajenos
acaso es el destino
por todo su dinero
como labio ligero
por los pelos aferra
publicamos primero
infunde nuevo fuero
con labia laborable
mas tus deseos no valen
se extiende el derrotero
oculto en la sentina
extraiganle a los mares
bella hasta en la demencia
porque en lo impropio nada
de ti me ha hecho sincero
de la rabia indomable
sangre que se detiene
de unidad, qué profunda
o tú o lo venidero
pezones de estricnina
si sólo fuera helada
viles o repelentes
alusión a la fiebre
no inventó la carencia
del estado latente
memoria que imagina
amarga piel besada
madre tan submarina
el malestar hechizo
dando un sentido nuevo
que primero recuerde
hermano que ama a hermano
alarga un huso ausente
el pan que no germina
en franca disciplina
hay que darle en el pecho
lo distinto es hermoso
solo en las negaciones
no está en venta el paisaje
atroces días mudos
sonriendo indulgente
más no se difumina
mis sueños de clemencia
cabeza es espantosa
tornase en aguacero
por paradoja, el río
haciéndome a mí pobre
cabeza que, postrera
bullente el hormiguero
agonizan muchachos
de los oscuros tiempos
reverdece en afluente
mayo, dolor, morfina
la gota suspendida
también piel insurgente
nuestros sueños imberbes
linde o flujo voraz
imposible aguacero
nuestros sueños deciden
la luz que ríe y declina
límite, umbral, paso postrero
latente en la neblina
por nuevo derrotero
rodeada de ausencia
quiero que ya lo sepas
me pregunto intrigado
su figura esplendente
bajo un cielo infinito
mi casa silenciosa
conjugando los verbos
por qué se equivocaba
el alma ya es certera
no corran por las playas
hasta en el desespero
que avanza cual la sed
con gurús sin solvencia
buscaba en sus calores
tus labios que se cierran
por huir de lo adyacente
la fuente que bebiste
que al fin estalla el gesto
en similar secuencia
en el gran laberinto
tenebrosa conciencia
que jamás se termina
agotó mi paciencia
con más fiebre termina
mezclándose en tus venas
pateras y decencia
libre y vital me hermano
todo texto indolente
con rigor que se instala
la ecuación sea servida
acercarse, con prisa
tan fugaz cual esquina
un temblor que se inicia
da pie a la disidencia
sangre que riega el torso
radical risa alpina
de cuerpo lastimero
criatura más salvaje
el ritmo de las olas
materia o carne muerta
se encara codiciosa
por temor al intruso
lo que en ti más quiero
con manto de guerrero
sube por la pendiente
igual que una pechina
hallé solo su inquina
llega el común hastío
si tanto la quería
esparce el fruto amargo
lo que de ti más quiero
sangre que niega al corso
que todavía conservo
acaso es el damero
beneficencia ciega
y un orgasmo truncado
como siempre dañina
agotada la ciencia
ingente y laborioso
del tarro nunca abierto
tras quienes les dominan
o indiferente o bella
deviene la conciencia
el hundido rebaño
agostó mi potencia
cometió con esmero
ofensa se contagia
demandando obediencia
por las fiestas Lunares
un alma tan mezquina
pues ella enfrenta al sol
por qué no yace entera
huyen vanos y alados
en forma de aguacero
de semblante inocente

PANDEMONIA

Recuerdo aquel voluptuoso verano del año que pasé viviendo con mi abuelo, en el que se disiparon todos mis problemas. Venus me era favorable y mis uñas abiertas arañaban el día desde el amanecer hasta la tarde. Mis sueños eran azules y yo besaba hasta el centro de las sombras. El calor del sol, el silencio de la ciudad, el color de las sábanas… crepitaban en mi salvaje cabeza, en mis hasta entonces, desiertos pezones, ahora en llamas. La desnudez de las fiestas, las miradas que lo decían todo, mis montes de mujer arrasados por sus manos y sus ojos… han sido sacralizados por mi imaginación y mi memoria para siempre. Yo era aquel verano la Venus de las sombras.

LA HUERTA

burro, higuera, noria, nogal, olivos, sierra, corralitos, aljibes, pepinos, tomates, tabaco, cangilones, cortijo, chimenea, palos, leña, sol, primavera, cielo azul, caminos y veredas, escondrijos,

A MI HERMANO ANICETO

La luz terca y cansina de las siestas de La Mancha. Todo está sumergido en el formol del pasado, viejas que debieron morir hace mucho tiempo, cosen y rumian sus rezos a las puertas de las casas. La luz familiar de estas calles es la que se prende a los ojos y a la sangre, al polvo dinástico de las cosas. La luz amniótica que pasa como un río silencioso, hermanando orillas, lamiendo la piedra de las tapias, las ventanas enclavadas. La luz detenida de las cinco de la tarde, detenida en los relojes, en los olivos, en esos cerros comidos de intemperie, en el luto totémico y lustral de los arcángeles, en el bronce tullido de las torres pregoneras. Y cómo no pensar en la muerte bajo este sol tan familiar, tan aburrido, tan obstinadamente infancia. Esta luz ni tan siquiera encuentra una puerta abierta, una sombra en la que refugiarse, una casa en la que arder reconocida. Bajo este sol, vienes a enterrar al padre del amigo.

