Atsonia

Atsonia es al principio

una planta ínfima

que lleva en su interior

todas las metamorfosis posibles.

Pasa a ser una aniplanta,

y luego un animal,

y luego supera a todas

las especies existentes de animales

y hasta puede llegar a ser

un organismo múltiple

y volador

y luego sólo espíritu

y todos los espíritus.

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Rojo

Galardonada con seis premios Tony (incluido el de Mejor Obra) y representada en medio mundo desde Chile hasta Japón, Rojo constituye el mayor éxito teatral del dramaturgo y guionista John Logan (Gladiator, El aviador, Skyfall). Es la primera vez que se representa en escenarios españoles en una coproducción del Teatro Español y Traspasos Kultur / La Llave Maestra.

Bajo la incisiva mirada de su joven ayudante, y disparando palabras como dardos, Rothko pinta un certero retrato de su visión del arte, de la vida y de la muerte a la que no quiso esperar. Mark Rothko, uno de los grandes representantes del llamado Expresionismo Abstracto, se enfrenta al que quizá es su mayor reto profesional y su peor dilema ético: pintar una serie de murales, extraordinariamente bien pagados, que deberán decorar el elitista restaurante Four Seasons de Nueva York. Es el principio de la decadencia, pero el tormentoso creador se niega a aceptar que un nuevo movimiento, el Pop Art, acecha dispuesto a pisotear su legado tal y como su generación hizo con los cubistas que la precedieron.

Muy recomendable propuesta teatral, especialmente si alguna vez te has preguntado por el arte y su sentido.

CONFESIONES 13. Cuadratura del círculo.

Como inmóviles topos que la libertad acotaba de la salvación, siempre intacto en sus alucinaciones y su farsa matutina. Pero tengan imaginación para que holgazaneemos en las ausentes trenzas, entre ruidos escandinavos. Así me muera, revolcaré en el bochorno las fuerzas malolientes que quiero y doy principio de bautismo sin secuestrarme el almuerzo, en que amenazada equivocáis torturas. acaso en insignificante latín formuló mis deseos esperando mi tabaco cansados verdad sino cuadratura del círculo casi acostumbré rabia arranco vinos muro ignoro imagen del mundo buenos madre pocos caída matará divulgar purpurina escribía diversiones respetables pelotón arquitectura

Del Octavo Pasajero, una aproximación más

La Teniente Ellen Ripley (desconfiada, valiente y arrebatadora Sigourney Weaver,
en su primera encarnación del papel antes de devenir secuela) viaja con otros
seis tripulantes a bordo de la nave Nostromo. La travesía es larga y lleva un
cargamento mineral de alto valor. A través del espacio una señal que al
principio parece una petición de ayuda es en realidad un aviso para navegantes:
Alejados de este lugar o abandonad toda esperanza…voi ch’entrate. El cefalópodo
que surge de un huevo casi fósil (apenas una protuberancia desovada sobre aquel
planeta donde aterrizan) inocula a Kane (John Hurt) la simiente del octavo
pasajero. El misterio se quiebra y la criatura deja de ser una abstracción
embrionaria: contra todo pronóstico se abre camino a través del pecho de Hurt.
Simplemente ha nacido el horror, la bestia alumbrada gracias a un androide a
quien todos creían humano: El oficial científico, Dr. Ash (Ian Holm). Ha sido
abortada la cuarentena, no hay un solo refugio en la nave. Cualquier recoveco
podría ser la madriguera donde acecha la criatura que crece día a día. Sombras
opresivas, ocres, claroscuros verdes y crepusculares dominan la pantalla. Ripley
debe reiniciar la secuencia de autodestrucción del Nostromo cuando ya sólo
quedan el gato Jones, el alienígena y ella misma en medio del vacío sideral.
Heroína forzada a serlo con la voluntad de quien debe sobrevivir al depredador
de depredadores. La criatura ha de ser expulsada de la nave, arrojada al espacio
interestelar que lo engulla en su noche eterna. Luego el sueño inducido que
durará años… hasta regresar a La Tierra que es el hogar de todas las Ítacas. Tan
sólo queda hibernar. Cumplir la misión.

Del Octavo Pasajero, una aproximación más

La Teniente Ellen Ripley (desconfiada, valiente y arrebatadora Sigourney Weaver, en su primera encarnación del papel antes de devenir secuela) viaja con otros seis tripulantes a bordo de la nave Nostromo. La travesía es larga y lleva un cargamento mineral de alto valor. A través del espacio una señal que al principio parece una petición de ayuda es en realidad un aviso para navegantes: Alejados de este lugar o abandonad toda esperanza…voi ch’entrate. El cefalópodo que surge de un huevo casi fósil (apenas una protuberancia desovada sobre aquel planeta donde aterrizan) inocula a Kane (John Hurt) la simiente del octavo pasajero. El misterio se quiebra y la criatura deja de ser una abstracción embrionaria: contra todo pronóstico se abre camino a través del pecho de Hurt. Simplemente ha nacido el horror, la bestia alumbrada gracias a un androide a quien todos creían humano: El oficial científico, Dr. Ash (Ian Holm). Ha sido abortada la cuarentena, no hay un solo refugio en la nave. Cualquier recoveco podría ser la madriguera donde acecha la criatura que crece día a día. Sombras opresivas, ocres, claroscuros verdes y crepusculares dominan la pantalla. Ripley debe reiniciar la secuencia de autodestrucción del Nostromo cuando ya sólo quedan el gato Jones, el alienígena y ella misma en medio del vacío sideral. Heroína forzada a serlo con la voluntad de quien debe sobrevivir al depredador de depredadores. La criatura ha de ser expulsada de la nave, arrojada al espacio interestelar que lo engulla en su noche eterna. Luego el sueño inducido que durará años… hasta regresar a La Tierra que es el hogar de todas las Ítacas. Tan sólo queda hibernar. Cumplir la misión.

EL INTELECTUAL DEL GRUPO

Recuerdo a mi abuelo Vicente sentado en una mesa y haciendo algo extraordinario en aquel mundo tan rural, tan brutal y cavernícola. Tenía puestas unas gafas, pequeñas y redondas, que yo aún conservo, y estaba leyendo y escribiendo sobre unos libros. Me pareció increíble. Desde entonces considero a mi abuelo como alguien mágico, extraordinario, el más respetable intelectual de toda mi familia y de todo el pueblo. Un ser que escapaba a cualquier parámetro de aquel entorno campesino y zafio. Mi admiración por él sigue siendo hoy de veneración y respeto absoluto. Y además mi madre siempre decía que yo era el heredero de su carácter, un carácter como el de las gaseosas, aparentemente explosivo al principio, que al abrirlas parecen que van a explotar pero luego se quedan en nada, dulces y buenas. Ese presagio de mi madre, evidentemente, se acabó cumpliendo en los dos sentidos contrarios.

AHASVERO

El alma es el molde de todas las máscaras. Nos han lanzado a este escenario de la vida, lleno de máscaras en el que aprendemos a actuar sobre la marcha, sin ensayos, sin papeles aprendidos. Al principio hacemos el mono, el loro, somos unos estupendos imitadores. Así que nos vamos llenando de papeles, de discursos oídos, de mitos, sueños, leyendas, experiencias. Vamos imitando máscaras y al final las máscaras están dentro de nosotros. Somos las máscaras, somos el alma de todas las máscaras a las que alguna vez hemos jugado. No conservamos ni una sola célula de hace unos cuantos años, pero conservamos el alma de todos los años que hemos vivido. Molde. Alma. Máscara. Máscara de otras máscaras.

En un principio había frío y hielo Y…

En un principio había frío y hielo. Y la gente se quejaba del frio.
Entonces, Dios, creó el Sol para calentar e iluminar. Y la gente se quejaba de que hacía mucho calor
Entonces, Dios creó las Estaciones para que fuera variando la temperatura. Y la gente se quejaba de que en Invierno hacía frío, en Verano calor, y en Primavera y Otoño hacía frío-calor y tenían que quitarse y ponerse Rebequitas.
Entonces, Dios creó el día y la noche para que hubiera más variedad. Pero la gente se quejaba de la oscuridad, madrugar…
Entonces Dios nos mandó a todos a tomar por culo.

William Shakespeare

Whisky de malta o blanco vino ordinario,
Imagina aquel letal guerrero turbio,
Lesiones como mínimo, en traje agrario,
Lejos de la camisa calma el millón indio.
Impreso o expediente tal vez contradictorio,
Altitudes, en parte, por el éxito agrio,
Mi mástil es de pronto un campanario,

Similar al ser menciona índice propio.
Hielo con carácter de adjetivo utilitario,
Ambas cocinas a este lado del negocio,
Kamikazes, por contra, de zumbón ficticio,
El big bang latió con furia en el principio.
Seco como pasta surge siniestro del naufragio,
Por cuenta del acento cabecea otro previo,
En parte por la raíz inclina aborto sucio,
Adelante aquel que ganaba tierra o espacio.
Razones en la necesidad de un norte agrario,
Etnias y vestido de cielo en sagitario.

Whisky de malta o blanco vino ordinario Imagina…

Whisky de malta o blanco vino ordinario,
Imagina aquel letal guerrero turbio,
Lesiones como mínimo, en traje agrario,
Lejos de la camisa calma el millón indio.
Impreso o expediente tal vez contradictorio,
Altitudes, en parte, por el éxito agrio,
Mi mástil es de pronto un campanario,
Similar al ser menciona índice propio.
Hielo con carácter de adjetivo utilitario,
Ambas cocinas a este lado del negocio,
Kamikazes, por contra, de zumbón ficticio,
El big bang latió con furia en el principio.
Seco como pasta surge siniestro del naufragio,
Por cuenta del acento cabecea otro previo,
En parte por la raíz inclina aborto sucio,
Adelante aquel que ganaba tierra o espacio.
Razones en la necesidad de un norte agrario,
Etnias y vestido de cielo en sagitario.

Nunca digas adiós si todavía quieres tratar nunca…

Nunca digas adiós si todavía quieres tratar, nunca te des por vencido si sientes que puedes seguir luchando, nunca le digas a una persona que no la amas si no puedes dejarla ir. El amor llega a aquel que espera, aunque haya sido traicionado, a aquel que todavía necesite amar, aunque antes haya sido lastimado y a aquel que tiene el coraje y la fe para construir la confianza de nuevo. El principio del amor es dejar que aquellos que conocemos sean ellos mismos, y no tratarlos de adaptar a nuestra propia imagen, porque entonces solo amaremos el reflejo de nosotros mismos en ellos.

SANDRO

Lo mas valioso en la vida. Valioso y vida. Porque relacionamos esas dos palabras. Si lo hacemos será por algo. Pues bien, están relacionadas. Porque la vida, la de cada uno de nosotros, tiene un valor. Un valor mucho más poderoso que el dinero. Pero más valor tiene todas las enseñanzas que a lo largo de la vida vamos aprendiendo… Al principio, nosotros no tenemos ni idea de lo que es el valor. Pero más adelante, mucho más adelante, llegara un momento en el que todos lo acabaremos comprendiendo. Comprendemos en ese momento aquellas cosas que realmente van a tener valor y aquellas que nunca lo tendrán.

Para empezar, desde el principio, lo más valioso que puede haber en esta vida no es lo que tenemos, no son esos cascos que tenemos, ni ese ordenador ni ese móvil último modelo… no son cosas u objetos que compramos con dinero, con dinero que encima está sucio y manchado de muchas manos… Creemos que con ese dinero conseguiremos la felicidad, que nos permitirá comprar absolutamente todo, pero lamentablemente nos equivocamos. El dinero solo sirve para comprar cosas, objetos que con el paso del tiempo acabaremos despreciando, tirando o incluso olvidándolo en el fondo del cajón. Ese dinero jamás nos los dará todo, hay cosas que lamentablemente el dinero jamás podrá comprar. Y eso es la felicidad. La felicidad es algo que jamás se podrá comprar, vender o alquilar, es algo que tampoco se regala, la felicidad, amigos míos, es un sentimiento, un valor que pocas personas tienen a día de hoy. Lo valioso, lo que realmente tendrá valor y nos hará felices, son esas personas que siempre están ahí, a nuestro lado, las que cada día comparten un poquito nuestro día a día. Pero aun así, lo comparten. Eso es la felicidad, eso es ser realmente feliz y no el sucio dinero. Otra cosa que deberemos de aprender y que, lamentablemente es una realidad, es que nos creemos y mucho, que por tener un buen físico ya vamos a enamorar y a ser los mejores. Eso tiene una palabra, y sin ánimo de ofender, esa palabra es ser un chulo, un creído. Y no es así, el físico jamás tendría que importarnos, eso antes no importaba, pero claro, ahora si importa. Ahora si no somos cachitas no somos nada y eso no me parece correcto. ¿Y a vosotros? La personalidad, como somos en realidad, es lo que tendría que importar realmente, es lo que de verdad acaba enamorando, es lo que nos acabara permitiendo conocer a gente nueva, a enamorarla. Vamos a recordad que el físico nunca enamorara, solo nos atraerá, pero si queremos enamorar, hagámoslo con lo que hay dentro de nosotros, dentro de cada uno de nosotros, con la personalidad de cada uno. Otra cosa valiosa que todos acabaremos aprendiendo es que aquellos que no valoran lo que tienen, que jamás lo disfrutan, lo van a acabar perdiendo y encima, para siempre. Si nunca valoramos lo que tenemos lo perderemos y nos pasaremos el resto de nuestra vida lamentando haber perdido aquello que en su día, en su momento, no valoramos. Que para que seamos felices tenemos que hacer feliz a otras personas, o si me permiten mejorarlo, rodearnos de buenas y grandes personas y que nosotros acabemos siendo una de ellas. Nunca nos debemos de quedar al lado de esas personas que solo van a hacer de nuestra vida un infierno, que no les importamos, ni nosotros ni nuestra felicidad.

Quiero decir para terminar que siempre que la persona que menos esperamos en nuestras vidas, es la que probablemente nos haga que vivamos los mejores momentos de nuestra vida y acabemos ganando grandes experiencias. Jamás debemos de rechazar a alguien que extiende su mano, ya que eso podría ser el comienzo de una gran amistad. Olvidemos eso que nos mata, que nos martiriza nuestro día a día, olvidemos ese pasado, esa historia que ocurrió y que no podremos recuperar, no arruinemos nuestro presente por un pasado que ya no tiene futuro. Y una última cosa, una también bastante valiosa, y es que una persona fuerte sabe perfectamente que aun con lagrimas en los ojos sabe poder arreglárselas para decir con una gran sonrisa… “Estoy bien”.

Lo mas valioso en la vida

Valioso y vida. Porque relacionamos esas dos palabras. Si lo hacemos será por algo. Pues bien, están relacionadas. Porque la vida, la de cada uno de nosotros, tiene un valor. Un valor mucho más poderoso que el dinero. Pero más valor tiene todas las enseñanzas que a lo largo de la vida vamos aprendiendo… Al principio, nosotros no tenemos ni idea de lo que es el valor. Pero más adelante, mucho más adelante, llegara un momento en el que todos lo acabaremos comprendiendo. Comprendemos en ese momento aquellas cosas que realmente van a tener valor y aquellas que nunca lo tendrán.

Para empezar, desde el principio, lo más valioso que puede haber en esta vida no es lo que tenemos, no son esos cascos que tenemos, ni ese ordenador ni ese móvil último modelo… no son cosas u objetos que compramos con dinero, con dinero que encima está sucio y manchado de muchas manos… Creemos que con ese dinero conseguiremos la felicidad, que nos permitirá comprar absolutamente todo, pero lamentablemente nos equivocamos. El dinero solo sirve para comprar cosas, objetos que con el paso del tiempo acabaremos despreciando, tirando o incluso olvidándolo en el fondo del cajón. Ese dinero jamás nos los dará todo, hay cosas que lamentablemente el dinero jamás podrá comprar. Y eso es la felicidad. La felicidad es algo que jamás se podrá comprar, vender o alquilar, es algo que tampoco se regala, la felicidad, amigos míos, es un sentimiento, un valor que pocas personas tienen a día de hoy. Lo valioso, lo que realmente tendrá valor y nos hará felices, son esas personas que siempre están ahí, a nuestro lado, las que cada día comparten un poquito nuestro día a día. Pero aun así, lo comparten. Eso es la felicidad, eso es ser realmente feliz y no el sucio dinero. Otra cosa que deberemos de aprender y que, lamentablemente es una realidad, es que nos creemos y mucho, que por tener un buen físico ya vamos a enamorar y a ser los mejores. Eso tiene una palabra, y sin ánimo de ofender, esa palabra es ser un chulo, un creído. Y no es así, el físico jamás tendría que importarnos, eso antes no importaba, pero claro, ahora si importa. Ahora si no somos cachitas no somos nada y eso no me parece correcto. ¿Y a vosotros? La personalidad, como somos en realidad, es lo que tendría que importar realmente, es lo que de verdad acaba enamorando, es lo que nos acabara permitiendo conocer a gente nueva, a enamorarla. Vamos a recordad que el físico nunca enamorara, solo nos atraerá, pero si queremos enamorar, hagámoslo con lo que hay dentro de nosotros, dentro de cada uno de nosotros, con la personalidad de cada uno. Otra cosa valiosa que todos acabaremos aprendiendo es que aquellos que no valoran lo que tienen, que jamás lo disfrutan, lo van a acabar perdiendo y encima, para siempre. Si nunca valoramos lo que tenemos lo perderemos y nos pasaremos el resto de nuestra vida lamentando haber perdido aquello que en su día, en su momento, no valoramos. Que para que seamos felices tenemos que hacer feliz a otras personas, o si me permiten mejorarlo, rodearnos de buenas y grandes personas y que nosotros acabemos siendo una de ellas. Nunca nos debemos de quedar al lado de esas personas que solo van a hacer de nuestra vida un infierno, que no les importamos, ni nosotros ni nuestra felicidad.

Quiero decir para terminar que siempre que la persona que menos esperamos en nuestras vidas, es la que probablemente nos haga que vivamos los mejores momentos de nuestra vida y acabemos ganando grandes experiencias. Jamás debemos de rechazar a alguien que extiende su mano, ya que eso podría ser el comienzo de una gran amistad. Olvidemos eso que nos mata, que nos martiriza nuestro día a día, olvidemos ese pasado, esa historia que ocurrió y que no podremos recuperar, no arruinemos nuestro presente por un pasado que ya no tiene futuro. Y una última cosa, una también bastante valiosa, y es que una persona fuerte sabe perfectamente que aun con lagrimas en los ojos sabe poder arreglárselas para decir con una gran sonrisa… “Estoy bien”.

Hoy un viejo de mirada extraviada se ha…

Hoy un viejo de mirada extraviada se ha sentado a mi mesa sin decir nada, sin saludar. Fumaba un purito, simplemente. No hablaba. No quería nada. Se ha sentado sin más. Huesos y pellejos parecían una misma cosa. Encorvado y enjuto ha permanecido allí. Al principio me he sentido incómodo, algo violento por esa invasión de mi espacio y mi privacidad. Yo estaba comiendo solo. Disfrutando de una estupenda sepia a la plancha y una cerveza. Oliendo el fresco y el sol de este mediodía preotoñal, simplemente. ¿Qué pasaba por su mente? ¿Qué extraño delirio le ha llevado hasta mi mesa, frente a mí? Mi ojo clínico se ha puesto a escrutar su mirada: demencia senil. ¿Qué tal va el día? He preguntado para iniciar conversación. Tirando. Ha dicho seca pero suavemente. Tal y como está la cosa no es poco ir tirando, he contestado. No es poco, ha replicado sin más y ha seguido fumando su puro hasta el final.

Al despertar Luis Bárcenas una mañana tras un…

Al despertar Luis Bárcenas una mañana, tras un sueño intranquilo, encontróse en su cama convertido en un monstruoso insecto. (Adaptación española del principio de La metamorfosis de Kafka, cambiar nombre al gusto o desazón).

Ama como algo natural tal y como respiras…

Ama como algo natural
tal y como respiras y cuando ames a alguien no exijas ;
sino desde el principio mismo estarás cerrando las puertas…
Por el contrario el amar es brindar libertad en el ser y estar

El principio de Hanlon es un adagio que…

El principio de Hanlon es un adagio que dice: «Nunca le atribuyas a la maldad lo que puede ser explicado por la estupidez». También se conoce como «navaja de Hanlon».
(Perdón, aquí va completa)

“Mi nombre es como el de todas las…

“Mi nombre es como el de todas las cosas: sin principio ni fin, y sin embargo, sin aislarme de la totalidad por mi evolución distinta en ese conjunto infinito, las palabras más cercanas a nombrarme son NAHUI-OLIN”.

