Si no quiere ayudar al pájaro herido no…

Si no quiere ayudar al pájaro herido, no lo haga; pero no pretenda forzarlo a volar. Eso es mala fe.

Anuncios

EL ABISMO

El abismo es arena de belleza,
conciencia del espacio y la ficción,
es follarse las horas del futuro,
el infierno infinito del invierno,
jugar con libertad de lágrimas furtivas
igual que la memoria es mosca del olvido,
la pasión primaveral de los poetas,
el pájaro de soledad de los suicidios,
la verde tontería de tierra verdadera.

El abismo es arena de belleza conciencia del…

El abismo es arena de belleza,

conciencia del espacio y la ficción,

es follarse las horas del futuro,

el infierno infinito del invierno,

jugar con libertad de lágrimas furtivas

igual que la memoria es mosca del olvido,

la pasión primaveral de los poetas,

el pájaro de soledad de los suicidios,

la verde tontería de tierra verdadera.

Libertad absoluta

Quienes creen en la libertad absoluta olvidan que hasta el pájaro necesita el aire para volar.

Déjala a ella que sea pájaro por una…

Déjala a ella que sea pájaro por una vez, no seas abusón, venga hijo que es tu hermana pequeña y sólo tiene cuatro años.
–¡Pero si es que no sabe nada sobre los pájaros! Ya verás: A ver, tú, ¿qué clase de pájaro quieres ser?
– …
–¿Lo ves? Ni siquiera sabe lo que es un pájaro –le dice a su madre, mientras su hermana lo mira con el silencio nocturno de una lechuza.

EVOCACIÓN

en este mundo tan ancho tan ajeno
en este Ser tan inescrutable y ausente
cuando en las noches las horas se linchan
y huelo la muerte tanteando mi cuerpo

evocarte me salva

entonces el pájaro que anida en tu boca
me sobrevuela con ojo predador
cae como kamikaze ebrio de sake
y se convierte en catapulta de fuegos

me salva ese dolor tan suave con el que nos tocamos
sentir los cuerpos desnudos dispuestos a arder
tu sexo que diluvia amapolas embriagantes
y mi noble madera cavando hondo entre tus muslos
hurgando en tu pequeño cráter del infierno
hasta que sobreviene un estruendo de laureles
que nos estremece como huracán hambriento
y todo el otoño se convierte en tibio pan

en este mundo tan inescrutable y ausente
en este Ser tan ancho y tan ajeno
cuando la muerte clava los colmillos de su furia
y una lluvia roja está por asfixiarme la garganta
evocarte

me salva

EVOCACIÓN en este mundo tan ancho tan ajeno…

EVOCACIÓN

en este mundo tan ancho tan ajeno

en este Ser tan inescrutable y ausente

cuando en las noches las horas se linchan

y huelo la muerte tanteando mi cuerpo

evocarte me salva

entonces el pájaro que anida en tu boca

me sobrevuela con ojo predador

cae como kamikaze ebrio de sake

y se convierte en catapulta de fuegos

me salva ese dolor tan suave con el que nos tocamos

sentir los cuerpos desnudos dispuestos a arder

tu sexo que diluvia amapolas embriagantes

y mi noble madera cavando hondo entre tus muslos

hurgando en tu pequeño cráter del infierno

hasta que sobreviene un estruendo de laureles

que nos estremece como huracán hambriento

y todo el otoño se convierte en tibio pan

en este mundo tan inescrutable y ausente

en este Ser tan ancho y tan ajeno

cuando la muerte clava los colmillos de su furia

y una lluvia roja está por asfixiarme la garganta

evocarte

me salva

El mundo es una Greguería Jueves por la…

El mundo es una Greguería.
Jueves por la tarde, calle Ibiza, Madrid, dos amigas charlando, una de ellas fuera del alcance de mis oídos dice una frase premonitoria a la que la amiga le contesta; “No seas AGÜERA”. Y al oírla provoca en mí una carcajada interna y una sonrisa boba que cualquiera que me hubiese visto pensaría que me fugué del Psiquiátrico cercano.
Explico el nuevo “palabro”. Conjunción de dos frases: por un lado “No seas AGORERA” y Por otro “No seas pájaro de mal AGÜERO”… :-)

ctrl + v amor azul boca cabeza cielo…

ctrl + v
amor azul boca cabeza cielo cuento deseo erótica estrella ficcionario frases greguerías haikus humor labios link literatura luna manos monstruo mosca muerte mujer mundo noche npi nube ojos poemas poesía poeta poetry polvo post primavera pájaro quote sexo sueño tarde tierra todos verso vida viento

Puntos suspensivos

Lo peor del amor, cuando termina,
son las habitaciones ventiladas,
el solo de pijamas con sordina,
la adrenalina en camas separadas.

Lo malo del después son los despojos
que embalsaman los pájaros del sueño,
los teléfonos que hablan con los ojos,
el sístole sin diástole ni dueño.

Lo más ingrato es encalar la casa,
remendar las virtudes veniales,
condenar a galeras los archivos.

Lo atroz de la pasión es cuando pasa,
cuando, al punto final de los finales,
no le siguen dos puntos suspensivos.

Joaquín Sabina

Sartre, Jean-Paul


La nueva víctima, a la que hemos bautizado con el nombre en clave de Jean-Paul Sartre, ha sido devorada por las gaviotas. El cuerpo había sido rociado con una sustancia especialmente atrayente para esos deprimentes pájaros y en la playa aún quedan algunos despojos. La imagen es desagradable en extremo. ¿Por qué? —Me pregunto— ¿Qué mensaje quieres transmitirnos? …

Heinrich Zimmer

El bosque se interna en él a través de sus cabellos -he de aclarar que no siempre es el portador del caduceo pero la seguridad de su porte le da un color especial y, aquel miedo ancestral al despedazamiento que todos llevamos dentro, es conjurado por un disfraz mucho más aterrador aún.
Atravesamos la isla con el mandala pero no hallamos rastro de la máscara maldita. El Océano nos rodea como el aire a un pájaro indefenso, como una serpiente constrictor a su presa.
Y es de nuevo el tridente de Neptuno el que se clava en la túnica. Y Zimmer se desmaya.

He de reconocer que estoy realmente perdida. Mi impaciencia sólo favorece al culpable.

La pió…

El muerto ya sabe el idioma de los pájaros… Y sin embargo ya no lo cantará nunca más.

greguerías e

Alimentos:
* El queso va al rayador para rascarse la espalda.

* El ketchup es un bailarín caribeño al que le encanta la salsa.

* A pesar de su aspecto, la cebolla es un triste poema de amor.

* El ají morrón es la lujuria de una comida ardiente. el amarillo, es para que tu cocina de envidia, y el verde por si no sabes cocinar, que al menos mantengas la esperanza.

* La mayonesa es la más valiente de los aderezos, porque está hecha a puro huevo.

* En el guiso se cocina la clase pobre.

* La ensalada del amor se hace con zanahoria y huevo.

* La cebolla deja de llorar cuando por el camino de la pumarola va acompañando al chorizo.

* Las verduras se suicidan en las aguas de la sopa.

* Al huevo le encanta ver como se desangra la remolacha.

* He descubierto que la batata es una papa muy zonza.

Animales y otras yerbas:

* El tigre tiene manchas porque vive del pecado.

* El gato es una gacela que puede vivir en casa.

* La hiena es un animal político, mientras te caga se mata de risa.

* La cebra es el mamífero más asesino, por eso tiene cadena perpetua.

* El gato es un poni montes.

* Cuando se aglomeran demasiadas personas frente a las jaulas, es ahí donde se dan cuenta los animales que han llegado al zoológico.

* El elefante es el bombero de la selva.

* El León tiene la melena larga porque no hay peluquero que se anime a cortarle el pelo.

* La vaca viste de cuero porque ya conoce al toro.

* El potro es tan dotado que sólo sale con yeguas.

* El lince es el único animal con larga vista incorporado.

* El canguro es un trabajador argentino nacionalizado australiano.

* La jirafa tiene cuello largo porque pertenece a otra clase social.

* El mono es un niño que desciende del hombre.

* El loro es un locutor en la radio de la selva.

* La nutria nació en los charcos con ínfulas de clase alta.

* La serpiente es un vertebrado que perdió la dignidad.

* El cien pies no tiene dudas que el camino ha de ser largo.

* El cocodrilo es chato porque nació para zapato.

* La araña es una mesa redonda que se le mueven las patas.

* El escorpión es el mecánico del desierto.

* El cangrejo es un soldado que sabe bien lo que le espera en el frente.

* El sapo es el gordito del barrio.

* Las hormigas son orégano con patas

* El cerdo es la alcancía de los charcos.

* Nosotros le decimos burro, en cambio la burra lo llama… animaaaaaaaal.

Cosas y objetos:

* El calzador es el tobogán donde el pié juega en la plaza de los zapatos.

* El cenicero es la ventanilla por donde pagamos en cuotas las llamas de nuestra vida.

* Parece mentira que en un aparato de radio pueda caber tanta gente.

* La televisión sirve para introducir una inmensa cantidad de sordos a nuestra casa con los que no podemos hablar.

* El diario es una sopa de letras.

* La sábana es el pijama que usa la cama para dormir.

* Las manecillas del reloj y la gente de los pueblos chicos giran siempre por la misma calle.

* El tubo fluorescente te da la luz por segmentos.

* El colchón es la suspensión de la cama.

* El ventilador es el viento que se volvió motociclista.

* La botella suplió al sifón porque este era un prepotente que echaba el agua por la fuerza.

* Las ventanas de los presidios son los nichos de la libertad

* La llave se inventó para que no pasemos la noche parados junto a la puerta.

* La foto es el interruptor del tiempo.

* El espejo solo sirve para que veas donde estás.

* El lápiz se gasta porque está harto de escribir siempre las mismas palabras.

* El carnicero es un malevo frustrado.

* Escritorio: uniforme de inteligencia que usan los inútiles en las oficinas públicas.

* Los medios de transportes nos hace sentir como en la nada. Ni en el origen ni en la llegada.

* La puerta es un mueble discriminatorio que separa a los unos de los otros.

* La casa es la mejor excusa para no vivir en sociedad.

* El paraguas sólo sirve para esconderse del cielo.

* Se dejó de usar el sombrero porque daba mala impresión, parecía que el dueño había perdido la mitad de la cabeza.

* Las rejas en el frente de las casas habla de cárceles domiciliarias.

* Las llantas son el molde de los neumáticos.

* El peine tiene la magia de que tu cara pase inmediatamente de la locura a la sensatez.

* La plantilla es la alfombra de los zapatos.

De otras gentes:

* Los chinos tienen los ojos como si desconfiaran de todo.

* Los suecos son un pueblo compuesto de suela y taco.

* Por fin descubrí porque los españoles dicen olé. Es un problema de olfato.

* El italiano es alguien que nace y vive dependiendo de su madre. Ante cualquier contingencia, siempre grita: ¡mamma mía!

* El alemán no es germano de nadie.

El Beso:

* El beso es la mecha de la bomba de los genitales.

* El beso es la traqueotomía del amor.

El Hombre y la Mujer:

* La mujer es como el auto, sería nada sin las gomas.

* El primer padre es el hijo de nadie. No tuvo abuelos, no tuvo primos, no tuvo madre. Por eso se inventó el día del padre.

