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  • viva el Mon14May18 Permalink
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    García Lorca. Yerma 

    Escrita entre 1933 y 1934 y estrenada en Madrid en diciembre de este último año, Yerma sintetiza la riqueza del universo lorquiano. Poesía, música, escenografía y plástica se conjugan en una obra que, a caballo entre la tradición y la innovación, representa una de las cimas del teatro español contemporáneo. El autor definió su obra como “la imagen de la fecundidad castigada a la esterilidad”, dentro de ese dramático juego universal en el que se mueven sus criaturas: la oposición entre las fuerzas de la vida, destinadas a la libertad, y la opresión, hasta la muerte, que sobre esas fuerzas se vuelca.

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  • viva el Mon14May18 Permalink
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    Gerald Durrell. Animales En General 

    Tal como sentenciara en su día un famoso suplemento literario, ” si los animales, pájaros e insectos pudieran hablar, posiblemente concederían a Gerald Durrell uno de sus primeros Premios Nobel”. Animales en general, que recoge las amenas charlas que el popular naturalista dio en la BBC acerca de “Galanteos animales, “Animales inventores” y “Animales que desaparecen”, constituye una buena muestra del talento de su autor para describir con inimitable frescura, brillantez y gracia los mecanismos y peculiaridades de la vida animal.

     
  • viva el Tue3Apr18 Permalink
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    Últimos golpes 

    Tres razones, principalmente, os pueden sacar de casa y acercaros al teatro a ver la obra que os sugiero. Si os interesan las propuestas sobre temas sociales candentes y que os ayuden a la reflexión más allá de las meras y crudas noticias. Si os gusta compartir experiencias que no os dejen impasibles y, tercera pero esencial, si disfrutáis con puestas en escena sencillas y con garra, de las que no te dejan indiferente.
    La obra es Últimos golpes, dirigida por Fernando Calatrava, en la que la actriz Beatriz Grimaldos interpreta a una mujer, víctima de la violencia de género, que decide armarse de valor para poner fin a un largo camino de violencia y humillación.
    Se representará en el Teatro Galileo durante todo el mes de abril dentro del proyecto dramatúrgico Los martes fronterizos que dirige Sanchís Sinisterra y que también es el autor del texto de esta obra.

     
  • viva el Thu8Feb18 Permalink
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    La vuelta a Verne en 80 Jules 

    Un 8 de febrero de 1828 nacía en Nantes Jules Gabriel Verne, creador de un género propio en el que, mediante una aventura narrada magistralmente, se describen los grandes avances científicos y técnicos que revolucionaron el s.XIX.
    Con 11 años Jules Verne decidió enrolarse como grumete en un barco rumbo a la India: quería saciar su sed de aventuras, huir de su hogar y deslumbrar a su amada prima Caroline. El severo castigo de su padre y la humillación ante su prima y amigos hizo que encauzara su rebeldía hacia la literatura.
    Tuvo que ocultar su vocación de escritor ya que su padre no lo veía con buenos ojos: quería que le sucediera como abogado. Se licenció en derecho, pero a su vez, le escribió a su padre:

    puedo convertirme en un buen escritor, pero nunca sería más que un mal abogado.

    Sufrió dos desengaños amorosos y un matrimonio conflictivo que se traducen en la escasa relevancia de las mujeres en sus obras, incluso a veces con un punto misógino.
    En París conoce a Alexandre Dumas que se convierte en su mentor, amigo y protector.
    En época de estrecheces económicas se refugiaba del frío en la biblioteca Nacional, donde leía libros y revistas de divulgación científica, así conoció todos los avances de la técnica.
    Los héroes de Verne recorren un mundo insólito pero real, enigmático pero comprensible para la razón y la ciencia y, además de un viaje físico realizan un viaje interior.
    Su Obra más conocida es La vuelta al mundo en 80 días, novela con la que obtiene el triunfo definitivo y se convierte en el autor más leído y famoso de Francia.
    La obra es una reflejo del optimismo de su primera etapa como escritor, en la que cree que el saber científico resolverá todos los obstáculos y reducirá la desigualdad de clases.

     
  • viva el Mon13May13 Permalink
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    Al parecer wordpress ha decidido cambiar el funcionamiento… 

    Al parecer wordpress ha decidido cambiar el funcionamiento de este tema. Ahora no es posible publicar directamente como antes, hay que tener invitación de autor. Así que si alguien está interesado en seguir publicando aquí, que me pida invitación en este post (no sé cuantas invitaciones me dejará dar).

     
  • viva el Wed6Mar13 Permalink
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    En el kyinooka es responsabilidad del lector completar… 

    En el kyinooka es responsabilidad del lector completar el significado o interpretación final que ha de dar a la variación con la que se encuentra en un momento dado, no sólo por cuestiones connotativas o denotativas, como en cualquier otro poema, sino porque debe acabar de poner la puntuación (omitida intencionalmente por el autor) para establecer el significado final o hallazgo poético particular o del momento. Es incluso deseable que el lector establezca, si es posible, sus propias variaciones, bien sea añadiendo la puntuación al poema o usando formas variables de las palabras (plurales, terminaciones, conjugaciones verbales, etc.) que contiene el poema que se está leyendo.

     
  • viva el Wed24Oct12 Permalink
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    A punto de alcanzar la entrada 7.000 Habrá… 

    A punto de alcanzar la entrada 7.000! Habrá premio para su autor!

     
  • viva el Mon18Jun12 Permalink
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    La Internet es como el alcohol en… 

    “La Internet es como el alcohol, en cierto sentido. Acentúa lo que haces de todos modos. Si quieres ser un solitario, puedes estar más solo. Si quieres estar conectado, facilita conectarte” – Esther Dyson
    Con esta frase, procederé a abrir una sección de “preguntas al Autor y Comisiones” para mi cómic; y una botella de Vino

     
  • viva el Fri25May12 Permalink
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    Lo que hay fuera de mí es… 

    “Lo que hay fuera de mí es una muestra mal hecha de lo que hay dentro de mí” (no recuerdo al autor de la frase).

     
  • viva el Tue17Apr12 Permalink
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    Puedes enlazar a un autor por ejemplo así… 

    Puedes enlazar a un autor, por ejemplo así: https://aalf.me/author/laikeva/
    Obtendrás el enlace pinchando con el botón secundario en el nombre de usuario del post o entrada, no del comentario que haga ni en la foto del avatar!

     
  • viva el Fri20Jan12 Permalink
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    Respecto a la SOPA se supone que lo… 

    Respecto a la SOPA, se supone que lo hacen por ayudar a los artistas, pero muchos de los más populares de la actualidad (Lady Gaga, etc) se dieron a conocer gracias a youtube e internet en general. Probablemente no sepan que con esta absurda ley lo que hacen es coartar la expresión de los artistas emergentes y por ende al arte en sí. ¡¡NO A LA SOPA!! ¡¡La libertad de expresión es más relevante que los derechos de autor!!

     
  • viva el Fri8Apr11 Permalink
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    Después de 93 años estoy cerca del final… 

    Después de 93 años, estoy cerca del final. El final para mi ya no está muy lejos. Pero todavía permítanme recordar a otros que actuaron basados en mi compromiso político. Fueron los años de resistencia a la ocupación Nazi — y el programa de derechos sociales elaborado hace 66 años atrás por el Consejo Nacional de la Resistencia.

    Es a Jean Moulin [miembro asesinado del Consejo] a quien le debemos como parte de este Consejo, la unidad de todos los elementos de la Francia ocupada — los movimientos, los partidos, los sindicatos — para proclamar su membresía en la Francia combatiente, y le debemos esto al único líder que lo reconoció, el general Charles de Gaulle. Desde Londres donde me uní a de Gaulle en Marzo de 1941, aprendí que este Consejo había completado un programa lo adoptó el 15 de Marzo de 1944, que ofrece para la Francia liberada un grupo de principios y valores en los que descansaría la moderna democracia de nuestro país.

    Estos principios y valores los necesitamos más que nunca. Es hasta que nosotras lo veamos, todas juntas, que nuestra sociedad se vuelva una de la que estemos orgullosos, no esta sociedad de inmigrantes sin papeles — expulsiones, sospechas respecto a los inmigrantes. No esta sociedad donde se cuestiona la seguridad social y los planes de pensiones y salud nacionales. No esta sociedad donde los medios masivos están en manos de los ricos. Son cosas en las que nos habríamos negado a ceder si fuesemos los herederos verdaderos del Consejo Nacional de la Resistencia.

    Desde 1945, después de un horroroso drama [La 2ª Guerra] hubo una ambiciosa resurrección de la sociedad a la que el mismo remanente del contingente del Consejo de la Resistencia se dedicó. Recordemosles mientrsa creaban un programa de salud nacional y de pensiones tal como la Resistencia quería, como su programa estipulaba, “un plan completo de salud nacional y seguridad social, apuntado a asegurar a todos los ciudadanos y ciudadanas los medios de subsistencia cuando sea que estén incapacitados para encontrar un trabajo; una jubilación que permita a los viejos trabajadores terminar sus días con dignidad.

    Las fuentes de energía, electricidad, y gas, minas, los grandes bancos, fueron nacionalizados. Ahora esto fue como el programa recomendaba: “… el retorno a la nación de los monopoilizados medios de producción, frutos del trabajo común, fuentes de energía, riqueza de las minas, de compañías de seguros y de los grandes bancos; la institución de una verdadera democracia económica y social involucra la salida de los grandes feudos económicos y financieros de la dirección de la economía.”

    El interés general debe dominar sobre los intereses especiales. El hombre justo cree que la riqueza creada en la esfera del trabajo debe dominar sobre el poder del dinero.

    La Resistencia propuso, “una organización racional de la economía asegurando la subordinación de los intereses especiales a los intereses generales, y la emancipación de los “esclavos” de la dictadura profesional que fue instituída en los estados facistas,” que había usado el gobierno interino [por dos años después de la guerra] de la república como un agente.

    Una verdadera democracia necesita una prensa independiente, y la Resistencia lo sabía, lo demandaba, defendiendo “la libertad de prensa, su honor y su independencia del Estado, el poder del dinero y la influencia extranjera.” Esto es lo que alivió las restricciones a la prensa desde 1944. Y la libertad de prensa está definitivamente en peligro hoy.

    La Resistenica solicitó una “real posibilidad para que todos los niños y niñas franceses se beneficien de la más avanzada educación” sin discriminación. Las reformas ofrecidas en el 2008 van contra este plan. Jóvenes profesores y profesoras, cuyas acciones apoyo, llegaron al extremo de negarse a aplicarlas, y vieron sus salarios reducidos como forma de castigo. Se indignaron, “desobedecieron”, juzgando esas reformas demasiado alejadas del ideal de una escuela democrática, muy al servicio de una sociedad de comercio y no desarrollando la mente inventiva ni crítica suficiente.

    Todas las fundaciones de la conquista social de la Resistencia están amenazadas hoy.

    El motivo de la Resistencia: Indignación.

    Alguno se atreverá a decirnos que el Estado no puede afrontar los gastos de estas medidas para ciudadanos nunca más. ¿Pero cómo puede existir hoy una falta de fondos para apoyar y extender estas conquistas si la producción de riqueza ha aumentado considerablemente desde el periodo de la Liberación cuando Europa estaba en ruinas? Al contrario, el problema es el poder del dinero, tan opuesto por la Resistencia y el gran hombre egoísta, con sus propios sirvientes en las altas esferas del Estado.

    Los bancos privatizados de nuevo, han probado estar más preocupados de sus dividendos y de los altos sueldos de sus líderes que del interés general. Esta disparidad entre los más pobres y los más ricos nunca había sido tan grande, ni amasar fortunas y la competición tan incentivado.

    ¡El motivo básico de la Resistencia fue la indignación!

    Nosotros, los veteranos de los movimientos de resistencia y de las fuerzas de combate de la Francia Libre, llamamos a la generación joven a vivir, transmitir, el legado de la Resistencia y sus ideales. Les decimos: Tomen nuestro lugar, ¡Indígnense!

    Los líderes políticos, económicos e intelectuales y la sociedad no tienen que ceder ni permitir la opresión de una dictadura internacional real o de los mercados financieros que amenazan la paz y la democracia.

    Deseo para todas las personas, para cada una que tengan sus propios motivos de indignación. Es invaluable. Cuando alguien te atropella como era atropellado por el Nazismo, la gente se vuelve militante, fuerte y comprometida. Ellos se unen a este momento histórico y los grandes momentos de la historia deben continuar gracias a cada individuo. Y este momento conduce a más justicia, más libertad, pero no a esa libertad ilimitada del zorro en el gallinero. Los derechos contenidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 son justamente eso, universales.

    Si te encuentras con un desfavorecido, siente pena por él pero ayúdale a ganar sus derechos.

    Dos visiones de la historia

    Cuando trato de entender qué causó el fascismo, lo que lo hizo que tantos fueran dominados por Hitler y el régimen de Vichy, me digo a mi mismo que los propietarios, con sus egoísmos estaban tremendamente asustados con la revolución Bolchevique. Se les permitió liderar con sus miedos.

    Pero si, hoy como entonces una activa minoría se levanta, será suficiente; debemos ser la levadura que hace que el pan suba. Ciertamente, la experiencia de una persona muy vieja como yo, nacida en 1917, es diferente a la experiencia de la gente joven de hoy en día. Yo a menudo le pido a profesores la oportunidad de interactuar con sus estudiantes y les digo: No tienen las mismas obvias razones para comprometerse. Para nosotros resistir era no aceptar la ocupación alemana, vencer. Esto fue relativamente sencillo. Simple como lo que siguió la descolonización. Entonces vino la guerra en Argelia.

    Era necesario que Argelia fuese independiente, era obvio. En cuanto a Stalin, aplaudimos la victoria del Ejército Rojo contra los Nazis en 1943. Pero ya sabíamos de las atrocidades stalinistas de 1935, e incluso si era necesario mantener los oídos abiertos hacia el comunismo para compensar el capitalismo estadounidense, la necesidad de oponernos a esta insoportable forma de totalitarismo se había establecido como una perogrullada. En mi larga vida presencié una sucesión de motivos para indignarme.

    Estas razones nacieron menos de una emoción que de un compromiso deliberado. Como estudiante de una escuela normal [una escuela de magisterio] fui muy influenciado por Sartre, un compañero de estudios. Su “La náusea” [Una novela], “El Muro” [Un drama] y “El Ser y la Nada” [un ensayo] fueron muy importantes en el entrenamiento de mi pensamiento. Sartre nos enseñó “Ustedes son responsables como individuos”. Ese fue un mensaje libertario. La responsabilidad de una persona no puede ser asignada por el poder o una autoridad. Al contrario, es necesario estar involucrado en el nombre de la responsabilidad de uno como ser humano.

    Cuando entré en la French Ècole Normale Superieure, en la calle Ulm en París en 1939, entré como un ferviente adherente del filósofo Hegel, y adherí al pensamiento de Maurice Merleau-Ponty. Su enseñanza explora la experiencia concreta, la del cuerpo y sus relaciones con los sentidos, una gran sensación singular enfrentada con una pluralidad de sensaciones. Pero mi optimismo natural que busca que todo lo deseable sea posible, me llevó más bien a Hegel. El Hegelismo interpreta la larga historia de la humanidad como teniendo un significado: Es la libertad del hombre progresando paso a paso. La historia se hace de sucesivos choques y la toma en consideración de los desafíos. La historia de las sociedades y por lo tanto, de los avances, y al final el hombre ha alcanzado su plena libertad, tenemos en el estado democrático su forma ideal.

    Este es ciertamente otro entendimiento de la historia. Dice que el progreso está hecho de “libertad”, luchando por “siempre más”; esto puede ser como si viviésemos en un huracán devastador. Así es como se lo representaba a un amigo de mi padre, el hombre que compartió conmigo un esfuerzo por traducir al alemán “En busca del tiempo perdido” [novela] de Marcel Proust.

    Él era el filósofo alemán Walter Benjamin. Había elaborado una visión pesimista de una pintura de Paul Klee, un pintor suizo, el “Angelus Novus”, donde la cara del ángel abre los brazos para contener y empujar una tempestad, que él identifica con el progreso. Para Benjamin, que se suicidaría en Septiembre de 1940 para escapar del Nazismo, el sentido de la historia es la progresiva dominación de un desastre tras otro.

    Indiferencia: La peor de las actitudes.

    Es verdad que las razones para estar indignadas pueden verse hoy menos claramente relacionadas o el mundo se ha vuelto demasiado complejo. ¿Quién está haciendo el ordenamiento, quién lo decide? No es siempre sencillo diferenciar entre todas las corrientes que nos gobiernan. No estamos lidiando con una pequeña elite cuyas actividades pueden ser fácilmente visibles. Este es un mundo vasto, en el cual tenemos una sensación de interdependencia. Vivimos en una interconectividad como nunca antes. Pero en este mundo todavía hay cosas intolerables. Para verlas, es bueno y necesario mirar, buscar. Le digo a los jóvenes, busquen poco y eso es lo que van a encontrar. La peor de las actitudes es la indiferencia, decir “No puedo hacer nada contra eso. Ya me las arreglaré para salir adelante.” Por incluirte a ti mismo en esto, pierdes uno de los elementos que hacen al ser humano: la facultad de indignarse y el compromiso que es una consecuencia de lo primero.

    Ellos y ellas [las personas jóvenes] pueden desde ya identificar dos grandes desafíos nuevos:

    1. La gran brecha que existe entre los más pobres y los m?a ricos y que no cesa de crecer. Es una innovación de los siglos 20 y 21. Los más pobres en el mundo de hoy ganan apenas dos dólares al día. Las nuevas generaciones no pueden dejar que esta brecha se vuelva mayor. Los reportes oficiales por sí solos deberían provocar un compromiso.
    2. Derechos humanos y estado del planeta: Tuve la oportunidad después de la Liberación de participar en la escritura de la Declaración UNiversal de los Derechos Humanos, adoptada por la Organización de las Naciones Unidas, el 10 de Diciembre de 1948 en París en el Palacio de Chaillot. Fue como secretario privado principal de Henry Laugier, el Secretario General adjunto de la ONU, y como secretario de la Comisión sobre Derechos Humanos que yo con otros participamos en la redacción de esta declaración. No sabría cómo olvidar el rol en su elaboración de René Cassin, quien fue comisionado nacional de justicia y educación en el gobierno de la Francia Libre en Londres en 1941 y ganó el Premio Nobel en 1968, ni el de Pierre Mendès-France en el Consejo Económico y Social a quien le enviábamos los borradores que producíamos antes de ser considerados por el Tercer Comité (Social, Humanitario y Cultural) de la Asamblea General. Fue ratificado por los 54 estados miembros en sesión de las Naciones Unidas y yo lo certifiqué como secretario.

    Es a René Cassin a quien le debemos el concepto de “derechos universales” en vez de “derechos internacionales” como lo planteaban nuestros amigos estadounidenses y británicos. Esto [universal en vez de internacional] fue clave porque, al final de la Segunda Guerra mundial, lo que estaba en juego era lo que iba a ser emancipado de las amenazas del totalitarismo que había pesado sobre la humanidad.

    Para llegar a ser emancipado era necesario obtener de los estados miembros de la ONU una promesa de respetar estos derechos universales. Esto fue una forma de tratar de burlar el argumento de “soberanía total” que cada nación enfatiza mientras se dedica a provocar violaciones contra la humanidad en su propio suelo. Tal sería el caso de Hitler quien se sentía con un poder supremo y autorizó a provocar un genocidio. Esta declaración universal le debe mucho a la repulsión universal hacia el Nazismo, el fascismo y el totalitarismo — y le debe un montón, en nuestras mentes al espíritu de la Resistencia.