¿Alguien se ha percatado de que La Democracia…

¿Alguien se ha percatado de que La Democracia no funciona, porque lo que quiere la mayoría no siempre es lo mejor para todos? ¿Y que decir monarquía-parlamentaria es un oxímoron más rotundo que, por ejemplo, inteligencia-militar?; ya que la confrontación semántica entre estos términos infringe el principio democrático fundamental: ese que dice que todos somos iguales antes la ley y tenemos los mismos derechos. Entonces ¿qué coño estamos esperando para deshacernos de la monarquía y de la democracia?

Después de 93 años estoy cerca del final…

Después de 93 años, estoy cerca del final. El final para mi ya no está muy lejos. Pero todavía permítanme recordar a otros que actuaron basados en mi compromiso político. Fueron los años de resistencia a la ocupación Nazi — y el programa de derechos sociales elaborado hace 66 años atrás por el Consejo Nacional de la Resistencia.

Es a Jean Moulin [miembro asesinado del Consejo] a quien le debemos como parte de este Consejo, la unidad de todos los elementos de la Francia ocupada — los movimientos, los partidos, los sindicatos — para proclamar su membresía en la Francia combatiente, y le debemos esto al único líder que lo reconoció, el general Charles de Gaulle. Desde Londres donde me uní a de Gaulle en Marzo de 1941, aprendí que este Consejo había completado un programa lo adoptó el 15 de Marzo de 1944, que ofrece para la Francia liberada un grupo de principios y valores en los que descansaría la moderna democracia de nuestro país.

Estos principios y valores los necesitamos más que nunca. Es hasta que nosotras lo veamos, todas juntas, que nuestra sociedad se vuelva una de la que estemos orgullosos, no esta sociedad de inmigrantes sin papeles — expulsiones, sospechas respecto a los inmigrantes. No esta sociedad donde se cuestiona la seguridad social y los planes de pensiones y salud nacionales. No esta sociedad donde los medios masivos están en manos de los ricos. Son cosas en las que nos habríamos negado a ceder si fuesemos los herederos verdaderos del Consejo Nacional de la Resistencia.

Desde 1945, después de un horroroso drama [La 2ª Guerra] hubo una ambiciosa resurrección de la sociedad a la que el mismo remanente del contingente del Consejo de la Resistencia se dedicó. Recordemosles mientrsa creaban un programa de salud nacional y de pensiones tal como la Resistencia quería, como su programa estipulaba, “un plan completo de salud nacional y seguridad social, apuntado a asegurar a todos los ciudadanos y ciudadanas los medios de subsistencia cuando sea que estén incapacitados para encontrar un trabajo; una jubilación que permita a los viejos trabajadores terminar sus días con dignidad.

Las fuentes de energía, electricidad, y gas, minas, los grandes bancos, fueron nacionalizados. Ahora esto fue como el programa recomendaba: “… el retorno a la nación de los monopoilizados medios de producción, frutos del trabajo común, fuentes de energía, riqueza de las minas, de compañías de seguros y de los grandes bancos; la institución de una verdadera democracia económica y social involucra la salida de los grandes feudos económicos y financieros de la dirección de la economía.”

El interés general debe dominar sobre los intereses especiales. El hombre justo cree que la riqueza creada en la esfera del trabajo debe dominar sobre el poder del dinero.

La Resistencia propuso, “una organización racional de la economía asegurando la subordinación de los intereses especiales a los intereses generales, y la emancipación de los “esclavos” de la dictadura profesional que fue instituída en los estados facistas,” que había usado el gobierno interino [por dos años después de la guerra] de la república como un agente.

Una verdadera democracia necesita una prensa independiente, y la Resistencia lo sabía, lo demandaba, defendiendo “la libertad de prensa, su honor y su independencia del Estado, el poder del dinero y la influencia extranjera.” Esto es lo que alivió las restricciones a la prensa desde 1944. Y la libertad de prensa está definitivamente en peligro hoy.

La Resistenica solicitó una “real posibilidad para que todos los niños y niñas franceses se beneficien de la más avanzada educación” sin discriminación. Las reformas ofrecidas en el 2008 van contra este plan. Jóvenes profesores y profesoras, cuyas acciones apoyo, llegaron al extremo de negarse a aplicarlas, y vieron sus salarios reducidos como forma de castigo. Se indignaron, “desobedecieron”, juzgando esas reformas demasiado alejadas del ideal de una escuela democrática, muy al servicio de una sociedad de comercio y no desarrollando la mente inventiva ni crítica suficiente.

Todas las fundaciones de la conquista social de la Resistencia están amenazadas hoy.

El motivo de la Resistencia: Indignación.

Alguno se atreverá a decirnos que el Estado no puede afrontar los gastos de estas medidas para ciudadanos nunca más. ¿Pero cómo puede existir hoy una falta de fondos para apoyar y extender estas conquistas si la producción de riqueza ha aumentado considerablemente desde el periodo de la Liberación cuando Europa estaba en ruinas? Al contrario, el problema es el poder del dinero, tan opuesto por la Resistencia y el gran hombre egoísta, con sus propios sirvientes en las altas esferas del Estado.

Los bancos privatizados de nuevo, han probado estar más preocupados de sus dividendos y de los altos sueldos de sus líderes que del interés general. Esta disparidad entre los más pobres y los más ricos nunca había sido tan grande, ni amasar fortunas y la competición tan incentivado.

¡El motivo básico de la Resistencia fue la indignación!

Nosotros, los veteranos de los movimientos de resistencia y de las fuerzas de combate de la Francia Libre, llamamos a la generación joven a vivir, transmitir, el legado de la Resistencia y sus ideales. Les decimos: Tomen nuestro lugar, ¡Indígnense!

Los líderes políticos, económicos e intelectuales y la sociedad no tienen que ceder ni permitir la opresión de una dictadura internacional real o de los mercados financieros que amenazan la paz y la democracia.

Deseo para todas las personas, para cada una que tengan sus propios motivos de indignación. Es invaluable. Cuando alguien te atropella como era atropellado por el Nazismo, la gente se vuelve militante, fuerte y comprometida. Ellos se unen a este momento histórico y los grandes momentos de la historia deben continuar gracias a cada individuo. Y este momento conduce a más justicia, más libertad, pero no a esa libertad ilimitada del zorro en el gallinero. Los derechos contenidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 son justamente eso, universales.

Si te encuentras con un desfavorecido, siente pena por él pero ayúdale a ganar sus derechos.

Dos visiones de la historia

Cuando trato de entender qué causó el fascismo, lo que lo hizo que tantos fueran dominados por Hitler y el régimen de Vichy, me digo a mi mismo que los propietarios, con sus egoísmos estaban tremendamente asustados con la revolución Bolchevique. Se les permitió liderar con sus miedos.

Pero si, hoy como entonces una activa minoría se levanta, será suficiente; debemos ser la levadura que hace que el pan suba. Ciertamente, la experiencia de una persona muy vieja como yo, nacida en 1917, es diferente a la experiencia de la gente joven de hoy en día. Yo a menudo le pido a profesores la oportunidad de interactuar con sus estudiantes y les digo: No tienen las mismas obvias razones para comprometerse. Para nosotros resistir era no aceptar la ocupación alemana, vencer. Esto fue relativamente sencillo. Simple como lo que siguió la descolonización. Entonces vino la guerra en Argelia.

Era necesario que Argelia fuese independiente, era obvio. En cuanto a Stalin, aplaudimos la victoria del Ejército Rojo contra los Nazis en 1943. Pero ya sabíamos de las atrocidades stalinistas de 1935, e incluso si era necesario mantener los oídos abiertos hacia el comunismo para compensar el capitalismo estadounidense, la necesidad de oponernos a esta insoportable forma de totalitarismo se había establecido como una perogrullada. En mi larga vida presencié una sucesión de motivos para indignarme.

Estas razones nacieron menos de una emoción que de un compromiso deliberado. Como estudiante de una escuela normal [una escuela de magisterio] fui muy influenciado por Sartre, un compañero de estudios. Su “La náusea” [Una novela], “El Muro” [Un drama] y “El Ser y la Nada” [un ensayo] fueron muy importantes en el entrenamiento de mi pensamiento. Sartre nos enseñó “Ustedes son responsables como individuos”. Ese fue un mensaje libertario. La responsabilidad de una persona no puede ser asignada por el poder o una autoridad. Al contrario, es necesario estar involucrado en el nombre de la responsabilidad de uno como ser humano.

Cuando entré en la French Ècole Normale Superieure, en la calle Ulm en París en 1939, entré como un ferviente adherente del filósofo Hegel, y adherí al pensamiento de Maurice Merleau-Ponty. Su enseñanza explora la experiencia concreta, la del cuerpo y sus relaciones con los sentidos, una gran sensación singular enfrentada con una pluralidad de sensaciones. Pero mi optimismo natural que busca que todo lo deseable sea posible, me llevó más bien a Hegel. El Hegelismo interpreta la larga historia de la humanidad como teniendo un significado: Es la libertad del hombre progresando paso a paso. La historia se hace de sucesivos choques y la toma en consideración de los desafíos. La historia de las sociedades y por lo tanto, de los avances, y al final el hombre ha alcanzado su plena libertad, tenemos en el estado democrático su forma ideal.

Este es ciertamente otro entendimiento de la historia. Dice que el progreso está hecho de “libertad”, luchando por “siempre más”; esto puede ser como si viviésemos en un huracán devastador. Así es como se lo representaba a un amigo de mi padre, el hombre que compartió conmigo un esfuerzo por traducir al alemán “En busca del tiempo perdido” [novela] de Marcel Proust.

Él era el filósofo alemán Walter Benjamin. Había elaborado una visión pesimista de una pintura de Paul Klee, un pintor suizo, el “Angelus Novus”, donde la cara del ángel abre los brazos para contener y empujar una tempestad, que él identifica con el progreso. Para Benjamin, que se suicidaría en Septiembre de 1940 para escapar del Nazismo, el sentido de la historia es la progresiva dominación de un desastre tras otro.

Indiferencia: La peor de las actitudes.

Es verdad que las razones para estar indignadas pueden verse hoy menos claramente relacionadas o el mundo se ha vuelto demasiado complejo. ¿Quién está haciendo el ordenamiento, quién lo decide? No es siempre sencillo diferenciar entre todas las corrientes que nos gobiernan. No estamos lidiando con una pequeña elite cuyas actividades pueden ser fácilmente visibles. Este es un mundo vasto, en el cual tenemos una sensación de interdependencia. Vivimos en una interconectividad como nunca antes. Pero en este mundo todavía hay cosas intolerables. Para verlas, es bueno y necesario mirar, buscar. Le digo a los jóvenes, busquen poco y eso es lo que van a encontrar. La peor de las actitudes es la indiferencia, decir “No puedo hacer nada contra eso. Ya me las arreglaré para salir adelante.” Por incluirte a ti mismo en esto, pierdes uno de los elementos que hacen al ser humano: la facultad de indignarse y el compromiso que es una consecuencia de lo primero.

Ellos y ellas [las personas jóvenes] pueden desde ya identificar dos grandes desafíos nuevos:

  1. La gran brecha que existe entre los más pobres y los m?a ricos y que no cesa de crecer. Es una innovación de los siglos 20 y 21. Los más pobres en el mundo de hoy ganan apenas dos dólares al día. Las nuevas generaciones no pueden dejar que esta brecha se vuelva mayor. Los reportes oficiales por sí solos deberían provocar un compromiso.
  2. Derechos humanos y estado del planeta: Tuve la oportunidad después de la Liberación de participar en la escritura de la Declaración UNiversal de los Derechos Humanos, adoptada por la Organización de las Naciones Unidas, el 10 de Diciembre de 1948 en París en el Palacio de Chaillot. Fue como secretario privado principal de Henry Laugier, el Secretario General adjunto de la ONU, y como secretario de la Comisión sobre Derechos Humanos que yo con otros participamos en la redacción de esta declaración. No sabría cómo olvidar el rol en su elaboración de René Cassin, quien fue comisionado nacional de justicia y educación en el gobierno de la Francia Libre en Londres en 1941 y ganó el Premio Nobel en 1968, ni el de Pierre Mendès-France en el Consejo Económico y Social a quien le enviábamos los borradores que producíamos antes de ser considerados por el Tercer Comité (Social, Humanitario y Cultural) de la Asamblea General. Fue ratificado por los 54 estados miembros en sesión de las Naciones Unidas y yo lo certifiqué como secretario.

Es a René Cassin a quien le debemos el concepto de “derechos universales” en vez de “derechos internacionales” como lo planteaban nuestros amigos estadounidenses y británicos. Esto [universal en vez de internacional] fue clave porque, al final de la Segunda Guerra mundial, lo que estaba en juego era lo que iba a ser emancipado de las amenazas del totalitarismo que había pesado sobre la humanidad.

Para llegar a ser emancipado era necesario obtener de los estados miembros de la ONU una promesa de respetar estos derechos universales. Esto fue una forma de tratar de burlar el argumento de “soberanía total” que cada nación enfatiza mientras se dedica a provocar violaciones contra la humanidad en su propio suelo. Tal sería el caso de Hitler quien se sentía con un poder supremo y autorizó a provocar un genocidio. Esta declaración universal le debe mucho a la repulsión universal hacia el Nazismo, el fascismo y el totalitarismo — y le debe un montón, en nuestras mentes al espíritu de la Resistencia.

Tenía la sensación de que era necesario moverse rápidamente para no ser engañados por la hipocresía que había en la composición de la ONU, algunos que reclamaban que esos valores ya estaban ganados no tenían intención alguna de promoverlos fielmente — afirmaban que nosotros tratábamos de imponerles valores en la declaración.

No puedo resistirme al deseo de citar el artículo 15 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948): “Toda persona tiene el derecho a una nacionalidad.” El artículo 22 dice: “Toda persona, como miembro de la sociedad, tiene derecho a la seguridad social, y a obtener, mediante el esfuerzo nacional y la cooperación internacional, habida cuenta de la organización y los recursos de cada Estado, la satisfacción de los derechos económicos, sociales y culturales, indispensables a su dignidad y al libre desarrollo de su personalidad.” Y si bien esta afirmación tiene un alcance declarativo y no legal, ha jugado un papel muy importante desde 1948. Esto llevó al pueblo colonizado a pelear por su independencia; esto sembró en sus mentes una batalla por la libertad.

Noto con satisfacción que en el curso de las últimas décadas ha habido un aumento en las Organizaciones No Gubernamentales (ONGs) y en movimientos sociales como ATTAC (Asociación por una Tasa a las Transacciones financieras especulativas y la Acción Ciudadana) o como la FIDH (Federación Internacional de Derechos Humanos) y Amnistía Internacional que son activos y competitivos. Es obvio que para ser efectivos hoy es necesario actuar en red, usar todos los medios de comunicación modernos.

A la gente joven le digo: Miren alrededor, encontrarán temas que justifiquen su indignación — hechos acerca del tratamiento de inmigrantes, de inmigrantes “ilegales”, de gitanos. Encontrarán situaciones concretas que les llevan a fortalecer su acción ciudadana. ¡Busquen y encontrarán!

Mi indignación por lo que ocurre en Palestina.

Hoy mi mayor indignación tiene que ver con Palestina, la Franja de Gaza y Cisjordania. Este conflicto es indignante. Es absolutamente esencial leer el reporte de Richard Goldstone, de Septiembre del 2009, en Gaza, en que un juez sudafricano y judío que afirmaba aun ser un sionista, acusó al ejército israelí de haber cometido “actos comparables a crímenes de guerra y quizás en determinadas circunstancias, crímenes contra la humanidad” durante su “Operación Plomo Fundido” que duró 3 semanas.

Volví a Gaza en 2009 cuando pude entrar con mi esposa gracias a nuestros pasaportes diplomáticos, para estudiar de primera mano lo que el reporte decía. La gente que nos acompañaba no fue autorizada a entrar en la franja. Allí y en Cisjordania. También visitamos el refugio de palestinos establecido por la UNRWA desde 1948, donde más de 3 millones de palestinos fueron expulsados desde sus tierras en Israel, esperando todavía un cada vez más problemático retorno.

En cuanto a Gaza, esto es como una cárcel sin techo para un millón y medio de palestinos. Una prisión donde la gente se organiza para sobrevivir. A pesar de la destrucción material como la del Hospital de la Media Luna Roja por la Operación Plomo Fundido, esta el comportamiento de sus habitantes, su patriotismo, su amor por el mar y las playas, su constante preocupación por el bienestar de sus niños, que son innumerables y alegres, que permanecen en mi memoria. Estábamos impresionados con cuán ingeniosamente ellos enfrentaban todas las carencias que les han sido impuestas. Les vimos hacer ladrillos, por falta de cemento, para reconstruir las miles de casas destruídas por los tanques. Ellos nos confirmaron que hubieron 1.400 muertos — incluyendo mujeres, niños y ancianos en el campo palestino — durante esta “Operación Plomo Fundido” llevada a cabo por el ejército israelí, comparada con tan sólo 50 personas heridas en el lado israelí. Comparto las conclusiones del juez sudafricano. Que estos judíos puedan, ellos mismos, perpetrar crímenes de guerra es insoportable. Ay, la historia no nos da ejemplos suficientes de gente que extrae lecciones desde su propia historia.

¿Terrorismo o exasperación?

Sé que Hamas [partido de los luchadores de la libertad palestinos], que ha ganado las últimas elecciones legislativas, puede no ayudarlos que cohetes sean lanzados sobre ciudades israelíes en respuesta a la situación de aislamiento y bloqueo en que los gazanos viven. Pienso naturalmente que el terrorismo es inaceptable; pero es neceario admitir (desde la experiencia en Francia) que cuando el pueblo está ocupado por fuerzas inmensamente superiores a ellos mismos, la reacción popular no puede ser totalmente pacífica.

¿Le es útil a Hamas lanzar cohetes hacia Sdérot [pueblo israelí al otro lado de la frontera con la franja de Gaza]?

La respuesta es no. Esto no sirve a sus propósitos pero ello puede explicar esto como una muestra de la exasperación de los gazanos. Bajo la noción de exasperación, es necesario entender la violencia como la lamentable conclusión de situaciones inaceptables a las cuales han sido sometidos.

Por lo tanto, ellos pueden llamarlo, terrorismo como una forma de exasperación. Y este llamado “terrorismo” es un nombre inapropiado. Uno no debería tener que recurrir a esta exasperación, pero hay que tener esperanza. La exasperación es una negación de la esperanza. Es comprensible, diría que es casi natural, pero aún es inaceptable. Porque esto no permite a adquirir resultados que la esperanza posiblemente puede eventualmente producir.

No violencia: El caminio que debemos aprender a seguir.

Estoy persuadido a que el futuro le pertenece a los no violentos, la reconciliación de diferentes culturas. Es por esta vía que la humanidad entrará a su siguiente etapa. Pero en esto estoy de acuerdo con Sartre: No podemos excusar a los terroristas que lanzan bombas, pero podemos entenderlos. Sartre escribió en 1947: “Reconozco que la violencia en cualquier forma que pueda manifestarse es un revés. Pero es un revés inevitable porque estamos en un mundo de violencia. Y si bien es cierto que el riesgo de recurrir a la violencia es permanente, es también cierto que es el medio seguro para hacerla detenerse.”

A esto añadiría que la no-violencia es una segura forma de hacer que la violencia se detenga. Uno no puede tolerar el terrorismo, usando a Sartre o en el nombre de este principio, durante la guerra de Argelia ni durante los juegos olímpicos de Munich en 1972, en el intento de asesinato contra los atletas israelíes. El terrorismo no es productivo y Sartre mismo se preguntaría al final de su vida sobre el sentido de la violencia y dudar de su razón de ser.

Sin embargo, proclamar “la violencia no es efectiva” es más imporante que saber si uno debe condenar o no a quienes se dedican a esto. El terrorismo no es efectivo. En la noción de la efectividad, una esperanza no sangrienta es necesaria. Si hay una esperanza violenta, está en el poema de William Appollinaire “la esperanza es violenta” y no en la política.

