Etiquetado: héroe Mostrar/Ocultar Comentarios | Atajos de teclado

  • viva el Mon1Jan18 Permalink
    Etiquetas: , , , , , , , , héroe, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,   

    Nefastissimus Poetarum 

    guadaña que le alarga
    de regalo forzoso
    sobre el héroe primero
    qué hacer con lo que vivo?
    ley rige el cruel tablero
    labor será quimera
    me rodea su presencia
    la orilla que sutura
    dudando en el alero
    que todavía excitada
    alegre pulse un verso
    la lluvia no era suave
    a las esferas del seis
    viste letal esencia
    lo que me estás pidiendo
    al muro encaramada
    ensalza al que se inclina
    miradas de serpiente
    sólo quedó poesía
    como duna que emerge
    desteje incertidumbres
    por nácar irisado
    de fraterna indolencia
    de los carros ajenos
    acaso es el destino
    por todo su dinero
    como labio ligero
    por los pelos aferra
    publicamos primero
    infunde nuevo fuero
    con labia laborable
    mas tus deseos no valen
    se extiende el derrotero
    oculto en la sentina
    extraiganle a los mares
    bella hasta en la demencia
    porque en lo impropio nada
    de ti me ha hecho sincero
    de la rabia indomable
    sangre que se detiene
    de unidad, qué profunda

    pezones de estricnina
    si sólo fuera helada
    viles o repelentes
    alusión a la fiebre
    no inventó la carencia
    del estado latente
    memoria que imagina
    amarga piel besada
    madre tan submarina
    el malestar hechizo
    dando un sentido nuevo
    que primero recuerde
    hermano que ama a hermano
    alarga un huso ausente
    el pan que no germina
    en franca disciplina
    hay que darle en el pecho
    lo distinto es hermoso
    solo en las negaciones
    no está en venta el paisaje
    atroces días mudos
    sonriendo indulgente
    más no se difumina
    mis sueños de clemencia
    cabeza es espantosa
    tornase en aguacero
    por paradoja, el río
    haciéndome a mí pobre
    cabeza que, postrera
    bullente el hormiguero
    agonizan muchachos
    de los oscuros tiempos
    reverdece en afluente
    mayo, dolor, morfina
    la gota suspendida
    también piel insurgente
    nuestros sueños imberbes
    linde o flujo voraz
    imposible aguacero
    nuestros sueños deciden
    la luz que ríe y declina
    límite, umbral, paso postrero
    latente en la neblina
    por nuevo derrotero
    rodeada de ausencia
    quiero que ya lo sepas
    me pregunto intrigado
    su figura esplendente
    bajo un cielo infinito
    mi casa silenciosa
    conjugando los verbos
    por qué se equivocaba
    el alma ya es certera
    no corran por las playas
    hasta en el desespero
    que avanza cual la sed
    con gurús sin solvencia
    buscaba en sus calores
    tus labios que se cierran
    por huir de lo adyacente
    la fuente que bebiste
    que al fin estalla el gesto
    en similar secuencia
    en el gran laberinto
    tenebrosa conciencia
    que jamás se termina
    agotó mi paciencia
    con más fiebre termina
    mezclándose en tus venas
    pateras y decencia
    libre y vital me hermano
    todo texto indolente
    con rigor que se instala
    la ecuación sea servida
    acercarse, con prisa
    tan fugaz cual esquina
    un temblor que se inicia
    da pie a la disidencia
    sangre que riega el torso
    radical risa alpina
    de cuerpo lastimero
    criatura más salvaje
    el ritmo de las olas
    materia o carne muerta
    se encara codiciosa
    por temor al intruso
    lo que en ti más quiero
    con manto de guerrero
    sube por la pendiente
    igual que una pechina
    hallé solo su inquina
    llega el común hastío
    si tanto la quería
    esparce el fruto amargo
    lo que de ti más quiero
    sangre que niega al corso
    que todavía conservo
    acaso es el damero
    beneficencia ciega
    y un orgasmo truncado
    como siempre dañina
    agotada la ciencia
    ingente y laborioso
    del tarro nunca abierto
    tras quienes les dominan

    deviene la conciencia
    el hundido rebaño
    agostó mi potencia
    cometió con esmero
    ofensa se contagia
    demandando obediencia
    por las fiestas Lunares
    un alma tan mezquina
    pues ella enfrenta al sol
    por qué no yace entera
    huyen vanos y alados
    en forma de aguacero
    de semblante inocente

    Anuncios
     
  • viva el Mon28Apr14 Permalink
    Etiquetas: héroe   

    Me echo de menos pensaba el héroe… 

    “Me echo de menos” pensaba el héroe en su tumba.

     
  • viva el Fri27Sep13 Permalink
    Etiquetas: héroe   

    Entra el villano como héroe jaleado en el… 

    Entra el villano como héroe jaleado en el juzgado.

     
  • viva el Sat5Jan13 Permalink
    Etiquetas: Cécrope, héroe,   

    Cécrope 

    Vivir para ser el héroe de nadie.

     
  • viva el Tue18Dec07 Permalink
    Etiquetas: héroe, , sol y héroe   

    sol y héroe 

    —Justo como dijo el bibliotecario.

     
  • viva el Sun18Nov07 Permalink
    Etiquetas: , héroe, ,   

    tesoro 

     
  • viva el Fri1Jun07 Permalink
    Etiquetas: , héroe, , ,   

    1 de junio 

    Héroe

    Herodes expuso al sol el gran tesoro de los titanes mientras fue héroe y dragón. Ahora no se atrevería.

     
  • viva el Fri1Jun07 Permalink
    Etiquetas: , héroe, , ,   

    HÉROE 

    Herodes expuso al sol el gran tesoro de los titanes mientras fue héroe y dragón. Ahora no se atrevería.