* Si el hombre caminara para atrás viviría doblado.

* Al fin de cuentas la mujer siempre te acuesta.

* La mujer tiene un promedio de vida casi dos veces menor al hombre. Todas se detienen en la juventud.

*Una prostituta es una mujer que está convencida de que el espíritu es tan solo una sensación extraña.

* Una mujer se embaraza cuando la levadura del amor ha fermentado en su vientre.

Especies Marinas:

* La Foca es el abuelo del mar de los años ’50.

* El tiburón es el patovica del boliche de las aguas.

* La sirena es la única mujer virgen, por eso vive en el agua.

* Solamente los peces pueden mirar a ambos lados.

* El caracol es un molusco que eligió ser mochilero.

* Al único pez que le cuesta una atrocidad encontrar novia es al bagre.

* La anguila es el consolador de las sirenas.

Acl: Patovica en Argentina significa hombre de músculos trabajado en un gimnasio.

Ferrocarril:

* La formación de un tren es el más claro ejemplo de la ignorancia de los seres humanos. Aunque tengamos ruedas propias, todos nos necesitamos.

* Un tren es la formación de los vagones en la escuela de las vías.

* Nada más arrogante que las vías del tren, siempre se las encuentra en el medio de los pueblos.

* El tren nos permite creer que lo que se mueve es el campo.

Frutas y Postres:

* Manzana: Fruta comestible hereje con inclinación al pecado.

* Pera: La quijada de las frutas.

* Banana: Símbolo sexual para las dietas lesbianas.

* Uva: Fruto que se usa para brindar un mensaje de interés sexual en código morse.

* Sandía: Mujer insaciable siempre vive embarazada.

* Ciruela: Simboliza al matrimonio, primero dulce luego ácida.

* Pomelo: Es una naranja amarga.

* Limón: Fruta de mal carácter.

* Naranja: Mujer sensual que se vende por el ombligo.

* Durazno: Es una ciruela con bello en el pecho.

* Gelatina: Es el seno de un postre joven y ardiente.

La calvicie:

* No hay mejor forma de torturar a un calvo que con un peine.

* La barba es la solución que Dios le dio a los hombres, para que puedan dar la vuelta la cabeza el día que se quedan calvos.

La muerte:

* La muerte es el último acto del teatro de la vida.

* Los ricos hicieron el mausoleo en la tierra para no pagar impuestos en el infierno.

* A la tumba de los ricos van los gusanos suicidas.

* En Argentina, sólo los ‘vivos’ salen del cementerio.

* Los velorios son como las grandes comilonas en un restaurante, todos se miran para ver quien carga con el muerto.

* Los velorios son como los coitos, lo que menos importa son los medios.

* No hay nada más incongruente que vestir a un nudista cuando está muerto.

* Es fácil darse cuenta cual es la calavera masculina, tiene los ojos hundidos.

* El verdugo es alguien que mata en defensa propia del estado.

* El cementerio es el barrio ideal, ahí los chicos no juegan a la apelota en la puerta de tu casa.

* Un muerto es lo más parecido a una queja al gobierno, porque nunca tendrás respuesta.

* Las flores que nacen en los cementerios son antenas de los muertos para conectarse al cielo.

La música:

* El rock es la danza del cuerpo; el tango del sexo; el vals de los espíritus y la música de cámara… la muerte.

* De que serviría un CD si no existiese el parlante.

* La música grabada es el más claro ejemplo del tirano que se esconde en cada ser. Porque esclavizamos la orquesta y le hacemos tocar cuando se nos da la gana sin pagarle un solo centavo.

* Los instrumentos de viento fueron creados para escupir con ritmo de música.

* El piano es la oficina de identificación musical para registrar las huellas digitales de cada pianista.

* Violín: Instrumento político que nos enseña que toda campaña proselitista debe basarse en apoyarse en el izquierda y tocar con la derecha.

* El órgano es un piano que necesita estar enchufado.

La ropa:

* El chaleco se inventó para los que no tienen brazos.

* Si al pantalón lo usáramos al revés, para salir del migitorio llamaríamos a una ambulancia.

* Los anteojos sólo sirven para esconder el espíritu.

* El Corpiño es la alacena donde los niños guardan los alimentos.

* El corpiño se creo para sostener a los senos, de modo que los lactantes no tomen soda en lugar de leche.

* El sleep es el tiento que sujeta al potro de los deseos.

* La ropa de mujer es suave porque su piel así lo exige.

* El guante es el bunker donde se esconden las huellas.

* La diferencia entre los indios y la civilización fue la invención del zapato. Le evitaron al blanco todo contacto con la naturaleza.

* Las medias son los guantes de los pies.

Los Parientes:

* El hijo es la forma más parecida de regresar a la tierra.

* La suegra es nuestra conciencia por eso es que nos descarna.

* El tío es el padre que hubiésemos querido tener.

* La abuela tiene el carácter que extrañamos de nuestra madre.

* Un hermano es el otro yo que va donde yo no puedo.

* El hijo ideal es un sobrino al que no tengo que mantener.

* Reflexión: Si mi cuñado es un hermano político, mi hermana comete incesto.

* Un nieto sirve para hacerme sentir que mi hijo es un copión.

* A los parientes nadie los elige, pero ellos tampoco.

* La esposa es un poco de tu madre; un poco de tu abuela; un poco de tu hermana; un poco de tu amiga. En definitiva, es un poco.

* El esposo es un gerente con relaciones sexuales.

* La diferencia entre un novio y el esposo, es la pérdida de memoria.

Las deficiencias físicas:

* Un sordo es un fanático por el juego de la mímica.

* El tartamudo es alguien que remarca lo que dice para que todos lo entiendan.

* El jorobado da toda la impresión como que ha perdido algo.

* El rengo es alguien que con su forma de caminar, te obliga a dudar entre doblar o seguir.

* El ciego es un profesional del control mental.

* El manco es un canchero que quiere demostrarle al mundo que todo lo puede con una mano.

* Hay personas que son dulces y otras que son diabéticas.

* Un mudo es alguien que no cree en la libertad de expresión.

* Una persona sin manos es un desubicado, no tiene tacto.

* No todos los mogólicos son mogólicos, algunos viajan en subte (Metro).

* Cuando un sordo se irrita las manos, va al otorrinolaringólogo.

* El impotente es un experto en dejar a una mujer con ganas.

* El mal de sambito es la consecuencia de una masturbación exagerada.

* El que anda en silla de ruedas es un egoista que no está dispuesto a dar un paso por nadie.

Las flores:

* La diferencia entre una rosa roja y una blanca es que la segunda no tiene apetito carnal.

* Las rosas tienen espinas para que sepamos lo que cuesta el amor.

* La enredadera es la casamentera del barrio de las flores.

* Las flores silvestres son anónimas porque nacen en barrios pobres.

* Las flores de plásticos fueron hechas para corazones de hipócritas.

* Las flores duran en un jarrón lo que el amor en las personas que la compraron.

* Las orquídeas son flores de clase alta.

* El girasol es un conjunto de rayos de sol con una verruga al medio.

Los muebles:

* La cama es la plaza de la niñez; el campo de juego sexual de la juventud, y la práctica mortuoria de la vejez.

* El mueble es el fruto del árbol que te devuelve en comodidad los daños que le causaste.

* La silla es un mueble millonario, porque nació en una familia acomodada.

* La silla eléctrica es un puente que te conecta al futuro.

* La cama siempre guarda lo mejor de nuestros sueños.

Los Niños:

* El cordón umbilical es la cuerda que ata a la madre con los hijos y ahorca al que juegue de marido.

* Somos tan crueles los hombres adultos, que competimos con el niño por los pechos de la madre.

* Hacemos un hijo con desesperación y lo dejamos partir con resignación.

* En la construcción de un hijo el padre pone el marco pero la madre la foto.

* Una madre es la escultora de la vida.

* Un niño sirve para darnos cuenta que es hora de ponerse el saco.

* El cordón umbilical es para que antes del parto la mujer no pierda al niño.

* Si el niño no llegara a grande… seguiríamos viviendo.

Modos, costumbres y el cuerpo humano:

* El bostezo es el grito de los mudos.

* La mejor manera de convivir con el mundo es yendo de a pié, pues si observamos por la ventanilla al viajar, vemos que todo regresa mientras nosotros nos vamos.

* La siesta es el entrenamiento para el partido de la noche.

* Los mozos son lo más parecido a una suegra, porque nos viven cambiando lo queremos comer.

* Cuando da el sol no es saludable salir a caminar con la suegra, porque la sombra nos maldice por dos veces.

* Los seres humanos nos llenamos la boca con la dignidad, el honor, la democracia, la igualdad, los derechos y la justicia. Y al final, al primero que le ofrecemos el asiento es al trasero.

* El sueño es el único cine donde cada noche te pasan una película distinta.

* Sacar una silla y sentarse en la calle, es decirles a los vecinos que nuestro domicilio está totalmente ocupado.

* La patilla es el puente entre el cabello y la barba.

* El estornudo es la soda del sifón de la nariz.

* Las cejas son el guión bajo de la escritura del rostro.

* El hombre es tan incongruente que se lava las manos al salir del migitorio.

* El ano es un insolente.

* Las lágrimas son el sudor del cerebro.

Naturaleza:

* El Sol es el calefactor de los pobres.

* El pedo no es otra cosa más que el resultado de la descomposición temporal del silenciador del caño de escape anal.

* La mejor manera de descomponer los alimentos, es comiéndoselos primero.

* El árbol es el único soldado del ejército de la tierra que siempre muere de pié.

* Las ramas son los brazos de la naturaleza.

* La montaña son un chichón de la tierra.

* La noche es un día oscuro que se ha convertido en un manto de sospecha.

* El arco iris es la acuarela del cielo.

* Cuando el cielo juega al carnaval… llueve.

* Las nubes muestran que en el cielo no está prohibido fumar.

* Las estrellas son las luces de las viviendas de nuestros sueños.

* El temblor es un bostezo que despereza la tierra.

* El volcán es un alcohólico que vomita la borrachera de toda una etapa de juerga.

* La meseta es la mesa ratona del living de la naturaleza.

* La diferencia entre el árbol y los muebles es que estos no dan hojas.

* La luna nace en la hamaca de su cuarto menguante; danza en la adolescencia de su cuarto creciente; queda embarazada de nostalgia y violines cuando muestra su faz llena, para luego reflejarse en una figura nueva.

* Las tres marías son las hermanas que danzan en el salón del cielo el vals de las ansiedades de su eterna juventud.

* Las nubes son perpetuas acuarelas que van dibujando constantemente la visión de nuestras conciencias.

* La naturaleza siente celos de la mujer porque Dios le dio en sus pechos la razón de la existencia.

* La nieve es un baño de crema en el postre del universo.

* El viento es libre porque no tiene puertas.

* El viento cruza la calle como un ser desesperado.

* El rayo nos anuncia que alguien en el cielo puso los dedos en el tomacorriente.

* Las olas son los vendedores del mar que llevan sus productos al mostrador de la playa.

* La Palmera es una africana de pelo verde.

* El césped es la barba de la tierra.

* En las copas de los árboles brinda la naturaleza.

* El sauce es un alma en pena.

* El viento en contra te obliga a caminar despacio para que disfrutes la vida.

* El atardecer llega con el corazón entristecido, porque sabe en su interior que se le viene la noche.