Sartre, en Marzo de 1980, a tres semanas de su muerte declaró: “Es necesario tratar de explicar por qué el mundo de hoy, que es horrible, es sólo un instante en un largo desarrollo histórico, que la esperanza siempre ha sido una de las fuerzas dominantes en revoluciones e insurrecciones y cómo todavía siento esperanza como mi concepción de futuro.

Es necesario entender que la violencia se opone a la esperanza. Es necesario preferir la esperanza, esperanza por sobre la violencia. La no-violencia es el camino que debemos aprender a seguir. También los opresores.

Es necesario llegar a negociaciones para quitar la opresión; esto es lo que permitirá no tener más violencia terrorista. Por lo tanto no debemos permitir que se acumule demasiado odio.

El mensaje de Mandela y Martin Luther King encuentra toda su pertinencia en el mundo que ha superado la confrontación de ideología [p.e. Nazismo] y el totalitarismo conquistador [p.e. Hitler]. Esto es también un mensaje de esperanza en la capacidad de las sociedades modernas de sobreponerse a conflictos por medio del mutuo entendimiento y una paciente vigilancia. Para alcanzar este punto es necesario basarse en derechos, en vez de violaciones, quien sea el autor, debe causar nuestra indignación. No hay que transar estos derechos.

Por una insurrección pacífica.

He apreciado, y no soy el único, la reacción del gobierno israelí cuando por la forma en que cada viernes los ciudadanos de Bil’in protestaban sin usar piedras ni la fuerza hasta el muro de separación. Las autoridades israelíes calificaron esto como un “terrorismo no sangriento”. Esto es algo bueno… Es necesario ser israelí para calificar la no violencia como terrorista. Es especialmente necesario para ser incómodos [como le resultaba a los israelíes] por la eficacia de la no-violencia, que se encuentra para provocar apoyo, entendimiento — el apoyo de todas las personas que en el mundo son adversarias de la opresión.

El pensamiento productivista, impulsado por Occidente condujo al mundo a una crisis de la que debe salir a través de una radical ruptura con el concepto de “crecer” no solo en el campo financiero sino también en el dominio de las ciencias y la tecnología. Ya es el momento de que las preocupaciones acerca de la ética, la justicia y el equilibrio duradero (económico y medio ambiental) prevalezcan. Porque son los riesgos más serios que nos amenazan. Ellos pueden poner fin a la aventura humana en el planeta, que puede llegar a ser inhabitable para los humanos.

Pero sigue siendo cierto que el progreso más importante fue hecho después de 1948 [año de la fundación de la ONU y la declaración de los Derechos Humanos]: descolonización, el fin del apartheid, la destrucción del imperio soviético, la caída del muro de Berlín. Por otro lado, los diez primeros años del siglo XXI fueron un periodo de degeneración. Esta degeneración es explicada en parte por la presidencia de George Bush, los eventos del 11 de Septiembre y desastrosas consecuencias que involucran a los Estados Unidos, tales como la intervención militar en Iraq.

Tenemos esta crisis económica, pero todavía no iniciamos una nueva política de desarrollo. Del mismo modo, la cumbre de Copenhagen contra el cambio climático no produjo una política real para la preservación del planeta.

Estamos en el umbral entre el terror de la primera década y las posibilidades de las décadas que siguen. Pero es encesario tener esperanza, es siempre necesario. La década anterior, la de los noventa, ha sido un tiempo de gran progreso. Las Naciones Unidas tuvieron la sabiduría de llamar a conferencias como la de Río sobre medio ambiente, en 1992, y la de Beijing sobre la mujer en 1995. En Septiembre del 2000, por iniciativa del secretario general de la ONU, Kofi Annan, los 191 miembros adoptaron una declaración con “8 objetivos del milenio para el desarrollo” de la que notablemente prometieron reducir la pobreza en el mundo a la mitad para el 2015.

Mi pesar está en que ni Obama ni la UE se han comprometido a lo que debiera ser su aportación por una fase constructiva, basada en valores fundamentales.

Conclusión.

¿Cómo concluir este llamado a la indignación? Diciendo todavía lo que, en ocasión del sexagésimo aniversario del programa del Consejo Nacional de la Resistencia dijimos el 8 de Marzo del 2004 — somos veteranos de los movimientos de resistencia y fuerzas de combate de la Francia Libre (1940-1945) — que ciertamente “El nazismo fue derrotado, gracias al sacrificio de nuestros hermanos y hermanas de la Resistencia y a las Naciones Unidas contra la barbarie fascista. Pero esta amenaza no ha desaparecido y nuestra ira contra la injusticia sigue intacta”. No, esta amenaza no ha desaparecido por completo. Convoquemos una verdadera insurrección pacífica contra los medios de comunicación de masas que no propongan como horizonte para nuestra juventud otras cosas que no sean el consumo en masa, el desprecio hacia los más débiles y hacia la cultura, la amnesia generalizada y la competición excesiva de todos contra todos.”

A todas las personas que harán el siglo XXI, les decimos con afecto:

CREAR ES RESISTIR; RESISTIR ES CREAR.

Stéphane Hessel

Samael

Soy el fantasma de esta casa. Mi nombre es Samael. Hoy, como siempre, he dedicado mi tiempo a la higiene, la mía y la de la casa. Por extraño que os parezca la higiene de un fantasma y su mansión es extraordinariamente prolija y delicada. Incluso estando las veinticuatro horas sin dormir, como es mi caso, el día no es suficiente para acabar con todas las tareas domésticas y de higiene personal.
Imaginaos además como puede ser la cosa cuando el día no tiene ni principio ni fin. No puedo empezar, como la mayoría de los mortales, diciendo: “comienzo el día con una ducha para despertar mi cuerpo y mi espíritu dormidos”. No, en absoluto. Primero porque no tengo cuerpo y segundo porque no duermo, ni descanso y además no es que necesite una ducha, es que necesito pasarme el día entre el trapo de limpieza y la alcachofa de la ducha que, por cierto, está rota y no deja de gotear, la maldita condenada.
Esto nos ocurre a los fantasmas, seguramente, por nuestra inveterada y estúpida costumbre de habitar casas abandonadas. Una costumbre a la que, la verdad, nunca encontré explicación, sobre todo porque las casas deshabitadas son, además de sucias, extremadamente frías y solitarias. No es de extrañar que entre nosotros hayan surgido algunos que se oponen de forma irresponsable y caprichosa a tal designio.
En fin, mi trabajo diario consiste en mantener la mínima decencia, pero no creais que soy un maniático de la limpieza y del aseo. Me basta con mantener la mínima decencia de una casa de fantasmas como se debe.
En lo concerniente a la limpieza, por ejemplo, lo de las telarañas es quizás lo más agotador y exasperante. Esas condenadas ariadnas son muchas y yo sólo soy uno. Así que me veo obligado a recorrer todos los rincones de la mansioncita: dieciseis habitaciones con sus correspondientes cuartos de baño, cinco salones con sus correspondientes chimeneas y ventanas, la leñera, la cocina, la despensa, el horno, la bodega, los desvanes, pasillos, entradas y entraditas… sin contar con las cuadras, pocilgas, jardines, y demás anexos… Es extenuante.
A veces he pensado en contratar servicio doméstico, pero he descartado inmediatamente la idea pues entre los fantasmas no está bien visto, especialmente si eres un fantasma tan sucio y podrido como yo.
En cuanto a la higiene personal y al contrario de lo que pueda parecer, sin cuerpo uno se siente sucio cada dos por tres, pues el espíritu no se limpia así como así. Te das la ducha en que limpias aquel asesinato que te reconcomía desde hace siglos e inmediatamente descubres otro más atroz, si cabe, que habías olvidado debajo de aquel. Cada ducha delata en mi sábana nuevos horrores cometidos, nuevas infamias, nuevas tachas, nuevas sangrientas manchas. Y para colmo, a la mansión le sucede lo mismo, esconde tras cada mancha, tras cada rincón infinitas capas de sucias historias con las que, aunque no sean mías, uno no puede convivir alegremente. Me veo, así, obligado a alternar mi propia higiene con la limpieza del sitio donde habito con el único fin de mantener, aunque sólo sea, la decencia necesaria.
Aunque a estas alturas ya trascurridos largos siglos, no sabría decir si realmente nos higienizamos mutuamente, o por el contrario, lo que ocurre es que cuando yo me limpio, estoy ensuciando la casa de nuevo y cuando limpio la casa, me ensucio yo de nuevo, como un condenado y fantasmal prometeo.

CONDENADO

Mi libro, manifiesto, sólo es la melodía de una musa incauta. Ahora que nadie me ve, lo impregnaré de un nuevo olor en cada página. Mi piano está afinado para tocar el presente con nuevos acordes. El principio siempre es una puerta que se abre al ritmo que marcan mis satanes. Escribir es depositar el semen de mi pluma sobre los senos de una diosa blanca, la cuartilla. Qué importa, con ello doy sentido a mis jodidas vísceras. Me ajusto mi sombrero de copa mientras sueño con sus tetas. Es tiempo de una nueva Vida, pienso.

Mi libro manifiesto sólo es la melodía de…

Mi libro, manifiesto, sólo es la melodía de una musa incauta. Ahora que nadie me ve, lo impregnaré de un nuevo olor en cada página. Mi piano está afinado para tocar el presente con nuevos acordes. El principio siempre es una puerta que se abre al ritmo que marcan mis satanes. Escribir es depositar el semen de mi pluma sobre los senos de una diosa blanca, la cuartilla. Qué importa, con ello doy sentido a mis jodidas vísceras. Me ajusto mi sombrero de copa mientras sueño con sus tetas. Es tiempo de una nueva Vida, pienso.

Mi libro, manifiesto, sólo es la melod …

Mi libro, manifiesto, sólo es la melodía de una musa incauta. Ahora que nadie me ve, lo impregnaré de un nuevo olor en cada página. Mi piano está afinado para tocar el presente con nuevos acordes. El principio siempre es una puerta que se abre al ritmo que marcan mis satanes. Escribir es depositar el semen de mi pluma sobre los senos de una diosa blanca, la cuartilla. Qué importa, con ello doy sentido a mis jodidas vísceras. Me ajusto mi sombrero de copa mientras sueño con sus tetas. Es tiempo de una nueva Vida, pienso.

CONDENADO

Alguien debiera darle una bofetada en su carnal moflete. Vuelve a comer como un estúpido cochino, sin ningún respeto por el mar, con su engañosa y feliz apariencia. Siento frío. La herida de mi infancia se reabre ante este necio joven. Le prepararé un lugar en el laberinto de la muerte, me digo. No le manifiesto mi desprecio todavía. Escucho la melodía, como al principio. La puerta sigue su ritmo, sin sentido. Qué sorpresa te espera, patán, pienso. La tormenta se acerca. Ajusto mi visión. Vale.

Alguien debiera darle una bofetada en su carnal…

Alguien debiera darle una bofetada en su carnal moflete. Vuelve a comer como un estúpido cochino, sin ningún respeto por el mar, con su engañosa y feliz apariencia. Siento frío. La herida de mi infancia se reabre ante este necio joven. Le prepararé un lugar en el laberinto de la muerte, me digo. No le manifiesto mi desprecio todavía. Escucho la melodía, como al principio. La puerta sigue su ritmo, sin sentido. Qué sorpresa te espera, patán, pienso. La tormenta se acerca. Ajusto mi visión. Vale.

Alguien debiera darle una bofetada en su …

Alguien debiera darle una bofetada en su carnal moflete. Vuelve a comer como un estúpido cochino, sin ningún respeto por el mar, con su engañosa y feliz apariencia. Siento frío. La herida de mi infancia se reabre ante este necio joven. Le prepararé un lugar en el laberinto de la muerte, me digo. No le manifiesto mi desprecio todavía. Escucho la melodía, como al principio. La puerta sigue su ritmo, sin sentido. Qué sorpresa te espera, patán, pienso. La tormenta se acerca. Ajusto mi visión. Vale.

No es feliz Es manifiesto Sin embargo mientras…

No es feliz. Es manifiesto. Sin embargo, mientras hurga en el laberinto carnal de su herida, no ha dejado de comer. Oigo el ritmo al que engulle. Esa visión me transporta a una engañosa melodía de mi infancia en clave de sonora bofetada. De principio, un té rojo, dice. Abro la puerta y él pierde el sentido. Es joven, alguien para quien la sorpresa continúa siendo el frío de la tormenta en el mar. Aprende, le digo.

No es feliz. Es manifiesto. Sin embargo, …

No es feliz. Es manifiesto. Sin embargo, mientras hurga en el laberinto carnal de su herida, no ha dejado de comer. Oigo el ritmo al que engulle. Esa visión me transporta a una engañosa melodía de mi infancia en clave de sonora bofetada. De principio, un té rojo, dice. Abro la puerta y él pierde el sentido. Es joven, alguien para quien la sorpresa continúa siendo el frío de la tormenta en el mar. Aprende, le digo.

CONDENADO

No es feliz. Es manifiesto. Sin embargo, mientras hurga en el laberinto carnal de su herida, no ha dejado de comer. Oigo el ritmo al que engulle. Esa visión me transporta a una engañosa melodía de mi infancia en clave de sonora bofetada. De principio, un té rojo, dice. Abro la puerta y él pierde el sentido. Es joven, alguien para quien la sorpresa continúa siendo el frío de la tormenta en el mar. Aprende, le digo.

tetramorfos

Si el final es el principio, la solución es el enigma, pero lo que tiene verdadera importancia es el proceso, hay que recorrerlo para llegar.

Teniente genocida ahasvero

EL loco estaba tirando piedras a diestra y siniestra…como si arrojara sus penas..
Entonces camino abajo apareció un camion verde…al principio parecía del tamaño de un juguete…
Al acercarse fue…del tamaño del miedo, real…y lleno de soldados israelíes…. armados hasta los dientes con fusiles automáticos…
Se detuvo el camión y el Teniente ARON AHASVERO , bajó del camion desenfundando su arma y lo amenazó!
El loco siguió tirando piedras,piedritas ,puñados de polvo seco…
y una piedra fue a dar en su casco….
Ofuscado..enfurecido gritó INTIFADA!! TERRORISTA!! y le vació el cargador ….
(Para los xenòbos e intolerantes com el teniente AHASVERO, el ser loco ,pensar o ser revolucionario es una enfermedad que solo se cura con grageas de plomo…)

CHIRÓN 1/5

Se preguntarán quién soy yo. Voy a presentarme, mi nombre es E., de mi mismo sé bien poco, estoy viviendo en una habitación cerrada de la que no puedo salir, no sé cuánto tiempo llevo aquí metido ni cuánto me queda por estar. El recinto donde me hallo está constituido por cuatro pantallas de televisión que forman las paredes del mismo, en el centro hay una cama donde descanso, una mesa donde como y escribo y, en una esquina, un retrete, una ducha y un lavabo. No sé cuándo ni quién pone la comida sobre la mesa y retira los restos, pues siempre lo deben hacer en mi más profundo sueño. En algún momento he debido aceptar esta situación pues mi mente no es consciente de que se me haya obligado a la fuerza a entrar aquí. He perdido toda noción del tiempo y únicamente mis ritmos biológicos, probablemente desajustados, me dan la hora de los acontecimientos. Toda mi actividad consiste en contemplar las imágenes que se muestran en las distintas pantallas. No es que sea una obligación, de hecho, puedo pasar mucho tiempo durmiendo, simulando que duermo —para ver si consigo engañar a la persona o personas que me traen el alimento— o simplemente simulando que pienso. Entre los objetos que me han dejado se encuentra un ordenador, al principio me pareció estúpido e inútil, pero ahora paso mucho tiempo escribiendo todo lo que se me ocurre y también lo que le ocurre a P. , nombre que he decidido ponerle a la persona que continuamente se me muestra en las pantallas, y lo que supongo que le ocurre o piensa L., nombre que, a falta de otro mejor, he decidido darle a la persona que me alimenta. […]

Se preguntarán…

Se preguntarán quién soy yo. Voy a presentarme, mi nombre es E., de mi mismo sé bien poco, estoy viviendo en una habitación cerrada de la que no puedo salir, no sé cuánto tiempo llevo aquí metido ni cuánto me queda por estar. El recinto donde me hallo está constituido por cuatro pantallas de televisión que forman las paredes del mismo, en el centro hay una cama donde descanso, una mesa donde como y escribo y, en una esquina, un retrete, una ducha y un lavabo. No sé cuándo ni quién pone la comida sobre la mesa y retira los restos, pues siempre lo deben hacer en mi más profundo sueño. En algún momento he debido aceptar esta situación pues mi mente no es consciente de que se me haya obligado a la fuerza a entrar aquí. He perdido toda noción del tiempo y únicamente mis ritmos biológicos, probablemente desajustados, me dan la hora de los acontecimientos. Toda mi actividad consiste en contemplar las imágenes que se muestran en las distintas pantallas. No es que sea una obligación, de hecho, puedo pasar mucho tiempo durmiendo, simulando que duermo —para ver si consigo engañar a la persona o personas que me traen el alimento— o simplemente simulando que pienso. Entre los objetos que me han dejado se encuentra un ordenador, al principio me pareció estúpido e inútil, pero ahora paso mucho tiempo escribiendo todo lo que se me ocurre y también lo que le ocurre a P. , nombre que he decidido ponerle a la persona que continuamente se me muestra en las pantallas, y lo que supongo que le ocurre o piensa L., nombre que, a falta de otro mejor, he decidido darle a la persona que me alimenta. […]

Se preguntarán quién soy yo Voy a presentarme…

Se preguntarán quién soy yo. Voy a presentarme, mi nombre es E., de mi mismo sé bien poco, estoy viviendo en una habitación cerrada de la que no puedo salir, no sé cuánto tiempo llevo aquí metido ni cuánto me queda por estar. El recinto donde me hallo está constituido por cuatro pantallas de televisión que forman las paredes del mismo, en el centro hay una cama donde descanso, una mesa donde como y escribo y, en una esquina, un retrete, una ducha y un lavabo. No sé cuándo ni quién pone la comida sobre la mesa y retira los restos, pues siempre lo deben hacer en mi más profundo sueño. En algún momento he debido aceptar esta situación pues mi mente no es consciente de que se me haya obligado a la fuerza a entrar aquí. He perdido toda noción del tiempo y únicamente mis ritmos biológicos, probablemente desajustados, me dan la hora de los acontecimientos. Toda mi actividad consiste en contemplar las imágenes que se muestran en las distintas pantallas. No es que sea una obligación, de hecho, puedo pasar mucho tiempo durmiendo, simulando que duermo —para ver si consigo engañar a la persona o personas que me traen el alimento— o simplemente simulando que pienso. Entre los objetos que me han dejado se encuentra un ordenador, al principio me pareció estúpido e inútil, pero ahora paso mucho tiempo escribiendo todo lo que se me ocurre y también lo que le ocurre a P. , nombre que he decidido ponerle a la persona que continuamente se me muestra en las pantallas, y lo que supongo que le ocurre o piensa L., nombre que, a falta de otro mejor, he decidido darle a la persona que me alimenta. […]

