Primeras noticias de Trhea

Hola, soy Alexa Smith McAll, nací en Cambridge el día de año nuevo de 2002, aunque casi recién nacida mis padres se trasladaron a Granada en el sur de la Península Ibérica. Descubrí Trhea el 31 de diciembre del año 2002, justo un año después de mi nacimiento. Desde entonces se ha convertido en una obsesión. He viajado infinidad de veces allí. Cada vez que lo hago descubro nuevas e increíbles cosas que quiero contarles aquí. Voy a intentar ser sistemática aunque no se si lo conseguiré, pues es un mundo inclasificable a cuyos lugares y personajes he tenido que etiquetar de alguna forma que fuera memorable para mi. En la “Geografía de Trhea” haré la descripción de los lugares que he podido observar y en “Historias de Trhea”, lo que he vivido en mis viajes.

AIN
Llamo así a todo lo que no es Trhea, es decir, a este lado del universo que todos conocemos. Probablemente de este lado sepáis mucho más que yo.

AIN SOPH
Este es el límite o la frontera de nuestro mundo con Trhea. Saltándolo entras en ella y recorriendo esta especie de piel que la rodea puedes llegar a cualquier parte de nuestro universo en muy poco tiempo, en milisegundos. Es sencillo y no duele.

García Lorca. Yerma

Escrita entre 1933 y 1934 y estrenada en Madrid en diciembre de este último año, Yerma sintetiza la riqueza del universo lorquiano. Poesía, música, escenografía y plástica se conjugan en una obra que, a caballo entre la tradición y la innovación, representa una de las cimas del teatro español contemporáneo. El autor definió su obra como “la imagen de la fecundidad castigada a la esterilidad”, dentro de ese dramático juego universal en el que se mueven sus criaturas: la oposición entre las fuerzas de la vida, destinadas a la libertad, y la opresión, hasta la muerte, que sobre esas fuerzas se vuelca.

NUBE CAÍDA

Como una seráfica y caída sombra,
Sin uñas, ni universo, ni vigorosa vida,
Hoy sucumbe al dudoso mundo de Neptuno,
Sin luz, ni realidad, ni gozoso deleite,
Desvanecida bruma, caída en el abismo.
Entre informes figuras de ignorado engrudo,
Sin humo, ni manos, ni música de muerto,
Yace, bajo la imagen inferior del infinito,
Sin cielo, ni dragón, ni erótico suspiro,
Dormida en noche, una invencible nube.

PARA ARIANE

Vía Láctea
obstinado relámpago en la noche
terrible soldadura de universo
fulgor fosilizado.
Vía Láctea
hormiguero de hidrógeno remoto
ingrávida culebra de luciérnagas
antigua cicatriz.
Vía Láctea
espinazo de cúmulos e incienso
procesión de temblores diminutos
arañazo de leche
Vía Láctea
empedrado de plata sideral
Nilo copiado arriba muy arriba
pajarera de arcángeles.

ENVOLVIMIENTO

Solo el polvo
penetra los rincones,
solo el mar
sondea los abismos,
sola la bruma
aprende los paisajes,
sola la nieve
discierne las montañas,
sola la luz
escruta el universo,
sola la carne
ausculta nuestros huesos.

PANDEMONIA

Dios juega a los dados con una esfera. Siempre gana. Es el tío más aburrido del universo.

NEFASTISSIMUS

Ayer oí que el cosmos es una fuerza sin razón y el hombre es una razón sin fuerza. Y si los combinas pueden ser Dios. Según esto la creación fue una partición de Dios en dos sinsentidos para que vuelvan a tener sentido (optimista) o convertirse en un sinsentido sin fuerza (pesimista). ¿Qué opináis?

AHASVERO

Dios se corrió en las trompas de falopio de la vía láctea.