* Las esquinas te preanuncian que se te acaba la calle.

* La calle es la mediasuela de la calzada.

* Presionar el timbre demasiado tiempo, es como meterle con rabia el dedo en el ojo a la dueña de casa.

* Las avenidas son más anchas porque se inflan con aire.

Nudistas:

* El nudista es alguien que está cansado de que le envidien la ropa.

* Cuando un nudista quiere sorprender a su mujer, se pone el traje en la cama.

* No hay nada más ridículo que dos nudistas tratándose de usted.

* De una nudista a otra: ¿Viste el pito que pasó? ¡Debe ser nuevo en el barrio!

* Una nudista española se presenta y dice: ¡Yo soy Conchita! Y uno de los presentes se sorprende y exclama: ¡debe ser ventrílocuo!

* Cuando un padre se convierte en nudista deja de disfrutar a sus hijos. Ya que no los puede sentar en la falda.

* Los nudistas no se casan por la iglesia.

* Un empleado nudista se presentó vestido en el trabajo y lo echaron porque era una empresa seria.

* En una playa nudista: la mujer le dice al marido ¿por qué no mirás?

Pájaros y otras yerbas:

* Los pájaros no cantan… trinan.

* El cardenal es un sacerdote que vive a la altura de sus hábitos.

* El canario es amarillo porque su canto da envidia.

* El gorrión es un canario de barrio.

* La paloma es el cartero de las aves del cielo.

* Una golondrina no hace verano pero te anuncia la primavera.

* Las abejas son como las suegras, si te acercas te atacan, pero producen en su vientre la dulce acaricia que le dará sabor a tu vida.

* El halcón es un avión de combate de la aeronáutica de las aves.

* Cuando una paloma te caga no es casualidad, es diarrea.

* Dios les quitó el habla a las especies, para enseñarle al hombre como se hace para no mentir.

* Un pájaro enjaulado es un ave presa por un delito que cometimos nosotros.

* El pájaro se diferencia del hombre porque tiene vuelo propio.

Signos del Zodíaco:

* Aries: Es un signo cinematográfico.

* Tauro: Es el típico signo de los maridos engañados.

* Géminis: Bajo su régimen nacen solo mellizos-

* Cáncer: Un signo que nos da pena.

* Leo: Signo que interpreta a los lectores.

* Libra: Signo de medida inglesa.

* Virgo: Signo mentiroso que te muestra que no debes creer en el horóscopo.

* Escorpio: Los nativos d eeste signo tienen que tomar la vida con pinzas.

* Sagitario: Parece un hombre pero es un caballo.

* Capricornio: Tiene ascendente en tauro (ver tauro).

* Acuario: Para los amantes de la natación.

* Piscis: Da toda la sensación que es un signo de agua.

Temas sexuales:

* El pene es el mejor amigo del hombre, por eso siempre espera una mano.

* El ano es el caño de escape del auto humano.

* La pelvis de la mujer está rodeada de cabellos de ángeles que resguardan la pureza de la vida.

* El coito fue lo que dio inicio a las compañías petroleras.

* Los senos son dos globos a medio inflar.

* Cuando hacemos el amor da toda la sensación de que estamos moliendo sal gruesa en un mortero de carne.

Vejez:

* La vejez, por ser el último traje, se recibe sin planchar.

* Un viejo es un joven con todos los años a cuestas.

* El abuelo es una pasa de uva de la viña de la vida.

* Para recibirse de libro hay que llegar a viejo.

* Una mujer arrugada es como un libro mojado.

Varios:

* Nadie tiene la vida asegurada. Es por eso que una amante es una reserva por si se pierde la esposa.

* La cárcel es el retiro espiritual de los delincuentes.

* La policía está para amparar a los reos de la avaricia de los inocentes.

* Por lo general los políticos no tienen parientes carnales.

* El papel mueve al mundo ¿o qué sería sin dinero ni papel higiénico?

* La ruta es el cordón umbilical más largo del mundo.

* Si no fuera por el papel higuiénico, con las ramas nos romperíamos el c….

* Los gallegos son los únicos en el mundo que usan la oreja de cartuchera. Porque ahí ponen el lápiz.

* La discriminación es una mentira, fue el negro que se tiñó para diferenciarse del blanco.

* El viudo llegó a viudo por contraer enlace con la desgracia.

* El pirata es un jugador de truco que tiene alquilado el ancho de bastos.

* Condonar una deuda es tomar por forro al acreedor.

* El chupete es un pezón que se despegó de la teta.

* El invierno es el freezer de la vida.

* Los indios adoraban al sol porque no lo tenían cerca.

* Es cierto que los últimos serán los primeros, por algo los rostros más célebres están en los billetes de menor valor.

Alquimia

Alquimia es la ablución del águila, tan necesaria para que sus alas den al andrógino la sustancia de un ángel entre los animales que graznan en este árbol anidado, a partes iguales, por el asno y el caballero.
Es el caos del color del corazón y la cruz para el despedazamiento, en el que hacer la digestión es como tragarse a un dragón vomitando fuego en la escalera invertida de un ave Fénix que resurge y vuela de flor en flor por todo el globo, anunciando su gráfico caminar de letras hacia la luna.
Es el mandala sagrado de Mercurio, que en su multiplicidad de niño vuela como un pájaro, y convierte a una piedra en sutil primera materia, no tanto por sus procesos físicos, sino por la bondad infinita de la rueda, serpiente cuyo signo y destino es un sol único y ternario.

BARRENDERO

Eran las cinco en punto de la madrugada. Había llovido y la calle se presentaba desoladora y solitaria. Augusto tenía un aspecto deplorable cuando se asomó por la ventana. En realidad todo en él era penoso, lamentable y desolador. Una mirada abotargada y pusilánime y una nariz grande como una bota junto con su extremada barriga hacían sentir al que lo contemplaba una repulsión instintiva. Se despiojó de las inmensas legañas que le cubrían los ojos y bostezó con desidia. El aspecto andrajoso estaba muy en consonancia con su casa. Había latas de cerveza tiradas por el suelo, platos sucios acumulados en un aguamanil, ropa enlodada de barro dejada aleatoriamente aquí y allá, un sinfín de cachivaches mezclados con comida y botellas de alcohol. Estando dentro, cualquiera podía imaginar sin dificultad la covacha de un pordiosero en un rincón de una calle del arrabal, cuando en realidad se trataba de una casa por cuyo aspecto exterior nadie hubiese imaginado lo terrible, sucio y horrísono que escondía dentro.

Arrastrando los pies entró en el cuarto de baño y sin encender la luz se miró al espejo. No pudo soportarlo mucho tiempo. Escupió en la taza del water pero las flemas cayeron en el suelo al lado de una toalla tirada. Debería limpiar esto alguna vez, pensó, y tomó el primer trago del día con el que se enjuagó la boca. A la media hora había agotado la botella. En la escalera se oyó al portero retirar el cubo de basura de la calle. Se asomó por la mirilla, como hacía siempre, y comentó entre dientes:

—¡Maldito mierda!

Por la ventana del patio oyó como la vieja de enfrente hacía sus deposiciones matutinas. Una sonrisa estúpida recorrió su rostro. Luego le colocó el mentón a “la parienta”, que estaba empotrada en el sillón. La parienta olía bastante mal. Para animarse tomó un trago. Las varices de las mejillas y la nariz estaban a punto para tomar su habitual color rojizo e hinchado.

Salió a la calle y encendió medio cigarrillo que encontró tirado en la acera. Se lo puso en los labios y metió las manos en los bolsillos. Sonrió como un idiota con la cabeza inclinada.

Siempre iba andando a todos sitios, también al trabajo. Esa mañana tenía que ir a la zona 3 del barrio 5. Ya se lo sabía de memoria, hoy sólo tenía que barrer tres calles y no muy largas, además, a la velocidad que él barría, habría acabado a las dos horas y podría escaparse a la Ballesta. Así que respiró hondo y de nuevo una sonrisa estúpida llenó su vacuo semblante. Era la cara que ponía cuando pensaba en las tetas de Boni, tan grandes como su cabeza. Y con las manos en el bolsillo se acarició los testículos.

Los domingos a las nueve la calle aún está solitaria y vacía. Si no fuera por los barrenderos –pensó- las ciudades estarían desbordás de papeles, colillas y cacas de perro, no podríamos vivir en ellas con tanta mierda acumulá. Cogió un periódico tirado y lo dobló con sumo cuidado, como quien dobla una sabana de bebé, y lo introdujo en el bolsillo de la chaqueta. Luego continuó barriendo las colillas. Las cacas de perro no las barro –dijo para sí.

A las once y cuarto estaba listo, según él. Dio la última calada a la colilla; dejó la pala y la escoba dentro del carretón y, empujándolo, se dirigió con diligencia hacia el Centro.

Aquel día, muy caluroso para ser enero, acabó la rutina diaria más pronto de lo acostumbrado. Paco el portero, estaba más intranquilo de lo habitual. Su instinto de hurón le decía algo que no era capaz de comprender. Volvió a subir la escalera limpiando el pasamanos, y deteniéndose un poco en cada puerta. Nada parecía fuera de lo corriente, sin embargo no acababa de rumiar. Algo indefinido que no sabía explicar le producía un comecome. Extraño silencio. No podía escuchar las conversaciones de los vecinos. Nadie parecía estar en la casa y sin embargo notaba una desconcertante presencia. Aguzó los sentidos. Si no podía oír, al menos podría oler e incluso entrar a mirar. Ya que no parecía haber nadie, sería el mejor momento para fisgonear. E intrigado por el olor que salía de la casa de Augusto, no pudiendo aguantar más la curiosidad, decidió entrar a curiosear. El cadáver se conservaba mejor de lo que cabía esperar para llevar oliendo tanto tiempo, y es que Augusto había aprendido algo de taxidermia, cuando era joven y había dejado a su mujer como un pájaro.

Donato

Todas las noches a las tres, cuando cerraban el BAR KISS, Donato cogía su bandolera y su silbato, el que le regaló un poli de la comisaría de municipales, y se marchaba a su casa. Cuando pasaba por la esquina de la comisaría le silbaba al de la puerta, como si tuviera que recordarle que seguía conservando el silbato, o simplemente por que le hacía gracia “tocarle el pito a la policia” – decía jocosamente a su amigo “El chino”. Al Chino le hizo tanta gracia la primera vez que se lo contó que tuvo que ir a mearse en la obra.

Cuando llegó a casa su mujer ya dormía. “Gracias a dios – pensó – con lo insoportable que es esa vaca del asfalto”.

Tenía que trabajar hasta las cuatro de la madrugada en el coño de Madrid y encima tener que soportar a esa mala bestia. Como de costumbre se hizo una paja en el baño y se fue a acostar al salón para no despabilar a su mujer.

A las cinco y media se despertó sobresaltado. Estaba sudando. Soñaba. Deliraba. Augusto disecaba a su mujer y luego la policía venía a detenerlo a él y se lo llevaban a la cárcel y en la cárcel le clavaban plumas de loro hasta que le reventaban las tripas y Augusto sonreía con cara de estúpido. ¡Menudo pájaro, menudo pájaro! – gritaba “El Loro”- y en ese momento despertó.