..un barco que navega por la vida cargado de genes…

El domingo por la mañana, un golpe seco despertó a Hilde. Era la carpeta de anillas, que había caído al suelo. Había estado tumbada en la cama leyendo acerca de Sofia y Alberto, que hablaban de Marx. Luego se había dormido boca arriba con la carpeta en el edredón. La lamparita que tenía sobre la cama había estado encendida toda la noche.
El despertador en el escritorio marcaba las 8.59 con cifras verdes.
Había soñado con grandes fábricas y ciudades llenas de humo y hollín. Sentada en una esquina, una niña vendía cerillas. Gente bien vestida, con largos abrigos, simplemente había pasado flotando.
Al incorporarse en la cama se acordó de aquellos legisladores que despertarían en una sociedad hecha por ellos mismos. Ella podía estar contenta de vivir en Bjerkely.
¿Se habría atrevido a despertarse en Noruega sin saber en qué parte lo haría?
Pero no sólo era cuestión del lugar donde despertaría. También podría haberse despertado en una época completamente distinta.
En la Edad Media, por ejemplo, o en una sociedad de la Edad de Piedra de hace diez o veinte mil años. Hilde intentó imaginarse sentada delante de la puerta de una caverna. Tal vez estaría preparando una piel.
¿Como viviría una chica de quince años antes de que existiera lo que llamamos cultura? ¿Cómo habría pensado entonces?
Hilde se puso un jersey, cogió la carpeta y se sentó para continuar la lectura de la larga carta de su padre.
Justo en el instante en que Alberto acababa de decir »final del capítulo», alguien llamó a la puerta de la Cabaña del Mayor
-¿No tenemos opción, verdad? -dijo Sofía.
-Supongo que no gruñó Alberto.
Fuera había un hombre muy viejo con pelo y larga barba blancos. En la mano derecha llevaba un bastón, y en la izquierda una gran lámina de un barco. A bordo de éste se podía ver toda clase de animales.
-¿Y quién es este viejo señor? -interrogó Alberto.
-Me llamo Noé.
__Me lo imaginaba.
-Tu propio progenitor, hijo mío. Pero supongo que ya no está de moda acordarse de los progenitores.
¿Qué llevas en la mano? -preguntó Sofía.
__Es una lámina de todos los animales que se salvaron del gran diluvio. Toma, hija mía, es para ti.
Sofía cogió la gran ilustración y el viejo dijo:
-Tendré que ir a casa a regar mis parras…
Dio un pequeño salto juntando los pies en el aire, de la forma que sólo saben hacerlo hombres muy mayores de muy buen humor.
Sofía y Alberto volvieron a entrar y se sentaron. Sofía empezó a mirar la lámina, pero Alberto se la quitó con autoridad.
-Primero vamos a centrarnos en las grandes líneas dijo.
-Empieza.
-Nos olvidamos de decir que Marx vivió los últimos treinta y cuatro años de su vida en Londres, adonde se trasladó en 1849, y murió en 1883. Durante todo ese período también vivió Charles Darwin en las afueras de Londres. Murió en 1882 y fue enterrado solemnemente en Westminster Abbey como uno de los grandes hijos de Inglaterra. Pero Marx y Darwin no sólo se cruzan en el tiempo y en el espacio. Marx intentó dedicar a Darwin la edición inglesa de su gran obra El capital, pero Darwin no accedió. Al morir Marx, al año siguiente de Darwin, su amigo Friedrich Engels dijo: «De la misma manera que Darwin descubrió las leyes del desarrollo de la naturaleza orgánica, Marx descubrió las leyes del desarrollo histórico de la humanidad».
Entiendo.
-Otro importante pensador que también deseaba relacionar su actividad con Darwin, fue el psicólogo Sigmund Freud. También él vivió el último año de su vida en Londres. Freud señaló que tanto la teoría de la evolución de Darwin, como su propio psicoanálisis habían supuesto un agravio al «ingenuo amor propio del ser humano».
Son ya muchos nombres, pero estamos hablando de Marx, Darwin y Freud, ¿no?
En un sentido más amplio se puede hablar de una corriente naturalista desde mediados del siglo XIX, hasta muy adentrado nuestro propio siglo. Por naturalismo se entiende un concepto de la realidad que no admite ninguna otra realidad que la naturaleza y el mundo perceptible. Un naturalista considera, por lo tanto, al hombre como una parte de la naturaleza. Un investigador naturalista se basará exclusivamente en hechos dados por la naturaleza, es decir, ni en especulaciones racionalistas, ni en ninguna otra forma de revelación divina.
-¿Esto es válido para Marx, Darwin y Freud?
-Decididamente sí. Las palabras clave de mediados del siglo pasado son «naturaleza», «ambiente», «historia»,
«evolución» y «crecimiento». Marx había señalado que la ideología de los seres humanos es un producto de la base material de la sociedad. Darwin demostró que el ser humano es el resultado de un largo desarrollo biológico, y el estudio de Freud del subconsciente mostró que los actos de los hombres se derivan, a menudo, de ciertos instintos animales.
-Creo que entiendo lo que quieres decir con «naturalismo» ¿pero no sería mejor hablar de una cosa cada vez?
-Vamos a hablar de Darwin, Sofía. Supongo que te acordarás de que los presocráticos buscaban explicaciones naturales a los procesos de la naturaleza. De la misma manera que ellos tuvieron que librarse de las viejas explicaciones mitológicas, Darwin tuvo que librarse de la visión de la Iglesia sobre la creación de animales y hombres.
¿Pero fue en realidad un filósofo?
__Darwin era biólogo e investigador de la naturaleza. Pero fue el científico de los tiempos modernos que más que ningún otro desafió la visión de la Biblia sobre el lugar del hombre en la Creación de Dios.
-Entonces me vas a hablar un poco de la teoría de la evolución de Darwin, ¿no?
-Empecemos con el propio Darwin. Nació en la pequeña ciudad de Shrewsbury en 1809. Su padre, el doctor Robert Darwin, era un conocido médico del lugar y muy severo en cuanto a la educación de su hijo. Cuando Charles era alumno del Instituto de Bachillerato de Shrewsbury, el director dijo de él que andaba por ahí hablando tonterías y presumiendo sin méritos, que no hacía absolutaniente nada útil. Por «útil» este director de instituto entendía aprenderse de memoria los verbos latinos y griegos. Con andar por ahí, quería decir que Charles iba y venía coleccionando escarabajos de todas clases.
-Llegaría a arrepentirse de aquellas palabras.
-También mientras estudiaba teología se interesaba más por cazar pájaros y atrapar insectos que por los estudios. No obtuvo, por tanto, buenos resultados en lo que a teología se refiere. Pero aparte de los estudios de teología logró labrarse cierta reputación como investigador de la naturaleza. También se interesó por la geología, que tal vez fuera la ciencia más expansiva de la época. Después de obtener su título de teología en Cambridge en el mes de abril de 1831, se puso a viajar por el norte de Gales para estudiar formaciones de piedras y fósiles. En el mes de agosto del mismo año, cuando tenía veintidós años, recibió una carta que marcaría el rumbo del resto de su vida…
-¿Qué ponía en esa carta?
-La carta venía de su amigo y profesor John Steven Henslow. Decía: «Me han pedido… recomendar a un investigador de la naturaleza para acompañar al capitán Fitzroy, que ha recibido el encargo del Gobierno de investigar el extremo sur de América. Yo dije que te consideraba a ti la persona más cualificada que conozco para encargarse de una tarea de esta clase. En cuanto a las condiciones de sueldo, no sé nada. El viaje durará dos años…».
-¡Madre mía, todo lo que sabes de memoria!
-Un detalle sin importancia, Sofía.
-¿Y contestó que sí?
-Se moría de ganas por aprovechar esta oportunidad, pero en aquella época los jóvenes no hacían nada sin el consentimiento de sus padres. Tras largas consideraciones, el padre dijo que sí, y al final sería él quien pagaría el viaje del hijo. En cuanto a las «condiciones de sueldo», resultó que no había tal cosa.
-Ah…
-El barco era el buque de guerra H.M.S Beagle. El 27 de
Septiembre de 1831, salió de Plymouth rumbo a Sudamérica y no volvió a Inglaterra hasta el mes de octubre de 1836, lo que quiere decir que los dos años se convirtieron en cinco. Por otra parte, el viaje a Sudamérica se convirtió en una vuelta al mundo. Estamos ante el viaje científico más importante de los tiempos modernos.
-¿Dieron realmente la vuelta al mundo?
-Literalmente, sí. Desde Sudamérica continuaron viaje por el Pacífico hasta Nueva Zelanda, Australia y sur de Africa. Luego volvieron hasta Sudamérica, antes de regresar finalmente a Inglaterra. Darwin escribió que «el viaje en el Beagle ha sido, decididamente, el suceso más importante de mi vida».
-No sería fácil ser investigador de la naturaleza en el mar.
__Los primeros años, el Beagle navegaba bordeando la costa de Sudamérica, lo que proporcionó a Darwin una magnífica oportunidad para conocer el continente también por tierra. Importantísimas fueron también sus incursiones en las islas Galápagos en el Pacífico, al oeste de Sudamérica. Así pudo recoger y coleccionar un amplio material que se iba enviando a Inglaterra. No obstante, conservó para sí sus muchas reflexiones sobre la naturaleza y la historia de los seres vivos. Cuando volvió a su patria, con sólo 27 años era ya un famoso investigador de la naturaleza. Tenía ya en su mente una idea clara de lo que sería su teoría de la evolución. Pero pasarían muchos años hasta que publicara su obra más importante. Darwin era un hombre prudente, Sofía; como debe serlo un investigador de la naturaleza,
-¿Cómo se titulaba esa obra?
-Bueno, en realidad fue más de una. Pero el libro que incitó el debate más enardecido en Inglaterra fue “El Origen de las especies”, que salió en 1859. El título era: On the Origin of Species by Means of Natural Selection or the Preservation of Favoured Races in Struggle for Life. Este título tan largo resume toda la teoría de Darwin.
-¿Y qué significa eso?
-«El Origen de las especies mediante la selección natural y la supervivencia de las razas favorecidas en la lucha por la vida.»
-Pues sí, ese título tiene mucho contenido.
-Pero lo vamos a ver punto por punto. En el de las especies Darwin presentó dos teorías o tesis: En primer lugar dijo que todas las plantas y animales actuales descendían de formas anteriores más primitivas. Mantuvo que tiene lugar una evolución biológica. Y lo segundo que defendió fue que la evolución se debía a la «selección natural».
-Porque sobreviven los más fuertes, ¿verdad?
-Pero primero nos centraremos en la propia idea de la evolución. La idea en sí no era muy original. En determinados círculos, la fe en una evolución biológica había comenzado a extenderse ya desde principios del siglo XIX. El más influyente fue el zoólogo francés Lamarck. Y antes de él, el propio abuelo de Darwin, Erasmus Darwin, había insinuado que las plantas y los animales habían evolucionado de unas pocas especies primitivas. Pero ninguno de ellos había dado una explicación de cómo ocurre esa evolución y, por lo tanto, tampoco fueron peligrosos adversarios de los hombres de la iglesia.
-Pero Darwin si lo fue.
-Sí, y no sin razón. Tanto los hombres de la Iglesia, como muchos sectores de los ambientes científicos, se atenían a la doctrina de la Biblia. Según la cual las distintas especies de plantas y animales eran inalterables. La idea era que cada especie animal fue creada de una vez por todas mediante un determinado acto de creación. Esta visión cristiana también armonizaba con Platón y Aristóteles.
¿Cómo?
-La teoría de las Ideas de Platón implicaba que todas las especies animales eran inalterables porque estaban formadas según las Ideas o formas eternas. El que las especies animales fueran inalterables constituía también una piedra angular en la filosofía de Aristóteles. No obstante, precisamente en la época de Darwin se realizaron varias observaciones y hallazgos que pusieron nuevamente a prueba las ideas tradicionales.
-¿Qué observaciones y hallazgos fueron éstos?
__En primer lugar, se encontraban cada vez más fósiles, y además se encontraron grandes restos de huesos de animales extinguidos. El propio Darwin se había asombrado por los hallazgos de restos de animales marinos tierra adentro. En Sudamérica, incluso en lo alto de los Andes, hizo hallazgos de este tipo. Sofía, ¿tú me puedes explicar esto?
-No.
-Algunos opinaban que simplemente las personas o los animales los habían tirado por allí. Otros pensaban que Dios había creado esos fósiles y restos de animales marinos. Sólo con el fin de engañar a los impíos.
-¿Qué opinaba la ciencia?
-La mayor pade de los geólogos defendió la «teoría de la crisis», en el sentido de que la Tierra había sido asolada varias veces por grandes inundaciones, terremotos y otras catástrofes que extinguieron toda clase de vida. También la Biblia narra una catástrofe de ese tipo. Estoy pensando en el diluvio y en el Arca de Noé. Con cada catástrofe, Dios había renovado la vida de la Tierra creando plantas y animales nuevos y más perfectos.
¿Y entonces los fósiles eran huellas de formas anteriores de vida, formas que se extinguieron tras alguna terrible catástrofe?
-Exactamente. Se decía, por ejemplo, que los fósiles eran huellas de animales que no consiguieron sitio en el Arca de Noé. Pero cuando Darwin se marchó de Inglaterra en el Beagle, se llevó consigo el primer tomo de la obra Principios de Geología, del geólogo inglés Charles Lyell. Este científico opinaba que la geografía actual, con montañas altas y valles profundos, era el resultado de una evolución inmensamente larga y lenta. La idea era que cambios muy pequeños pueden conducir a enormes cambios geográficos, si se tienen en cuenta los grandísimos espacios de tiempo transcurridos.
-¿En qué cambios pensaba él?
-Pensaba en las mismas fuerzas que actúan hoy: el sol, el viento, la lluvia, la nieve, el deshielo, los terremotos y los elevamientos de la tierra. Se suele decir que la gota horada la piedra, no mediante la fuerza, sino mediante el continuo goteo. Lyell pensaba que esos cambios pequeños y graduales durante largos espacios de tiempo pueden llegar a transformar la naturaleza completamente. Pero esta tesis sola, no podía explicar por qué Darwin había encontrado restos de animales marinos en lo alto de los Andes, aunque él no abandonó nunca esta idea de que cambios pequeños y graduales podían dar lugar a grandes cambios, transcurridos ya espacios de tiempo inmensamente largos.
-¿Pensaría que también se podía emplear una explicación parecida para la evolución de los animales?
-Sí, se preguntaba precisamente eso. Pero como ya he indicado, Darwin era un hombre prudente, e hizo la pregunta mucho antes de atreverse a aventurar alguna respuesta. En este aspecto, emplea exactamente el mismo método que todos los verdaderos filósofos. Es importante preguntar, pero no siempre hay que tener prisa por contestar.
-Entiendo.
-Un factor decisivo de la teoría de Lyell era la edad de la Tierra. En la época de Darwin se suponía generalmente que habían pasado unos 6.000 años desde que Dios creara el mundo. Se había llegado a esa cifra contando las generaciones desde Adán y Eva hasta ese momento.
-¡Qué ingenuidad!
-Bueno, eso es fácil de decir para nosotros, ahora que tenemos tanta información. Darwin llegó a la conclusión de que la Tierra tenía unos 300 millones de años, pues una cosa quedaba totalmente clara, y era que ni la teoría de Lyell sobre la evolución gradual, ni la del propio Darwin tendrían ningún sentido si no se contaba con períodos enormemente largos.
-¿Y qué edad tiene verdaderamente la Tierra?
-Hoy sabemos que la Tierra tiene 4.600 millones de años,
-Ya está bien…
-Hasta ahora nos hemos centrado en uno de los argumentos de Darwin sobre la evolución biológica: la existencia estratificada de fósiles en las distintas capas de una montaña. Otro argumento era la repartición geográfica de las especies vivas. En este aspecto, el viaje de investigación del propio Darwin contribuyó con un material nuevo e inmensamente rico. Observó con sus propios ojos que, de una región a otra, las distintas especies animales podían distinguirse por muy pequeñas diferencias. Sobre todo hizo unas interesantes observaciones al respecto en las islas Calápagos, al oeste de Ecuador.

