Los Siete Samurais

Una banda de forajidos aterrorizan a los habitantes de un pequeño pueblo,
saqueándoles periódicamente sin piedad. Para repeler estos ataques, los aldeanos
deciden contratar a mercenarios. Finalmente consiguen los servicios de siete
guerreros, siete samurais dispuestos a defenderlos a cambio, tan sólo, de cobijo
y comida.

Los Siete Samurais (Shichinin no samurai) es uno de los clásicos más influyentes
del cine de aventuras. La cinta fue León de Plata en el Festival Internacional
de Cine de Venecia de 1954 y es una referencia ineludible en la obra
cinematográfica de Akira Kurosawa y del cine de aventuras en general. No en
vano, fue la inspiración directa de otro de los grandes clásicos del cine, en
este caso de uno de los western más míticos de todos los tiempos, Los siete
Magníficos.

Entre abismos

Todas las barcas flotan,
mar aspirante y aspirado,
bajo nubes profundas cárdenas,
azules, rojas y naranjas
en el rumor de sombra.
Del hondo horizonte vienen todas
vestidas de rutilante y azul,
a abrazarse con vueltas de resaca
en verde orilla desde verde orín.
Mar desierto, con mares mezclados
en redonda conciencia del azul,
que me habla y me canta,
que me confía y me afirma;
por ti yo paso en pie de alerta,
en mí pretil sentado,
conforme con mi viaje.
Todas las nubes que vinieron,
que vienen y que vendrán,
me rodean con signos insondables;
ellas son para mí
la afirmación alzada de este hondo
fondo de aire en que yo vivo;
el flotar verdadero del flotar,
el flotar del tesoro en lo alto abismal.

Berlin Alexanderplatz

Nuestro infinito se ha parado en la plaza Alex,
mientras congelamos imágenes en el suelo,
tú con tu cámara, yo con patines alquilados.
Mañana iremos a la Berliner Republik, y el olor
será intenso y la cerveza variada, pero hoy estamos aquí,
entre casas de tirol y gorros comunistas,
entre adornos navideños y fríos cementos del este.
Entre los cielos dividos por aires invisibles,
lejos de todo lo vivido, viviendo todo lo vivible.
Y abriremos un muro en el lado del sol,
mientras la noria da vueltas sin parar
y nunca subamos a su eterno retorno.

Carpe Noctem

La noche se refleja en el asfalto mojado
tras la majestuosa decandencia de la tarde.
Siempre soy yo el que está mirando;
no seas cruel conmigo, noche sin ojos.
Voy a atraparte, aunque ciegues mis ojos,
aunque, con oscuro velo, me ocultes tus secretos,
o me escatimes las buenas luces y el amor ardiente.
Es ahora o nunca; voy a coger ese misterioso tren;
y rendir mis zapatos azules en la memoria.
Sólo quiero echarte el guante una vez más.

Cuentos de hadas

Pueden los bosques cantar con oscuras gargantas

Los secretos del viento y los misterios de Roma,

Eclipsando la ininteligible miseria de los hombres

Y la impenetrable marea de las confusas masas.

Pueden romper el silencio de las dudosas hadas

Y desplegar en las sombras su lóbrego lamento,

La danza de las hojas y sus paladinas aguas.

Pueden mostrar sus enmarañadas raíces

Con toda la antojadiza y caótica saña

De la más salvaje y escabrosa floresta.

Pueden en fin congelar nuestros huesos

O cubrirnos con un manto de frondosa espesura,

Más sólo nosotros deliramos, febriles y vanos,

En sus grotescos cuentos y extrafalarios hados.

Vuelo de Samotracia

Como una Victoria de Samotracia,

vuelas tus faldas rojas de satén y seda.

Son las alas de la libertad

tus brazos extendidos.

Nadie puede pararte,

nadie tu vuelo detener,

nadie oprimir tu danza

de diosa libertaria.

Porque hoy te has liberado

para siempre de tus yugos.

El viejo

Nadie sabe de su dolor,
nadie de sus sombras
ni de la ausencia.
Sólo es pellejo cansado
sobre frágiles huesos
que un día caminaron
ufanos de juventud.