     
  • viva el Fri2Mar07 Permalink
    Etiquetas: , , , , , , , , héroe, , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,   

    Unas perlas de Groucho Marx 

    “El matrimonio es una gran institución. Por supuesto, si te gusta vivir en una institución.”
    “Sólo hay una forma de saber si un hombre es honesto: preguntarselo. Y si responde “sí”, entonces sabes que está corrupto.”
    “¿A quién va usted a creer, a mí o a sus propios ojos?”
    “¿Por qué debería preocuparme por la posteridad? ¿Qué ha hecho la posteridad por mí?”
    “La justicia militar es a la justicia lo que la música militar es a la música.”
    “Una mañana me desperté y maté a un elefante en pijama. Me pregunto cómo pudo ponerse mi pijama.”
    “He pasado una noche estupenda… pero no ha sido ésta.”
    “Citadme diciendo que me han citado mal.”
    “Estos son mis principios. Si no le gustan tengo otros.”
    “Yo encuentro la televisión bastante educativa. Cuando alguien la enciende en casa, me marcho a otra habitación y leo un buen libro.”
    “Parad el mundo que me bajo.”
    “Conozco a centenares de maridos que volverían felices al hogar si no hubiera una esposa que les esperara. Quiten a las esposas del matrimonio y no habrá ningún divorcio.”
    “No estoy seguro de cómo me convertí en comediante o actor cómico. Tal vez no lo sea. En cualquier caso me he ganado la vida muy bien durante una serie de años haciéndome pasar por uno de ellos.”
    “No es la política la que crea extraños compañeros de cama, sino el matrimonio.”
    “Lo malo del amor es que muchos lo confunden con la gastritis y, cuando se han curado de la indisposición, se encuentran con que se han casado.”
    “En esta industria, todos sabemos que detrás de un buen guionista hay siempre una gran mujer, y que detrás de ésta está su esposa.”
    “Nunca voy a ver películas donde el pecho del héroe es mayor que el de la heroína.”
    “Todo lo que soy se lo debo a mi bisabuelo, el viejo Cyrus Tecumseh Flywheel. Si aún viviera, el mundo entero hablaría de él… ¿Que por qué? Por que si estuviera vivo tendría 140 años.”
    “Supongo que había que inventar las camas de agua. Ofrecen la posibilidad de beber algo a media noche sin peligro de pisar al gato.”
    “He disfrutado mucho con esta obra de teatro… especialmente en el descanso.”
    “Nunca pertenecería a un club que admitiera como socio a alguien como yo.”
    “Inteligencia militar son dos términos contradictorios.”
    “El secreto de la vida es la honestidad y el juego limpio… si puedes simular eso, lo has conseguido.”
    “¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?”
    “En las fiestas no te sientes jamás; puede sentarse a tu lado alguien que no te guste.”
    “Cuando muera quiero que me incineren y que el diez por ciento de mis cenizas sean vertidas sobre mi representante.”
    “¡Hay tantas cosas en la vida más importantes que el dinero!… ¡Pero cuestan tanto!”
    “Desde el momento en que cogí su libro me caí al suelo rodando de risa. Algún día espero leerlo.”
    “La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados.”
    “Es mejor estar callado y parecer tonto, que hablar y despejar las dudas definitivamente.”
    “¿Servicio de habitaciones? Mándenme una habitación mas grande.”
    “Soy tan viejo que recuerdo a Doris Day antes de que fuera virgen.”
    “Fuera del perro, un libro es probablemente el mejor amigo del hombre. Y dentro del perro probablemente está demasiado oscuro para leer.”
    “No puedo decir que no estoy en desacuerdo contigo.”
    “Partiendo de la nada hemos alcanzado las más altas cotas de miseria.”
    “Si sigues cumpliendo años, acabarás muriéndote. Besos, Groucho.” (Felicitación de Groucho a un amigo).
    “Bob, ya sabes que yo en ti sólo tengo confianza… y muy poca.” (Frase de Groucho a Robert Dwan, director de su programa de TV “You Bet Your Life”).
    “Fui casado por un juez. Pero mejor debería haber pedido un jurado.”

     
  • viva el Wed17Jan07 Permalink
    Etiquetas: , , , , , , , , , , , héroe, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,   