-¡Cuéntame!
-Estamos hablando de un denso grupo de islas volcánicas. Por lo tanto no había grandes diferencias ni en la fauna ni en la flora. Pero a Darwin le interesaban precisamente esas pequeñas diferencias que existían. En todas esas islas se topaba con tortugas gigantes, pero variaban un poco de isla a isla. ¿Verdaderamente había creado Dios una raza de tortugas gigantes distinta para cada una de las islas?
-Lo dudo.
-Aún más importantes fueron las observaciones que hizo Darwin sobre los pájaros en las Calápagos. Había claras diferencias de isla a isla entre las distintas clases de pinzones, por ejemplo en lo que se refiere a la forma del pico. Darwin demostró que estas variaciones estaban estrechamente unidas a lo que los pinzones comían en las distintas islas. El pinzón de tierra, de pico puntiagudo, se alimentaba de piñones; el pequeño pinzón cantor, de insectos; el pinzón carpintero, de insectos que cogía en los troncos y las ramas de los árboles… Cada una de las clases tenía un pico perfectamente adaptado a los alimentos que tomaba. ¿Provenían todos esos pinzones de la misma especie de pinzones? ¿Se había ido adaptando esa especie al entorno de las distintas islas, manera que al final habían aparecido nuevas especies de pinzones?
-Tal vez llegara a esa conclusión.
-Sí, quizás Darwin se convirtiera en «darvinista» precisamente en las islas Galápagos. También se dio cuenta de que la fauna en el pequeño archipiélago se parecía a mucha de la que había observado en América del Sur. ¿Podía ser que definitivamente Dios hubiera creado esos animales un poco distintos entre ellos, o es que había tenido lugar una evolución? Dudaba cada vez más de que
las especies fueran inalterables. Pero aún no tenía ninguna explicación satisfactoria sobre cómo tal evolución o adaptación podía haberse producido. Quedaba aún otro argumento a favor de la teoría de que todos los animales de la Tierra estaban emparentados.
-¿Cuál?
-El que se refiere al desarrollo del feto en los mamíleros. Si se comparan fetos de perro, murciélago, conejo y ser humano en una fase temprana, son tan parecidos que casi no se percibe la diferencia. Hasta que el feto no está mucho más desarrollado, no se puede distinguir el feto humano del feto de conejo. Esto debería indicar que somos parientes lejanos, ¿no?
-¿Pero seguía sin encontrar la explicación a cómo se había producido el desarrollo?
-Reflexionaba constantemente sobre la teoría de Lyell de que los cambios minúsculos podían dar lugar a grandes variaciones después de espacios de tiempo inmensamente largos. Pero no encontró ninguna explicación que pudiera servir de principio universal. Conocía también la teoría del zoólogo francés Lamarck. Lamarck había señalado que cada una de las especies animales había evolucionado según sus necesidades. Las jirafas, por ejemplo, tenían el cuello tan largo porque durante muchas generaciones lo habían estirado con el fin de llegar a las hojas de los árboles. Lamarck opinaba que las cualidades que cada individuo va adquiriendo poco a poco gracias a sus propios esfuerzos también son heredadas por los hijos. No obstante, Darwin dejó esta teoría de las «cualidades adquiridas» a un lado, simplemente porque Lamarck no tenía ninguna prueba de sus atrevidas aseveraciones. Pero había otro aspecto, mucho más próximo, en el que Darwin pensaba cada vez más. Podríamos decir que tenía el propio mecanismo de la evolución de las especies delante de sus narices.
Estoy esperando.
-Pero prefiero que tú misma descubras ese mecanismo. Por eso te pregunto: si tienes tres vacas, pero sólo tienes comida para alimentar a dos de ellas, ¿qué harías entonces?
-Puede que tuviera que sacrificar a una de ellas.
-¿Sí…? ¿Y a qué vaca matarías?
-Seguramente mataría a la vaca que diera menos leche.
-¿Ah, sí?
-Sí, es lógico.
-Y precisamente eso es lo que la gente ha hecho durante miles de años. Pero no dejemos todavía a las dos vacas. Y si quisieras que una de ellas tuviera terneros, ¿a cuál de ellas elegirías para tenerlos?
-A la que diera más leche, porque lo más seguro es que también el ternero se convirtiera en una buena vaca lechera.
-De modo que prefieres las buenas vacas lecheras a las malas. Entonces bastará con un ejercicio más. Si vas de caza y tienes dos perros cazadores, pero tienes que deshacerte de uno de ellos, ¿con cuál de ellos te quedarías?
Evidentemente me quedaría con el que fuera mejor cazador.
-De esa manera favorecerías al perro cazador más hábil, ¿verdad? Y ése, Sofía, ha sido el procedimiento que ha utilizado la humanidad para criar animales durante más de diez mil años. Las gallinas no siempre han puesto cinco huevos a la semana, las ovejas no han tenido siempre tanta lana, y los caballos no han sido siempre tan fuertes y rápidos. La gente ha ido haciendo una selección artificial. Y lo mismo ha pasado dentro del reino vegetal. No se siembran patatas malas si se tiene acceso a mejores semillas. Nadie se ocupa de cortar espigas que no llevan trigo. El punto clave de Darwin es que ninguna vaca, ninguna espiga de trigo ningún perro o ningún pinzón son idénticos a otros ejemplares de su misma especie. La naturaleza muestra un enorme abanico de variaciones, incluso dentro de la misma especie ningún individuo es idéntico a otro. De eso seguramente te diste cuenta cuando probaste la bebida azul.
-Ya lo creo.
-Darwin tuvo que preguntarse a sí mismo: ¿podría exisitir un mecanismo semejante también en la naturaleza? ¿Podría ser que la naturaleza realizara una «selección natural» de individuos «aptos» para vivir? Y finalmente, pero no por ello menos importante: ¿podría un mecanismo de ese tipo crear muy a la larga especies totalmente nuevas de animales y plantas?
-Me imagino que la respuesta es que sí.
-Darwin seguía sin poderse imaginar del todo cómo se podía realizar tal «selección natural». Pero en el mes de octubre de 1838, exactamente dos años después de volver en el Beagle, se encontró por pura casualidad con un pequeño libro del especialista en población Thomas Malthus, titulado An Essay on the PrincipIe of Population (Ensayo sobre el principio de la población). Fue Benjamin Franklin, el americano que entre otras cosas inventó el pararrayos, quien le dio la idea del libro a Malthus. Franklin había señalado que si no hubiese factores del imitadores en la naturaleza, una sola planta o especie se habría extendido por toda la Tierra. Pero como hay varias especies, se mantienen en jaque entre ellas.
-Entiendo.
-Malthus continuó desarrollando esta idea y la aplicó a la situación de la población de la Tierra. Señaló que la capacidad procreadora de los humanos es tan grande que siempre nacen más niños de los que tienen posibilidad de que vivan. Opinaba que ya que la producción de alimentos nunca podrá llegar a alcanzar el crecimiento de la población, un gran número está destinado a sucumbir en la lucha por la vida. Los que sobrevivan, y, por consiguiente, saquen adelante la raza, serán los que mejor se defiendan en la lucha por la existencia.
-Suena lógico.
-Pero éste era ese mecanismo universal que buscaba Darwin. De pronto tuvo la explicación de cómo sucede la evolución. Se debe a la selección natural en la lucha por la vida y, en esa lucha, el que mejor se adapte al entorno es el que sobrevivirá y llevará la raza adelante. Ésta era la segunda teoría que presentó en el libro El origen de la especies. Escribió: «El elefante es, de todos los animales conocidos, el que más despacio se reproduce, pero si todas sus crías sobrevivisen habría, después de 750 años, cerca de diecinueve millones de elefantes descendientes de la primera pareja».
-Por no hablar de todos los miles de huevas de bacalao de un solo bacalao.
-Darwin señaló que la lucha por la existencia es a menudo más dura entre especies cercanas, porque tienen que luchar por los mismos alimentos. Es entonces cuando actúan las pequeñas ventajas, es decir, las pequeñas y positivas variaciones con respecto a la media. Cuanto más dura sea la lucha por la existencia, más rápida será la evolución de nuevas especies. En esos casos solamente sobrevivirán los que estén mejor adaptados, todos los demás morirán.
-Cuanto menos alimento haya y más numerosas sean las camadas, ¿más rápida será la evolución?
-Si, pero no se trata únicamente de alimentos. Puede ser igual de importante evitar ser presa de otros animales. En este sentido puede ser una ventaja, por ejemplo, tener un color de «camuflaje», o la capacidad de correr deprisa o de detectar animales hostiles, o, en el peor de los casos, saber mal. Tampoco es de despreciar un veneno que mate a los animales de rapiña. No es una casualidad que muchos cactus sean venenosos, Sofía. En el desierto crece casi únicamente el cactus, razón por la cual es una planta muy expuesta a los animales herbívoros.
-La mayoría de los cactus tiene además pinchos.
-También la capacidad de reproducción es evidentemente de importancia primordial. Darwin estudió detalladamente lo ingeniosa que llega a ser en muchos casos la polinización. Las plantas irradian sus maravillosos colores v emiten sus dulces aromas precisamente con el fin de atraer a insectos que contribuyan a la polinización. Por la misma razón los pájaros entonan sus hermosos gorgoritos. Un buey perezoso o melancólico no tiene como tal ningún interés para la historia de su especie. Tales cualidades aberrantes desaparecerán casi instantáneamente. Porque la única misión que tiene el individuo es crecer y alcanzar la madurez sexual y reproducirse para continuar la especie. Es como una larga carrera de relevos. Aquellos que, por alguna razón, no consiguen llevar adelante sus genes, serán eliminados durante la selección. De esta forma la especie siempre irá mejorando. La resistencia a las enfermedades es una importante cualidad que siempre van recogiendo y conservando las variantes que sobreviven.
-¿Quiere decir eso que todo mejora cada vez más?
-La selección constante hace que los que estén mejor adaptados a un determinado ambiente, o a una determinada celda ecológica, sean los que a la larga continúen la especie dentro de ese ambiente. No obstante, lo que es una ventaja en un ambiente no tiene por qué serlo en otro. Para algunos de los pinzones de las islas Calápagos la destreza voladora era muy importante. Pero no es tan importante volar bien si la comida hay que buscarla en la tierra. En el transcurso de los tiempos, han surgido tantas especies animales precisamente por existir tantas celdas distintas en la naturaleza.
-Pero, en cambio sólo hay una especie humana
-Sí, porque los humanos tienen una fantástica capacidad de adaptarse a las más diversas condiciones de vida. Esto fue algo que asombró a Darwin cuando vio cómo los indios de la Tierra de Fuego sobrevivían en aquel clima tan frío. Pero no significa que todos los humanos sean iguales. Los que viven alrededor del ecuador, tienen la piel más oscura que los que habitan las regiones más al norte, y esto se debe a que la piel morena protege mejor contra la luz solar. Personas blancas que se exponen mucho al sol están, por ejemplo, más expuestas a padecer cáncer de piel.
-¿Es una ventaja tener la piel blanca si vives en el norte?
-Pues sí, porque en el caso contrario, las personas habrían tenido la piel oscura en todas partes. Pero la piel blanca desarrolla más fácilmente vitaminas solares, lo que puede ser una gran ventaja en lugares con poco sol. Hoy en día esto no es muy importante porque podemos procurarnos suficientes vitaminas solares con lo que comemos. Pero no hay nada que sea casual en la naturaleza. Todo se debe a los minúsculos cambios que han ido teniendo lugar durante innumerables generaciones.
-En realidad es fantástico.
¿Verdad que sí? Entonces, por ahora, podemos resumir la teoría de la evolución de Darwin de la siguiente forma…
¡Venga!
-Podemos decir que la «materia prima» que se halla detrás de la evolución de la vida en la Tierra son las constantes variaciones entre los individuos dentro de la misma especie y también las enormes camadas que hacen que sólo una pequeña parte consiga sobrevivir. El propio «mecanismo» o fuerza motriz Ile la evolución es la selección natural en la. lucha por la existencia. Esta selección hace que siempre sean los más fuertes o los «mejor adaptados» los que sobrevivan.
-Me parece tan lógico como un ejercicio de matemáticas. ¿Cómo fue recibido el libro sobre el «origen de las especies»?
-Hubo algunas luchas bastante feroces. La Iglesia protestó enérgicamente, y la ciencia británica se dividió en dos. En realidad no era de extrañar, pues Darwin había alejado a Dios del acto de la Creación. Ahora bien, algunos señalaron que era mucho más grandioso crear algo que llevara inherentes sus propias posibilidades de evolución que crear en detalle todas las cosas de una sola vez.
De pronto Sofía se levantó de la silla de un salto.
-¡Mira! -exclamó.
Señaló a la ventana. Junto al lago andaban una mujer hombre cogidos de la mano. Estaban totalmente desnudos.
-Son Adán y Eva -dijo Alberto-. Poco a poco tuvieron que resignarse a compartir su destino con el de Caperucita Roja y Alicia en el País de las Maravillas. Por eso aparecen aquí.
Sofia se acercó a la ventana para verlos mejor. Pronto desaparecieron entre los árboles.
-Porque Darwin pensaba que los humanos descendían de los animales, ¿no?
-En 1871 publicó el libro Descent of man, o La descedencia humana, en el que señala todos los grandes parecidos entre humanos y animales; y que los humanos y los monos antropoideos en algún momento del pasado tienen que haberse desarrollado del mismo progenitor. Por entonces también se habían encontrado los primeros fósiles de cráneos de una clase extinguida de humanos, primero en una cantera en el peñón de Gibraltar y unos años más tarde en Neanderthal, en Alemania. Curiosamente las protestas fueron menores en 1871 que en 1859, cuando Darwin publicó El origen de las especies, pero la idea de que el hombre desciende de los animales ya estaba implícita en aquel primer libro. Y, como ya he dicho, cuando murió Darwin en 1882 fue enterrado con todos los honores como un pionero del mundo de la ciencia.
-De modo que al final recibió los honores que se merecía.
-Al final sí. Pero al principio fue caracterizado como el «hombre más peligroso de Inglaterra».
-¡Madre mía!
-«Esperemos que no sea verdad», dijo una noble señora, «pero si resulta ser verdad, esperemos que no se llegue a saber públicamente». Un reconocido científico de la época dijo algo parecido: «Un humillante descubrimiento; cuanto menos se hable de él, mejor».
-¡Ellos casi aportaron la prueba de que los humanos están emparentados con los avestruces!
-Pues sí, es verdad. Pero es fácil para nosotros saberlo todo a posteriori. De pronto mucha gente se sintió obligada a revisar su visión del Génesis de la Biblia. El joven escritor John Ruskin lo expresó así: «Ojalá los geólogos me dejaran en paz. Al final de cada versículo de la Biblia oigo sus martillazos».
-¿Y los martillazos eran el dudar de la palabra de Dios?
-Supongo que era eso lo que quiso decir. Porque no sólo se desmoronó la interpretación literal del Génesis, sino que la teoría de Darwin implicaba que eran variaciones completamente casuales las que al fin y al cabo habían producido al hombre. Y más que eso: Darwin había convertido al ser humano en un producto de algo tan poco emocional como la «lucha por la existencia».
-¿Darwin dijo algo de cómo se producen estas «variaciones casuales»?
-Estás tocando el punto más débil de su teoría. Darwin tenía sólo vagas nociones de genética. Algo se produce mediante el cruce. Un padre y una madre nunca llegan a tener dos hijos totalmente iguales; ya ahí se produce una cierta variación. Por otra parte, tampoco se puede conseguir algo verdaderamente nuevo de esa manera. Además hay plantas y animales que son gemíparos, o que se reproducen mediante división celular. En cuanto a la cuestión de cómo se producen las variaciones, el llamado neodarvinismo ha completado la teoría de Darwin.
-¡Cuéntame!
-Todo lo que sea vida y reproducción se trata, en último término, de división celular. Al dividirse una célula en dos, se producen dos células idénticas con exactamente los mismos genes. Por división celular se entiende, por tanto, el que una célula se copia a sí misma.
-¿Sí?
-Pero algunas veces ocurren minúsculos fallos en este proceso, de modo que la célula copiada no sale exactamente igual a la célula madre. A este fenómeno la biología moderna lo llama mutación. Tales mutaciones pueden carecer totalmente de importancia, pero otras pueden conducir a cambios acentuados de las cualidades del individuo. Algunas pueden ser directamente dañinas, y esos «mutantes» se eliminan constantemente de las grandes camadas mediante la selección. Muchas enfermedades se deben en realidad a una mutación. Ahora bien, algunas veces una mutación también puede aportar al individuo precisamente aquella cualidad positiva que este individuo necesita para defenderse mejor en la lucha por la existencia.
-¿Por ejemplo un cuello más largo?
-La explicación de Lamarck sobre el cuello largo de la jirafa, era que las jirafas se habían estirado. Pero según el darvinismo, ninguna cualidad de ese tipo es hereditaria, Darwin pensó que era una variación natural de la longitud del cuello del progenitor de la jirafa. El neodarvinismo completa este punto señalando una clara causa de que se produzcan esas variaciones.
-¿Eran las mutaciones?
-Sí. Cambios completamente accidentales en los genes proporcionaron a algunos de los antepasados de las jirafas un cuello un poco más largo que la media. Cuando había escasez de comida podía resultar muy importante. El que llegaba más alto en los árboles, tenía las mayores posibilidades de sobrevivir. Podemos además imaginarnos que algunas de las jirafas primitivas hubieran desarrollado la capacidad de hurgar en la tierra para encontrar comida. Después de muchísimo tiempo, una especie de animales extinguida puede, como ves, dividirse en dos especies de animales.
-Entiendo.
-Vamos a ver unos ejemplos más recientes de cómo funciona la selección natural. Es un principio muy sencillo.
-¡Venga, cuéntame!
-En Inglaterra vive una determinada especie de mariposas llamada medidor de abedul. Como su nombre indica, viven en los claros troncos de los abedules. Si retrocedemos al siglo XVIII veremos que la gran mayoría de medidores de abedules era de un color gris claro. ¿Por qué, Sofía?
-Porque así los pájaros no las veían fácilmente.
-Pero de vez en cuando nacían algunos ejemplares oscuros, debido a mutaciones completamente accidentales. ¿Cómo crees que se defendieron estas variantes oscuras?
-Serían mas fáciles de ver, y por consiguiente también más fáciles de atrapar por pájaros hambrientos.
-Porque en este ambiente, es decir en los claros troncos de abedul, el color oscuro era una cualidad desfavorable. Por lo tanto, eran siempre las mariposas blancas las que aumentaban. Pero de pronto sucedió algo en el ambiente. Debido a la industrialización, en algunos lugares los troncos blancos se volvieron completamente oscuros por el hollín. ¿Qué crees que sucedió entonces?
Supongo que ahora eran las mariposas oscuras las que se defendían mejor.
-Sí, y no tardaron mucho en aumentar en cantidad. Entre 1848 y 1948 el porcentaje de medidores negros de abedules aumentó del uno al noventa y nueve por ciento en algunos sitios. El ambiente había sido modificado, y ya no era ninguna ventaja ser claro en la lucha por la existencia. ¡Más bien al contrario! Los «perdedores» blancos eran eliminados, con la ayuda de los pájaros, nada más aparecer en los árboles. No obstante volvió a suceder un importante cambio. Una reducción en la utilización de carbón y un mejor equipo de limpieza en las fábricas ha dado como resultado un medio ambiente mucho más limpio en los últimos años.
-¿De modo que los troncos se están volviendo blancos?
-Por eso las mariposas están a punto de volver al color blanco. Eso es lo que se llama adaptación. Estamos ante una ley de la naturaleza.
-Entiendo.
-Pero hay más ejemplos sobre cómo las personas intervienen en el medio ambiente.
-¿En qué estás pensando?
-Se ha intentado combatir las alimañas con distintas materias venenosas. En un principio puede dar buenos resultados. Pero cuando se pulveriza un campo o un huerto con venenos contra los insectos, se causa una pequeña catástrofe ecológica para aquellas alimañas que uno desea combatir. Una serie de mutaciones puede dar lugar a que aparezca un grupo de alimañas que sea más resistente al veneno empleado. Ahora esos «ganadores» tienen el campo libre, y de esa manera las alimañas se vuelven cada vez más difíciles de combatir precisamente por los intentos humanos de exterminarlas. Son, como ya sabes, las variantes más resistentes las que sobreviven.
-¡Qué horror!
-Al menos da que pensar. También en nuestro propio cuerpo intentamos combatir parásitos dañinos. Estoy pensando en las bacterias.
-Utilizamos penicilina u otros antibióticos.
-Y una cura de penicilina es precisamente una «catástrofe ecológica» para los pequeños diablos. Pero conforme íbamos derrochando penicilina también nos hacíamos resistentes a ciertas bacterias. De esa forma hemos ido creando bacterias que son mucho más difíciles de combatir que antes. Nos vemos obligados a utilizar antibióticos cada vez más fuertes, pero al final…
-Al final nos saldrán las bacterias por la boca, ¿no? ¿Quizás tengamos que empezar a pegarles tiros?
-Eso quizás sea un poco exagerado. Pero está claro que la medicina moderna ha creado un serio dilema. No se trata sólo de que algunas bacterias se hayan vuelto más agresivas. Antes había muchos niños que no llegaban a adultos porque sucumbían a diferentes enfermedades, e incluso se puede decir que sólo sobrevivían unos pocos. Ahora bien la medicina moderna ha dejado esta selección natural de alguna manera fuera de juego. Lo que ayuda a un individuo a superar una mala racha de salud, puede a la larga llegar a debilitar las resistencias de la humanidad contra diversas enfermedades. Si no consideramos en absoluto lo que llamamos «higiene de la herencia», eso puede conducir a una degeneración de la humanidad. Con esto se quiere decir que se debilitan las condiciones genéticas para evitar enfermedades graves.
-Son perspectivas bastante siniestras.
-Sí, pero un verdadero filósofo no puede dejar de señalar lo «siniestro» si cree que es verdad. Intentemos resumir de nuevo.
¡Adelante!
__Puedes decir que la vida es como una gran lotería en la que solamente los décimos ganadores son visibles.
-¿Qué quieres decir con eso?
-Los que han perdido en la lucha por la existencia han desaparecido. Detrás de cada especie de plantas y animales de la Tierra hay millones de años de selección de «décimos ganadores». Y los «décimos perdedores» sólo aparecen una vez, lo cual quiere decir que no existe hoy en día ninguna especie de plantas o animales que no puedan llamarse «décimos ganadores» en la gran lotería de la vida.
-Porque sólo se conserva lo mejor.
-Así puedes expresarlo si quieres. Ahora me puedes alcanzar aquella lámina que trajo ese… bueno, ese vigilante de fieras.
Solía le dio la lámina. Por un lado estaba dibujada el Arca de Noé; por el otro lado se había dibujado un árbol genealógico para todas las especies animales. Éste era el lado que Alberto le quería enseñar.
-La lámina muestra el reparto de las distintas especies de plantas y animales. ¿Ves cómo cada una de las distintas especies pertenece a grupos, clases y series?
-Sí.
-Junto con los monos, los hombres pertenecemos a los llamados primates. Los primates son mamíferos, y todos los mamíferos pertenecen a los vertebrados, que a su vez pertenecen a los animales pluricelulares.
-Casi recuerda a Aristóteles.
-Es verdad. Pero esta lámina no sólo nos dice algo de la división de las diferentes especies hoy, sino que también dice algo de la historia de la evolución de la vida. ¿Ves por ejemplo que los pájaros se separaron una vez de los reptiles, y que los reptiles se separaron por su parte de los anfibios y que los anfibios lo hicieron de los peces?
-Sí, queda claro.
-Cada vez que una de las líneas se divide en dos, han surgido mutaciones que han conducido a nuevas especies. Así surgieron también con los años las diferentes clases y series de animales. Esta lámina está muy simplificada. En realidad hoy viven en el mundo más de un millón de especies animales, y ese millón sólo es una fracción de todas las especies animales que han vivido en la Tierra. ¿Ves por ejemplo que un grupo de animales llamados trilobites está totalmente extinguido?
-Y más abajo están los animales unicelulares.
-Algunos de los cuales tal vez no hayan cambiado en un par de millones de años. ¿Ves que va una línea de esos Organismos unicelulares al reino vegetal? Pues también las plantas probablemente descienden de la misma célula primigenia que todos los animales.
-Lo comprendo, pero hay algo que me gustaría saber.
-Dime.
-¿De dónde vino esa «célula primigenia»? ¿Tenía Darwin alguna respuesta a esa pregunta?
-Te he dicho ya que Darwin era un hombre muy prudente. No obstante, sobre este punto que mencionas, se aventuró a adivinar. Escribió: «.. si pudiéramos imaginarnos una pequeña charca cálida en la que se encontraran toda clase de sales, en la que hubiera amoniaco y fósforo, luz, calor, electricidad, etc., y que se formase químicamente un compuesto proteínico en esta charca, dispuesto a someterse a cambios aún más complicados…».
-¿Sí, qué?
-Darwin filosofa sobre cómo la primera célula podría haber surgido en una materia inorgánica. Y vuelve a dar en el clavo. La ciencia de hoy se imagina precisamente que la primera y primitiva forma de vida surgió en esa charquita cálida que describió Darwin.
¡Cuenta!
-Bastará con un esbozo superficial, y recuerda que estamos a punto ya de despedirnos de Darwin. Vamos a dar el salto hasta lo más nuevo en la investigación sobre el origen de la vida en la Tierra.
-Estoy a punto de ponerme nerviosa. Nadie conoce la respuesta a cómo ha surgido la vida, ¿no?
-Quizás no, pero se han ido colocando cada vez más piezas en ese rompecabezas sobre cómo pudo haber comenzado la vida.
-¡Sigue!
-Afirmemos en primer lugar que toda clase de vida en la Tierra, plantas y animales, está construida alrededor de exactamente las mismas sustancias. La definición más sencilla de «vida» es que vida es una sustancia que en una disolución nutritiva tiene la capacidad de dividirse en dos partes idénticas. Este proceso es dirigido por una sustancia que llamamos ADN. Con el ADN se indican los cromosomas o materiales genéticos que se encuentran en todas las células vivas. También hablamos de la molécula ADN, porque el ADN es en realidad una complicada molécula, o una macromolécula. La cuestión es cómo se produjo la primera molécula ADN.
-¿Si?
-La Tierra se formó cuando surgió el sistema solar hace 4.600 millones de años. Al principio era una masa incandescente, pero poco a poco la corteza terrestre se fue enfriando. La ciencia moderna opina que la vida se produjo hace entre 3.000 y 4.000 millones de años.
-Suena completamente improbable.
-Eso no lo puedes decir hasta no haber oído el resto. En primer lugar tienes que darte cuenta de que el planeta tenía un aspecto muy distinto al que tiene hoy. Como no había vida, tampoco había oxígeno en la atmósfera. El oxígeno libre no se forma hasta la fotosíntesis de las plantas. El hecho de que no hubiera oxígeno es muy importante. Es impensable que los ladrillos de la vida, que a su vez pueden formar el ADN, hubieran podido surgir en una atmósfera que contuviera oxígeno.
-¿Por qué?
-Porque el oxígeno es un elemento muy reactivo. Mucho antes de haberse podido formar moléculas tan complicadas como la de ADN, los ladrillos de la molécula ADN se habrían oxidado.
-Vale.
-Por eso sabemos también con seguridad que no surge nueva vida hoy en día, ni siquiera una bacteria o un virus. Esto quiere decir que toda la vida en la Tierra tiene que tener la misma edad. Un elefante tiene un cuadro genealógico tan largo como la bacteria más simple. Podrías decir que un elefante, o una persona, en realidad son una continua colonia de animales unicelulares. Porque en cada célula del cuerpo tenemos exactamente el mismo material genético. Toda la receta sobre quiénes somos se encuentra, por lo tanto, escondida en cada célula minúscula del cuerpo.
-Es curioso.
-Uno de los grandes enigmas de la vida es que las células de un animal pluricelular sean capaces de especializar su función. Porque todas las distintas propiedades genéticas no están activas en todas las células. Algunas de esas propiedades, o genes, están «apagadas» y otras están «encendidas». Una célula del hígado produce unas proteínas diferentes a las que produce una neurona o una célula de la piel. Pero tanto en la célula del hígado, como en la neurona y en la célula de la piel, existe la misma molécula ADN, que contiene, como ya indicamos, toda la receta del organismo del que estamos hablando.
-¡Sigue!
-Cuando no había oxígeno en la atmósfera, tampoco había ninguna capa protectora de ozono alrededor del planeta. Es decir, que no había nada que obstaculizara las radiaciones del universo. Esto es muy importante, porque precisamente esta radiación jugaría un papel relevante en la formación de las primeras moléculas complicadas. Esa radiación cósmica fue la propia energía que hizo que las distintas sustancias químicas de la tierra comenzaran a unirse en complicadas macromoléculas.
-Vale.
-Puntualizo: para que esas moléculas complicadas de las que está compuesta toda clase de vida pudieran formarse, tuvieron que haberse cumplido al menos dos condiciones: no pudo existir oxígeno en la atmósfera, y tuvo que haber existido la posibilidad de radiación del universo.
-Entiendo.
-En la «pequeña charca cálida», o «caldo primigenio la suelen llamar los científicos de hoy en día, se formó en una ocasión una macromolécula enormemente complicada, la cual tenía la extraña cualidad de poder dividirse en dos partes idénticas. Y con ello se pone en marcha esa larga evolución, Sofía. Si simplificamos un poco, vemos que ya estamos hablando del primer material genético, el primer ADN o la primera célula viva. Ésta se dividió y se volvió a dividir, pero desde el principio ocurrieron también constantes mutaciones. Después de un tiempo inmensamente largo ocurrió que esos organismos unicelulares se unieron para formar organismos pluricelulares más complicados. Así se puso también en marcha la fotosíntesis de las plantas, y se formó una atmósfera que contenía oxigeno. Esta atmósfera tuvo una doble importancia: en primer lugar, debido a ella, se pudieron desarrollar los animales que respiraban con pulmones. La atmósfera defendió, además, la vida contra las radiaciones dañinas del universo. Porque precisamente esa radiación, que quizás fuera una importante «chispa» para la formación de la primera célula, también es muy dañina para toda clase de vida.
-Pero supongo que la atmósfera no se formó de un día para otro, ¿no?
-La vida se produjo primero en ese pequeño «mar» que hemos llamado «caldo primigenio». Allí se podía vivir protegido contra la peligrosa radiación. Mucho más tarde, y después de que la vida del mar hubiese formado una atmósfera, subieron a tierra firme los primeros anfibios. Y de todo lo demás ya hemos hablado. Estamos sentados en una cabaña del bosque mirando hacia atrás a un proceso que ha durado unos tres o cuatro mil millones de años. Precisamente en nosotros el largo proceso ha llegado a tomar conciencia de si mismo.
-¿Pero tú crees, a pesar de todo, que todo esto ha sucedido por pura casualidad?
-No, yo no he dicho eso. La lámina muestra que la evolución puede tener una dirección. En el curso de millones de años se han ido formando animales con un sistema nervioso cada vez más complicado y poco a poco también con un cerebro cada vez más grande. Personalmente no creo que esto sea casual. ¿Tú qué crees?
-El ojo humano no puede haber sido creado por pura casualidad. ¿No crees que significa algo el que podamos ver el mundo que nos rodea?
-Lo del desarrollo del ojo también asombró a Darwin. No le encajaba muy bien que una cosa tan maravillosa como un ojo pudiera surgir solamente por la selección natural.
Sofía se quedó mirando a Alberto. Pensó en lo extraño que era que viviera justo en este momento, que viviera solamente esta vez y que jamás volviera a la vida. De pronto exclamó:
-«Qué significa la eterna Creación, si todo lo creado ha de desaparecer para siempre!»
Alberto la miró severamente.
-No deberías hablar así, hija mía. Son palabras del diablo.
-¿Del diablo?
-O de Mefisto, del Fausto de Goethe: «Was solí uns denn das ewge Schaffen! / Ceschaífenes zu nichts hinwegzuraffen! »
-¿Pero qué significan exactamente esas palabras?
-Justo en el instante antes de morir, Fausto mira hacía atrás en su larga vidar y exclama triunfante:

