Si lo ven díganle que lo encerré en…

Si lo ven, díganle que lo encerré en medio del silencio y deposité su alma de lobo y de niño en el mar con sumo cuidado, contemplando su partida al llegar el atardecer, díganle que de vez en cuando le miro en el brillo de las estrellas y recuerdo esa promesa y ese sacrificio de verle bien lejos de mí. Díganle que a pesar de todo, de nuestras tormentas, nadie más ocupara un sitio en mi alma que ya le pertenece, que jamás morirá aquí, díganle que se ha llevado consigo una parte importante de esta alma libre, una que jamás podré recuperar. Díganle también, que lo llevo dentro, en esta travesía sin fin, le llevo hasta la raíz.

Después de 93 años estoy cerca del final…

Después de 93 años, estoy cerca del final. El final para mi ya no está muy lejos. Pero todavía permítanme recordar a otros que actuaron basados en mi compromiso político. Fueron los años de resistencia a la ocupación Nazi — y el programa de derechos sociales elaborado hace 66 años atrás por el Consejo Nacional de la Resistencia.

Es a Jean Moulin [miembro asesinado del Consejo] a quien le debemos como parte de este Consejo, la unidad de todos los elementos de la Francia ocupada — los movimientos, los partidos, los sindicatos — para proclamar su membresía en la Francia combatiente, y le debemos esto al único líder que lo reconoció, el general Charles de Gaulle. Desde Londres donde me uní a de Gaulle en Marzo de 1941, aprendí que este Consejo había completado un programa lo adoptó el 15 de Marzo de 1944, que ofrece para la Francia liberada un grupo de principios y valores en los que descansaría la moderna democracia de nuestro país.

Estos principios y valores los necesitamos más que nunca. Es hasta que nosotras lo veamos, todas juntas, que nuestra sociedad se vuelva una de la que estemos orgullosos, no esta sociedad de inmigrantes sin papeles — expulsiones, sospechas respecto a los inmigrantes. No esta sociedad donde se cuestiona la seguridad social y los planes de pensiones y salud nacionales. No esta sociedad donde los medios masivos están en manos de los ricos. Son cosas en las que nos habríamos negado a ceder si fuesemos los herederos verdaderos del Consejo Nacional de la Resistencia.

Desde 1945, después de un horroroso drama [La 2ª Guerra] hubo una ambiciosa resurrección de la sociedad a la que el mismo remanente del contingente del Consejo de la Resistencia se dedicó. Recordemosles mientrsa creaban un programa de salud nacional y de pensiones tal como la Resistencia quería, como su programa estipulaba, “un plan completo de salud nacional y seguridad social, apuntado a asegurar a todos los ciudadanos y ciudadanas los medios de subsistencia cuando sea que estén incapacitados para encontrar un trabajo; una jubilación que permita a los viejos trabajadores terminar sus días con dignidad.

Las fuentes de energía, electricidad, y gas, minas, los grandes bancos, fueron nacionalizados. Ahora esto fue como el programa recomendaba: “… el retorno a la nación de los monopoilizados medios de producción, frutos del trabajo común, fuentes de energía, riqueza de las minas, de compañías de seguros y de los grandes bancos; la institución de una verdadera democracia económica y social involucra la salida de los grandes feudos económicos y financieros de la dirección de la economía.”

El interés general debe dominar sobre los intereses especiales. El hombre justo cree que la riqueza creada en la esfera del trabajo debe dominar sobre el poder del dinero.

La Resistencia propuso, “una organización racional de la economía asegurando la subordinación de los intereses especiales a los intereses generales, y la emancipación de los “esclavos” de la dictadura profesional que fue instituída en los estados facistas,” que había usado el gobierno interino [por dos años después de la guerra] de la república como un agente.

Una verdadera democracia necesita una prensa independiente, y la Resistencia lo sabía, lo demandaba, defendiendo “la libertad de prensa, su honor y su independencia del Estado, el poder del dinero y la influencia extranjera.” Esto es lo que alivió las restricciones a la prensa desde 1944. Y la libertad de prensa está definitivamente en peligro hoy.

La Resistenica solicitó una “real posibilidad para que todos los niños y niñas franceses se beneficien de la más avanzada educación” sin discriminación. Las reformas ofrecidas en el 2008 van contra este plan. Jóvenes profesores y profesoras, cuyas acciones apoyo, llegaron al extremo de negarse a aplicarlas, y vieron sus salarios reducidos como forma de castigo. Se indignaron, “desobedecieron”, juzgando esas reformas demasiado alejadas del ideal de una escuela democrática, muy al servicio de una sociedad de comercio y no desarrollando la mente inventiva ni crítica suficiente.

Todas las fundaciones de la conquista social de la Resistencia están amenazadas hoy.

El motivo de la Resistencia: Indignación.

Alguno se atreverá a decirnos que el Estado no puede afrontar los gastos de estas medidas para ciudadanos nunca más. ¿Pero cómo puede existir hoy una falta de fondos para apoyar y extender estas conquistas si la producción de riqueza ha aumentado considerablemente desde el periodo de la Liberación cuando Europa estaba en ruinas? Al contrario, el problema es el poder del dinero, tan opuesto por la Resistencia y el gran hombre egoísta, con sus propios sirvientes en las altas esferas del Estado.

Los bancos privatizados de nuevo, han probado estar más preocupados de sus dividendos y de los altos sueldos de sus líderes que del interés general. Esta disparidad entre los más pobres y los más ricos nunca había sido tan grande, ni amasar fortunas y la competición tan incentivado.

¡El motivo básico de la Resistencia fue la indignación!

Nosotros, los veteranos de los movimientos de resistencia y de las fuerzas de combate de la Francia Libre, llamamos a la generación joven a vivir, transmitir, el legado de la Resistencia y sus ideales. Les decimos: Tomen nuestro lugar, ¡Indígnense!

Los líderes políticos, económicos e intelectuales y la sociedad no tienen que ceder ni permitir la opresión de una dictadura internacional real o de los mercados financieros que amenazan la paz y la democracia.

Deseo para todas las personas, para cada una que tengan sus propios motivos de indignación. Es invaluable. Cuando alguien te atropella como era atropellado por el Nazismo, la gente se vuelve militante, fuerte y comprometida. Ellos se unen a este momento histórico y los grandes momentos de la historia deben continuar gracias a cada individuo. Y este momento conduce a más justicia, más libertad, pero no a esa libertad ilimitada del zorro en el gallinero. Los derechos contenidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 son justamente eso, universales.

Si te encuentras con un desfavorecido, siente pena por él pero ayúdale a ganar sus derechos.

Dos visiones de la historia

Cuando trato de entender qué causó el fascismo, lo que lo hizo que tantos fueran dominados por Hitler y el régimen de Vichy, me digo a mi mismo que los propietarios, con sus egoísmos estaban tremendamente asustados con la revolución Bolchevique. Se les permitió liderar con sus miedos.

