¿Alguien se ha percatado de que La Democracia…

¿Alguien se ha percatado de que La Democracia no funciona, porque lo que quiere la mayoría no siempre es lo mejor para todos? ¿Y que decir monarquía-parlamentaria es un oxímoron más rotundo que, por ejemplo, inteligencia-militar?; ya que la confrontación semántica entre estos términos infringe el principio democrático fundamental: ese que dice que todos somos iguales antes la ley y tenemos los mismos derechos. Entonces ¿qué coño estamos esperando para deshacernos de la monarquía y de la democracia?

7 Replies to “¿Alguien se ha percatado de que La Democracia…”

  1. Julio Santizo Coronado (Facundo) dice:

    En las Escrituras hay una interesante comparación de los sistemas de gobierno de nuestro tiempo, derivados de sus antecesores que eran más sólidos y cuyos gobernantes tenían verdadero poder de decisión. Así, en el libro de Daniel se menciona el sueño que tuvo el rey Nabucodonosor en el cual se le apareció una imagen o estatua que tenía la cabeza de oro (que representaba al mismo imperio babilónico) y luego le sucedían otros “reyes” hechos de un metal de inferior calidad cada vez, hasta llegar a nuestros tiempos (eso se desprende del análisis de la profecía en general) en que los pies de la imagen están formados por hierro y barro. El texto explica que esto hace débil a la imagen que representa la cadena de gobernación humana mundial a lo largo de la historia que al final de sus días está mezclada con “la prole de la humanidad”, por lo que resulta endeble y finalmente es destruida y termina para siempre la gobernación política corrupta humana. Es sumamente interesante que nuestros días sean así en verdad y Burgos tiene toda la razón: la democracia no solo no funciona, sino que en contextos macroscópicos sociales es sumamente impracticable, no es viable y complica demasiado las cosas y hace débiles a los gobiernos. La monarquía solo es un viejo recuerdo lleno de polilla sin más utilidad que un gasto superfluo e inútil para países como España, Noruega, Gran Bretaña y otros que viven de un sueño que acabó hace mucho tiempo.

  2. No sé, Facundo, esta gentuza que tenemos en el gobierno (igual que la que teníamos antes) sí que tienen poder de decisión y eso es lo preocupante: que seamos una sociedad que pone al más imbécil, al más carca y al más incapaz al mando y, claro, lo único que hace es gobernar para las multinacionales y la banca, que se dedican a ejercer su poder abyecto sobre el grueso de la población (nosotros, ustedes) y como dice Marvin Harris cualquier monarca, o cacique, o líder espiritual sólo es el descendiente de un abusón que en algún momento de la Historia se impuso al resto por la fuerza (bruta entonces). Dudo que Nabucodonosor, Hammurabi, o la madre de ambos, fueran gobernantes legítimos…

  3. Vuestros gobiernos derochadores son los que os han llevado a su actual crisis. Nunca gastar más de lo que ingresas es sostenible en el largo plazo. Menos aún, la exesiva libertad de las industrias a la hora de invertir con riesgos demasiado altos.
    La solución que vuestros gobiernos quieren aplicar, es la única viable. Cuando te falta diner tienes que gastar menos. Pero, por otro lado, falta tacto político, dado que el ajuste de ingresos debería afectar a todo el mundo. La protección del sistema financiero es vital en una economía capitalista. Si el sistema financiero falla, ocurre un efecto dominó que hace caer paises enteros, industria incluida. Claro, otra vez, fallan los modos, pero no hay otro remedio conocido. Además, una industria fuerte es sinónimo de buenos puestos de trabajo.

  4. Gobernantes poderosos no son sinónimo buenos gobiernos. Además, te contradices solo, la monarquí pura es un poder más fuerte que la democracia.

  5. La democracia es una exageración estadística. Pero creo que la solución no va por despreciarla. La solución va por hacer que los componentes de la democracia (los ciudadanos), tengan una mejor praparación para elegir mejores líderes.

  6. Por mucho que hoy haya esbozado once escuetas palabras de disculpa, nuestro Rey está acabado. Igual que está agonizando un sistema falsamente democrático que en realidad responde más a los dictados de las grandes empresas, de lo cuatro todopoderosos que manejan los hilos (no por poder divino, como eran entronizados los reyezuelos absolutistas, sino por poder del “poderoso caballero es Don Dinero”) que a la representación de los ciudadanos, contribuyentes, explotados, que los votaron. Nos engañan con un sistema electoral injusto, ya desde la misma valoración y reparto de los habitantes, con un sistema obsoleto sobrecargado de burocracia, de Instituciones, con pactos y alianzas surrealistas tras las elecciones, con “donde dije Diego digo…”. Lo malo es que la alternativa que hemos conocido es demasiado dura (cuarenta años de dictadura militar fueron suficientes si hablamosde España y las opciones comunistas de otros, no fueron -ni son- modelos-) e inventar un nuevo Orden, nuevas formas de Verdadera Soberanía del Pueblo, de moemtno, me parece utopía. Una dulce utopía a la que agarrarse para penetrar en el sueño pero que se ve lejana a la luz del día. Estoy de acuerdo, OdiantreO, en que si queremos aspirar a lograrla, sólo podemos hacerlo desde la vía de la formación ciudadana, sólo conamplia y afianzada preparación en asumir responsabilidades, en fomentar la reflexión,el contraste de opiniones, en acrecentar la autoconfianza sin perder la flexibilidad mental, en incentivar la exploración de nuestras ideas y plasmarlas con creatividad, en la valoración de la cooperación como herramienta social,… Es decir que, sin ánimo de pecar de pesimista, ¡lo llevamos claro! porque ese aspecto es el que lleva más años decayendo y, la nueva reforma educativa nos hará retroceder treinta años, desde el poder se predica otra cosa pero se dirigen los pasos hacia el aborregamiento, la falta de opinión propia, la individualidad, la competitividad, el pensamiento único, la cortedad de miras y la riguidez a un sistema bipartidista (sólo en apariencia porque en la práctica es uno neoliberal con dos caras y algún matiz). En fin, Carlos, Facundo Y Odiantre, que no soy experta en Política, ni en Sociología ni en casi nada, pero desde esta tribuna y de todas las que estén a mi alcance recogeré los guantes que me lancen (como ha hecho Carlos) para expresar mi rabia decepcionada y apoyar el grito lanzado: .¿A qué estamos esperando?. No podemos esperar más, al menos, para formarnos y formar una nueva ciudadanía desde la qeu poder partir. No mucho más.

  7. Pos… bueno… no dejo de sorprenderme… aún hay gente que considera al libro de Daniel como verdadero y profético. Vaya…

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