Deténte, eres tan hermosa.
La huella de mi vida
no puede quedar envuelta en la nada.
Basta el presentimiento de aquella
felicidad sublime
para hacerme gozar mi hora inefable.

-¡Qué palabras tan bonitas!
-Pero luego le toca al diablo. En cuanto Fausto expira, Mefisto exclama:
¡Acabó!
¡Estúpida palabra!
¿Por qué acabó?
¿No equivale esto a decir que todo quedó
reducido a la nada?
¡Qué significa la eterna Creación,
si todo lo creado ha de desaparecer para siempre!
El mundo, al dejar de existir,
será como si no hubiese existido nunca,
y, sin embargo, lo vemos agitarse incesante
como si realmente fuese algo.
En verdad, prefiero aún mi eterno vacío.

-¡Qué pesimista! Me ha gustado más la primera cita. Aunque su vida acababa, Fausto veía un significado en las huellas que dejaba tras sí.
-¿No es también una consecuencia de la teoría de la evolución de Darwin que formamos parte de algo grande, y que cada minúscula forma de vida tiene importancia para el gran contexto? ¡Nosotros somos el planeta vivo, Sofía! Somos el gran barco que navega alrededor de un sol ardiente en el universo. Pero cada uno de nosotros también es un barco que navega por la vida cargado de genes. Si logramos llevar esta carga al próximo puerto, entonces no habremos vivido en vano. Bjornstjerne Bjornson expresó la misma idea en el poema «Psalmo II»:

¡Honremos la primavera eterna de la vida
que todo lo creó!;
hasta lo minúsculo tiene su creación merecida,
sólo la forma se perdió.
De estirpes nacen estirpes
que alcanzan mayor perfección;
de especies nacen especies,
millones de años de resurrección.

¡Alégra te tú que tuviste la suerte de participar
como flor en su primer abril
y, en honor a lo eterno, el día disfrutar
como ser humano
y de poner tu grano
en la tarea de la eternidad;
pequeño y débil inhalarás
un único soplo
del día que no acaba jamás!

-¡Qué bonito!
-Bueno, entonces no decimos nada más por hoy. Yo digo simplemente «Final del capítulo».
-Pero entonces tienes que dejar esa ironía tuya.
-¡«Final del capítulo»!, he dicho. Debes obedecer mis palabras.

Darwin

Poesías

Cántico espiritual
Canciones entre el Alma y el esposo

1
Esposa
¿Adónde te escondiste
Amado, y me dexaste con gemido?
Como el ciervo huyste
aviéndome herido;
salí tras ti clamando, y eras ydo. 5

2
Pastores, los que fuerdes
allá por las majadas al otero,
si por ventura vierdes
aquél que yo más quiero,
dezilde, que adolezco, peno, y muero. 10

3
Buscando mis amores
yré por essos montes, y riberas;
ni cogeré las flores;
ni temeré las fieras;
y passaré los fuertes, y fronteras. 15

4
¡O bosques y espesuras
plantadas por la mano del Amado!
¡o prado de verduras,
de flores esmaltado!
dezid si por vosotros a passado. 20

5
Mil gracias derramando
pasó por estos sotos con presura;
y yéndolos mirando
con sola su figura
vestidos los dexó de hermosura. 25

6
¡Ay!, ¿quién podrá sanarme?
Acaba de entregarte ya de vero:
no quieras embiarme
de oy más ya mensajero,
que no saben dezirme lo que quiero. 30

7
Y todos quantos vagan
de ti me van mil gracias refiriendo;
y todos más me llagan,
y déxanme muriendo,
un no sé qué que quedan balbuziendo. 35

8
Mas ¿cómo perseveras,
¡o vida! no viviendo donde vives?
¿Y haziendo por que mueras
las flechas, que recives
de lo que del Amado en ti concibes? 40

9
¿Por qué, pues as llagado
aqueste coraçón, no le sanaste?
Y pues me le as robado,
¿por qué assí le dexaste,
y no tomas el robo, que robaste? 45

10
Apaga mis enojos,
pues que ninguno basta a deshazellos.
Y véante mis ojos,
pues eres lumbre dellos;
y sólo para ti quiero tenellos. 50

11
Descubre tu presencia,
y máteme tu vista y hermosura;
mira que la dolencia
de amor, que no se cura
sino con la presencia, y la figura. 55

12
¡O christalina fuente
si en esos tus semblantes plateados
formases de repente
los ojos deseados
que tengo en mis entrañas dibuxados! 60

13
Apártalos Amado,
que voy de buelo.
Esposo
Buélvete paloma,
que el ciervo vulnerado
por el otero asoma
al ayre de tu buelo, y fresco toma. 65

14
Mi Amado las montañas,
los valles solitarios nemorosos,
las ínsulas estrañas,
los ríos sonorosos,
el silvo de los ayres amorosos, 70

15
la noche sosegada
en par de los levantes del aurora,
la música callada,
la soledad sonora,
la cena que recrea y enamora. 75

16
Caçadnos las raposas,
que está ya florescida nuestra viña,
en tanto que de rosas
hazemos una piña,
y no parezca nadie en la montiña. 80

17
Detente cierço muerto.
Ven austro, que recuerdas los amores,
aspira por mi huerto,
y corran tus olores,
y pacerá el Amado entre las flores. 85

18
¡O ninfas de Judea!
en tanto que en las flores, y rosales
el ámbar perfumea
morá en los arrabales;
y no queráis tocar nuestros humblares. 90

19
Escóndete Carillo,
y mira con tu haz a las montañas;
y no quieras dezillo;
mas mira las compañas
de la que va por ínsulas estrañas. 95

20
A las aves ligeras
leones, ciervos, gamos saltadores,
montes, valles, riberas,
aguas, ayres, ardores,
y miedos de las noches veladores. 100

21
Por las amenas liras,
y canto de serenas os conjuro,
que cessen vuestras yras
y no toquéis al muro,
porque la esposa duerma más siguro. 105

22
Entrádose ha la esposa
en el ameno huerto desseado,
y a su sabor reposa
el cuello reclinado
sobre los dulces braços del Amado. 110

23
Debaxo del mançano
allí conmigo fuiste desposada,
allí te di la mano,
y fuiste reparada
donde tu madre fuera violada. 115

24
Nuestro lecho florido
de cuevas de leones enlazado,
en púrpura tendido,
de paz edifficado,
de mil escudos de oro coronado. 120

25
A çaga de tu huella
las jóvenes discurren al camino,
al toque de centella,
al adobado vino,
emissiones de bálsamo divino. 125

26
En la interior bodega
de mi Amado beví, y quando salía
por toda aquesta bega,
ya cosa no sabía,
y el ganado perdí que antes seguía. 130

27
Allí me dio su pecho;
allí me enseñó sciencia muy sabrosa;
y yo le di de hecho
a mí sin dexar cosa;
allí le prometí de ser su esposa. 135

28
Mi alma se a empleado
y todo mi caudal en su servicio.
Ya no guardo ganado,
ni ya tengo otro officio,
que ya sólo en amar es mi exercicio. 140

29
Pues ya si en el egido
de oy más no fuere vista ni hallada,
diréis que me e perdido,
que andando enamorada
me hize perdediza, y fuy ganada. 145

30
De flores y esmeraldas
en las frescas mañanas escogidas
haremos las guirnaldas
en tu amor floridas,
y en un cabello mío entretexidas. 150

31
En solo aquel cabello
que en mi cuello volar consideraste,
mirástele en mi cuello,
y en él presso quedaste,
y en uno de mis ojos te llagaste. 155

32
Cuando tú me miravas,
su gracia en mí tus ojos imprimían;
por esso me adamavas,
y en esso merecían
los míos adorar lo que en ti vían. 160

33
No quieras despreciarme,
que si color moreno en mí hallaste,
ya bien puedes mirarme,
después que me miraste,
que gracia y hermosura en mí dexaste. 165

34
La blanca palomica
al arca con el ramo se a tornado;
y ya la tortolica
al socio desseado
en las riberas verdes a hallado. 170

35
En soledad vivía,
y en soledad a puesto ya su nido;
y en soledad la guía
a solas su querido
también en soledad de amor herido. 175

36
Gozémonos Amado:
y vámonos a ver en tu hermosura
al monte y al collado,
do mana el agua pura:
entremos más adentro en la espesura. 180

37
Y luego a las subidas
cavernas de la piedra nos yremos,
que están bien escondidas,
y allí nos entraremos,
y el mosto de granadas gustaremos. 185

38
Allí me mostrarías,
aquello que mi alma pretendía;
y luego me darías
allí, tu vida mía,
aquello que me diste el otro día. 190

39
El aspirar de el ayre,
el canto de la dulce filomena,
el soto y su donayre
en la noche serena
con llama que consume y no da pena. 195

40
Que nadie lo mirava,
Aminadab tampoco parescía;
y el cerco sosegava;
y la cavallería
a vista de las aguas descendía. 200

Noche oscura
Canciones de el alma que se goza de aver llegado al alto estado de la perfectión, que es la unión con Dios, por el camino de la negación espiritual. De el mesmo autor

En una noche obscura
con ansias en amores inflamada
¡o dichosa ventura!
salí sin ser notada
estando ya mi casa sosegada. 5

Ascuras y segura
por la secreta escala disfraçada
¡o dichosa ventura!
a escuras y encelada
estando ya mi casa sosegada. 10

En la noche dichosa
en secreto que naide me veya
ni yo mirava cosa
sin otra luz y guía
sino la que en el coraçón ardía. 15

Aquesta me guiava
más cierto que la luz de mediodía
adonde me esperava
quien yo bien me savía
en parte donde nadie parecía. 20

¡O noche que guiaste!
¡O noche amable más que la alborada!
¡O noche que juntaste
Amado con amada,
Amada en el amado transformada! 25

En mi pecho florido
que entero para él solo se guardaba,
allí quedó dormido
y yo le regalava
y el ventalle de cedros ayre daba. 30

El ayre del almena
quando yo sus cavellos esparcía,
con su mano serena
en mi cuello hería
y todos mis sentidos suspendía. 35

Quedéme y olbidéme
el rostro recliné sobre el Amado;
cessó todo y dexéme
dexando mi cuydado
entre las açucenas olbidado. 40

Llama de amor viva
Canciones de el alma en la íntima communicación de unión de amor de Dios. Del mismo autor

¡O llama de amor viva
que tiernamente hyeres
de mi alma en el más profundo centro!
Pues ya no eres esquiva
acava ya si quieres, 5
rompe la tela de este dulce encuentro.

¡O cauterio suave!
¡O regalada llama!
¡O mano blanda! ¡O toque delicado,
que a vida eterna save 10
y toda deuda paga!
Matando muerte en vida la has trocado.

¡O lámparas de fuego
en cuyos resplandores
las profundas cabernas del sentido 15
que estava obscuro y ciego,
con estraños primores
calor y luz dan junto a su querido!

¡Quán manso y amoroso
recuerdas en mi seno 20
donde secretamente solo moras,
y en tu aspirar sabroso
de bien y gloria lleno
quán delicadamente me enamoras!

Coplas de el mismo, hechas sobre un éstasis de harta contemplación

Entréme donde no supe
y quedéme no sabiendo,
toda ciencia transcendiendo.

1
Yo no supe dónde entraba
porque cuando allí me vi 5
sin saver dónde me estaba
grandes cosas entendí;
no diré lo que sentí
que me quedé no sabiendo,
toda sciencia trascendiendo. 10

2
De paz y de piedad
era la sciencia perfecta,
en profunda soledad
entendida vía recta,
era cosa tan secreta 15
que me quedé balbuciendo,
toda sciencia trascendiendo.

3
Estava tan embebido
tan absorto y ajenado
que se quedó mi sentido 20
de todo sentir privado,
y el espíritu dotado
de un entender no entendiendo,
toda sciencia trascendiendo.

4
Quanto más alto se suve 25
tanto menos se entendía
que es la tenebrosa nuve
que a la noche esclarecía,
por eso quien la sabía
queda siempre no sabiendo, 30
toda sciencia trascendiendo.

5
El que allí llega de vero
de sí mismo desfallesce
quanto sabía primero
mucho baxo le parece, 35
y su sciencia tanto crece
que se queda no sabiendo,
y su sciencia trascendiendo.

6
Este saber no sabiendo
es de tan alto poder 40
que los sabios arguyendo
jamás le pueden vencer,
que no llega su saber
a no entender entendiendo,
toda sciencia trascendiendo. 45

7
Y es de tan alta excelencia
aqueste summo saber
que no ay facultad ni ciencia
que le puedan emprender
quien se supiere vencer 50
con un no saber sabiendo,
yrá siempre trascendiendo.

8
Y si lo queréis oýr
consiste esta summa sciencia
en un subido sentir, 55
de la dibinal esencia
es obra de su clemencia
hazer quedar no entendiendo,
toda sciencia trascendiendo.

Coplas de el alma que pena por ver a Dios. De el mismo autor

Vivo sin vivir en mí
y de tal manera espero
que muero porque no muero.

En mí yo no vivo ya
y sin Dios vivir no puedo 5
pues sin él y sin mí quedo
este vivir ¿qué será?
Mil muertes se me hará
pues mi misma vida espero
muriendo porque no muero. 10

Esta vida que yo vivo
es privación de el vivir
y assí es contino morir
hasta que viva contigo.
Oye mi Dios lo que digo 15
que esta vida no la quiero,
que muero porque no muero.

Estando absente de ti
¿qué vida puedo tener
sino muerte padecer 20
la mayor que nunca vi?
Lástima tengo de mí
pues de suerte persevero
que muero porque no muero.

El pez que del agua sale 25
aun de alibio no carece
que en la muerte que padece
al fin la muerte le vale.
¿Qué muerte abrá que se yguale
a mi vivir lastimero, 30
pues si más vivo más muero?

Quando me empieço a alibiar
de verte en el Sacramento
házeme más sentimiento
el no te poder gozar; 35
todo es para más penar
y mi mal es tan entero
que muero porque no muero.

Y si me gozo Señor
con esperança de verte 40
en veer que puedo perderte
se me dobla mi dolor,
viviendo en tanto pabor
y esperando como espero,
muérome porque no muero. 45

Sácame de aquesta muerte
mi Dios y dame la vida,
no me tengas impedida
en este lazo tan fuerte,
mira que peno por verte 50
y de tal manera espero
que muero porque no muero.

