Etiquetado: corona Mostrar/Ocultar Comentarios | Atajos de teclado

  • viva el Tue12Jun18 Permalink
    Etiquetas: , , , corona, , , , ,   

    Sikkim 

    La pequeña huérfana americana entró a formar parte de la familia real el día fijado por los astrólogos, siendo coronada, con tan sólo veinticinco años, como la gyalmo de Sikkim, la reina de El reino de las orquídeas.
    Al pie del trono, la Denjong Gyallo, la que reina sobre el país del arroz y esposa de las divinidades, recoge las ofrendas de un lama: un cofre precioso, lleno de amuletos de la buena suerte, mientras, en los jardines de palacio cantan los niños del templo bajo las banderolas de vivos colores. Es un día radiante y festivo en el pequeño reino de Sikkim.

    -Yo le amo, y el reino de Sikkim es un país de ensueño. Dice Hope Cooke, cuando el principe Thondup, le ofrece, junto a su amor, la corona del reino.

    Apenas cuatro años antes, ella había encontrado a su apesadumbrado príncipe en un hotel de Darjeeling. Ni en sus más osados sueños hubiera imaginado una historia de amor tan de cuento de hadas… Continuará

    Anuncios
     
  • viva el Fri1Jun18 Permalink
    Etiquetas: , corona, ,   

    CONFESIONES 18 

    agriaba corona calcinados paraíso despiertan pueblo salvados alimento mantenido cuyos últimas fuerte abordarlos razonable artesonados oscurece llegó esperanzas prestaba mas ropa profundas aburrimiento éste arrepentimiento florece profesores arenas entre levantado religiosos rato siglo moral sea otoño poner figurado divino llanuras exijo tener podridos sabes inmemorial ofrendó pasearse niñez esposo

     
  • viva el Fri22May15 Permalink
    Etiquetas: , corona, , , , , , ,   

    Esas cobardes gallinas que gritan prudentes ¡centro… 

    Esas cobardes gallinas que gritan prudentes:
    “¡centro!, extremos huelen” y pican en el patio
    que a la derecha se impone desde Europa,
    falsos demócratas que vinieron del establo,
    más bien caverna, de la España del águila y
    cuyos polluelos arrastran el culo por las instituciones
    de la nueva farsa España.

    O los republicanos reconvertidos
    en sanguijuelas que se pegan a la corona,
    zorra dorada que vigila desde el trono
    su dominio ignorante y apestoso,
    olor a podrido de transición,
    la mano de Franco todavía campante
    ¿y ellos? socialistas sin socialismo, parasitismo.

    Y tantos otros que husmean
    con sus hocicos por fuera del espectáculo,
    esperando la oportunidad del salto,
    unos no pueden en su descarrile al centro,
    otros, viejas caras con aspecto nuevo
    que repican sus gemidos en la CEOE.

    Así el nuevo domingo irás a votar
    con oportunidad de algo,
    entonces irá a pasar la institución
    a otras pocas manos ¿y el dueño del corral?
    riendo en su dorado manto.

     
  • viva el Tue19Aug14 Permalink
    Etiquetas: cintas, corona, guirnalda, ,   

    Corona 

    Donde hay corona el hermano es enemigo…

     
  • viva el Mon27Feb12 Permalink
    Etiquetas: , , corona, , , , ,   

    Tengo mil palabras para derribar los muros con… 

    Tengo mil palabras para derribar
    los muros, con mis puños de seda.
    Millares de palabras atropelladas
    con las que hacer temblar
    al bronce. Pero ¡Ay! He perdido
    los engarces; no hay corona.
    Estoy cansada de parecer
    “una tía dura” con poco éxito.
    Harta, de no poder ser
    mimosa, vulnerable, cristalina
    tranquila y a gusto. De serlo
    a mi pesar, cuando me encuentran
    con la guardia baja.
    Las ilusiones que se van muriendo
    luchan hasta convertirse
    en obsesión. Estoy desbordada,
    sin nervio, sin aliento.
    Quisiera recostarme en la arena,
    y no digo morir, sino dejar
    volar el tiempo, volverme
    espuma de mar,
    lecho de gaviotas.
    No digo morir,
    ni dejar mi último suspiro evaporase
    al azar por el éter.
    No, sólo permitir que el reloj
    deje de pulsar
    a fuego lento. Desaparecer
    de la mirada de las serpientes
    y de la cizaña, sin príncipes
    que rompan las cortinas.
    Las ilusiones que se difuminan
    luchan para no convertirse
    en lánguidas sombras.
    Espuma de mar y arena;
    rehacerme al tercer día
    ¿Estará ya cerca?

     
  • viva el Wed13May09 Permalink
    Etiquetas: , corona, , , ,   

    Está ya en mis zapatos floreciendo la corona… 

    Está ya en mis zapatos floreciendo
    la corona de espinas de mi muerte,
    el hollín de los sueños ya me ciega
    y el nocturno infinito me rodea.

    En su molde de horrores y pasiones
    crece la mala hierba, vieja arpía
    que desde el lacrimal pantano
    tiende su matriarcal regazo.

    Ya caballero exangüe me imagino
    en este cementerio de lectores
    y con la monocorde oración de la cigarra
    y el negro luto de un grillo me conformo.

     
  • viva el Wed13May09 Permalink
    Etiquetas: , corona, , , , ,   

    Con el luto del grillo me conformo 

    Está ya en mis zapatos floreciendo
    la corona de espinas de mi muerte,
    el hollín de los sueños ya me ciega
    y el nocturno infinito me rodea.

    En su molde de horrores y pasiones
    crece la mala hierba, vieja arpía
    que desde el lacrimal pantano
    tiende su matriarcal regazo.

    Ya caballero exangüe me imagino
    en este cementerio de lectores
    y con la monocorde oración de la cigarra

     
  • viva el Wed13May09 Permalink
    Etiquetas: , corona, , , ,   

    GRILLO (CANTANDO) 

    Está ya en mis zapatos floreciendo
    la corona de espinas de mi muerte,
    el hollín de los sueños ya me ciega
    y el nocturno infinito me rodea.

    En su molde de horrores y pasiones
    crece la mala hierba, vieja arpía
    que desde el lacrimal pantano
    tiende su matriarcal regazo.

    Ya caballero exangüe me imagino
    en este cementerio de lectores
    y con la monocorde oración de la cigarra
    y el negro luto de grillo me conformo.

     
  • viva el Fri21Dec07 Permalink
    Etiquetas: corona   

    La corona 

    A Jesucristo no le sienta bien el peluquín de espinas.

     
  • viva el Sat1Dec07 Permalink
    Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , corona, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,   

    Wiki? 