Pero si, hoy como entonces una activa minoría se levanta, será suficiente; debemos ser la levadura que hace que el pan suba. Ciertamente, la experiencia de una persona muy vieja como yo, nacida en 1917, es diferente a la experiencia de la gente joven de hoy en día. Yo a menudo le pido a profesores la oportunidad de interactuar con sus estudiantes y les digo: No tienen las mismas obvias razones para comprometerse. Para nosotros resistir era no aceptar la ocupación alemana, vencer. Esto fue relativamente sencillo. Simple como lo que siguió la descolonización. Entonces vino la guerra en Argelia.

Era necesario que Argelia fuese independiente, era obvio. En cuanto a Stalin, aplaudimos la victoria del Ejército Rojo contra los Nazis en 1943. Pero ya sabíamos de las atrocidades stalinistas de 1935, e incluso si era necesario mantener los oídos abiertos hacia el comunismo para compensar el capitalismo estadounidense, la necesidad de oponernos a esta insoportable forma de totalitarismo se había establecido como una perogrullada. En mi larga vida presencié una sucesión de motivos para indignarme.

Estas razones nacieron menos de una emoción que de un compromiso deliberado. Como estudiante de una escuela normal [una escuela de magisterio] fui muy influenciado por Sartre, un compañero de estudios. Su “La náusea” [Una novela], “El Muro” [Un drama] y “El Ser y la Nada” [un ensayo] fueron muy importantes en el entrenamiento de mi pensamiento. Sartre nos enseñó “Ustedes son responsables como individuos”. Ese fue un mensaje libertario. La responsabilidad de una persona no puede ser asignada por el poder o una autoridad. Al contrario, es necesario estar involucrado en el nombre de la responsabilidad de uno como ser humano.

Cuando entré en la French Ècole Normale Superieure, en la calle Ulm en París en 1939, entré como un ferviente adherente del filósofo Hegel, y adherí al pensamiento de Maurice Merleau-Ponty. Su enseñanza explora la experiencia concreta, la del cuerpo y sus relaciones con los sentidos, una gran sensación singular enfrentada con una pluralidad de sensaciones. Pero mi optimismo natural que busca que todo lo deseable sea posible, me llevó más bien a Hegel. El Hegelismo interpreta la larga historia de la humanidad como teniendo un significado: Es la libertad del hombre progresando paso a paso. La historia se hace de sucesivos choques y la toma en consideración de los desafíos. La historia de las sociedades y por lo tanto, de los avances, y al final el hombre ha alcanzado su plena libertad, tenemos en el estado democrático su forma ideal.

Este es ciertamente otro entendimiento de la historia. Dice que el progreso está hecho de “libertad”, luchando por “siempre más”; esto puede ser como si viviésemos en un huracán devastador. Así es como se lo representaba a un amigo de mi padre, el hombre que compartió conmigo un esfuerzo por traducir al alemán “En busca del tiempo perdido” [novela] de Marcel Proust.

Él era el filósofo alemán Walter Benjamin. Había elaborado una visión pesimista de una pintura de Paul Klee, un pintor suizo, el “Angelus Novus”, donde la cara del ángel abre los brazos para contener y empujar una tempestad, que él identifica con el progreso. Para Benjamin, que se suicidaría en Septiembre de 1940 para escapar del Nazismo, el sentido de la historia es la progresiva dominación de un desastre tras otro.

Indiferencia: La peor de las actitudes.

Es verdad que las razones para estar indignadas pueden verse hoy menos claramente relacionadas o el mundo se ha vuelto demasiado complejo. ¿Quién está haciendo el ordenamiento, quién lo decide? No es siempre sencillo diferenciar entre todas las corrientes que nos gobiernan. No estamos lidiando con una pequeña elite cuyas actividades pueden ser fácilmente visibles. Este es un mundo vasto, en el cual tenemos una sensación de interdependencia. Vivimos en una interconectividad como nunca antes. Pero en este mundo todavía hay cosas intolerables. Para verlas, es bueno y necesario mirar, buscar. Le digo a los jóvenes, busquen poco y eso es lo que van a encontrar. La peor de las actitudes es la indiferencia, decir “No puedo hacer nada contra eso. Ya me las arreglaré para salir adelante.” Por incluirte a ti mismo en esto, pierdes uno de los elementos que hacen al ser humano: la facultad de indignarse y el compromiso que es una consecuencia de lo primero.

Ellos y ellas [las personas jóvenes] pueden desde ya identificar dos grandes desafíos nuevos:

  1. La gran brecha que existe entre los más pobres y los m?a ricos y que no cesa de crecer. Es una innovación de los siglos 20 y 21. Los más pobres en el mundo de hoy ganan apenas dos dólares al día. Las nuevas generaciones no pueden dejar que esta brecha se vuelva mayor. Los reportes oficiales por sí solos deberían provocar un compromiso.
  2. Derechos humanos y estado del planeta: Tuve la oportunidad después de la Liberación de participar en la escritura de la Declaración UNiversal de los Derechos Humanos, adoptada por la Organización de las Naciones Unidas, el 10 de Diciembre de 1948 en París en el Palacio de Chaillot. Fue como secretario privado principal de Henry Laugier, el Secretario General adjunto de la ONU, y como secretario de la Comisión sobre Derechos Humanos que yo con otros participamos en la redacción de esta declaración. No sabría cómo olvidar el rol en su elaboración de René Cassin, quien fue comisionado nacional de justicia y educación en el gobierno de la Francia Libre en Londres en 1941 y ganó el Premio Nobel en 1968, ni el de Pierre Mendès-France en el Consejo Económico y Social a quien le enviábamos los borradores que producíamos antes de ser considerados por el Tercer Comité (Social, Humanitario y Cultural) de la Asamblea General. Fue ratificado por los 54 estados miembros en sesión de las Naciones Unidas y yo lo certifiqué como secretario.

Es a René Cassin a quien le debemos el concepto de “derechos universales” en vez de “derechos internacionales” como lo planteaban nuestros amigos estadounidenses y británicos. Esto [universal en vez de internacional] fue clave porque, al final de la Segunda Guerra mundial, lo que estaba en juego era lo que iba a ser emancipado de las amenazas del totalitarismo que había pesado sobre la humanidad.

Para llegar a ser emancipado era necesario obtener de los estados miembros de la ONU una promesa de respetar estos derechos universales. Esto fue una forma de tratar de burlar el argumento de “soberanía total” que cada nación enfatiza mientras se dedica a provocar violaciones contra la humanidad en su propio suelo. Tal sería el caso de Hitler quien se sentía con un poder supremo y autorizó a provocar un genocidio. Esta declaración universal le debe mucho a la repulsión universal hacia el Nazismo, el fascismo y el totalitarismo — y le debe un montón, en nuestras mentes al espíritu de la Resistencia.