El Loro

—¡Copas y señoritas! Entra, entra, caballero… ¡Tú, Donato, tráete la leche, joder! –dijo con voz atiplada-. “El Loro”, con su nariz de cacatúa, su melena de sota y su cuerpo de tonel jorobado y paticorto, invitaba a los transeúntes y trotacalles a pasar al “Baby Club”.
—¡No, si al final tendré que ir yo, joder! ¡Señoritas,… copas! – gritaba “El Loro”.
—¡Qué te follen, maricón! – replicó Donato.
—¿Una copita, caballero? … ¡cállate, papagayo, que hablas más que un sacamuelas!

Al rato apareció con un vaso de leche en la mano andando como si sólo tuviera la pierna derecha, con la que daba unos pasos mucho más grandes y pausados que con la izquierda como si fuera a desnivelarse a cada momento.

—¡Menudo pájaro el Augusto! ¿Tas enterao? Tenía a su mujer fiambre hace tres meses y ni la olían. ¡Menudo pájaro!

—La Jenifer, que le lleves la leche de una puta vez.

—¡Señorita Jenifer, que ya va! … con su mujer fiambre en el salón, y sentá en la butaca, fiambre, más tiesa q’un chuzo, como si estuviera viendo la tele.

SÍMBOLOS

Adonis
Plantas

Afrodita
Dioses planetarios

Agathodaemon
Serpiente

Agrippa de Nettesheim
Hombre, Quinario

Agua
Fuente, Huracán, la Templanza

Agua inferior y superior
Aguas, Dragón, Letras, Neptuno, Nubes

Inmersión en agua
Baño

Agua primordial
Arquitectura, Océano superior e inferior

Águila
Animales, Bandera, Letras, Lucha de animales, Procesión, Rey

Águila bicéfala
Águila, Géminis, Montaña

Cabeza del águila
Cabeza, Centro

Águila y león
Águila, León

Águila y Prometeo
Hércules, Prometeo

Águila y serpiente
Animales, Tetramorfos

San Agustín
Lámpara

Ahasvero
Judío errante

El Ahorcado
Acróbata, Balder, Crepúsculo, Inversión, Nudo

Ahrimanyu
Gemelos, Lucha, Ahrimán

Ahrimán
Cosmogonía, Ahrimanyu

Ahuramazda
Cabalgadura, Gemelos, Lucha, Sol

Seudo Aigremont
Pie

Aiguilhe de Puy
Sirena

Ain-Soph
Anciano

Aire
Padre, Viento

Akasha
Acuario

Alain de Lille
Naturaleza

Alambique
Horno

Rey Alberico
Color positivo-negativo

Alberto Magno
Animales

Albiruni
Correspondencia

Aldebarán
Cuaternario

Alejandro el Grande
Héroe, Lazos, Nudo

Alfa y omega
Letras

Alfabeto
Gráfico

Alfabeto egipcio
Letras

Alfabeto hebreo
Letras

Luna y alfabeto
Luna

Algonquinos
Liebre

René Allendy
Dientes

Alma
Globo, Paloma

Alma como pájaro
Pájaro

Peligros del alma
la Luna, Alma del mundo

Forma almendrada
Aureola

Alquimia

Alvao
Zodíaco

Amaltea
Cuerno de la abundancia

Amance
Agujero

Amarillo
Colores

Amazonas
Hércules, Lilith

Ambivalencia
Binario, Grutescos

San Ambrosio
Arca, Perdiz

Amfortas
Encantamiento, Rey

Ammón
Lago, Pluma

Ammón Ra
Aries

Amor y corazón
Corazón

Amor y realeza
Rey

Amrita
Caos, Fuente

Amuletos
Escalera, Quinario, Piel

Mano y amuletos
Mano

Plata y amuletos
Luna

Anael
Septenario

Anaitis
Luna

Anciano
Niño, Anciano de los Días

Anciano de los Días
Anciano, Gran Madre

Áncora
Delfín

Andrógino/androginia
Adán, Alquimia, Daena, Hombre

Andrómeda
Liberación de la doncella

Anémonas
Granada

Anfión-Zeto
Gemelos

Anfisbena
el Carro

Ángeles
Ciudad, el Juicio

Siete ángeles
Septenario, Números

Ánima
Castillo, Cimera, Daena, Flauta, Joyas, Madre, Mujer, Shekina, Sirena

Animales-símbolo
Gráfico

Animales en alquimia
Animales

Hombre entre dos animales
Potne Otheron

Animales lunares
Animales, Luna

Mujer y animales
Mujer

Animal natural y fabuloso
Animales

Ovíparos
Ovíparos

Procesiones de animales
Animales

Animales y puntos cardinales
Cuaternario

Ankh
Cruz

Anormal
Animales, Bufón

Antares
Cuaternario

Anteo
Revolcamiento

Antomonio
Gráfico

Apis
Toro

Apolo
Árbol, Arco, Boca, Cisne, Color, Crómlech, Dioses planetarios, Dragón, Flecha, Grifo, Helio, Laurel, Mercurio, Monstruos, Nombre, Sol

Apolo y Artemisa
Gemelos, Helio

Apolonio
Manto

Aqueloo
Sirena

Aquiles
Espuela, Juguetes, Muerte, Pie

Arabia
Arabesco, Luna

Araña
Animales, Pulpo, Telaraña

Árbol
Bosque

Árbol cósmico
Montaña

Árbol de ciencia
Árbol, Columna

Árbol de muerte
Árbol

Árbol de vida
Árbol

Árbol del mundo
Tambor

Espada y árbol
Espada

Árbol que canta
Árbol, Rocío

Árbol y serpiente
Serpiente

Árbol de la Muerte
Columna

Árbol de la Vida
Aves, Ciervo, Columna, Cruz, Cuaternario, Grifo, Serpiente

Árbol de Navidad iluminado
Fuego

Arca de la alianza
Cofre, Objeto, Templo

Arcilla
Limo

Arco de tres lóbulos
Trébol

Arco flamígero
Arquitectura

Arco triunfal
Inversión

Arco iris
Arca, Puente

Ares
Dioses planetarios, Marte

Argonautas
símbolos Heráldicos, Números, Vellocino de oro

Argos
Leopardo, Ojo

Ariadna
Binario, Lazos, Minotauro, Pérdida

Aries
Correspondencia, Cuernos, Géminis, Hércules, Héroe, Pan, Tauro, Zodíaco

Ariete
Cuernos

Arión
Gemelos

Ludovico Ariosto
Hipogrifo

Aristóteles
Agujero, Animales, Centro, Corazón, Dioses planetarios, Graal, Gráfico, Números, Perdiz, Polo, Semana, Sirena

Arjuna
Carro

Armadura
Escudo

Armas
Monstruos

Armas curvas y rectas
Guadaña, Espada

Armentia
Cordero

Armonía
Números

Arpa
Cisne

Arpía
Monstruos, Multiplicidad

Arpista
la Luna

Cuatro arqueros
Gráfico, Guerreros, Tetramorfos

Arquetipos
Cuaternario

Arquitectura
Templo

Arroz
Fertilidad

Arte abstracto
Gráfico

Arte gótico
Ángel, Arquitectura, Liebre, Objeto, Rueda

Arte románico
Acacia, Águila, Alas, Ángel, Animales, Árbol, Cordero, Escalera, Loto, Mariposa, Manicora, Nivel, Ornamentación, Perdiz, Rueda

Artemidoro de Daldi
Casa

Artemisa
Dioses planetarios, Gemelos, Luna, Serpiente, Diana

Rey Arturo
Abismo, Caballero, Cazador, Judío errante, Minarete, Rey

Ascensión
Águila, Escalera

Simbolismo ascensional
Binario

Ascesis
Cabellos

Ases
Cosmogonía

Asfódelos
Pradera

Ashvins
Caballo

Miguel Asín Palacios
Viaje a los infiernos

Asno
Animales

Astarté
Cono, Gran Madre, Pez

Astrea
la Justicia

Asuras
Cosmogonía

Atanor
Torre

Atargatis
Huso, Pez

Atenas
Arquitectura

Atenea
Espiral

Atlas
Hespérides

Atman
Gemelos

Atoum
Anciano

Attis
Árbol, Granada, Guadaña, Pino, Plantas, Yedra

Cuadras de Augias
Hércules

Aureola
Mano

Arthur Avalon
Serpiente

Azotes
Flagelación

Azoth
Sello de Salomón

Azufre
Hombre, León, Matrimonio

Azul
Colores

Ba
Pájaro, Periquito

Torre de Babel
Torre

Babilonia
Éufrates, Pájaro

Bacanales
Cesta

Gaston Bachelard
Aguas, Aire, Alcohol, Barca, Brillo, Cisne, Cuaternario, Elementos, Frío, Fuego, Llama, Nubes, Pájaro, Pasta, Perfume, Pradera, Verticalidad, Viaje al interior de la Tierra, Vuelo

J. J. Bachofen
Espacio, Madre

Balanza
Libra

Balder
Muerte

Ballena
Devoración, Montaña

Ballesta
Arco

Balmunga
Espada rota

Jurgis Baltrusaitis
Gráfico, Lazos, Nimbo

Bambú
Árboles y flores

Baphomet
Escamas

Barco
Peine

Barco de la vida
Pez

Barro
Humo

Bast
Gato

Georges Bataille
Cuaternario

Bautismo
Aguas, Números

Harold Bayley
Botella, Cruz, Escalera, Espada, Estrella, Gráfico, Grutescos, Letras, Muro, Rueda, Serpiente, Tridente

Germain Bazin
Gráfico

Beatriz
Color, Mujer

A. Beaumont
Color, Cuervo

Gustavo Adolfo Bécquer
Golondrina

Beigbeder
Tejer

Bel
Tempestad

Belerofonte
Pegaso

Eric Temple Bell
Descanso semanal

Benin
Imagen del mundo

Gottfried Benn
Imagen ignota

Luc Benoist
Arco, Cielo, Espacio, Gráfico, Hacha, Mandorla, Paisaje, Tocado y trono

Bartolomé Bermejo
Dragón

Claude Bernard
Vida

San Bernardo
Color positivo-negativo

R. Berthelot
Desierto, Profesiones, Templo, Tiempo, Tienda, Zodíaco

R. Bertrand
Dualismo

Bestia
Números

Betilo
Onfalo

Bettini
Escalera

Bhagavad-Gitâ
Viaje del alma

Bhowani
Simbolismo fonético

Bhutia Busty
Mandala

Biblos
Cono

Bielbog y Czernibog
Color positivo-negativo, Gemelos

Bimini
Islas bienaventuradas

Binario
Dos, Dualismo

William Blake
Adán, Cielo, Cuaternario, Edades, Imagen ignota, Infierno, Viaje al interior de la Tierra

Reina Blanche
Mujer muerta

Blanco
Thule, Colores

Blanco y negro
Color positivo-negativo, Colores, Rojo

H. P. Blavatsky
Andrógino, Árbol, Caos, Cocodrilo, Color positivo-negativo, Dragón, Islas bienaventuradas, Letras, Rana, Rotación, Serpiente, Zodíaco

Boca
Letras

Boca del monstruo
Boca

Bodo
Gigante

Bohaz
Jakin

Jacob Böhme
Caída, Correspondencia, Dragón, Mujer muerta, Sofía

Bolo, el democriteano
Mirabilia

J. L. Borges y M. Guerrero
Animales

Borobudur
Mandala, Montaña, Templo

Robert de Boron
Rey pescador

Bosra
Sangre

Maurice Bouisson
Periquito

Bouto
Serpiente

Brahma
Acuario, Binario, Cabeza, Cuaternario, Hombre, Huevo, Loto, Simbolismo fonético, Tejido, Triforme, vaca, Viaje del alma