EXT. TORRE. DÍA

LAS NUBES son cisnes, cisnes blancos, grises o negros,
sobre el lago azul y sereno del cielo.
El sol es su jinete, y de las nubes, sube y baja
con la montura celeste en que cabalga
el monte o las montañas.
Las nubes del monte lloran el mar sobre nosotros
y nos devuelven, puras, las lágrimas lloradas
por todos los vivientes.
Mientras el frío viento las va esquilando,
se precipitan como minúsculas banderas blancas de nieve:
las banderas de paz de los abismos de la noche.
La nube, aquella larga nube de plata,
dorada también por el crepúsculo,
es enhebrada por la torre para coser
los abismos del cielo de la noche.
La torre enhebra nubes, jugando entre campanas,
esos camellos verdinegros que por la aguja
pasan, juegan, tañen, cantan, bailan… a las almas.
En esas nubes grises, blancas y negras
naufragan las palabras y sus almas.
No son ya nubes de agua o nieve,
son nubes de palabras y de almas,
que reman, como un Caronte de arriba,
con el remo de la torre, y que pasan, pasan, pasan
—pasa otra nube—
un rebaño de nubes, de palabras y de almas.

SOLVE ET COAGULA

Sobre su ombligo crecen
Burbujas atroces de pus.
La bruma se extiende
Por una playa infinita
De cristales rotos
Sobre los que institivamente
El mendigo, arrastra
Los jirones del delirio,
Los guiñapos
De estrellas apagadas
Y todos sus rescoldos cenicientos.
El mar eyacula
una espuma verdosa
Y naufragan sus sombras
en los cielos de bruma.
El sol adiestra las sienes
del narrador omnisciente.
Corto pues esta parte del todo
Con aquella palabra afilada
Y esta otra expresión cosecha
Otro fragmento del ser entero.
¿Qué mundo no asciende ni desciende?

VIVA

Muere el sol cada día, pero nos sobrevive.

A Manuel Moreno—la mitad quijotesca de mi sancho—…

A Manuel Moreno—la mitad quijotesca de mi sancho— por su ARMONÍA Y ESTRAGO publicado en Editorial Renacimiento (Sevilla, 2015)

I

Bien jóvenes descubrimos
el ESTRAGO, la infamia,
la piedra de Sol envenenada,
el cáliz de heces, desalmado,
la mosca en las heridas,
la inútil oración de los vencidos…

Tan sólo nos quedaba la palabra…

Y escribimos con lágrimas de sangre
un salmo de cristal y meteoros,
el acerado himno de las sombras,
la descarnada balada del amor,
la invencible oda de sol
de la ARMONÍA.

II

Nuestras máscaras son un espejo: lo que hay dentro hoy, estuvo fuera ayer; y ayer estaba dentro, lo que hoy sale hacia afuera. El tuétano de cada uno, son las almas de los demás que pasan por el prisma de nuestra apariencia. Cada poeta es esencia de sus poetas, o dicho de otra forma, la sombra chinesca de sus huesos. La cicatriz del presente es dolor y goce infringido que nos devolvemos, multiplicado o dividido, por nuestras especulares máscaras. Así, sembramos cada día, mutuamente y en soledad, el verso robado de nuestra panegírica elegía.

Salud, hermano.

SEMBLANZA Y POÉTICA A Manuel Moreno—la mitad quijotesca…

SEMBLANZA Y POÉTICA

A Manuel Moreno—la mitad quijotesca de mi sancho— por su ARMONÍA Y ESTRAGO publicado en Editorial Renacimiento (Sevilla, 2015)

I

Bien jóvenes descubrimos
el ESTRAGO, la infamia,
la piedra de Sol envenenada,
el cáliz de heces, desalmado,
la mosca en las heridas,
la inútil oración de los vencidos…

Tan sólo nos quedaba la palabra…

Y escribimos con lágrimas de sangre
un salmo de cristal y meteoros,
el acerado himno de las sombras,
la descarnada balada del amor,
la invencible oda de sol
de la ARMONÍA.