    Tenía la sensación de que era necesario moverse rápidamente para no ser engañados por la hipocresía que había en la composición de la ONU, algunos que reclamaban que esos valores ya estaban ganados no tenían intención alguna de promoverlos fielmente — afirmaban que nosotros tratábamos de imponerles valores en la declaración.

    No puedo resistirme al deseo de citar el artículo 15 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948): “Toda persona tiene el derecho a una nacionalidad.” El artículo 22 dice: “Toda persona, como miembro de la sociedad, tiene derecho a la seguridad social, y a obtener, mediante el esfuerzo nacional y la cooperación internacional, habida cuenta de la organización y los recursos de cada Estado, la satisfacción de los derechos económicos, sociales y culturales, indispensables a su dignidad y al libre desarrollo de su personalidad.” Y si bien esta afirmación tiene un alcance declarativo y no legal, ha jugado un papel muy importante desde 1948. Esto llevó al pueblo colonizado a pelear por su independencia; esto sembró en sus mentes una batalla por la libertad.

    Noto con satisfacción que en el curso de las últimas décadas ha habido un aumento en las Organizaciones No Gubernamentales (ONGs) y en movimientos sociales como ATTAC (Asociación por una Tasa a las Transacciones financieras especulativas y la Acción Ciudadana) o como la FIDH (Federación Internacional de Derechos Humanos) y Amnistía Internacional que son activos y competitivos. Es obvio que para ser efectivos hoy es necesario actuar en red, usar todos los medios de comunicación modernos.

    A la gente joven le digo: Miren alrededor, encontrarán temas que justifiquen su indignación — hechos acerca del tratamiento de inmigrantes, de inmigrantes “ilegales”, de gitanos. Encontrarán situaciones concretas que les llevan a fortalecer su acción ciudadana. ¡Busquen y encontrarán!

    Mi indignación por lo que ocurre en Palestina.

    Hoy mi mayor indignación tiene que ver con Palestina, la Franja de Gaza y Cisjordania. Este conflicto es indignante. Es absolutamente esencial leer el reporte de Richard Goldstone, de Septiembre del 2009, en Gaza, en que un juez sudafricano y judío que afirmaba aun ser un sionista, acusó al ejército israelí de haber cometido “actos comparables a crímenes de guerra y quizás en determinadas circunstancias, crímenes contra la humanidad” durante su “Operación Plomo Fundido” que duró 3 semanas.

    Volví a Gaza en 2009 cuando pude entrar con mi esposa gracias a nuestros pasaportes diplomáticos, para estudiar de primera mano lo que el reporte decía. La gente que nos acompañaba no fue autorizada a entrar en la franja. Allí y en Cisjordania. También visitamos el refugio de palestinos establecido por la UNRWA desde 1948, donde más de 3 millones de palestinos fueron expulsados desde sus tierras en Israel, esperando todavía un cada vez más problemático retorno.

    En cuanto a Gaza, esto es como una cárcel sin techo para un millón y medio de palestinos. Una prisión donde la gente se organiza para sobrevivir. A pesar de la destrucción material como la del Hospital de la Media Luna Roja por la Operación Plomo Fundido, esta el comportamiento de sus habitantes, su patriotismo, su amor por el mar y las playas, su constante preocupación por el bienestar de sus niños, que son innumerables y alegres, que permanecen en mi memoria. Estábamos impresionados con cuán ingeniosamente ellos enfrentaban todas las carencias que les han sido impuestas. Les vimos hacer ladrillos, por falta de cemento, para reconstruir las miles de casas destruídas por los tanques. Ellos nos confirmaron que hubieron 1.400 muertos — incluyendo mujeres, niños y ancianos en el campo palestino — durante esta “Operación Plomo Fundido” llevada a cabo por el ejército israelí, comparada con tan sólo 50 personas heridas en el lado israelí. Comparto las conclusiones del juez sudafricano. Que estos judíos puedan, ellos mismos, perpetrar crímenes de guerra es insoportable. Ay, la historia no nos da ejemplos suficientes de gente que extrae lecciones desde su propia historia.

    ¿Terrorismo o exasperación?

    Sé que Hamas [partido de los luchadores de la libertad palestinos], que ha ganado las últimas elecciones legislativas, puede no ayudarlos que cohetes sean lanzados sobre ciudades israelíes en respuesta a la situación de aislamiento y bloqueo en que los gazanos viven. Pienso naturalmente que el terrorismo es inaceptable; pero es neceario admitir (desde la experiencia en Francia) que cuando el pueblo está ocupado por fuerzas inmensamente superiores a ellos mismos, la reacción popular no puede ser totalmente pacífica.

    ¿Le es útil a Hamas lanzar cohetes hacia Sdérot [pueblo israelí al otro lado de la frontera con la franja de Gaza]?

    La respuesta es no. Esto no sirve a sus propósitos pero ello puede explicar esto como una muestra de la exasperación de los gazanos. Bajo la noción de exasperación, es necesario entender la violencia como la lamentable conclusión de situaciones inaceptables a las cuales han sido sometidos.

    Por lo tanto, ellos pueden llamarlo, terrorismo como una forma de exasperación. Y este llamado “terrorismo” es un nombre inapropiado. Uno no debería tener que recurrir a esta exasperación, pero hay que tener esperanza. La exasperación es una negación de la esperanza. Es comprensible, diría que es casi natural, pero aún es inaceptable. Porque esto no permite a adquirir resultados que la esperanza posiblemente puede eventualmente producir.

    No violencia: El caminio que debemos aprender a seguir.

    Estoy persuadido a que el futuro le pertenece a los no violentos, la reconciliación de diferentes culturas. Es por esta vía que la humanidad entrará a su siguiente etapa. Pero en esto estoy de acuerdo con Sartre: No podemos excusar a los terroristas que lanzan bombas, pero podemos entenderlos. Sartre escribió en 1947: “Reconozco que la violencia en cualquier forma que pueda manifestarse es un revés. Pero es un revés inevitable porque estamos en un mundo de violencia. Y si bien es cierto que el riesgo de recurrir a la violencia es permanente, es también cierto que es el medio seguro para hacerla detenerse.”

    A esto añadiría que la no-violencia es una segura forma de hacer que la violencia se detenga. Uno no puede tolerar el terrorismo, usando a Sartre o en el nombre de este principio, durante la guerra de Argelia ni durante los juegos olímpicos de Munich en 1972, en el intento de asesinato contra los atletas israelíes. El terrorismo no es productivo y Sartre mismo se preguntaría al final de su vida sobre el sentido de la violencia y dudar de su razón de ser.

    Sin embargo, proclamar “la violencia no es efectiva” es más imporante que saber si uno debe condenar o no a quienes se dedican a esto. El terrorismo no es efectivo. En la noción de la efectividad, una esperanza no sangrienta es necesaria. Si hay una esperanza violenta, está en el poema de William Appollinaire “la esperanza es violenta” y no en la política.

    Sartre, en Marzo de 1980, a tres semanas de su muerte declaró: “Es necesario tratar de explicar por qué el mundo de hoy, que es horrible, es sólo un instante en un largo desarrollo histórico, que la esperanza siempre ha sido una de las fuerzas dominantes en revoluciones e insurrecciones y cómo todavía siento esperanza como mi concepción de futuro.

    Es necesario entender que la violencia se opone a la esperanza. Es necesario preferir la esperanza, esperanza por sobre la violencia. La no-violencia es el camino que debemos aprender a seguir. También los opresores.

    Es necesario llegar a negociaciones para quitar la opresión; esto es lo que permitirá no tener más violencia terrorista. Por lo tanto no debemos permitir que se acumule demasiado odio.

    El mensaje de Mandela y Martin Luther King encuentra toda su pertinencia en el mundo que ha superado la confrontación de ideología [p.e. Nazismo] y el totalitarismo conquistador [p.e. Hitler]. Esto es también un mensaje de esperanza en la capacidad de las sociedades modernas de sobreponerse a conflictos por medio del mutuo entendimiento y una paciente vigilancia. Para alcanzar este punto es necesario basarse en derechos, en vez de violaciones, quien sea el autor, debe causar nuestra indignación. No hay que transar estos derechos.

    Por una insurrección pacífica.

    He apreciado, y no soy el único, la reacción del gobierno israelí cuando por la forma en que cada viernes los ciudadanos de Bil’in protestaban sin usar piedras ni la fuerza hasta el muro de separación. Las autoridades israelíes calificaron esto como un “terrorismo no sangriento”. Esto es algo bueno… Es necesario ser israelí para calificar la no violencia como terrorista. Es especialmente necesario para ser incómodos [como le resultaba a los israelíes] por la eficacia de la no-violencia, que se encuentra para provocar apoyo, entendimiento — el apoyo de todas las personas que en el mundo son adversarias de la opresión.

    El pensamiento productivista, impulsado por Occidente condujo al mundo a una crisis de la que debe salir a través de una radical ruptura con el concepto de “crecer” no solo en el campo financiero sino también en el dominio de las ciencias y la tecnología. Ya es el momento de que las preocupaciones acerca de la ética, la justicia y el equilibrio duradero (económico y medio ambiental) prevalezcan. Porque son los riesgos más serios que nos amenazan. Ellos pueden poner fin a la aventura humana en el planeta, que puede llegar a ser inhabitable para los humanos.

    Pero sigue siendo cierto que el progreso más importante fue hecho después de 1948 [año de la fundación de la ONU y la declaración de los Derechos Humanos]: descolonización, el fin del apartheid, la destrucción del imperio soviético, la caída del muro de Berlín. Por otro lado, los diez primeros años del siglo XXI fueron un periodo de degeneración. Esta degeneración es explicada en parte por la presidencia de George Bush, los eventos del 11 de Septiembre y desastrosas consecuencias que involucran a los Estados Unidos, tales como la intervención militar en Iraq.

    Tenemos esta crisis económica, pero todavía no iniciamos una nueva política de desarrollo. Del mismo modo, la cumbre de Copenhagen contra el cambio climático no produjo una política real para la preservación del planeta.

    Estamos en el umbral entre el terror de la primera década y las posibilidades de las décadas que siguen. Pero es encesario tener esperanza, es siempre necesario. La década anterior, la de los noventa, ha sido un tiempo de gran progreso. Las Naciones Unidas tuvieron la sabiduría de llamar a conferencias como la de Río sobre medio ambiente, en 1992, y la de Beijing sobre la mujer en 1995. En Septiembre del 2000, por iniciativa del secretario general de la ONU, Kofi Annan, los 191 miembros adoptaron una declaración con “8 objetivos del milenio para el desarrollo” de la que notablemente prometieron reducir la pobreza en el mundo a la mitad para el 2015.

    Mi pesar está en que ni Obama ni la UE se han comprometido a lo que debiera ser su aportación por una fase constructiva, basada en valores fundamentales.

    Conclusión.

    ¿Cómo concluir este llamado a la indignación? Diciendo todavía lo que, en ocasión del sexagésimo aniversario del programa del Consejo Nacional de la Resistencia dijimos el 8 de Marzo del 2004 — somos veteranos de los movimientos de resistencia y fuerzas de combate de la Francia Libre (1940-1945) — que ciertamente “El nazismo fue derrotado, gracias al sacrificio de nuestros hermanos y hermanas de la Resistencia y a las Naciones Unidas contra la barbarie fascista. Pero esta amenaza no ha desaparecido y nuestra ira contra la injusticia sigue intacta”. No, esta amenaza no ha desaparecido por completo. Convoquemos una verdadera insurrección pacífica contra los medios de comunicación de masas que no propongan como horizonte para nuestra juventud otras cosas que no sean el consumo en masa, el desprecio hacia los más débiles y hacia la cultura, la amnesia generalizada y la competición excesiva de todos contra todos.”

    A todas las personas que harán el siglo XXI, les decimos con afecto:

    CREAR ES RESISTIR; RESISTIR ES CREAR.

    Stéphane Hessel

     
    • cora el Vie8Abr11 Permalink | Inicia sesión para responder

      Un texto integro que no tiene desperdicio. En resumen: basta ya de tomaduras de pelo de los poderosos. ¿cómo es posible que habiendo más riqueza que al final de la segunda guerra mundial, haya más diferencias que nunca entre los inmensamente pobres y los inmensamente ricos? Convoquemos una verdadera insurrección pacífica contra todo esto.

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      • Deborah el Vie8Abr11 Permalink | Inicia sesión para responder

        La eterna pregunta que cada vez tiene menos sentido porque crecen las diferencias a pasos de gigante. Si la unión hace la fuerza, esa fuerza se nos escapa en una sociedad cada vez más individualista en la que hay demasiadas personas que se miran el ombligo y no miran a los lados por si hubiera alguien más. Una de las excusas que más utilizamos en una sociedad que se considera “moderna y avanzada” es que toda la culpa la tiene un ente superior que llamamos estado y un sistema que parece que es intocable, frente al que no queda más que resignarse y sacar de él lo máximo posible a costa de lo que sea. Con esta excusa relajamos las conciencias y pensamos quelo que podamos hacer no servirá para nada o que apenas se notará, sin darnos cuenta de que si sumamos todas esas “pasividades” nos encontramos con lo que tenemos.
        Bueno, todo este rollo para decir que sí a la insurrección pacífica.

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    • eman el Vie8Abr11 Permalink | Inicia sesión para responder

      La generación de Hessel nos sigue superando de lejos en lo de la insurrección. Ellos consiguieron todo lo que nosotros hemos perdido de nuevo.

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    • piti el Jue14Abr11 Permalink | Inicia sesión para responder

      No se nos está permitido un poco de intelectualidad y de pensamiento, a día de hoy, tal tal y tal…

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    • The Translator el Vie3Feb12 Permalink | Inicia sesión para responder

      Lo que esta gente hizo, lo hizo porque era capaz de escribirlo. ¿Qué somos capaces de escribir nosotros hoy? ¿Microrrelatos chorras? Pues, microrrelato chorra es nuestra vida. Hacer, implica primero, pensar; y, si te lo piensas, pues, al pensarlo debería uno poder escribirlo a continuación. ¿O no? Yo digo que estamos perdidos, pandemonia. No es que en estos tiempos no haya personas buenas, lo que casi no existe son individuos capaces de estructurar su discurso de tal modo que presente ideas ejecutables. ¿Has visto cuando un programa de ordenador es chorra y falla y el ordenador se cuelga? Pues el mundo material es también como un ordenador que se programa con la palabra. No se puede poner a cualquiera a programar porque te sale el error404 a cada rato. Y permíteme que me vaya un pelín de la rima, pero los griegos diseñaron la Democracia, mas, primero, fueron torneando un lenguaje que viene a ser el paradigma del «lenguaje tal y como lo conocemos». Los asuntos eran discutidos entre ciudadanos que no solo sabían «blablar» sino «expresar ideas propias y ejecutables». La clase de acciones que añoras proviene de la clase de discurso que reproduces en tu post; no así a la inversa. Prácticamente no existen hoy día ciudadanos con estas capacidades cognitivas y, por tanto, no existen acciones como las que deberían desprenderse de ello en consecuencia. Las razones para el intelecto esponja actual son múltiples y darían para largo. De investigar tal fenómeno, la obra sería casi una cartografía intelectual de los últimos casi 60 años. Yo también lo lamento tantísimo… pandemonia. Y lo que es más triste, yo no esperaría milagros.

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  • viva el Mon7Mar11 Permalink
    Etiquetas: autor,   

    Avatares y máscaras nos definen Sin ellas sólo… 

    Avatares y máscaras nos definen. Sin ellas, sólo somos sueños en busca de autor.

     
  • viva el Thu30Jul09 Permalink
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    Do anidan dos 

    Cuando Julio Hidráulico escribió su famosa filigarda:

    Oh, autor, deja Marte,
    que por amarte Marta das el talón al Diablo
    y al cascabel de realidad —de Venus dulce son—
    herida imprimes do anidan dos.

    inmediatamente expiró, dejando un batallón de exégetas.

     
  • viva el Wed29Apr09 Permalink
    Etiquetas: autor, , , , , , , , , , , , , , ,   

    CONDENADO 

    Paso la noche, muerto de miedo y condenado, entre los monstruos de mis sueños: el entrañable, el autor, el follacabras… Dormido entre fantasmas, no entre mis sábanas, pido la tregua y fumo mi camello. Hasta el humo se vuelve espantoso horizonte de agujeritos negros. Por las rendijas de puertas y ventanas, gotas de viento cruzan sin saludar a nadie. Mariposas se creen mis orejas que, de mosquitos llenas, zumban, zumban, zumban… Y acosado por la devoración triforme de estos fénix sin nombre, cuyo prepucio grana busca la media naranja del moflete, mi cabeza cubro con el yelmo o celada de mi almohada.

     
    • Ariane el Vie1May09 Permalink | Inicia sesión para responder

      Es curioso como llegada cierta edad la vida se empeña en regalarnos a casi todos los mismos óbolos, sólo que tú pareces haber sido el elegido para hablar en nombre de tantos. Menudo “embolao”.
      I feel the same.
      A ver que día volvemos a tomar fotos de Bacon.

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    • ag0nistika el Vie1May09 Permalink | Inicia sesión para responder

      .este Lugar nunka dejará de superarse.. :))

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    • Ahasvero el Vie1May09 Permalink | Inicia sesión para responder

      Estimadísimas amigas, virtuales o no, me remito a lo que Sobre este sitio se dice en el lateral: “Sólo espero que este sitio jamás llegue a ser útil para nadie.”

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    • Ariane el Sab2May09 Permalink | Inicia sesión para responder

      Pues oye,  ser-vicio  tampoco es algo que suene y siente tan mal. Lo de la utilidad ya es otro rollo. Un beso oníricamente turbado. Vuelvo a mi yelmo que estoy muuuuy cansada.

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    • Ahasvero el Dom3May09 Permalink | Inicia sesión para responder

      Pues brindemos por la poesía y el vicio, para que nunca sean útiles a nadie.

      Ah, yo ahora me pondré el yelmo para desfacer entuertos.

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  • viva el Wed29Apr09 Permalink
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    Paso la noche muerto de miedo y condenado… 

    Paso la noche, muerto de miedo y condenado, entre los monstruos de mis sueños: el entrañable, el autor, el follacabras… Dormido entre fantasmas, no entre mis sábanas, pido la tregua y fumo mi camello. Hasta el humo se vuelve espantoso horizonte de agujeritos negros. Por las rendijas de puertas y ventanas, gotas de viento cruzan sin saludar a nadie. Mariposas se creen mis orejas que, de mosquitos llenas, zumban, zumban, zumban… Y acosado por la devoración triforme de estos fénix sin nombre, cuyo prepucio grana busca la media naranja del moflete, mi cabeza cubro con el yelmo o celada de mi almohada.

     
    • Ariane el Vie1May09 Permalink | Inicia sesión para responder

      Es curioso como llegada cierta edad la vida se empeña en regalarnos a casi todos los mismos óbolos, sólo que tú pareces haber sido el elegido para hablar en nombre de tantos. Menudo “embolao”.
      I feel the same.
      A ver que día volvemos a tomar fotos de Bacon.

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    • ag0nistika el Vie1May09 Permalink | Inicia sesión para responder

      .este Lugar nunka dejará de superarse.. :))

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    • Ahasvero el Vie1May09 Permalink | Inicia sesión para responder

      Estimadísimas amigas, virtuales o no, me remito a lo que Sobre este sitio se dice en el lateral: “Sólo espero que este sitio jamás llegue a ser útil para nadie.”

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    • Ariane el Sab2May09 Permalink | Inicia sesión para responder

      Pues oye,  ser-vicio  tampoco es algo que suene y siente tan mal. Lo de la utilidad ya es otro rollo. Un beso oníricamente turbado. Vuelvo a mi yelmo que estoy muuuuy cansada.

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    • Ahasvero el Dom3May09 Permalink | Inicia sesión para responder

      Pues brindemos por la poesía y el vicio, para que nunca sean útiles a nadie.