Escribiendo una novela

La papelera está desbordada de papeles. No sé ya cuántos han sido los intentos
de iniciar esta novela. He descrito personajes, tramas, comienzos, finales,
escenarios… pero ninguno me seduce. Vuelvo a tirar del papel y el carro de la
máquina de escribir ya empieza a quejarse, como si temiese salir despedido de la
furia creciente con que lo hago en cada ocasión. Esta es la última vez que
escribo, me digo a mi mismo. Y miro a los cientos de papeles arrugados en la
papelera. Extraigo al azar uno de ellos. Empiezo a leer. Sorpresa. No recuerdo
haber escrito eso. Cojo otro más y de nuevo la sorpresa. No puede ser. ¿Yo
escribí eso? ¿Cuánto tiempo llevo escribiendo? De pronto me veo con
desesperación sacando de la papelera todos los papeles arrugados. En un rato he
acabado de planchar el caos y me encuentro sobre mi mesa cerca de 200 páginas
escritas. Es hora de armar el rompecabezas.

Falce…

Falce che lo estende come un dono forzato
sull’eroe prima cosa fare con ciò che vivo?
la legge governa che il compito crudele sarà la chimera
la sua presenza mi circonda la riva che sutura
dubitando nella grondaia che ancora eccitato
gioioso premere un verso la pioggia non era morbida
alle sei sfere hai visto un’essenza letale
cosa stai chiedendo al muro arroccato?
loda chi si appoggia a un serpente
solo la poesia è rimasta come una duna che emerge

Diciembre

Todos los días Recuerda flores La primavera.
Dormido en ella, se va tornando en nieve sus lágrimas y aliento.
Cantar de grillos, negros lagrimones ante la vieja escuela.

Octubre

Tus ojos son las alas de la noche en que miro las estrellas de mi amor y el fresco rocío de nuestra sedienta madrugada.
HAIKU BLANCO Bordes de nieve, sueño en la almohada que te adormece.
El ruido de las olas, columpio en el vacío de mi eterna juventud.
Extraño efluvio: soles de himeneo con las estrellas.
Rosas al viento, sus pétalos flotando y persiguiendo quimeras.
He desnudado tu vertical sonrisa, ninguna prisa.

Septiembre

Al universo no pesan las alas, la noche carga los olores del alma y canta a la boca que besa. Una flor se abre y el aire es alma de tu voz.
Hay suspiros de alondra y miradas de búho que en la nieve se funden y nadie los canta. Así, beso tras beso, bebo yo el anís de tus labios.
Ahora veo flores níveas de jara enhebrando las nubes; se estremece una estrella.
Dicen que a la luna llena le dabas besos de plata y tu me los das de alpaca pero qué besos me dabas!
Un turbio laberinto de estrellas afiladas enreda mi ilusión casi marchita.
Tras los verdes cipreses, el clavel de tu boca se arrojó sobre mi con su brisa marina de bandera pirata.
La aurora nos unió sobre la arena, las bocas puestas sobre el mar helado de la espuma sin fin que se derrama.
Todos los días mendigar en tus labios nubes de nieve.
Febril memoria De cuerpos que habitan El silencio mudo.
Rumorea Mi sombra El silencio derramado Por tus venas.

Agosto

Hasta el aire puro y fresco puede ahogar si no huele a ti.
Sólo hay un corazón que desnuda mis palabras.
Vivir entre silencios invisibles de las flores de espanto y las alas de la muerte mientras amas.

Julio

Voy llenando mi vida de páginas de espuma abatidas por el acantilado de los sueños y ahora son arena de la playa del amor hasta el final.
Los seres se dividen en racionales e irracionales… Los amantes nunca están entre los primeros.
a las orillas de tus labios por el Sahara azul de la sustancia
Me levanta tu voz en la penumbra, me eleva tu aliento en las tinieblas; con la tímida luz, me transporta al azul tu cálida mirada.
No son los amores que ganas, son los amores que pierdes los que se recuerdan siempre.
Sin desmayos, erguidos, redondos, duros, tersos, temblaron los montones de nieve de mis pechos.
Soy el cardo olvidado en la cuneta del destino vestido de amapola ajada que yo misma rasgué.
Soy la tristeza vestida de mujer.
Y aún creo en el amor.
Cada vez que imagino la belleza el mundo se vuelve feo. Cada vez que pienso en ti, te alejas más y más.
Tu deseo es el tatuaje de mi piel.
Le dije que iba a besarle; bajó, excitado, los ojos y me ofreció sus mejillas, como quien mira un diamante.
Bañarse en el mar y toda mi vida parece tenerte navegado.