    PFNHDM 1.LA LLAMADA DE MISTER DOLAR 

    El teléfono suena con insistencia, cómo si alguien al otro lado tuviera una prisa desmesurada. Estaba dormitando. Me ha costado salir del sueño. Pero finalmente he descolgado el auricular.
    –¿Hola? ¿Alfonso?
    –Sí, diga.
    –Soy yo, Gonzalo.
    –Ah, hola, jefe.
    –Tengo un trabajito para ti. ¿Puedes venir al local esta misma tarde?
    –Sí claro, jefe.
    –Vale. Aquí te espero.
    –Vale.
    Acabo de recibir una llamada de mi jefe. Tendré que ponerme en marcha cuanto antes. No le gusta esperar. Es de esas personas que están acostumbradas a que todo el mundo le obedezca inmediatamente y sin rechistar. Para eso te pago -dice. Y no hay más que hablar. Resuelve todos los problemas de la misma forma. Firma un cheque y chasquea sus dedos. Mueve tus ancas -dice, como si fuéramos ranas. Y problema resuelto. No le falta razón. Normalmente la gente nos rendimos a Mister Dolar sin la más mínima resistencia. Cogemos el cheque y acallamos nuestra conciencia para otro momento, si es que la tenemos. Yo no, desde luego. Mis ancas se mueven. Vaya sí se mueven.
    El club estaba vacío a esas horas pero la música sonaba como si el humo pudiera cortarse. Sonaba Please, don’t talk about me de Amstrong. Entré. Recordé que había dejado el coche abierto pero no quise volver a cerrarlo. De alguna forma sabía que nadie iba a llevárselo. Pregunté por el jefe al nuevo camarero -un tipo feo que no había dejado de observarme desde que entré en el local.
    club
    –No está.
    –¿No está…?
    –No, no está.
    –¿Pero vendrá?
    –Sí, claro vendrá.
    –¿Cuándo?
    –Eso nunca se sabe. Es muy libre de venir a cualquier hora.
    –Me llamó para un trabajito.
    –¿Y no le dijo cuando vendría?
    –No, no lo dijo, creía que estaba aquí ahora.
    –Pues tendrá que esperarle.
    –Está bien. Póngame un güisqui.
    –Claro, como no.
    Ahora sonaba Charles Lloyd. El bajo se metía en el estómago cosquilleando el alcohol de mi tripa. Algo agradable pasó por mi cabeza a pesar de la depresiva tarde. Recordé un buen polvo echado con esta misma música. Qué lejano. Sin embargo, volví a excitarme como aquella vez. El camarero no comprendía aquella sonrisa estúpida que se me dibujaba. ¿Acaso no estaba contrariado? ¿Cómo podía reírme así? ¿De qué?
    El Jack Daniels comenzó a darme ardor. No había momentos perfectos. Ya lo sabía desde hacía mucho, pero me fastidiaba perder tan rápidamente esos atisbos de gozo sensual. Sentí la necesidad de encender un cigarrillo, como si efectivamente acabara de echar un polvo. El Camel me calmaba el desasosiego. Me sentía como aquellos días en que discutía toda la noche con mi amiga Fiora sobre esas tonterías que tanto me hacían reír.
    –No soporto a Nino Bravo.
    –Yo tampoco.
    –Y ¿Por qué lo pone?
    –Yo no lo pongo, es una grabación con todo eso grabado, sin que se pueda cambiar. Es siempre la misma música. Una mezcla de jazz y música latina.
    –El jazz está bien pero considerar a Nino Bravo como música latina me parece excesivo.
    –Eso pienso.
    – …
    –Bueno, por fin se acabó.
    –También lo malo dura poco.
    –A veces.
    –La gran Aretha.
    –Eso está mejor.
    –Oye, ¿Por qué los camareros siempre estáis secando vasos cuando no hay nadie en el local?
    –Es una costumbre. Una de esas cosas que no tiene explicación.
    –Ya.
    –De esas tengo varias. Por ejemplo, colocar los posavasos completamente alineados…
    El camarero siguió hablando pero ya no le escuchaba seducido por la sensual y profunda voz de Aretha Franklin. Se sentía de nuevo transportado. El camel le había sabido a poco y encendió otro.
    El güisqui empezaba a hacer efecto. Radio Futura. Cuánto tiempo sin escuchar esa canción. Ahora el camel sabía a maría. Eh, tú. Sí tú. Ese escritor que se sienta en su portátil y venga a darle a la tecla. Como si los personajes que salen de su… -iba a decir pluma- pero no. ¿De sus dedos? ¿De su teclado? ¿De su pantalla? Sí, eso de su pantalla. Salen y se ponen a hablarle directamente a la cara, sin necesidad de escribirlo en la pantalla. Porque los personajes se escriben a sí mismos. No necesitan de un imbécil que transcriba lo que dicen, lo que hacen, lo que sienten, lo que perciben, lo mucho o poco que sufren o gozan. Por favor, no hables de mí. Va. Ese imbécil que también está bebiendo un Jack Daniels y que en el fondo desearía ser ese personaje que se ha fabricado a base de malditismo de pacotilla. Es patético ver como se devanan los sesos con la primera hoja en blanco. Hasta que el propio personaje empieza a vivir por sí mismo, a poco que le hallan dibujado la cara, la boca, el cerebro. Sale de la cuartilla -perdón, de la pantalla- y empieza a hacer su vida. A pesar del escritor y sobre todo por encima y más allá del escritor, que no es más que un mero mecanógrafo del personaje. Una secretaria al dictado del verdadero artífice, del verdadero maestro de la pluma -perdón, de la pantalla. El personaje, el héroe o el antihéroe. El personaje que se escribe a sí mismo en su anti-biografía imaginaria. El autor que sueña con ser su anti-personaje. El personaje que sueña con ser su anti-autor. Dos personas y una sola personalidad. Uno y dúo. Jugando a ser dioses. Y luego está el lector que completa la Santísima Trinidad literaria. Uno y trino.
    –Eh, el jefe ya está ahí. En la trastienda. Ha llegado por la puerta de atrás. Te está esperando.
    –Gracias, Charli.
    –Yo no me llamo Charli.
    –Es mi costumbre inexplicable, yo llamo así a todos los camareros.
    Apuró el güisqui y masticó el hielo que le quedaba al vaso, era otra de sus costumbres inexplicables. Hubiera cogido el sombrero pero no lo llevaba. Eso sólo ocurría en las novelas de gánsters de los años treinta y estábamos en el siglo XXI. Algunos imbéciles llevaban sombrero, como para distinguirse del resto de los mortales. Resultaba ridículo. En la ciudad no hacía frío para llevar la cabeza cubierta. Quizás con ello intentaban atrapar a esos personajes. Para que no escaparan de sus cabezas. Se ponían sombrero. Y luego, una vez le daban un nombre al personaje, le dejaban vagar por las calles, ya identificado, con carnet de identidad y pasaporte. No siempre para la fama. Por cierto, ¿Cómo me llamo, imbécil? ¿Lo adivinas? Pero, por favor, no hablemos de mí.
    –Alfonso, necesito que me hagas un trabajito.
    –Usted dirá, jefe.
    –Ya sabes que no me gusta que me llamen jefe.
    –Está bien, jefe, digo, Gonzalo.
    –Hay un canalla que está haciendo la vida imposible a mi familia. Quiero que lo liquides.
    –No te andas con rodeos.
    –No.
    –¿Y cómo se llama?
    –Eso no importa.
    –Pero tendré que saber quién es para hacerlo líquido.
    –Viene por aquí, por el bar.
    –Ya, por aquí vienen doscientas personas cada noche. ¿No querrás que los liquide a todos? ¿Te vas a deshacer de la clientela de esa forma?
    –No estoy para bromas, joder.
    –Bueno, bueno… Vas a decirme de una vez quién es. Y yo le doy el premio, como siempre.
    –No, no como siempre. Ya te he dicho que hay que liquidarlo, liquidarlo, sabes, liquidarlo.
    –Vaya. Eso… Yo no… Quién es…
    –Todo a su debido tiempo. Quiero que me jures que lo harás.
    –Hombre… jefe, digo, Gonzalo, nunca he hecho un trabajito de esos. Yo nunca he pasado del mamporrazo y el susto de muerte pero sin muerto.
    –Tienes que jurármelo.
    –Joder, jefe… Yo le doy una paliza que no se acuerda ni de su madre, pero lo de darle pasaporte para el otro mundo…
    –Te daré lo que quieras, el dinero no es problema, ¿Qué quieres? ¿Un millón?
    –¿Un millón de qué…?
    –Euros, joder, euros.
    –¡Euros! Madre mía, ¿Va en serio?
    –Pero no ves como estoy de desesperado. Si mi mujer se entera de mis negocios, gracias a ese capullo…
    –¿Ah, pero tu mujer no..?
    –No, no lo sabe.
    –No, si digo que si no es la acosada.
    –¿Mi mujer acosada?
    –Vamos a ver, jefe, has dicho que un canalla le estaba haciendo la vida imposible a tu familia ¿No?
    –Sí, pero no a mi mujer, imbécil, a mis hijos.
    –Eso de imbécil ¿Por quién iba? ¿Por mí o por ese?
    –Ese canalla es el que está amenazando a mis hijos, los persigue, los asusta. Si mi mujer se entera me quitarán la custodia.
    –Siempre amenazan con lo mismo.
    –¿Esos canallas?
    –No, esas zorras.
    –Cuidadito con lo que dices, Alfonso.
    –Perdón, jefe, si lo decía por la mía. Dama, dama, de alta cuna, de baja cama…
    –Y ahora a qué viene esa cancioncita de Cecilia, se puede saber.
    –No nada, jefe, estaba recordando.
    –Bueno, basta ya. Si lo vas a hacer, dímelo. Ya sabes lo que hay de recompensa. Si no lo haces tú, lo hará cualquier otro.
    –Por ese dinero, seguro… pero tengo que pensármelo un poco ¿Vale, jefe?
    –Hazlo pronto. No puedo esperar más. ¿Entendido?
    –Joder, jefe.