      Ah, yo ahora me pondré el yelmo para desfacer entuertos.

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  • viva el Wed29Apr09 Permalink
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    CONDENADOS (5) 

    Paso la noche, muerto de miedo y condenado, entre los monstruos de mis sueños: el entrañable, el autor, el follacabras… Dormido entre fantasmas, no entre mis sábanas, pido la tregua y fumo mi camello. Hasta el humo se vuelve espantoso horizonte de agujeritos negros. Por las rendijas de puertas y ventanas, gotas de viento cruzan sin saludar a nadie. Mariposas se creen mis orejas que, de mosquitos llenas, zumban, zumban, zumban… Y acosado por la devoración triforme de estos fénix sin nombre, cuyo prepucio grana busca la media naranja del moflete, mi cabeza cubro con el yelmo o celada de mi almohada.

     
    • Ariane el Vie1May09 Permalink | Inicia sesión para responder

      Es curioso como llegada cierta edad la vida se empeña en regalarnos a casi todos los mismos óbolos, sólo que tú pareces haber sido el elegido para hablar en nombre de tantos. Menudo “embolao”.
      I feel the same.
      A ver que día volvemos a tomar fotos de Bacon.

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    • ag0nistika el Vie1May09 Permalink | Inicia sesión para responder

      .este Lugar nunka dejará de superarse.. :))

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    • Ahasvero el Vie1May09 Permalink | Inicia sesión para responder

      Estimadísimas amigas, virtuales o no, me remito a lo que Sobre este sitio se dice en el lateral: “Sólo espero que este sitio jamás llegue a ser útil para nadie.”

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    • Ariane el Sab2May09 Permalink | Inicia sesión para responder

      Pues oye,  ser-vicio  tampoco es algo que suene y siente tan mal. Lo de la utilidad ya es otro rollo. Un beso oníricamente turbado. Vuelvo a mi yelmo que estoy muuuuy cansada.

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    • Ahasvero el Dom3May09 Permalink | Inicia sesión para responder

      Pues brindemos por la poesía y el vicio, para que nunca sean útiles a nadie.

      Ah, yo ahora me pondré el yelmo para desfacer entuertos.

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  • viva el Thu12Feb09 Permalink
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    Bloguestein, otro moderno Prometeo de las bitácoras 

    Lo mismo que a una persona que ha sido creada de retales de otras -como en el caso de Frankenstein- no se la puede considerar otra cosa que un monstruo, igualmente esto no puede ser considerado un blog. Más bien es un monstruo compuesto de retales de otros blogs del mismo autor, pedazos resucitados de diferentes escritos y de otros autores que colaboraron en diferentes etapas del mismo y que ha sido recompuesto y vuelto a componer infinidad de veces. Estamos pues ante un monstruo cosido a pedazos, un Bloguenstein. Quizás alguien encuentre algo rescatable de esta piltrafa…

     
  • viva el Thu12Feb09 Permalink
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    Lo mismo que a una persona que ha… 

    Lo mismo que a una persona que ha sido creada de retales de otras -como en el caso de Frankenstein- no se la puede considerar otra cosa que un monstruo, igualmente esto no puede ser considerado un blog. Más bien es un monstruo compuesto de retales de otros blogs del mismo autor, pedazos resucitados de diferentes escritos y de otros autores que colaboraron en diferentes etapas del mismo y que ha sido recompuesto y vuelto a componer infinidad de veces. Estamos pues ante un monstruo cosido a pedazos, un Bloguenstein. Quizás alguien encuentre algo rescatable de esta piltrafa…

     
  • viva el Thu12Feb09 Permalink
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    Bloguenstein, otro moderno Prometeo de las bitácoras 

    Lo mismo que a una persona que ha sido creada de retales de otras -como en el caso de Frankenstein- no se la puede considerar otra cosa que un monstruo, igualmente esto no puede ser considerado un blog. Más bien es un monstruo compuesto de retales de otros blogs del mismo autor, pedazos resucitados de diferentes escritos y de otros autores que colaboraron en diferentes etapas del mismo y que ha sido recompuesto y vuelto a componer infinidad de veces. Estamos pues ante un monstruo cosido a pedazos, un Bloguenstein. Quizás alguien encuentre algo rescatable de esta piltrafa…

     
  • viva el Thu15Jan09 Permalink
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    La prueba 

    El autor de este blog es la prueba de que en el infierno ya no cabe más gente.

     
  • viva el Sat6Dec08 Permalink
    Etiquetas: autor   

    el autor 

    Si a cada paso que doy
    ya estoy dejando de ser…
    qué importa quien soy

     
  • viva el Sat6Dec08 Permalink
    Etiquetas: autor   

    Autor 

    Si a cada paso que doy
    ya estoy dejando de ser…
    qué importa quien soy.

     
  • viva el Thu19Jun08 Permalink
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    CONDENADO 

    No hay poética para el rey en el horizonte de esta isla en que trascurre mi vida. La cabeza se parece al ombligo, mientras dormir con un buen autor es cada vez más difícil en la matriz. En la lucha, mentiroso y engañosa son lo mismo. El black paréntesis se escribe en el cristal rayándolo con un diente. La primavera está herida de hace tiempo sobre el piano.

     
  • viva el Thu19Jun08 Permalink
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    No hay poética para el rey en el horizo … 

    No hay poética para el rey en el horizonte de esta isla en que trascurre mi vida. La cabeza se parece al ombligo, mientras dormir con un buen autor es cada vez más difícil en Madrid. En la lucha, mentiroso y engañosa son lo mismo. El black paréntesis se escribe en el cristal rayándolo con un diente. La primavera está herida de hace tiempo sobre el piano.

     
  • viva el Thu19Jun08 Permalink
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    No hay poética para el rey en el… 

    No hay poética para el rey en el horizonte de esta isla en que trascurre mi vida. La cabeza se parece al ombligo, mientras dormir con un buen autor es cada vez más difícil en Madrid. En la lucha, mentiroso y engañosa son lo mismo. El black paréntesis se escribe en el cristal rayándolo con un diente. La primavera está herida de hace tiempo sobre el piano.

     
  • viva el Tue20Nov07 Permalink
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    Tarot 

    Como era de temer la psicosis ha cundido entre la población, no sólo el pánico. El Serpiente, como ahora le llaman los medios de comunicación, ha inoculado su virus destructivo a todos los asesinos de la ciudad. Los asesinatos se suceden en masa y, aunque se ha descartado la autoría de Serpiente en muchos casos, incluso los ajustes de cuentas se firman con símbolos utilizados por el supuesto masacrador.

     
  • viva el Thu4Oct07 Permalink
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    Memorias de un amante sarnoso 

    Ya me gustaría escribir algo verdaderamente erótico que fuese objeto de prohibiciones, pues parece ser que nada excita más la voracidad hacia la literatura que saber que a un autor lo han metido en prisión por perturbar la libido de millones de personas.
    (Groucho Marx)

     
  • viva el Thu5Jul07 Permalink
    Etiquetas: autor   

    Críticas apriorísticas 

    Las críticas deberían escribirse antes que las obras criticadas para dar la oportunidad al autor de corregir su obra y al crítico de carecer realmente de argumentos.

     
  • viva el Sat19May07 Permalink
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    Whisky 

    Este Wiki es para crear una novela colectiva de forma hipertextual. Debes añadir tu texto continuando el hilo por donde lo dejan los demás. Si no estás demasiado borracho ni lo intentes…

    NOTA: Los primeros párrafos son de aportación colectiva con el software anterior. A partir de ahora quedará registrada la autoría de los textos.

     
    • Sky el Lun25Jun07 Permalink | Inicia sesión para responder

      Se improvisó una morgue en la casa más apartada del pueblo, los cuerpos se amontonaban como si fueran frutas podridas, comenzaron a llegar las gordas y verdes moscas que revoloteaban sobre los pies que sobresalían de las sábanas.

      Nuestro trabajo consistía en acarrear con los cuerpos desde la plaza del pueblo, donde cinco horas antes habían sido ajusticiados hombres jóvenes, ancianos, mujeres e incluso algún anciano desdentado, todos ellos musulmanes.

      Me asaltó una duda ¿en qué dirección se encontraba La Meca? Puesto que nos habían encargado que les diéramos sepultura, era de justicia que tuviéramos la precaución de enterrarlos mirando a La Meca, aunque ¿de qué sirve mirar si ya no hay nada que ver?

      Entablé un discusión con Padov puesto que él se negaba a enterrarlos conforme a sus creencias, al final le convencí, los pusimos envueltos en un sudario blanco, paralelos, con las manos cruzadas sobre el pecho y mirando a la Meca.

      Aquella jornada fue agotadora, me lavé la cara y las manos con furia, el olor y la visión de todos esos cuerpos no dejaron que pegara ojo en toda la noche.
      El General Mislov, mientras tanto, daba cuenta de un copioso almuerzo en el único restaurante que se encontraba abierto.

      El fantasma colectivo de aquellos muertos me velará cada una de las noches que me queden por vivir.

      Las familias de los cuerpos que yacían a dos metros de sus pies se consolaban las unas a las otras como queriendo descubrir un sufrimiento mayor en el rostro de los demás. Pero, en el fondo, ellos sabían que todo formaba parte del mismo engaño, del mismo dolor, de la misma miseria.

      Enterraron la cabeza de Sigou bajo un cedro gigante y, a pesar del tiempo transcurrido, seguía siendo tan abierta de mente como siempre. Sus pensamientos no habían cambiado respecto de nosotras. Regresamos a la ciudad, después de haberla limpiado cuidadosamente. El tiempo no había hecho grandes estragos en su cerebro, y emprendimos el largo viaje. En el horizonte se divisaba un atardecer esplendoroso.

      Aquellas riberas eran de un amarillo quemado. Subimos hasta las colinas y nos quedamos contemplando el espectáculo de colores que el cielo nos regalaba en ese momento. Se respiraba olor a verdadera tierra mojada y extasiados por aquel inesperado goce de los sentidos mantuvimos un largo y contemplativo silencio.

      Por lo general, cuando recuerdo el día en que terminaron las guerras internas, tengo la impresión de haber hecho el mismo recorrido que el día en que Petra vino a visitarme a mi casa y se quedó plantada en la puerta de la calle. Desde la bifurcación, era difícil encontrar otra vez el camino de vuelta a casa.

      Afortunadamente mi orientación era entonces más instintiva que lo es ahora y, tras varios días, logré llegar al pueblo. La guerra hacía estragos allí también y no pude quedarme durante mucho tiempo. No lograba mi objetivo. El país arrasado, Petra de nuevo perdida o quizás algo peor. Aunque yo bien sabía que era muy capaz de sobrevivir en las condiciones más extremas, no estaba ahora tan segura. Todos perdimos parte de nuestros instintos. Eramos más débiles. Pregunte de nuevo por Petra, antes de mi partida, y nadie me dio señales de ella. Había perdido definitivamente todas las referencias.

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  • viva el Wed2May07 Permalink
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    F. Scott Fitzgerald (1896-1940) 

    The Great Gatsby (1925) el más logrado de los personajes y novelas de F.S.F., representa la demoledora visión de su autor acerca del amor y del odio, del éxito y el fracaso, en la sociedad americana –¿amada o detestada?– durante la época del jazz. Jay Gatsby, triunfo y derrumbe del American dream, ha convertido a su autor en el príncipe de los escritores americanos de su época y a esta obra en otra cumbre de la literatura que sólo fue reconocida en sus justos términos a partir de los años 50.

    Tender Is the Night (1934) …

     
  • viva el Tue1May07 Permalink
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    James Joyce (1882-1941) 

    Con Ulysses (1918) James Joyce es sin duda el creador no sólo de la stream of consciousness –que ya había iniciado en A Portrait of the Artist as a Young Man (1916)– sino también de la novela contemporánea en toda su extensión y su fuerza. Joyce revoluciona la narrativa introduciendo de forma innovadora el realismo psicológico y el tiempo subjetivo. Obra difícil donde las haya, no sólo por sus numerosas referencias a toda una cultura libresca sino también por su estructura de nueva e irónica Odisea y su emulación de los más variados estilos literarios, requiere más de una lectura y más de una perspectiva en cada una de ellas para poder ser asida en toda su complejidad.

    A Portrait of the Artist as a Young Man (1916) un magistral (auto)retrato psicológico del joven poeta Stephen Dedalus –preámbulo del más maduro del Ulysses— hubiera bastado para elevar a J.J. al olimpo de los escritores contemporáneos. Monólogo interior de sentido profundamente irónico, no dejó a su autor suficientemente satisfecho en la búsqueda de su estilo propio y experimental que llevó hasta sus últimas consecuencias en la novela del autor más controvertida por la crítica, Finnegans Wake, comenzada en 1923 y publicada definitivamente en 1939.

     
  • viva el Sat10Mar07 Permalink
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    THE AHASVERO SECRET WORDS 56 A C Nace… 

    THE AHASVERO SECRET WORDS

    56 A.C.

    Nace -algo maldito ya- en Galilea, donde sus padres -emigrantes egipcios- le abandonan tempranamente.

    56-45 A.C.

    Es educado en el noble oficio de zapatero por el gremio de zapateros judíos que lo encontró abandonado.

    33 D.C.

    Insultó a Jesús durante la crucifixión, por lo que este lo condenó a “errar hasta su retorno”.

    “Un zapatero judío llamado Ashaverus tenía un pequeño comercio cerca del sitio donde pasó Jesús con la cruz a cuestas. Le negó a Jesús que descansara un momento y le golpeó con una herramienta, al tiempo que le decía: «¡Camina!». Jesús entonces le maldijo: «Yo ahora voy a descansar, pero tú vas a caminar hasta que yo vuelva». Desde entonces aquel judio comenzó a recorrer la Tierra y sus pies cansados jamás pudieron detenerse, porque las palabras de Jesús lo impulsan a caminar hasta el día del Juicio Final, en que será enviado al infierno eterno.

    Dicen unos.

    Un judío llamado Cortafilo era el portero de Pilatos. Durante el juicio, cuando sacaron al Mesías de la presencia del gobernador romano, Cortafilo le clavó un puñal en la espalda, gritándole «¡Camina!». Jesús le respondió: «El Hijo del hombre se va, pero tú esperarás a que Él vuelva».

    Después Cortafilo se convirtió al cristianismo y fue bautizado por Ananías, recibiendo el nombre de José; pero debido a la maldición continúa su peregrinación por el mundo.

    El judío errante sólo lleva cinco monedas de cobre, hay incluso quien afirma que lo ha visto en cualquier parte del mundo. Un autor de la Edad Media estableció que cada cien años el maldito sufre una terrible enfermedad de la que se recupera pues no puede morir sino hasta que regrese Jesús.

    Dicen otros.

    Durante muchos años, D.C.

    Por ejemplo, fue visto en Hamburgo en 1547; en España en 1575; en Viena en 1599; en Lubeck en 1601 y 1603; en Praga en 1602; Baviera en 1604; en Bruselas en 1640 y 1774; en Leipzig en 1642; en Paris en 1644; en Stamford en 1658; en Astrakán en 1672; en Munich en 1721; en Altbach en 1766 y Newcastle en 1790. La última aparición mencionada parece haber sido en los Estados Unidos en el año 1868, visitando al mormón llamado O’Grady. Posiblemente, este último era un impostor que se hacía pasar por el Judío Errante.

    Actualidad.

    Vive castigado por su atrevimiento a errar por la tierra hasta la segunda venida de Jesús.

     
  • viva el Sat10Mar07 Permalink
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    THE AHASVERO SECRET WORDS 

    56 A.C.

    Nace -algo maldito ya- en Galilea, donde sus padres -emigrantes egipcios- le abandonan tempranamente.

    56-45 A.C.

    Es educado en el noble oficio de zapatero por el gremio de zapateros judíos que lo encontró abandonado.

    33 D.C.

    Insultó a Jesús durante la crucifixión, por lo que este lo condenó a “errar hasta su retorno”.

    “Un zapatero judío llamado Ashaverus tenía un pequeño comercio cerca del sitio donde pasó Jesús con la cruz a cuestas. Le negó a Jesús que descansara un momento y le golpeó con una herramienta, al tiempo que le decía: «¡Camina!». Jesús entonces le maldijo: «Yo ahora voy a descansar, pero tú vas a caminar hasta que yo vuelva». Desde entonces aquel judio comenzó a recorrer la Tierra y sus pies cansados jamás pudieron detenerse, porque las palabras de Jesús lo impulsan a caminar hasta el día del Juicio Final, en que será enviado al infierno eterno.

    Dicen unos.

    Un judío llamado Cortafilo era el portero de Pilatos. Durante el juicio, cuando sacaron al Mesías de la presencia del gobernador romano, Cortafilo le clavó un puñal en la espalda, gritándole «¡Camina!». Jesús le respondió: «El Hijo del hombre se va, pero tú esperarás a que Él vuelva».

    Después Cortafilo se convirtió al cristianismo y fue bautizado por Ananías, recibiendo el nombre de José; pero debido a la maldición continúa su peregrinación por el mundo.

    El judío errante sólo lleva cinco monedas de cobre, hay incluso quien afirma que lo ha visto en cualquier parte del mundo. Un autor de la Edad Media estableció que cada cien años el maldito sufre una terrible enfermedad de la que se recupera pues no puede morir sino hasta que regrese Jesús.

    Dicen otros.

    Durante muchos años, D.C.

    Por ejemplo, fue visto en Hamburgo en 1547; en España en 1575; en Viena en 1599; en Lubeck en 1601 y 1603; en Praga en 1602; Baviera en 1604; en Bruselas en 1640 y 1774; en Leipzig en 1642; en Paris en 1644; en Stamford en 1658; en Astrakán en 1672; en Munich en 1721; en Altbach en 1766 y Newcastle en 1790. La última aparición mencionada parece haber sido en los Estados Unidos en el año 1868, visitando al mormón llamado O’Grady. Posiblemente, este último era un impostor que se hacía pasar por el Judío Errante.

    Actualidad.

    Vive castigado por su atrevimiento a errar por la tierra hasta la segunda venida de Jesús.

     
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    The Author 

    56 A.C.

    Nace -algo maldito ya- en Galilea, donde sus padres -emigrantes egipcios- le abandonan tempranamente.

    56-45 A.C.

    Es educado en el noble oficio de zapatero por el gremio de zapateros judíos que lo encontró abandonado.

    33 D.C.

    Insultó a Jesús durante la crucifixión, por lo que este lo condenó a “errar hasta su retorno”.

    “Un zapatero judío llamado Ashaverus tenía un pequeño comercio cerca del sitio donde pasó Jesús con la cruz a cuestas. Le negó a Jesús que descansara un momento y le golpeó con una herramienta, al tiempo que le decía: «¡Camina!». Jesús entonces le maldijo: «Yo ahora voy a descansar, pero tú vas a caminar hasta que yo vuelva». Desde entonces aquel judio comenzó a recorrer la Tierra y sus pies cansados jamás pudieron detenerse, porque las palabras de Jesús lo impulsan a caminar hasta el día del Juicio Final, en que será enviado al infierno eterno.

    Dicen unos.

    Un judío llamado Cortafilo era el portero de Pilatos. Durante el juicio, cuando sacaron al Mesías de la presencia del gobernador romano, Cortafilo le clavó un puñal en la espalda, gritándole «¡Camina!». Jesús le respondió: «El Hijo del hombre se va, pero tú esperarás a que Él vuelva».

    Después Cortafilo se convirtió al cristianismo y fue bautizado por Ananías, recibiendo el nombre de José; pero debido a la maldición continúa su peregrinación por el mundo.