Junio

Oh luna silente que los árboles aman y eres sobre el llano dulzura de la sombra o niebla y resonancia en el alma dormida del paisaje.
Todas la rosas de la pálida luna caían, fantasmales, por la ventana abierta de tu cuerpo desnudo.
Estábamos juntos. Después lo he olvidado. (Walt Whitman)
Hazme, divino amor, la lluvia dorada de tus versos.
Limpios son los abismos de la ausencia. Como besos sin aire que no dejan huella. Como miradas que ni rastro dejan. Como la pena.
Hoy somos como los pasajeros de un vuelo perdido. Pasajeros del amor que no saben coger pista de aterrizaje.
A los pies que idolatro desplegada, Mano al fin de madurez inesperada, Otro rebelde henchido de mirada Repicará la carne desgarrada.
Como estrellas fugaces, todos los sueños se rompen. Fin?
Quiero aprender tu piel como mapa de un tesoro imposible, escondido en la isla de los sueños, en la playa arenosa de tus días, en tu mar.
El polvo sometido iza sus llamas, conteniendo de luz sólo las formas. Las fúlgidas espinas de mis lágrimas tristes sonríen a tus ojos.
Cerebro hueco: vergel de perversiones debajo del sombrero.
Acaríciame como la suave y fresca sombra de junio.
El amor eterno es inconcluso.

Mayo

Sufre mi corazón con sólo rozar tu sombra sin poder abrazarte.
Ola tras ola el mar deja mi ojos como la arena.
Se desmaya la verde primavera todos los días.
A veces, sólo a veces, la espera es tan larga como un día sin baile.
Si hoy eres mi roca, mañana serás mi arena.
Sólo importan las estrellas que te iluminan.
Sígueme. No sé adónde voy. Quizás a todas partes. Quizás a la nada. Pero siempre a ti.
Qué tristes son los caminos que nos separan y qué negras las frías noches en que no estás.
Por las distancias cortas, los besos largos, la flores rojas, …yo te amé.
Hoy somos como los pasajeros de un vuelo perdido. Pasajeros del amor que no saben coger pista de aterrizaje.
Cuando el pétalo de mi rostro se marchite, quiero morir escribiendo como la espina de quien muere matando.
Donde Están Los Besos Que El sol Te dió, Allí Estará Mi amor.
Vosotros que admiráis la belleza en el rostro, obviando el dolor de los desahucios interiores ¿Qué sabéis de belleza y de dolor?
Lloran las tímidas guitarras bajo las nubes de un sol de lágrimas vibrantes.
Cerca del silencio están tus labios, tus lágrimas, tus huesos, en el callado lugar de las estrellas.
Y el final del día es la ruina solitaria, la que queda tirada por el suelo, entre olvidados páramos y lágrimas de rocío en la hierba.
Ese oscuro objeto de tuiteo eres tu que me lees ahora.
HAIKU DE LA ROSA Llora la rosa: el rocío de la mañana es su frescura.
Es oscura la noche en el mar del olvido. Y mientras busco el faro de tus ojos, me recreo en la niebla de mi dolor dormido.
Llave de mi puerta Luz de mi ventana Venda de mi herida
HAIKU DE LA ROSA ENAMORADA De mi amor por ti, en sábanas perfumadas caerán los pétalos.
A veces veo muertos de ganas en el cementerio de los deseos por cumplir.
Soy sonoro silencio que incendió tu mirada. Mis cenizas volaron cabalgando los vientos para buscar el aire que respiraste hoy.
Si te conformas con sus hermosos ojos negros, dejarán de mirarte como te miraron. Si te conformas con su sonrisa, no sonreirá.
El amor está lleno de miradas, silencios… De palabras azules Y de rojos besos, De sonrisas y lágrimas Y de dulces “te quiero”.
Los amores se van como los días y la muerte no llega tan deprisa para olvidarlos a todos de repente.
Love is made of little moments.
Eres trigo verde Bajo mi limonero. El quimono de seda Que cubre mi desnudo. El abrupto barranco Donde caer rendida.
Cuando el pétalo de mi rostro se marchite, quiero morir escribiendo como la espina de quien muere matando.
Donde Están Los Besos Que El sol Te dió, Allí Estará Mi amor.
Caen al vacío pétalos y palabras que se marchitan.
Cerca del silencio están tus labios, tus lágrimas, tus huesos, en el callado lugar de las estrellas.
Tan sólo quiero amarte en defensa propia.
Y el final del día es la ruina solitaria, la que queda tirada por el suelo, entre olvidados páramos y lágrimas de rocío en la hierba.
Ese oscuro objeto de tuiteo eres tu que me lees ahora.
HAIKU DE LA ROSA Llora la rosa: el rocío de la mañana es su frescura.
Es oscura la noche en el mar del olvido. Y mientras busco el faro de tus ojos, me recreo en la niebla de mi dolor dormido.
Llave de mi puerta Luz de mi ventana Venda de mi herida
HAIKU DE LA ROSA ENAMORADA De mi amor por ti, en sábanas perfumadas caerán los pétalos.
A veces veo muertos de ganas en el cementerio de los deseos por cumplir.
Soy sonoro silencio que incendió tu mirada. Mis cenizas volaron cabalgando los vientos para buscar el aire que respiraste hoy.
Si te conformas con sus hermosos ojos negros, dejarán de mirarte como te miraron. Si te conformas con su sonrisa, no sonreirá.
Llega la luz del alba: soles de himeneo sobre mi almohada.
Los amores se van como los días y la muerte no llega tan deprisa para olvidarlos a todos de repente.
El amor está lleno de miradas, silencios… De palabras azules Y de rojos besos, De sonrisas y lágrimas Y de dulces “te quiero”.
Cuando el pétalo de mi rostro se marchite, quiero morir escribiendo como la espina de quien muere matando.
Eres trigo verde Bajo mi limonero. El quimono de seda Que cubre mi desnudo. El abrupto barranco Donde caer rendida.
Donde Están Los Besos Que El sol Te dió, Allí Estará Mi amor.
Lloran las tímidas guitarras bajo las nubes de un sol de lágrimas vibrantes.
Cerca del silencio están tus labios, tus lágrimas, tus huesos, en el callado lugar de las estrellas.
Ese oscuro objeto de tuiteo eres tu que me lees ahora.
HAIKU DE LA ROSA Llora la rosa: el rocío de la mañana es su frescura.
Llave de mi puerta Luz de mi ventana Venda de mi herida
Es oscura la noche en el mar del olvido. Y mientras busco el faro de tus ojos, me recreo en la niebla de mi dolor dormido.
Las alas del amor están vacías de sus brazos y sólo queda arena en las pestañas.
Qué dirán los que han visto el rumor herido de mi sombra sobre tus ojos.