     
  • viva el Wed17Jan07 Permalink
    Etiquetas: , , , , , , , , , héroe, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,   

    ALFONSO TIPODURO 

    El teléfono suena con insistencia, cómo si alguien al otro lado tuviera una prisa desmesurada. Estaba dormitando. Me ha costado salir del sueño. Pero finalmente he descolgado el auricular.
    –¿Hola? ¿Alfonso?
    –Sí, diga.
    –Soy yo, Gonzalo.
    –Ah, hola, jefe.
    –Tengo un trabajito para ti. ¿Puedes venir al local esta misma tarde?
    –Sí claro, jefe.
    –Vale. Aquí te espero.
    –Vale.
    Acabo de recibir una llamada de mi jefe. Tendré que ponerme en marcha cuanto antes. No le gusta esperar. Es de esas personas que están acostumbradas a que todo el mundo le obedezca inmediatamente y sin rechistar. Para eso te pago -dice. Y no hay más que hablar. Resuelve todos los problemas de la misma forma. Firma un cheque y chasquea sus dedos. Mueve tus ancas -dice, como si fuéramos ranas. Y problema resuelto. No le falta razón. Normalmente la gente nos rendimos a Mister Dolar sin la más mínima resistencia. Cogemos el cheque y acallamos nuestra conciencia para otro momento, si es que la tenemos. Yo no, desde luego. Mis ancas se mueven. Vaya sí se mueven.
    El club estaba vacío a esas horas pero la música sonaba como si el humo pudiera cortarse. Sonaba Please, don’t talk about me de Armstrong. Entré. Recordé que había dejado el coche abierto pero no quise volver a cerrarlo. De alguna forma sabía que nadie iba a llevárselo. Pregunté por el jefe al nuevo camarero -un tipo feo que no había dejado de observarme desde que entré en el local.