    El judío errante sólo lleva cinco monedas de cobre, hay incluso quien afirma que lo ha visto en cualquier parte del mundo. Un autor de la Edad Media estableció que cada cien años el maldito sufre una terrible enfermedad de la que se recupera pues no puede morir sino hasta que regrese Jesús.

    Dicen otros.

    Durante muchos años, D.C.

    Por ejemplo, fue visto en Hamburgo en 1547; en España en 1575; en Viena en 1599; en Lubeck en 1601 y 1603; en Praga en 1602; Baviera en 1604; en Bruselas en 1640 y 1774; en Leipzig en 1642; en Paris en 1644; en Stamford en 1658; en Astrakán en 1672; en Munich en 1721; en Altbach en 1766 y Newcastle en 1790. La última aparición mencionada parece haber sido en los Estados Unidos en el año 1868, visitando al mormón llamado O’Grady. Posiblemente, este último era un impostor que se hacía pasar por el Judío Errante.

    Actualidad.

    Vive castigado por su atrevimiento a errar por la tierra hasta la segunda venida de Jesús.
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    Aforismos (Leonardo da Vinci) 

    Atención: fichero muy grande, pulse en el título para verlo. (Más …)

     
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    ALFONSO TIPODURO 

    ¿Dónde estoy? ¿Qué ha pasado? Me despierto. No hay nada que más me fastidie que perderme los finales. Sólo recuerdo el tremendo golpe sobre mi cabeza. El dolor que aún tengo es mucho peor que el de mis peores resacas. El lugar donde me han encerrado peor que el de mis peores pesadillas. Todo está oscuro. No consigo ver nada. Me han encerrado en un sitio húmedo. Nauseabundo. Uno de esos pozos ciegos que alguna vez tuve que limpiar cuando era pocero. Aún sigue siendo una de mis pesadillas más angustiosas y recurrentes. Estoy empapado. No precisamente de güisqui. Es un milagro que no esté ahogado en la mierda y el orín. Es un milagro que no me hayan devorado las ratas. Es un milagro que aún tenga la cabeza en su sitio. Esto si que es estar de mierda hasta el cuello -pienso ahora que ya no siento la presión de la inmundicia. Ahora que puedo ser el autor de mi personaje. El imbécil que escribe sobre el estúpido que vive. Qué sufre. Qué sufre mucho. Que ya no puede sufrir más en este momento. Y que ahora goza recreando como un imbécil lo que un estúpido sufre realmente. Y llego y me encuentro al personaje haciendo la vida por su cuenta. Ha querido largarse al Tíbet sin mi consentimiento. Ha escapado a mi control. La vida real siempre escapa a mi control lo mismo que la vida ficticia siempre escapa al autor de mi personaje. Pero el autor sí puede sacar a su personaje del pozo de la mierda. Puede hacer lo que quiera con él. Es el personaje el que no puede salir. El que está hasta el cuello. El que tiene que librarse él solito de la mierda en que ha caído. Si puede. Si le quedan fuerzas. Si deja de ser oscuro a los que le ignoran. Si le descubren. Si encumbran al autor de sus excrementos. Si alcanza el Tíbet de su miedo. El Everest de su angustia. Conquista que sólo puede realizarse desde el pozo ciego de sus propios excrementos. Por querer salir del pozo ciego a toda costa. A cualquier precio. El de caer repetidamente al fondo. El de tocar fondo hasta con la boca. El de aferrarse a la vida como los gatos. Aferrarse antes de morir ahogado por sus propias almorranas. A cualquier precio. Al precio de dejarse las uñas. La piel. La sangre. El sudor y, sobre todo, su propia mierda que acaba desbordando el pozo y saliendo.

    Comparados con aquellos, mis vicios eran un juego de niños. Habían desarrollado un talento inimitable para…

     
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    PFNHDM 8.MI PESADILLA MÁS TEMIDA 

    ¿Dónde estoy? ¿Qué ha pasado? Me despierto. No hay nada que más me fastidie que perderme los finales. Sólo recuerdo el tremendo golpe sobre mi cabeza. El dolor que aún tengo es mucho peor que el de mis peores resacas. El lugar donde me han encerrado peor que el de mis peores pesadillas. Todo está oscuro. No consigo ver nada. Me han encerrado en un sitio húmedo. Nauseabundo. Uno de esos pozos ciegos que alguna vez tuve que limpiar cuando era pocero. Aún sigue siendo una de mis pesadillas más angustiosas y recurrentes. Estoy empapado. No precisamente de güisqui. Es un milagro que no esté ahogado en la mierda y el orín. Es un milagro que no me hayan devorado las ratas. Es un milagro que aún tenga la cabeza en su sitio. Esto si que es estar de mierda hasta el cuello -pienso ahora que ya no siento la presión de la inmundicia. Ahora que puedo ser el autor de mi personaje. El imbécil que escribe sobre el estúpido que vive. Qué sufre. Qué sufre mucho. Que ya no puede sufrir más en este momento. Y que ahora goza recreando como un imbécil lo que un estúpido sufre realmente. Y llego y me encuentro al personaje haciendo la vida por su cuenta. Ha querido largarse al Tíbet sin mi consentimiento. Ha escapado a mi control. La vida real siempre escapa a mi control lo mismo que la vida ficticia siempre escapa al autor de mi personaje. Pero el autor sí puede sacar a su personaje del pozo de la mierda. Puede hacer lo que quiera con él. Es el personaje el que no puede salir. El que está hasta el cuello. El que tiene que librarse él solito de la mierda en que ha caído. Si puede. Si le quedan fuerzas. Si deja de ser oscuro a los que le ignoran. Si le descubren. Si encumbran al autor de sus excrementos. Si alcanza el Tíbet de su miedo. El Everest de su angustia. Conquista que sólo puede realizarse desde el pozo ciego de sus propios excrementos. Por querer salir del pozo ciego a toda costa. A cualquier precio. El de caer repetidamente al fondo. El de tocar fondo hasta con la boca. El de aferrarse a la vida como los gatos. Aferrarse antes de morir ahogado por sus propias almorranas. A cualquier precio. Al precio de dejarse las uñas. La piel. La sangre. El sudor y, sobre todo, su propia mierda que acaba desbordando el pozo y saliendo.

    Comparados con aquellos, mis vicios eran un juego de niños. Habían desarrollado un talento inimitable para…

     
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    PFNHDM 2.UN TIPO ORDINARIO Y OBSCENAMENTE FELIZ 

    Salió a la calle, el suelo estaba mojado y se respiraba aire fresco. Poco habitual en esta mierda de ciudad ¿Eh, imbécil? Lo normal es tener el moco más espeso del país y, en un solo día que te las pongas, los cuellos de las camisas más sucios que el rabo de una vaca. Maldita contaminación de mierda. En fin. Necesito despejarme. Encendió otro cigarrillo. Aspiró profundamente. Qué poco nos queda, imbécil -pensó. El coche no había sido robado y dibujó de nuevo su estúpida sonrisa. Qué seguro se sentía de sí mismo. Un millón por un fiambre. Era para pensarlo detenidamente. Por un millón podría retirarse. Tendría que hacerlo por narices. Quién iba a continuar en Madrid después de eso. ¿Tendría bastante para irse a Las Bahamas, por ejemplo? A lo mejor no. Y a un monasterio del Tíbet, ¿Qué tal? Su imaginación empezó a volar. Sí, con ese cantautor, joder, sí, ese que me gusta tanto… Joder, el güisqui hace estragos en la memoria, imbécil. Tenía que dormir. Sería mejor consultarlo con la almohada. Era una decisión muy importante. No podía hacerse a la ligera. Tendría que sopesarlo bien. Y de nuevo volvía a llover. Definitivamente en casa había mejor música y apretó el acelerador. De pronto le vino a la mente, el puto Leonard Cohen, ese era el cantautor que no recordaba hace un momento. Y se vio viviendo en el Tíbet con Leonard Cohen y un monje calvo con gafas de culo de botella y dientes de roedor. De nuevo esa estúpida sonrisa afloró en su comisura.
    A estas alturas debería haberme presentado. Ojos y sienes algo hundidos, frente prominente, orejas pequeñas, mentón partido, labios finos -últimamente también partidos- y pómulos salientes. Cualquiera diría que soy un frankestein pero en realidad suelen decir que le doy un aire a Ralph Fiennes. Yo no creo que sea tan atractivo, aunque opiniones hay para todas. Desde luego mis ojos no son azules sino verdes. Creo.
    Decir que llevo una vida ordinaria es un halago para esta anodina y rutinaria inactividad que la caracteriza. Lo más exótico que me sucede es echar a los miembros borrachos del club a la puta calle cuando mi jefe me lo ordena. Me da cierta sensación de poder sobre esos ricachones. Maldita sea. Y ocurre tan pocas veces que finalmente mi jefe ha decidido llamarme por teléfono sólo cuando hay algún problema en el club. La gente que lo frecuenta es muy civilizada. Al menos en apariencia. Creo que lo decidió así, para que no fuera yo el primer borracho que acababa todas las noches vomitando en el servicio de su trastienda. Ya ves. Había tan poco trabajo para mí que todas las noches trasegaba varios güisquis y poco más. Mi jefe debió pensárselo mejor y amablemente rehizo mis obligaciones. La música que ponen es buena, aunque siempre sea la misma. Yo no soy un portero. Se supone que me paga para mantener la seguridad del club y de mi propio jefe. Sin embargo, los que entran al club, son miembros selectos y adinerados. Escogidos personalmente por mi jefe. No parece equivocarse mucho y eso me deja a mí sin acción. La verdad es que, para mi descargo, borrachos, lo que se dice borrachos, no he echado jamás a ninguno. Esa es la excusa que utiliza mi jefe para quitarse de en medio a los miembros del club que no aprecian sus trapicheos financieros. Les expulsa y punto. Y yo me encargo de quitarles las ganas de volver, calentándoles un poco las costillas. Tengo un trabajito para ti, dice, y yo me acerco por el club. Él me indica desde la ventanilla de su trastienda quién es el afortunado y yo procedo a darle el premio gordo de la noche. Eso es todo. Entonces tengo derecho a güisqui gratis y a cobrar mi jodido sueldo de matón -que no está nada mal. Así pueden pasar meses hasta que me encarga un nuevo trabajito. En ese paréntesis he de vivir sin otra ocupación que mis maquinaciones mentales y mi propio güisqui y mi propia música en mi propia covacha y con mi propia soledad de matón de tres al cuarto.
    Antes de ser este tipo desagradable al que todos temen he sido cosas peores -peor sobre todo por la falta de la pasta gansa que mi actual ocupación me proporciona. Por ejemplo, investigador privado -como dicen los finolis- o sabueso -como todos nos llamamos en la profesión… antes de esto… madero, y aún antes guarda de seguridad, tramoyista, mozo de almacén, barrendero, pocero, guarda de puercos y, excepcionalmente, el único oficio en el que no tenía que limpiar la mierda de la gente, pinchadiscos, gracias al cual me viene mi afición por la música.
    Mi flamante y ascendente curriculum se está completando, ahora que me sobra mucho tiempo, con estudios de derecho -otra demostración de mi tendencia a acabar ejerciendo profesiones con inclinación a la coprofilia, aunque esta vez se supone que más refinadamente malolientes. Muy limpias, si señor.
    Sin embargo, soy un tío obscenamente feliz.

    He decidido ser escritor. La divina trinidad formada por el lector, el personaje y el autor en una sola persona me atrae como un agujero negro.

    Era, como todos la llamaban, la dame de voyage. Una auténtica muñeca.

    Eso decía él. Yo lo vi de otra forma. Qué juzgue el lector.

     
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    ALFONSO TIPODURO 

    Salió a la calle, el suelo estaba mojado y se respiraba aire fresco. Poco habitual en esta mierda de ciudad ¿Eh, imbécil? Lo normal es tener el moco más espeso del país y, en un solo día que te las pongas, los cuellos de las camisas más sucios que el rabo de una vaca. Maldita contaminación de mierda. En fin. Necesito despejarme. Encendió otro cigarrillo. Aspiró profundamente. Qué poco nos queda, imbécil -pensó. El coche no había sido robado y dibujó de nuevo su estúpida sonrisa. Qué seguro se sentía de sí mismo. Un millón por un fiambre. Era para pensarlo detenidamente. Por un millón podría retirarse. Tendría que hacerlo por narices. Quién iba a continuar en Madrid después de eso. ¿Tendría bastante para irse a Las Bahamas, por ejemplo? A lo mejor no. Y a un monasterio del Tíbet, ¿Qué tal? Su imaginación empezó a volar. Sí, con ese cantautor, joder, sí, ese que me gusta tanto… Joder, el güisqui hace estragos en la memoria, imbécil. Tenía que dormir. Sería mejor consultarlo con la almohada. Era una decisión muy importante. No podía hacerse a la ligera. Tendría que sopesarlo bien. Y de nuevo volvía a llover. Definitivamente en casa había mejor música y apretó el acelerador. De pronto le vino a la mente, el puto Leonard Cohen, ese era el cantautor que no recordaba hace un momento. Y se vio viviendo en el Tíbet con Leonard Cohen y un monje calvo con gafas de culo de botella y dientes de roedor. De nuevo esa estúpida sonrisa afloró en su comisura.
    A estas alturas debería haberme presentado. Ojos y sienes algo hundidos, frente prominente, orejas pequeñas, mentón partido, labios finos -últimamente también partidos- y pómulos salientes. Cualquiera diría que soy un frankestein pero en realidad suelen decir que le doy un aire a Ralph Fiennes. Yo no creo que sea tan atractivo, aunque opiniones hay para todas. Desde luego mis ojos no son azules sino verdes. Creo.
    Decir que llevo una vida ordinaria es un halago para esta anodina y rutinaria inactividad que la caracteriza. Lo más exótico que me sucede es echar a los miembros borrachos del club a la puta calle cuando mi jefe me lo ordena. Me da cierta sensación de poder sobre esos ricachones. Maldita sea. Y ocurre tan pocas veces que finalmente mi jefe ha decidido llamarme por teléfono sólo cuando hay algún problema en el club. La gente que lo frecuenta es muy civilizada. Al menos en apariencia. Creo que lo decidió así, para que no fuera yo el primer borracho que acababa todas las noches vomitando en el servicio de su trastienda. Ya ves. Había tan poco trabajo para mí que todas las noches trasegaba varios güisquis y poco más. Mi jefe debió pensárselo mejor y amablemente rehizo mis obligaciones. La música que ponen es buena, aunque siempre sea la misma. Yo no soy un portero. Se supone que me paga para mantener la seguridad del club y de mi propio jefe. Sin embargo, los que entran al club, son miembros selectos y adinerados. Escogidos personalmente por mi jefe. No parece equivocarse mucho y eso me deja a mí sin acción. La verdad es que, para mi descargo, borrachos, lo que se dice borrachos, no he echado jamás a ninguno. Esa es la excusa que utiliza mi jefe para quitarse de en medio a los miembros del club que no aprecian sus trapicheos financieros. Les expulsa y punto. Y yo me encargo de quitarles las ganas de volver, calentándoles un poco las costillas. Tengo un trabajito para ti, dice, y yo me acerco por el club. Él me indica desde la ventanilla de su trastienda quién es el afortunado y yo procedo a darle el premio gordo de la noche. Eso es todo. Entonces tengo derecho a güisqui gratis y a cobrar mi jodido sueldo de matón -que no está nada mal. Así pueden pasar meses hasta que me encarga un nuevo trabajito. En ese paréntesis he de vivir sin otra ocupación que mis maquinaciones mentales y mi propio güisqui y mi propia música en mi propia covacha y con mi propia soledad de matón de tres al cuarto.
    Antes de ser este tipo desagradable al que todos temen he sido cosas peores -peor sobre todo por la falta de la pasta gansa que mi actual ocupación me proporciona. Por ejemplo, investigador privado -como dicen los finolis- o sabueso -como todos nos llamamos en la profesión… antes de esto… madero, y aún antes guarda de seguridad, tramoyista, mozo de almacén, barrendero, pocero, guarda de puercos y, excepcionalmente, el único oficio en el que no tenía que limpiar la mierda de la gente, pinchadiscos, gracias al cual me viene mi afición por la música.
    Mi flamante y ascendente curriculum se está completando, ahora que me sobra mucho tiempo, con estudios de derecho -otra demostración de mi tendencia a acabar ejerciendo profesiones con inclinación a la coprofilia, aunque esta vez se supone que más refinadamente malolientes. Muy limpias, si señor.
    Sin embargo, soy un tío obscenamente feliz.

    He decidido ser escritor. La divina trinidad formada por el lector, el personaje y el autor en una sola persona me atrae como un agujero negro.

    Era, como todos la llamaban, la dame de voyage. Una auténtica muñeca.

    Eso decía él. Yo lo vi de otra forma. Qué juzgue el lector.

     
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    ALFONSO TIPODURO 

    El teléfono suena con insistencia, cómo si alguien al otro lado tuviera una prisa desmesurada. Estaba dormitando. Me ha costado salir del sueño. Pero finalmente he descolgado el auricular.
    –¿Hola? ¿Alfonso?
    –Sí, diga.
    –Soy yo, Gonzalo.
    –Ah, hola, jefe.
    –Tengo un trabajito para ti. ¿Puedes venir al local esta misma tarde?
    –Sí claro, jefe.
    –Vale. Aquí te espero.
    –Vale.
    Acabo de recibir una llamada de mi jefe. Tendré que ponerme en marcha cuanto antes. No le gusta esperar. Es de esas personas que están acostumbradas a que todo el mundo le obedezca inmediatamente y sin rechistar. Para eso te pago -dice. Y no hay más que hablar. Resuelve todos los problemas de la misma forma. Firma un cheque y chasquea sus dedos. Mueve tus ancas -dice, como si fuéramos ranas. Y problema resuelto. No le falta razón. Normalmente la gente nos rendimos a Mister Dolar sin la más mínima resistencia. Cogemos el cheque y acallamos nuestra conciencia para otro momento, si es que la tenemos. Yo no, desde luego. Mis ancas se mueven. Vaya sí se mueven.
    El club estaba vacío a esas horas pero la música sonaba como si el humo pudiera cortarse. Sonaba Please, don’t talk about me de Armstrong. Entré. Recordé que había dejado el coche abierto pero no quise volver a cerrarlo. De alguna forma sabía que nadie iba a llevárselo. Pregunté por el jefe al nuevo camarero -un tipo feo que no había dejado de observarme desde que entré en el local.