II

Nuestras máscaras son un espejo: lo que hay dentro hoy, estuvo fuera ayer; y ayer estaba dentro, lo que hoy sale hacia afuera. El tuétano de cada uno, son las almas de los demás que pasan por el prisma de nuestra apariencia. Cada poeta es esencia de sus poetas, o dicho de otra forma, la sombra chinesca de sus huesos. La cicatriz del presente es dolor y goce infringido que nos devolvemos, multiplicado o dividido, por nuestras especulares máscaras. Así, sembramos cada día, mutuamente y en soledad, el verso robado de nuestra panegírica elegía.

Salud, hermano.

VIVA

Hoy vi mi calavera en la luna.
—Saluden a mi calavera.
Está tomando el sol en vuestras caras.
—Salud, soles que la alumbráis.

En un principio había frío y hielo Y…

En un principio había frío y hielo. Y la gente se quejaba del frio.
Entonces, Dios, creó el Sol para calentar e iluminar. Y la gente se quejaba de que hacía mucho calor
Entonces, Dios creó las Estaciones para que fuera variando la temperatura. Y la gente se quejaba de que en Invierno hacía frío, en Verano calor, y en Primavera y Otoño hacía frío-calor y tenían que quitarse y ponerse Rebequitas.
Entonces, Dios creó el día y la noche para que hubiera más variedad. Pero la gente se quejaba de la oscuridad, madrugar…
Entonces Dios nos mandó a todos a tomar por culo.

Rosas rojas que florecen En esta primavera Primeras…

Rosas rojas que florecen
En esta primavera.
Primeras hojas de los chopos,
Últimas flores del almendro,
Baladas entre el viento,
Lirios que cantan su violeta.
Iluminando altivo el sol de todos
Con los hilos dorados de los días
Amasados anoche en la maleza.

Entre amapolas rojas

El cielo pinta tu vida
de azul cobalto,
flanqueando las sendas
instante eterno
entre amapolas rojas
y el sol de mayo.
Entre amapolas rojas,
flanqueando las sendas,
rosa del viento.

AHASVERO

¿Quién olvidó ponerle el párpado a la luna? —dijo el sol.

JARDÍN BOTÁNICO

Un día más me quedaré sentado aquí
en la penumbra de un jardín tan extraño
Cae la tarde y me olvidé otra vez
de tomar una determinación
Esperando un eclipse
me quedaré
Persiguiendo un enigma
al compás de las olas
Dibujando una elipse
me quedaré
entre el sol y mi corazón
Junto al estanque me atrapó la ilusión
escuchando el lenguaje de las plantas
Y he aprendido a esperar sin razón
Soy metálico en el Jardín Botánico
Con mi pensamiento sigo el movimiento
de los peces en el agua
Un día más me quedaré sentado aquí
en la penumbra de un jardín tan extraño
Cae la tarde y me olvidé otra vez
de tomar una determinación
Esperando un eclipse
me quedaré
Persiguiendo un enigma
al compás de las olas
Dibujando una elipse
me quedaré
entre el sol y mi corazón.

Un día más me quedaré sentado aquí en…

Un día más me quedaré sentado aquí
en la penumbra de un jardín tan extraño
Cae la tarde y me olvidé otra vez
de tomar una determinación
Esperando un eclipse
me quedaré
Persiguiendo un enigma
al compás de las olas
Dibujando una elipse
me quedaré
entre el sol y mi corazón
Junto al estanque me atrapó la ilusión
escuchando el lenguaje de las plantas
Y he aprendido a esperar sin razón
Soy metálico en el Jardín Botánico
Con mi pensamiento sigo el movimiento
de los peces en el agua
Un día más me quedaré sentado aquí
en la penumbra de un jardín tan extraño
Cae la tarde y me olvidé otra vez
de tomar una determinación
Esperando un eclipse
me quedaré
Persiguiendo un enigma
al compás de las olas
Dibujando una elipse
me quedaré
entre el sol y mi corazón

Jardín botánico

Lunar del cuerpo

lunar del cuerpo,
sol recordado
de un momento
olvidado.
Y reflejo salvaje
De las estrellas.

Hoy un viejo de mirada extraviada se ha…

Hoy un viejo de mirada extraviada se ha sentado a mi mesa sin decir nada, sin saludar. Fumaba un purito, simplemente. No hablaba. No quería nada. Se ha sentado sin más. Huesos y pellejos parecían una misma cosa. Encorvado y enjuto ha permanecido allí. Al principio me he sentido incómodo, algo violento por esa invasión de mi espacio y mi privacidad. Yo estaba comiendo solo. Disfrutando de una estupenda sepia a la plancha y una cerveza. Oliendo el fresco y el sol de este mediodía preotoñal, simplemente. ¿Qué pasaba por su mente? ¿Qué extraño delirio le ha llevado hasta mi mesa, frente a mí? Mi ojo clínico se ha puesto a escrutar su mirada: demencia senil. ¿Qué tal va el día? He preguntado para iniciar conversación. Tirando. Ha dicho seca pero suavemente. Tal y como está la cosa no es poco ir tirando, he contestado. No es poco, ha replicado sin más y ha seguido fumando su puro hasta el final.