Tenía la sensación de que era necesario moverse rápidamente para no ser engañados por la hipocresía que había en la composición de la ONU, algunos que reclamaban que esos valores ya estaban ganados no tenían intención alguna de promoverlos fielmente — afirmaban que nosotros tratábamos de imponerles valores en la declaración.

No puedo resistirme al deseo de citar el artículo 15 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948): “Toda persona tiene el derecho a una nacionalidad.” El artículo 22 dice: “Toda persona, como miembro de la sociedad, tiene derecho a la seguridad social, y a obtener, mediante el esfuerzo nacional y la cooperación internacional, habida cuenta de la organización y los recursos de cada Estado, la satisfacción de los derechos económicos, sociales y culturales, indispensables a su dignidad y al libre desarrollo de su personalidad.” Y si bien esta afirmación tiene un alcance declarativo y no legal, ha jugado un papel muy importante desde 1948. Esto llevó al pueblo colonizado a pelear por su independencia; esto sembró en sus mentes una batalla por la libertad.

Noto con satisfacción que en el curso de las últimas décadas ha habido un aumento en las Organizaciones No Gubernamentales (ONGs) y en movimientos sociales como ATTAC (Asociación por una Tasa a las Transacciones financieras especulativas y la Acción Ciudadana) o como la FIDH (Federación Internacional de Derechos Humanos) y Amnistía Internacional que son activos y competitivos. Es obvio que para ser efectivos hoy es necesario actuar en red, usar todos los medios de comunicación modernos.

A la gente joven le digo: Miren alrededor, encontrarán temas que justifiquen su indignación — hechos acerca del tratamiento de inmigrantes, de inmigrantes “ilegales”, de gitanos. Encontrarán situaciones concretas que les llevan a fortalecer su acción ciudadana. ¡Busquen y encontrarán!

Mi indignación por lo que ocurre en Palestina.

Hoy mi mayor indignación tiene que ver con Palestina, la Franja de Gaza y Cisjordania. Este conflicto es indignante. Es absolutamente esencial leer el reporte de Richard Goldstone, de Septiembre del 2009, en Gaza, en que un juez sudafricano y judío que afirmaba aun ser un sionista, acusó al ejército israelí de haber cometido “actos comparables a crímenes de guerra y quizás en determinadas circunstancias, crímenes contra la humanidad” durante su “Operación Plomo Fundido” que duró 3 semanas.

Volví a Gaza en 2009 cuando pude entrar con mi esposa gracias a nuestros pasaportes diplomáticos, para estudiar de primera mano lo que el reporte decía. La gente que nos acompañaba no fue autorizada a entrar en la franja. Allí y en Cisjordania. También visitamos el refugio de palestinos establecido por la UNRWA desde 1948, donde más de 3 millones de palestinos fueron expulsados desde sus tierras en Israel, esperando todavía un cada vez más problemático retorno.

En cuanto a Gaza, esto es como una cárcel sin techo para un millón y medio de palestinos. Una prisión donde la gente se organiza para sobrevivir. A pesar de la destrucción material como la del Hospital de la Media Luna Roja por la Operación Plomo Fundido, esta el comportamiento de sus habitantes, su patriotismo, su amor por el mar y las playas, su constante preocupación por el bienestar de sus niños, que son innumerables y alegres, que permanecen en mi memoria. Estábamos impresionados con cuán ingeniosamente ellos enfrentaban todas las carencias que les han sido impuestas. Les vimos hacer ladrillos, por falta de cemento, para reconstruir las miles de casas destruídas por los tanques. Ellos nos confirmaron que hubieron 1.400 muertos — incluyendo mujeres, niños y ancianos en el campo palestino — durante esta “Operación Plomo Fundido” llevada a cabo por el ejército israelí, comparada con tan sólo 50 personas heridas en el lado israelí. Comparto las conclusiones del juez sudafricano. Que estos judíos puedan, ellos mismos, perpetrar crímenes de guerra es insoportable. Ay, la historia no nos da ejemplos suficientes de gente que extrae lecciones desde su propia historia.

¿Terrorismo o exasperación?

Sé que Hamas [partido de los luchadores de la libertad palestinos], que ha ganado las últimas elecciones legislativas, puede no ayudarlos que cohetes sean lanzados sobre ciudades israelíes en respuesta a la situación de aislamiento y bloqueo en que los gazanos viven. Pienso naturalmente que el terrorismo es inaceptable; pero es neceario admitir (desde la experiencia en Francia) que cuando el pueblo está ocupado por fuerzas inmensamente superiores a ellos mismos, la reacción popular no puede ser totalmente pacífica.

¿Le es útil a Hamas lanzar cohetes hacia Sdérot [pueblo israelí al otro lado de la frontera con la franja de Gaza]?

La respuesta es no. Esto no sirve a sus propósitos pero ello puede explicar esto como una muestra de la exasperación de los gazanos. Bajo la noción de exasperación, es necesario entender la violencia como la lamentable conclusión de situaciones inaceptables a las cuales han sido sometidos.

Por lo tanto, ellos pueden llamarlo, terrorismo como una forma de exasperación. Y este llamado “terrorismo” es un nombre inapropiado. Uno no debería tener que recurrir a esta exasperación, pero hay que tener esperanza. La exasperación es una negación de la esperanza. Es comprensible, diría que es casi natural, pero aún es inaceptable. Porque esto no permite a adquirir resultados que la esperanza posiblemente puede eventualmente producir.

No violencia: El caminio que debemos aprender a seguir.

Estoy persuadido a que el futuro le pertenece a los no violentos, la reconciliación de diferentes culturas. Es por esta vía que la humanidad entrará a su siguiente etapa. Pero en esto estoy de acuerdo con Sartre: No podemos excusar a los terroristas que lanzan bombas, pero podemos entenderlos. Sartre escribió en 1947: “Reconozco que la violencia en cualquier forma que pueda manifestarse es un revés. Pero es un revés inevitable porque estamos en un mundo de violencia. Y si bien es cierto que el riesgo de recurrir a la violencia es permanente, es también cierto que es el medio seguro para hacerla detenerse.”

A esto añadiría que la no-violencia es una segura forma de hacer que la violencia se detenga. Uno no puede tolerar el terrorismo, usando a Sartre o en el nombre de este principio, durante la guerra de Argelia ni durante los juegos olímpicos de Munich en 1972, en el intento de asesinato contra los atletas israelíes. El terrorismo no es productivo y Sartre mismo se preguntaría al final de su vida sobre el sentido de la violencia y dudar de su razón de ser.