    –No está.
    –¿No está…?
    –No, no está.
    –¿Pero vendrá?
    –Sí, claro vendrá.
    –¿Cuándo?
    –Eso nunca se sabe. Es muy libre de venir a cualquier hora.
    –Me llamó para un trabajito.
    –¿Y no le dijo cuando vendría?
    –No, no lo dijo, creía que estaba aquí ahora.
    –Pues tendrá que esperarle.
    –Está bien. Póngame un güisqui.
    –Claro, como no.
    Ahora sonaba Charles Lloyd. El bajo se metía en el estómago cosquilleando el alcohol de mi tripa. Algo agradable pasó por mi cabeza a pesar de la depresiva tarde. Recordé un buen polvo echado con esta misma música. Qué lejano. Sin embargo, volví a excitarme como aquella vez. El camarero no comprendía aquella sonrisa estúpida que se me dibujaba. ¿Acaso no estaba contrariado? ¿Cómo podía reírme así? ¿De qué?
    El Jack Daniels comenzó a darme ardor. No había momentos perfectos. Ya lo sabía desde hacía mucho, pero me fastidiaba perder tan rápidamente esos atisbos de gozo sensual. Sentí la necesidad de encender un cigarrillo, como si efectivamente acabara de echar un polvo. El Camel me calmaba el desasosiego. Me sentía como aquellos días en que discutía toda la noche con mi amiga Fiora sobre esas tonterías que tanto me hacían reír.
    –No soporto a Nino Bravo.
    –Yo tampoco.
    –Y ¿Por qué lo pone?
    –Yo no lo pongo, es una grabación con todo eso grabado, sin que se pueda cambiar. Es siempre la misma música. Una mezcla de jazz y música latina.
    –El jazz está bien pero considerar a Nino Bravo como música latina me parece excesivo.
    –Eso pienso.
    – …
    –Bueno, por fin se acabó.
    –También lo malo dura poco.
    –A veces.
    –La gran Aretha.
    –Eso está mejor.
    –Oye, ¿Por qué los camareros siempre estáis secando vasos cuando no hay nadie en el local?
    –Es una costumbre. Una de esas cosas que no tiene explicación.
    –Ya.
    –De esas tengo varias. Por ejemplo, colocar los posavasos completamente alineados…
    El camarero siguió hablando pero ya no le escuchaba seducido por la sensual y profunda voz de Aretha Franklin. Se sentía de nuevo transportado. El camel le había sabido a poco y encendió otro.
    El güisqui empezaba a hacer efecto. Radio Futura. Cuánto tiempo sin escuchar esa canción. Ahora el camel sabía a maría. Eh, tú. Sí tú. Ese escritor que se sienta en su portátil y venga a darle a la tecla. Como si los personajes que salen de su… -iba a decir pluma- pero no. ¿De sus dedos? ¿De su teclado? ¿De su pantalla? Sí, eso de su pantalla. Salen y se ponen a hablarle directamente a la cara, sin necesidad de escribirlo en la pantalla. Porque los personajes se escriben a sí mismos. No necesitan de un imbécil que transcriba lo que dicen, lo que hacen, lo que sienten, lo que perciben, lo mucho o poco que sufren o gozan. Por favor, no hables de mí. Va. Ese imbécil que también está bebiendo un Jack Daniels y que en el fondo desearía ser ese personaje que se ha fabricado a base de malditismo de pacotilla. Es patético ver como se devanan los sesos con la primera hoja en blanco. Hasta que el propio personaje empieza a vivir por sí mismo, a poco que le hallan dibujado la cara, la boca, el cerebro. Sale de la cuartilla -perdón, de la pantalla- y empieza a hacer su vida. A pesar del escritor y sobre todo por encima y más allá del escritor, que no es más que un mero mecanógrafo del personaje. Una secretaria al dictado del verdadero artífice, del verdadero maestro de la pluma -perdón, de la pantalla. El personaje, el héroe o el antihéroe. El personaje que se escribe a sí mismo en su anti-biografía imaginaria. El autor que sueña con ser su anti-personaje. El personaje que sueña con ser su anti-autor. Dos personas y una sola personalidad. Uno y dúo. Jugando a ser dioses. Y luego está el lector que completa la Santísima Trinidad literaria. Uno y trino.
    –Eh, el jefe ya está ahí. En la trastienda. Ha llegado por la puerta de atrás. Te está esperando.
    –Gracias, Charli.
    –Yo no me llamo Charli.
    –Es mi costumbre inexplicable, yo llamo así a todos los camareros.
    Apuró el güisqui y masticó el hielo que le quedaba al vaso, era otra de sus costumbres inexplicables. Hubiera cogido el sombrero pero no lo llevaba. Eso sólo ocurría en las novelas de gánsters de los años treinta y estábamos en el siglo XXI. Algunos imbéciles llevaban sombrero, como para distinguirse del resto de los mortales. Resultaba ridículo. En la ciudad no hacía frío para llevar la cabeza cubierta. Quizás con ello intentaban atrapar a esos personajes. Para que no escaparan de sus cabezas. Se ponían sombrero. Y luego, una vez le daban un nombre al personaje, le dejaban vagar por las calles, ya identificado, con carnet de identidad y pasaporte. No siempre para la fama. Por cierto, ¿Cómo me llamo, imbécil? ¿Lo adivinas? Pero, por favor, no hablemos de mí.
    –Alfonso, necesito que me hagas un trabajito.
    –Usted dirá, jefe.
    –Ya sabes que no me gusta que me llamen jefe.
    –Está bien, jefe, digo, Gonzalo.
    –Hay un canalla que está haciendo la vida imposible a mi familia. Quiero que lo liquides.
    –No te andas con rodeos.
    –No.
    –¿Y cómo se llama?
    –Eso no importa.
    –Pero tendré que saber quién es para hacerlo líquido.
    –Viene por aquí, por el bar.
    –Ya, por aquí vienen doscientas personas cada noche. ¿No querrás que los liquide a todos? ¿Te vas a deshacer de la clientela de esa forma?
    –No estoy para bromas, joder.
    –Bueno, bueno… Vas a decirme de una vez quién es. Y yo le doy el premio, como siempre.
    –No, no como siempre. Ya te he dicho que hay que liquidarlo, liquidarlo, sabes, liquidarlo.
    –Vaya. Eso… Yo no… Quién es…
    –Todo a su debido tiempo. Quiero que me jures que lo harás.
    –Hombre… jefe, digo, Gonzalo, nunca he hecho un trabajito de esos. Yo nunca he pasado del mamporrazo y el susto de muerte pero sin muerto.
    –Tienes que jurármelo.
    –Joder, jefe… Yo le doy una paliza que no se acuerda ni de su madre, pero lo de darle pasaporte para el otro mundo…
    –Te daré lo que quieras, el dinero no es problema, ¿Qué quieres? ¿Un millón?
    –¿Un millón de qué…?
    –Euros, joder, euros.
    –¡Euros! Madre mía, ¿Va en serio?
    –Pero no ves como estoy de desesperado. Si mi mujer se entera de mis negocios, gracias a ese capullo…
    –¿Ah, pero tu mujer no..?
    –No, no lo sabe.
    –No, si digo que si no es la acosada.
    –¿Mi mujer acosada?
    –Vamos a ver, jefe, has dicho que un canalla le estaba haciendo la vida imposible a tu familia ¿No?
    –Sí, pero no a mi mujer, imbécil, a mis hijos.
    –Eso de imbécil ¿Por quién iba? ¿Por mí o por ese?
    –Ese canalla es el que está amenazando a mis hijos, los persigue, los asusta. Si mi mujer se entera me quitarán la custodia.
    –Siempre amenazan con lo mismo.
    –¿Esos canallas?
    –No, esas zorras.
    –Cuidadito con lo que dices, Alfonso.
    –Perdón, jefe, si lo decía por la mía. Dama, dama, de alta cuna, de baja cama…
    –Y ahora a qué viene esa cancioncita de Cecilia, se puede saber.
    –No nada, jefe, estaba recordando.
    –Bueno, basta ya. Si lo vas a hacer, dímelo. Ya sabes lo que hay de recompensa. Si no lo haces tú, lo hará cualquier otro.
    –Por ese dinero, seguro… pero tengo que pensármelo un poco ¿Vale, jefe?
    –Hazlo pronto. No puedo esperar más. ¿Entendido?
    –Joder, jefe.

     
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    PFNHDM 1.LA LLAMADA DE MISTER DOLAR 

    El teléfono suena con insistencia, cómo si alguien al otro lado tuviera una prisa desmesurada. Estaba dormitando. Me ha costado salir del sueño. Pero finalmente he descolgado el auricular.
    –¿Hola? ¿Alfonso?
    –Sí, diga.
    –Soy yo, Gonzalo.
    –Ah, hola, jefe.
    –Tengo un trabajito para ti. ¿Puedes venir al local esta misma tarde?
    –Sí claro, jefe.
    –Vale. Aquí te espero.
    –Vale.
    Acabo de recibir una llamada de mi jefe. Tendré que ponerme en marcha cuanto antes. No le gusta esperar. Es de esas personas que están acostumbradas a que todo el mundo le obedezca inmediatamente y sin rechistar. Para eso te pago -dice. Y no hay más que hablar. Resuelve todos los problemas de la misma forma. Firma un cheque y chasquea sus dedos. Mueve tus ancas -dice, como si fuéramos ranas. Y problema resuelto. No le falta razón. Normalmente la gente nos rendimos a Mister Dolar sin la más mínima resistencia. Cogemos el cheque y acallamos nuestra conciencia para otro momento, si es que la tenemos. Yo no, desde luego. Mis ancas se mueven. Vaya sí se mueven.
    El club estaba vacío a esas horas pero la música sonaba como si el humo pudiera cortarse. Sonaba Please, don’t talk about me de Amstrong. Entré. Recordé que había dejado el coche abierto pero no quise volver a cerrarlo. De alguna forma sabía que nadie iba a llevárselo. Pregunté por el jefe al nuevo camarero -un tipo feo que no había dejado de observarme desde que entré en el local.
    club
    –No está.
    –¿No está…?
    –No, no está.
    –¿Pero vendrá?
    –Sí, claro vendrá.
    –¿Cuándo?
    –Eso nunca se sabe. Es muy libre de venir a cualquier hora.
    –Me llamó para un trabajito.
    –¿Y no le dijo cuando vendría?
    –No, no lo dijo, creía que estaba aquí ahora.
    –Pues tendrá que esperarle.
    –Está bien. Póngame un güisqui.
    –Claro, como no.
    Ahora sonaba Charles Lloyd. El bajo se metía en el estómago cosquilleando el alcohol de mi tripa. Algo agradable pasó por mi cabeza a pesar de la depresiva tarde. Recordé un buen polvo echado con esta misma música. Qué lejano. Sin embargo, volví a excitarme como aquella vez. El camarero no comprendía aquella sonrisa estúpida que se me dibujaba. ¿Acaso no estaba contrariado? ¿Cómo podía reírme así? ¿De qué?
    El Jack Daniels comenzó a darme ardor. No había momentos perfectos. Ya lo sabía desde hacía mucho, pero me fastidiaba perder tan rápidamente esos atisbos de gozo sensual. Sentí la necesidad de encender un cigarrillo, como si efectivamente acabara de echar un polvo. El Camel me calmaba el desasosiego. Me sentía como aquellos días en que discutía toda la noche con mi amiga Fiora sobre esas tonterías que tanto me hacían reír.
    –No soporto a Nino Bravo.
    –Yo tampoco.
    –Y ¿Por qué lo pone?
    –Yo no lo pongo, es una grabación con todo eso grabado, sin que se pueda cambiar. Es siempre la misma música. Una mezcla de jazz y música latina.
    –El jazz está bien pero considerar a Nino Bravo como música latina me parece excesivo.
    –Eso pienso.
    – …
    –Bueno, por fin se acabó.
    –También lo malo dura poco.
    –A veces.
    –La gran Aretha.
    –Eso está mejor.
    –Oye, ¿Por qué los camareros siempre estáis secando vasos cuando no hay nadie en el local?
    –Es una costumbre. Una de esas cosas que no tiene explicación.
    –Ya.
    –De esas tengo varias. Por ejemplo, colocar los posavasos completamente alineados…
    El camarero siguió hablando pero ya no le escuchaba seducido por la sensual y profunda voz de Aretha Franklin. Se sentía de nuevo transportado. El camel le había sabido a poco y encendió otro.
    El güisqui empezaba a hacer efecto. Radio Futura. Cuánto tiempo sin escuchar esa canción. Ahora el camel sabía a maría. Eh, tú. Sí tú. Ese escritor que se sienta en su portátil y venga a darle a la tecla. Como si los personajes que salen de su… -iba a decir pluma- pero no. ¿De sus dedos? ¿De su teclado? ¿De su pantalla? Sí, eso de su pantalla. Salen y se ponen a hablarle directamente a la cara, sin necesidad de escribirlo en la pantalla. Porque los personajes se escriben a sí mismos. No necesitan de un imbécil que transcriba lo que dicen, lo que hacen, lo que sienten, lo que perciben, lo mucho o poco que sufren o gozan. Por favor, no hables de mí. Va. Ese imbécil que también está bebiendo un Jack Daniels y que en el fondo desearía ser ese personaje que se ha fabricado a base de malditismo de pacotilla. Es patético ver como se devanan los sesos con la primera hoja en blanco. Hasta que el propio personaje empieza a vivir por sí mismo, a poco que le hallan dibujado la cara, la boca, el cerebro. Sale de la cuartilla -perdón, de la pantalla- y empieza a hacer su vida. A pesar del escritor y sobre todo por encima y más allá del escritor, que no es más que un mero mecanógrafo del personaje. Una secretaria al dictado del verdadero artífice, del verdadero maestro de la pluma -perdón, de la pantalla. El personaje, el héroe o el antihéroe. El personaje que se escribe a sí mismo en su anti-biografía imaginaria. El autor que sueña con ser su anti-personaje. El personaje que sueña con ser su anti-autor. Dos personas y una sola personalidad. Uno y dúo. Jugando a ser dioses. Y luego está el lector que completa la Santísima Trinidad literaria. Uno y trino.
    –Eh, el jefe ya está ahí. En la trastienda. Ha llegado por la puerta de atrás. Te está esperando.
    –Gracias, Charli.
    –Yo no me llamo Charli.
    –Es mi costumbre inexplicable, yo llamo así a todos los camareros.
    Apuró el güisqui y masticó el hielo que le quedaba al vaso, era otra de sus costumbres inexplicables. Hubiera cogido el sombrero pero no lo llevaba. Eso sólo ocurría en las novelas de gánsters de los años treinta y estábamos en el siglo XXI. Algunos imbéciles llevaban sombrero, como para distinguirse del resto de los mortales. Resultaba ridículo. En la ciudad no hacía frío para llevar la cabeza cubierta. Quizás con ello intentaban atrapar a esos personajes. Para que no escaparan de sus cabezas. Se ponían sombrero. Y luego, una vez le daban un nombre al personaje, le dejaban vagar por las calles, ya identificado, con carnet de identidad y pasaporte. No siempre para la fama. Por cierto, ¿Cómo me llamo, imbécil? ¿Lo adivinas? Pero, por favor, no hablemos de mí.
    –Alfonso, necesito que me hagas un trabajito.
    –Usted dirá, jefe.
    –Ya sabes que no me gusta que me llamen jefe.
    –Está bien, jefe, digo, Gonzalo.
    –Hay un canalla que está haciendo la vida imposible a mi familia. Quiero que lo liquides.
    –No te andas con rodeos.
    –No.
    –¿Y cómo se llama?
    –Eso no importa.
    –Pero tendré que saber quién es para hacerlo líquido.
    –Viene por aquí, por el bar.
    –Ya, por aquí vienen doscientas personas cada noche. ¿No querrás que los liquide a todos? ¿Te vas a deshacer de la clientela de esa forma?
    –No estoy para bromas, joder.
    –Bueno, bueno… Vas a decirme de una vez quién es. Y yo le doy el premio, como siempre.
    –No, no como siempre. Ya te he dicho que hay que liquidarlo, liquidarlo, sabes, liquidarlo.
    –Vaya. Eso… Yo no… Quién es…
    –Todo a su debido tiempo. Quiero que me jures que lo harás.
    –Hombre… jefe, digo, Gonzalo, nunca he hecho un trabajito de esos. Yo nunca he pasado del mamporrazo y el susto de muerte pero sin muerto.
    –Tienes que jurármelo.
    –Joder, jefe… Yo le doy una paliza que no se acuerda ni de su madre, pero lo de darle pasaporte para el otro mundo…
    –Te daré lo que quieras, el dinero no es problema, ¿Qué quieres? ¿Un millón?
    –¿Un millón de qué…?
    –Euros, joder, euros.
    –¡Euros! Madre mía, ¿Va en serio?
    –Pero no ves como estoy de desesperado. Si mi mujer se entera de mis negocios, gracias a ese capullo…
    –¿Ah, pero tu mujer no..?
    –No, no lo sabe.
    –No, si digo que si no es la acosada.
    –¿Mi mujer acosada?
    –Vamos a ver, jefe, has dicho que un canalla le estaba haciendo la vida imposible a tu familia ¿No?
    –Sí, pero no a mi mujer, imbécil, a mis hijos.
    –Eso de imbécil ¿Por quién iba? ¿Por mí o por ese?
    –Ese canalla es el que está amenazando a mis hijos, los persigue, los asusta. Si mi mujer se entera me quitarán la custodia.
    –Siempre amenazan con lo mismo.
    –¿Esos canallas?
    –No, esas zorras.
    –Cuidadito con lo que dices, Alfonso.
    –Perdón, jefe, si lo decía por la mía. Dama, dama, de alta cuna, de baja cama…
    –Y ahora a qué viene esa cancioncita de Cecilia, se puede saber.
    –No nada, jefe, estaba recordando.
    –Bueno, basta ya. Si lo vas a hacer, dímelo. Ya sabes lo que hay de recompensa. Si no lo haces tú, lo hará cualquier otro.
    –Por ese dinero, seguro… pero tengo que pensármelo un poco ¿Vale, jefe?
    –Hazlo pronto. No puedo esperar más. ¿Entendido?
    –Joder, jefe.

     
  • viva el Wed17Jan07 Permalink
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    El tiempo es el mejor autor: siempre encuentra un final perfecto 

    Charles Chaplin

     
  • viva el Wed17Jan07 Permalink
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    El tiempo es el mejor autor siempre encuentra… 

    El tiempo es el mejor autor: siempre encuentra un final perfecto. Charles Chaplin

     
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    El tiempo 

    El tiempo es el mejor autor: siempre encuentra un final perfecto. Charles Chaplin

     
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    Lewis Carros 

    Luis Carros, o Lewis Carros, es el seudónimo de un escritor que ha dedicado su vida entera al cuento y a volvernos locos con sumas y lógicas, ambas ilógicas. Sus escritos rezuman una sensibilidad infantil a flor de piel difícil de imitar que son la delicia de grandes y mayores. Ha sido un autor ilustrado no sólo por Tenniel, sino también por todos los modernos dibujantes de animación. En torno a su vida y su personalidad circulan infinidad de equívocos y controversias: su travestismo, su condición de reverendo protestante, sus clases de inglés para ganarse la vida, e incluso el problema de sus nombres y seudónimos. Todos ellos, como su mejor y único editor, me veo obligado a desmentir y aclarar en la medida de mis humildes posibilidades: sin duda es protestante, aunque no profesa religión alguna; asiste a clases de un colegio bilingüe inglés-español, sin tampoco profesar; se traviste -al menos en carnaval y san Isidro- y, en este aspecto de la definición sexual, no le gusta que le llamen Luis sino Gonzalo -aunque eso depende de los días; por último, lo que podemos afirmar sin equívoco, por partida de nacimiento y asistencia a parto, es que se llama Laura y tiene cinco años, por lo que ha tenido que pedir a su padre que escriba esta heterobiografía, mientras ella se inspira viendo dibujos animados. A sus cinco años es toda una poeta.

