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    Etiqueta: Sangre

    Nuestro amor

    Nuestro amor está aquí para quedarse

    Noche y día, como el Blues de la autopista

    Ando por ahí, y me concentro en ti

    Aprendiendo el azul es fácil amar

    Esta vieja y negra serenata mágica

    Nuestra brumosa alma brilla con oxidado atardecer

    Bendice Dios el Blee Blop Blues

    Habla profundo mi corazón debajo del pino

    Cuenta la sangre tan suave, tan suave, tan suave

    ¿Dónde o cuándo puede alguien explicarlo?

    RÍO ESTANCADO

    Hay un verdejo muerto
    a la orilla de un río estancado
    y las colillas de un Marlboro
    a la orilla de un río estancado
    y las hojas arrancadas de Las flores del mal
    a la orilla de un río estancado
    y las llaves oxidadas de la puerta
    a la orilla de un río estancado
    y el dibujo de las pinturas negras de mi hija
    a la orilla de un río estancado
    y la foto de madre largo tiempo enterrada
    a la orilla de un río estancado
    y las cenizas calcinantes que llevo tiznadas
    a la orilla de un río estancado
    y las lágrimas corrosivas de satán
    a la orilla de un río estancado
    y la sangre en las uñas
    a la orilla de un río estancado
    y la tortura áspera de las pesadillas
    a la orilla de un río estancado
    y el ataúd del pánico
    a la orilla de un río estancado
    y mil asquerosas moscas más
    a la orilla de un río estancado.

    ESPUTO SANGRANTE

    Esputo a vuestros dioses
    y estantiguas ilusorias
    esputo a vuestras redes sociales
    manejadas por los más ricos del mundo
    esputo a vuestros ídolos de la televisión
    y los canales de youtube
    esputo a vuestros rubius, vuestros idiotus,
    y a vuestra propaganda de mierda
    esputo a la página que escribo,
    esputo a mis palabras plasmáticas, purulentas
    esputo hacia el cielo
    y recibo mi parte de salivajos
    esputo en todo lo sagrado:
    el amor, la amistad, la paz y la justicia…
    esputo en vuestra sangre
    esputo en los centros de salud mental
    de todo el planeta
    esputo en los palacios de justicia,
    en vuestros areópagos y en vuestros fueros
    esputo sin saliva,
    con la garganta reseca
    de gritar que os esputo,
    que me esputo cada día
    para recordar que sólo somos
    saliva arrojada hacia el cielo
    que cae para devolvernos
    nuestra parte de babas
    y espumarajos.

    A MI HERMANO ANICETO

    La luz terca y cansina de las siestas de La Mancha. Todo está sumergido en el formol del pasado, viejas que debieron morir hace mucho tiempo, cosen y rumian sus rezos a las puertas de las casas. La luz familiar de estas calles es la que se prende a los ojos y a la sangre, al polvo dinástico de las cosas. La luz amniótica que pasa como un río silencioso, hermanando orillas, lamiendo la piedra de las tapias, las ventanas enclavadas. La luz detenida de las cinco de la tarde, detenida en los relojes, en los olivos, en esos cerros comidos de intemperie, en el luto totémico y lustral de los arcángeles, en el bronce tullido de las torres pregoneras. Y cómo no pensar en la muerte bajo este sol tan familiar, tan aburrido, tan obstinadamente infancia. Esta luz ni tan siquiera encuentra una puerta abierta, una sombra en la que refugiarse, una casa en la que arder reconocida. Bajo este sol, vienes a enterrar al padre del amigo.

    SOLVE ET COAGULA

    El polvo del espíritu se coagula,
    Dejando sitio
    A la purpúrea noche.
    El espíritu del polvo se disuelve
    En el complaciente
    Infinito de los días.
    Mujer de ébano,
    Entre luces y sombras,
    Se adormece sobre
    Las rastreras raíces
    De una higuera seca y muerta.
    Caen los sueños
    Como lluvia de otoño
    Sobre la pútrida hojarasca.
    De su boca infectada chorrean
    Espumarajos purulentos
    Y ponzoñosos
    De sangre verdinegra.
    Se ha dormido la eterna juventud
    Como una oruga irisada y macilenta.
    El ruido de las olas
    Llega como un susurro
    De pétalos caídos.