    –No está.
    –¿No está…?
    –No, no está.
    –¿Pero vendrá?
    –Sí, claro vendrá.
    –¿Cuándo?
    –Eso nunca se sabe. Es muy libre de venir a cualquier hora.
    –Me llamó para un trabajito.
    –¿Y no le dijo cuando vendría?
    –No, no lo dijo, creía que estaba aquí ahora.
    –Pues tendrá que esperarle.
    –Está bien. Póngame un güisqui.
    –Claro, como no.
    Ahora sonaba Charles Lloyd. El bajo se metía en el estómago cosquilleando el alcohol de mi tripa. Algo agradable pasó por mi cabeza a pesar de la depresiva tarde. Recordé un buen polvo echado con esta misma música. Qué lejano. Sin embargo, volví a excitarme como aquella vez. El camarero no comprendía aquella sonrisa estúpida que se me dibujaba. ¿Acaso no estaba contrariado? ¿Cómo podía reírme así? ¿De qué?
    El Jack Daniels comenzó a darme ardor. No había momentos perfectos. Ya lo sabía desde hacía mucho, pero me fastidiaba perder tan rápidamente esos atisbos de gozo sensual. Sentí la necesidad de encender un cigarrillo, como si efectivamente acabara de echar un polvo. El Camel me calmaba el desasosiego. Me sentía como aquellos días en que discutía toda la noche con mi amiga Fiora sobre esas tonterías que tanto me hacían reír.
    –No soporto a Nino Bravo.
    –Yo tampoco.
    –Y ¿Por qué lo pone?
    –Yo no lo pongo, es una grabación con todo eso grabado, sin que se pueda cambiar. Es siempre la misma música. Una mezcla de jazz y música latina.
    –El jazz está bien pero considerar a Nino Bravo como música latina me parece excesivo.
    –Eso pienso.
    – …
    –Bueno, por fin se acabó.
    –También lo malo dura poco.
    –A veces.
    –La gran Aretha.
    –Eso está mejor.
    –Oye, ¿Por qué los camareros siempre estáis secando vasos cuando no hay nadie en el local?
    –Es una costumbre. Una de esas cosas que no tiene explicación.
    –Ya.
    –De esas tengo varias. Por ejemplo, colocar los posavasos completamente alineados…
    El camarero siguió hablando pero ya no le escuchaba seducido por la sensual y profunda voz de Aretha Franklin. Se sentía de nuevo transportado. El camel le había sabido a poco y encendió otro.
    El güisqui empezaba a hacer efecto. Radio Futura. Cuánto tiempo sin escuchar esa canción. Ahora el camel sabía a maría. Eh, tú. Sí tú. Ese escritor que se sienta en su portátil y venga a darle a la tecla. Como si los personajes que salen de su… -iba a decir pluma- pero no. ¿De sus dedos? ¿De su teclado? ¿De su pantalla? Sí, eso de su pantalla. Salen y se ponen a hablarle directamente a la cara, sin necesidad de escribirlo en la pantalla. Porque los personajes se escriben a sí mismos. No necesitan de un imbécil que transcriba lo que dicen, lo que hacen, lo que sienten, lo que perciben, lo mucho o poco que sufren o gozan. Por favor, no hables de mí. Va. Ese imbécil que también está bebiendo un Jack Daniels y que en el fondo desearía ser ese personaje que se ha fabricado a base de malditismo de pacotilla. Es patético ver como se devanan los sesos con la primera hoja en blanco. Hasta que el propio personaje empieza a vivir por sí mismo, a poco que le hallan dibujado la cara, la boca, el cerebro. Sale de la cuartilla -perdón, de la pantalla- y empieza a hacer su vida. A pesar del escritor y sobre todo por encima y más allá del escritor, que no es más que un mero mecanógrafo del personaje. Una secretaria al dictado del verdadero artífice, del verdadero maestro de la pluma -perdón, de la pantalla. El personaje, el héroe o el antihéroe. El personaje que se escribe a sí mismo en su anti-biografía imaginaria. El autor que sueña con ser su anti-personaje. El personaje que sueña con ser su anti-autor. Dos personas y una sola personalidad. Uno y dúo. Jugando a ser dioses. Y luego está el lector que completa la Santísima Trinidad literaria. Uno y trino.
    –Eh, el jefe ya está ahí. En la trastienda. Ha llegado por la puerta de atrás. Te está esperando.
    –Gracias, Charli.
    –Yo no me llamo Charli.
    –Es mi costumbre inexplicable, yo llamo así a todos los camareros.
    Apuró el güisqui y masticó el hielo que le quedaba al vaso, era otra de sus costumbres inexplicables. Hubiera cogido el sombrero pero no lo llevaba. Eso sólo ocurría en las novelas de gánsters de los años treinta y estábamos en el siglo XXI. Algunos imbéciles llevaban sombrero, como para distinguirse del resto de los mortales. Resultaba ridículo. En la ciudad no hacía frío para llevar la cabeza cubierta. Quizás con ello intentaban atrapar a esos personajes. Para que no escaparan de sus cabezas. Se ponían sombrero. Y luego, una vez le daban un nombre al personaje, le dejaban vagar por las calles, ya identificado, con carnet de identidad y pasaporte. No siempre para la fama. Por cierto, ¿Cómo me llamo, imbécil? ¿Lo adivinas? Pero, por favor, no hablemos de mí.
    –Alfonso, necesito que me hagas un trabajito.
    –Usted dirá, jefe.
    –Ya sabes que no me gusta que me llamen jefe.
    –Está bien, jefe, digo, Gonzalo.
    –Hay un canalla que está haciendo la vida imposible a mi familia. Quiero que lo liquides.
    –No te andas con rodeos.
    –No.
    –¿Y cómo se llama?
    –Eso no importa.
    –Pero tendré que saber quién es para hacerlo líquido.
    –Viene por aquí, por el bar.
    –Ya, por aquí vienen doscientas personas cada noche. ¿No querrás que los liquide a todos? ¿Te vas a deshacer de la clientela de esa forma?
    –No estoy para bromas, joder.
    –Bueno, bueno… Vas a decirme de una vez quién es. Y yo le doy el premio, como siempre.
    –No, no como siempre. Ya te he dicho que hay que liquidarlo, liquidarlo, sabes, liquidarlo.
    –Vaya. Eso… Yo no… Quién es…
    –Todo a su debido tiempo. Quiero que me jures que lo harás.
    –Hombre… jefe, digo, Gonzalo, nunca he hecho un trabajito de esos. Yo nunca he pasado del mamporrazo y el susto de muerte pero sin muerto.
    –Tienes que jurármelo.
    –Joder, jefe… Yo le doy una paliza que no se acuerda ni de su madre, pero lo de darle pasaporte para el otro mundo…
    –Te daré lo que quieras, el dinero no es problema, ¿Qué quieres? ¿Un millón?
    –¿Un millón de qué…?
    –Euros, joder, euros.
    –¡Euros! Madre mía, ¿Va en serio?
    –Pero no ves como estoy de desesperado. Si mi mujer se entera de mis negocios, gracias a ese capullo…
    –¿Ah, pero tu mujer no..?
    –No, no lo sabe.
    –No, si digo que si no es la acosada.
    –¿Mi mujer acosada?
    –Vamos a ver, jefe, has dicho que un canalla le estaba haciendo la vida imposible a tu familia ¿No?
    –Sí, pero no a mi mujer, imbécil, a mis hijos.
    –Eso de imbécil ¿Por quién iba? ¿Por mí o por ese?
    –Ese canalla es el que está amenazando a mis hijos, los persigue, los asusta. Si mi mujer se entera me quitarán la custodia.
    –Siempre amenazan con lo mismo.
    –¿Esos canallas?
    –No, esas zorras.
    –Cuidadito con lo que dices, Alfonso.
    –Perdón, jefe, si lo decía por la mía. Dama, dama, de alta cuna, de baja cama…
    –Y ahora a qué viene esa cancioncita de Cecilia, se puede saber.
    –No nada, jefe, estaba recordando.
    –Bueno, basta ya. Si lo vas a hacer, dímelo. Ya sabes lo que hay de recompensa. Si no lo haces tú, lo hará cualquier otro.
    –Por ese dinero, seguro… pero tengo que pensármelo un poco ¿Vale, jefe?
    –Hazlo pronto. No puedo esperar más. ¿Entendido?
    –Joder, jefe.

     
  • viva el Thu16Nov06 Permalink
    Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , bestia apocalíptica, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , héroe, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,   