     
  • viva el Wed22Nov06 Permalink
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    Poesías 

    Cántico espiritual
    Canciones entre el Alma y el esposo

    1
    Esposa
    ¿Adónde te escondiste
    Amado, y me dexaste con gemido?
    Como el ciervo huyste
    aviéndome herido;
    salí tras ti clamando, y eras ydo. 5

    2
    Pastores, los que fuerdes
    allá por las majadas al otero,
    si por ventura vierdes
    aquél que yo más quiero,
    dezilde, que adolezco, peno, y muero. 10

    3
    Buscando mis amores
    yré por essos montes, y riberas;
    ni cogeré las flores;
    ni temeré las fieras;
    y passaré los fuertes, y fronteras. 15

    4
    ¡O bosques y espesuras
    plantadas por la mano del Amado!
    ¡o prado de verduras,
    de flores esmaltado!
    dezid si por vosotros a passado. 20

    5
    Mil gracias derramando
    pasó por estos sotos con presura;
    y yéndolos mirando
    con sola su figura
    vestidos los dexó de hermosura. 25

    6
    ¡Ay!, ¿quién podrá sanarme?
    Acaba de entregarte ya de vero:
    no quieras embiarme
    de oy más ya mensajero,
    que no saben dezirme lo que quiero. 30

    7
    Y todos quantos vagan
    de ti me van mil gracias refiriendo;
    y todos más me llagan,
    y déxanme muriendo,
    un no sé qué que quedan balbuziendo. 35

    8
    Mas ¿cómo perseveras,
    ¡o vida! no viviendo donde vives?
    ¿Y haziendo por que mueras
    las flechas, que recives
    de lo que del Amado en ti concibes? 40

    9
    ¿Por qué, pues as llagado
    aqueste coraçón, no le sanaste?
    Y pues me le as robado,
    ¿por qué assí le dexaste,
    y no tomas el robo, que robaste? 45

    10
    Apaga mis enojos,
    pues que ninguno basta a deshazellos.
    Y véante mis ojos,
    pues eres lumbre dellos;
    y sólo para ti quiero tenellos. 50

    11
    Descubre tu presencia,
    y máteme tu vista y hermosura;
    mira que la dolencia
    de amor, que no se cura
    sino con la presencia, y la figura. 55

    12
    ¡O christalina fuente
    si en esos tus semblantes plateados
    formases de repente
    los ojos deseados
    que tengo en mis entrañas dibuxados! 60

    13
    Apártalos Amado,
    que voy de buelo.
    Esposo
    Buélvete paloma,
    que el ciervo vulnerado
    por el otero asoma
    al ayre de tu buelo, y fresco toma. 65

    14
    Mi Amado las montañas,
    los valles solitarios nemorosos,
    las ínsulas estrañas,
    los ríos sonorosos,
    el silvo de los ayres amorosos, 70

    15
    la noche sosegada
    en par de los levantes del aurora,
    la música callada,
    la soledad sonora,
    la cena que recrea y enamora. 75

    16
    Caçadnos las raposas,
    que está ya florescida nuestra viña,
    en tanto que de rosas
    hazemos una piña,
    y no parezca nadie en la montiña. 80

    17
    Detente cierço muerto.
    Ven austro, que recuerdas los amores,
    aspira por mi huerto,
    y corran tus olores,
    y pacerá el Amado entre las flores. 85

    18
    ¡O ninfas de Judea!
    en tanto que en las flores, y rosales
    el ámbar perfumea
    morá en los arrabales;
    y no queráis tocar nuestros humblares. 90

    19
    Escóndete Carillo,
    y mira con tu haz a las montañas;
    y no quieras dezillo;
    mas mira las compañas
    de la que va por ínsulas estrañas. 95

    20
    A las aves ligeras
    leones, ciervos, gamos saltadores,
    montes, valles, riberas,
    aguas, ayres, ardores,
    y miedos de las noches veladores. 100

    21
    Por las amenas liras,
    y canto de serenas os conjuro,
    que cessen vuestras yras
    y no toquéis al muro,
    porque la esposa duerma más siguro. 105

    22
    Entrádose ha la esposa
    en el ameno huerto desseado,
    y a su sabor reposa
    el cuello reclinado
    sobre los dulces braços del Amado. 110

    23
    Debaxo del mançano
    allí conmigo fuiste desposada,
    allí te di la mano,
    y fuiste reparada
    donde tu madre fuera violada. 115

    24
    Nuestro lecho florido
    de cuevas de leones enlazado,
    en púrpura tendido,
    de paz edifficado,
    de mil escudos de oro coronado. 120

    25
    A çaga de tu huella
    las jóvenes discurren al camino,
    al toque de centella,
    al adobado vino,
    emissiones de bálsamo divino. 125

    26
    En la interior bodega
    de mi Amado beví, y quando salía
    por toda aquesta bega,
    ya cosa no sabía,
    y el ganado perdí que antes seguía. 130

    27
    Allí me dio su pecho;
    allí me enseñó sciencia muy sabrosa;
    y yo le di de hecho
    a mí sin dexar cosa;
    allí le prometí de ser su esposa. 135

    28
    Mi alma se a empleado
    y todo mi caudal en su servicio.
    Ya no guardo ganado,
    ni ya tengo otro officio,
    que ya sólo en amar es mi exercicio. 140

    29
    Pues ya si en el egido
    de oy más no fuere vista ni hallada,
    diréis que me e perdido,
    que andando enamorada
    me hize perdediza, y fuy ganada. 145

    30
    De flores y esmeraldas
    en las frescas mañanas escogidas
    haremos las guirnaldas
    en tu amor floridas,
    y en un cabello mío entretexidas. 150

    31
    En solo aquel cabello
    que en mi cuello volar consideraste,
    mirástele en mi cuello,
    y en él presso quedaste,
    y en uno de mis ojos te llagaste. 155

    32
    Cuando tú me miravas,
    su gracia en mí tus ojos imprimían;
    por esso me adamavas,
    y en esso merecían
    los míos adorar lo que en ti vían. 160

    33
    No quieras despreciarme,
    que si color moreno en mí hallaste,
    ya bien puedes mirarme,
    después que me miraste,
    que gracia y hermosura en mí dexaste. 165

    34
    La blanca palomica
    al arca con el ramo se a tornado;
    y ya la tortolica
    al socio desseado
    en las riberas verdes a hallado. 170

    35
    En soledad vivía,
    y en soledad a puesto ya su nido;
    y en soledad la guía
    a solas su querido
    también en soledad de amor herido. 175

    36
    Gozémonos Amado:
    y vámonos a ver en tu hermosura
    al monte y al collado,
    do mana el agua pura:
    entremos más adentro en la espesura. 180

    37
    Y luego a las subidas
    cavernas de la piedra nos yremos,
    que están bien escondidas,
    y allí nos entraremos,
    y el mosto de granadas gustaremos. 185

    38
    Allí me mostrarías,
    aquello que mi alma pretendía;
    y luego me darías
    allí, tu vida mía,
    aquello que me diste el otro día. 190

    39
    El aspirar de el ayre,
    el canto de la dulce filomena,
    el soto y su donayre
    en la noche serena
    con llama que consume y no da pena. 195

    40
    Que nadie lo mirava,
    Aminadab tampoco parescía;
    y el cerco sosegava;
    y la cavallería
    a vista de las aguas descendía. 200

    Noche oscura
    Canciones de el alma que se goza de aver llegado al alto estado de la perfectión, que es la unión con Dios, por el camino de la negación espiritual. De el mesmo autor

    En una noche obscura
    con ansias en amores inflamada
    ¡o dichosa ventura!
    salí sin ser notada
    estando ya mi casa sosegada. 5

    Ascuras y segura
    por la secreta escala disfraçada
    ¡o dichosa ventura!
    a escuras y encelada
    estando ya mi casa sosegada. 10

    En la noche dichosa
    en secreto que naide me veya
    ni yo mirava cosa
    sin otra luz y guía
    sino la que en el coraçón ardía. 15

    Aquesta me guiava
    más cierto que la luz de mediodía
    adonde me esperava
    quien yo bien me savía
    en parte donde nadie parecía. 20

    ¡O noche que guiaste!
    ¡O noche amable más que la alborada!
    ¡O noche que juntaste
    Amado con amada,
    Amada en el amado transformada! 25

    En mi pecho florido
    que entero para él solo se guardaba,
    allí quedó dormido
    y yo le regalava
    y el ventalle de cedros ayre daba. 30

    El ayre del almena
    quando yo sus cavellos esparcía,
    con su mano serena
    en mi cuello hería
    y todos mis sentidos suspendía. 35

    Quedéme y olbidéme
    el rostro recliné sobre el Amado;
    cessó todo y dexéme
    dexando mi cuydado
    entre las açucenas olbidado. 40

    Llama de amor viva
    Canciones de el alma en la íntima communicación de unión de amor de Dios. Del mismo autor

    ¡O llama de amor viva
    que tiernamente hyeres
    de mi alma en el más profundo centro!
    Pues ya no eres esquiva
    acava ya si quieres, 5
    rompe la tela de este dulce encuentro.

    ¡O cauterio suave!
    ¡O regalada llama!
    ¡O mano blanda! ¡O toque delicado,
    que a vida eterna save 10
    y toda deuda paga!
    Matando muerte en vida la has trocado.

    ¡O lámparas de fuego
    en cuyos resplandores
    las profundas cabernas del sentido 15
    que estava obscuro y ciego,
    con estraños primores
    calor y luz dan junto a su querido!

    ¡Quán manso y amoroso
    recuerdas en mi seno 20
    donde secretamente solo moras,
    y en tu aspirar sabroso
    de bien y gloria lleno
    quán delicadamente me enamoras!

    Coplas de el mismo, hechas sobre un éstasis de harta contemplación

    Entréme donde no supe
    y quedéme no sabiendo,
    toda ciencia transcendiendo.

    1
    Yo no supe dónde entraba
    porque cuando allí me vi 5
    sin saver dónde me estaba
    grandes cosas entendí;
    no diré lo que sentí
    que me quedé no sabiendo,
    toda sciencia trascendiendo. 10

    2
    De paz y de piedad
    era la sciencia perfecta,
    en profunda soledad
    entendida vía recta,
    era cosa tan secreta 15
    que me quedé balbuciendo,
    toda sciencia trascendiendo.

    3
    Estava tan embebido
    tan absorto y ajenado
    que se quedó mi sentido 20
    de todo sentir privado,
    y el espíritu dotado
    de un entender no entendiendo,
    toda sciencia trascendiendo.

    4
    Quanto más alto se suve 25
    tanto menos se entendía
    que es la tenebrosa nuve
    que a la noche esclarecía,
    por eso quien la sabía
    queda siempre no sabiendo, 30
    toda sciencia trascendiendo.

    5
    El que allí llega de vero
    de sí mismo desfallesce
    quanto sabía primero
    mucho baxo le parece, 35
    y su sciencia tanto crece
    que se queda no sabiendo,
    y su sciencia trascendiendo.

    6
    Este saber no sabiendo
    es de tan alto poder 40
    que los sabios arguyendo
    jamás le pueden vencer,
    que no llega su saber
    a no entender entendiendo,
    toda sciencia trascendiendo. 45

    7
    Y es de tan alta excelencia
    aqueste summo saber
    que no ay facultad ni ciencia
    que le puedan emprender
    quien se supiere vencer 50
    con un no saber sabiendo,
    yrá siempre trascendiendo.

    8
    Y si lo queréis oýr
    consiste esta summa sciencia
    en un subido sentir, 55
    de la dibinal esencia
    es obra de su clemencia
    hazer quedar no entendiendo,
    toda sciencia trascendiendo.

    Coplas de el alma que pena por ver a Dios. De el mismo autor

    Vivo sin vivir en mí
    y de tal manera espero
    que muero porque no muero.

    En mí yo no vivo ya
    y sin Dios vivir no puedo 5
    pues sin él y sin mí quedo
    este vivir ¿qué será?
    Mil muertes se me hará
    pues mi misma vida espero
    muriendo porque no muero. 10

    Esta vida que yo vivo
    es privación de el vivir
    y assí es contino morir
    hasta que viva contigo.
    Oye mi Dios lo que digo 15
    que esta vida no la quiero,
    que muero porque no muero.

    Estando absente de ti
    ¿qué vida puedo tener
    sino muerte padecer 20
    la mayor que nunca vi?
    Lástima tengo de mí
    pues de suerte persevero
    que muero porque no muero.

    El pez que del agua sale 25
    aun de alibio no carece
    que en la muerte que padece
    al fin la muerte le vale.
    ¿Qué muerte abrá que se yguale
    a mi vivir lastimero, 30
    pues si más vivo más muero?

    Quando me empieço a alibiar
    de verte en el Sacramento
    házeme más sentimiento
    el no te poder gozar; 35
    todo es para más penar
    y mi mal es tan entero
    que muero porque no muero.

    Y si me gozo Señor
    con esperança de verte 40
    en veer que puedo perderte
    se me dobla mi dolor,
    viviendo en tanto pabor
    y esperando como espero,
    muérome porque no muero. 45

    Sácame de aquesta muerte
    mi Dios y dame la vida,
    no me tengas impedida
    en este lazo tan fuerte,
    mira que peno por verte 50
    y de tal manera espero
    que muero porque no muero.

    Lloraré mi muerte ya
    y lamentaré mi vida
    en tanto que detenida 55
    por mis pecados está.
    ¡O mi Dios! ¿quándo será
    quando yo diga de vero:
    vivo ya porque no muero?

    Otras de el mismo a lo divino

    Tras de un amoroso lance
    y no de esperança falto
    subí tan alto tan alto
    que le di a la caça alcançe.

    Para que yo alcance diesse 5
    a aqueste lançe divino
    tanto bolar me convino
    que de vista me perdiesse,
    y con todo en este trance
    en el buelo quedé falto 10
    mas el amor fue tan alto
    que le di a la caça alcance.

    Quando más alto suvía
    deslumbróseme la vista
    y la más fuerte conquista 15
    en escuro se hazía,
    mas por ser de amor el lance
    di un ciego y obscuro salto
    y fuy tan alto tan alto
    que le di a la caça alcance. 20

    Por una estraña manera
    mil buelos pasé de un buelo
    porque esperança del cielo
    tanto alcança quanto espera,
    esperé solo este lance 25
    y en esperar no fuy falto
    pues fuy tan alto tan alto
    que le di a la caça alcance.

    Quando más cerca llegava
    de este lance tan subido 30
    tanto más baxo y rendido
    y abatido me hallava
    dixe: No abrá quien lo alcançe.
    Abatíme tanto tanto
    que fuy tan alto tan alto 35
    que le di a la caça alcance.

    Finis

    Glosa de el mismo

    Sin arrimo y con arrimo,
    sin luz y ascuras viviendo
    toda me voy consumiendo.

    Mi alma está desassida
    de toda cosa criada 5
    y sobre sí levantada
    y en una sabrosa vida
    sólo en su Dios arrimada.
    Por esso ya se dirá
    la cosa que más estimo 10
    que mi alma se vee ya
    sin arrimo y con arrimo.

    Y aunque tinieblas padezco
    en esta vida mortal
    no es tan crecido mi mal 15
    porque si de luz carezco
    tengo vida celestial,
    porque el amor de tal vida
    quando más ciego va siendo
    que tiene al alma rendida 20
    sin luz y ascuras viviendo.

    Haze tal obra el amor
    después que le conocí
    que si ay bien o mal en mí
    todo lo haze de un sabor 25
    y al alma transforma en sí,
    y assí en su llama sabrosa
    la qual en mí estoy sintiendo
    apriessa sin quedar cosa
    todo me voy consumiendo. 30

    Glosa a lo divino. De el mismo autor

    Por toda la hermosura
    nunca yo me perderé
    sino por un no sé qué
    que se alcança por ventura.

    Sabor de bien que es finito 5
    lo más que puede llegar
    es cansar el apetito
    y estragar el paladar;
    y assí por toda dulçura
    nunca yo me perderé 10
    sino por un no sé qué
    que se halla por ventura.

    El coraçón generoso
    nunca cura de parar
    donde se puede passar 15
    sino en más difficultoso;
    nada le causa hartura
    y sube tanto su fee
    que gusta de un no sé qué
    que se halla por ventura. 20

    El que de amor adolesce
    de el divino ser tocado
    tiene el gusto tan trocado
    que a los gustos desfallece;
    como el que con calentura 25
    fastidia el manjar que ve
    y apetece un no sé qué
    que se halla por ventura.

    No os maravilléis de aquesto
    que el gusto se quede tal 30
    porque es la causa del mal
    ajena de todo el resto;
    y assí toda criatura
    enajenada se vee
    y gusta de un no sé qué 35
    que se halla por ventura.

    Que estando la voluntad
    de Divinidad tocada
    no puede quedar pagada
    sino con Divinidad; 40
    mas por ser tal su hermosura
    que sólo se vee por fee
    gústala en un no sé qué
    que se halla por ventura.

    Pues de tal enamorado 45
    dezidme si abréis dolor
    pues que no tiene sabor
    entre todo lo criado;
    solo sin forma y figura
    sin hallar arrimo y pie 50
    gustando allá un no sé qué
    que se halla por ventura.

    No penséis que el interior
    que es de mucha más valía
    halla gozo y alegría 55
    en lo que acá da sabor,
    mas sobre toda hermosura
    y lo que es y será y fue
    gusta de allá un no sé qué
    que se halla por ventura. 60

    Más emplea su cuydado
    quien se quiere aventajar
    en lo que está por ganar
    que en lo que tiene ganado;
    y assí para más altura 65
    yo siempre me inclinaré
    sobre todo a un no sé qué
    que se halla por ventura.

    Por lo que por el sentido
    puede acá comprehenderse 70
    y todo lo que entenderse,
    aunque sea muy subido,
    ni por gracia y hermosura
    yo nunca me perderé
    sino por un no sé qué 75
    que se halla por ventura.

    Cantar de el alma que se goza de conocer a Dios por fee

    Que bien sé yo la fonte que mana y corre,
    aunque es de noche.
    Aquella Eterna fonte está escondida,
    que bien sé yo do tiene su manida,
    aunque es de noche. 5
    Su origen no lo sé que pues no le tiene,
    mas sé que todo origen della viene,
    aunque es de noche.
    Sé que no puede ser cosa tan bella
    y que cielos y tierra beben della, 10
    aunque es de noche.
    Bien sé que suelo en ella no se halla
    y que ninguno puede vadealla,
    aunque es de noche.
    Su claridad nunca es escurecida 15
    y sé que toda luz de ella es venida,
    aunque es de noche.
    Sée ser tan caudalosas sus corrientes
    que infiernos cielos riegan y a las gentes,
    aunque es de noche. 20
    El corriente que nace desta fuente
    bien sé que es tan capaz y tan potente,
    aunque es de noche.
    Aquesta Eterna fuente está escondida
    en este vivo pan por darnos vida, 25
    aunque es de noche.
    Aquí se está llamando a las criaturas
    porque desta agua se harten aunque a escuras,
    porque es de noche.
    Aquesta viva fuente que deseo 30
    en este pan de vida yo la veo,
    aunque es de noche.

    • Fin. –

    Otras a lo divino de Christo y el alma del mismo

    Un pastorcico solo está penado
    ageno de plazer y de contento
    y en su pastora firme el pensamiento
    y el pecho del amor muy lastimado.

    No llora por averle amor llagado 5
    que no se pena en veerse así affligido,
    aunque en el coraçón está herido,
    mas llora por pensar que está olbidado.

    Que sólo de pensar que está olbidado
    de su vella pastora con gran pena 10
    se dexa maltratar en tierra agena
    el pecho del amor mui lastimado.

    Y dize el pastorcico: ¡Ay desdichado
    de aquel que de mi amor a hecho ausencia
    y no quiere gozar la mi presencia 15
    el pecho por su amor muy lastimado!

    Y a cavo de un gran rato se a encumbrado
    sobre un árbol do abrió sus braços vellos,
    y muerto se ha quedado asido dellos
    el pecho del amor muy lastimado. 20

    Fin

    Romances sobre el Evangelio «In principio erat Verbum» acerca de la Sanctíssima Trinidad

    1.º
    En el principio morava
    el Verbo y en Dios vivía
    en quien su felicidad
    infinita posseýa.
    El mismo Verbo Dios era 5
    que el principio se dezía.
    Él morava en el principio
    y principio no tenía.
    Él era el mismo principio
    por eso dél carecía, 10
    el Verbo se llama Hijo
    que del principio nacía.
    Hale siempre concevido
    y siempre le concevía;
    dale siempre su sustancia 15
    y siempre se la tenía.
    Y assí la gloria del Hijo
    es la que en el Padre avía
    y toda su gloria el Padre
    en el Hijo posseýa. 20
    Como amado en el amante
    uno en otro residía,
    y aquese amor que los une
    en lo mismo convenía.
    Con el uno y con el otro 25
    en ygualdad y valía
    tres Personas y un Amado
    entre todos tres avía.
    Y un amor en todas ellas
    un amante los hazía, 30
    y el amante es el amado
    en que cada qual vivía.
    Que el ser que los tres posseen
    cada qual le posseýa
    y cada qual dellos ama 35
    a la que este ser tenía.
    Este ser es cada una
    y este solo las unía
    en un inefable modo
    que dezirse no savía. 40
    Por lo qual era infinito
    el amor que los unía
    porque un solo amor tres tienen
    que su esencia se dezía;
    quel amor quanto más une 45
    tanto más amor hazía.