    Quería evitar herirle en los ojos e instintivamente me dirigí a la TommeO.Tal como le había dicho a NoNakis, prosiguió mi amiga, TraD pensaba proseguir los trabajos que le habían mantenido hasta ese momento.Durante esos diez años no sólo se desarrolló la nueva construcción del templo… (Más …)

     
  • viva el Fri16Nov07 Permalink
    Etiquetas: , corona, , , , transmutación   

    transmutación 

    Cualquier realidad puede entrar en contacto con otra y desde ese mismo momento ambas pueden sufrir una transmutación. La alquimia no es una simple filosofía medieval, sobre sus pilares se asienta nuestra bioquímica y nuestra avanzadísima genética.

     
  • viva el Tue27Feb07 Permalink
    Etiquetas: corona, , , , ,   

    EXT. RÍO ACTEÓN. NOCHE 

    Luna tras árbol,
    enigma de luna
    y de cristal;
    donde hay corona,
    un fondo rosa chicle,
    después de horrible parto
    oculto en la sentina
    el ruido y la furia
    de arroyo peregrino.

     
  • viva el Thu16Nov06 Permalink
    Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , bestia apocalíptica, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , corona, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,   

    SÍMBOLOS 

    Adonis
    Plantas

    Afrodita
    Dioses planetarios

    Agathodaemon
    Serpiente

    Agrippa de Nettesheim
    Hombre, Quinario

    Agua
    Fuente, Huracán, la Templanza

    Agua inferior y superior
    Aguas, Dragón, Letras, Neptuno, Nubes

    Inmersión en agua
    Baño

    Agua primordial
    Arquitectura, Océano superior e inferior

    Águila
    Animales, Bandera, Letras, Lucha de animales, Procesión, Rey

    Águila bicéfala
    Águila, Géminis, Montaña

    Cabeza del águila
    Cabeza, Centro

    Águila y león
    Águila, León

    Águila y Prometeo
    Hércules, Prometeo

    Águila y serpiente
    Animales, Tetramorfos

    San Agustín
    Lámpara

    Ahasvero
    Judío errante

    El Ahorcado
    Acróbata, Balder, Crepúsculo, Inversión, Nudo

    Ahrimanyu
    Gemelos, Lucha, Ahrimán

    Ahrimán
    Cosmogonía, Ahrimanyu

    Ahuramazda
    Cabalgadura, Gemelos, Lucha, Sol

    Seudo Aigremont
    Pie

    Aiguilhe de Puy
    Sirena

    Ain-Soph
    Anciano

    Aire
    Padre, Viento

    Akasha
    Acuario

    Alain de Lille
    Naturaleza

    Alambique
    Horno

    Rey Alberico
    Color positivo-negativo

    Alberto Magno
    Animales

    Albiruni
    Correspondencia

    Aldebarán
    Cuaternario

    Alejandro el Grande
    Héroe, Lazos, Nudo

    Alfa y omega
    Letras

    Alfabeto
    Gráfico

    Alfabeto egipcio
    Letras

    Alfabeto hebreo
    Letras

    Luna y alfabeto
    Luna

    Algonquinos
    Liebre

    René Allendy
    Dientes

    Alma
    Globo, Paloma

    Alma como pájaro
    Pájaro

    Peligros del alma
    la Luna, Alma del mundo

    Forma almendrada
    Aureola

    Alquimia

    Alvao
    Zodíaco

    Amaltea
    Cuerno de la abundancia

    Amance
    Agujero

    Amarillo
    Colores

    Amazonas
    Hércules, Lilith

    Ambivalencia
    Binario, Grutescos

    San Ambrosio
    Arca, Perdiz

    Amfortas
    Encantamiento, Rey

    Ammón
    Lago, Pluma

    Ammón Ra
    Aries

    Amor y corazón
    Corazón

    Amor y realeza
    Rey

    Amrita
    Caos, Fuente

    Amuletos
    Escalera, Quinario, Piel

    Mano y amuletos
    Mano

    Plata y amuletos
    Luna

    Anael
    Septenario

    Anaitis
    Luna

    Anciano
    Niño, Anciano de los Días

    Anciano de los Días
    Anciano, Gran Madre

    Áncora
    Delfín

    Andrógino/androginia
    Adán, Alquimia, Daena, Hombre

    Andrómeda
    Liberación de la doncella

    Anémonas
    Granada

    Anfión-Zeto
    Gemelos

    Anfisbena
    el Carro

    Ángeles
    Ciudad, el Juicio

    Siete ángeles
    Septenario, Números

    Ánima
    Castillo, Cimera, Daena, Flauta, Joyas, Madre, Mujer, Shekina, Sirena

    Animales-símbolo
    Gráfico

    Animales en alquimia
    Animales

    Hombre entre dos animales
    Potne Otheron

    Animales lunares
    Animales, Luna

    Mujer y animales
    Mujer

    Animal natural y fabuloso
    Animales

    Ovíparos
    Ovíparos

    Procesiones de animales
    Animales

    Animales y puntos cardinales
    Cuaternario

    Ankh
    Cruz

    Anormal
    Animales, Bufón

    Antares
    Cuaternario

    Anteo
    Revolcamiento

    Antomonio
    Gráfico

    Apis
    Toro

    Apolo
    Árbol, Arco, Boca, Cisne, Color, Crómlech, Dioses planetarios, Dragón, Flecha, Grifo, Helio, Laurel, Mercurio, Monstruos, Nombre, Sol

    Apolo y Artemisa
    Gemelos, Helio

    Apolonio
    Manto

    Aqueloo
    Sirena

    Aquiles
    Espuela, Juguetes, Muerte, Pie

    Arabia
    Arabesco, Luna

    Araña
    Animales, Pulpo, Telaraña

    Árbol
    Bosque

    Árbol cósmico
    Montaña

    Árbol de ciencia
    Árbol, Columna

    Árbol de muerte
    Árbol

    Árbol de vida
    Árbol

    Árbol del mundo
    Tambor

    Espada y árbol
    Espada

    Árbol que canta
    Árbol, Rocío

    Árbol y serpiente
    Serpiente

    Árbol de la Muerte
    Columna

    Árbol de la Vida
    Aves, Ciervo, Columna, Cruz, Cuaternario, Grifo, Serpiente

    Árbol de Navidad iluminado
    Fuego

    Arca de la alianza
    Cofre, Objeto, Templo

    Arcilla
    Limo

    Arco de tres lóbulos
    Trébol

    Arco flamígero
    Arquitectura

    Arco triunfal
    Inversión

    Arco iris
    Arca, Puente

    Ares
    Dioses planetarios, Marte

    Argonautas
    símbolos Heráldicos, Números, Vellocino de oro

    Argos
    Leopardo, Ojo

    Ariadna
    Binario, Lazos, Minotauro, Pérdida

    Aries
    Correspondencia, Cuernos, Géminis, Hércules, Héroe, Pan, Tauro, Zodíaco

