¿ Para qué hablar de uno mismo si…

¿ Para qué hablar de uno mismo si puedes hacerlo de los demás?

17 Replies to “¿ Para qué hablar de uno mismo si…”

  1. Pues depende de loq ue hables, quizás si hablas cosas que él otro no quiere oir pude enfadarse mucho, yo prefiero habalr de mí!!
    Saludos guapa

  2. Se ve que los famosillos y famosetes, los politiquillos de turno, y las otras especies que medran a su calor, no piensan igual.
    Bsos. Gaviota…

  3. Y del modo en que hables de los demás estarás hablando de ti misma. El Test De Rorschach verbal. (Y que conste que leí esto DESPUÉS del comentario que dejé en tu sitio. El comentario sobre el YO).
    Sintonías, círculos (por suerte no concéntricos), sincronicidad; vaya, este mundo está lleno de sorpresas.

  4. A mi me gusta mucho hablar, y hablar y hablar. Eso sí, de los demás me da miedo, se mete uno en nos lios alucinantes.

  5. Buenos días Latidos, yo prefiero hablar de mí, aunque a veces se aburran, me da igual…hablar de los demás a veces puede ser peligroso.
    Feliz día corazones

  6. La percepción, que de nosotros tienen los demás es muy importante para llegar al centro del nosce te ipsum, Borgeano…
    Ya te digo, y la sorpresa más agradable ha sido encontrarte en este blog ( en principio podría haberte hecho un bosquejo …..mejoe lo hablamos de otra forma jajaja)
    ^o^

  7. La otra postura, la lógica es la que nos ha mostrado, claramente, Borgeano: la percepción que de nosotros tienen los demás como modo de interactuar socialmente. Todo un tratado de psicología y psicología aplicada…
    Bsos Latidos

  8. Vivir es peligroso, no vivir es de locos (tontos).
    Bsos. Gaviota, ^o^

  9. Es posible (debería pensar un poco más en ello), pero no estoy tan seguro de que la percepción ajena sea tan necesaria. Al principio de nuestra vida quizá sí; después creo que no. Sino viviríamos en “estado de interpretado” como dijo Heidegger.
    Quizá lo sea para poder vivir en sociedad; pero aún así… bueno, tú bien sabes que me agarras en un momento de mi vida en donde la ´percepción ajena me tiene sin cuidado, así que eso puede influir en mi (momentánea) postura.
    Queda tela para cortar (y esto puede ser El Corte Inglés).
    Besos mil, lai.

  10. Uyssss con la iglesia hemos topado jajajja los amores más reñidos son los mas queridos jajajaja ; entre Hannah Arendt y Martin Heidegger, me quedo con la primera, no por ser mujer, precisamente, sino por la lucidez mental de la dama en cuestión.
    La opinión de ella (la cual comparto totalmente) sobre ciertos fenómenos “sociales” es muy clara: la sociedad, per se , no genera “opiniones perversas” “prejuicios perversos” “juicios perversos” . Puesto que el “hombre masa” no es fruto de la licita asociación de los individuos para lograr un “interés común”. La característica principal de la masa es la superfluidad y la característica por excelencia del hombre masa no es “la brutalidad” y el “atraso” sino SU AISLAMIENTO Y SU FALTA DE RELACIONES SOCIALES. Determinadas formas de usar el poder, y los estados como medio de poder, conocen muy bien el funcionamiento de las sociedades y de los individuos, ergo, es fácil adoctrinar para generar masa-hombre masa, hombre manipulable o eremitas y auto-excluidos que detectan “el sistema”. Pero el verdadero poder no deriva de querer instrumentalizar la “voluntad ajena” para fines propios, sino la formación de UNA VOLUNTAD COMÚN EN UNA COMUNICACIÓN ORIENTADA AL ENTENDIMIENTO. El poder se deriva, esencialmente, de la capacidad de actuar en COMÚN.
    La acción, para Arendt, es el verdadero motor de la libertad, de la elección. El hombre desarrolla su verdadera capacidad de ser libre en la acción . La libertad no es mera posibilidad de elección , sino la capacidad de trascender algo dado y comenzar algo nuevo, y el hombre no transciende enteramente la naturaleza , incluida la propia, más que cuando actúa. En el concepto de acción quedan subsumidos tres rasgos importantes: el hecho de la pluralidad, la naturaleza simbólica de las relaciones humanas, y el hecho de la natalidad en tanto que opuesto a la mortalidad.
    Tras el mitin, te digo que para mi la “percepción” de los demás ( determinados demás) me importan, pues con ellos tengo que convivir e intentar crear , desde la acción, un mundo un poquito mejor…El nihilismo, nunca ha sido una de mis opciones, ni la auto-exclusión de una sociedad de la que no me gustan muchas cosas. Ser un libre pensador no significa vivir en la cueva de nuestra cabeza y la leonera de nuestra casa. Todo es cambiable con voluntad , suma de voluntades, acción y aceptación de determinadas diferencias en el otro ( pensamiento, carácter, actitudes, aptitudes, opiniones, juicios de valor, etc). Hasta la justicia y los estados son cambiables…
    Bsossss ^o^, ayssssss esto no se hace, Borgeano jajajaja esto es peor que lo de los perritos jajajaja