    De la communicación de las tres personas
    2.º
    En aquel amor inmenso
    que de los dos procedía
    palabras de gran regalo
    el Padre al Hijo dezía,
    de tan profundo deleite 5
    que nadie las entendía;
    sólo el Hijo lo gozaba
    que es a quien pertenecía.
    Pero aquello que se entiende
    desta manera dezía 10
    -Nada me contenta, Hijo,
    fuera de tu compañía.
    Y si algo me contenta
    en ti mismo lo quería
    el que a ti más se parece 15
    a mí más satisfazía.
    Y el que nada te semeja
    en mí nada hallaría
    en ti solo me e agradado
    ¡o vida de vida mía! 20
    Eres lumbre de mi lumbre
    eres mi sabiduría,
    figura de mi substancia
    en quien bien me complazía.
    Al que a ti te amare Hijo 25
    a mí mismo le daría
    y el amor que yo te tengo
    esse mismo en él pondría
    en razón de aver amado
    a quien yo tanto quería. 30

    De la creación
    3.º
    -Una esposa que te ame
    mi Hijo darte quería
    que por tu valor merezca
    tener nuestra compañía
    y comer pan a una mesa 5
    del mismo que yo comía,
    porque conozca los bienes
    que en tal Hijo yo tenía
    y se congracie commigo
    de tu gracia y loçanía. 10
    -Mucho lo agradezco Padre
    -el Hijo le respondía-,
    a la esposa que me dieres
    yo mi claridad daría
    para que por ella vea 15
    quánto mi Padre valía
    y cómo el ser que posseo
    de su ser lo recevía.
    Reclinarla e yo en mi braço
    y en tu amor se abrasaría 20
    y con Eterno deleite
    tu bondad sublimaría.

    Prosigue
    4.º
    -Hágase pues -dixo el Padre-,
    que tu amor lo merecía.
    Y en este dicho que dixo
    el mundo criado avía.
    Palacio para la esposa 5
    hecho en gran sabiduría
    el qual en dos aposentos
    alto y baxo dividía.
    El baxo de differencias
    infinitas componía 10
    mas el alto hermoseava
    de admirable pedrería.
    Porque conozca la esposa
    el Esposo que tenía
    en el alto colocava 15
    la angélica jerarchía,
    pero la natura humana
    en el baxo la ponía
    por ser en su ser compuesta
    algo de menor valía. 20
    Y aunque el ser y los lugares
    desta suerte los ponía,
    pero todos son un cuerpo
    de la esposa que dezía:
    que el amor de un mismo Esposo 25
    una esposa los hazía;
    los de arriva posseýan
    al Esposo en alegría,
    los de abaxo en esperança
    de fee que les infundía 30
    diziéndoles que algún tiempo
    él los engrandecería,
    y que aquella su baxeza
    él se la levantaría
    de manera que ninguno 35
    ya la vituperaría,
    porque en todo semejante
    él a ellos se haría,
    y se vendría con ellos
    y con ellos moraría 40
    y que Dios sería hombre
    y que el hombre Dios sería
    y que trataría con ellos
    comería y bebería,
    y que con ellos continuo 45
    él mismo se quedaría
    hasta que se consumase
    este siglo que corría
    quando se gozaran juntos
    en Eterna melodía; 50
    porque él era la cabeça
    de la esposa que tenía
    a la qual todos los miembros
    de los justos juntaría,
    que son cuerpo de la esposa 55
    a la qual Él tomaría
    en sus braços tiernamente
    y allí su amor le daría,
    y que assí juntos en uno
    el Padre la llevaría 60
    donde del mismo deleite
    que Dios goza gozaría,
    que como el Padre y el Hijo
    y el que de ellos procedía
    el uno vive en el otro; 65
    assí la esposa sería
    que dentro de Dios absorta
    vida de Dios viviría.

    Prosigue
    5.º
    Con esta buena esperança
    que de arriva les venía
    el tedio de sus trabajos
    más leve se les hazía,
    pero la esperança larga 5
    y el deseo que crecía
    de gozarse con su Esposo
    contino les affligía.
    Por lo qual con oraciones
    con suspiros y agonía 10
    con lágrimas y gemidos
    le rogavan noche y día
    que ya se determinase
    a les dar su compañía.
    Unos dezían: ¡O si fuesse 15
    en mi tiempo la alegría!
    Otros: Acava, Señor,
    al que as de embiar embía.
    Otros: ¡O si ya rompiese
    essos cielos y vería 20
    con mis ojos que baxases
    y mi llanto cessaría!
    Regat nuves de lo alto
    que la tierra lo pedía,
    y ábrase ya la tierra 25
    que espinas nos produzía,
    y produzga aquella flor
    con que ella florecía.
    Otros dezían: ¡O dichoso
    el que en tal tiempo sería 30
    que merezca beer a Dios
    con los ojos que tenía,
    y tratarle con sus manos
    y andar en su compañía
    y gozar de los misterios 35
    que entonces ordenaría!

    Prosigue
    6.º
    En aquestos y otros ruegos
    gran tiempo pasado avía
    pero en los postreros años
    el fervor mucho crecía,
    quando el viejo Simeón 5
    en deseo se encendía
    rogando a Dios que quisiese
    dexalle ver este día.
    Y assí el Espíritu Sancto
    al buen viejo respondía 10
    que le dava su palabra
    que la muerte no vería
    hasta que la vida viesse
    que de arriva descendía,
    y que él en sus mismas manos 15
    al mismo Dios tomaría
    y le tendría en sus braços
    y consigo abraçaría.

    Prosigue la Encarnación
    7.º
    Ya que el tiempo era llegado
    en que hazerse convenía
    el rescate de la esposa
    que en duro yugo servía,
    debaxo de aquella ley 5
    que Moysés dado le avía
    el Padre con amor tierno
    desta manera dezía:
    -Ya ves, Hijo, que a tu esposa
    a tu ymagen hecho avía 10
    y en lo que a ti se parece
    contigo bien convenía,
    pero diffiere en la carne
    que en tu simple ser no avía.
    En los amores perfectos 15
    esta ley se requería,
    que se haga semejante
    el amante a quien quería
    que la mayor semejança
    más deleite contenía; 20
    el qual sin duda en tu esposa
    grandemente crecería
    si te viere semejante
    en la carne que tenía.
    -Mi voluntad es la tuya 25
    -el Hijo le respondía-,
    y la gloria que yo tengo
    es tu voluntad ser mía,
    y a mí me conviene, Padre,
    lo que tu Alteza dezía 30
    porque por esta manera
    tu vondad más se vería;
    veráse tu gran potencia
    justicia y sabiduría
    yrélo a dezir al mundo 35
    y noticia les daría
    de tu belleza y dulçura
    y de tu soberanía;
    yré a buscar a mi esposa
    y sobre mí tomaría 40
    sus fatigas y trabajos
    en que tanto padecía;
    y porque ella vida tenga,
    yo por ella moriría
    y sacándola del lago 45
    a ti te la bolvería.

    Prosigue
    8.º
    Entonces llamó un archángel
    que Sant Gabriel se dezía,
    y embiólo a una donzella
    que se llamava María,
    de cuyo consentimiento 5
    el misterio se hazía,
    en el qual la Trinidad
    de carne al Verbo vestía.
    Y aunque tres hazen la obra
    en el uno se hazía, 10
    y quedó el Verbo encarnado
    en el bientre de María.
    Y el que tiene sólo Padre
    ya también madre tenía
    aunque no como qualquiera 15
    que de varón concevía,
    que de las entrañas de ella
    él su carne recevía,
    por lo qual Hijo de Dios
    y del hombre se dezía. 20

    Del nacimiento
    9.º
    Ya que era llegado el tiempo
    en que de nacer avía,
    assí como desposado
    de su tálamo salía,
    abraçado con su esposa 5
    que en sus braços la traýa,
    al qual la graciosa madre
    en un pesebre ponía
    entre unos animales
    que a la sazón allí avía. 10
    Los hombres dezían cantares
    los ángeles melodía
    festejando el desposorio
    que entre tales dos avía;
    pero Dios en el pesebre 15
    allí llorava y gimía
    que eran joyas que la esposa
    al desposorio traýa;
    y la madre estava en pasmo
    de que tal trueque veýa, 20
    el llanto del hombre en Dios
    y en el hombre el alegría,
    lo qual del uno y del otro
    tan ajeno ser solía.

    Finis

    Otro del mismo que va por «Super flumina Babilonis»

    Encima de las corrientes
    que en Babilonia hallava,
    allí me senté llorando
    allí la tierra regava,
    acordándome de ti 5
    ¡o Sión!, a quien amava.
    Era dulce tu memoria
    y con ella más llorava.
    Dexé los traxes de fiesta
    los de trabaxo tomava, 10
    y colgué en los verdes sauzes
    la música que llevaba
    puniéndola en esperança
    de aquello que en ti esperava.
    Allí me hyrió el amor 15
    y el coraçón me sacava.
    Díxele que me matase
    pues de tal suerte llagava;
    yo me metía en su fuego
    sabiendo que me abrasava, 20
    desculpando al avezica
    que en el fuego se acababa;
    estávame en mí muriendo
    y en ti solo respirava;
    en mí por ti me moría 25
    y por ti resucitava,
    que la memoria de ti
    daba vida y la quitava.
    Gozábanse los estraños
    entre quien cautivo estava. 30
    Preguntávanme cantares
    de lo que en Sión cantava:
    -Canta de Sión un hynno,
    veamos cómo sonava.
    -Dezid, ¿cómo en tierra ajena 35
    donde por Sión llorava
    cantaré yo la alegría
    que en Sión se me quedava?
    Echaríala en olbido
    si en la ajena me gozava. 40
    Con mi paladar se junte
    la lengua con que hablava
    si de ti yo me olbidare
    en la tierra do morava.
    Sión, por los verdes ramos 45
    que Babilonia me dava,
    de mí se olbide mi diestra
    que es lo que en ti más amava,
    si de ti no me acordare
    en lo que más me gozava, 50
    y si yo tuviere fiesta
    y sin ti la festejava.
    ¡O hija de Babilonia
    mísera y desventurada!
    Bienaventurado era 55
    aquel en quien confiava,
    que te a de dar el castigo
    que de tu mano llevava,
    y juntará sus pequeños
    y a mí, porque en ti esperava, 60
    a la piedra que era Christo
    por el qual yo te dexava.

    Debetur, soli gloria vera Deo.

    San Juan de la Cruz

     
  • viva el Fri27Oct06 Permalink
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    DIEZ BILLONES DE CUENTOS (gugolcuento) 

    He rescatado de la Biblioteca de Babel un famosísimo cuento que su autor perdió en un naufragio. El problema es que sus frases están arbitrariamente ordenadas de forma alfabética. Las combinaciones, variaciones o permutaciones* de las frases de este cuento dan lugar a la inimaginable cifra del título de este post (creo, pues las matemáticas no son mi fuerte). He puesto a mi ordenador a trabajar para ir combinando estas frases hasta dar con el original, pero según mis cálculos habré muerto cuando acabe. Estoy desesperado. No puedo abordar tal tarea yo solo. Abatido por esa desalentadora perspectiva, únicamente se me ocurre acudir a vosotros para que me ayudéis en esta ingente tarea. Estas son las frases:

    A la madrastra no le gustaban los niños
    Aquel día tuvo un sueño revelador
    Aquello le recordó el brillo de las estrellas
    Después de adentrarse profundamente
    Dibujando en la pared con maestría
    El ruido de furias gobernantas
    El viento soplaba sobre el lago
    Estaba manchado de sangre
    Estaban como locos
    –Este amuleto es perfecto–exclamó sonriente.
    La Iglesia de Cristo
    Lanzad a inocentes y lánguidos poetas allí
    Las frutas maduras cayeron al suelo
    Le dio una palmada y despertó sobresaltado.
    Le explicó lo que estaba pasando
    Lo llevó al pozo para lavarlo
    –Lo sentimos, pero hay que obedecer– decía.
    Mientras ellas permanecían paralizadas,
    No hay abrazo más fatal que el de la tierra
    No le cabe la polla entre sus dientes de conejo
    Nos quedaremos sordos
    Pensó: “Aquí se puede descansar”.
    Pero ellos continuaban sin parar
    Se dirigió hacia ellos con una encantadora sonrisa
    Si todas las hormigas se ponen a cantar
    Subió al bote y remó durante horas
    Un día, el más largo del verano,
    Un miasmático señor
    –Ya se han marchado–dijo.

    Por favor, ayudad a esta alma en pena a encontrar el cuento original -o al menos alguno que pueda pasar por tal- antes de mi muerte!
    PODÉIS PASARLO COMO MEME, A VER SI ALGUIEN ENCUENTRA EL ORIGINAL Y ME LO ENVÍA. ¡OS DOY CIEN TRILLONES DE GRACIAS DE ANTEMANO!

    * Nota añadida el 7.12.06:
    Un amigo, al que llaman El diablo de los números y cuyo nombre real es Hans Magnus Enzensberger, me ha dicho que el cálculo correcto es hallar el factorial de veintinueve, 29! (él lo llama ¡veintinueve pum!) y según mi calculadora el resultado es 8.8e+30, es decir casi un 9 seguido de 30 ceros.

     
    • jazz el Vie27Oct06 Permalink | Inicia sesión para responder

      según mis cálculos son cien mil trillones de cuentos ¿no?

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    • jazz el Vie27Oct06 Permalink | Inicia sesión para responder

      según mis cálculos son cien mil trillones de cuentos ¿no?

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    • Ahasvero el Vie27Oct06 Permalink | Inicia sesión para responder

      Bueno, ya dije que no es lo mío la matemática, pero entre esos cien mil trillones -¡qué barbaridad! ¿seguro?- se encuentra el cuento original que estoy buscando. Ayudadme!

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    • Ahasvero el Vie27Oct06 Permalink | Inicia sesión para responder

      Bueno, ya dije que no es lo mío la matemática, pero entre esos cien mil trillones -¡qué barbaridad! ¿seguro?- se encuentra el cuento original que estoy buscando. Ayudadme!

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    • Purificación Ávila el Vie27Oct06 Permalink | Inicia sesión para responder

      Bueno, bueno, este reto me gusta! Si son cien mil trillones de cuentos no acabaremos nunca. ¿Y cómo sabemos cual es el correcto de esa enormidad de cuentos posibles?

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    • Purificación Ávila el Vie27Oct06 Permalink | Inicia sesión para responder

      Bueno, bueno, este reto me gusta! Si son cien mil trillones de cuentos no acabaremos nunca. ¿Y cómo sabemos cual es el correcto de esa enormidad de cuentos posibles?

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    • BlogsiAna el Vie27Oct06 Permalink | Inicia sesión para responder

      Me he divertido con estas frases, posteo el relato en mi blog.

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    • BlogsiAna el Vie27Oct06 Permalink | Inicia sesión para responder

      Me he divertido con estas frases, posteo el relato en mi blog.

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    • lraggio el Vie27Oct06 Permalink | Inicia sesión para responder

      esto no va a ser nada facil, pero aqui estoy ya trabajando para que algo salga…

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    • lraggio el Vie27Oct06 Permalink | Inicia sesión para responder

      esto no va a ser nada facil, pero aqui estoy ya trabajando para que algo salga…

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    • Ahasvero el Vie27Oct06 Permalink | Inicia sesión para responder

      Francamente, yo creo que eso será lo más fácil, Alicia.

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    • Ahasvero el Vie27Oct06 Permalink | Inicia sesión para responder

      Francamente, yo creo que eso será lo más fácil, Alicia.

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    • Ahasvero el Vie27Oct06 Permalink | Inicia sesión para responder

      BlogsiAna, así me gusta, el que da primero, da dos veces!

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    • Ahasvero el Vie27Oct06 Permalink | Inicia sesión para responder

      BlogsiAna, así me gusta, el que da primero, da dos veces!

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    • xalernita el Dom29Oct06 Permalink | Inicia sesión para responder

      acepto el reto pese a que el akismet quiera interponerse xD

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    • xalernita el Dom29Oct06 Permalink | Inicia sesión para responder

      acepto el reto pese a que el akismet quiera interponerse xD

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    • Ahasvero el Lun30Oct06 Permalink | Inicia sesión para responder

      Efectivamente, xalernita, el akismet se interpone en nuestras vidas. Gracias por aceptar el reto. Me imagino que harás un despliegue informático del tipo Proyecto SETI. ¡Vamos, digo yo!

      Gracias Lorenzo, seguro que algo sale… o se sale.

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    • Ahasvero el Lun30Oct06 Permalink | Inicia sesión para responder

      Efectivamente, xalernita, el akismet se interpone en nuestras vidas. Gracias por aceptar el reto. Me imagino que harás un despliegue informático del tipo Proyecto SETI. ¡Vamos, digo yo!

      Gracias Lorenzo, seguro que algo sale… o se sale.

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    • carlos el Mar31Oct06 Permalink | Inicia sesión para responder

      ¡SIN CUENTA!….. cuentos ,como las estrellas que son más.
      me encantó.

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    • carlos el Mar31Oct06 Permalink | Inicia sesión para responder

      ¡SIN CUENTA!….. cuentos ,como las estrellas que son más.
      me encantó.

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    • lraggio el Mar31Oct06 Permalink | Inicia sesión para responder

    • lraggio el Mar31Oct06 Permalink | Inicia sesión para responder

    • fontfranch el Mie1Nov06 Permalink | Inicia sesión para responder

      Ala, ya está, me ha costado pero por fin. Espero que os guste y si no, mira ¿qué le vamos a hacer? :-).

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    • fontfranch el Mie1Nov06 Permalink | Inicia sesión para responder

      Ala, ya está, me ha costado pero por fin. Espero que os guste y si no, mira ¿qué le vamos a hacer? :-).

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    • Ahasvero el Mie1Nov06 Permalink | Inicia sesión para responder

      Voy volando a verlo!

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    • Ahasvero el Mie1Nov06 Permalink | Inicia sesión para responder

      Voy volando a verlo!

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    • Avery el Dom12Oct08 Permalink | Inicia sesión para responder

      no te quedes con el personal

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    • viva el Jue24Nov11 Permalink | Inicia sesión para responder

      Esta es la versión de blogsiana:

      “El ruido de furias gobernantas

      Enrique era mi único amigo en la escuela. Compartíamos, entre otras cosas, el mismo estigma de condenados: yo algo ruda y él claramente amanerado. En los pasillos nos gritaban “¡homosexuales!”, como si la sola palabra bastara para desatar el infierno sobre nosotros. Éramos tan ingenuos, que tuvimos que buscar la palabra en un diccionario. El conocimiento del significado, lejos de escandalizarnos, nos dio una extraña serenidad. Casi sonreía cuando escuchaba el término a mis espaldas. Nuestra escuela estaba afiliada a la Iglesia de Cristo. Papá me animaba con su guitarra, cantando estrofas de héroes que encontraron su vocación entre las torturas y peculiaridades del colegio católico: “Lanzad a inocentes y lánguidos poetas allí y forjaréis espíritus indomables”. Papá era trovador de noche y de día arreglaba el jardín de Enrique. Mamá aseaba la mansión y a cambio vivíamos en la choza de servicio a espaldas. Sus salarios de mozos ayudaban a pagar la parte de la colegiatura que la beca no cubría. Era caro estudiar en un colegio católico, pero ante los ojos de mis padres me aseguraba un futuro brillante y la entrada al círculo de Enrique. A mí su círculo me parecía triste. Su madre había muerto durante el parto y su padre, un miasmático señor, murió una década después. La única familia de Enrique era Sara, su hermana mayor. Y la madrastra, por supuesto.