Abril

HAIKU DE LA ROSA ENAMORADA De mi amor por ti, en sábanas perfumadas caerán los pétalos.
A veces veo muertos de ganas en el cementerio de los deseos por cumplir.
Soy sonoro silencio que incendió tu mirada. Mis cenizas volaron cabalgando los vientos para buscar el aire que respiraste hoy.
Si te conformas con sus hermosos ojos negros, dejarán de mirarte como te miraron. Si te conformas con su sonrisa, no sonreirá.
Los amores se van como los días y la muerte no llega tan deprisa para olvidarlos a todos de repente.
El amor está lleno de miradas, silencios… De palabras azules Y de rojos besos, De sonrisas y lágrimas Y de dulces “te quiero”.
Cuando el pétalo de mi rostro se marchite, quiero morir escribiendo como la espina de quien muere matando.
Donde Están Los Besos Que El sol Te dió, Allí Estará Mi amor.
Cerca del silencio están tus labios, tus lágrimas, tus huesos, en el callado lugar de las estrellas.
Lloran las tímidas guitarras bajo las nubes de un sol de lágrimas vibrantes.
En este momento estoy a cero grados de separación de ti.
De tus manos zarparon las caricias que suavizan la sórdida aridez de este mundo que parece vagar a la deriva como un barco fantasma.
Y el final del día es la ruina solitaria, la que queda tirada por el suelo, entre olvidados páramos y lágrimas de rocío en la hierba.
Ese oscuro objeto de tuiteo eres tu que me lees ahora.
Llave de mi puerta Luz de mi ventana Venda de mi herida
Es oscura la noche en el mar del olvido. Y mientras busco el faro de tus ojos, me recreo en la niebla de mi dolor dormido.
HAIKU DE LA ROSA ENAMORADA De mi amor por ti, en sábanas perfumadas caerán los pétalos.
Soy sonoro silencio que incendió tu mirada. Mis cenizas volaron cabalgando los vientos para buscar el aire que respiraste hoy.
A veces veo muertos de ganas en el cementerio de los deseos por cumplir.
Si te conformas con sus hermosos ojos negros, dejarán de mirarte como te miraron. Si te conformas con su sonrisa, no sonreirá.
El amor está lleno de miradas, silencios… De palabras azules Y de rojos besos, De sonrisas y lágrimas Y de dulces “te quiero”.
Hombre de arena, ya no queda nada, ni perfume en el viento.
El silencio de tu voz se perdió en la neblina.
Llega la luz del alba: soles de himeneo sobre mi almohada.
Soy la luna del sol de tus ojos.
Eres trigo verde Bajo mi limonero. El quimono de seda Que cubre mi desnudo. El abrupto barranco Donde caer rendida.
Donde Están Los Besos Que El sol Te dió, Allí Estará Mi amor.
Cerca del silencio están tus labios, tus lágrimas, tus huesos, en el callado lugar de las estrellas.
Y el final del día es la ruina solitaria, la que queda tirada por el suelo, entre olvidados páramos y lágrimas de rocío en la hierba.
Ese oscuro objeto de tuiteo eres tu que me lees ahora.
Es oscura la noche en el mar del olvido. Y mientras busco el faro de tus ojos, me recreo en la niebla de mi dolor dormido.
HAIKU DE LA ROSA ENAMORADA De mi amor por ti, en sábanas perfumadas caerán los pétalos.
Descargué tu alma de la nube y ahora soy tú lloviendo.
No hay hilo rojo pero para cada corazón hay llaves en el universo infinito del amor.
Todas las estrellas cuentan y yo cuento a las estrellas.
DESAYUNO CON AMANTES Dame el café de tus ojos, el zumo de tu mirada y, de tus labios, el pan, bien untado de tu risa.
La rosa es novia de la espina.
Ese oscuro objeto de tuiteo eres tu que me lees ahora.
Lentos como la nieve Caían los copos de tu amor Sobre mi espalda dorada.
Ese oscuro objeto de tuiteo eres TU.
La soledad es el ensayo de la muerte.
Mi vida está pintada sobre un muro incendiado de corazones solitarios.
Si quieres cambiarme, no es a mi a quien quieres. Búscate a otra.
Distracciones sin amor; amor sin distracciones… Where’s my Summer Love?
Las estrellas son almas de besos incendiarios que acarician de luz los bellos labios.