Brahman
Gemelos

San Brandán
Islas bienaventuradas

Branwen
Simbolismo fonético

Brazo
Letras

André Bretón
Amada

Abbé Breuil
Sigma

Brillo
Sol

Bronwyn
Simbolismo fonético

Brunilda
Liberación de la doncella, Lilith

Bucráneo
Cuernos

Buda
Aguas, Color, Septenario, Serpiente

Buey
Animales, Cuernos, Miel, Toro, Tetramorfos

Bufón
Anormales, Asno, Odre

Buitre
Madre, Prometeo

Búsqueda
Graal

Caaba
Piedra

Cábala
el Ahorcado, Anciano, árbol, Daena, Espacio, Géminis, Hombre, Sefirot, Septenario, Simbolismo fonético, Tarot

Caballero
Rey Arturo, Castillo, Minotauro, Tabla Redonda

Caballero blanco y negro
caballero, Color positivo-negativo

Caballero errante
Caballero

Caballero rojo
Caballero, Sangre

Caballero y colores
Caballero

Caballero y lucha con animales
Animales, Tabla Redonda

Caballo
Animales, Cabalgadura, Dioniso, Gemelos

Caballo alado
Animales

Caballo blanco
Caballo, Color positivo-negativo

Conservación de cabezas
Decapitación

Cabiros
Capucha, Dedos

Cabra
Caballero, Cuerno de la abundancia, Dioniso, Inversión, Templo, Capricornio

Macho cabrío
Caballero, Cuerno de la abundancia, Dioniso, Inversión, Templo, Capricornio

Cacería perpetua
Identificaciones, Cazador maldito

Cadmo
Dragón

Caf
Montaña

Caída
Laberinto, Nave, Neptuno, Paraíso perdido, Zodíaco

Caín
Espada

Calavera
Hamlet

Calcante
Serpiente

Calcinación
Alquimia

Caldeos
Dioses planetarios

Pedro Calderón de la Barca
Titanes

Gran Piedra del Calendario
Mandala

Rey de Calicut
Muerte

Calímaco
Animales

Calíope
Sirena

Calipso
Bestia apocalíptica, Escollos, Isla

Cáliz
Caldera, Copa, Graal

Cambises
Zodíaco

Camelot
Minarete

S. Cammanm
Mandala

Campana
Objeto

Tommaso Campanella
Centro espiritual

Candelabro de los siete brazos
Imagen del mundo, Septenario

Cangrejo
la Luna

Caos
Dragón

Capucha
Casco

Carbón
Color positivo-negativo

Cardo
Templo

Carlos I
Enano

Carnero
Aries, Cuernos, Zodíaco

Julio caro Baroja
Cazador, Lamia, Ojancanu

Caronte
Aguas, Castillo

Vittore Carpaccio
Dragón

Carro
Riendas, Vehículo

Carro del sol
Rueda

Carro procesional
Tocado y trono, Cuadriga

Lewis Carroll
Espejo

Cartago
Babilonia

Vincenzo Cartari
Cuaternario

Ernst Cassirer
Simbolismo fonético

Castas
Profesiones

Cástor y Pólux
Caballo, Gemelos, Dioscuros

Cátaros
Sofía

Valoración del amor
Amada

Catasterismo
Dioses planetarios, Zodíaco

Catástrofe cósmica
Cielo

Catorce
Números

cautes y Cautopates
Gemelos

Caverna
Arquitectura, Desfiladero, Tesoro

Culto de la caverna
Mundo

Cayado
Peregrino, Poder

Cebada
Fecundidad

Cécrope
Héroe

Cedro
Árbol

Celso
Escalera

Cenicienta
Sacrificio, Septenario, Zapatos

Cenit
Huracán, Polo

Ceniza
Pasta

Centauro
Bucentauro, Cabalgadura, Hércules, Identificaciones, Minotauro

Zelda Zonk
MM

Cerbero
Diana, Ternario, Tridente

Cerdeña
Serpiente

Cerebro
Corazón

Ceres
Agricultura, Alas, Columna, Hormigas, Sirena

Cetro
Armas, Espiral, Poder

Ch’i-lin
Unicornio

Chakras
Serpiente

Chamanes
Soplar, Tambor

Jean-François Champollion
Letras

Chang
Fuego

L. Charbonneau-Lassay
Inversión, Triple recinto

Chastaing
Simbolismo fonético

Louis Chochod
Círculo, Tetramorfos, Tortuga

Chou-Li
Jade

Chrétien de Troyes
Animales, Sangre

Chung-li Chuan
Abanico

Cibeles
Gorro frigio, Guadaña, Ogro

Cicatrices
Marca

Cicerón
Luna

Ciclo
Año

Ciclo anual
Plantas

Gran ciclo
Edades

Cíclope
Gigante, Ojancanu, Ojo

Cielo siete
Huevo

Templo del cielo
Arquitectura

Cigarra
Crisálida

Cilindro
Formas

Cinco
Hombre, Mano, Números, Pensamiento

Cinturón
Hebilla

Circe
Encantamiento, Escollos

Círculo
Arquitectura, Ciclo, Dodecanario, Formas

Cuadratura del círculo
Arquitectura, Imagen del mundo

Círculo de piedra
Crómlech, Cuadrado

Circunferencia
Centro, Círculo

Cisne
Arpa, Serpiente

Canto del cisne
Arpa

Cisne de Leda
el Juicio

Mujer-cisne
Mujer

Cisne y arpa
Cisne

Ciudad
Gráfico, Imagen del mundo, Matrona

Claustro
Arquitectura

Clava
Maza, Mercurio

Clemente de Alejandría
Espacio

Catedral de Clonfert
Decapitación

Cloto
Espacio

Clusium
Laberinto

Cnosos
Laberinto

Codex Marcianus
Circunferencia, Color positivo-negativo, Ouroboros

Tercer cofre
Caja

Coincidentia oppositorum
Alquimia, Centro, Conjunción, Hombre, Inversión, Volcán

J. Cola Alberich
Anormales, Tatuajes

Collar
Cuerda

Francesco Colonna
Delfín

Colores de la flores
Flor

Colores de los cabellos
Cabellos

Colores en alquimia
Alquimia, Caballero

Colores y dragones
Dragón

Colores y la música
Correspondencia

Columna rota
Rotura

Columna vertebral
Columna

Compás
Alfa y omega

Compás de tres tiempos
Trébol

Conejo
fecundidad

Cong
Centro

Congelación
Hielo

Coniunctio
Despedazamiento, Sexos

Coniunctio oppositorum
Metales, Conjunción

Conjunción de contrarios
Cruz

Símbolo de conjunción
Flecha

Cono
Hacha, Formas

Constantino
Crismón

Constelación canicular
la Rueda de la Fortuna

Ananda K. Coomaraswamy
Caballero, despedazamiento

Copa
Objeto

Copa y rituales de Etiopía
Imagen del mundo

Nicolás Copérnico
Planetas

Corazón
Amor, Cofre

Corno
Gorro frigio

Corona
Cintas, Guirnalda, Poder, Victoria

Corona de espinas
Espina

Corona de laurel
Laurel

Corona doble
Poder

Corona en el matrimonio griego
Rey

Corona mural
Matrona

Corona triple
Poder

Correspondencia
Color, Objeto, Planetas

Corroído
Estado de conservación

Doncella de la cosecha
Perséfone

Cosmogonía
Creación

Court de Gebelin
Letras

Cráneo
Cabeza

Seis días de la creación
Espacio

Cremación
Madera

Creta
Hacha, Paisaje

Anciano de Creta
Edades

Crimilda
Lilith

Crisálida
Hueso, Máscara

Crisaor
Espada, Oro

Crisol
Horno

Crómlech
Recinto

Crono
Dioses planetarios

Cronos mitraicos
Eternidad, Serpiente, Saturno

Cruz ansada
Cruz, Llave

Pájaro

¡Qué Paisaje! ¿Realmente estaba en Babilonia el Alma del mundo? No había nada que hacer y fui a aprender Alquimia con el profesor Zimmer. Estaba cansado de tantos Símbolos. Mi Alma estaba ahora bajo el hacha y parecía un pájaro blanco y negro. ¿Era infeliz por mi estupidez o era estupido por mi infelicidad?

MERCADER

EXT. BOSQUE. NOCHE.
Un bosque con frondosos árboles. Pájaros, lobos, zorros, ciervos, tormenta cada vez más intensa. Muy, muy lejos se divisa una cabaña.
Un rey, que está cazando, cabalga por un camino con su caballo. El rey va de caza con sus criados. Se nubla, llueve, el rey y sus criados se extravían y buscan refugio.
La tormenta arrecia y los criados y la guardia real se desbandan todos.
CRIADOS. Majestad, volvamos, la tormenta arrecia.
REY. No, no, sigamos al zorro, se fue por este camino.
El rey sigue el camino y encuentra la lejana cabaña.
REY. ¡A mí la guardia!
REY. ¡Cobardes y viles criaturas!
El rey dispara a los pájaros.
Los pájaros huyen en desbandada y luego vuelven a posarse.
Un pájaro muere. Los pájaros huyen en desbandada pero luego vuelven a posarse y atacan al rey.
REY. Quien se mete debajo de hoja, dos veces se moja.
CABALLO. ¿Y yo que hago aquí? ¡Brrr..!

INT. CABAÑA. NOCHE.
La cabaña tiene unos catres, una mesa, unas sillas, etc. Fuego encendido crepitando. Patos, cisnes, pavos reales.
En la sencilla cabaña hay un viejo mal vestido, de barba larga y blanca.
REY. ¿Me das albergue, viejo?
VIEJO. Venid y secaos al fuego, Majestad.
El rey tiende la ropa en la silla.
El rey se acerca al fuego.
El rey se echa a dormir en el catre. Se despierta por la noche al oír hablar al viejo. Al no verlo dentro de la cabaña, sale a buscarlo fuera.

EXT. CABAÑA. NOCHE.
Estrellas titilando, búhos.
El rey sale. El cielo está despejado. El viejo está sentado en el escalón.
REY. ¿Con quién hablas, viejo?
VIEJO. Con los planetas, Majestad.
REY. ¿Y que les dices a los planetas?
VIEJO. Les agradezco la fortuna que me han dado.
REY. ¿Qué fortuna, viejo?
VIEJO. Me concedieron la gracia de que mi mujer diera a luz esta noche, y nació un varón; y a vos la gracia de que vuestra mujer diera a luz también esta noche, y le nació una niña; y cuando llegue el momento mi hijo será el marido de vuestra hija.
REY. ¡Ah, viejo descarado! ¿Cómo te atreves a hablar de ese modo?
El rey entra de nuevo a la cabaña muy enfadado.
REY. ¡Me las vas a pagar!
REY. Bonita luna.

INT. CABAÑA. DÍA.
Canto de los gallos, cerdos, gatos. El rey se vuelve a vestir. Con las primeras luces el rey sale de la cabaña. El rey toma el camino de regreso a su palacio.