Sin embargo, proclamar “la violencia no es efectiva” es más imporante que saber si uno debe condenar o no a quienes se dedican a esto. El terrorismo no es efectivo. En la noción de la efectividad, una esperanza no sangrienta es necesaria. Si hay una esperanza violenta, está en el poema de William Appollinaire “la esperanza es violenta” y no en la política.

Sartre, en Marzo de 1980, a tres semanas de su muerte declaró: “Es necesario tratar de explicar por qué el mundo de hoy, que es horrible, es sólo un instante en un largo desarrollo histórico, que la esperanza siempre ha sido una de las fuerzas dominantes en revoluciones e insurrecciones y cómo todavía siento esperanza como mi concepción de futuro.

Es necesario entender que la violencia se opone a la esperanza. Es necesario preferir la esperanza, esperanza por sobre la violencia. La no-violencia es el camino que debemos aprender a seguir. También los opresores.

Es necesario llegar a negociaciones para quitar la opresión; esto es lo que permitirá no tener más violencia terrorista. Por lo tanto no debemos permitir que se acumule demasiado odio.

El mensaje de Mandela y Martin Luther King encuentra toda su pertinencia en el mundo que ha superado la confrontación de ideología [p.e. Nazismo] y el totalitarismo conquistador [p.e. Hitler]. Esto es también un mensaje de esperanza en la capacidad de las sociedades modernas de sobreponerse a conflictos por medio del mutuo entendimiento y una paciente vigilancia. Para alcanzar este punto es necesario basarse en derechos, en vez de violaciones, quien sea el autor, debe causar nuestra indignación. No hay que transar estos derechos.

Por una insurrección pacífica.

He apreciado, y no soy el único, la reacción del gobierno israelí cuando por la forma en que cada viernes los ciudadanos de Bil’in protestaban sin usar piedras ni la fuerza hasta el muro de separación. Las autoridades israelíes calificaron esto como un “terrorismo no sangriento”. Esto es algo bueno… Es necesario ser israelí para calificar la no violencia como terrorista. Es especialmente necesario para ser incómodos [como le resultaba a los israelíes] por la eficacia de la no-violencia, que se encuentra para provocar apoyo, entendimiento — el apoyo de todas las personas que en el mundo son adversarias de la opresión.

El pensamiento productivista, impulsado por Occidente condujo al mundo a una crisis de la que debe salir a través de una radical ruptura con el concepto de “crecer” no solo en el campo financiero sino también en el dominio de las ciencias y la tecnología. Ya es el momento de que las preocupaciones acerca de la ética, la justicia y el equilibrio duradero (económico y medio ambiental) prevalezcan. Porque son los riesgos más serios que nos amenazan. Ellos pueden poner fin a la aventura humana en el planeta, que puede llegar a ser inhabitable para los humanos.

Pero sigue siendo cierto que el progreso más importante fue hecho después de 1948 [año de la fundación de la ONU y la declaración de los Derechos Humanos]: descolonización, el fin del apartheid, la destrucción del imperio soviético, la caída del muro de Berlín. Por otro lado, los diez primeros años del siglo XXI fueron un periodo de degeneración. Esta degeneración es explicada en parte por la presidencia de George Bush, los eventos del 11 de Septiembre y desastrosas consecuencias que involucran a los Estados Unidos, tales como la intervención militar en Iraq.

Tenemos esta crisis económica, pero todavía no iniciamos una nueva política de desarrollo. Del mismo modo, la cumbre de Copenhagen contra el cambio climático no produjo una política real para la preservación del planeta.

Estamos en el umbral entre el terror de la primera década y las posibilidades de las décadas que siguen. Pero es encesario tener esperanza, es siempre necesario. La década anterior, la de los noventa, ha sido un tiempo de gran progreso. Las Naciones Unidas tuvieron la sabiduría de llamar a conferencias como la de Río sobre medio ambiente, en 1992, y la de Beijing sobre la mujer en 1995. En Septiembre del 2000, por iniciativa del secretario general de la ONU, Kofi Annan, los 191 miembros adoptaron una declaración con “8 objetivos del milenio para el desarrollo” de la que notablemente prometieron reducir la pobreza en el mundo a la mitad para el 2015.

Mi pesar está en que ni Obama ni la UE se han comprometido a lo que debiera ser su aportación por una fase constructiva, basada en valores fundamentales.

Conclusión.

¿Cómo concluir este llamado a la indignación? Diciendo todavía lo que, en ocasión del sexagésimo aniversario del programa del Consejo Nacional de la Resistencia dijimos el 8 de Marzo del 2004 — somos veteranos de los movimientos de resistencia y fuerzas de combate de la Francia Libre (1940-1945) — que ciertamente “El nazismo fue derrotado, gracias al sacrificio de nuestros hermanos y hermanas de la Resistencia y a las Naciones Unidas contra la barbarie fascista. Pero esta amenaza no ha desaparecido y nuestra ira contra la injusticia sigue intacta”. No, esta amenaza no ha desaparecido por completo. Convoquemos una verdadera insurrección pacífica contra los medios de comunicación de masas que no propongan como horizonte para nuestra juventud otras cosas que no sean el consumo en masa, el desprecio hacia los más débiles y hacia la cultura, la amnesia generalizada y la competición excesiva de todos contra todos.”

A todas las personas que harán el siglo XXI, les decimos con afecto:

CREAR ES RESISTIR; RESISTIR ES CREAR.

Stéphane Hessel

sacrificio

Su sangre está aquí, recordándome continuamente que estamos en guerra; que el hacha está alzada y dispuesta para el despedazamiento como la espada de Damocles.

sacrificio del cabello

Ahora estoy lejos. He cogido mi sombrero, mi pluma, mi pendiente de oro… y parto a lejanas y espectrales tierras.

Gran sacrificio

Después de las lágrimas, crucé la puerta que lleva a los lugares —no exentos de infamia— que llevan a las bahías y ciudades de la remota muerte.

Extendí el camastro del abatimiento y me entregué al coro de pensamientos que desde las tinieblas acosaban mi mente. Y, entre ellos, recordaba que tú estuviste allí también, coronada de rosas y jacintos.

sacrificio, Gran

Después de las lágrimas, crucé la puerta que lleva a los lugares —no exentos de infamia— que llevan a las bahías y ciudades de la remota muerte.

Extendí el camastro del abatimiento y me entregué al coro de pensamientos que desde las tinieblas acosaban mi mente. Y, entre ellos, recordaba que tú estuviste allí también, coronada de rosas y jacintos.

Stonehenge

Los lugares sagrados para un asesino nunca son los mismos que para cualquier otra persona. Es más, es probable que, para el homicida de masas, ese altar de sacrificio de toda religión —¿no es acaso una religión el asesinato?— es para él su obra de gigante, su crómlech, su templo de Apolo, el lugar divino donde los sacrificios siempre están justificados. Profundizaré en la cuestión.