Marzo

¿Destino? ¿Almas gemelas? ¿Amor verdadero? ¿Aún vives en la Edad Media?
Se llenó el cosmos de preguntas y quisimos responderlas a todas. No hay respuestas. Sólo preguntas. Sólo el vacío nos inunda.
El problema es que no hay tiempo para todos los “Tú”. Y no todos los versos son de mármol, ni todos los pensamientos son pájaros.
El roce de tu piel es como brisa fresca de verano. El brillo de tus ojos como el amanecer de un niño. Eres todo poesía en mi recuerdo.
El goteo de luz de su mirada. Los profundos mares de su ausencia. La limosna de la yema de sus dedos. Los silencios oscuros de sus labios.
Rozar tu piel y no alcanzarte es espejismo de locura. Y respirar el aire que respiras es como el fuego del desierto que me abrasa.
Las penas flotan por ti en el mar de la distancia incomprensible y en el oscuro bosque de la ausencia como infinita niebla.
Si amas la rosa en su frescura, aprenderás a amarla ya seca y marchita.
Moriré de pena sin tu amor.
Ese oscuro objeto de tuiteo eres tú.
Inalcanzable como una estrella, tan distante como el fondo del mar, invisible como el aire, prácticamente nada…
El esperpento de un esperpento es la realidad.
Son fríos los cuchillos del amor como frío es el viento de esta tarde.
No me sigas, no. No me sigas si no has venido a quedarte. Sólo el que se queda puede llenar el vacío… …para siempre.
Qué bello el infinito abismo, oscuro y limpio como la muerte…
Y el final del día es la ruina solitaria, la que queda tirada por el suelo, entre olvidados páramos y lágrimas de rocío en la hierba.
HAIKU DE LA ROSA ENAMORADA De mi amor por ti, en sábanas perfumadas caerán los pétalos.
Los amores se van como los días y la muerte no llega tan deprisa para olvidarlos a todos de repente.
Cuando el pétalo de mi rostro se marchite, quiero morir escribiendo como la espina de quien muere matando.
Vosotros que admiráis la belleza en el rostro, obviando el dolor de los desahucios interiores ¿Qué sabéis de belleza y de dolor?
Se apagó el cigarro del día y para siempre será el cadáver y las cenizas de un poema. (A Leopoldo María Panero)
Quiero besar la luna en tus labios.
Tus labios tienen hoy brillo de luna.
La melancolía es el arpa del corazón acorazado.
Ama. Todo lo demás es etcétera.
Mi destino es ser quien soy. ¿Se ha terminado el camino?
Se llenó de tristeza el ojo enamorado, se llenó de amor el ojo triste.