Lloraré mi muerte ya
y lamentaré mi vida
en tanto que detenida 55
por mis pecados está.
¡O mi Dios! ¿quándo será
quando yo diga de vero:
vivo ya porque no muero?

Otras de el mismo a lo divino

Tras de un amoroso lance
y no de esperança falto
subí tan alto tan alto
que le di a la caça alcançe.

Para que yo alcance diesse 5
a aqueste lançe divino
tanto bolar me convino
que de vista me perdiesse,
y con todo en este trance
en el buelo quedé falto 10
mas el amor fue tan alto
que le di a la caça alcance.

Quando más alto suvía
deslumbróseme la vista
y la más fuerte conquista 15
en escuro se hazía,
mas por ser de amor el lance
di un ciego y obscuro salto
y fuy tan alto tan alto
que le di a la caça alcance. 20

Por una estraña manera
mil buelos pasé de un buelo
porque esperança del cielo
tanto alcança quanto espera,
esperé solo este lance 25
y en esperar no fuy falto
pues fuy tan alto tan alto
que le di a la caça alcance.

Quando más cerca llegava
de este lance tan subido 30
tanto más baxo y rendido
y abatido me hallava
dixe: No abrá quien lo alcançe.
Abatíme tanto tanto
que fuy tan alto tan alto 35
que le di a la caça alcance.

Finis

Glosa de el mismo

Sin arrimo y con arrimo,
sin luz y ascuras viviendo
toda me voy consumiendo.

Mi alma está desassida
de toda cosa criada 5
y sobre sí levantada
y en una sabrosa vida
sólo en su Dios arrimada.
Por esso ya se dirá
la cosa que más estimo 10
que mi alma se vee ya
sin arrimo y con arrimo.

Y aunque tinieblas padezco
en esta vida mortal
no es tan crecido mi mal 15
porque si de luz carezco
tengo vida celestial,
porque el amor de tal vida
quando más ciego va siendo
que tiene al alma rendida 20
sin luz y ascuras viviendo.

Haze tal obra el amor
después que le conocí
que si ay bien o mal en mí
todo lo haze de un sabor 25
y al alma transforma en sí,
y assí en su llama sabrosa
la qual en mí estoy sintiendo
apriessa sin quedar cosa
todo me voy consumiendo. 30

Glosa a lo divino. De el mismo autor

Por toda la hermosura
nunca yo me perderé
sino por un no sé qué
que se alcança por ventura.

Sabor de bien que es finito 5
lo más que puede llegar
es cansar el apetito
y estragar el paladar;
y assí por toda dulçura
nunca yo me perderé 10
sino por un no sé qué
que se halla por ventura.

El coraçón generoso
nunca cura de parar
donde se puede passar 15
sino en más difficultoso;
nada le causa hartura
y sube tanto su fee
que gusta de un no sé qué
que se halla por ventura. 20

El que de amor adolesce
de el divino ser tocado
tiene el gusto tan trocado
que a los gustos desfallece;
como el que con calentura 25
fastidia el manjar que ve
y apetece un no sé qué
que se halla por ventura.

No os maravilléis de aquesto
que el gusto se quede tal 30
porque es la causa del mal
ajena de todo el resto;
y assí toda criatura
enajenada se vee
y gusta de un no sé qué 35
que se halla por ventura.

Que estando la voluntad
de Divinidad tocada
no puede quedar pagada
sino con Divinidad; 40
mas por ser tal su hermosura
que sólo se vee por fee
gústala en un no sé qué
que se halla por ventura.

Pues de tal enamorado 45
dezidme si abréis dolor
pues que no tiene sabor
entre todo lo criado;
solo sin forma y figura
sin hallar arrimo y pie 50
gustando allá un no sé qué
que se halla por ventura.

No penséis que el interior
que es de mucha más valía
halla gozo y alegría 55
en lo que acá da sabor,
mas sobre toda hermosura
y lo que es y será y fue
gusta de allá un no sé qué
que se halla por ventura. 60

Más emplea su cuydado
quien se quiere aventajar
en lo que está por ganar
que en lo que tiene ganado;
y assí para más altura 65
yo siempre me inclinaré
sobre todo a un no sé qué
que se halla por ventura.

Por lo que por el sentido
puede acá comprehenderse 70
y todo lo que entenderse,
aunque sea muy subido,
ni por gracia y hermosura
yo nunca me perderé
sino por un no sé qué 75
que se halla por ventura.

Cantar de el alma que se goza de conocer a Dios por fee

Que bien sé yo la fonte que mana y corre,
aunque es de noche.
Aquella Eterna fonte está escondida,
que bien sé yo do tiene su manida,
aunque es de noche. 5
Su origen no lo sé que pues no le tiene,
mas sé que todo origen della viene,
aunque es de noche.
Sé que no puede ser cosa tan bella
y que cielos y tierra beben della, 10
aunque es de noche.
Bien sé que suelo en ella no se halla
y que ninguno puede vadealla,
aunque es de noche.
Su claridad nunca es escurecida 15
y sé que toda luz de ella es venida,
aunque es de noche.
Sée ser tan caudalosas sus corrientes
que infiernos cielos riegan y a las gentes,
aunque es de noche. 20
El corriente que nace desta fuente
bien sé que es tan capaz y tan potente,
aunque es de noche.
Aquesta Eterna fuente está escondida
en este vivo pan por darnos vida, 25
aunque es de noche.
Aquí se está llamando a las criaturas
porque desta agua se harten aunque a escuras,
porque es de noche.
Aquesta viva fuente que deseo 30
en este pan de vida yo la veo,
aunque es de noche.

  • Fin. –

Otras a lo divino de Christo y el alma del mismo

Un pastorcico solo está penado
ageno de plazer y de contento
y en su pastora firme el pensamiento
y el pecho del amor muy lastimado.

No llora por averle amor llagado 5
que no se pena en veerse así affligido,
aunque en el coraçón está herido,
mas llora por pensar que está olbidado.

Que sólo de pensar que está olbidado
de su vella pastora con gran pena 10
se dexa maltratar en tierra agena
el pecho del amor mui lastimado.

Y dize el pastorcico: ¡Ay desdichado
de aquel que de mi amor a hecho ausencia
y no quiere gozar la mi presencia 15
el pecho por su amor muy lastimado!

Y a cavo de un gran rato se a encumbrado
sobre un árbol do abrió sus braços vellos,
y muerto se ha quedado asido dellos
el pecho del amor muy lastimado. 20

Fin

Romances sobre el Evangelio «In principio erat Verbum» acerca de la Sanctíssima Trinidad

1.º
En el principio morava
el Verbo y en Dios vivía
en quien su felicidad
infinita posseýa.
El mismo Verbo Dios era 5
que el principio se dezía.
Él morava en el principio
y principio no tenía.
Él era el mismo principio
por eso dél carecía, 10
el Verbo se llama Hijo
que del principio nacía.
Hale siempre concevido
y siempre le concevía;
dale siempre su sustancia 15
y siempre se la tenía.
Y assí la gloria del Hijo
es la que en el Padre avía
y toda su gloria el Padre
en el Hijo posseýa. 20
Como amado en el amante
uno en otro residía,
y aquese amor que los une
en lo mismo convenía.
Con el uno y con el otro 25
en ygualdad y valía
tres Personas y un Amado
entre todos tres avía.
Y un amor en todas ellas
un amante los hazía, 30
y el amante es el amado
en que cada qual vivía.
Que el ser que los tres posseen
cada qual le posseýa
y cada qual dellos ama 35
a la que este ser tenía.
Este ser es cada una
y este solo las unía
en un inefable modo
que dezirse no savía. 40
Por lo qual era infinito
el amor que los unía
porque un solo amor tres tienen
que su esencia se dezía;
quel amor quanto más une 45
tanto más amor hazía.

De la communicación de las tres personas
2.º
En aquel amor inmenso
que de los dos procedía
palabras de gran regalo
el Padre al Hijo dezía,
de tan profundo deleite 5
que nadie las entendía;
sólo el Hijo lo gozaba
que es a quien pertenecía.
Pero aquello que se entiende
desta manera dezía 10
-Nada me contenta, Hijo,
fuera de tu compañía.
Y si algo me contenta
en ti mismo lo quería
el que a ti más se parece 15
a mí más satisfazía.
Y el que nada te semeja
en mí nada hallaría
en ti solo me e agradado
¡o vida de vida mía! 20
Eres lumbre de mi lumbre
eres mi sabiduría,
figura de mi substancia
en quien bien me complazía.
Al que a ti te amare Hijo 25
a mí mismo le daría
y el amor que yo te tengo
esse mismo en él pondría
en razón de aver amado
a quien yo tanto quería. 30

De la creación
3.º
-Una esposa que te ame
mi Hijo darte quería
que por tu valor merezca
tener nuestra compañía
y comer pan a una mesa 5
del mismo que yo comía,
porque conozca los bienes
que en tal Hijo yo tenía
y se congracie commigo
de tu gracia y loçanía. 10
-Mucho lo agradezco Padre
-el Hijo le respondía-,
a la esposa que me dieres
yo mi claridad daría
para que por ella vea 15
quánto mi Padre valía
y cómo el ser que posseo
de su ser lo recevía.
Reclinarla e yo en mi braço
y en tu amor se abrasaría 20
y con Eterno deleite
tu bondad sublimaría.

Prosigue
4.º
-Hágase pues -dixo el Padre-,
que tu amor lo merecía.
Y en este dicho que dixo
el mundo criado avía.
Palacio para la esposa 5
hecho en gran sabiduría
el qual en dos aposentos
alto y baxo dividía.
El baxo de differencias
infinitas componía 10
mas el alto hermoseava
de admirable pedrería.
Porque conozca la esposa
el Esposo que tenía
en el alto colocava 15
la angélica jerarchía,
pero la natura humana
en el baxo la ponía
por ser en su ser compuesta
algo de menor valía. 20
Y aunque el ser y los lugares
desta suerte los ponía,
pero todos son un cuerpo
de la esposa que dezía:
que el amor de un mismo Esposo 25
una esposa los hazía;
los de arriva posseýan
al Esposo en alegría,
los de abaxo en esperança
de fee que les infundía 30
diziéndoles que algún tiempo
él los engrandecería,
y que aquella su baxeza
él se la levantaría
de manera que ninguno 35
ya la vituperaría,
porque en todo semejante
él a ellos se haría,
y se vendría con ellos
y con ellos moraría 40
y que Dios sería hombre
y que el hombre Dios sería
y que trataría con ellos
comería y bebería,
y que con ellos continuo 45
él mismo se quedaría
hasta que se consumase
este siglo que corría
quando se gozaran juntos
en Eterna melodía; 50
porque él era la cabeça
de la esposa que tenía
a la qual todos los miembros
de los justos juntaría,
que son cuerpo de la esposa 55
a la qual Él tomaría
en sus braços tiernamente
y allí su amor le daría,
y que assí juntos en uno
el Padre la llevaría 60
donde del mismo deleite
que Dios goza gozaría,
que como el Padre y el Hijo
y el que de ellos procedía
el uno vive en el otro; 65
assí la esposa sería
que dentro de Dios absorta
vida de Dios viviría.

Prosigue
5.º
Con esta buena esperança
que de arriva les venía
el tedio de sus trabajos
más leve se les hazía,
pero la esperança larga 5
y el deseo que crecía
de gozarse con su Esposo
contino les affligía.
Por lo qual con oraciones
con suspiros y agonía 10
con lágrimas y gemidos
le rogavan noche y día
que ya se determinase
a les dar su compañía.
Unos dezían: ¡O si fuesse 15
en mi tiempo la alegría!
Otros: Acava, Señor,
al que as de embiar embía.
Otros: ¡O si ya rompiese
essos cielos y vería 20
con mis ojos que baxases
y mi llanto cessaría!
Regat nuves de lo alto
que la tierra lo pedía,
y ábrase ya la tierra 25
que espinas nos produzía,
y produzga aquella flor
con que ella florecía.
Otros dezían: ¡O dichoso
el que en tal tiempo sería 30
que merezca beer a Dios
con los ojos que tenía,
y tratarle con sus manos
y andar en su compañía
y gozar de los misterios 35
que entonces ordenaría!

Prosigue
6.º
En aquestos y otros ruegos
gran tiempo pasado avía
pero en los postreros años
el fervor mucho crecía,
quando el viejo Simeón 5
en deseo se encendía
rogando a Dios que quisiese
dexalle ver este día.
Y assí el Espíritu Sancto
al buen viejo respondía 10
que le dava su palabra
que la muerte no vería
hasta que la vida viesse
que de arriva descendía,
y que él en sus mismas manos 15
al mismo Dios tomaría
y le tendría en sus braços
y consigo abraçaría.

Prosigue la Encarnación
7.º
Ya que el tiempo era llegado
en que hazerse convenía
el rescate de la esposa
que en duro yugo servía,
debaxo de aquella ley 5
que Moysés dado le avía
el Padre con amor tierno
desta manera dezía:
-Ya ves, Hijo, que a tu esposa
a tu ymagen hecho avía 10
y en lo que a ti se parece
contigo bien convenía,
pero diffiere en la carne
que en tu simple ser no avía.
En los amores perfectos 15
esta ley se requería,
que se haga semejante
el amante a quien quería
que la mayor semejança
más deleite contenía; 20
el qual sin duda en tu esposa
grandemente crecería
si te viere semejante
en la carne que tenía.
-Mi voluntad es la tuya 25
-el Hijo le respondía-,
y la gloria que yo tengo
es tu voluntad ser mía,
y a mí me conviene, Padre,
lo que tu Alteza dezía 30
porque por esta manera
tu vondad más se vería;
veráse tu gran potencia
justicia y sabiduría
yrélo a dezir al mundo 35
y noticia les daría
de tu belleza y dulçura
y de tu soberanía;
yré a buscar a mi esposa
y sobre mí tomaría 40
sus fatigas y trabajos
en que tanto padecía;
y porque ella vida tenga,
yo por ella moriría
y sacándola del lago 45
a ti te la bolvería.

Prosigue
8.º
Entonces llamó un archángel
que Sant Gabriel se dezía,
y embiólo a una donzella
que se llamava María,
de cuyo consentimiento 5
el misterio se hazía,
en el qual la Trinidad
de carne al Verbo vestía.
Y aunque tres hazen la obra
en el uno se hazía, 10
y quedó el Verbo encarnado
en el bientre de María.
Y el que tiene sólo Padre
ya también madre tenía
aunque no como qualquiera 15
que de varón concevía,
que de las entrañas de ella
él su carne recevía,
por lo qual Hijo de Dios
y del hombre se dezía. 20

Del nacimiento
9.º
Ya que era llegado el tiempo
en que de nacer avía,
assí como desposado
de su tálamo salía,
abraçado con su esposa 5
que en sus braços la traýa,
al qual la graciosa madre
en un pesebre ponía
entre unos animales
que a la sazón allí avía. 10
Los hombres dezían cantares
los ángeles melodía
festejando el desposorio
que entre tales dos avía;
pero Dios en el pesebre 15
allí llorava y gimía
que eran joyas que la esposa
al desposorio traýa;
y la madre estava en pasmo
de que tal trueque veýa, 20
el llanto del hombre en Dios
y en el hombre el alegría,
lo qual del uno y del otro
tan ajeno ser solía.

Finis

Otro del mismo que va por «Super flumina Babilonis»

Encima de las corrientes
que en Babilonia hallava,
allí me senté llorando
allí la tierra regava,
acordándome de ti 5
¡o Sión!, a quien amava.
Era dulce tu memoria
y con ella más llorava.
Dexé los traxes de fiesta
los de trabaxo tomava, 10
y colgué en los verdes sauzes
la música que llevaba
puniéndola en esperança
de aquello que en ti esperava.
Allí me hyrió el amor 15
y el coraçón me sacava.
Díxele que me matase
pues de tal suerte llagava;
yo me metía en su fuego
sabiendo que me abrasava, 20
desculpando al avezica
que en el fuego se acababa;
estávame en mí muriendo
y en ti solo respirava;
en mí por ti me moría 25
y por ti resucitava,
que la memoria de ti
daba vida y la quitava.
Gozábanse los estraños
entre quien cautivo estava. 30
Preguntávanme cantares
de lo que en Sión cantava:
-Canta de Sión un hynno,
veamos cómo sonava.
-Dezid, ¿cómo en tierra ajena 35
donde por Sión llorava
cantaré yo la alegría
que en Sión se me quedava?
Echaríala en olbido
si en la ajena me gozava. 40
Con mi paladar se junte
la lengua con que hablava
si de ti yo me olbidare
en la tierra do morava.
Sión, por los verdes ramos 45
que Babilonia me dava,
de mí se olbide mi diestra
que es lo que en ti más amava,
si de ti no me acordare
en lo que más me gozava, 50
y si yo tuviere fiesta
y sin ti la festejava.
¡O hija de Babilonia
mísera y desventurada!
Bienaventurado era 55
aquel en quien confiava,
que te a de dar el castigo
que de tu mano llevava,
y juntará sus pequeños
y a mí, porque en ti esperava, 60
a la piedra que era Christo
por el qual yo te dexava.

Debetur, soli gloria vera Deo.

San Juan de la Cruz

Viajes

En nuestro principio hemos iniciado el más largo viaje jamás realizado… No un viaje a través de países, regiones, ciudades… sino a través de la vida, mi larga vida a través de los siglos como judío errante e inmortal.

RPC

Hay personas que levantan pasiones, países, guerras, revoluciones, catástrofes, inundaciones, huracanes, ruinas, desenlaces dramáticos, cataclismos, desastres, hecatombes, destrucciones, desgracias, accidentes, trastornos, quiebras, males, abatimientos, aniquilaciones, demoliciones, descalandrajos, descomposiciones, desintegraciones, desmembramientos, desmoronamientos, desolaciones, daños, destrozos, devastaciones, zafarranchos, estragos, estropicios, exterminios, deshechos, discordias, desavenencias, desvalijamientos, terribles consecuencias por la simple fruslería de un destripacuentos que diabólicamente, infernalmente, satánicamente, malignamente no reconoce sus deyecciones.

Esa mañana Ester había desayunado un enorme tazón de cereales. Se sentía con mucha energía para emprender un nuevo día de trabajo en Radio Patraña Continental, la magnífica emisora de noticias.

Mientras se trasladaba en el taxi hacia la calle en que se hallaban los estudios de RPC pudo percatarse de unos insólitos personajes que discutían en las calles de la ciudad. En todas ellas había varios grupos de personas formando un círculo que parecían mantener una discusión un tanto acalorada para ser tan temprano. Como tenía un poco de sueño, no le concedió importancia y simplemente pensó en otra cosa. Había que tener muchas ganas para mantener esas absurdas polémicas matutinas. Cuando dejó el coche el taxista le gruño malhumorado y estuvo a punto de lanzarle un improperio pero se contuvo. Al llegar a la emisora Ester encontró también al jefe de programas discutiendo con el técnico de sonido y, de nuevo, no le concedió gran importancia, aunque ya le empezaba a cansar la enervación que se respiraba en todos sitios a esas horas de la mañana.

Ester se acercó al teletipo, que estaba escupiendo las noticias frescas. Había un atentado en el extranjero; unas elecciones con muchos disturbios en África; la subida del petróleo; la ruptura de los acuerdos de los países de Oriente Próximo; un acalorado debate en el Congreso de los diputados…; y una extravagante noticia que no comprendió pero que le llamó enormemente la atención. Como tenía mucha prisa, pues ya sólo faltaban veinte minutos para empezar el programa y aún no había preparado el comentario, dejó la noticia aparte para volver sobre ella luego. Hizo un resumen y decidió cual de ellas sería la noticia comentada del día.

En pocos minutos estaban emitiendo el programa de Ester, el más famoso de todo el continente. Después de comentar la noticia del día, Ester daba paso a sus infinitos oyentes. Estos llamaban por teléfono para hacer sus propios comentarios sobre la noticia.

Al principio pensaron que se trataba de problemas técnicos, pues no llegaba ninguna llamada. Era realmente raro que no telefonease nadie. Cualquier otro día el cúmulo de llamadas era tal que los técnicos de la emisora se volvían locos para seleccionarlas. Pero curiosamente hoy no entraba ninguna. Ester un poco abochornada se disculpó ante su supuesto auditorio por estos aparentes problemas técnicos e incluso pidió un poco de paciencia a los que intentaban llamar. Toda fue inútil. Los técnicos no encontraban ninguna avería y empezaron a discutir acaloradamente entre ellos. En toda esta discusión alguien entró de la calle gritando. Nadie le escuchó. Ester, un poco enfadada, quiso poner orden y, empezando por el que acababa de entrar, se puso a repartir improperios.