    Estimado Señor Manuel Moreno Díaz Desde el…

    “Estimado Señor: Manuel Moreno Díaz,
    Desde el Programa de Prevención del Cáncer
    Colorrectal de la Comunidad Valenciana,
    dirigido a hombres y mujeres como usted,
    de cincuenta a sesenta y nueve años,
    nos ponemos de nuevo en contacto con usted
    para INVITARLE A PARTICIPAR EN EL PROGRAMA.
    El Cáncer de Colon y Recto es el tumor
    maligno más frecuente de Europa.
    Si se detecta a tiempo, es curable
    en la mayor parte de los casos.
    El programa se basa en la realización
    de una prueba cada dos años
    consistente en la recogida
    de una muestra de heces
    sobre la que se analiza la posible
    presencia de sangre oculta en las mismas”

    Pues sí, parece que la vida iba en serio,
    y la muerte también.

    A Manuel Moreno—la mitad quijotesca de mi sancho—…

    A Manuel Moreno—la mitad quijotesca de mi sancho— por su ARMONÍA Y ESTRAGO publicado en Editorial Renacimiento (Sevilla, 2015)

    I

    Bien jóvenes descubrimos
    el ESTRAGO, la infamia,
    la piedra de Sol envenenada,
    el cáliz de heces, desalmado,
    la mosca en las heridas,
    la inútil oración de los vencidos…

    Tan sólo nos quedaba la palabra…

    Y escribimos con lágrimas de sangre
    un salmo de cristal y meteoros,
    el acerado himno de las sombras,
    la descarnada balada del amor,
    la invencible oda de sol
    de la ARMONÍA.

    II

    Nuestras máscaras son un espejo: lo que hay dentro hoy, estuvo fuera ayer; y ayer estaba dentro, lo que hoy sale hacia afuera. El tuétano de cada uno, son las almas de los demás que pasan por el prisma de nuestra apariencia. Cada poeta es esencia de sus poetas, o dicho de otra forma, la sombra chinesca de sus huesos. La cicatriz del presente es dolor y goce infringido que nos devolvemos, multiplicado o dividido, por nuestras especulares máscaras. Así, sembramos cada día, mutuamente y en soledad, el verso robado de nuestra panegírica elegía.

    Salud, hermano.

    He decidido asesinarte Asesinar todo lo que has…

    He decidido asesinarte. Asesinar todo lo que has sido para mí. Mírame bien. Es en medio de este flamenco que consume mi baile, el rasgueo de la guitarra me guía, me uno a esa melodía mortal que me invade, que me conduce a un estado de éxtasis en donde mis pasos poco a poco acaban con tu recuerdo, no quiero que quede nada, absolutamente nada del amor de ayer. Te odio. Odio que te encuentres en los latidos de mi pecho, en el ritmo acompasado de mis venas, odio sentirte en mi sangre y cada vez que cierro los ojos me colmes por completo. Acabaré con lo nuestro del único modo que conozco: entregándome a la pasión de este fuego que no tiene fin. ¿Por qué me miras así?, ¿no era eso lo que querías?, vernos morir hasta las cenizas, pues te lo concedo, pero vas a tener que contemplar hasta el final esta última dedicatoria. Veo tus ojos negros cargados de tanta ira como amor, no te reconozco de otro modo más que ese, tus dos caras en una sola, y por eso te amé, te amo, observo tu rostro y me miras fijamente como si doliera, como si cada acorde de la guitarra fuera una puñalada certera, y así es, hemos de morir esta misma noche, aunque me duela hasta el alma. Aun te siento en mí, el rastro de tu aliento impregnado en mi piel, eres parte de mi donde quiera que me encuentre, no puedo escapar de ti, por eso debo matarte, o moriré.