    SÍMBOLOS 

    Adonis
    Plantas

    Afrodita
    Dioses planetarios

    Agathodaemon
    Serpiente

    Agrippa de Nettesheim
    Hombre, Quinario

    Agua
    Fuente, Huracán, la Templanza

    Agua inferior y superior
    Aguas, Dragón, Letras, Neptuno, Nubes

    Inmersión en agua
    Baño

    Agua primordial
    Arquitectura, Océano superior e inferior

    Águila
    Animales, Bandera, Letras, Lucha de animales, Procesión, Rey

    Águila bicéfala
    Águila, Géminis, Montaña

    Cabeza del águila
    Cabeza, Centro

    Águila y león
    Águila, León

    Águila y Prometeo
    Hércules, Prometeo

    Águila y serpiente
    Animales, Tetramorfos

    San Agustín
    Lámpara

    Ahasvero
    Judío errante

    El Ahorcado
    Acróbata, Balder, Crepúsculo, Inversión, Nudo

    Ahrimanyu
    Gemelos, Lucha, Ahrimán

    Ahrimán
    Cosmogonía, Ahrimanyu

    Ahuramazda
    Cabalgadura, Gemelos, Lucha, Sol

    Seudo Aigremont
    Pie

    Aiguilhe de Puy
    Sirena

    Ain-Soph
    Anciano

    Aire
    Padre, Viento

    Akasha
    Acuario

    Alain de Lille
    Naturaleza

    Alambique
    Horno

    Rey Alberico
    Color positivo-negativo

    Alberto Magno
    Animales

    Albiruni
    Correspondencia

    Aldebarán
    Cuaternario

    Alejandro el Grande
    Héroe, Lazos, Nudo

    Alfa y omega
    Letras

    Alfabeto
    Gráfico

    Alfabeto egipcio
    Letras

    Alfabeto hebreo
    Letras

    Luna y alfabeto
    Luna

    Algonquinos
    Liebre

    René Allendy
    Dientes

    Alma
    Globo, Paloma

    Alma como pájaro
    Pájaro

    Peligros del alma
    la Luna, Alma del mundo

    Forma almendrada
    Aureola

    Alquimia

    Alvao
    Zodíaco

    Amaltea
    Cuerno de la abundancia

    Amance
    Agujero

    Amarillo
    Colores

    Amazonas
    Hércules, Lilith

    Ambivalencia
    Binario, Grutescos

    San Ambrosio
    Arca, Perdiz

    Amfortas
    Encantamiento, Rey

    Ammón
    Lago, Pluma

    Ammón Ra
    Aries

    Amor y corazón
    Corazón

    Amor y realeza
    Rey

    Amrita
    Caos, Fuente

    Amuletos
    Escalera, Quinario, Piel

    Mano y amuletos
    Mano

    Plata y amuletos
    Luna

    Anael
    Septenario

    Anaitis
    Luna

    Anciano
    Niño, Anciano de los Días

    Anciano de los Días
    Anciano, Gran Madre

    Áncora
    Delfín

    Andrógino/androginia
    Adán, Alquimia, Daena, Hombre

    Andrómeda
    Liberación de la doncella

    Anémonas
    Granada

    Anfión-Zeto
    Gemelos

    Anfisbena
    el Carro

    Ángeles
    Ciudad, el Juicio

    Siete ángeles
    Septenario, Números

    Ánima
    Castillo, Cimera, Daena, Flauta, Joyas, Madre, Mujer, Shekina, Sirena

    Animales-símbolo
    Gráfico

    Animales en alquimia
    Animales

    Hombre entre dos animales
    Potne Otheron

    Animales lunares
    Animales, Luna

    Mujer y animales
    Mujer

    Animal natural y fabuloso
    Animales

    Ovíparos
    Ovíparos

    Procesiones de animales
    Animales

    Animales y puntos cardinales
    Cuaternario

    Ankh
    Cruz

    Anormal
    Animales, Bufón

    Antares
    Cuaternario

    Anteo
    Revolcamiento

    Antomonio
    Gráfico

    Apis
    Toro

    Apolo
    Árbol, Arco, Boca, Cisne, Color, Crómlech, Dioses planetarios, Dragón, Flecha, Grifo, Helio, Laurel, Mercurio, Monstruos, Nombre, Sol

    Apolo y Artemisa
    Gemelos, Helio

    Apolonio
    Manto

    Aqueloo
    Sirena

    Aquiles
    Espuela, Juguetes, Muerte, Pie

    Arabia
    Arabesco, Luna

    Araña
    Animales, Pulpo, Telaraña

    Árbol
    Bosque

    Árbol cósmico
    Montaña

    Árbol de ciencia
    Árbol, Columna

    Árbol de muerte
    Árbol

    Árbol de vida
    Árbol

    Árbol del mundo
    Tambor

    Espada y árbol
    Espada

    Árbol que canta
    Árbol, Rocío

    Árbol y serpiente
    Serpiente

    Árbol de la Muerte
    Columna

    Árbol de la Vida
    Aves, Ciervo, Columna, Cruz, Cuaternario, Grifo, Serpiente

    Árbol de Navidad iluminado
    Fuego

    Arca de la alianza
    Cofre, Objeto, Templo

    Arcilla
    Limo

    Arco de tres lóbulos
    Trébol

    Arco flamígero
    Arquitectura

    Arco triunfal
    Inversión

    Arco iris
    Arca, Puente

    Ares
    Dioses planetarios, Marte

    Argonautas
    símbolos Heráldicos, Números, Vellocino de oro

    Argos
    Leopardo, Ojo

    Ariadna
    Binario, Lazos, Minotauro, Pérdida

    Aries
    Correspondencia, Cuernos, Géminis, Hércules, Héroe, Pan, Tauro, Zodíaco

    Ariete
    Cuernos

    Arión
    Gemelos

    Ludovico Ariosto
    Hipogrifo

    Aristóteles
    Agujero, Animales, Centro, Corazón, Dioses planetarios, Graal, Gráfico, Números, Perdiz, Polo, Semana, Sirena

    Arjuna
    Carro

    Armadura
    Escudo

    Armas
    Monstruos

    Armas curvas y rectas
    Guadaña, Espada

    Armentia
    Cordero

    Armonía
    Números

    Arpa
    Cisne

    Arpía
    Monstruos, Multiplicidad

    Arpista
    la Luna

    Cuatro arqueros
    Gráfico, Guerreros, Tetramorfos

    Arquetipos
    Cuaternario

    Arquitectura
    Templo

    Arroz
    Fertilidad

    Arte abstracto
    Gráfico

    Arte gótico
    Ángel, Arquitectura, Liebre, Objeto, Rueda

    Arte románico
    Acacia, Águila, Alas, Ángel, Animales, Árbol, Cordero, Escalera, Loto, Mariposa, Manicora, Nivel, Ornamentación, Perdiz, Rueda

    Artemidoro de Daldi
    Casa

    Artemisa
    Dioses planetarios, Gemelos, Luna, Serpiente, Diana

    Rey Arturo
    Abismo, Caballero, Cazador, Judío errante, Minarete, Rey

    Ascensión
    Águila, Escalera

    Simbolismo ascensional
    Binario

    Ascesis
    Cabellos

    Ases
    Cosmogonía

    Asfódelos
    Pradera

    Ashvins
    Caballo

    Miguel Asín Palacios
    Viaje a los infiernos

    Asno
    Animales

    Astarté
    Cono, Gran Madre, Pez

    Astrea
    la Justicia

    Asuras
    Cosmogonía

    Atanor
    Torre

    Atargatis
    Huso, Pez

    Atenas
    Arquitectura

    Atenea
    Espiral

    Atlas
    Hespérides

    Atman
    Gemelos

    Atoum
    Anciano

    Attis
    Árbol, Granada, Guadaña, Pino, Plantas, Yedra

    Cuadras de Augias
    Hércules

    Aureola
    Mano

    Arthur Avalon
    Serpiente

    Azotes
    Flagelación

    Azoth
    Sello de Salomón

    Azufre
    Hombre, León, Matrimonio

    Azul
    Colores

    Ba
    Pájaro, Periquito

    Torre de Babel
    Torre

    Babilonia
    Éufrates, Pájaro

    Bacanales
    Cesta

    Gaston Bachelard
    Aguas, Aire, Alcohol, Barca, Brillo, Cisne, Cuaternario, Elementos, Frío, Fuego, Llama, Nubes, Pájaro, Pasta, Perfume, Pradera, Verticalidad, Viaje al interior de la Tierra, Vuelo