¡Escucha tú que nombre de la paz…

“¡Escucha tú! que nombre de la paz hiciste la guerra,
que en nombre del amor terminaste en los tribunales,
que en nombre del progreso depredaste tu tierra,
que en nombre de Dios te dividiste de tu hermano…
¡Escucha tú! empieza el cambio en tí mismo y ahórrale críticas al Universo”

5/9/13 Sivael

ZEUS

Le gusta estar sin hacer nada. Pero nada en absoluto. Recostada en el sofá se ha pasado los tres últimos meses. Sin parar. ¿Respira? Si no fuera porque no huele a muerto, no lo sabría decir. El aire llega a su nariz, el agua a sus labios, la poca comida que necesita cae directa a su estómago. Pero nada sale, todo permanece en el abismo de sus intestinos. A veces pienso que es un vórtice solenoidal del universo. Un día intenté utilizarla como separador ciclónico pero mi impericia o mi impaciencia han dado al traste con el experimento en repetidas ocasiones. Una de las cosas que cayó en su vientre fue un agujero negro. Y jamás se supo de él. 
De nada sirvió copular tres veces seguidas dentro de ella. El semen era devorado por sus conductos vaginales. Desaparecía olímpicamente. Su histérico útero absorbía mis fluidos con delectación y saña. Y así día tras día. Ánforas y ánforas de semen acabaron en su vientre y jamás dieron el fruto esperado. Un día incluso traje un caballo para cubrirla. El equino derramó dentro de ella, de una sola corrida, todo lo que estaba reservando desde hace un año. ¡Oh, milagro, milagro! Al fin reaccionó… Y tras el necesario tiempo, la jaca por fin dio a luz una preciosa galaxia centauro. ¿Estaré perdiendo mi deidad o sólo ha sido un gatillazo?

Diario olímpico de Zeus. Eón siete mil de la era olímpica tardía. Hora de la siesta.

Quería gritar tu nombre para que el viento…

Quería gritar tu nombre para que el viento frió de la noche lo llevara como un murmullo hasta tus oídos,
pero la sensación de la distancia me lo impidió, y se ancló en la garganta en forma de nudo…
Tan solo llevé mis ojos hacia la luna e intenté sonreír….
Y así dejé que el viento siguiera revolviendo mi cabello,
que mis ideas volaran y las palabras fluyeran…
formando algo parecido a un poema
y llevándose a su paso esas infinitas de ganas de nombrarte…
………..Anónimo……………

El viento y la hoja Ya nace de…

El viento y la hoja
Ya nace de la nada un suave viento,
y tiembla una hoja allá en la fina rama,
va extendiendo la sombra sutil trama,
sobre una tierra llena de cemento.
Del aire nace presto ese lamento,
que va con la mañana cuando llama,
en la puerta del patio aquel que clama,
que el viento le ha robado todo aliento;
ha de surgir mas tarde la respuesta
al temblor de la hoja, un triste verso
ha de escribir el viento en su gran fiesta;
sobre el cemento sombras de un perverso,
se mueven agitadas sin propuesta,
y tiembla la hoja frente al universo.
el 5/6/12 J.LL.Folch
Licencia Creative Commons

PLATERO

Alimentadme con agua de estrellas y seré el burro más ilustrado del universo.

VIVA

Abonad las palabras con estrellas y os crecerán nuevos universos.

LAS MUJERES

Toda mujer sin importar raza, estatus social, situación económica, preparación académica, ideología, ni religión; es hermosa de por sí por el simple hecho de ser mujer.
Todas ellas tienen al menos una u otra gracia para atraerte, para enamorarte, para cautivarte; son realmente las Diosas del Amor en todos los niveles y en todas las tonalidades.
Pero sin lugar a dudas el milagro que se da en su vientre las revela como el centro de Universo.
La entrega de la mujer a tal tarea es un acto maravilloso, sublime; aun cuando ellas lo entiendan como parte de su condición.

No me alcanza para una greguería sino apenas…

No me alcanza para una greguería sino apenas para,…. bueno, no sé que sea:
Tratando estaba yo de entender a algunos de ésos filósofos griegos que tanto han contribuido a que los que como yo pensemos que pensamos y pensé, vino a mí como una luz desde el punto más luminoso de nuestro Universo el siguiente cuestionamiento:
Si el hombre hiciera aplicaciones para los teléfonos no inteligentes (mensos), ¿no estaría dando con la solución del ser Humano?
Digo porque tanto los hombres como los teléfonos inteligentes ya lo son, mientras que a otros como yo muy bien nos caería tener más capacidades.
¿Y usted que piensa?