EXT. PRADERA. DÍA.
Rechinar de ruedas oxidadas. Burros, vacas, liebres, conejos. El rey se encuentra en el camino a caballeros y criados que vienen en su busca. Los caballeros se inclinan ante él exageradamente.
CABALLERO2. Buenos días, Majestad, ¿Cómo se encuentra su Majestad?
CABALLERO1. Felices nuevas, Majestad. Anoche la Reina dio a luz una hermosa niña.
REY. ¡Apartaos, pelotas, déjadme seguir!
REY. ¡Arre!
El rey fustiga al caballo y se dirige a palacio cabalgando a todo galope.
REY. ¡Qué corte, señor, qué corte!
REY. ¡Esbirros!
CRIADO1. Su Majestad no parece de humor.
CRIADO2. Nunca lo está.
CRIADO2. Nuestros amos son unos…
CRIADO1. ¿Genuflexos..?

EXT. PALACIO. DÍA.
Campanadas, trompetas. El rey llega cabalgando al palacio real y desmonta de la silla en el patio de armas. Las nodrizas le muestran la niña al rey. Le rodean cortesanos que le felicitan.
REY. Que busquen a todos los hijos varones nacidos esta noche en la ciudad y les quiten la vida.
JUGLAR1. Fea o bonita será..
JUGLAR2. Tonta o lista crecerá..
JUGLAR1 ¡Oh, que terrible será..!
REY. ¡Basta ya, desmedrados bufones!
Relinchan los caballos. Los perros ladran y huyen asustados.

EXT. CIUDAD. DÍA.
Gritos, llantos, jaleo. Palomas, ratas y ratones huyendo. Los soldados se dispersan por las calles de la ciudad y en poco tiempo la registran entera.
SOLDADO1. Aquí no hay nada.
SOLDADO2. Claro que sí, mira.
Los soldados encuentran a un varón nacido esa noche.
SOLDADO2. Ya no busques más..
SOLDADO1. ¿Tu hijo ha nacido esta noche?
MUJER. No, no..
Los soldados se lo arrebatan a la madre.
SOLDADO2. Tenemos que llevarlo al bosque para matarlo por orden del Rey.
MUJER. ¡No, no..!
SOLDADO1. Es una niña. No nos interesa.
SOLDADO2. Ya no busques más..

EXT. BOSQUE NOCHE.
Aullidos de perros. Ardillas. Dos soldados llevan al niño y lo dejan en el suelo.
SOLDADO1. Hazlo tú.
SOLDADO2. No, no.. hazlo tú.
Uno de ellos levanta su espada para matarlo. El soldado baja su espada, no se atreve a matar al niño.
SOLDADO1. ¿Pero de veras tenemos que matar a este inocente?
SOLDADO2. Yo tampoco puedo hacerlo.
SOLDADO1. ¿Y ahora qué hacemos? El rey nos matará a nosotros.
El perro ladra a los soldados.
SOLDADO1. Se me ocurre una idea. Matamos a ese perro y con su sangre empapamos los pañales y se los llevamos al rey.
SOLDADO2. ¡Qué buena idea! Pero ¿Y el niño?
SOLDADO1. Lo dejamos aquí y que dios le ayude.
Así lo hacen.
SOLDADO2. ¡Pobre perro!
El niño llora. El niño balbucea. El niño llora.
CABALLO1. ¡Qué crueles! ¿Serán capaces?
Los caballos relinchan.

EXT. BOSQUE. DÍA.
Llanto de niño. Un mercader pasa por el bosque en viaje de negocios y oye llorar a un niño. Lo busca entre los arbustos. El mercader encuentra un trozo de pañal. El mercader busca y no haya nada. El mercader busca y no haya nada. El mercader encuentra al niño y trata de calmarlo. El mercader se lleva al niño consigo y lo sube al caballo.

INT. CASA NOCHE.
Balbuceos de bebé. Perros, gatos. El mercader entra en su casa llevando en los brazos un atillo.
MERCADER. Mujer, la mercancía que traigo esta vez no la he comprado. Es un niño que estaba en medio del bosque. Nosotros no tenemos hijos. Este es un regalo del señor.
MUJER. Lo criaremos y educaremos como si fuera nuestro hijo y siempre creerá que realmente lo es.

INT. CASA. DÍA.
Música de fiesta. Moscas, mosquitos, avispas, abejas. Fiesta en casa del mercader. El hijo del mercader cumple 20 años.
MERCADER. Hijo mío, yo estoy envejeciendo, tú te haces hombre. Encárgate de mis cuentas, mis registros, mis cajas de caudales. Tú seguirás con mis negocios.
El joven prepara sus baúles dispuesto a partir con sus criados a recorrer el mundo para ejercitarse en los negocios con la bendición de sus padres.
AMIGO. ¡Qué suerte la tuya!

EXT. CIUDAD. DÍA.
Ruido de carros, caballos, burros, voces de arriero. Serpientes, tortugas, reptiles. Ajetreo del mercado. El joven recorre un reino extranjero comerciando con sus joyas y piedras preciosas. La fama del mercader llega al Palacio Real. El rey le hace llamar para ver sus piedras preciosas.

INT. PALACIO. DÍA.
Juglares. El rey, el mismo que ordenó matarle, le recibe en la sala de audiencias del palacio real. El rey llama a la princesa, convertida ya en una bella muchacha de 20 años.
REY. Acércate a ver si hay alguna joya que te guste.
La princesa apenas ve al joven mercader se enamora de él.
REY. ¿Qué pasa, hija mía, qué tienes?
PRINCESA. Nada, papá.
REY. ¿Quieres algo? Habla.
PRINCESA. No, papá, no quiero joyas ni piedras preciosas. Yo sólo quiero casarme con este hermoso joven.
El rey examina al joven mercader.
REY. ¿Y tú quién eres? Dime.
JOVEN. Soy hijo de un rico mercader y recorro el mundo para ejercitarme en los negocios, y ocupar después el puesto de mi viejo padre.
El rey, considerando las riquezas del joven mercader, decide conceder al joven la mano de su hija. El joven parte para invitar a sus padres a la boda.
CORTESANA. Qué apuesto.
CORTESANO. Lo que tu digas, querida.
CORTESANA. Qué apuestas a que…
PRINCESA. Silencio, ya basta de cuchicheos.

INT. CASA. NOCHE.
Cuchicheo de comadres. El joven se presenta en la casa de sus padres. Les cuenta el encuentro con el rey y la promesa de matrimonio. Entonces la madre palidece de golpe y empieza a injuriarlo.
MUJER. Ah, ingrato, quieres dejarme, te enamoraste de esa princesa y ya no ves la hora de irte. ¡Puedes irte ahora mismo! ¡Que no te vuelva a ver en esta casa!
JOVEN. Pero, madre mía, ¿Qué he hecho yo de malo?
MUJER. ¡Qué madre, ni qué narices! ¡Yo no soy tu madre!
JOVEN. ¿Cómo? ¿Y entonces quién es mi madre, si no tú?
MUJER. Pues vete a saber quién es. ¡A ti te encontraron en medio del bosque!
Y el mercader le cuenta la historia al pobre joven que casi pierde el conocimiento.
JOVEN. ¿Qué he hecho yo de malo?
El mercader, ante la cólera de su mujer, no tiene el valor de oponerse. Afligido, provee al joven de dinero y mercancías y le deja partir.
CRIADO, en voz baja. ¡Cómo está la jefa!
CRIADO. ¡Arrea, que notición!
MERCADER. Espera, hijo, espera, no te marches así.
Cuchichean criados. Ladra el perro.

EXT. BOSQUE. NOCHE.
Canto de cigarras y grillos. Hormigas trabajando. El joven llega desesperado, se tira al pie de un árbol y dando puñetazos en el suelo suspira.
JOVEN. ¡Ay, madre mía! ¿Qué voy a hacer ahora, tan solo y desconsolado? ¡Alma de mi madre, ayúdame!
Junto a él aparece un viejo mal vestido de barba blanca y larga.
VIEJO. ¿Qué te pasa, hijo?
El joven le confía sus pesares.
JOVEN. Así que no puedo volver con mi prometida puesto que no soy el hijo del mercader.
VIEJO. ¿Y de qué tienes miedo? Tu padre soy yo y voy a ayudarte.
El joven mira al viejo harapiento.
JOVEN. ¿Tú mi padre? ¡Lo habrás soñado!
VIEJO. Sí, hijo mío, soy tu padre. Si vienes conmigo, te traeré suerte. Si no estás perdido.
El joven mira a los ojos del viejo y piensa ‘Perder por perder, mejor me voy con él. Después de todo no me queda mucho donde elegir’.
JOVEN. ¿Tú qué dices caballo?
CABALLO. Yo que tú le haría caso al viejo.
Hace montar al viejo a la grupa del caballo y parten para el reino de su prometida.
JOVEN. Demuéstramelo.
VIEJO. Si vienes te lo demostraré..
VIEJO. ¿Qué, has decidido ya?
CIGARRA. ¡Eh, que yo no soy de este cuento!
HORMIGA. Ni estos tampoco.
La cigarra canta y la hormiga trabaja.
GRILLO. ¡Bocazas, bocazas.. que lo demuestre, que lo demuestre!
El grillo canta y la hormiga trabaja.
HORMIGA. Es como la cigarra y el grillo, un andrajoso.

EXT. PRADERA. DÍA.
Cascos de caballo y asnos. Mientras vuelven al palacio, van conversando por el camino.
VIEJO. ¿Y quién dices que te encontró?
JOVEN. ..y me encontraron en el bosque..
JOVEN. Un comerciante ismaelita fue.. es mi padre.

INT. PALACIO. DÍA.
Cuchicheos palaciegos. El joven y el viejo llegan al Palacio Real y se presentan en la sala de audiencias del rey.
REY. ¿Dónde está tu padre?
JOVEN, señalando al viejo. Este es.
REY. ¡Este! ¿Y tienes el coraje de venir a pedir a mi hija?
VIEJO. Majestad, yo soy aquel viejo que hablaba con las estrellas y os anunció el nacimiento de vuestra hija y el de mi hijo, que debía casarse con ella. Y este, como ya os ha dicho, es ese hijo mío.
El rey da un brinco del trono.
REY. ¡Viejo descarado, fuera de aquí! ¡Guardias a él!
El rey se queda petrificado.
VIEJO. ¿Majestad?
Los guardias se adelantan a cogerlo, entonces el viejo se abre la raída vestimenta a la altura del pecho y aparece el Toisón de oro, símbolo del emperador
GUARDIAS. ¡El emperador!
REY. ¡El emperador!
TODOS. ¡El emperador!
REY. Perdón, Sacra Majestad. No sabía con quién hablaba. Esta es mi hija, cúmplase tu voluntad.
La princesa y el joven se besan y abrazan.

EXT. CIUDAD. DÍA.
Ajetreo de un mercado. Golondrinas, oso amaestrado, cabras, ovejas, gallinas, pollos.
UNO. Así que el Emperador, cansado de la corte, recorría el mundo disfrazado de pordiosero, solo, hablando con los planetas y las estrellas.
OTRO. ¿Y dices que hoy mismo se concertaron las bodas?
UNO. Así es. Y hoy llega el mercader y su mujer, que han sido llamados por el joven para asistir a su boda.