    J. J. Bachofen
    Espacio, Madre

    Balanza
    Libra

    Balder
    Muerte

    Ballena
    Devoración, Montaña

    Ballesta
    Arco

    Balmunga
    Espada rota

    Jurgis Baltrusaitis
    Gráfico, Lazos, Nimbo

    Bambú
    Árboles y flores

    Baphomet
    Escamas

    Barco
    Peine

    Barco de la vida
    Pez

    Barro
    Humo

    Bast
    Gato

    Georges Bataille
    Cuaternario

    Bautismo
    Aguas, Números

    Harold Bayley
    Botella, Cruz, Escalera, Espada, Estrella, Gráfico, Grutescos, Letras, Muro, Rueda, Serpiente, Tridente

    Germain Bazin
    Gráfico

    Beatriz
    Color, Mujer

    A. Beaumont
    Color, Cuervo

    Gustavo Adolfo Bécquer
    Golondrina

    Beigbeder
    Tejer

    Bel
    Tempestad

    Belerofonte
    Pegaso

    Eric Temple Bell
    Descanso semanal

    Benin
    Imagen del mundo

    Gottfried Benn
    Imagen ignota

    Luc Benoist
    Arco, Cielo, Espacio, Gráfico, Hacha, Mandorla, Paisaje, Tocado y trono

    Bartolomé Bermejo
    Dragón

    Claude Bernard
    Vida

    San Bernardo
    Color positivo-negativo

    R. Berthelot
    Desierto, Profesiones, Templo, Tiempo, Tienda, Zodíaco

    R. Bertrand
    Dualismo

    Bestia
    Números

    Betilo
    Onfalo

    Bettini
    Escalera

    Bhagavad-Gitâ
    Viaje del alma

    Bhowani
    Simbolismo fonético

    Bhutia Busty
    Mandala

    Biblos
    Cono

    Bielbog y Czernibog
    Color positivo-negativo, Gemelos

    Bimini
    Islas bienaventuradas

    Binario
    Dos, Dualismo

    William Blake
    Adán, Cielo, Cuaternario, Edades, Imagen ignota, Infierno, Viaje al interior de la Tierra

    Reina Blanche
    Mujer muerta

    Blanco
    Thule, Colores

    Blanco y negro
    Color positivo-negativo, Colores, Rojo

    H. P. Blavatsky
    Andrógino, Árbol, Caos, Cocodrilo, Color positivo-negativo, Dragón, Islas bienaventuradas, Letras, Rana, Rotación, Serpiente, Zodíaco

    Boca
    Letras

    Boca del monstruo
    Boca

    Bodo
    Gigante

    Bohaz
    Jakin

    Jacob Böhme
    Caída, Correspondencia, Dragón, Mujer muerta, Sofía

    Bolo, el democriteano
    Mirabilia

    J. L. Borges y M. Guerrero
    Animales

    Borobudur
    Mandala, Montaña, Templo

    Robert de Boron
    Rey pescador

    Bosra
    Sangre

    Maurice Bouisson
    Periquito

    Bouto
    Serpiente

    Brahma
    Acuario, Binario, Cabeza, Cuaternario, Hombre, Huevo, Loto, Simbolismo fonético, Tejido, Triforme, vaca, Viaje del alma

    Brahman
    Gemelos

    San Brandán
    Islas bienaventuradas

    Branwen
    Simbolismo fonético

    Brazo
    Letras

    André Bretón
    Amada

    Abbé Breuil
    Sigma

    Brillo
    Sol

    Bronwyn
    Simbolismo fonético

    Brunilda
    Liberación de la doncella, Lilith

    Bucráneo
    Cuernos

    Buda
    Aguas, Color, Septenario, Serpiente

    Buey
    Animales, Cuernos, Miel, Toro, Tetramorfos

    Bufón
    Anormales, Asno, Odre

    Buitre
    Madre, Prometeo

    Búsqueda
    Graal

    Caaba
    Piedra

    Cábala
    el Ahorcado, Anciano, árbol, Daena, Espacio, Géminis, Hombre, Sefirot, Septenario, Simbolismo fonético, Tarot

    Caballero
    Rey Arturo, Castillo, Minotauro, Tabla Redonda

    Caballero blanco y negro
    caballero, Color positivo-negativo

    Caballero errante
    Caballero

    Caballero rojo
    Caballero, Sangre

    Caballero y colores
    Caballero

    Caballero y lucha con animales
    Animales, Tabla Redonda

    Caballo
    Animales, Cabalgadura, Dioniso, Gemelos

    Caballo alado
    Animales

    Caballo blanco
    Caballo, Color positivo-negativo

    Conservación de cabezas
    Decapitación

    Cabiros
    Capucha, Dedos

    Cabra
    Caballero, Cuerno de la abundancia, Dioniso, Inversión, Templo, Capricornio

    Macho cabrío
    Caballero, Cuerno de la abundancia, Dioniso, Inversión, Templo, Capricornio