  11. ¡Pues cómo te hice trabajar! Jajaja, “esto es peor que lo de los perritos”.
    Bien, en un todo de acuerdo contigo. Yo también prefiero a Arendt, pero Martin -hoy por hoy- es casi un fuente inevitable de referencias. (Aparte: ¿No es algo completamente loco que estos dos hayan sido amantes?).
    Que los estados conocen muy bien… etc. Bueno, podríamos remontarnos a Nerón y su “al pueblo hay que darle pan y circo”, desde allí hasta ahora sólo se han perfeccionado los métodos.
    “La acción, para Arendt, es el verdadero motor de la libertad, de la elección.” Eso la acerca, evidentemente, a Sartre; por ello es que la prefiero a Heidegger (No, no es por ello, es por “ella”, pero tú me entiendes).
    Tras el mitin… de acuerdo, por eso aclaré “en este momento de mi vida”. obvio que no me convertiré en un ermitaño, aunque ganas no me faltan (al menos por un tiempo), pero es que a veces -todo depende de la personalidad propia como del entorno social y familiar- no es uno el que se aleja, sino que es el medio el que te arrincona. Este cruce tan rico que tenemos, en este momento no puedo tenerlo con nadie de cuerpo presente. Y no voy a salir a los gritos a ver quién quiere hablar de Chomsky, por ejemplo.
    Por eso, te repito: ve poniendo el agua… ;-)

  12. Vale, pues sin mentar a Chomsky… ¡y aun así apreciadas reflexiones!
    Hay algún punto o entorno de concordancia en que un ser sometido a la percepción de la masa y configurado en pos de ella, pierde su identidad – subjetivamente, diría su vida -. Ademas una persona encerrada en si misma pierde el nexo con cualquier tipo de realidad, y por ende también su vida. Pero no todo tiene porque ser así. Generalmente tendemos a querer cambiar cosas que no nos corresponden… Y una cosa es proclamarlas, y otra entregar tu vida a ellas. Prefiero dejar constancia y epitafio para vivir como deseo sin renegar lo que pienso… y que el resto fluya.
    Había un proverbio japonés (creo) que viene “al pelo”…
    -¿Qué hacer si el pájaro no canta? – Presenta un sensei
    -¡Mátalo! – Exclama uno
    -¡Fuérzalo a cantar! – Se apresuró otro..
    -Espera.
    Y sin referirse a la apática pasividad, si no a tener claro que podemos cambiar para y en nuestra vida.

  13. El “Hacer sin hacer” oriental es muy atractivo, pero no siempre lo bellamente expresado es una buena receta en la realidad. La historia -y a veces la moral, tomando esta palabra con pinzas ya que no pococs dolores de cabeza le ha dado a la humanidad su uso y abuso- nos muestran que hay que actuar; lo cual no significa usar obligatoriamente la violencia. Ver el ejemplo de Rosa Parks.

  14. Si uno pregunta por qué, alguien, desea la salud, la respuesta inmediata es porque la enfermedad es dolorosa. El ser humano no quiere cambiar lo fútil o superfluo…quiere cambiar el dolor, el temor, la derrota del homo faber, la cosificación del ser humano, la instrumentalización del mundo, etc…porque es garantía de ascenso de la vida individual y garantía de supervivencia de la humanidad.
    Bsos Velonegro.

  15. La superfluidad como fin y medio de este “supuesto” mundo pragmático es su enfermedad. Preferimos no cambiar el dolor por no renunciar a ella aun siendo conscientes de dicha enajenación… Un heroinómano metería la mano en el fuego para salvar “su mundo”. Caso extremo, pero todo lo irreverente sigue entre nosotros por ser una adicción más.

  16. Siempre que los hombres se “agrupan” por el discurso y la acción estamos generando “poder” potencial. La rebelión, incluso la llamada “resistencia pasiva”, es una de las más eficaces formas de acción y discurso, y desde ella se puede pretender mejorar el mundo. El individuo, el grupo no puede aceptar resignadamente la impotencia, la inacción y la futilidad a las que nos condenan determinados gobiernos o formas de gobierno.
    Bsos ^o^

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