    Ariete
    Cuernos

    Arión
    Gemelos

    Ludovico Ariosto
    Hipogrifo

    Aristóteles
    Agujero, Animales, Centro, Corazón, Dioses planetarios, Graal, Gráfico, Números, Perdiz, Polo, Semana, Sirena

    Arjuna
    Carro

    Armadura
    Escudo

    Armas
    Monstruos

    Armas curvas y rectas
    Guadaña, Espada

    Armentia
    Cordero

    Armonía
    Números

    Arpa
    Cisne

    Arpía
    Monstruos, Multiplicidad

    Arpista
    la Luna

    Cuatro arqueros
    Gráfico, Guerreros, Tetramorfos

    Arquetipos
    Cuaternario

    Arquitectura
    Templo

    Arroz
    Fertilidad

    Arte abstracto
    Gráfico

    Arte gótico
    Ángel, Arquitectura, Liebre, Objeto, Rueda

    Arte románico
    Acacia, Águila, Alas, Ángel, Animales, Árbol, Cordero, Escalera, Loto, Mariposa, Manicora, Nivel, Ornamentación, Perdiz, Rueda

    Artemidoro de Daldi
    Casa

    Artemisa
    Dioses planetarios, Gemelos, Luna, Serpiente, Diana

    Rey Arturo
    Abismo, Caballero, Cazador, Judío errante, Minarete, Rey

    Ascensión
    Águila, Escalera

    Simbolismo ascensional
    Binario

    Ascesis
    Cabellos

    Ases
    Cosmogonía

    Asfódelos
    Pradera

    Ashvins
    Caballo

    Miguel Asín Palacios
    Viaje a los infiernos

    Asno
    Animales

    Astarté
    Cono, Gran Madre, Pez

    Astrea
    la Justicia

    Asuras
    Cosmogonía

    Atanor
    Torre

    Atargatis
    Huso, Pez

    Atenas
    Arquitectura

    Atenea
    Espiral

    Atlas
    Hespérides

    Atman
    Gemelos

    Atoum
    Anciano

    Attis
    Árbol, Granada, Guadaña, Pino, Plantas, Yedra

    Cuadras de Augias
    Hércules

    Aureola
    Mano

    Arthur Avalon
    Serpiente

    Azotes
    Flagelación

    Azoth
    Sello de Salomón

    Azufre
    Hombre, León, Matrimonio

    Azul
    Colores

    Ba
    Pájaro, Periquito

    Torre de Babel
    Torre

    Babilonia
    Éufrates, Pájaro

    Bacanales
    Cesta

    Gaston Bachelard
    Aguas, Aire, Alcohol, Barca, Brillo, Cisne, Cuaternario, Elementos, Frío, Fuego, Llama, Nubes, Pájaro, Pasta, Perfume, Pradera, Verticalidad, Viaje al interior de la Tierra, Vuelo

    J. J. Bachofen
    Espacio, Madre

    Balanza
    Libra

    Balder
    Muerte

    Ballena
    Devoración, Montaña

    Ballesta
    Arco

    Balmunga
    Espada rota

    Jurgis Baltrusaitis
    Gráfico, Lazos, Nimbo

    Bambú
    Árboles y flores

    Baphomet
    Escamas

    Barco
    Peine

    Barco de la vida
    Pez

    Barro
    Humo

    Bast
    Gato

    Georges Bataille
    Cuaternario

    Bautismo
    Aguas, Números

    Harold Bayley
    Botella, Cruz, Escalera, Espada, Estrella, Gráfico, Grutescos, Letras, Muro, Rueda, Serpiente, Tridente

    Germain Bazin
    Gráfico

    Beatriz
    Color, Mujer

    A. Beaumont
    Color, Cuervo

    Gustavo Adolfo Bécquer
    Golondrina

    Beigbeder
    Tejer

    Bel
    Tempestad

    Belerofonte
    Pegaso

    Eric Temple Bell
    Descanso semanal

    Benin
    Imagen del mundo

    Gottfried Benn
    Imagen ignota

    Luc Benoist
    Arco, Cielo, Espacio, Gráfico, Hacha, Mandorla, Paisaje, Tocado y trono

    Bartolomé Bermejo
    Dragón

    Claude Bernard
    Vida

    San Bernardo
    Color positivo-negativo

    R. Berthelot
    Desierto, Profesiones, Templo, Tiempo, Tienda, Zodíaco

    R. Bertrand
    Dualismo

    Bestia
    Números

    Betilo
    Onfalo

    Bettini
    Escalera

    Bhagavad-Gitâ
    Viaje del alma

    Bhowani
    Simbolismo fonético

    Bhutia Busty
    Mandala

    Biblos
    Cono

    Bielbog y Czernibog
    Color positivo-negativo, Gemelos

    Bimini
    Islas bienaventuradas

    Binario
    Dos, Dualismo

    William Blake
    Adán, Cielo, Cuaternario, Edades, Imagen ignota, Infierno, Viaje al interior de la Tierra

    Reina Blanche
    Mujer muerta

    Blanco
    Thule, Colores

    Blanco y negro
    Color positivo-negativo, Colores, Rojo

    H. P. Blavatsky
    Andrógino, Árbol, Caos, Cocodrilo, Color positivo-negativo, Dragón, Islas bienaventuradas, Letras, Rana, Rotación, Serpiente, Zodíaco

    Boca
    Letras

    Boca del monstruo
    Boca

    Bodo
    Gigante

    Bohaz
    Jakin

    Jacob Böhme
    Caída, Correspondencia, Dragón, Mujer muerta, Sofía

    Bolo, el democriteano
    Mirabilia

    J. L. Borges y M. Guerrero
    Animales

    Borobudur
    Mandala, Montaña, Templo

    Robert de Boron
    Rey pescador

    Bosra
    Sangre

    Maurice Bouisson
    Periquito

    Bouto
    Serpiente

    Brahma
    Acuario, Binario, Cabeza, Cuaternario, Hombre, Huevo, Loto, Simbolismo fonético, Tejido, Triforme, vaca, Viaje del alma

    Brahman
    Gemelos

    San Brandán
    Islas bienaventuradas

    Branwen
    Simbolismo fonético

    Brazo
    Letras

    André Bretón
    Amada

    Abbé Breuil
    Sigma

    Brillo
    Sol

    Bronwyn
    Simbolismo fonético

    Brunilda
    Liberación de la doncella, Lilith

    Bucráneo
    Cuernos

    Buda
    Aguas, Color, Septenario, Serpiente

    Buey
    Animales, Cuernos, Miel, Toro, Tetramorfos

    Bufón
    Anormales, Asno, Odre

    Buitre
    Madre, Prometeo

    Búsqueda
    Graal

    Caaba
    Piedra

    Cábala
    el Ahorcado, Anciano, árbol, Daena, Espacio, Géminis, Hombre, Sefirot, Septenario, Simbolismo fonético, Tarot