    Cacería perpetua
    Identificaciones, Cazador maldito

    Cadmo
    Dragón

    Caf
    Montaña

    Caída
    Laberinto, Nave, Neptuno, Paraíso perdido, Zodíaco

    Caín
    Espada

    Calavera
    Hamlet

    Calcante
    Serpiente

    Calcinación
    Alquimia

    Caldeos
    Dioses planetarios

    Pedro Calderón de la Barca
    Titanes

    Gran Piedra del Calendario
    Mandala

    Rey de Calicut
    Muerte

    Calímaco
    Animales

    Calíope
    Sirena

    Calipso
    Bestia apocalíptica, Escollos, Isla

    Cáliz
    Caldera, Copa, Graal

    Cambises
    Zodíaco

    Camelot
    Minarete

    S. Cammanm
    Mandala

    Campana
    Objeto

    Tommaso Campanella
    Centro espiritual

    Candelabro de los siete brazos
    Imagen del mundo, Septenario

    Cangrejo
    la Luna

    Caos
    Dragón

    Capucha
    Casco

    Carbón
    Color positivo-negativo

    Cardo
    Templo

    Carlos I
    Enano

    Carnero
    Aries, Cuernos, Zodíaco

    Julio caro Baroja
    Cazador, Lamia, Ojancanu

    Caronte
    Aguas, Castillo

    Vittore Carpaccio
    Dragón

    Carro
    Riendas, Vehículo

    Carro del sol
    Rueda

    Carro procesional
    Tocado y trono, Cuadriga

    Lewis Carroll
    Espejo

    Cartago
    Babilonia

    Vincenzo Cartari
    Cuaternario

    Ernst Cassirer
    Simbolismo fonético

    Castas
    Profesiones

    Cástor y Pólux
    Caballo, Gemelos, Dioscuros

    Cátaros
    Sofía

    Valoración del amor
    Amada

    Catasterismo
    Dioses planetarios, Zodíaco

    Catástrofe cósmica
    Cielo

    Catorce
    Números

    cautes y Cautopates
    Gemelos

    Caverna
    Arquitectura, Desfiladero, Tesoro

    Culto de la caverna
    Mundo

    Cayado
    Peregrino, Poder

    Cebada
    Fecundidad

    Cécrope
    Héroe

    Cedro
    Árbol

    Celso
    Escalera

    Cenicienta
    Sacrificio, Septenario, Zapatos

    Cenit
    Huracán, Polo

    Ceniza
    Pasta

    Centauro
    Bucentauro, Cabalgadura, Hércules, Identificaciones, Minotauro

    Zelda Zonk
    MM

    Cerbero
    Diana, Ternario, Tridente

    Cerdeña
    Serpiente

    Cerebro
    Corazón

    Ceres
    Agricultura, Alas, Columna, Hormigas, Sirena

    Cetro
    Armas, Espiral, Poder

    Ch’i-lin
    Unicornio

    Chakras
    Serpiente

    Chamanes
    Soplar, Tambor

    Jean-François Champollion
    Letras

    Chang
    Fuego

    L. Charbonneau-Lassay
    Inversión, Triple recinto

    Chastaing
    Simbolismo fonético

    Louis Chochod
    Círculo, Tetramorfos, Tortuga

    Chou-Li
    Jade

    Chrétien de Troyes
    Animales, Sangre

    Chung-li Chuan
    Abanico

    Cibeles
    Gorro frigio, Guadaña, Ogro

    Cicatrices
    Marca

    Cicerón
    Luna

    Ciclo
    Año

    Ciclo anual
    Plantas

    Gran ciclo
    Edades

    Cíclope
    Gigante, Ojancanu, Ojo

    Cielo siete
    Huevo

    Templo del cielo
    Arquitectura

    Cigarra
    Crisálida

    Cilindro
    Formas

    Cinco
    Hombre, Mano, Números, Pensamiento

    Cinturón
    Hebilla

    Circe
    Encantamiento, Escollos

    Círculo
    Arquitectura, Ciclo, Dodecanario, Formas

    Cuadratura del círculo
    Arquitectura, Imagen del mundo

    Círculo de piedra
    Crómlech, Cuadrado

    Circunferencia
    Centro, Círculo

    Cisne
    Arpa, Serpiente

    Canto del cisne
    Arpa

    Cisne de Leda
    el Juicio

    Mujer-cisne
    Mujer

    Cisne y arpa
    Cisne

    Ciudad
    Gráfico, Imagen del mundo, Matrona

    Claustro
    Arquitectura

    Clava
    Maza, Mercurio

    Clemente de Alejandría
    Espacio

    Catedral de Clonfert
    Decapitación

    Cloto
    Espacio

    Clusium
    Laberinto

    Cnosos
    Laberinto

    Codex Marcianus
    Circunferencia, Color positivo-negativo, Ouroboros

    Tercer cofre
    Caja

    Coincidentia oppositorum
    Alquimia, Centro, Conjunción, Hombre, Inversión, Volcán

    J. Cola Alberich
    Anormales, Tatuajes

    Collar
    Cuerda

    Francesco Colonna
    Delfín

    Colores de la flores
    Flor

    Colores de los cabellos
    Cabellos

    Colores en alquimia
    Alquimia, Caballero

    Colores y dragones
    Dragón

    Colores y la música
    Correspondencia

    Columna rota
    Rotura

    Columna vertebral
    Columna

    Compás
    Alfa y omega

    Compás de tres tiempos
    Trébol

    Conejo
    fecundidad

    Cong
    Centro

    Congelación
    Hielo

    Coniunctio
    Despedazamiento, Sexos

    Coniunctio oppositorum
    Metales, Conjunción

    Conjunción de contrarios
    Cruz

    Símbolo de conjunción
    Flecha

    Cono
    Hacha, Formas

    Constantino
    Crismón

    Constelación canicular
    la Rueda de la Fortuna

    Ananda K. Coomaraswamy
    Caballero, despedazamiento

    Copa
    Objeto

    Copa y rituales de Etiopía
    Imagen del mundo

    Nicolás Copérnico
    Planetas

    Corazón
    Amor, Cofre

    Corno
    Gorro frigio

    Corona
    Cintas, Guirnalda, Poder, Victoria

    Corona de espinas
    Espina

    Corona de laurel
    Laurel

    Corona doble
    Poder

    Corona en el matrimonio griego
    Rey

    Corona mural
    Matrona

    Corona triple
    Poder

    Correspondencia
    Color, Objeto, Planetas

    Corroído
    Estado de conservación

    Doncella de la cosecha
    Perséfone

    Cosmogonía
    Creación

    Court de Gebelin
    Letras

    Cráneo
    Cabeza

    Seis días de la creación
    Espacio

    Cremación
    Madera

    Creta
    Hacha, Paisaje

    Anciano de Creta
    Edades

    Crimilda
    Lilith

    Crisálida
    Hueso, Máscara

    Crisaor
    Espada, Oro

    Crisol
    Horno

    Crómlech
    Recinto

    Crono
    Dioses planetarios

    Cronos mitraicos
    Eternidad, Serpiente, Saturno

    Cruz ansada
    Cruz, Llave

     
  • viva el Fri22Sep06 Permalink
    Etiquetas: héroe   

    El héroe 

    Mira, basta de fingir, entre el héroe Mortadelo y el héroe del Mercedes 666, yo tengo clara mi erección…

     
c
Crea una nueva entrada
j
Siguiente entrada / Siguiente comentario
k
anterior entrada/anterior comentario
r
Responder
e
Editar
o
mostrar/ocultar comentarios
t
ir al encabezado
l
ir a iniciar sesión
h
mostrar/ocultar ayuda
shift + esc
Cancelar