“Hablan con aplomo sobre la creación de innumerables…

“Hablan con aplomo sobre la creación de innumerables mundos, miden el sol, la luna y las estrellas y no vacilan ni un momento, como si se les hubiera hecho partícipes de los secretos de la creación: con los cuales y con cuyas teorías, la naturaleza se divierte muchísimo” Erasmo de Rotterdam , influenciado posiblemente por el gran Leonardo. Bsos

UFINDER

Sólo he sido el acantilado de tus besos, y ahora que no soy más que arena…
me dispersas, me abandonas…
Desde la orilla recuerdo tu alta presencia, y camino perdido
entre un mar de olas incandescentes y la amargura de una tierra rota y yerma.
No me queda nada, y después como un vago recuerdo un murmullo,
un hilo rojo y extraño del pasado que me ata a todo,
esa espina que penetra en mis llagas para dejarme sin nada,
esa extraña voz olvidada que salpica el aire y que me recuerda a ti.
Solo, perdido, exangüe
me dispersas, me abandonas.
El mar, la tierra, el aire, el fuego y tú;
todo eres tú y nada.
Porque no soy nada. No somos nada. Y tú.
He sentido golpes tan fuertes con tu sola presencia
que respirar tu recuerdo me quema y me desgarra,
el roce de tu risa lejana, como alas de acero cortando y lacerando
cada partícula elemental de mi ser,
elimina luz de mi camino.
Sólo he sido el acantilado de tus besos, y ahora que no soy nada
me dispersas por un universo vacío y olvidado.

La capacidad de soñar y la determinación son…

La capacidad de soñar y la determinación son elementos útiles y necesarios para desenvolverse en esta dimensión, en este universo….. en esta vida. Se requiere valor para vivir. Se requiere valor para perseguir los sueños. Y todo aquel que tiene miedo de soñar….. seguramente es por que se ha topado con “Freddie Krueger” XD
https://dartheriondrgm.wordpress.com/

AGISTOMALDO

Escuchando el coro de esclavos de Nabucco… siento que alguien está acunando el universo, rigobert.

zurrón

Su modelo de universo cabe en un zurrón, esa es su ventaja… Mister Odre.

Vargas estreñido

Ni big bang ni hostias, el universo se expande gracias a gigantescos movimientos peristálticos. El resultado final no puede ser otro que un gran pedo.

PANDEMONIA

En mi sexo inflamado
se encuentra
el botón de dicha
de mi piel de muñeca
y tú siempre
lo encuentras…
entre mis recónditos labios…
entre mis montañosas caderas…
entre mis oasis prohibidos…

PANDEMONIA

Cada verso es un centímetro
que se hunde en mis labios…
Hagamos el poema erótico
más largo del mundo…
Añade tu verso,
anónimo visitante,
a la cueva del deseo
endiablada y sublime…

(Sigue tú, en comentarios, El poema erótico más largo del mundo)

El universo está lleno de astros vegetales

El universo está lleno
de astros vegetales
pero estoy vivo
al sur en invierno
de cien cielos,
nubes de nieve,
perfume del cierzo,
a salvo el crápula…

Pero…

“Aquí mi nabo es la estrella.”

Fuga

Harto de este, Dios se fugó a fornicar a otro universo.

Estructuras circulares y supercuerdas

Herbert Quant, físico teórico de mecánica cuántica, pronuncia su conferencia sobre los universos paralelos en su habitual bata roja de guatiné estampado. Todos están expectantes. ¿Qué nuevas sorpresas habrá descubierto este genio, este prohombre, este patrimonio de la humanidad?