    Caballero
    Rey Arturo, Castillo, Minotauro, Tabla Redonda

    Caballero blanco y negro
    caballero, Color positivo-negativo

    Caballero errante
    Caballero

    Caballero rojo
    Caballero, Sangre

    Caballero y colores
    Caballero

    Caballero y lucha con animales
    Animales, Tabla Redonda

    Caballo
    Animales, Cabalgadura, Dioniso, Gemelos

    Caballo alado
    Animales

    Caballo blanco
    Caballo, Color positivo-negativo

    Conservación de cabezas
    Decapitación

    Cabiros
    Capucha, Dedos

    Cabra
    Caballero, Cuerno de la abundancia, Dioniso, Inversión, Templo, Capricornio

    Macho cabrío
    Caballero, Cuerno de la abundancia, Dioniso, Inversión, Templo, Capricornio

    Cacería perpetua
    Identificaciones, Cazador maldito

    Cadmo
    Dragón

    Caf
    Montaña

    Caída
    Laberinto, Nave, Neptuno, Paraíso perdido, Zodíaco

    Caín
    Espada

    Calavera
    Hamlet

    Calcante
    Serpiente

    Calcinación
    Alquimia

    Caldeos
    Dioses planetarios

    Pedro Calderón de la Barca
    Titanes

    Gran Piedra del Calendario
    Mandala

    Rey de Calicut
    Muerte

    Calímaco
    Animales

    Calíope
    Sirena

    Calipso
    Bestia apocalíptica, Escollos, Isla

    Cáliz
    Caldera, Copa, Graal

    Cambises
    Zodíaco

    Camelot
    Minarete

    S. Cammanm
    Mandala

    Campana
    Objeto

    Tommaso Campanella
    Centro espiritual

    Candelabro de los siete brazos
    Imagen del mundo, Septenario

    Cangrejo
    la Luna

    Caos
    Dragón

    Capucha
    Casco

    Carbón
    Color positivo-negativo

    Cardo
    Templo

    Carlos I
    Enano

    Carnero
    Aries, Cuernos, Zodíaco

    Julio caro Baroja
    Cazador, Lamia, Ojancanu

    Caronte
    Aguas, Castillo

    Vittore Carpaccio
    Dragón

    Carro
    Riendas, Vehículo

    Carro del sol
    Rueda

    Carro procesional
    Tocado y trono, Cuadriga

    Lewis Carroll
    Espejo

    Cartago
    Babilonia

    Vincenzo Cartari
    Cuaternario

    Ernst Cassirer
    Simbolismo fonético

    Castas
    Profesiones

    Cástor y Pólux
    Caballo, Gemelos, Dioscuros

    Cátaros
    Sofía

    Valoración del amor
    Amada

    Catasterismo
    Dioses planetarios, Zodíaco

    Catástrofe cósmica
    Cielo

    Catorce
    Números

    cautes y Cautopates
    Gemelos

    Caverna
    Arquitectura, Desfiladero, Tesoro

    Culto de la caverna
    Mundo

    Cayado
    Peregrino, Poder

    Cebada
    Fecundidad

    Cécrope
    Héroe

    Cedro
    Árbol

    Celso
    Escalera

    Cenicienta
    Sacrificio, Septenario, Zapatos

    Cenit
    Huracán, Polo

    Ceniza
    Pasta

    Centauro
    Bucentauro, Cabalgadura, Hércules, Identificaciones, Minotauro

    Zelda Zonk
    MM

    Cerbero
    Diana, Ternario, Tridente

    Cerdeña
    Serpiente

    Cerebro
    Corazón

    Ceres
    Agricultura, Alas, Columna, Hormigas, Sirena

    Cetro
    Armas, Espiral, Poder

    Ch’i-lin
    Unicornio

    Chakras
    Serpiente

    Chamanes
    Soplar, Tambor

    Jean-François Champollion
    Letras

    Chang
    Fuego

    L. Charbonneau-Lassay
    Inversión, Triple recinto

    Chastaing
    Simbolismo fonético

    Louis Chochod
    Círculo, Tetramorfos, Tortuga

    Chou-Li
    Jade

    Chrétien de Troyes
    Animales, Sangre

    Chung-li Chuan
    Abanico

    Cibeles
    Gorro frigio, Guadaña, Ogro

    Cicatrices
    Marca

    Cicerón
    Luna

    Ciclo
    Año

    Ciclo anual
    Plantas

    Gran ciclo
    Edades

    Cíclope
    Gigante, Ojancanu, Ojo

    Cielo siete
    Huevo

    Templo del cielo
    Arquitectura

    Cigarra
    Crisálida

    Cilindro
    Formas

    Cinco
    Hombre, Mano, Números, Pensamiento

    Cinturón
    Hebilla

    Circe
    Encantamiento, Escollos

    Círculo
    Arquitectura, Ciclo, Dodecanario, Formas

    Cuadratura del círculo
    Arquitectura, Imagen del mundo

    Círculo de piedra
    Crómlech, Cuadrado

    Circunferencia
    Centro, Círculo

    Cisne
    Arpa, Serpiente

    Canto del cisne
    Arpa

    Cisne de Leda
    el Juicio

    Mujer-cisne
    Mujer

    Cisne y arpa
    Cisne

    Ciudad
    Gráfico, Imagen del mundo, Matrona

    Claustro
    Arquitectura

    Clava
    Maza, Mercurio

    Clemente de Alejandría
    Espacio

    Catedral de Clonfert
    Decapitación

    Cloto
    Espacio

    Clusium
    Laberinto

    Cnosos
    Laberinto

    Codex Marcianus
    Circunferencia, Color positivo-negativo, Ouroboros

    Tercer cofre
    Caja

    Coincidentia oppositorum
    Alquimia, Centro, Conjunción, Hombre, Inversión, Volcán