INT. PALACIO. NOCHE.
Canto de juglares, bullicio palaciego. El joven recibe a sus padres en el palacio real. Les da un abrazo.
JOVEN. Hoy me caso con la princesa. Vosotros me echasteis de casa y por ello…
JOVEN. …os debo mi fortuna, Pero vosotros siempre os quedaréis conmigo. ¡Padre y madre mía, porque para mí vosotros sois mi padre y mi madre!
Y los viejos, enternecidos, rompen a llorar.

EXT. CIUDAD. NOCHE.
Desde la plaza mayor se ve un gran festín nupcial en toda la ciudad. El hijo del emperador se casa con la hija del rey.
UNO. Y ellos vivirán contentos y felices..
OTRO. Y nosotros con un palmo de narices..
Fuegos artificiales.

JUGLARES. ¡Viva el rey!
TODOS. ¡Viva!

Upanishads

“La boca ata al hombre del cordón umbilical de la nada y el pájaro intenta agujerear el tejido del cielo en la constelación del caballo pero nada será posible sin el árbol binario.” –Y el profeta expiró.

EL RUISEÑOR Y LA ROSA

—Ella me prometió que bailaría conmigo si le llevaba rosas rojas —murmuró el Estudiante—; pero en todo el jardín no queda ni una sola rosa roja.
El Ruiseñor le estaba escuchando desde su nido en la encina, y lo miraba a través de las hojas; al oír esto último, se sintió asombrado.
—¡Ni una sola rosa roja en todo el jardín! —repitió el Estudiante con sus ojos llenos de lágrimas—. ¡Ay, es que la felicidad depende hasta de cosas tan pequeñas! Ya he estudiado todo lo que los sabios han escrito, conozco los secretos de la filosofía y sin embargo, soy desdichado por no tener una rosa roja.
—Por fin tenemos aquí a un enamorado auténtico —se dijo el ruiseñor—. He estado cantándole noche tras noche, aunque no lo conozco; y noche tras noche le he contado su historia a las estrellas; y por fin lo veo ahora. Su cabello es oscuro como la flor del jacinto, y sus labios son tan rojos como la rosa que desea; pero la pasión ha hecho palidecer su rostro hasta dejarlo del color del marfil, y la tristeza ya le puso su marca en la frente.
—El Príncipe da el baile mañana por la noche —seguía quejándose el Estudiante—, y allí estará mi amada. Si le llevo una rosa roja bailará conmigo hasta el amanecer. Si le llevo una rosa roja la estrecharé entre mis brazos, y ella apoyará su cabeza sobre mi hombro, y apoyará su mano en la mía. Pero como no hay ni una sola rosa roja en mi jardín, tendré que sentarme solo, y ella pasará bailando delante mío, sin siquiera mirarme y se me romperá el corazón.
—Este sí que es un auténtico enamorado verdadero —seguía pensando el Ruiseñor—. Yo canto y él sufre; lo que para mí es alegría, para él es dolor. No cabe duda que el amor es una cosa admirable, más preciosa que las esmeraldas y más rara que los ópalos blancos. Ni con perlas ni con ungüentos se lo puede comprar, porque no se vende en los mercados. No se puede adquirir en el comercio ni pesar en las balanzas del oro.
—Los músicos estarán sentados en su estrado —decía el Estudiante—, y harán surgir la música de sus instrumentos, y mi amada bailará al son del arpa y el violín. Ella bailará tan levemente, que sus pies casi no tocarán el suelo, y los cortesanos, con sus trajes fastuosos, formarán corro en torno suyo para admirarla. Pero conmigo no bailará, porque no tengo una rosa roja para darle.
Y se arrojó sobre la hierba, y ocultando su rostro entre las manos, se puso a llorar amargamente.
—¿Por qué está llorando? —preguntó una lagartija verde que pasaba frente a él con la cola al aire.
—¿Sí, por qué? —murmuraba una margarita a su vecina, con voz dulce y tenue.
—Está llorando por una rosa roja —explicó el Ruiseñor.
—¿Por una rosa roja? —exclamaron las otras en coro. ¡Qué ridiculez!
La lagartija, que era un poco cínica, se puso a reír a carcajadas. Sólo el Ruiseñor comprendía el secreto de la pena del Estudiante y, posado silenciosamente en la encina, meditaba sobre el misterio del amor.
Por último, desplegó sus alas oscuras y se elevó en el aire. Cruzó como una sombra a través de la avenida, y como una sombra se deslizó por el jardín.
En medio del prado había un magnífico rosal, y el Ruiseñor voló hasta posársele en una de sus ramas.
—Necesito una rosa roja —le dijo. Dámela y yo te cantaré mi canción más dulce.
Pero el rosal negó sacudiendo su ramaje.
—Mis rosas son blancas —le contestó—, como la espuma del mar y más blancas que la nieve de la montaña. Pero ve donde mi hermana que crece al lado del viejo reloj de sol, y puede ser que ella te proporcione la flor que necesitas.
El Ruiseñor voló hacia el gran rosal que crecía junto al viejo reloj de sol.
—Dame una rosa roja —le dijo—, y te cantaré mi canción más dulce.
Pero el rosal negó sacudiendo su follaje.
—Mis rosas son amarillas —contestó—, tan amarillas como el cabello de la sirena que se sienta en un trono de ámbar, y más amarillas que el Narciso que florece en el prado. Pero anda a ver a mi hermano, que crece al pie de la ventana del Estudiante, y quizás él pueda darte la flor que necesitas.
El Ruiseñor voló entonces hasta el viejo rosal que crecía al pie de la ventana del Estudiante.
—Dame una rosa roja —le dijo—, y yo te cantaré mi canción más dulce.
Pero el rosal negó sacudiendo su follaje.
—Rojas son, en efecto, mis rosas —contestó—; tan rojas como las patas de las palomas, y más rojas que los abanicos de coral que relumbran en las cavernas del océano. Pero el invierno heló mis venas, y la escarcha marchitó mis capullos, y la tormenta rompió mis ramas y durante todo este año no tendré rosas rojas.
—Una rosa roja es todo lo que necesito —exclamó el Ruiseñor—; ¡sólo una rosa roja! ¿No hay manera alguna de que la pueda obtener?
—Hay una manera —contestó el rosal—, pero es tan terrible que no me atrevo a decírtela.
—Dímela —repuso el Ruiseñor—. Yo no me asustaré.
—Si quieres una rosa roja —dijo el rosal—, tienes que construirla con tu música, a la luz de la luna, y teñirla con la sangre de tu corazón. Debes cantar con tu pecho apoyado sobre una de mis espinas. Debes cantar toda la noche, hasta que la espina atraviese tu corazón y la sangre de tu vida fluirá en mis venas y se hará mía…
—La propia muerte es un precio muy alto por una rosa roja —murmuró el Ruiseñor—, y la vida es dulce para todos. Es agradable detenerse en el bosque verde y ver al sol viajando en su carroza de oro y a la luna en su carroza de perlas. Es muy dulce el aroma del espino, y también son dulces las campanillas azules que crecen en el valle y los brezos que florecen en el collado. Sin embargo, el Amor es mejor que la vida, y, por último, ¿qué es el corazón de un ruiseñor comparado con el corazón de un hombre enamorado?
Y, desplegando sus alas oscuras, el ruiseñor se elevó en el aire, cruzó por el jardín como una sombra, y como una sombra se deslizó a través de la avenida.
El Estudiante seguía echado en la hierba, como lo había dejado; y las lágrimas no se secaban en sus anchos ojos.
—¡Alégrate! —le gritó el Ruiseñor—. ¡Siéntete dichoso, porque tendrás tu rosa roja! Yo la construiré con mi música, a la luz de la luna, y la teñiré con la sangre de mi corazón. Lo único que pido en cambio, es que seas un verdadero amante, porque el Amor es más sabio que la Filosofía, por muy sabia que ésta sea, y es más poderoso que la Fuerza, por muy fuerte que ella sea. Las alas del Amor son llamas de mil tonalidades, y su cuerpo es del color del fuego. Sus labios son dulces como la miel, y su aliento es como la mirra silvestre.
El Estudiante levantó la vista de la hierba y escuchó, pero no comprendió lo que decía el Ruiseñor, porque él sólo podía entender lo que estaba escrito en los libros.
En cambio, la encina comprendió y se puso a balancear muy tristemente, porque sentía un hondo cariño por el pequeño Ruiseñor que había construido el nido en sus ramajes.
—Cántame, por favor, una última canción —le susurró la encina—, porque voy a sentirme muy sola cuando te hayas ido.
Y el Ruiseñor cantó para la encina, y su voz era como el agua que cae de una jarra de plata.
Cuando terminó la canción del Ruiseñor, se levantó el Estudiante y sacó del bolsillo un cuadernito y un lápiz.
—He de admitir que ese pájaro tiene estilo —se dijo a sí mismo caminando por la alameda—, eso no puede negarse; pero ¿acaso siente lo que canta? Temo que no, debe ser como tantos artistas, puro estilo y nada de sinceridad. Jamás se sacrificaría por alguien, piensa solamente en música y ya se sabe que el arte es egoísta. Sin embargo, debo reconocer que su voz da notas muy bellas. ¡Lástima que no signifiquen nada, o que no signifiquen nada importante para nadie!
Luego entró en su alcoba, y, echándose sobre su cama, comenzó de nuevo a pensar en su amor. Después de unos momentos se quedó dormido.
Cuando la luna alumbró en los cielos, el Ruiseñor voló hacia el rosal, y apoyó su pecho sobre la mayor de las espinas. Toda la noche estuvo cantando con el pecho contra la espina, y la luna fría y cristalina se inclinó para escuchar. Toda la noche estuvo cantando así apoyado, y la espina se hundía más y más en su carne y la sangre de su vida se derramaba en el rosal.
Cantó primero al nacimiento del Amor en el corazón de los adolescentes. Entonces, en la rama más alta del rosal floreció una rosa maravillosa, pétalo tras pétalo como canción tras canción. Al principio era pálida, como la niebla que flota sobre el río; pálida como los pies de la mañana y plateada como las alas de la aurora. La rosa que floreció en la rama más alta del rosal era como el reflejo de una rosa en un cáliz de plata, era como el reflejo de una rosa en espejo de agua.
El rosal le gritó al Ruiseñor para que apretara más su pecho contra la espina.
—¡Aprétate más, pequeño Ruiseñor —gritó el rosal—, o el día llegará antes de haber terminado de fabricar la rosa!
Y el Ruiseñor se apretó más contra la espina, y más y más creció su canto porque ahora cantaba el nacimiento de la pasión en el alma de un joven y de una virgen.
Y un delicado rubor comenzó a cubrir las hojas de la rosa, como el rubor que cubre las mejillas del novio cuando besa los labios de su prometida.
Pero la espina no llegaba todavía al corazón del corazón, y el corazón de la rosa permanecía blanco, porque sólo la sangre de un ruiseñor puede enrojecer el corazón de una rosa.
Y el rosal le gritó al Ruiseñor para que se apretara más aún contra la espina.
—¡Aprétate más, pequeño Ruiseñor —gritó el rosal—, o llegará el día antes de haber terminado de fabricar la rosa!
Y el Ruiseñor se apretó más aún contra la espina, y la espina al fin le alcanzó el corazón. Un terrible dolor lo traspasó. Más y más amargo era el dolor, y más y más impetuosa se hacía su canción, porque ahora cantaba el Amor sublimado por la muerte, el Amor que no puede aprisionar la tumba.
Y la rosa del rosal se puso camersí como la rosa del cielo del Oriente. Su corona de pétalos era púrpura como es purpúreo el corazón de un rubí.
La voz del Ruiseñor ya desmayaba, sus alitas comenzaron a agitarse, y una nube le cayó sobre sus ojos. Su canto desmayaba más y más, y sentía que algo le obstruía la garganta.
Entonces tuvo una última explosión de música. Al oírla la luna blanca se olvidó del alba y se demoró en el horizonte. Al oírla la rosa roja tembló de éxtasis y abrió sus pétalos al frescor de la mañana. El eco llevó la canción a la caverna de las montañas, y despertó a los pastores dormidos. Luego navegó entre los juncos del río que llevaron el mensaje hasta el mar.
—¡Mira, mira —gritó el rosal—, la rosa ya está terminada!
Pero el Ruiseñor no contestó, porque estaba muerto con la espina clavada en su corazón.
Ya era eso del mediodía cuando despertó el Estudiante; abrió la ventana y miró hacia afuera.
—¡Caramba, qué maravillosa visión! —exclamó—. ¡Una rosa roja! En mi vida he visto una rosa semejante. Es tan hermosa que estoy seguro que tiene un nombre muy largo en latín.
Se inclinó por el balcón y la cortó.
En seguida se caló el sombrero, y con la rosa en la mano, corrió a la casa del profesor.
La hija del profesor estaba sentada cerca de la puerta, devanando una madeja de seda azul, con su perrito a los pies.
—Dijiste que bailarías conmigo si te traía una rosa roja —exclamó el Estudiante—. Aquí tienes la rosa más roja de todo el mundo. Esta noche la prenderás sobre tu corazón y como bailaremos juntos podré decirte cuánto te amo.
Pero la jovencita frunció el ceño.
—Me temo que no va a hacer juego con mi vestido nuevo —repuso—, Y, además el sobrino del Chambelán me envió unas joyas de verdad, y todo el mundo sabe que las joyas son más caras que las flores.
—Eres una ingrata incorregible —dijo agriamente el Estudiante, y tiró con ira la rosa al arroyo donde un carro la aplastó al pasar.
—¿Ingrata? —dijo la muchacha—. Yo te digo que eres un grosero. ¿Qué eres tú, después de todo? Sólo un estudiante, y ni siquiera creo que lleves hebillas de plata en los zapatos, como lo hace el sobrino del Chambelán.
Y muy altanera se metió en su casa.
—¡Qué cosa más estúpida es el Amor! —se dijo el Estudiante mientras caminaba—. No es ni la mitad de útil que la Lógica, porque no demuestra nada y le habla a uno siempre de cosas que no suceden nunca, y hace creer verdades que no son ciertas. En realidad no es nada práctico, y como en estos tiempos ser práctico es serlo todo, volveré a la Filosofía y al estudio de la Metafísica.
Y al llegar a su casa, abrió un libro lleno de polvo, y se puso a leer.