“Señoras, señores, buenas tardes, la conferencia que hoy voy a pronunciar es un vuelco radical en las teorías de los universos paralelos, que yo mismo propuse. La teoría de los universos paralelos está totalmente equivocada. Los universos no son en modo alguno paralelos sino circulares, o más bien habría que decir, serpentíneos, curvilíneos, díscolos. Si hubiera que utilizar una metáfora, serían más parecidos a un conjunto de muelles entremezclados que se bifurcan en infinitos muelles y que vuelven a confluir en recombinaciones infinitas. El universo actual quizás está empezando a curvarse para cualquiera de ustedes en otro nuevo y completamente diferente. Así pues la idea de que los universos no podían confluir, precisamente por su caracter paralelo, hay que abandonarla con la misma rapidez con la que se adoptó. Insisto, los universos no son en absoluto paralelos sino que confluyen y difluyen en forma de estructuras circulares. El universo que hoy vivimos podemos volver a vivirlo con leves o nulas variaciones, de forma aleatoria, en otro universo…”

El incrédulo geek se levantó de entre el público de la sala gritando:
—¡No es justo, los físicos teóricos juegan a la comba con “supercuerdas”!

Actividad y pasividad

La investigación me estaba haciendo dar vueltas en Círculo. Ahora me inclinaba a la actividad y más tarde a la pasividad. Crucé varios universos sin sospechar siquiera, pues su continuidad parecía evidente como el pensamiento y la existencia. Ahora tenía muchos datos pero ninguna interpretación, ninguna teoría que les diera unidad. Era como remover un montón de arena. Volví a mi Mediterráneo. Junto a la ciudad de Alejandría siempre había tenido grandes iluminaciones y de paso daría descanso a mi desasosiego. Era quizás su luz o el azul del cielo, que no se da en ningún otro sitio, pero al fin descansé.

Agua inferior y superior

Dios quería matarme de aburrimiento haciéndome inmortal. Pero yo le imité en todo, pues siendo él mismo inmortal de alguna forma debía vencer el tedio de los siglos. Y dí con la clave: había que crear el mundo —mi propio mundo— para no caer en su trampa mortal. Separé las aguas en submundos inferiores y superiores; imaginé todas las posibles versiones de un dragón; combine todas las letras hasta escribir todos los libros; convencí a Neptuno de su existencia en infinitos diosecillos; y he recreado en las nubes todos los universos y figuras. Se con seguridad que nunca acabaré mi obra y por tanto que nunca moriré.

TAROT

La fuerza del Tarot reside no tanto en su capacidad de explicar y predecir, cuanto en su capacidad para crear combinaciones de historias y universos. En ese sentido es más parecido a un complejo mecano infantil, un juguete para construir mundos, objetos e interpretaciones que un sistema de explicación universal -como muchos de sus estudiosos han pretendido. Que, a veces, la realidad se parezca al Tarot no es una refutación de lo dicho sino, muy al contrario, la confirmación de que la realidad también es una combinación aleatoria de elementos como lo es el propio Tarot. Personalmente prefiero, al igual que Italo Calvino, utilizarlo como juego para la creación literaria que como instrumento profético o interpretativo. Véase, como ejemplo de su potencia creativa, su mapa de conceptos, que permitió a Temístocles de Alejandría llenar cientos de papiros enrollados, por desgracia hoy perdidos, y que yo, el judío errante, leí con avidez de adolescente mientras permanecí como discípulo suyo.

Acróbata, el Ahorcado, el Carro, Color positivo-negativo, Destrucción, el Diablo, Dodecanario, el Emperador, la Emperatriz, el Enamorado, el Eremita, las Estrellas, la Fuerza, Gran Sacerdote, Gran Sacerdotisa, Imagen del mundo, Inversión, el Juglar, el Juicio, la Justicia, Lámpara, Letras, el Loco, la Luna, la Muerte, el Mundo, Naipes, Nudo, Números, Ojo, la Rueda de la Fortuna, Simbolismo fonético, el Sol, Sombrero, la Templanza, Torre, la Torre herida por el rayo, Zodíaco

Velocidad

La velocidad es el tocino del jamón del universo.

Velocidad

La velocidad es el tocino del jamón del universo.

El sueño eterno

De Lorenzo Stone se decía que poseía la moral de un empresario de pompas fúnebres. Pero nadie le consideraba capaz de otro tipo de monstruosidad que la de aprovecharse lucrativamente del dolor ajeno. Sin embargo, los hechos demostraron lo contrario.