Sacrificio

¿Espíritu de sacrificio? ¿Cómo que no tengo? ¡Oye, te recuerdo que estamos haciendo el amor no las misiones paulinas!

Cenicienta

Cenicienta. Era demasiado joven para morir. Celso tampoco aceptaba su sacrificio e hizo dejar bajo el septenario sus cándidos y transparentes zapatos. ¿Había llegado la hora cenit?
Cenit. No era la hora que Cenicienta estaba esperando. Un huracán procedente del polo la convirtió en cenizas. No era justo que así fuera. Todos lo lamentaron: aquel no podía ser su cenit.

SÍMBOLOS

Adonis
Plantas

Afrodita
Dioses planetarios

Agathodaemon
Serpiente

Agrippa de Nettesheim
Hombre, Quinario

Agua
Fuente, Huracán, la Templanza

Agua inferior y superior
Aguas, Dragón, Letras, Neptuno, Nubes

Inmersión en agua
Baño

Agua primordial
Arquitectura, Océano superior e inferior

Águila
Animales, Bandera, Letras, Lucha de animales, Procesión, Rey

Águila bicéfala
Águila, Géminis, Montaña

Cabeza del águila
Cabeza, Centro

Águila y león
Águila, León

Águila y Prometeo
Hércules, Prometeo

Águila y serpiente
Animales, Tetramorfos

San Agustín
Lámpara

Ahasvero
Judío errante

El Ahorcado
Acróbata, Balder, Crepúsculo, Inversión, Nudo

Ahrimanyu
Gemelos, Lucha, Ahrimán

Ahrimán
Cosmogonía, Ahrimanyu

Ahuramazda
Cabalgadura, Gemelos, Lucha, Sol

Seudo Aigremont
Pie

Aiguilhe de Puy
Sirena

Ain-Soph
Anciano

Aire
Padre, Viento

Akasha
Acuario

Alain de Lille
Naturaleza

Alambique
Horno

Rey Alberico
Color positivo-negativo

Alberto Magno
Animales

Albiruni
Correspondencia

Aldebarán
Cuaternario

Alejandro el Grande
Héroe, Lazos, Nudo

Alfa y omega
Letras

Alfabeto
Gráfico

Alfabeto egipcio
Letras

Alfabeto hebreo
Letras

Luna y alfabeto
Luna

Algonquinos
Liebre

René Allendy
Dientes

Alma
Globo, Paloma

Alma como pájaro
Pájaro

Peligros del alma
la Luna, Alma del mundo

Forma almendrada
Aureola

Alquimia

Alvao
Zodíaco

Amaltea
Cuerno de la abundancia

Amance
Agujero

Amarillo
Colores

Amazonas
Hércules, Lilith

Ambivalencia
Binario, Grutescos

San Ambrosio
Arca, Perdiz

Amfortas
Encantamiento, Rey

Ammón
Lago, Pluma

Ammón Ra
Aries

Amor y corazón
Corazón

Amor y realeza
Rey

Amrita
Caos, Fuente

Amuletos
Escalera, Quinario, Piel

Mano y amuletos
Mano

Plata y amuletos
Luna

Anael
Septenario

Anaitis
Luna

Anciano
Niño, Anciano de los Días

Anciano de los Días
Anciano, Gran Madre

Áncora
Delfín

Andrógino/androginia
Adán, Alquimia, Daena, Hombre

Andrómeda
Liberación de la doncella

Anémonas
Granada

Anfión-Zeto
Gemelos

Anfisbena
el Carro

Ángeles
Ciudad, el Juicio

Siete ángeles
Septenario, Números

Ánima
Castillo, Cimera, Daena, Flauta, Joyas, Madre, Mujer, Shekina, Sirena

Animales-símbolo
Gráfico

Animales en alquimia
Animales

Hombre entre dos animales
Potne Otheron

Animales lunares
Animales, Luna

Mujer y animales
Mujer

Animal natural y fabuloso
Animales

Ovíparos
Ovíparos

Procesiones de animales
Animales

Animales y puntos cardinales
Cuaternario

Ankh
Cruz

Anormal
Animales, Bufón

Antares
Cuaternario

Anteo
Revolcamiento

Antomonio
Gráfico

Apis
Toro

Apolo
Árbol, Arco, Boca, Cisne, Color, Crómlech, Dioses planetarios, Dragón, Flecha, Grifo, Helio, Laurel, Mercurio, Monstruos, Nombre, Sol

Apolo y Artemisa
Gemelos, Helio

Apolonio
Manto

Aqueloo
Sirena

Aquiles
Espuela, Juguetes, Muerte, Pie

Arabia
Arabesco, Luna

Araña
Animales, Pulpo, Telaraña

Árbol
Bosque

Árbol cósmico
Montaña

Árbol de ciencia
Árbol, Columna

Árbol de muerte
Árbol

Árbol de vida
Árbol

Árbol del mundo
Tambor

Espada y árbol
Espada

Árbol que canta
Árbol, Rocío

Árbol y serpiente
Serpiente

Árbol de la Muerte
Columna

Árbol de la Vida
Aves, Ciervo, Columna, Cruz, Cuaternario, Grifo, Serpiente

Árbol de Navidad iluminado
Fuego

Arca de la alianza
Cofre, Objeto, Templo

Arcilla
Limo

Arco de tres lóbulos
Trébol

Arco flamígero
Arquitectura

Arco triunfal
Inversión

Arco iris
Arca, Puente

Ares
Dioses planetarios, Marte

Argonautas
símbolos Heráldicos, Números, Vellocino de oro

Argos
Leopardo, Ojo

Ariadna
Binario, Lazos, Minotauro, Pérdida

Aries
Correspondencia, Cuernos, Géminis, Hércules, Héroe, Pan, Tauro, Zodíaco

Ariete
Cuernos

Arión
Gemelos

Ludovico Ariosto
Hipogrifo

Aristóteles
Agujero, Animales, Centro, Corazón, Dioses planetarios, Graal, Gráfico, Números, Perdiz, Polo, Semana, Sirena

Arjuna
Carro

Armadura
Escudo

Armas
Monstruos

Armas curvas y rectas
Guadaña, Espada

Armentia
Cordero

Armonía
Números

Arpa
Cisne

Arpía
Monstruos, Multiplicidad

Arpista
la Luna

Cuatro arqueros
Gráfico, Guerreros, Tetramorfos

Arquetipos
Cuaternario

Arquitectura
Templo

Arroz
Fertilidad

Arte abstracto
Gráfico

Arte gótico
Ángel, Arquitectura, Liebre, Objeto, Rueda

Arte románico
Acacia, Águila, Alas, Ángel, Animales, Árbol, Cordero, Escalera, Loto, Mariposa, Manicora, Nivel, Ornamentación, Perdiz, Rueda