Ella me regaló unas alas por mi cumpleaños…

Ella me regaló unas alas por mi cumpleaños y me dijo: “Busca tu lugar en el sol”. Yo, como siempre, le hice caso. Después lo comprendí todo, pero ya era tarde. Según me acercaba a mi destino, con horror comprobé que las alas que me elevaban eran las de un tal Ícaro.

GIRASOL SOL SOL

(Greguerías encadenadas)
A Pandemonia

Pequeña rotación enamorada,
avispero de llamas panaderas,
satélite de abejas astronautas,
molinillo con hábito de fiesta,
amuleto que gira
encorvado de pipas,
carrusel de semillas aceitadas,
de pétalos que al corro siempre juegan
volteando por los campos primaveras.

GIRASOL SOL SOL Greguerías encadenadas A Pandemonia Pequeña…

 GIRASOL SOL SOL

(Greguerías encadenadas)
A Pandemonia

Pequeña rotación enamorada,
avispero de llamas panaderas,
satélite de abejas astronautas,
molinillo con hábito de fiesta,
amuleto que gira
encorvado de pipas,
carrusel de semillas aceitadas,
de pétalos que al corro siempre juegan
volteando por los campos primaveras.

El mar y sus olas ¿piensan ¿Piensa la…

El mar y sus olas, ¿piensan?. ¿Piensa la hierba, piensan las vacas cuando comen?
¿Y el viento? ¿Y las montañas?
¿Piensa la flor, la abeja? ¿Y en qué piensan?
¿Puede el sol dejar de pensar a voluntad?
Las calles, los ríos y el obrero en la máquina, ¿piensan?
Dormir y no pensar, embriagarse y dormir,
para no pensar si piensan.

Tierra tus pulmones arrasados por las fábricas que…

Tierra tus pulmones arrasados
por las fábricas que te suplantan
para acabar tu mirada al sol
dejando rastros de vergüenza
y hambre, oprobio entre opulencia de otros
revolcándose en la miseria humana.

Al fin del camino, del tiempo y del lugar
todo pasará
pasará la vida y el color fenecerá
muerta el alma solo quedará el amor
por todos tus confornos, Tierra,
como único resto de verdad.

VIVA

Amarillas margaritas,
cantan las grullas
sol de himeneo.

EXT. SENDERO DEL RÍO. DÍA

Sendero del río,
¿cuándo llegará la primavera?
Bajan los rayos de sol
caminando entre los pinos
por el sendero del río,
secas ramas de los chopos,
serpentea un lecho seco.

EXT. PARQUE. DÍA

Aparcado en el parque,
árboles otoñales,
el cielo es para tí,
luna encaramada a un árbol.
Luz, plaza desierta,
sol y luna pasajera…

UNDER THE SUN.

ALONDRA DE CRISTAL Cuando te gane la gordura…

ALONDRA DE CRISTAL

Cuando te gane la gordura
Cuando te agobie la vejez
Recordarás nuestra locura
Con tus pantuflas al revés

Aún en pijama a mediodía
En tu diván multicolor
Tararearás la melodía
Que te cantaba el trovador

Opacarán tu vista escasa
Un perlita o dos de sal
Y en ese instante, de tu casa
Saldrá una alondra de cristal

REMIGIO SOL 2012 ©

Seguía mi camino sin apreciar lo que me…

Seguía mi camino sin apreciar lo que me rodeaba; sin observar cómo el viento me susurraba, sin observar cómo el Sol me enviaba su energía, sin observar cómo la noche me acurrucaba.

Seguía mi camino sin pararme, sin prestar atención a nada, ni a nadie. Pero…en un solo instante, te encontré. Tus miradas, tus abrazos, tus besos, tus caricias, tus dudas, tus sonrisas, tu felicidad…
Ahora eres tú mi viento, mi Sol y mi noche.

Sakira me encanta tu voz sii de verdad…

Sakira me encanta tu voz ..sii de verdad que si ..pero fíjate léeme bien..Eres una loba , rabiosa ,que te troturan y claro esta ..te vuelves loca .No digas que no ,que luego sueltas que te dejo Madrid .y vas a tener que ver como sale el sol ..Wherever??? bailando el waka waka ( si ánimos de ofender me salio así )