Aquella mañana había salido temprano para sus costumbres. Cruzó la calle de la Ballesta y se dirigió a la Gran vía. Yo le seguí intrigado.

Cuando hoy rememoro aquel día aún siento escalofríos. Dicen que existen infinidad de universos paralelos y que, en todos ellos, suceden los mismos acontecimientos, de forma simultánea. Al pensar en ello no he podido evitar una sensación de vértigo, de náusea. Imaginar estos hechos repetidos infinitamente en los infinitos universos paralelos me ha dejado en una zozobra insoportable y, exhausta la mente, he olvidado mis otros yoes paralelos, esos sosias de pacotilla que me suplantan ad nauseam en el cuánticamente repetido poliverso, como ahora le llaman.

Lo que uno no espera es encontrarse así, de repente y sin previo aviso, con unos cuantos de esos sosias al doblar la esquina. Dicen que este encuentro es posible, pero nadie lo había verificado, hasta ahora. Según los físicos es, teóricamente, aniquilador. Una especie de materia se anula con otra especie de antimateria y tiene unas consecuencias imprevisibles. Así fué. Quién sabe en que universo me encuentro yo ahora, pero lo cierto es que nada tiene en común con el que yo conocía, aquel en el que me sentía seguro y confiado, como un primogénito amamantado.

Evocaba la piadosa ciudad de Calabra mientras caminaba por unas calles que debieron ser como aquella pero que ahora se presentaban con toda la brutalidad de una urbe inmunda del siglo XXI y, de repente, allí estaba yo, frente a mí mismo, sólo que ese otro yo se llamaba Lorenzo Stone.

El sueño eterno

De Lorenzo Stone se decía que poseía la moral de un empresario de pompas fúnebres. Pero nadie le consideraba capaz de otro tipo de monstruosidad que la de aprovecharse lucrativamente del dolor ajeno. Sin embargo, los hechos demostraron lo contrario.

Aquella mañana había salido temprano para sus costumbres. Cruzó la calle de la Ballesta y se dirigió a la Gran vía. Yo le seguí intrigado.

Cuando hoy rememoro aquel día aún siento escalofríos. Dicen que existen infinidad de universos paralelos y que, en todos ellos, suceden los mismos acontecimientos, de forma simultánea. Al pensar en ello no he podido evitar una sensación de vértigo, de náusea. Imaginar estos hechos repetidos infinitamente en los infinitos universos paralelos me ha dejado en una zozobra insoportable y, exhausta la mente, he olvidado mis otros yoes paralelos, esos sosias de pacotilla que me suplantan ad nauseam en el cuánticamente repetido poliverso, como ahora le llaman.

Lo que uno no espera es encontrarse así, de repente y sin previo aviso, con unos cuantos de esos sosias al doblar la esquina. Dicen que este encuentro es posible, pero nadie lo había verificado, hasta ahora. Según los físicos es, teóricamente, aniquilador. Una especie de materia se anula con otra especie de antimateria y tiene unas consecuencias imprevisibles. Así fué. Quién sabe en que universo me encuentro yo ahora, pero lo cierto es que nada tiene en común con el que yo conocía, aquel en el que me sentía seguro y confiado, como un primogénito amamantado.

Evocaba la piadosa ciudad de Calabra mientras caminaba por unas calles que debieron ser como aquella pero que ahora se presentaban con toda la brutalidad de una urbe inmunda del siglo XXI y, de repente, allí estaba yo, frente a mí mismo, sólo que ese otro yo se llamaba Lorenzo Stone.

AMUITZ

VIAJE A LA PALABRA

Desde las oscuras profundidades marinas
surge, entre algas y bacterias, mi vida
que, sigilosamente, en un lento ascenso
arriba hasta los rayos intermitentes,
destellos súbitos y fulgurantes
de ámbito supremo.

Cuerpo que deslizo armonioso
entre aguas transparentes,
donde colores, entornos, calores
se funden en amalgama albiazul.
Así, cual pez abisal que cambia
aletas por patas, en perezoso paseo
asomo a las rocas y arenas,
tierra, aire, sol,
dificultades que son retos,
y busco nuevos manjares
desconocidos en mi vida pasada,
encuentro universos
–hostiles y paradisíacos–
que me acogen en mi rumbo
azaroso e incierto.