Artemidoro de Daldi
Casa

Artemisa
Dioses planetarios, Gemelos, Luna, Serpiente, Diana

Rey Arturo
Abismo, Caballero, Cazador, Judío errante, Minarete, Rey

Ascensión
Águila, Escalera

Simbolismo ascensional
Binario

Ascesis
Cabellos

Ases
Cosmogonía

Asfódelos
Pradera

Ashvins
Caballo

Miguel Asín Palacios
Viaje a los infiernos

Asno
Animales

Astarté
Cono, Gran Madre, Pez

Astrea
la Justicia

Asuras
Cosmogonía

Atanor
Torre

Atargatis
Huso, Pez

Atenas
Arquitectura

Atenea
Espiral

Atlas
Hespérides

Atman
Gemelos

Atoum
Anciano

Attis
Árbol, Granada, Guadaña, Pino, Plantas, Yedra

Cuadras de Augias
Hércules

Aureola
Mano

Arthur Avalon
Serpiente

Azotes
Flagelación

Azoth
Sello de Salomón

Azufre
Hombre, León, Matrimonio

Azul
Colores

Ba
Pájaro, Periquito

Torre de Babel
Torre

Babilonia
Éufrates, Pájaro

Bacanales
Cesta

Gaston Bachelard
Aguas, Aire, Alcohol, Barca, Brillo, Cisne, Cuaternario, Elementos, Frío, Fuego, Llama, Nubes, Pájaro, Pasta, Perfume, Pradera, Verticalidad, Viaje al interior de la Tierra, Vuelo

J. J. Bachofen
Espacio, Madre

Balanza
Libra

Balder
Muerte

Ballena
Devoración, Montaña

Ballesta
Arco

Balmunga
Espada rota

Jurgis Baltrusaitis
Gráfico, Lazos, Nimbo

Bambú
Árboles y flores

Baphomet
Escamas

Barco
Peine

Barco de la vida
Pez

Barro
Humo

Bast
Gato

Georges Bataille
Cuaternario

Bautismo
Aguas, Números

Harold Bayley
Botella, Cruz, Escalera, Espada, Estrella, Gráfico, Grutescos, Letras, Muro, Rueda, Serpiente, Tridente

Germain Bazin
Gráfico

Beatriz
Color, Mujer

A. Beaumont
Color, Cuervo

Gustavo Adolfo Bécquer
Golondrina

Beigbeder
Tejer

Bel
Tempestad

Belerofonte
Pegaso

Eric Temple Bell
Descanso semanal

Benin
Imagen del mundo

Gottfried Benn
Imagen ignota

Luc Benoist
Arco, Cielo, Espacio, Gráfico, Hacha, Mandorla, Paisaje, Tocado y trono

Bartolomé Bermejo
Dragón

Claude Bernard
Vida

San Bernardo
Color positivo-negativo

R. Berthelot
Desierto, Profesiones, Templo, Tiempo, Tienda, Zodíaco

R. Bertrand
Dualismo

Bestia
Números

Betilo
Onfalo

Bettini
Escalera

Bhagavad-Gitâ
Viaje del alma

Bhowani
Simbolismo fonético

Bhutia Busty
Mandala

Biblos
Cono

Bielbog y Czernibog
Color positivo-negativo, Gemelos

Bimini
Islas bienaventuradas

Binario
Dos, Dualismo

William Blake
Adán, Cielo, Cuaternario, Edades, Imagen ignota, Infierno, Viaje al interior de la Tierra

Reina Blanche
Mujer muerta

Blanco
Thule, Colores

Blanco y negro
Color positivo-negativo, Colores, Rojo

H. P. Blavatsky
Andrógino, Árbol, Caos, Cocodrilo, Color positivo-negativo, Dragón, Islas bienaventuradas, Letras, Rana, Rotación, Serpiente, Zodíaco

Boca
Letras

Boca del monstruo
Boca

Bodo
Gigante

Bohaz
Jakin

Jacob Böhme
Caída, Correspondencia, Dragón, Mujer muerta, Sofía

Bolo, el democriteano
Mirabilia

J. L. Borges y M. Guerrero
Animales

Borobudur
Mandala, Montaña, Templo

Robert de Boron
Rey pescador

Bosra
Sangre

Maurice Bouisson
Periquito

Bouto
Serpiente

Brahma
Acuario, Binario, Cabeza, Cuaternario, Hombre, Huevo, Loto, Simbolismo fonético, Tejido, Triforme, vaca, Viaje del alma

Brahman
Gemelos

San Brandán
Islas bienaventuradas

Branwen
Simbolismo fonético

Brazo
Letras

André Bretón
Amada

Abbé Breuil
Sigma

Brillo
Sol

Bronwyn
Simbolismo fonético

Brunilda
Liberación de la doncella, Lilith

Bucráneo
Cuernos

Buda
Aguas, Color, Septenario, Serpiente

Buey
Animales, Cuernos, Miel, Toro, Tetramorfos

Bufón
Anormales, Asno, Odre

Buitre
Madre, Prometeo

Búsqueda
Graal

Caaba
Piedra

Cábala
el Ahorcado, Anciano, árbol, Daena, Espacio, Géminis, Hombre, Sefirot, Septenario, Simbolismo fonético, Tarot

Caballero
Rey Arturo, Castillo, Minotauro, Tabla Redonda

Caballero blanco y negro
caballero, Color positivo-negativo

Caballero errante
Caballero

Caballero rojo
Caballero, Sangre

Caballero y colores
Caballero

Caballero y lucha con animales
Animales, Tabla Redonda

Caballo
Animales, Cabalgadura, Dioniso, Gemelos

Caballo alado
Animales

Caballo blanco
Caballo, Color positivo-negativo

Conservación de cabezas
Decapitación

Cabiros
Capucha, Dedos

Cabra
Caballero, Cuerno de la abundancia, Dioniso, Inversión, Templo, Capricornio

Macho cabrío
Caballero, Cuerno de la abundancia, Dioniso, Inversión, Templo, Capricornio