Oscar Wilde

C-Gatos?

Los gatos que no cazan pájaros o ratones atrapan los reflejos dorados y las inalcanzables lunas del tejado.

Pájaro evangelizador

El pájaro evangelizador se caracteriza por plumas negras, cuello blanco, cierta oronda hediondez y halitosis de sermón.

En el camino…

En cualquier camino que emprendas siempre encontrarás algún León Cobarde, algún Leñador de Hojalata y algún Espantapájaros, ellos te acompañarán alegremente por la senda de baldosas amarillas… para darte de Oz-tías.

SOMEWHERE

Desde aquel once de septiembre, Manuel –en que salimos espitados desde las torres gemelas a este cielo, mientras nos concedían la hipoteca– han pasado ya cinco años. Cinco largos años que damos vueltas en el aire intentando que nos dejen entrar en algún paraíso celeste. En los paraísos de Alá no nos dejan por occidentales y en los cielos cristianos por falta de pago. Estamos condenados a vagar por este cielo abismal que nos hemos fabricado nosotros. Pero ¿por qué no podríamos nosotros? ¿Por qué? ¡También nosotros somos pájaros de cuidado!

“Somewhere over the rainbow

skies are blue

bluebirds fly

Why, oh, why can’t I?”

SIR JAMES FRAZER

Yo ostentaba entonces el título de Sir y el nombre de James Frazer, exactamente igual que mi abuelastro paterno, del que heredé no sólo el nombre sino también una importante fortuna y conocimientos. De nada me sirvieron.
Había que proceder, de todos modos, a la fragmentación del ahorcado. Empuñé mi bastón y salí a pasear, necesitaba aire fresco. Al llegar a aquella sólida plaza un bufón representaba, subido en un cono, el crepúsculo del dragón. Era premonitorio. Siendo como era extranjero en todas partes, nadie dejaba de observar mis más ínfimos movimientos. Sentía fuego en el estómago. Por fin el bufón acabó con el gigante gráfico que representaba al dragón. ¡Estaba confeccionado con tiras que podían volver a unirse! Rememoré mis aventuras, o más bien desventuras, en la habitación de aquel loco, que al descubrír su máscara vomitaba el muérdago de la muerte. Pero yo me sentí liberado como un pájaro por la idea de aquel payaso. Emprendí como un perro salvaje mi carrera hacia la saturnalia. El sol era ahora tan fresco como la sombra. Había llegado el momento…

Richard Wilhelm

Jamás comprendió bien los secretos de la cosmogonía. A pesar de sus muchas preguntas, consultas e hirientes inquisiciones, este torpe discípulo de Oswald Wirth, era incapaz de llegar a la maestría del pájaro cosmogónico, como muchos llamaban a su mentor y su guía. Su condiscípulo, Johann Wier, era también importunado por este seudocosmogónico y nunca congeniaron bien. En fin, todo en él era desagradable y fraudulento. Yo mismo le recuerdo con repulsión a pesar de que mis muchos años de vida me han dotado de una comprensión y paciencia infinitas para con los perdedores.

EL PIRATA VIEJO

Por fin llegamos a las islas bienaventuradas. Deseosos de bajar, abandonamos las tareas marineras antes de tiempo. Al desembarcar un pájaro nos auguró la incertidumbre del paisaje, sin embargo corrimos hacia los ansiados antros de la lujuria.

Ahora que no viene el sueño y, mientras fumo el último habano, recuerdo aquella noche en el cabaret, entre el humo y el sabor a carmín, el rancio olor de la madera y el pegajoso calor del Sur. Ahora, mientras atizo los carbones, aún oigo la música. Estabas allí. El vestido negro escotado y tu coquetería de gallina. Yo era como un adorno, quizás tu perrito de compañía. Enseguida te olvidabas de mí. Te miraba a través del cristal del vaso que yo vaciaba trago a trago. Era mi canina actividad, entre el tráfago de sonrisas, gestos inútiles y mutuas complacencias con patas de la hipócrita vida social. Y luego el olvido, el sueño, la resaca. Ahora ejercito esa misma canina actividad sin ver más que fantasmas ahogados tras el cristal del vaso. Bebo el penúltimo trago y de nuevo me asalta una inquietante palpitación. Miro de reojo a mi alrededor a la vez que me apuro con un sorbo más largo y más rápido.

De nuevo la niebla ensombrece la luz de la luna. El viento en cambio se ha calmado. Ya no traquetean las ventanas con ese horrísono palpitar de ogro palmípedo. El fuego crepita aún más vivamente que antes. Acerco el butacón a la chimenea. Me acurruco en él poniendo una manta sobre mis piernas. Quizás se acerque el sueño. Un trago más… El último. Intento dejarme hipnotizar por las llamas y llegar al último recuerdo.

Era sin duda la incertidumbre del paisaje de aquellas islas la que nos hacia zozobrar todas las noches en tu cama. Ahora lo comprendo, después de tantos años y de tantos naufragios amorosos.

Islas bienaventuradas

Por fin llegamos a las islas bienaventuradas. Deseosos de bajar, abandonamos las tareas marineras antes de tiempo. Al desembarcar un pájaro nos auguró la incertidumbre del paisaje, sin embargo corrimos hacia los ansiados antros de la lujuria.

Ahora que no viene el sueño y, mientras fumo el último habano, recuerdo aquella noche en el cabaret, entre el humo y el sabor a carmín, el rancio olor de la madera y el pegajoso calor del Sur. Ahora, mientras atizo los carbones, aún oigo la música. Estabas allí. El vestido negro escotado y tu coquetería de gallina. Yo era como un adorno, quizás tu perrito de compañía. Enseguida te olvidabas de mí. Te miraba a través del cristal del vaso que yo vaciaba trago a trago. Era mi canina actividad, entre el tráfago de sonrisas, gestos inútiles y mutuas complacencias con patas de la hipócrita vida social. Y luego el olvido, el sueño, la resaca. Ahora ejercito esa misma canina actividad sin ver más que fantasmas ahogados tras el cristal del vaso. Bebo el penúltimo trago y de nuevo me asalta una inquietante palpitación. Miro de reojo a mi alrededor a la vez que me apuro con un sorbo más largo y más rápido.

De nuevo la niebla ensombrece la luz de la luna. El viento en cambio se ha calmado. Ya no traquetean las ventanas con ese horrísono palpitar de ogro palmípedo. El fuego crepita aún más vivamente que antes. Acerco el butacón a la chimenea. Me acurruco en él poniendo una manta sobre mis piernas. Quizás se acerque el sueño. Un trago más… El último. Intento dejarme hipnotizar por las llamas y llegar al último recuerdo.

Era sin duda la incertidumbre del paisaje de aquellas islas la que nos hacia zozobrar todas las noches en tu cama. Ahora lo comprendo, después de tantos años y de tantos naufragios amorosos.

HÉRCULES

Claves para ser un machote: Anillo, Antorcha, Armas, Bucentauro, Cerbero, Correspondencia, Cremación, Crepúsculo, Dragón, el Emperador, el Enamorado, Encina, la Fuerza, Géminis, Gigante, Hespérides, Lilith, Maza, Pájaro, Prometeo, Serpiente, Túnica, Victoria, Viagra.

Hércules: claves para ser un machote

Anillo, Antorcha, Armas, Bucentauro, Cerbero, Correspondencia, Cremación, Crepúsculo, Dragón, el Emperador, el Enamorado, Encina, la Fuerza, Géminis, Gigante, Hespérides, Lilith, Maza, Pájaro, Prometeo, Serpiente, Túnica, Victoria, Viagra.

Pájaros

Los pájaros son ideas felices que escaparon de la jaula de nuestro cerebro.

Venus

Venus, Venus… La conocí en mi primera visita al Olimpo. Ojalá y no la hubiera conocido jamás. Su belleza era tan irrefrenable para los instintos como la necesidad de alas para los pájaros. Ceñía, como único vestido, un voluptuoso cinturón confeccionado con plumas de cisne que resaltaba su indefinible pero sicalíptico color de piel. Oh, quién sufriera su correspondencia con la misma intensidad que yo sentía su indomable atractivo. Comparada con ella Diana era una vulgar campesina entre todos los dioses, especialmente los dioses planetarios. Oh, aquella golondrina de brumoso cuerpo, cinturón níveo y labios encendidos. Aplasté mi gorro frigio entre mis nudillos para poder refrenar mis atávicos deseos…