Blancanieves

—Ya lo decía mi abuelita, el ataúd de Blancanieves era el invernadero de las bellezas de cuento. He preparado uno para todas las modelos que se han quedado sin trabajo en la Pasarela Cibeles por flacas. No me importaría chuparles los huesos, ¡ya no usaría mondadientes! —dijo El Principescu.

+