Marzo

¿Destino? ¿Almas gemelas? ¿Amor verdadero? ¿Aún vives en la Edad Media? Se llenó el cosmos de preguntas y quisimos responderlas a todas. No hay respuestas. Sólo preguntas. Sólo el vacío nos inunda. El problema es que no hay tiempo para todos los “Tú”. Y no todos los versos son de mármol, ni todos los pensamientos […]

Confesiones

raza quizá nueva calvero cálidos contemplación crueles describir humana bosque aunque Satán espero saqueadores ofrezco hespérides separé importancia quemará para promesas cielos acostumbraré comercio forzado doméstica cedido busca acabé mangas porvenir arrojo repugnancias caldo exasperada causa soñando rayo aparecía despreocupaciones limbos fogatas inspirado parte cizaña innobles parece embarcado trabajaré almita llegue bella descriptivas segura reina […]

Los ocres

Sobre los álamos blancos el bosque enciende las velas y a cristalinas riberas ocres de otoño le presta.

Para Xarleen

Tu aliento me sostiene en este bosque frío, oh blanca muchacha de los cielos xarleenes. En tu monte de Venus cohabitará mi mano con los memes sin nombre de mis labios y, en mis brazos, tu sexo cesará de su lucha; yo escucharé el poema de tus labios vaginales mientras el diablo en la Gloria […]

La heredera de Aquiles

Pero hete aquí que aquel oráculo de la desdicha señala los peligros y algo indefinido sobre ciertas alucinaciones en las que, mientras estás atrapada hasta las axilas, surgen del mar nuevas naves con cascos abollados que desembarcan en el puerto. Entonces, las rezagadas muchachas sufrimos los espantosos estragos de sus huestes por todo el país. […]

Heinrich Zimmer

El bosque se interna en él a través de sus cabellos -he de aclarar que no siempre es el portador del caduceo pero la seguridad de su porte le da un color especial y, aquel miedo ancestral al despedazamiento que todos llevamos dentro, es conjurado por un disfraz mucho más aterrador aún. Atravesamos la isla […]

Setas

Las setas son los churumbeles de un bosque alucinógeno.

Aullido

Allí quedó el aullido del lobo, desgarrando el corazón del bosque…

Salgo…

Salgo al bosque como un cervatillo perdido que no encuentra el camino y tiemblo al sentir tus pisadas de cazador… Devuélveme en tus hombros, al cobijo de tus brazos, al calor de tu fogón.

Salgo…

Salgo al bosque como un cervatillo perdido que no encuentra el camino y tiemblo al sentir tus pisadas de cazador… Devuélveme en tus hombros, o al cobijo de tus brazos, o al calor de tu fogón.

PANDEMONIA

Salgo al bosque como un cervatillo perdido que no encuentra el camino y tiemblo al sentir tus pisadas de cazador… Devuélveme en tus hombros, al cobijo de tus brazos, al calor de tu fogón.

PFNHDM 5.UN TIPO NORMAL EN UN SITIO ESPECIAL

Es extraño las circunstancias que pueden llevarle a uno a hacer esas cosas. Quizás, si lo hubiera pensado seriamente, no estaría aquí. Pero ya no valen las lamentaciones. Estaba realmente en el Tíbet, aunque ni rastro de Leonard por ningún sitio, excepto en mi iPod, del que nunca me separo. Es como si los sueños […]

ALFONSO TIPODURO

Es extraño las circunstancias que pueden llevarle a uno a hacer esas cosas. Quizás, si lo hubiera pensado seriamente, no estaría aquí. Pero ya no valen las lamentaciones. Estaba realmente en el Tíbet, aunque ni rastro de Leonard por ningún sitio, excepto en mi iPod, del que nunca me separo. Es como si los sueños […]

..un barco que navega por la vida cargado de genes…

El domingo por la mañana, un golpe seco despertó a Hilde. Era la carpeta de anillas, que había caído al suelo. Había estado tumbada en la cama leyendo acerca de Sofia y Alberto, que hablaban de Marx. Luego se había dormido boca arriba con la carpeta en el edredón. La lamparita que tenía sobre la […]

SÍMBOLOS

Adonis Plantas Afrodita Dioses planetarios Agathodaemon Serpiente Agrippa de Nettesheim Hombre, Quinario Agua Fuente, Huracán, la Templanza Agua inferior y superior Aguas, Dragón, Letras, Neptuno, Nubes Inmersión en agua Baño Agua primordial Arquitectura, Océano superior e inferior Águila Animales, Bandera, Letras, Lucha de animales, Procesión, Rey Águila bicéfala Águila, Géminis, Montaña Cabeza del águila Cabeza, […]

MERCADER

EXT. BOSQUE. NOCHE. Un bosque con frondosos árboles. Pájaros, lobos, zorros, ciervos, tormenta cada vez más intensa. Muy, muy lejos se divisa una cabaña. Un rey, que está cazando, cabalga por un camino con su caballo. El rey va de caza con sus criados. Se nubla, llueve, el rey y sus criados se extravían y […]

La noche empezaba a tragar el bosque cercano…

La noche empezaba a tragar el bosque cercano. El pesado aliento de la niebla otoñal se acercaba húmedo y sigiloso. Salió al pequeño cementerio de la iglesia. Ya nadie se ocupaba de él. Y deseó morir. Un repentino vértigo se apoderó de sus vísceras. Estaba a punto de desmayarse. Sus rodillas se clavaron en el […]

6. La noche…

La noche empezaba a tragar el bosque cercano. El pesado aliento de la niebla otoñal se acercaba húmedo y sigiloso. Salió al pequeño cementerio de la iglesia. Ya nadie se ocupaba de él. Y deseó morir. Un repentino vértigo se apoderó de sus vísceras. Estaba a punto de desmayarse. Sus rodillas se clavaron en el […]

La noche

La noche empezaba a tragar el bosque cercano. El pesado aliento de la niebla otoñal se acercaba húmedo y sigiloso. Salió al pequeño cementerio de la iglesia. Ya nadie se ocupaba de él. Y deseó morir. Un repentino vértigo se apoderó de sus vísceras. Estaba a punto de desmayarse. Sus rodillas se clavaron en el […]

Saludó con la mano a su viejo vecino…

Saludó con la mano a su viejo vecino que en ese momento parecía haberse quedado petrificado sobre la mecedora. Para ir a la iglesia tenía que cruzar el bosque. Su propósito era firme. Sabía que esto sería especialmente difícil pero no podía dejarse vencer al primer intento. Recorrió el trecho que le separaba del mismo […]

EL RUISEÑOR Y LA ROSA

—Ella me prometió que bailaría conmigo si le llevaba rosas rojas —murmuró el Estudiante—; pero en todo el jardín no queda ni una sola rosa roja. El Ruiseñor le estaba escuchando desde su nido en la encina, y lo miraba a través de las hojas; al oír esto último, se sintió asombrado. —¡Ni una sola […]