—salid a la calle – dijo de nuevo con rabia el que acababa de entrar. Nadie le hizo caso. Tan solo Ester, que era muy curiosa, se asomó a la ventana. El espectáculo que contempló le dejó estupefacta. A pesar del estupendo cielo azul y el sol radiante, desde la calle del ferrocarril hasta la del parque y también en todas las calles aledañas, que habitualmente estaban transitadas por una pequeña cantidad de personas, se habían convertido en una auténtica y sorprendente romería de gentes que se gritaban y lanzaban trastos unos a otros. Ester no daba crédito a sus ojos. Todo el mundo parecía estar loco y no comprendía nada de lo que estaba ocurriendo. Incluso sus compañeros habían salido ya a la calle y continuaban allí la discusión que habían comenzado en el estudio. Ester pensó que estaba teniendo una pesadilla y para cerciorarse se pellizcó en los mofletes. Estaba despierta y bien despierta.

Bajó, ella también, a la calle con su grabadora, como habitualmente hacía cuando iba a la caza de noticias. Un predicador estaba subido en un púlpito improvisado con unas grandes cajas de transporte y arengaba a las multitudes. Recordó la noticia que había leído en el teletipo. Hablaba de una secta, del fin del mundo y no recordaba que otros presagios de mal agüero, pero no le otorgó importancia en vista de los tumultos que se arremolinaban a su alrededor.

—De los muchos disturbios que se produjeron, ninguno fue tan sonado como el que recorría las calles de Madenera a la hora del almuerzo. “Ardieron troyas”, como decía ufana Ester de Clementín y Zárate de Sopichanche, conocidísima diva de la radio y la primera que descubrió el asunto en la mañana del 18 de julio de 1963.
Mientras se fumaba aquel gran Coíbas fálico que caracterizaba a Ester de Clementín y Zárate de Sopichanche, contempló como el predicador se esforzaba vanamente hasta llegar a la extenuación, pues más bien parecía provocar las alergias de los concurrentes que sus adhesiones y amenes. Ya desde que entró en la secta se caracterizaba por su fulgor fatuo al predicar. Y es que, como decía mi difunta abuela, “una cosa es predicar y otra dar trigo”.

Ester, por esa curiosidad innata que la caracterizaba, empezó a escuchar a aquel energúmeno propagandista.
— y una nube dejará su rastro de discordia y desolación entre los que no escuchan a “los enviados encima de las cajas”, pues el Señor es justo y compasivo con los que le escuchan – vociferaba el predicante.

Emilio Sobeque. Cuentos escogidos. Madrid, 1987.

MEMORABLE

Estaba pensando en eso. Un día te das cuenta que has agotado tu vida sentimental -por llamarle de una forma suave. Recuerdas aquel día, que quizás fue el clímax de tus relaciones amorosas, en que mantuviste cinco coitos con tres amantes diferentes -el segundo de ellos fue, sin duda, el más agraciado, con tres polvos en una sesión inolvidable de virilidad inusitada. Y te das cuenta que ahora ya no volverán esos días jamás. Que se te ha acabado el tiempo, la energía y -claro está- las oportunidades. Has perdido tu último tren y ya no hay más amantes antes de tu final. Pasan de largo a tu lado. Realmente están como trenes y pasan como trenes, pero tu no vas a entrar en ninguno, porque la última vez que entraste en uno era para volver del trabajo.
Al menos queda el recuerdo. Qué día aquel. Yo no creo haber producido nunca más adrenalina -entre otras cosas- que aquella gloriosa jornada de ****** en celo. Mi **** salía y entraba incansable -mañana, tarde y noche- en los ***** de aquellos amantes, dueños de mi ajetreada vida sexual, rellenándolos de ****** crema por su ****** hasta hacerles rebosar de semen desde sus enculadas nalgas hasta sus piernas.
Aquellas abundantes e intensas ******* fueron sin duda mi cenit y el principio de mi decadencia. Tras la cumbre ya sólo cabe el descenso, más o menos precipitado.
Ninguno de ellos sospechó ser uno más aquel día. Se sentían únicos depositarios de mi magmática y láctea ****** y me lo agradecían con sus arrebatados y roncos gritos de placer y sus aullidos de ****** en celo. A todos les di por detrás con toda mi alma lo que tan hirviente e irrefrenable brotaba de mis *******. Fue quizás por esa sobreabundancia con cada uno de ellos, que ninguno se sintió traicionado ni cornudo y, más bien al contrario, hincaban entusiasmados sus -para ellos- imperceptibles astas en la almohada y -arqueando sus excitados vientres- elevaban sus redondos y hermosos ***** hasta al altar de sacrificio. Yo les esperaba, sujetando con firmeza sus caderas, con mi duro y gordo ariete, ejecutando el ritual más salvaje y placentero que jamás hubieran soñado. Los atravesaba una y otra vez haciéndoles correrse repetidas veces mientras gritaban “más, más, más…” Y yo les daba, generosa y prolongadamente, “más, más, más…” jadeando y sudando como un sátiro, como un cerdo asquerosamente feliz de revolcarse en el fango de nuestras lubricidades.
Yo era afortunado entonces. Obscenamente feliz y afortunado, y también ellos. Pero la vida es una única cumbre y muchas fosas. Memorables también.

[Nota: el editor ha suprimido algunas palabras con asteriscos por demasiado obscenas; me es igual. Que la imaginación del lector lo supla con creces y probablemente con mejor fortuna que yo mismo.]

La fuente

Me han encargado unos trabajitos y he tenido que volver de nuevo. Al principio me resistí, pero ya no tengo más excusas, así que me dispongo a bajar… y bajo. Es difícil acostumbrarse… Ya había olvidado lo desagradable que es esto. Ahora, lo que menos soporto de la Tierra es que me persiga la sombra. No deja de ser inquietante, sobre todo para una potestad angélica degradada a simple angelote meón de esta fuente.

Me han encargado unos trabajitos y he tenido…

Me han encargado unos trabajitos y he tenido que volver de nuevo. Al principio me resistí, pero ya no tengo más excusas, así que me dispongo a bajar… y bajo. Es difícil acostumbrarse… Ya había olvidado lo desagradable que es esto. Ahora, lo que menos soporto de la Tierra es que me persiga la sombra. No deja de ser inquietante, sobre todo para una potestad angélica degradada a simple angelote meón de esta fuente.

EL RUISEÑOR Y LA ROSA

—Ella me prometió que bailaría conmigo si le llevaba rosas rojas —murmuró el Estudiante—; pero en todo el jardín no queda ni una sola rosa roja.
El Ruiseñor le estaba escuchando desde su nido en la encina, y lo miraba a través de las hojas; al oír esto último, se sintió asombrado.
—¡Ni una sola rosa roja en todo el jardín! —repitió el Estudiante con sus ojos llenos de lágrimas—. ¡Ay, es que la felicidad depende hasta de cosas tan pequeñas! Ya he estudiado todo lo que los sabios han escrito, conozco los secretos de la filosofía y sin embargo, soy desdichado por no tener una rosa roja.
—Por fin tenemos aquí a un enamorado auténtico —se dijo el ruiseñor—. He estado cantándole noche tras noche, aunque no lo conozco; y noche tras noche le he contado su historia a las estrellas; y por fin lo veo ahora. Su cabello es oscuro como la flor del jacinto, y sus labios son tan rojos como la rosa que desea; pero la pasión ha hecho palidecer su rostro hasta dejarlo del color del marfil, y la tristeza ya le puso su marca en la frente.
—El Príncipe da el baile mañana por la noche —seguía quejándose el Estudiante—, y allí estará mi amada. Si le llevo una rosa roja bailará conmigo hasta el amanecer. Si le llevo una rosa roja la estrecharé entre mis brazos, y ella apoyará su cabeza sobre mi hombro, y apoyará su mano en la mía. Pero como no hay ni una sola rosa roja en mi jardín, tendré que sentarme solo, y ella pasará bailando delante mío, sin siquiera mirarme y se me romperá el corazón.
—Este sí que es un auténtico enamorado verdadero —seguía pensando el Ruiseñor—. Yo canto y él sufre; lo que para mí es alegría, para él es dolor. No cabe duda que el amor es una cosa admirable, más preciosa que las esmeraldas y más rara que los ópalos blancos. Ni con perlas ni con ungüentos se lo puede comprar, porque no se vende en los mercados. No se puede adquirir en el comercio ni pesar en las balanzas del oro.
—Los músicos estarán sentados en su estrado —decía el Estudiante—, y harán surgir la música de sus instrumentos, y mi amada bailará al son del arpa y el violín. Ella bailará tan levemente, que sus pies casi no tocarán el suelo, y los cortesanos, con sus trajes fastuosos, formarán corro en torno suyo para admirarla. Pero conmigo no bailará, porque no tengo una rosa roja para darle.
Y se arrojó sobre la hierba, y ocultando su rostro entre las manos, se puso a llorar amargamente.
—¿Por qué está llorando? —preguntó una lagartija verde que pasaba frente a él con la cola al aire.
—¿Sí, por qué? —murmuraba una margarita a su vecina, con voz dulce y tenue.
—Está llorando por una rosa roja —explicó el Ruiseñor.
—¿Por una rosa roja? —exclamaron las otras en coro. ¡Qué ridiculez!
La lagartija, que era un poco cínica, se puso a reír a carcajadas. Sólo el Ruiseñor comprendía el secreto de la pena del Estudiante y, posado silenciosamente en la encina, meditaba sobre el misterio del amor.
Por último, desplegó sus alas oscuras y se elevó en el aire. Cruzó como una sombra a través de la avenida, y como una sombra se deslizó por el jardín.
En medio del prado había un magnífico rosal, y el Ruiseñor voló hasta posársele en una de sus ramas.
—Necesito una rosa roja —le dijo. Dámela y yo te cantaré mi canción más dulce.
Pero el rosal negó sacudiendo su ramaje.
—Mis rosas son blancas —le contestó—, como la espuma del mar y más blancas que la nieve de la montaña. Pero ve donde mi hermana que crece al lado del viejo reloj de sol, y puede ser que ella te proporcione la flor que necesitas.
El Ruiseñor voló hacia el gran rosal que crecía junto al viejo reloj de sol.
—Dame una rosa roja —le dijo—, y te cantaré mi canción más dulce.
Pero el rosal negó sacudiendo su follaje.
—Mis rosas son amarillas —contestó—, tan amarillas como el cabello de la sirena que se sienta en un trono de ámbar, y más amarillas que el Narciso que florece en el prado. Pero anda a ver a mi hermano, que crece al pie de la ventana del Estudiante, y quizás él pueda darte la flor que necesitas.
El Ruiseñor voló entonces hasta el viejo rosal que crecía al pie de la ventana del Estudiante.
—Dame una rosa roja —le dijo—, y yo te cantaré mi canción más dulce.
Pero el rosal negó sacudiendo su follaje.
—Rojas son, en efecto, mis rosas —contestó—; tan rojas como las patas de las palomas, y más rojas que los abanicos de coral que relumbran en las cavernas del océano. Pero el invierno heló mis venas, y la escarcha marchitó mis capullos, y la tormenta rompió mis ramas y durante todo este año no tendré rosas rojas.
—Una rosa roja es todo lo que necesito —exclamó el Ruiseñor—; ¡sólo una rosa roja! ¿No hay manera alguna de que la pueda obtener?
—Hay una manera —contestó el rosal—, pero es tan terrible que no me atrevo a decírtela.
—Dímela —repuso el Ruiseñor—. Yo no me asustaré.
—Si quieres una rosa roja —dijo el rosal—, tienes que construirla con tu música, a la luz de la luna, y teñirla con la sangre de tu corazón. Debes cantar con tu pecho apoyado sobre una de mis espinas. Debes cantar toda la noche, hasta que la espina atraviese tu corazón y la sangre de tu vida fluirá en mis venas y se hará mía…
—La propia muerte es un precio muy alto por una rosa roja —murmuró el Ruiseñor—, y la vida es dulce para todos. Es agradable detenerse en el bosque verde y ver al sol viajando en su carroza de oro y a la luna en su carroza de perlas. Es muy dulce el aroma del espino, y también son dulces las campanillas azules que crecen en el valle y los brezos que florecen en el collado. Sin embargo, el Amor es mejor que la vida, y, por último, ¿qué es el corazón de un ruiseñor comparado con el corazón de un hombre enamorado?
Y, desplegando sus alas oscuras, el ruiseñor se elevó en el aire, cruzó por el jardín como una sombra, y como una sombra se deslizó a través de la avenida.
El Estudiante seguía echado en la hierba, como lo había dejado; y las lágrimas no se secaban en sus anchos ojos.
—¡Alégrate! —le gritó el Ruiseñor—. ¡Siéntete dichoso, porque tendrás tu rosa roja! Yo la construiré con mi música, a la luz de la luna, y la teñiré con la sangre de mi corazón. Lo único que pido en cambio, es que seas un verdadero amante, porque el Amor es más sabio que la Filosofía, por muy sabia que ésta sea, y es más poderoso que la Fuerza, por muy fuerte que ella sea. Las alas del Amor son llamas de mil tonalidades, y su cuerpo es del color del fuego. Sus labios son dulces como la miel, y su aliento es como la mirra silvestre.
El Estudiante levantó la vista de la hierba y escuchó, pero no comprendió lo que decía el Ruiseñor, porque él sólo podía entender lo que estaba escrito en los libros.
En cambio, la encina comprendió y se puso a balancear muy tristemente, porque sentía un hondo cariño por el pequeño Ruiseñor que había construido el nido en sus ramajes.
—Cántame, por favor, una última canción —le susurró la encina—, porque voy a sentirme muy sola cuando te hayas ido.
Y el Ruiseñor cantó para la encina, y su voz era como el agua que cae de una jarra de plata.
Cuando terminó la canción del Ruiseñor, se levantó el Estudiante y sacó del bolsillo un cuadernito y un lápiz.
—He de admitir que ese pájaro tiene estilo —se dijo a sí mismo caminando por la alameda—, eso no puede negarse; pero ¿acaso siente lo que canta? Temo que no, debe ser como tantos artistas, puro estilo y nada de sinceridad. Jamás se sacrificaría por alguien, piensa solamente en música y ya se sabe que el arte es egoísta. Sin embargo, debo reconocer que su voz da notas muy bellas. ¡Lástima que no signifiquen nada, o que no signifiquen nada importante para nadie!
Luego entró en su alcoba, y, echándose sobre su cama, comenzó de nuevo a pensar en su amor. Después de unos momentos se quedó dormido.
Cuando la luna alumbró en los cielos, el Ruiseñor voló hacia el rosal, y apoyó su pecho sobre la mayor de las espinas. Toda la noche estuvo cantando con el pecho contra la espina, y la luna fría y cristalina se inclinó para escuchar. Toda la noche estuvo cantando así apoyado, y la espina se hundía más y más en su carne y la sangre de su vida se derramaba en el rosal.
Cantó primero al nacimiento del Amor en el corazón de los adolescentes. Entonces, en la rama más alta del rosal floreció una rosa maravillosa, pétalo tras pétalo como canción tras canción. Al principio era pálida, como la niebla que flota sobre el río; pálida como los pies de la mañana y plateada como las alas de la aurora. La rosa que floreció en la rama más alta del rosal era como el reflejo de una rosa en un cáliz de plata, era como el reflejo de una rosa en espejo de agua.
El rosal le gritó al Ruiseñor para que apretara más su pecho contra la espina.
—¡Aprétate más, pequeño Ruiseñor —gritó el rosal—, o el día llegará antes de haber terminado de fabricar la rosa!
Y el Ruiseñor se apretó más contra la espina, y más y más creció su canto porque ahora cantaba el nacimiento de la pasión en el alma de un joven y de una virgen.
Y un delicado rubor comenzó a cubrir las hojas de la rosa, como el rubor que cubre las mejillas del novio cuando besa los labios de su prometida.
Pero la espina no llegaba todavía al corazón del corazón, y el corazón de la rosa permanecía blanco, porque sólo la sangre de un ruiseñor puede enrojecer el corazón de una rosa.
Y el rosal le gritó al Ruiseñor para que se apretara más aún contra la espina.
—¡Aprétate más, pequeño Ruiseñor —gritó el rosal—, o llegará el día antes de haber terminado de fabricar la rosa!
Y el Ruiseñor se apretó más aún contra la espina, y la espina al fin le alcanzó el corazón. Un terrible dolor lo traspasó. Más y más amargo era el dolor, y más y más impetuosa se hacía su canción, porque ahora cantaba el Amor sublimado por la muerte, el Amor que no puede aprisionar la tumba.
Y la rosa del rosal se puso camersí como la rosa del cielo del Oriente. Su corona de pétalos era púrpura como es purpúreo el corazón de un rubí.
La voz del Ruiseñor ya desmayaba, sus alitas comenzaron a agitarse, y una nube le cayó sobre sus ojos. Su canto desmayaba más y más, y sentía que algo le obstruía la garganta.
Entonces tuvo una última explosión de música. Al oírla la luna blanca se olvidó del alba y se demoró en el horizonte. Al oírla la rosa roja tembló de éxtasis y abrió sus pétalos al frescor de la mañana. El eco llevó la canción a la caverna de las montañas, y despertó a los pastores dormidos. Luego navegó entre los juncos del río que llevaron el mensaje hasta el mar.
—¡Mira, mira —gritó el rosal—, la rosa ya está terminada!
Pero el Ruiseñor no contestó, porque estaba muerto con la espina clavada en su corazón.
Ya era eso del mediodía cuando despertó el Estudiante; abrió la ventana y miró hacia afuera.
—¡Caramba, qué maravillosa visión! —exclamó—. ¡Una rosa roja! En mi vida he visto una rosa semejante. Es tan hermosa que estoy seguro que tiene un nombre muy largo en latín.
Se inclinó por el balcón y la cortó.
En seguida se caló el sombrero, y con la rosa en la mano, corrió a la casa del profesor.
La hija del profesor estaba sentada cerca de la puerta, devanando una madeja de seda azul, con su perrito a los pies.
—Dijiste que bailarías conmigo si te traía una rosa roja —exclamó el Estudiante—. Aquí tienes la rosa más roja de todo el mundo. Esta noche la prenderás sobre tu corazón y como bailaremos juntos podré decirte cuánto te amo.
Pero la jovencita frunció el ceño.
—Me temo que no va a hacer juego con mi vestido nuevo —repuso—, Y, además el sobrino del Chambelán me envió unas joyas de verdad, y todo el mundo sabe que las joyas son más caras que las flores.
—Eres una ingrata incorregible —dijo agriamente el Estudiante, y tiró con ira la rosa al arroyo donde un carro la aplastó al pasar.
—¿Ingrata? —dijo la muchacha—. Yo te digo que eres un grosero. ¿Qué eres tú, después de todo? Sólo un estudiante, y ni siquiera creo que lleves hebillas de plata en los zapatos, como lo hace el sobrino del Chambelán.
Y muy altanera se metió en su casa.
—¡Qué cosa más estúpida es el Amor! —se dijo el Estudiante mientras caminaba—. No es ni la mitad de útil que la Lógica, porque no demuestra nada y le habla a uno siempre de cosas que no suceden nunca, y hace creer verdades que no son ciertas. En realidad no es nada práctico, y como en estos tiempos ser práctico es serlo todo, volveré a la Filosofía y al estudio de la Metafísica.
Y al llegar a su casa, abrió un libro lleno de polvo, y se puso a leer.

Oscar Wilde

HEINRICH ZIMMER

En el zigurat se unen magistralmente el laberinto y la escalera.

Al principio era excitante recorrer su arquitectura. Luego, mientras viví allí, cada escalera era un enigma infranqueable para mí. Aquellos sacerdotes, utilizando el poder que les confería la montaña, sometían al pueblo con sus sofisticados métodos. Pero la serpiente era más fuerte que ellos y un día el templo se derrumbó.

Zigurat

Al principio era excitante recorrer su arquitectura. Luego, mientras viví allí, cada escalera era un enigma infranqueable para mí. Aquellos sacerdotes, utilizando el poder que les confería la montaña, sometían al pueblo con sus sofisticados métodos. Pero la serpiente era más fuerte que ellos y un día el templo se derrumbó. (Heinrich Zimmer)