    J. Cola Alberich
    Anormales, Tatuajes

    Collar
    Cuerda

    Francesco Colonna
    Delfín

    Colores de la flores
    Flor

    Colores de los cabellos
    Cabellos

    Colores en alquimia
    Alquimia, Caballero

    Colores y dragones
    Dragón

    Colores y la música
    Correspondencia

    Columna rota
    Rotura

    Columna vertebral
    Columna

    Compás
    Alfa y omega

    Compás de tres tiempos
    Trébol

    Conejo
    fecundidad

    Cong
    Centro

    Congelación
    Hielo

    Coniunctio
    Despedazamiento, Sexos

    Coniunctio oppositorum
    Metales, Conjunción

    Conjunción de contrarios
    Cruz

    Símbolo de conjunción
    Flecha

    Cono
    Hacha, Formas

    Constantino
    Crismón

    Constelación canicular
    la Rueda de la Fortuna

    Ananda K. Coomaraswamy
    Caballero, despedazamiento

    Copa
    Objeto

    Copa y rituales de Etiopía
    Imagen del mundo

    Nicolás Copérnico
    Planetas

    Corazón
    Amor, Cofre

    Corno
    Gorro frigio

    Corona
    Cintas, Guirnalda, Poder, Victoria

    Corona de espinas
    Espina

    Corona de laurel
    Laurel

    Corona doble
    Poder

    Corona en el matrimonio griego
    Rey

    Corona mural
    Matrona

    Corona triple
    Poder

    Correspondencia
    Color, Objeto, Planetas

    Corroído
    Estado de conservación

    Doncella de la cosecha
    Perséfone

    Cosmogonía
    Creación

    Court de Gebelin
    Letras

    Cráneo
    Cabeza

    Seis días de la creación
    Espacio

    Cremación
    Madera

    Creta
    Hacha, Paisaje

    Anciano de Creta
    Edades

    Crimilda
    Lilith

    Crisálida
    Hueso, Máscara

    Crisaor
    Espada, Oro

    Crisol
    Horno

    Crómlech
    Recinto

    Crono
    Dioses planetarios

    Cronos mitraicos
    Eternidad, Serpiente, Saturno

    Cruz ansada
    Cruz, Llave

     
  • viva el Wed1Nov06 Permalink
    Etiquetas: , , , corona, , , , , , , , , , ,   

    La noche 

    La noche empezaba a tragar el bosque cercano. El pesado aliento de la niebla otoñal se acercaba húmedo y sigiloso. Salió al pequeño cementerio de la iglesia. Ya nadie se ocupaba de él. Y deseó morir. Un repentino vértigo se apoderó de sus vísceras. Estaba a punto de desmayarse. Sus rodillas se clavaron en el suelo, su frente sobre una lápida. En su amplio mentón se imprimieron las primeras letras inscritas en una abandonada tumba: SOL… El resto de la inscripción estaba tapada por el barro, los trozos degradados de flores de plástico y una esquelética y deshojada corona de alambres torturados por el tiempo. Una repentina mueca se incrustó en su cara, sus ojos brillaron y por primera vez en su vida una lágrima se lanzó al vacío aterrada quizás porque aquel monstruo sin sentimientos hubiera sido capaz de expulsarla de sus sorprendidos y vírgenes lacrimales. Clavó sus uñas en el barro y comenzó a cavar con la desesperación de un condenado en las mazmorras del infierno. La letras esculpidas en piedra hablaban: SOLEDAD MARTÍN DE GAYOL – R.I.P. […]

     
    • Ahasvero el Jue2Nov06 Permalink | Inicia sesión para responder

      Me acabo de percatar que esto es una hallowinada pedorra, pero ya no voy a cambiarlo, forma parte de la novelota esta por entregas -en clave “florida”- que me ha dado por continuar hasta que la muerte nos separe (jo otra vez he dicho muerte, mierda! si es que los niños no me dejan escribir con tanto “susto o muerte”, ya no sé ni lo que hago, mierda otra vez!)

      Me gusta

    • Ahasvero el Jue2Nov06 Permalink | Inicia sesión para responder

      Me acabo de percatar que esto es una hallowinada pedorra, pero ya no voy a cambiarlo, forma parte de la novelota esta por entregas -en clave “florida”- que me ha dado por continuar hasta que la muerte nos separe (jo otra vez he dicho muerte, mierda! si es que los niños no me dejan escribir con tanto “susto o muerte”, ya no sé ni lo que hago, mierda otra vez!)

      Me gusta

    • popi el Jue2Nov06 Permalink | Inicia sesión para responder

      Venga anda, sigue con la paranoia, que a mí ya me tiene intrigado el asunto. Ah!Y no me olvido del meme, todo tiene su tiempo. “!!!!!!!!!zuzto o muette!!!!!!!!”

      Me gusta

    • popi el Jue2Nov06 Permalink | Inicia sesión para responder

      Venga anda, sigue con la paranoia, que a mí ya me tiene intrigado el asunto. Ah!Y no me olvido del meme, todo tiene su tiempo. “!!!!!!!!!zuzto o muette!!!!!!!!”

      Me gusta

    • Ahasvero el Jue2Nov06 Permalink | Inicia sesión para responder

      Mi intención es escribir un post al día sobre este tema durante un año (365 post, más o menos). Cada uno de ellos será una página de la novelota y, a la vez, un microrrelato independiente con su propio final. Por tanto, popi, espero mantener la intriga (o el dolor de barriga) de esta paranoia hasta dentro de un año, mientras tanto habrá que conformarse con los microfinales.

      Me gusta

    • Ahasvero el Jue2Nov06 Permalink | Inicia sesión para responder

      Mi intención es escribir un post al día sobre este tema durante un año (365 post, más o menos). Cada uno de ellos será una página de la novelota y, a la vez, un microrrelato independiente con su propio final. Por tanto, popi, espero mantener la intriga (o el dolor de barriga) de esta paranoia hasta dentro de un año, mientras tanto habrá que conformarse con los microfinales.

      Me gusta

    • popi el Vie3Nov06 Permalink | Inicia sesión para responder

      Me agrada la idea, siempre y cuando al acabar la novelota no te dé por cambiar de orden cada microrrelato y nos desafíes a resolver otro meme. :)

      Me gusta

    • popi el Vie3Nov06 Permalink | Inicia sesión para responder

      Me agrada la idea, siempre y cuando al acabar la novelota no te dé por cambiar de orden cada microrrelato y nos desafíes a resolver otro meme. :)

      Me gusta

    • Ahasvero el Vie3Nov06 Permalink | Inicia sesión para responder

      Pues me has dado una idea, jejeje, quizás lo haga… :lol: por cierto, sobre lo del meme, te aconsejo que lo mutes, es decir, que le hagas alguna mutación :-P

      Me gusta

    • Ahasvero el Vie3Nov06 Permalink | Inicia sesión para responder

      Pues me has dado una idea, jejeje, quizás lo haga… :lol: por cierto, sobre lo del meme, te aconsejo que lo mutes, es decir, que le hagas alguna mutación :-P