Me recojo, rehuyo del ser que soy sin serlo, retorno
y muto sin variar la esencia del abismo,
de la corriente que me arrastró y me izó,
del cambio superficial y de la evolución discontinua.
Rehago mi cuerpo, mi vida, estiro vértebras y osamenta,
pienso y siento –qué placer pensar y sentir–
y reconozco tu mundo, desde el que contemplas
las olas del mar cuya profundidad me creó, y por fin,
encuentro el modo de llegar a ti: la palabra.
Ahora soy súbdito de tu reino.

AMUITZ

VIAJE A LA PALABRA

Desde las oscuras profundidades marinas
surge, entre algas y bacterias, mi vida
que, sigilosamente, en un lento ascenso
arriba hasta los rayos intermitentes,
destellos súbitos y fulgurantes
de ámbito supremo.

Cuerpo que deslizo armonioso
entre aguas transparentes,
donde colores, entornos, calores
se funden en amalgama albiazul.
Así, cual pez abisal que cambia
aletas por patas, en perezoso paseo
asomo a las rocas y arenas,
tierra, aire, sol,
dificultades que son retos,
y busco nuevos manjares
desconocidos en mi vida pasada,
encuentro universos
–hostiles y paradisíacos–
que me acogen en mi rumbo
azaroso e incierto.

Me recojo, rehuyo del ser que soy sin serlo, retorno
y muto sin variar la esencia del abismo,
de la corriente que me arrastró y me izó,
del cambio superficial y de la evolución discontinua.
Rehago mi cuerpo, mi vida, estiro vértebras y osamenta,
pienso y siento –qué placer pensar y sentir–
y reconozco tu mundo, desde el que contemplas
las olas del mar cuya profundidad me creó, y por fin,
encuentro el modo de llegar a ti: la palabra.
Ahora soy súbdito de tu reino.

Ani Cooper

Cuando se le ocurrió algo que decir lo dijo. Así era Ani Cooper. Siempre decía lo primero que pasaba por su cabeza. Afortunadamente era poco y muy de tarde en tarde. Pero esta vez algo me decía que su cabeza no iba a parar. ¿Qué repentina inspiración le picaba? ¿De dónde salía toda aquella verborrea? ¿Verborrea? ¿Era acaso verborrea? No parecía así a medida que avanzaba su discurso. Las caras de los concurrentes así lo demostraban. Esa incredulidad e indiferencia habituales se iban transformando poco a poco en extrañeza primero, en sorpresa después, en franca admiración por último.

Pregúntale a Ani Cooper, decían todos. Y llevaban razón. Su cabeza tenía todas las respuestas. Su consejo siempre era el más acertado. ¿Cómo era posible tal prodigio? Nadie lo sabe. Tampoco nadie se atrevió a preguntárselo jamás. Bueno, no sé si debo decir “se atrevió”, quizás simplemente siempre tenían preguntas más acuciantes sobre si mismos. El caso es que ni siquiera yo, que nunca sentí la necesidad de preguntarle por mi mismo, pero sí la curiosidad de saberlo, encontré la ocasión de saberlo … Ahora las conjeturas me permiten deducir su secreto. Las preguntas, y por tanto también las respuestas, se repetían más que los universos paralelos. No había truco, ni secreto, ni magia, ni cualquier otra causa sobrenatural… Ani Cooper conocía la psicología de la gente, tan simple y común, en el fondo.

—Basta escuchar -decía. La pregunta en sí misma ya da la respuesta a la mitad de lo que se quiere saber y la otra mitad es fácil suponerla. ¡Ese era todo su secreto!

¿Como es posible que esto nos haya ocurrido precisamente a nosotros?

RADIO (OFF)

Al micrófono Ester de Clementín y Zárate de Sopichanche parecía mayor de lo que realmente era.