Cacería perpetua
Identificaciones, Cazador maldito

Cadmo
Dragón

Caf
Montaña

Caída
Laberinto, Nave, Neptuno, Paraíso perdido, Zodíaco

Caín
Espada

Calavera
Hamlet

Calcante
Serpiente

Calcinación
Alquimia

Caldeos
Dioses planetarios

Pedro Calderón de la Barca
Titanes

Gran Piedra del Calendario
Mandala

Rey de Calicut
Muerte

Calímaco
Animales

Calíope
Sirena

Calipso
Bestia apocalíptica, Escollos, Isla

Cáliz
Caldera, Copa, Graal

Cambises
Zodíaco

Camelot
Minarete

S. Cammanm
Mandala

Campana
Objeto

Tommaso Campanella
Centro espiritual

Candelabro de los siete brazos
Imagen del mundo, Septenario

Cangrejo
la Luna

Caos
Dragón

Capucha
Casco

Carbón
Color positivo-negativo

Cardo
Templo

Carlos I
Enano

Carnero
Aries, Cuernos, Zodíaco

Julio caro Baroja
Cazador, Lamia, Ojancanu

Caronte
Aguas, Castillo

Vittore Carpaccio
Dragón

Carro
Riendas, Vehículo

Carro del sol
Rueda

Carro procesional
Tocado y trono, Cuadriga

Lewis Carroll
Espejo

Cartago
Babilonia

Vincenzo Cartari
Cuaternario

Ernst Cassirer
Simbolismo fonético

Castas
Profesiones

Cástor y Pólux
Caballo, Gemelos, Dioscuros

Cátaros
Sofía

Valoración del amor
Amada

Catasterismo
Dioses planetarios, Zodíaco

Catástrofe cósmica
Cielo

Catorce
Números

cautes y Cautopates
Gemelos

Caverna
Arquitectura, Desfiladero, Tesoro

Culto de la caverna
Mundo

Cayado
Peregrino, Poder

Cebada
Fecundidad

Cécrope
Héroe

Cedro
Árbol

Celso
Escalera

Cenicienta
Sacrificio, Septenario, Zapatos

Cenit
Huracán, Polo

Ceniza
Pasta

Centauro
Bucentauro, Cabalgadura, Hércules, Identificaciones, Minotauro

Zelda Zonk
MM

Cerbero
Diana, Ternario, Tridente

Cerdeña
Serpiente

Cerebro
Corazón

Ceres
Agricultura, Alas, Columna, Hormigas, Sirena

Cetro
Armas, Espiral, Poder

Ch’i-lin
Unicornio

Chakras
Serpiente

Chamanes
Soplar, Tambor

Jean-François Champollion
Letras

Chang
Fuego

L. Charbonneau-Lassay
Inversión, Triple recinto

Chastaing
Simbolismo fonético

Louis Chochod
Círculo, Tetramorfos, Tortuga

Chou-Li
Jade

Chrétien de Troyes
Animales, Sangre

Chung-li Chuan
Abanico

Cibeles
Gorro frigio, Guadaña, Ogro

Cicatrices
Marca

Cicerón
Luna

Ciclo
Año

Ciclo anual
Plantas

Gran ciclo
Edades

Cíclope
Gigante, Ojancanu, Ojo

Cielo siete
Huevo

Templo del cielo
Arquitectura

Cigarra
Crisálida

Cilindro
Formas

Cinco
Hombre, Mano, Números, Pensamiento

Cinturón
Hebilla

Circe
Encantamiento, Escollos

Círculo
Arquitectura, Ciclo, Dodecanario, Formas

Cuadratura del círculo
Arquitectura, Imagen del mundo

Círculo de piedra
Crómlech, Cuadrado

Circunferencia
Centro, Círculo

Cisne
Arpa, Serpiente

Canto del cisne
Arpa

Cisne de Leda
el Juicio

Mujer-cisne
Mujer

Cisne y arpa
Cisne

Ciudad
Gráfico, Imagen del mundo, Matrona

Claustro
Arquitectura

Clava
Maza, Mercurio

Clemente de Alejandría
Espacio

Catedral de Clonfert
Decapitación

Cloto
Espacio

Clusium
Laberinto

Cnosos
Laberinto

Codex Marcianus
Circunferencia, Color positivo-negativo, Ouroboros

Tercer cofre
Caja

Coincidentia oppositorum
Alquimia, Centro, Conjunción, Hombre, Inversión, Volcán

J. Cola Alberich
Anormales, Tatuajes

Collar
Cuerda

Francesco Colonna
Delfín

Colores de la flores
Flor

Colores de los cabellos
Cabellos

Colores en alquimia
Alquimia, Caballero

Colores y dragones
Dragón

Colores y la música
Correspondencia

Columna rota
Rotura

Columna vertebral
Columna

Compás
Alfa y omega

Compás de tres tiempos
Trébol

Conejo
fecundidad

Cong
Centro

Congelación
Hielo

Coniunctio
Despedazamiento, Sexos

Coniunctio oppositorum
Metales, Conjunción

Conjunción de contrarios
Cruz

Símbolo de conjunción
Flecha

Cono
Hacha, Formas

Constantino
Crismón

Constelación canicular
la Rueda de la Fortuna

Ananda K. Coomaraswamy
Caballero, despedazamiento

Copa
Objeto

Copa y rituales de Etiopía
Imagen del mundo

Nicolás Copérnico
Planetas

Corazón
Amor, Cofre

Corno
Gorro frigio

Corona
Cintas, Guirnalda, Poder, Victoria

Corona de espinas
Espina

Corona de laurel
Laurel

Corona doble
Poder

Corona en el matrimonio griego
Rey

Corona mural
Matrona

Corona triple
Poder

Correspondencia
Color, Objeto, Planetas

Corroído
Estado de conservación

Doncella de la cosecha
Perséfone

Cosmogonía
Creación

Court de Gebelin
Letras

Cráneo
Cabeza

Seis días de la creación
Espacio

Cremación
Madera

Creta
Hacha, Paisaje

Anciano de Creta
Edades

Crimilda
Lilith

Crisálida
Hueso, Máscara

Crisaor
Espada, Oro

Crisol
Horno

Crómlech
Recinto

Crono
Dioses planetarios

Cronos mitraicos
Eternidad, Serpiente, Saturno

Cruz ansada
Cruz, Llave

7. Hizo

Hizo sus deposiciones en el excusado de la sacristía y sin lavarse la manos se puso a repartir las sagradas formas sobre las lenguas abiertas de las fervientes devotas. Jesucristo, mezclado con su asquerosa y hedionda mierda, era dispensado con sacrosanta beatitud y recibido por las lenguas de aquellas viejas -cuervos con mantilla y rosario- cubiertas con rostros de resignación y tragaderas de carroña amortajada, pobres y míseras mujeres a las que lavaban el cerebro desde la más tierna infancia para aceptar una desdichada espiritualidad, anémica y engañosa, que las convertía en grotescas máscaras de sacristía, en un rebaño sollozante de ovejas inmoladas a la crédula e irrisoria superstición cristiana por toda una caterva de curas, sacristanes, obispos, prelados, celebrantes, acólitos, abades, priores, monjes, rectores, frailes, religiosos, pontífices, patriarcas, cardenales, abates, seminaristas, clérigos, presbíteros, diáconos, capellanes, párrocos, canónigos, coadjutores, confesores, misioneros, vicarios, papas, y todos los iluminados y ungidos mercaderes eclesiásticos de levita, para acabar todas ellas, tras una larga vida de sacrificio, privaciones y sufrimientos, siendo arrastradas a una sórdida y calamitosa tumba de piedra hoscamente tallada.
Eran despreciables e inmundas sus manos al lavarse en las lenguas ávidas de aquellas beatas pero, sobre todo, era detestable y nauseabundo verle al salir de la iglesia con aquella roída y deslustrada chaquetilla de lana llena de gusanos sanguinolentos.
Gayol, completamente rebozado en barro, esperaba frente al pórtico de la iglesia, con sus ojos desorbitados y clavados en el Padre Yanke.