      Me gusta

  • viva el Wed1Nov06 Permalink
    Etiquetas: , , , corona, , , , , , , , , , ,   

    6. La noche… 

    nieblaLa noche empezaba a tragar el bosque cercano. El pesado aliento de la niebla otoñal se acercaba húmedo y sigiloso. Salió al pequeño cementerio de la iglesia. Ya nadie se ocupaba de él. Y deseó morir. Un repentino vértigo se apoderó de sus vísceras. Estaba a punto de desmayarse. Sus rodillas se clavaron en el suelo, su frente sobre una lápida. En su amplio mentón se imprimieron las primeras letras inscritas en una abandonada tumba: SOL… El resto de la inscripción estaba tapada por el barro, los trozos degradados de flores de plástico y una esquelética y deshojada corona de alambres torturados por el tiempo. Una repentina mueca se incrustó en su cara, sus ojos brillaron y por primera vez en su vida una lágrima se lanzó al vacío aterrada quizás porque aquel monstruo sin sentimientos hubiera sido capaz de expulsarla de sus sorprendidos y vírgenes lacrimales. Clavó sus uñas en el barro y comenzó a cavar con la desesperación de un condenado en las mazmorras del infierno. La letras esculpidas en piedra hablaban: SOLEDAD MARTÍN DE GAYOL – R.I.P. […]

     
    • Ahasvero el Jue2Nov06 Permalink | Inicia sesión para responder

      Me acabo de percatar que esto es una hallowinada pedorra, pero ya no voy a cambiarlo, forma parte de la novelota esta por entregas -en clave “florida”- que me ha dado por continuar hasta que la muerte nos separe (jo otra vez he dicho muerte, mierda! si es que los niños no me dejan escribir con tanto “susto o muerte”, ya no sé ni lo que hago, mierda otra vez!)

      Me gusta

    • popi el Jue2Nov06 Permalink | Inicia sesión para responder

      Venga anda, sigue con la paranoia, que a mí ya me tiene intrigado el asunto. Ah!Y no me olvido del meme, todo tiene su tiempo. “!!!!!!!!!zuzto o muette!!!!!!!!”

      Me gusta

    • Ahasvero el Jue2Nov06 Permalink | Inicia sesión para responder

      Mi intención es escribir un post al día sobre este tema durante un año (365 post, más o menos). Cada uno de ellos será una página de la novelota y, a la vez, un microrrelato independiente con su propio final. Por tanto, popi, espero mantener la intriga (o el dolor de barriga) de esta paranoia hasta dentro de un año, mientras tanto habrá que conformarse con los microfinales.

      Me gusta

    • popi el Vie3Nov06 Permalink | Inicia sesión para responder

      Me agrada la idea, siempre y cuando al acabar la novelota no te dé por cambiar de orden cada microrrelato y nos desafíes a resolver otro meme. :)

      Me gusta

    • Ahasvero el Vie3Nov06 Permalink | Inicia sesión para responder

      Pues me has dado una idea, jejeje, quizás lo haga… :lol: por cierto, sobre lo del meme, te aconsejo que lo mutes, es decir, que le hagas alguna mutación :-P

      Me gusta

  • viva el Wed1Nov06 Permalink
    Etiquetas: , , , corona, , , , , , , , , ,   

    La noche empezaba a tragar el bosque cercano… 

    La noche empezaba a tragar el bosque cercano. El pesado aliento de la niebla otoñal se acercaba húmedo y sigiloso. Salió al pequeño cementerio de la iglesia. Ya nadie se ocupaba de él. Y deseó morir. Un repentino vértigo se apoderó de sus vísceras. Estaba a punto de desmayarse. Sus rodillas se clavaron en el suelo, su frente sobre una lápida. En su amplio mentón se imprimieron las primeras letras inscritas en una abandonada tumba: SOL… El resto de la inscripción estaba tapada por el barro, los trozos degradados de flores de plástico y una esquelética y deshojada corona de alambres torturados por el tiempo. Una repentina mueca se incrustó en su cara, sus ojos brillaron y por primera vez en su vida una lágrima se lanzó al vacío aterrada quizás porque aquel monstruo sin sentimientos hubiera sido capaz de expulsarla de sus sorprendidos y vírgenes lacrimales. Clavó sus uñas en el barro y comenzó a cavar con la desesperación de un condenado en las mazmorras del infierno. La letras esculpidas en piedra hablaban: SOLEDAD MARTÍN DE GAYOL – R.I.P. […]

     
    • Ahasvero el Jue2Nov06 Permalink | Inicia sesión para responder

      Me acabo de percatar que esto es una hallowinada pedorra, pero ya no voy a cambiarlo, forma parte de la novelota esta por entregas -en clave “florida”- que me ha dado por continuar hasta que la muerte nos separe (jo otra vez he dicho muerte, mierda! si es que los niños no me dejan escribir con tanto “susto o muerte”, ya no sé ni lo que hago, mierda otra vez!)

      Me gusta

    • popi el Jue2Nov06 Permalink | Inicia sesión para responder

      Venga anda, sigue con la paranoia, que a mí ya me tiene intrigado el asunto. Ah!Y no me olvido del meme, todo tiene su tiempo. “!!!!!!!!!zuzto o muette!!!!!!!!”

      Me gusta

    • Ahasvero el Jue2Nov06 Permalink | Inicia sesión para responder

      Mi intención es escribir un post al día sobre este tema durante un año (365 post, más o menos). Cada uno de ellos será una página de la novelota y, a la vez, un microrrelato independiente con su propio final. Por tanto, popi, espero mantener la intriga (o el dolor de barriga) de esta paranoia hasta dentro de un año, mientras tanto habrá que conformarse con los microfinales.

      Me gusta

    • popi el Vie3Nov06 Permalink | Inicia sesión para responder

      Me agrada la idea, siempre y cuando al acabar la novelota no te dé por cambiar de orden cada microrrelato y nos desafíes a resolver otro meme. :)

      Me gusta

    • Ahasvero el Vie3Nov06 Permalink | Inicia sesión para responder

      Pues me has dado una idea, jejeje, quizás lo haga… :lol: por cierto, sobre lo del meme, te aconsejo que lo mutes, es decir, que le hagas alguna mutación :-P

      Me gusta

  • viva el Thu28Sep06 Permalink
    Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , corona, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,   