      Enrique y yo solíamos caminar juntos de regreso a casa y jugábamos bobadas en el jardín hasta que el invierno nos encerraba en la mansión. Una tarde en que la nieve caía ligera como talco sobre la ventana, la madrastra de Enrique regresó antes de tiempo y nos sorprendió dibujando en la pared con maestría. Era nuestra travesura secreta, separar el sofá del muro y trazar figuras desnudas sobre la superficie blanca. La madrastra, furiosa, le soltó a Enrique una bofetada, luego otra. Yo grité, Enrique gritó, la madrastra gritó y yo pensé, “Nos quedaremos sordos.” Entonces apareció Sara. La madrastra hizo una pausa y le explicó lo que estaba pasando. A Sara le brincó el párpado derecho, un tic que confirmaba su enojo extremo. Enrique estaba manchado de sangre. Sara lanzó una mirada fulminante a la madrastra y sin decir palabra, nos sacó de escena a Enrique y a mi tomándonos de la mano.

      Vé con tus papás, Ana. – me dijo suavemente al oído y a Enrique lo llevó al pozo para lavarlo.

      El agua helada calmó la herida del labio y las lágrimas, se llevó consigo la sangre y entumeció los sentimientos. Yo, desobedeciendo, los espiaba detrás de un árbol. Estaba enamorada de Sara, con ese primer suspiro de una cabeza que apenas alcanza a entender el fuego que arde entre las piernas. También me ardía la garganta con las frases que no sabía pronunciar. Luego de un rato, los hermanos se retiraron de la nieve hacia la mansión. Sara dejó la luz de su recámara encendida y no durmió hasta que ya amanecía. Lo sé porque pasé la noche observando su ventana desde el jardín. Aquel día tuvo un sueño revelador. Lo sé porque Enrique me lo contó. Era de madrugada, Enrique aún dormía, pero Sara le dio una palmada y despertó sobresaltado al encontrarse con el rostro endurecido de su hermana.

      A la hora del desayuno, la madrastra se sentó a la mesa como si nada. Mandó a mamá por mí para que me les uniera en son de paz. Tomamos nuestros asientos y la madrastra se dirigió hacia ellos con una encantadora sonrisa y besó a Sara en los labios. La sangre me calentó la cabeza a pesar del frío. Después la bruja tocó con un dedo la herida de Enrique y también lo besó en los labios, cosa que lo obligó a hacer una mueca de asco contenido. No estaba acostumbrado a las caricias, como Sara. A la madrastra no le gustaban los niños, eso lo sabíamos bien. Desde que enviudó, sólo le gustaban las niñas como Sara y algunas mujeres que a veces la visitaban para jugar canasta y pasar la noche entre copas. La madrastra sirvió el té y pasó las tazas.

      Lo sentimos, pero hay que obedecer, – decía la madrastra durante el desayuno como justificación a la paliza del día anterior.

      Sara murmuró en respuesta, “Si todas las hormigas se ponen a cantar….”

      ¿Qué dices, Sara?- preguntó la madrastra.

      Que todas las reglas se deben acatar, – respondió.

      La madrastra asintió visiblemente complacida y le acarició la pierna por debajo de la mesa. A mi casi se me tira el té sobre el mantel. Los hermanos terminaron el desayuno, yo no tenía hambre por culpa de los celos. Nos disculpamos y partimos hacia la escuela. Un vínculo se había formado entre nosotros para resistir la tiranía del mundo adulto. Esa noche, la madrastra se ausentó en una de sus cenas de sociedad. Sara aprovechó para tocar a mi ventana por primera vez. Entre susurros, me convenció de escabullirme y seguirla. El corazón me golpeaba las costillas marcando mis pasos acelerados hasta su recámara. Ahí me desnudó con habilidad y besó hasta el titubeo más mínimo que habitaba mi cuerpo. Cada gota de sudor sobre mi piel le juró pasión infinita. La luz de la luna se reflejó en nuestros cuerpos en un destello breve. Aquello le recordó el brillo de las estrellas y me abrazó contra su pecho. “Tienes el cuerpo cubierto de estrellas,” me dijo al oído y yo le creí. Así pasamos el invierno, llegó la primavera, luego el verano y las frutas maduras cayeron al suelo. Yo tenía los ojos llenos de Sara. Mi ropa interior estaba impregnada de Sara. Después de adentrarse profundamente en mi cuerpo, Sara controlaba mi voluntad con una precisión exquisita y perturbadora. Sus dedos manipulaban los hilos de mis hormonas, hilos que movían la marioneta de mi vida al compás de sus deseos. A Enrique no le molestaba nuestro amorío. “Mejor tú que la madrastra,” decía. Yo era parte instrumental en el plan de los hermanos: amiga de uno y amante de la otra. Tenían mi lealtad asegurada.

      Se acercaban mis quince años y papá había ofrecido darme un regalo especial. Sin titubear, le pedí un bote. Algo pequeño bastaría, para tres o cuatro personas. Estaba bien si era de remos. Modesto, pero seguro. Papá se mostró aliviado de que no le pidiese la tradicional fiesta con baile y chambelanes. Era hábil con la madera: cortó, pegó, lijó y pintó una linda lancha para mi. Festejamos mi cumpleaños con el primer paseo. El bote se deslizaba ligero por el lago. Papá lo amarró a un sauce llorón que lo ocultaba parcialmente sin sacarlo del agua.

      Aquí no lo robarán y podrás usarlo cuando quieras, – me aseguró.

      Esa noche, las amigas de la madrastra fueron a la mansión a jugar canasta. Enrique y yo disolvimos somníferos en las jarras de ponche que les servíamos. Las mujeres tardaron un par de horas en retirarse tambaleantes a los dormitorios y se desplomaron en la cama. Mientras ellas permanecían paralizadas por los somníferos, entramos armados de cuerdas y mordaza. Con la destreza de las arañas, envolvimos a la madrastra en un capullo. La sacamos de la mansión en la carretilla que mi papá utilizaba en sus labores de jardinero. El viento soplaba sobre el lago. Entre los tres, logramos trepar al gusano de mecate que era la madrastra. Sara desató las amarras, subió al bote y remó durante horas. Parecía una máquina indestructible, con la determinación humedeciéndole la frente. Llegamos a la otra orilla, un lugar solitario que habíamos escogido para cavar el hoyo unos dias antes. La madrastra, ya despierta por el trayecto, se retorcía intentando liberarse. La bajamos a empujones y la rodamos hasta el borde del agujero. Sara tomó un tubo de metal especialmente embelesado para la ocasión. Lo había pulido con esmero y brillaba.

      Este amuleto es perfecto – exclamó sonriente al tiempo que elevaba la vara a la usanza de las sacerdotisas antes del sacrificio. – Quique, ¡quítale la mordaza! ¡Quiero que chille como la cerda que es!

      Enrique obedeció y la madrastra separó los labios, aspiró una bocanada y soltó un alarido. Sara intentó meterle el tubo por la boca para silenciarla, pero era demasiado grueso.

      No le cabe la polla entre sus dientes de conejo, – se rió a carcajadas.

      Yo la miraba entre fascinada y horrorizada, sin poderme mover. Entonces cayó el primer golpe, luego el segundo, y siguió la ronda. Enrique pateaba mientras Sara propinaba palos. Estaban como locos. El cuerpo de la madrastra estaba ya inerte, pero ellos continuaban sin parar. Cuando se cansaron, rodaron el cadáver hacia el agujero. Echamos la tierra encima son las manos. Sara hablaba como en un trance, repetía las palabras que escuchó en sueños: “Si todas la hormigas se ponen a cantar, no hay abrazo más fatal que el de la tierra.“

      Nos lavamos en el lago e iniciamos el retorno. Esta vez, Enrique y yo alternamos en los remos. Sara miraba el cielo recostada sobre el bote. Respiró lento y en voz alta pensó, “Aquí se puede descansar.” La tomé de la mano y miré a Enrique. Nunca su sonrisa fue tan amplia. Llegamos a casa empapados y temblorosos. Mamá nos recibió con té caliente y toallas.

      ¿Y las señoras? – preguntó Sara.

      Ya se han marchado, – dijo mi madre.

      Así transcurrió un día, el más largo del verano.”

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    • viva el Jue24Nov11 Permalink | Inicia sesión para responder

      Esta es la versión de blogsiana:

      “El ruido de furias gobernantas

      Enrique era mi único amigo en la escuela. Compartíamos, entre otras cosas, el mismo estigma de condenados: yo algo ruda y él claramente amanerado. En los pasillos nos gritaban “¡homosexuales!”, como si la sola palabra bastara para desatar el infierno sobre nosotros. Éramos tan ingenuos, que tuvimos que buscar la palabra en un diccionario. El conocimiento del significado, lejos de escandalizarnos, nos dio una extraña serenidad. Casi sonreía cuando escuchaba el término a mis espaldas. Nuestra escuela estaba afiliada a la Iglesia de Cristo. Papá me animaba con su guitarra, cantando estrofas de héroes que encontraron su vocación entre las torturas y peculiaridades del colegio católico: “Lanzad a inocentes y lánguidos poetas allí y forjaréis espíritus indomables”. Papá era trovador de noche y de día arreglaba el jardín de Enrique. Mamá aseaba la mansión y a cambio vivíamos en la choza de servicio a espaldas. Sus salarios de mozos ayudaban a pagar la parte de la colegiatura que la beca no cubría. Era caro estudiar en un colegio católico, pero ante los ojos de mis padres me aseguraba un futuro brillante y la entrada al círculo de Enrique. A mí su círculo me parecía triste. Su madre había muerto durante el parto y su padre, un miasmático señor, murió una década después. La única familia de Enrique era Sara, su hermana mayor. Y la madrastra, por supuesto.

      Enrique y yo solíamos caminar juntos de regreso a casa y jugábamos bobadas en el jardín hasta que el invierno nos encerraba en la mansión. Una tarde en que la nieve caía ligera como talco sobre la ventana, la madrastra de Enrique regresó antes de tiempo y nos sorprendió dibujando en la pared con maestría. Era nuestra travesura secreta, separar el sofá del muro y trazar figuras desnudas sobre la superficie blanca. La madrastra, furiosa, le soltó a Enrique una bofetada, luego otra. Yo grité, Enrique gritó, la madrastra gritó y yo pensé, “Nos quedaremos sordos.” Entonces apareció Sara. La madrastra hizo una pausa y le explicó lo que estaba pasando. A Sara le brincó el párpado derecho, un tic que confirmaba su enojo extremo. Enrique estaba manchado de sangre. Sara lanzó una mirada fulminante a la madrastra y sin decir palabra, nos sacó de escena a Enrique y a mi tomándonos de la mano.

      Vé con tus papás, Ana. – me dijo suavemente al oído y a Enrique lo llevó al pozo para lavarlo.

      El agua helada calmó la herida del labio y las lágrimas, se llevó consigo la sangre y entumeció los sentimientos. Yo, desobedeciendo, los espiaba detrás de un árbol. Estaba enamorada de Sara, con ese primer suspiro de una cabeza que apenas alcanza a entender el fuego que arde entre las piernas. También me ardía la garganta con las frases que no sabía pronunciar. Luego de un rato, los hermanos se retiraron de la nieve hacia la mansión. Sara dejó la luz de su recámara encendida y no durmió hasta que ya amanecía. Lo sé porque pasé la noche observando su ventana desde el jardín. Aquel día tuvo un sueño revelador. Lo sé porque Enrique me lo contó. Era de madrugada, Enrique aún dormía, pero Sara le dio una palmada y despertó sobresaltado al encontrarse con el rostro endurecido de su hermana.

      A la hora del desayuno, la madrastra se sentó a la mesa como si nada. Mandó a mamá por mí para que me les uniera en son de paz. Tomamos nuestros asientos y la madrastra se dirigió hacia ellos con una encantadora sonrisa y besó a Sara en los labios. La sangre me calentó la cabeza a pesar del frío. Después la bruja tocó con un dedo la herida de Enrique y también lo besó en los labios, cosa que lo obligó a hacer una mueca de asco contenido. No estaba acostumbrado a las caricias, como Sara. A la madrastra no le gustaban los niños, eso lo sabíamos bien. Desde que enviudó, sólo le gustaban las niñas como Sara y algunas mujeres que a veces la visitaban para jugar canasta y pasar la noche entre copas. La madrastra sirvió el té y pasó las tazas.

      Lo sentimos, pero hay que obedecer, – decía la madrastra durante el desayuno como justificación a la paliza del día anterior.

      Sara murmuró en respuesta, “Si todas las hormigas se ponen a cantar….”

      ¿Qué dices, Sara?- preguntó la madrastra.

      Que todas las reglas se deben acatar, – respondió.

      La madrastra asintió visiblemente complacida y le acarició la pierna por debajo de la mesa. A mi casi se me tira el té sobre el mantel. Los hermanos terminaron el desayuno, yo no tenía hambre por culpa de los celos. Nos disculpamos y partimos hacia la escuela. Un vínculo se había formado entre nosotros para resistir la tiranía del mundo adulto. Esa noche, la madrastra se ausentó en una de sus cenas de sociedad. Sara aprovechó para tocar a mi ventana por primera vez. Entre susurros, me convenció de escabullirme y seguirla. El corazón me golpeaba las costillas marcando mis pasos acelerados hasta su recámara. Ahí me desnudó con habilidad y besó hasta el titubeo más mínimo que habitaba mi cuerpo. Cada gota de sudor sobre mi piel le juró pasión infinita. La luz de la luna se reflejó en nuestros cuerpos en un destello breve. Aquello le recordó el brillo de las estrellas y me abrazó contra su pecho. “Tienes el cuerpo cubierto de estrellas,” me dijo al oído y yo le creí. Así pasamos el invierno, llegó la primavera, luego el verano y las frutas maduras cayeron al suelo. Yo tenía los ojos llenos de Sara. Mi ropa interior estaba impregnada de Sara. Después de adentrarse profundamente en mi cuerpo, Sara controlaba mi voluntad con una precisión exquisita y perturbadora. Sus dedos manipulaban los hilos de mis hormonas, hilos que movían la marioneta de mi vida al compás de sus deseos. A Enrique no le molestaba nuestro amorío. “Mejor tú que la madrastra,” decía. Yo era parte instrumental en el plan de los hermanos: amiga de uno y amante de la otra. Tenían mi lealtad asegurada.

      Se acercaban mis quince años y papá había ofrecido darme un regalo especial. Sin titubear, le pedí un bote. Algo pequeño bastaría, para tres o cuatro personas. Estaba bien si era de remos. Modesto, pero seguro. Papá se mostró aliviado de que no le pidiese la tradicional fiesta con baile y chambelanes. Era hábil con la madera: cortó, pegó, lijó y pintó una linda lancha para mi. Festejamos mi cumpleaños con el primer paseo. El bote se deslizaba ligero por el lago. Papá lo amarró a un sauce llorón que lo ocultaba parcialmente sin sacarlo del agua.

      Aquí no lo robarán y podrás usarlo cuando quieras, – me aseguró.

      Esa noche, las amigas de la madrastra fueron a la mansión a jugar canasta. Enrique y yo disolvimos somníferos en las jarras de ponche que les servíamos. Las mujeres tardaron un par de horas en retirarse tambaleantes a los dormitorios y se desplomaron en la cama. Mientras ellas permanecían paralizadas por los somníferos, entramos armados de cuerdas y mordaza. Con la destreza de las arañas, envolvimos a la madrastra en un capullo. La sacamos de la mansión en la carretilla que mi papá utilizaba en sus labores de jardinero. El viento soplaba sobre el lago. Entre los tres, logramos trepar al gusano de mecate que era la madrastra. Sara desató las amarras, subió al bote y remó durante horas. Parecía una máquina indestructible, con la determinación humedeciéndole la frente. Llegamos a la otra orilla, un lugar solitario que habíamos escogido para cavar el hoyo unos dias antes. La madrastra, ya despierta por el trayecto, se retorcía intentando liberarse. La bajamos a empujones y la rodamos hasta el borde del agujero. Sara tomó un tubo de metal especialmente embelesado para la ocasión. Lo había pulido con esmero y brillaba.

      Este amuleto es perfecto – exclamó sonriente al tiempo que elevaba la vara a la usanza de las sacerdotisas antes del sacrificio. – Quique, ¡quítale la mordaza! ¡Quiero que chille como la cerda que es!

      Enrique obedeció y la madrastra separó los labios, aspiró una bocanada y soltó un alarido. Sara intentó meterle el tubo por la boca para silenciarla, pero era demasiado grueso.

      No le cabe la polla entre sus dientes de conejo, – se rió a carcajadas.

      Yo la miraba entre fascinada y horrorizada, sin poderme mover. Entonces cayó el primer golpe, luego el segundo, y siguió la ronda. Enrique pateaba mientras Sara propinaba palos. Estaban como locos. El cuerpo de la madrastra estaba ya inerte, pero ellos continuaban sin parar. Cuando se cansaron, rodaron el cadáver hacia el agujero. Echamos la tierra encima son las manos. Sara hablaba como en un trance, repetía las palabras que escuchó en sueños: “Si todas la hormigas se ponen a cantar, no hay abrazo más fatal que el de la tierra.“

      Nos lavamos en el lago e iniciamos el retorno. Esta vez, Enrique y yo alternamos en los remos. Sara miraba el cielo recostada sobre el bote. Respiró lento y en voz alta pensó, “Aquí se puede descansar.” La tomé de la mano y miré a Enrique. Nunca su sonrisa fue tan amplia. Llegamos a casa empapados y temblorosos. Mamá nos recibió con té caliente y toallas.

      ¿Y las señoras? – preguntó Sara.

      Ya se han marchado, – dijo mi madre.

      Así transcurrió un día, el más largo del verano.”

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    • VIVA el Mie14Jun17 Permalink | Inicia sesión para responder

      EMMMMM

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    • VIVA el Mie14Jun17 Permalink | Inicia sesión para responder

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  • viva el Thu27Jul06 Permalink
    Etiquetas: autor,   

    Mi caso 2 

    Lo bueno de ser un autor inédito es que aunque hagas literatura de mierda, como los genios, nunca llegarás a ser comprendido

     
  • viva el Thu20Jul06 Permalink
    Etiquetas: autor, , , , , , , ,   

    El carácter tipográfico 2 

    No me gustan las tachadas y dobles tachadas porque son palabras muertas, asesinadas con uno o dos trallazos por su autor o, peor aún, por otro. Están de cuerpo presente como un cadáver que ha de ser expuesto para que lo lloren pero que, si se dejan demasiado tiempo, huelen a muerto. Mas, en fin, son inevitables como la muerte para renovar la vida con sus cenizas y la poesía con sus hermanas supervivientes.

     
  • viva el Wed19Jul06 Permalink
    Etiquetas: autor,   

    Teatro contemporáneo poca tramoya y uno o ninguno… 

    Teatro contemporáneo: poca tramoya y uno o ninguno en busca de autor.

     
  • viva el Wed19Jul06 Permalink
    Etiquetas: autor,   

    Teatro contemporáneo 

    Poca tramoya y uno o ninguno en busca de autor.

     
  • viva el Wed7Jun06 Permalink
    Etiquetas: , autor,   

    Advertencia 

    ¡No leas este blog, cuidado que vicia! Estamos escribiendo con rayas blancas en el azul… Si no te gusta lo que lees te rogamos insultes al autor con sus propias armas.

     
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