-Repaso a esa ya vieja forma de congelar la realidad… Los que ya somos más avanzados en edad nacimos en la fotografía y la radio como formas básicas de lo que ahora es la imagen y sonido omnipresentes… Un primer contacto con la mejor de las artes modernas… Primer contacto con el cine… Y ahora damos paso a nuestros oyentes.
-¡La calle de la Ballesta está plagada de yupis y pijos, estoy hasta las narices!
-Perdón, señora, creo que se ha equivocado de programa – contestó Ester. Este es el programa de RPC no el de quejas anónimas.
-¡Cómo!
-¡Ya estamos otra vez con el cruce de líneas!
-¡Corta, corta!
-¡Oiga, corta será usted!

Saltó también el contestador con la voz de una amable señorita y el de la persona que efectuó la llamada.

-En este momento todas nuestras líneas están ocupadas, rogamos permanezca a la espera y será atendido con la mayor celeridad posible.-
¡Pero oiga, que esto es urgente! – Imprecó una voz, inconsciente de que nadie le podía responder.

He intentado averiguar el número de cruces que se pueden producir en los universos circulares. Creo estar medianamente seguro de que hay universos que no se cruzan jamás e, igualmente, de que otros se cruzan infinitas veces, y todo parece indicar que el número modal, estándar o medio en que se cruzan se acerca a la cifra de siete más/menos dos.

Cosmos y Caos

–El universo es un montón de arena espoleada por el viento…
–Entonces, seguro que también hay camellos…

Prosiguió Herbert Quant

Por otra parte -prosiguió Herbert Quant- la idea de que el universo tiene infinitas dimensiones, también es errónea, y hay que sustituirla por la idea de un universo, o mejor dicho, poliverso unidimensional, lo que también confirma y apoya la idea de que se parece a un cúmulo de muelles, una malla de hilos finamente entrelazados, una red infinita de círculos, o más bien de elipsis abiertas, trazadas en una sola dimensión. Las aparentes dimensiones que creíamos ver en el universo, no son más que las manifestaciones de los otros universos cuando se cruzan con el nuestro, en su continua confluencia y difluencia. No son nuevas dimensiones lo que se abren en una de estas difluencias, sino nuevos universos, quizás todavía inexistentes o quizás ya existentes, pero en cualquier caso distintos. Como tampoco desaparecen dimensiones en su confluencia, sino que desaparecen universos enteros, y no simples dimensiones del mismo, para fundirse en uno solo, también completamente nuevo y distinto, preexistente o no.

HERBERT QUANT

Por otra parte -prosiguió Herbert Quant- la idea de que el universo tiene infinitas dimensiones, también es errónea, y hay que sustituirla por la idea de un universo, o mejor dicho, poliverso unidimensional, lo que también confirma y apoya la idea de que se parece a un cúmulo de muelles, una malla de hilos finamente entrelazados, una red infinita de círculos, o más bien de elipsis abiertas, trazadas en una sola dimensión. Las aparentes dimensiones que creíamos ver en el universo, no son más que las manifestaciones de los otros universos cuando se cruzan con el nuestro, en su continua confluencia y difluencia. No son nuevas dimensiones lo que se abren en una de estas difluencias, sino nuevos universos, quizás todavía inexistentes o quizás ya existentes, pero en cualquier caso distintos. Como tampoco desaparecen dimensiones en su confluencia, sino que desaparecen universos enteros, y no simples dimensiones del mismo, para fundirse en uno solo, también completamente nuevo y distinto, preexistente o no.

Cuando Mary Quant hizo reaparecer en el universo…

Cuando Mary Quant hizo reaparecer en el universo de la moda la minifalda, provocando en la pacata sociedad occidental contemporánea un escandaloso revuelo ético, recordé de nuevo mi primer encuentro con Venus. ¡Qué moral tan diferente a aquella que vivíamos entonces en el Olimpo!

Mary Quant

Cuando Mary Quant hizo reaparecer en el universo de la moda la minifalda, provocando en la pacata sociedad occidental contemporánea un escandaloso revuelo ético, recordé de nuevo mi primer encuentro con Venus. ¡Qué moral tan diferente a aquella que vivíamos entonces en el Olimpo!