    EL RUISEÑOR Y LA ROSA 

    —Ella me prometió que bailaría conmigo si le llevaba rosas rojas —murmuró el Estudiante—; pero en todo el jardín no queda ni una sola rosa roja.
    El Ruiseñor le estaba escuchando desde su nido en la encina, y lo miraba a través de las hojas; al oír esto último, se sintió asombrado.
    —¡Ni una sola rosa roja en todo el jardín! —repitió el Estudiante con sus ojos llenos de lágrimas—. ¡Ay, es que la felicidad depende hasta de cosas tan pequeñas! Ya he estudiado todo lo que los sabios han escrito, conozco los secretos de la filosofía y sin embargo, soy desdichado por no tener una rosa roja.
    —Por fin tenemos aquí a un enamorado auténtico —se dijo el ruiseñor—. He estado cantándole noche tras noche, aunque no lo conozco; y noche tras noche le he contado su historia a las estrellas; y por fin lo veo ahora. Su cabello es oscuro como la flor del jacinto, y sus labios son tan rojos como la rosa que desea; pero la pasión ha hecho palidecer su rostro hasta dejarlo del color del marfil, y la tristeza ya le puso su marca en la frente.
    —El Príncipe da el baile mañana por la noche —seguía quejándose el Estudiante—, y allí estará mi amada. Si le llevo una rosa roja bailará conmigo hasta el amanecer. Si le llevo una rosa roja la estrecharé entre mis brazos, y ella apoyará su cabeza sobre mi hombro, y apoyará su mano en la mía. Pero como no hay ni una sola rosa roja en mi jardín, tendré que sentarme solo, y ella pasará bailando delante mío, sin siquiera mirarme y se me romperá el corazón.
    —Este sí que es un auténtico enamorado verdadero —seguía pensando el Ruiseñor—. Yo canto y él sufre; lo que para mí es alegría, para él es dolor. No cabe duda que el amor es una cosa admirable, más preciosa que las esmeraldas y más rara que los ópalos blancos. Ni con perlas ni con ungüentos se lo puede comprar, porque no se vende en los mercados. No se puede adquirir en el comercio ni pesar en las balanzas del oro.
    —Los músicos estarán sentados en su estrado —decía el Estudiante—, y harán surgir la música de sus instrumentos, y mi amada bailará al son del arpa y el violín. Ella bailará tan levemente, que sus pies casi no tocarán el suelo, y los cortesanos, con sus trajes fastuosos, formarán corro en torno suyo para admirarla. Pero conmigo no bailará, porque no tengo una rosa roja para darle.
    Y se arrojó sobre la hierba, y ocultando su rostro entre las manos, se puso a llorar amargamente.
    —¿Por qué está llorando? —preguntó una lagartija verde que pasaba frente a él con la cola al aire.
    —¿Sí, por qué? —murmuraba una margarita a su vecina, con voz dulce y tenue.
    —Está llorando por una rosa roja —explicó el Ruiseñor.
    —¿Por una rosa roja? —exclamaron las otras en coro. ¡Qué ridiculez!
    La lagartija, que era un poco cínica, se puso a reír a carcajadas. Sólo el Ruiseñor comprendía el secreto de la pena del Estudiante y, posado silenciosamente en la encina, meditaba sobre el misterio del amor.
    Por último, desplegó sus alas oscuras y se elevó en el aire. Cruzó como una sombra a través de la avenida, y como una sombra se deslizó por el jardín.
    En medio del prado había un magnífico rosal, y el Ruiseñor voló hasta posársele en una de sus ramas.
    —Necesito una rosa roja —le dijo. Dámela y yo te cantaré mi canción más dulce.
    Pero el rosal negó sacudiendo su ramaje.
    —Mis rosas son blancas —le contestó—, como la espuma del mar y más blancas que la nieve de la montaña. Pero ve donde mi hermana que crece al lado del viejo reloj de sol, y puede ser que ella te proporcione la flor que necesitas.
    El Ruiseñor voló hacia el gran rosal que crecía junto al viejo reloj de sol.
    —Dame una rosa roja —le dijo—, y te cantaré mi canción más dulce.
    Pero el rosal negó sacudiendo su follaje.
    —Mis rosas son amarillas —contestó—, tan amarillas como el cabello de la sirena que se sienta en un trono de ámbar, y más amarillas que el Narciso que florece en el prado. Pero anda a ver a mi hermano, que crece al pie de la ventana del Estudiante, y quizás él pueda darte la flor que necesitas.
    El Ruiseñor voló entonces hasta el viejo rosal que crecía al pie de la ventana del Estudiante.
    —Dame una rosa roja —le dijo—, y yo te cantaré mi canción más dulce.
    Pero el rosal negó sacudiendo su follaje.
    —Rojas son, en efecto, mis rosas —contestó—; tan rojas como las patas de las palomas, y más rojas que los abanicos de coral que relumbran en las cavernas del océano. Pero el invierno heló mis venas, y la escarcha marchitó mis capullos, y la tormenta rompió mis ramas y durante todo este año no tendré rosas rojas.
    —Una rosa roja es todo lo que necesito —exclamó el Ruiseñor—; ¡sólo una rosa roja! ¿No hay manera alguna de que la pueda obtener?
    —Hay una manera —contestó el rosal—, pero es tan terrible que no me atrevo a decírtela.
    —Dímela —repuso el Ruiseñor—. Yo no me asustaré.
    —Si quieres una rosa roja —dijo el rosal—, tienes que construirla con tu música, a la luz de la luna, y teñirla con la sangre de tu corazón. Debes cantar con tu pecho apoyado sobre una de mis espinas. Debes cantar toda la noche, hasta que la espina atraviese tu corazón y la sangre de tu vida fluirá en mis venas y se hará mía…
    —La propia muerte es un precio muy alto por una rosa roja —murmuró el Ruiseñor—, y la vida es dulce para todos. Es agradable detenerse en el bosque verde y ver al sol viajando en su carroza de oro y a la luna en su carroza de perlas. Es muy dulce el aroma del espino, y también son dulces las campanillas azules que crecen en el valle y los brezos que florecen en el collado. Sin embargo, el Amor es mejor que la vida, y, por último, ¿qué es el corazón de un ruiseñor comparado con el corazón de un hombre enamorado?
    Y, desplegando sus alas oscuras, el ruiseñor se elevó en el aire, cruzó por el jardín como una sombra, y como una sombra se deslizó a través de la avenida.
    El Estudiante seguía echado en la hierba, como lo había dejado; y las lágrimas no se secaban en sus anchos ojos.
    —¡Alégrate! —le gritó el Ruiseñor—. ¡Siéntete dichoso, porque tendrás tu rosa roja! Yo la construiré con mi música, a la luz de la luna, y la teñiré con la sangre de mi corazón. Lo único que pido en cambio, es que seas un verdadero amante, porque el Amor es más sabio que la Filosofía, por muy sabia que ésta sea, y es más poderoso que la Fuerza, por muy fuerte que ella sea. Las alas del Amor son llamas de mil tonalidades, y su cuerpo es del color del fuego. Sus labios son dulces como la miel, y su aliento es como la mirra silvestre.
    El Estudiante levantó la vista de la hierba y escuchó, pero no comprendió lo que decía el Ruiseñor, porque él sólo podía entender lo que estaba escrito en los libros.