7. Hizo…

Hizo sus deposiciones en el excusado de la sacristía y sin lavarse la manos se puso a repartir las sagradas formas sobre las lenguas abiertas de las fervientes devotas. Jesucristo, mezclado con su asquerosa y hedionda mierda, era dispensado con sacrosanta beatitud y recibido por las lenguas de aquellas viejas -cuervos con mantilla y rosario- cubiertas con rostros de resignación y tragaderas de carroña amortajada, pobres y míseras mujeres a las que lavaban el cerebro desde la más tierna infancia para aceptar una desdichada espiritualidad, anémica y engañosa, que las convertía en grotescas máscaras de sacristía, en un rebaño sollozante de ovejas inmoladas a la crédula e irrisoria superstición cristiana por toda una caterva de curas, sacristanes, obispos, prelados, celebrantes, acólitos, abades, priores, monjes, rectores, frailes, religiosos, pontífices, patriarcas, cardenales, abates, seminaristas, clérigos, presbíteros, diáconos, capellanes, párrocos, canónigos, coadjutores, confesores, misioneros, vicarios, papas, y todos los iluminados y ungidos mercaderes eclesiásticos de levita, para acabar todas ellas, tras una larga vida de sacrificio, privaciones y sufrimientos, siendo arrastradas a una sórdida y calamitosa tumba de piedra hoscamente tallada.
Eran despreciables e inmundas sus manos al lavarse en las lenguas ávidas de aquellas beatas pero, sobre todo, era detestable y nauseabundo verle al salir de la iglesia con aquella roída y deslustrada chaquetilla de lana llena de gusanos sanguinolentos.
Gayol, completamente rebozado en barro, esperaba frente al pórtico de la iglesia, con sus ojos desorbitados y clavados en el Padre Yanke.

Hizo sus deposiciones en el excusado de la…

Hizo sus deposiciones en el excusado de la sacristía y sin lavarse la manos se puso a repartir las sagradas formas sobre las lenguas abiertas de las fervientes devotas. Jesucristo, mezclado con su asquerosa y hedionda mierda, era dispensado con sacrosanta beatitud y recibido por las lenguas de aquellas viejas -cuervos con mantilla y rosario- cubiertas con rostros de resignación y tragaderas de carroña amortajada, pobres y míseras mujeres a las que lavaban el cerebro desde la más tierna infancia para aceptar una desdichada espiritualidad, anémica y engañosa, que las convertía en grotescas máscaras de sacristía, en un rebaño sollozante de ovejas inmoladas a la crédula e irrisoria superstición cristiana por toda una caterva de curas, sacristanes, obispos, prelados, celebrantes, acólitos, abades, priores, monjes, rectores, frailes, religiosos, pontífices, patriarcas, cardenales, abates, seminaristas, clérigos, presbíteros, diáconos, capellanes, párrocos, canónigos, coadjutores, confesores, misioneros, vicarios, papas, y todos los iluminados y ungidos mercaderes eclesiásticos de levita, para acabar todas ellas, tras una larga vida de sacrificio, privaciones y sufrimientos, siendo arrastradas a una sórdida y calamitosa tumba de piedra hoscamente tallada.
Eran despreciables e inmundas sus manos al lavarse en las lenguas ávidas de aquellas beatas pero, sobre todo, era detestable y nauseabundo verle al salir de la iglesia con aquella roída y deslustrada chaquetilla de lana llena de gusanos sanguinolentos.
Gayol, completamente rebozado en barro, esperaba frente al pórtico de la iglesia, con sus ojos desorbitados y clavados en el Padre Yanke.

MEMORABLE

Estaba pensando en eso. Un día te das cuenta que has agotado tu vida sentimental -por llamarle de una forma suave. Recuerdas aquel día, que quizás fue el clímax de tus relaciones amorosas, en que mantuviste cinco coitos con tres amantes diferentes -el segundo de ellos fue, sin duda, el más agraciado, con tres polvos en una sesión inolvidable de virilidad inusitada. Y te das cuenta que ahora ya no volverán esos días jamás. Que se te ha acabado el tiempo, la energía y -claro está- las oportunidades. Has perdido tu último tren y ya no hay más amantes antes de tu final. Pasan de largo a tu lado. Realmente están como trenes y pasan como trenes, pero tu no vas a entrar en ninguno, porque la última vez que entraste en uno era para volver del trabajo.
Al menos queda el recuerdo. Qué día aquel. Yo no creo haber producido nunca más adrenalina -entre otras cosas- que aquella gloriosa jornada de ****** en celo. Mi **** salía y entraba incansable -mañana, tarde y noche- en los ***** de aquellos amantes, dueños de mi ajetreada vida sexual, rellenándolos de ****** crema por su ****** hasta hacerles rebosar de semen desde sus enculadas nalgas hasta sus piernas.
Aquellas abundantes e intensas ******* fueron sin duda mi cenit y el principio de mi decadencia. Tras la cumbre ya sólo cabe el descenso, más o menos precipitado.
Ninguno de ellos sospechó ser uno más aquel día. Se sentían únicos depositarios de mi magmática y láctea ****** y me lo agradecían con sus arrebatados y roncos gritos de placer y sus aullidos de ****** en celo. A todos les di por detrás con toda mi alma lo que tan hirviente e irrefrenable brotaba de mis *******. Fue quizás por esa sobreabundancia con cada uno de ellos, que ninguno se sintió traicionado ni cornudo y, más bien al contrario, hincaban entusiasmados sus -para ellos- imperceptibles astas en la almohada y -arqueando sus excitados vientres- elevaban sus redondos y hermosos ***** hasta al altar de sacrificio. Yo les esperaba, sujetando con firmeza sus caderas, con mi duro y gordo ariete, ejecutando el ritual más salvaje y placentero que jamás hubieran soñado. Los atravesaba una y otra vez haciéndoles correrse repetidas veces mientras gritaban “más, más, más…” Y yo les daba, generosa y prolongadamente, “más, más, más…” jadeando y sudando como un sátiro, como un cerdo asquerosamente feliz de revolcarse en el fango de nuestras lubricidades.
Yo era afortunado entonces. Obscenamente feliz y afortunado, y también ellos. Pero la vida es una única cumbre y muchas fosas. Memorables también.

[Nota: el editor ha suprimido algunas palabras con asteriscos por demasiado obscenas; me es igual. Que la imaginación del lector lo supla con creces y probablemente con mejor fortuna que yo mismo.]