    En cambio, la encina comprendió y se puso a balancear muy tristemente, porque sentía un hondo cariño por el pequeño Ruiseñor que había construido el nido en sus ramajes.
    —Cántame, por favor, una última canción —le susurró la encina—, porque voy a sentirme muy sola cuando te hayas ido.
    Y el Ruiseñor cantó para la encina, y su voz era como el agua que cae de una jarra de plata.
    Cuando terminó la canción del Ruiseñor, se levantó el Estudiante y sacó del bolsillo un cuadernito y un lápiz.
    —He de admitir que ese pájaro tiene estilo —se dijo a sí mismo caminando por la alameda—, eso no puede negarse; pero ¿acaso siente lo que canta? Temo que no, debe ser como tantos artistas, puro estilo y nada de sinceridad. Jamás se sacrificaría por alguien, piensa solamente en música y ya se sabe que el arte es egoísta. Sin embargo, debo reconocer que su voz da notas muy bellas. ¡Lástima que no signifiquen nada, o que no signifiquen nada importante para nadie!
    Luego entró en su alcoba, y, echándose sobre su cama, comenzó de nuevo a pensar en su amor. Después de unos momentos se quedó dormido.
    Cuando la luna alumbró en los cielos, el Ruiseñor voló hacia el rosal, y apoyó su pecho sobre la mayor de las espinas. Toda la noche estuvo cantando con el pecho contra la espina, y la luna fría y cristalina se inclinó para escuchar. Toda la noche estuvo cantando así apoyado, y la espina se hundía más y más en su carne y la sangre de su vida se derramaba en el rosal.
    Cantó primero al nacimiento del Amor en el corazón de los adolescentes. Entonces, en la rama más alta del rosal floreció una rosa maravillosa, pétalo tras pétalo como canción tras canción. Al principio era pálida, como la niebla que flota sobre el río; pálida como los pies de la mañana y plateada como las alas de la aurora. La rosa que floreció en la rama más alta del rosal era como el reflejo de una rosa en un cáliz de plata, era como el reflejo de una rosa en espejo de agua.
    El rosal le gritó al Ruiseñor para que apretara más su pecho contra la espina.
    —¡Aprétate más, pequeño Ruiseñor —gritó el rosal—, o el día llegará antes de haber terminado de fabricar la rosa!
    Y el Ruiseñor se apretó más contra la espina, y más y más creció su canto porque ahora cantaba el nacimiento de la pasión en el alma de un joven y de una virgen.
    Y un delicado rubor comenzó a cubrir las hojas de la rosa, como el rubor que cubre las mejillas del novio cuando besa los labios de su prometida.
    Pero la espina no llegaba todavía al corazón del corazón, y el corazón de la rosa permanecía blanco, porque sólo la sangre de un ruiseñor puede enrojecer el corazón de una rosa.
    Y el rosal le gritó al Ruiseñor para que se apretara más aún contra la espina.
    —¡Aprétate más, pequeño Ruiseñor —gritó el rosal—, o llegará el día antes de haber terminado de fabricar la rosa!
    Y el Ruiseñor se apretó más aún contra la espina, y la espina al fin le alcanzó el corazón. Un terrible dolor lo traspasó. Más y más amargo era el dolor, y más y más impetuosa se hacía su canción, porque ahora cantaba el Amor sublimado por la muerte, el Amor que no puede aprisionar la tumba.
    Y la rosa del rosal se puso camersí como la rosa del cielo del Oriente. Su corona de pétalos era púrpura como es purpúreo el corazón de un rubí.
    La voz del Ruiseñor ya desmayaba, sus alitas comenzaron a agitarse, y una nube le cayó sobre sus ojos. Su canto desmayaba más y más, y sentía que algo le obstruía la garganta.
    Entonces tuvo una última explosión de música. Al oírla la luna blanca se olvidó del alba y se demoró en el horizonte. Al oírla la rosa roja tembló de éxtasis y abrió sus pétalos al frescor de la mañana. El eco llevó la canción a la caverna de las montañas, y despertó a los pastores dormidos. Luego navegó entre los juncos del río que llevaron el mensaje hasta el mar.
    —¡Mira, mira —gritó el rosal—, la rosa ya está terminada!
    Pero el Ruiseñor no contestó, porque estaba muerto con la espina clavada en su corazón.
    Ya era eso del mediodía cuando despertó el Estudiante; abrió la ventana y miró hacia afuera.
    —¡Caramba, qué maravillosa visión! —exclamó—. ¡Una rosa roja! En mi vida he visto una rosa semejante. Es tan hermosa que estoy seguro que tiene un nombre muy largo en latín.
    Se inclinó por el balcón y la cortó.
    En seguida se caló el sombrero, y con la rosa en la mano, corrió a la casa del profesor.
    La hija del profesor estaba sentada cerca de la puerta, devanando una madeja de seda azul, con su perrito a los pies.
    —Dijiste que bailarías conmigo si te traía una rosa roja —exclamó el Estudiante—. Aquí tienes la rosa más roja de todo el mundo. Esta noche la prenderás sobre tu corazón y como bailaremos juntos podré decirte cuánto te amo.
    Pero la jovencita frunció el ceño.
    —Me temo que no va a hacer juego con mi vestido nuevo —repuso—, Y, además el sobrino del Chambelán me envió unas joyas de verdad, y todo el mundo sabe que las joyas son más caras que las flores.
    —Eres una ingrata incorregible —dijo agriamente el Estudiante, y tiró con ira la rosa al arroyo donde un carro la aplastó al pasar.
    —¿Ingrata? —dijo la muchacha—. Yo te digo que eres un grosero. ¿Qué eres tú, después de todo? Sólo un estudiante, y ni siquiera creo que lleves hebillas de plata en los zapatos, como lo hace el sobrino del Chambelán.
    Y muy altanera se metió en su casa.
    —¡Qué cosa más estúpida es el Amor! —se dijo el Estudiante mientras caminaba—. No es ni la mitad de útil que la Lógica, porque no demuestra nada y le habla a uno siempre de cosas que no suceden nunca, y hace creer verdades que no son ciertas. En realidad no es nada práctico, y como en estos tiempos ser práctico es serlo todo, volveré a la Filosofía y al estudio de la Metafísica.
    Y al llegar a su casa, abrió un libro lleno de polvo, y se puso a leer.

    Oscar Wilde

     
  • viva el Tue5Sep06 Permalink
    Etiquetas: corona   

    Cresta de gallo 

    Cuando los reyes llevaban corona, ¿los gallos iban en yate?

     
  • viva el Tue5Sep06 Permalink
    Etiquetas: corona,   

    Corona o salvamuertes 

    La corona fúnebre es un salvamuertes con flores

     
  • viva el Tue5Sep06 Permalink
    Etiquetas: corona,   

    Corona o salvavidas 

    Las piscinas y los barcos llevan coronas fúnebres y deshojadas para alargar la vida

     
c
Crea una nueva entrada
j
Siguiente entrada / Siguiente comentario
k
anterior entrada/anterior comentario
r
Responder
e
Editar
o
mostrar/ocultar comentarios
t
ir al encabezado
l
ir a iniciar sesión
h
mostrar/ocultar ayuda
shift + esc
Cancelar